Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es de AngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción

Este capítulo es para mi linda DessieCBCWCDFporque te adoro mucho mujer!!!!!! Hace poco tiempo que te conozco y ya te quiero un buen!!!!!! Mil gracias por tus tweets… tu apoyo y todo!!!! Sabes que cuentas SIEMPRE conmigoooo


BPOV

Estaba muy ansiosa, quitándome el esmalte de las uñas cuando sentí como una pequeña mano se impactaba en mi dedo alejándolo de mi boca, con un fuerte crack.

"¡Dios, Alice!" Solté mientras sacudía mi mano, tratando de detener el dolor.

"¿Podrías dejar de estar tan nerviosa? Vas a ir a una fiesta de cokctail, no a una entrevista de una mierda de buen trabajo, Bella," Me animó Alice.

Sentí un golpe en un lado de mi cabeza y cuando mire en la dirección en la que vino, vi a Rose sosteniendo una tanga apuntándola hacia mí, usando sus dedos como"portatangas". Otra pieza de una ropa con apenas de tela se balanceaba a centímetros de mi cara. Rose rió como si eso hubiera sido lo más divertido que hubiera hecho.

Estábamos en el Copley Place (n/t: un centro comercial) buscando las cosas que me pondría para la 'fiesta de Edward'. Yo tenía sólo pocos vestidos bonitos, pero nada formal. Un montón de estos eventos eran bastantes elegantes y necesitaba usar algo más lindo que una falda campesina.

"Odio ir de compras con ustedes perras, ¡lo juro por Dios!" escupí, girando sobre mis talones y yendo hacia la salida de Victoria's Secret.

"Oh, no seas así," insistió Alice, jalando mi brazo para que dejara de salir. "Sólo estamos tratando de calmarte un poco," explicó con una sonrisa.

"Enserio, Bella, eres más necia que una virgen en la noche de su baile de graduación," se burló Rose.

"La parte del baile es mala," murmuré mientras volvía a morder mi uña.

"De todos modos, ¿Por qué estás tan nerviosa?" preguntó Alice.

"Dios, no lo sé," murmuré. "Estoy confundida, creo," Añadí mientras encogía los hombros.

"¿Confundida acerca de salir con él, o confundida sobre él en general?" preguntó Rose, pareciendo saber la respuesta. Ella era la peor terapeuta del mundo. Claramente estaba teniendo una 'charla profunda' sólo por obligación y no porque le interesaran tus problemas. Si había un opuesto a 'sentimental y dulce,' Rose Hale lo era.

"Confundida por todo. Es tan raro. Ni siquiera puedo explicarlo," Traté de decirlo, pero sólo quería terminar las compras e ir a casa.

"No te preocupes, Bella. Si ustedes son solo amigos, será lo que sea. Ve con él, come tu plato de 200 dólares-pollo al horno, bebe algunos Cosmos, y ve a casa," Me aconsejó Alice. "Pero a mi me gustaría tener sexo con él después de la parte de 've a casa'. Sólo para que lo sepas," agregó entre carcajadas.

"Sí, lo sé. Porque algunas personas tienen una polla en vez de cerebro. Como la nueva estación de radio. '10-10 SEXO, Todo polla, todo el tiempo…'"

"'Si ustedes nos dan 22 minutos, ¿Nosotros le daremos un orgasmo?'" Bromeó Alice, inclinando la cabeza.

"Sí, esos serán dos condones llenos de semen," contesté, rodando mis ojos.

Nos dirigimos a Barney's (n/t: una tienda de ropa), que estaba fuera de mi rango de precios, pero aparentemente la abuela de Edward tenía una cuenta ahí desde el inicio de los tiempos, o algo así. Él le llamó y le dijo que me esperara. Me sentí rara cuando él me dijo eso. No estaba cómoda aceptando cosas caras que me regalara, pero cuando me dijo que no era justo que pagara de mi propio dinero algo que era un favor para él, entendí la lógica de su punto. Y para ser sincera, varios de esos vestidos eran realmente hermosos. Estaría loca si no quisiera usar uno de esos. Escogí unos simples, aún así bonitos, vestidos de cocktail junto con unos pares de zapatos y una bolsa de mano.

Cuando Edward me pidió que fuera su 'cita,' acepté si ponerle mucha atención. En el momento, no parecía algo tan importante. Todo lo que haríamos sería cenar y platicar con gente de otros círculos sociales diferentes al mío. Yo no era tímida en situaciones como esa—disfruto la buena comida y la buena plática con gente amigable e inteligente.

