Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es de AngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción
Bueno muchas gracias a Ana Cullen Pattinson por la traducción del cap :D eres un amor nena!!! te kiero millones!!!
Este capítulo va dedicado a yulibar por su hermoso review
EDPAPOV
Dejé escapar un suspiro mientras veía como la puerta se cerraba tras de Bella…detrás.
Mierda.
Tenía una erección.
Jesús, Cullen. Concentración.
Froté las palmas de mis manos contra mis ojos, esperando borrar la nube libidinosa que atacaba a mi cerebro. No debí de haber dejado a Bella venir así, y me sentía aliviado por haber tenido la fuerza de voluntad de detenerme cuando lo hice. Honestamente, me gusta que mis relaciones (si se les puede llamar así), sean lo menos complicadas posible. Y por no complicada, quería decir libre de cualquier atadura emocional.
Bueno, no libre de emoción en sí. La lujuria es una emoción. También la pasión. Y amo a las mujeres. Me encantan—su suave piel, pechos redondos, muslos flexibles. Me encanta la manera en que gimen cuando me froto en ellas de la forma correcta y en el lugar correcto. Escuchar mi nombre en los labios de una mujer Hermosa cuando alcanza el clímax, es como música para mis oídos. En realidad, es mejor que la música. Es jodidamente el mejor sonido—excepto, quizás, por mis propios gruñidos y gemidos cuando llegaba a mi límite.
No podía seguir teniendo esos pensamientos a menos que quisiera tener una erección, y tendría que liberarme.
La razón por la que me he masturbado como un niño de quince años acaba de salir por mi puerta.
Solté un suspiro de cansancio mientras recogía todas las almohadas y sábanas del piso de mi sala, poniéndolas en su sitio. No podía dejar de sonreír cuando pensaba en el entusiasmo de Bella al montar su pequeño campamento. Admito que su inocente alegría era contagiosa, y sentía un poco de envidia por sus recuerdos felices.
Pero estaba divagando.
¿Por qué esta extraña ratona de biblioteca se estaba metiendo en mis pensamientos? honestamente, acababa de dormir con ella. En realidad, había sido un escenario muy familiar. Coincidentes roces físicos, después de todo, mi especialidad. No era extraño que me acostara con extraños, para ser sinceros. Y sus besos eran muy, muy tentadores—casi como cortar el fruto prohibido, quizá no una manzana, sino más bien una cereza.
A veces me sorprendía a mí mismo.
Pero una vez que empezaba a pensar en follar su pequeño coño, sentía una extraña sensación en la boca del estómago.
Molesta pequeña conciencia. Arruinas la diversión.
Francamente, tomarla hubiera sido demasiado fácil. Estaba en un estado mental muy susceptible, vulnerable por la tormenta, sin embargo, en confianza y demasiado cómoda como para confiar en mí. Y así, el coqueteo salió de mí sin que tuviera que esforzarme y me deleitaba su nerviosismo, pero aún coqueta, cuando me bromeaba. Antes de darme cuenta, mis labios estaban sobre los suyos, pero estaba consciente de tener que ser delicado. Mujeres como Bellas—es decir, mujeres que desean realmente el sexo pero que odian admitirlo, requerían preparación. Oh, te dejarán follar con ellas eventualmente, de hecho, te pedirán que lo hagas. Pero una vez que recoges y pruebas los frutos, por lo general pierdo el apetito.
Había encontrado los labios "pétalos de rosa" de Bella particularmente dulces y embriagadores—y ella olía a chocolate. Oh, ¡como amo el olor a chocolate! Es un afrodisiaco natural. Cuando era adolescente trabajé en una tienda de chocolates para ganar un poco de dinero extra. Pase veinte horas a la semana con una erección constante.
Entonces, justo cuando pensaba que podía aprovechar mi actual estado de despertar y continuar seduciendo a Bella, me encontré de pronto echándome para atrás. Se sentía… mal. Se sentía como si estuviera tomando una linda flor y quitándole sus pétalos, o dibujarle bigote al retrato de una princesa. Usualmente cuando me concentraba en una conquista, no sentía nada de eso. De hecho, me esforzaba demasiado en la seducción. Ponía demasiado esfuerzo en la seducción. Lo considero una forma de arte que manejo muy bien, de verdad. Yo no simplemente me acuesto con una mujer. El reto y la emoción son derivados desde hacerla quererme.
Y ellas normalmente me quieren.