Pero ahora, por alguna extraña razón no estaba completamente convencida, inexplicablemente me estaba poniendo nerviosa. Y no ayudaba el hecho de que Edward actuaba realmente diferente últimamente. De hecho, desde el día que me preguntó si lo acompañaba a sus fiestas de trabajo, sentí como si estuviera evitándome o siendo raro a propósito. Siempre tenía esa cara extraña, como si lo hubiera cachado en el baño o algo así. No es como si fuera una Mirada avergonzada o incómoda. Estaba tratando de convencerme de que todas esas cosas eran producto de mi imaginación, pero, cuando me preguntó de la fiesta vía nota de post-it pegada en mi puerta, no tuve otra cosa que pensar.

Hola Ojos Cafés,
Hay una fiesta en un jardín el viernes. ¿Te recojo a las 8? Es de cocktail.
Gracias, Edward

También empecé a notar un nuevo patrón en el horario de trabajo de Edward. Los pocos días que duraba la semana, siempre llegaba a la hora de la cena. Además me di cuenta de que siempre que lo veía se veía cansado y despistado a pesar de sus adorables sonrisas y su pelo eternamente despeinado.

Me topé con él un martes en la tarde, y me sentí un poco aliviada de que no pareciera incómodo de verme—sólo realmente cansado.

"Hey, debes venir si es que tienes hambre," Ofrecí mientras entrábamos juntos al edificio. "Haré algo de Panini (n/t: sándwich) y sopa esta noche, si es que te interesa," agregué. Miré hacia las bolsas entre sus brazos y su barba desaliñada, esperando que aceptara y le subiera un poco el ánimo.

"Eso suena exactamente como lo que necesito justo ahora," dijo con un suspiro.

Lo llevé a mi departamento y prácticamente colapsó en mi sillón. Entré a la cocina, empecé a preparar la comida rápidamente y regresé a la sala dispuesta a ofrecerle a Edward una bebida, pero estaba profundamente dormido.

Ugh. Sólo quería descansar su cansada, arrogante, dulce, presumida cabeza en mi pecho. Dios, eso sonó pervertido. Y más que un poco sexy.

Le di ligeras palmaditas en su hombro, despertándolo suavemente. Sus ojos verdes estaban demasiado rojos y solo quería abrazar al arrogante.

"Lo siento por despertarte. La cena está casi lista. ¿Tienes sed? Tengo agua, soda, cerveza," Ofrecí en voz baja. Pidió un vaso con agua helada y se lo llevé inmediatamente después de conseguirlo en la cocina.

"Pareces demasiado cansado; no has parado en algún tiempo, ¿Cierto?" Pregunté intentando no sonar como su madre.

"No, es sólo que trabajé 36 horas seguidas desde el lunes en la mañana y acaban de terminar hace media hora," explicó. "Creo que la última vez que comí fue una barra de Snickers (n/t: un chocolate delicioso… bueno a mi me gusta todo el chocolate) como a las 10 de la mañana, pero ni siquiera me la terminé. La tire cuando una de mis pacientes rompió su fuente encima de mí."

"¿Ella rompió su qué?" repetí sintiéndome un poco confundida.

"Ella entró en labor. Su fuente se rompió cuando intentaba llevarla abajo," explicó.

"… ¿das a luz a bebés?" Traté de no sonar sorprendida, pero lo hice. Él rió.

"Bella, soy un ginecólogo. Prestar ayuda con todo lo que salga de una vagina es parte de mi trabajo," bromeó.

"Eres increíblemente adorable a veces, Edward," expresé.

"Son un poco lindos y tiernos."

"¿Las vaginas?" dije.

"Ja, ja," dijo con una clara falta de diversión. "No, los bebés."

"Lo sé. Sólo bromeaba," Respondí, agitando mi cabeza. "Así que, ¿Algo salió de tu paciente?"

"Sí, una niña de seis libras(n/t: les diría la equivalencia exacta en kilogramos pro no recuerdo xD). La apodé cariñosamente 'maní' después de lo de mi barra de dulce. La mamá creyó que era divertido."

¿Tuvo que ir con niños 'maníes' adorable y darles tiernos apodos? Mis órganos reproductivos no podrían esperar mucho más.

"Eso fue realmente dulce—la bebé y el apodo y todo eso," Admití, completamente en contra de mi voluntad, pero mi boca me traicionó. "Las horas suenan bastante agotadoras."

"Bueno, es un turno bastante largo, pero no siempre es agitado. Depende de cuántas mujeres den a luz o entren en labor en mi turno. Normalmente, puedo dormir un tiempo y tener unas buenas y largas horas de comida, pero este turno estuvo realmente ocupado."

Le entregué su sándwich y su plato de sopa cuando se sentó en el sofá. No tenía el corazón para pedirle que se levantara y se sentara en la mesa. Simplemente lucía demasiado exhausto. Después de comer para tener un poco de energía, puso su plato en la mesa para café y estiró sus piernas a lo largo del sillón. Estaba dormido de nuevo en cuestión de segundos.