Supongo que me he vuelto consentido. En lugar de ser el gato que se come el canario, los canarios ahora me persiguen, eso parece. Y luego, finalmente encuentro a un ave que nunca ha estado interesada en cazar o ser cazada. Ella prefiere solo ser neutral, pienso con una sonrisa maligna.
Me persuadí de dejar mis pensamientos y sentarme en mi escritorio. Prendí mi computadora y chequé mi mail. Un mensaje en particular llamó mi atención.
AllThatsJazz está siguiéndote ahora en Twitter!
Hice clic en el link y vi que el perfil pertenecía a Jasper Whitlock— un chico que conocía a través de un colega de trabajo. El padre de Jasper, Ephraim Whitlock, es el jede de psiquiatría en Brigham's. Conocí a Jasper en el verano cuando era voluntario en el hospital.
Me registré en mi cuenta y escribí mi estatus.
Usuario: DrWhoHaHa
¿Qué estás haciendo?
Conocí a un viejo amigo por primera vez esta noche, y por un amigo ella era una muy buena besando.
Reprimiendo un bostezo, decidí intentar ir a la cama. Gasté una hora o algo así dando vuelta y vueltas, pensar en los labios de Bella sobre los míos no me dio la paz que necesitaba para poder dormir.
Era viernes por la noche y otra vez, fui invitado a atender un acto de caridad del hospital. Es una cena formal y mientras no esperan que aparezca y ayude donando al hospital, es común para los jóvenes médicos apoyar a estas causas para impresionar a sus jefes, y yo no soy la excepción.
Cuando mi residencia se termine, me gustaría ser invitado a ser un miembro permanente del staff de la OB/GYN, compartiendo turnos con algunos muy calificados, muy estimados miembros de mi campo. Es un lugar muy competitivo para trabajar y ellos no contratan a cualquier residente que salga del programa. Es esencial que cause una buena impresión con Aro Volturi, el jefe del staff.
Aro es un señor con el que es fácil socializar, y su esposa Heidi es agradable. Como sea, he estado teniendo un tiempo realmente difícil en este acto—no por mi jefe o su esposa, sino por a quien traería como mi acompañante.
Mis 'citas', siempre me decepcionaban, y esta noche no era la excepción.
Estaba sentado en una larga y laboriosamente decorada mesa en el salón con Jessica Stanley, mi compañera para la noche. Conocí a Jessica unos cuantos meses atrás en una hora feliz en un bar cerca del hospital. Era una chica bastante bonita, pero francamente la palabra 'aburrida' no empezaba a describir siquiera la desafortunada personalidad de esta mujer. Ella era una administradora de uno de los más grandes bancos del centro, pero su trabajo no es tan demandante y sus aficiones son menos que interesantes. Tristemente, su don para la conversación y opinión es completamente nulo.
"Gracias por poder acompañarme al último minuto Jessica, lo aprecio," le dije, esperando que con esto se perdiera un poco la tensión entre nosotros.
"Oh, es un placer," me contestó con un discreto guiño mientras ponía su mano en mi muslo.
"Hah, si, muy bien," me reí incómodamente antes de mover mi pierna. Ahora no era el momento de estar coqueteando, cuando todos en la mesa estaban empezando a comer el primer plato y sin duda nos notarían.
"Sabes, vi que había un armario vacío detrás de la puerta. Tal vez ¿mi placer también pueda ser el tuyo?" me preguntó en un muy alto tono de voz, avergonzándome cuando sentí la mirada penetrante de la esposa de Aro sobre mi frente.
"Eso suena muy tentador, pero necesito pasar la velada con mi jefe. Quiero causar una buena impresión," susurré despreocupadamente en su oído.
"Oh, no estamos juntos, ¿sabes?" preguntó con sus ojos abiertos y expectantes.
"No, no ahora," le conteste incrédulo.
"¿De verdad?" preguntó otra vez, necesitaba que lo aclare por alguna inexplicable razón.
"Sí, de verdad. Necesito sentarme con mi jefe y hablar con él y su adorable esposa," le expliqué como si estuviera hablando con un niño.
"¿Toda la noche?" preguntó por tercera vez.
"Sí, Jessica, toda la noche," Asentí con una sonrisa plasmada en mi cara. Me estaba volviendo paranoico de que la gente nos pueda estar mirando.
"¿Qué se supone que tenemos que hacer?"
"Hablar, bailar, disfrutar de nuestra compañía," le ofrecí, incapaz de comprender como podía no ser más claro con esto.
"Bueno esta es la primera, yo sé mucho de esto" dijo con un suspiro.
"¿La primera qué?" pregunté. Ahora soy yo el que está confundido.
"Esta es la primera vez que paso tiempo contigo y no involucra sexo. Es como una cita. Nunca estuvimos en una cita," se explicó, aparentemente perpleja.
"Oh, esto no es una cita. No. No es una cita," dije rápidamente. Sentí pánico por alguna razón.
"¿Disculpa?" me preguntó de vuelta, viéndome con una afilada mirada.
"Solo quiero decir que esto es, tu sabes, por mi trabajo. Es social pero realmente algo por mi carrera. Y yo, um, no salgo en citas". Contesté incómodamente, desesperado por regresar a fumar antes de que esto se fuera al infierno.
"Oh, ahí está el detalle, ¿huh? Edward, ¿qué estoy haciendo aquí?" reflexiona muy alto, claramente confundida.
"¿Haciéndome un favor?" Ofrecí patéticamente con una débil sonrisa.
"¿Por qué?"
"¿Por ser amable?"
"Esto probablemente fue una mala idea," dijo con voz aburrida, rodando los ojos y jugando con el popote de su bebida.
"¿Solo pasar un par de horas conmigo es una mala idea?" le pregunté, frotando mi sien con la punta de mis dedos.
"Lo es cuando es una no-cita con una llamada para sexo que no será," me dijo, irritándose un poco.
"Es suficiente," suspiré. "¿Puedo traerte otra bebida?" pregunté, esperando levantarme y dar un paseo para aclarar mi mente.
"Supongo. ¿Qué hay en el menú? ¿Hay langosta?" pregunto mientras tamborilea los dedos contra la mesa, se veía insoportablemente aburrida.
Dos agonizantes horas después, conseguí arrastrar a Jessica lejos del comedor y de las miradas curiosas de los que estaban en la mesa. Inventé muchas excusas cuando tuvimos que irnos tan rápido después del postre. Le dije a mi cita y a todos los demás que tenía una fuerte migraña— es una mentira, por supuesto. Solo necesito irme de aquí rápidamente antes de que Heidi intentara hablar con Jessica y se diera cuenta de que mi cita tenía el IQ (n/t:coeficiente intelectual) y la personalidad de una promiscua.
Subí las escaleras hacia el departamento, agradecido de haber terminado la velada relativamente ileso, cuando corrí hacia Bella que dejaba caer su mochila, probablemente buscando sus llaves.
"¿Necesitas que te detenga la puerta?" Ofrecí, deteniendo la puerta del vestíbulo con mi pie.
"Oh, hola Edward," me dijo con una sonrisa, "si, gracias. Mis llaves están en algún lado," añadió, se veía encantadoramente desorganizada como siempre.
"Estabas fuera noche," le dije, "¿yendo a fiestas con tus libros?" bromeé. Ella rodó los ojos y se mordió sus hermosos labios rojos.
"No, chico sabio. Solo estoy regresando de la librería. Estaba trabajando en mi tesis," me explicó mientras dejaba su mochila en el piso frente a su puerta.
"Ah, ¿más poesía erótica?" Bromeé.
"Si, entrometido. Más poesía erótica," Me confirmo disgustada. Su disgusto era bastante tierno, odiaba admitirlo.
"¿Me escribiste alguna?" coqueteé.
"¡Deseas!" resopló mientras empujaba suavemente mi hombro. De repente, deseé que ella me tocara así todo el tiempo— inocente, empujones juguetones que significaran nada pero a la vez todo al mismo tiempo.
"¿Qué te parece si tú la recitas y yo la escribo? Tenía una bonita escritura para ser doctor. Préstame tu lienzo y lo decorare para ti," sugerí levantando mi ceja y con una engreída sonrisa.
"Dios, Edward. ¿Puedes alguna vez solo hablar con una chica?" replicó, sus ojos estaban entrecerrados y sus brazos cruzados sobre su pecho.
"Estoy hablando contigo, ¿no es así?" Le dije, tratando de ponerla nerviosa.
"Sabes a lo que me refiero."
"Claro que sí. Pero disfruto jugar contigo."
"No soy tu juguete. No soy el juguete de nadie," dijo fuertemente consternada.
"Es una pena, de verdad. Los juguetes son divertidos," le informé mientras lamía mis labios.
"¿Puedo entrar ya? Me preguntó rendida.
"Por supuesto."
"Buenas noches, Edward," me dijo, dirigiéndose a su puerta entre abierta.