Pobre tipo cansado. Dios, ¿Por qué es tan malditamente irresistible—los ojos cerrados y soñolientos, la bata arrugada y su cabello por toda su cara? Tenía que sacarme esa mierda de la cabeza. No estaba tratando de aplastarlo pero sólo pensaba cosas sucias cuando estaba borracha de tweets.

Regresé a la sala después de haber ido a recoger la cocina y a poner los platos en el fregadero. Edward no se había movido desde la última vez que lo había visto. Sus labios se acomodaban dulcemente a pesar de tener el ceño fruncido. Debía estar soñando, pero no podría decir sobre que.

Suspiré ligeramente, caminé hacia él. Desaté suavemente sus zapatos, quitándoselos cuidadosamente para no despertarlo. Respiró profundamente y podría jurar que había despertado, hasta que empezó a murmurar algo.

Oh mierda. Cállate, Edward. Sólo. Guarda. Silencio.

"Hmm, siiiiii," murmuró, "Vente conmigo, ojos cafés…me vendré para ti…bah...veeeeen," dijo en una larga respiración, con una pequeña risa. No pude identificar que dijo después de eso, pero tampoco es que quisiera hacerlo.

Pero luego cambiaron las cosas, a mucho peor.

Oh Dios. Por favor. No. No.

Sus manos se fueron moviendo de la barbilla a su pecho, y recorrieron su torso…lentamente, tortuosamente lento…mis ojos empezaron a picar porque era mucho para mí. Su mano continuó bajando, pulgada a pulgada, hasta que finalmente se detuvo…justo en su entrepierna. Y entonces se agarró sus testículos.

Su miembro. Entrepierna.

Gimió audiblemente. Mi boca se secó, como si estuviera llena de tela de algodón. Mi corazón latía a mil por minuto. No podía apartar los ojos de la vista del pequeño show de masturbación soñolienta de Edward. Su mano empezó a moverse de arriba a abajo sobre lo que no se podía ocultar—su clara, protuberante y agresiva excitación...

Por favor Cristo, mátame ahora. Pero déjame morir con la imagen en mis pupilas de EDPA excitado y masturbándose.

Traté de pensar de manera coherente por un momento. Edward estaba MUY dormido, y masturbándose en mi sillón. Si yo estuviera haciendo lo que él estaba haciendo, quisiera ser despertada, seguramente. Pero él se veía bastante cansado. Por no mencionar, que si lo despertaba, detendría lo que estaba haciendo y no le permitiría...jodida mierda, mira el tamaño de esa polla, ¡Por amor de Dios!

Me di cuenta de que solo podía hacer una cosa, y necesitaba hacerla—como arrancarse una curita. Tenía que armarme de valor y hacerlo.

Mi incliné sobre su cuerpo, me puse un poco horizontal y tomé su muñeca con mi mano. Justo cuando estaba quitando su mano de su…lugar feliz, sus ojos se abrieron y su otra mano agarró la mía, haciendo una extraña mueca mientras veía su mano en la entrepierna.

Que pensarías si cuando despiertas alguien tiene su mano cerca de tu miembro. Creo que Edward tenía una especie de "radar de 'agarraenterpiernas'".

¿Dickward? (N/t: Dick: polla, ward: Edward)

Me gruñó y mis ojos se abrieron como platos, su mirada parecía quemar lentamente mi ropa. Me di cuenta de que parecía que yo tenía mi mano en su polla a propósito.

Quiero. Morir. Ahora. Por. Favor.

"Si tu quieres jugar, Ojos Cafés, no tenías que tomar ventaja sobre mí cuando estoy dormido," gruñó. "Por lo menos ten la decencia de hacerlo cuando esté despierto y pueda disfrutarlo yo también."

Se veía de una manera amenazadora pero tentadoramente erótica, caliente, rodé mis ojos y quise decirle que dejara de ser tan pervertido. Apretó levemente mi mano, y con solo eso logró tirarme y que quedara sobre él. Mi cuerpo era demasiado terco conmigo.

"Yo no estaba…" murmuré.

"¿Qué estabas haciendo, entonces?"

"Yo…tú…sin palabras?" Balbuceé incoherentemente, la última parte sonó como una pregunta. Mi cerebro estaba pidiéndole permiso para funcionar correctamente de nuevo.

Estaba acostada encima de él, mis piernas entre las suyas. Envolvió sus piernas entre las mías y puso sus brazos en mis hombros, pegándome más a él. Tragué difícilmente cuando sentí su aliento en mi cara. Su jugoso labio inferior pedía a gritos ser mordisqueado.