"Pero…espera," dije rápidamente, deteniéndola. "Ven conmigo arriba y tomemos una copa de vino. Aún no es media noche," Le ofrecí emocionado.
"Hum, está bien. Solo déjame poner mi mochila adentro y vamos," asintió con una pequeña sonrisa.
Estábamos sentados en mi sillón compartiendo una botella de vino rojo cuando me di cuenta de lo hermosa que es. No quiero decir que era una chica de belleza exótica que está obsesionada con el sexo, o una muy delgada supermodelo con una belleza de otro mundo. Bella tiene solo una verdadera simple y natural belleza, y el hecho de que solamente la conociera es algo ridículo porque me enorgullecía el notar a tan excepcional mujer.
Supongo que en el fondo, Bella está, a pesar de mi mejor esfuerzo, convirtiéndose en una persona real para mí. Tengo que admitir que todas las personas del sexo opuesto, sin importar que tan íntimamente nos relacionáramos, nunca las podía distinguir en mi mente. Con los años, ellas se volvieron por completo borrosas, formando un enorme grupo de conquistas que no puedo recordar de ninguna manera. No estoy seguro de que es más preocupante— el hecho de que me haya pasado, o que me esté dando cuenta hasta ahora.
Sin mencionar, estoy alarmado de encontrar a una mujer que lentamente está rompiendo este hábito. Y a pesar de todo, ella no es consciente de que lo está haciendo. Tal vez sea parte de su atractivo.
"¿Un centavo por tus pensamientos?" preguntó suavemente.
"¿Hmm?" pregunté de vuelta, regresando al presente. Miré su rostro y me di cuenta de que se veía pensativa, pero a la vez feliz. Rompió en una ligera risita.
"Parecías estar dormido con los ojos abiertos. Eso debió ser alguien soñando despierto," me dijo, con su cabeza inclinada hacia un lado.
"Oh, lo siento. No quería ignorarte ni nada parecido," le contesté nervioso, esperando no ofenderla.
"No, no," me aseguró con una dulce sonrisa y agitando su suave y pequeña mano. "Yo me pongo así todo el tiempo. Vivo en mi propia isla soñada—solía volver locos a mis maestros," admitió avergonzada. Por alguna razón parecía muy apropiado que Bella fuera el tipo de persona que se perdía en su propia imaginación. Pienso que prefiere su propio mundo que en el que vive.
"¿Es mejor que este lugar?" Pregunté.
"¿Qué?" preguntó de vuelta, un poco confundida por mi aparentemente, pregunta al azar.
"Tu 'tierra de ensueño' como lo llamas— ¿es mejor que la vida real?" le pregunté, mitad curiosidad, mitad burla. Estaba abrumado por la repentina curiosidad de saber exactamente como trabajaba su mente. Era fascinante, tenía que saber por qué me importa.
"Te vas a reír de mi, pero está bien. Te contestaré," me dijo con irritada resignación. "Claro que es mejor que la vida real, Edward. No se llamaría 'soñar' despierto, si no fuera un buen lugar," señaló.
"Ese no es siempre el caso—mucha gente sueña despierta sobre toda clase de cosas no tan buenas, ¿no?" pregunté.
Se quedó pensativa por un momento. Y después su expresión cambio a una que juro que la hacía ver muy atractiva.
"Ellos nunca han vivido en mi cerebro," dijo con una maligna sonrisa de satisfacción. Se sonrojó casi de inmediato, como si diciendo esto comentara en contra de su buen juicio.
No tenía palabras porque todas se habían ido. Su pequeña broma esta tan cargada de insinuación sexual que solo pude mirarla con la boca abierta y mi pene estaba, de repente, elevándose para la ocasión. Normalmente algo tan sutil y dicho tan inocentemente ni siquiera conseguían un pensamiento, pero esto era tan inesperado— es completamente impredecible, enserio, especialmente considerando quien lo dijo. Bella no es el tipo de persona de la que esperaría un coqueto comentario sin antes estar atraído hacia alguien. Entonces ahora me sentía doblemente confuso pero increíblemente despierto.
"¿Enserio?" dije en voz baja, levantando una ceja. "¿Y qué exactamente ronda por esa linda cabecita tuya, ojos cafés?"
"Nada," contesto rápidamente, claramente nerviosa. "Quiero decir, no nada, hay algo, es sólo que no es lo que crees," me explicó precipitadamente. Parpadeó varias veces y tosió nerviosamente.
"Relájate, estoy bromeando," Le dije. "Tuve una noche muy estresante y me estas ayudando a mejorar mi humor," añadí con una sonrisa.
"Oh," me dijo, mirándome con curiosidad, "¿Siempre vistes un sofisticado traje solo para estar estresado?" Aparentemente es tu turno de burlarse.
"Bueno si, siempre uso mi mejor traje Calvin Klein cuando estoy de mal humor y frustrado," respondí riéndome.
"Bueno, ya sabes lo que dicen acerca de todas las chicas vestidas como pequeñas putas," Se burló, recargándose en el sofá y extendiendo su pie para apoyarlo en la mesa junto al mío.
Deje caer mi cabeza hacia atrás y me reí sinceramente, apreciando su serio intento por subir mis ánimos. Si no la conociera mejor, pensaría que estaba empezando a disfrutar reírse de mí y no tratar de ser seria conmigo todo el tiempo. Podría aventurar que a este punto es posible que Bella disfrutara estar en el mismo cuarto que yo.
Esto me hacía pensar en una idea.
"Entonces, ojos—digo Bella," dije, corrigiéndome llamarla por el apodo que no creo que le guste tanto como a mí. "Quisiera pedirte un favor, y siéntete libre de rechazarme, entiendo perfectamente si lo haces," le dije sinceramente.
"¿Un favor?" contestó, viéndome cuidadosamente y viéndose algo tensa. "¿Qué clase de favor?
"Bueno, no sé exactamente cómo explicarte esto sin que suene incomodo, entonces aquí va. Necesito una cita. En realidad, bastantes citas," le expliqué un poco incómodo.
Bella parecía encontrar esto algo chistoso, porque la primera cosa que hizo, en lugar de contestarme, fue reírse muy fuerte.
"¿Tú necesitas una cita? ¿Es un chiste?" preguntó, rodando sus ojos.
"No, no es un chiste. De verdad necesito una cita. Esta semana tengo unos eventos del trabajo a los que necesito ir," empecé. "Y, supongo que podría ir solo pero todos mis colegas van con sus esposas, entonces es por eso que tiene sentido llevar una cita—así todo mundo tiene alguien con quien conversar," expliqué.
"Ok, bien, eso aun no explica porque necesitas que yo vaya contigo— eso es a lo que quieres llegar ¿no? ¿Me estas pidiendo que sea tu acompañante en estas funciones del trabajo?" presionó, mirándome incrédula.
"Um, sí. Te estoy pidiendo que seas mi cita para estas fiestas del trabajo," dije simplemente después de aclararme la garganta y sentirme como un idiota. "Creas o no, no conozco a muchas mujeres que puedan mantener una conversación inteligente y aprecie la elegancia de la diplomacia social que una persona necesita para aparecer en un ambiente profesional, como una fiesta de trabajo." Confesé.
"Lo que quieres decir es que ¿no conoces a ninguna mujer lista y con clase que no te avergüence enfrente de tu jefe?" aclaró.
"Eso es precisamente a lo que me refiero, Bella," respondí con un suspiro de derrota. Me mató los buenos argumentos. No tenía sentido discutir.
"Ok, Edward," dijo simplemente.
"¿Ok? ¿Irás conmigo?" Pregunté, sentándome y mirándola, un poco sorprendido de que quisiera ayudarme.
"Si, iré," confirmó encogiendo los hombros. "Siempre y cuando no tenga un examen el siguiente lunes o algo parecido," añadió.
"No, claro que no," acordé. "Wow, gracias Bella. Esto es muy amable de tu parte. Lo aprecio mucho," ofrecí. "Ciertamente no estabas obligada de ninguna manera a decir que si."
"Bueno, claro que lo estaba, Edward," me dijo con una ligera sonrisa. "Estoy obligada a hacerte un favor, ¿no es así?"
"¿Lo estás?"
"Claro que lo estoy—si soy tu amiga, claro que te hago un favor," ella dijo.
Me giré para enfrentarla y vi su perfil, sus suaves facciones acentuadas con el tenue resplandor de la luz de la luna. Creo que ahora podía ver que la hacía verse tan hermosa—viene de dentro de ella, y hace el exterior mucho mas cautivante para mí.
"Gracias, otra vez. Realmente necesito llevar a alguien que pueda hablar con la esposa de mi jefe," le dije. "Si hay algo que pueda hacer por ti, házmelo saber, ¿ok?" No estaba completamente seguro de que podría hacer por ella, pero sentí que tenía al menos que ofrecérselo.
"Um, ok," respondió asintiendo con la cabeza. "No creo que haya algo, pero gracias," dijo con una sonrisa.
Bebimos el resto del vino y hablamos por un momento más, haciendo conversación sobre todo, y nada en particular. Cuando estruja sus ojos a la vez que su boca forma una linda y pequeña 'o' para bostezar, me sentí extrañamente responsable por ella y un suave impulso de que se fuera abajo a dormir.
Normalmente, habría tomado su apacible adormecimiento como una entrada para hacer café antes de ofrecer un agradable masaje en el cuello— siempre era perfecto tomar un buen café antes de unas caricias y que la ropa de una mujer quedara fuera.
Pero no podía citar la necesidad de hacer mi rutina habitual. En lugar de eso, le doy una ligera palmadita en la espalda y le sonrío amistosamente, como lo hice después de besarla la última vez que estuvo en mi apartamento.
"Buenas noches, Bella, que duermas bien," le dije.
"Adiós, Edward," me contestó suavemente.
Casi se veía triste cuando cerré la puerta detrás de ella y me preguntaba si era algo de lo que dije. Froté mis ojos y me quité mi traje para irme a dormir. Decidí checar mi correo electrónico una ultima vez antes de ir a dormir. Encendiendo mi computadora, me registré en Twitter, curioso de ver si tenía nuevos tweets.
AllThatsJazz DrWhoHaHa ¡Hola! Genial, estas siguiéndome. No le digas a mi papá que estoy en Twitter, se avergonzaría mucho de mí. Gracias.
Hice clic en el usuario de Jasper y vi los otros tweets que había mandado de un lado para otro.
AllThatsJazz BadKittyKillKill Me pregunto si este vecino tuyo sabe que escribes (tweet) sobre él todo el dia. Eres mala, seductora y sin moral. Estoy bromeando ;o)
Curioso, le di clic en esta persona 'BadKitty' y viendo el perfil a quien pertenecía casi hace que mis ojos se salgan de sus orbitas.
Nombre……Bella Swan
Ubicación……Cambridge, MA
Web……harvard..edu/iswan
Bio…… Senior especializada en Ingles/CrtvWrtg me gusta leer, salir con amigos, escribir poemas/historias. 'B el cambio que quieres ver en el mundo' – Ghandi.
Su más reciente tweet fue de hace 20 minutos aproximadamente.
BadKittyKillKill Estoy muy confundida.
BadKittyKillKill Demasiado confundida. Salvajemente atraída por EDPA. El quiere una cita, y actúa como si yo no tuviera una vagina. Extraño porque é les un y debería saberlo mejor.
BadKittyKillKill SólopreguntaaAlice No sabía lo que hací que sí iría con él a sus fiestas de trabajo. Estoy mintiendo. Yo lo sabía y soy una estúpida yestoy húmeda de sólo pensar en él. ¿EDPA ES MALO PARA KITTY'S…PUSSY?(N/T: se traduciría par alas kittys 'muñequitas' o 'zorras')
Un millón de pensamientos atacaron a mi cabeza. Pero hubo una pregunta que inmediatamente resaltó en mi cerebro.
¿EDPA? Por qué mierda me llamaba EDPA?
Bueno chicas aquí esta el nuevo cap!!!!! Awww no tienen una idea de cuanto lamento haber tardado tanto!!!! No volverá a pasar!!! Pero es que ustedes saben entre la escuela, trabajos y tareas; además de problemas personlas se me hizo muy difícil… pero miles de gracias a Ana Cullen Pattinson por haberme ayudado!!!!!!!!!!!
Y bueno… qué opinan de Jessica???? Awww Edward ya vió su apodo!!! Qué creen que hará?????
Bueno otra cosita….. ummm estaba pensando.. la verdad es que son unas lectoras execlentes :D… y dejan reviews hermosos!!! Así que me dije a mí misma pork no???? Así que haremos una encuesta…
quieren que les mande preview o no?????????
Este cap sería para la "encuesta" y a partir del siguiente ya se los mandaría ;)…
Bueno miles de gracias por sus reviews, alerts, favoritos y todo!!!! Son un amor!!!!!!
karito Cullenmasen: muchas gracias por tu review :):D… aquí está un cap de EDPA POV.. pero recuerda que yo solo traduzco esta historia y se las traigo xD
maria de canarias: jajajajaja bueno aún así mil gracias por tus reviews xD… y si….. yo definitivamente también acamparía con Edward ;)….
Bueno recuerden votar por: PREVIEW SÍ o PREVIEW NO….
Besos de Edward a todas!!!!!!!!!
Reviews????
sparklinghaledecullen