Odio cómo lograba hacerme esto—dejar mi mente completamente en blanco y mandaba a mi moral AWOL (n/t: Ausente sin permiso oficial). Imaginé una caja de cartón para leche con las palabras: '¿Me has visto?' en grandes letras en negrita, con una imagen de Pepe Grillo (n/t: el grillo que es la conciencia de Pinocho) debajo. Con un globo de diálogo a su lado que diga: 'Soy la conciencia de Bella, orgullo, y sentido de la autoestima, ¡Y sin mí le importa una mierda!'

Quiero sofocarte, Edward Cullen. Con mis labios.

"Tienes que dejarme ir," Dije con voz ronca. Se lo estaba pidiendo, más que diciéndoselo.

"No. Me gustas así."

"¿Te gusta forzarme a estar cerca de ti?" pregunté, tratando de separarme un poco de él, pero agarró mis dos muñecas entre sus manos.

"No, sólo tenerte cerca," confesó sin nada de vergüenza.

"Pues entonces espera a que yo también quiera eso."

"¿Cuánto tiempo tomará eso?"

"Depende."

"¿De qué?"

"No lo sé, Edward. Solo depende."

"¿Qué clase de respuesta es esa?"

"No puedo dar una respuesta simple a una pregunta que nadie había pensado antes."

"Nadie ha preguntado antes… ¿A ti?"

"No digas que es difícil creerlo. Puedo cuidar por mí…de mí misma. Debes saberlo ahora."

"No parece que seas así. Tú pareces de esas flores perfectas—las que siempre abren—tiene nombre de mujer, ¿Cómo se llama?"

"¿Una Susan ojos negro?(n/t: es una flor amarilla y el centro es negro, siempre está abierta)"

"Síii. Solo que tú eres una ojo-café Bella."

"Edward," suspiré.

"¿Qué?" dijo con una sonrisa.

"Tú aún debes dejarme ir," Protesté en un ineficaz y suave suspiro.

"¿Saldrás conmigo el viernes en la noche?"

"Dije que lo haría, ¿No?"

"Sólo me aseguraba de que no cambiaras de opinión," dijo un poco melancólico.

"No, no lo hice. Pero necesitas ir a tu apartamento," Le recordé. Quizás si lo decía suficientes veces, yo lo creería.

"Arruina momentos," respondió, sacándome su puntiaguda, mala-pecaminosa-deliciosa- lengua.

"Cállate y déjame ir," canté en mi mejor imitación de los Ting Tings (n/t: un grupo, que tiene una canción que se llama "Shut up and let me go", que en español sería cállate y déjame ir).

"Dios, tu voz es como un gato ahogándose," dijo con una risita.

"Caramba, gracias," murmuré, haciéndole una mueca.

"Cuando quieras, Ojos Cafés."

"Escucha, Edward. Ven cuando sea que tengas hambre, pero por favor, la siesta en tu propia cama, ¿OK?"

"Créeme, Ojos cafés, si por mí fuera, haríamos mucho más que dormir en tu cama."

"¡Ugh! ¡Déjame ya!"

"¿Qué? Vamos, no seas así. Acabó de cacharte con tu mano en mi entrepierna."

"No, tú me cachaste con mi mano sobre tu mano que estaba en tu entrepierna."

"Hay una separación entre tú y mis genitales, lo cual es bueno para un trabajo de gobierno"

"¿Te vas ya? Porque tengo una clase como en catorce horas."

"Si me voy ahora, ¿Prometes despertarme así todo el tiempo? Puedo usarte como un despertador—un despertador de pollas."

"Sí, tu polla obviamente se despertará—como en diez segundos, cuando te golpeé los testículos."

Se rió malévolamente antes de de acercarnos más con un tirón, no tuve oportunidad de darle un rodillazo en los testículos, ni nada. Todo lo que pude murmurar fue un 'chillido' de protesta, que estoy segura que sonó como si estuviera disfrutando. Lo cual no era. Pretendo eso. No estaba disfrutando. Quiero decir, no estaba disfrutando. Creía. ¿Me atrevería a adivinar?

Cede a tus impulsos sexuales, Swan.

"Oh me gusta este sillón," Dijo Edward en una bromeante, cantante voz. "Tan suave. Incluso huele bien," agregó, su nariz contra mi cuello. Pude oír como la sangre iba recorriendo mis oídos como una llamarada de calor que llegó a mi rostro. Diablos me estaba haciendo ruborizar y ni siquiera había hecho nada.

"¿Huele bien?" Susurré.

"Sí, hueles como a chocolate, y yo amo el chocolate. Quizás me dejes…comer algo," ronroneó contra mi piel. Las palabras acariciaron mis oídos como una flor diente de león (n/T: una muy suavecita). Eso hizo que se alzara un poco el cabello de mi nuca y me estremecí, sentí como otras partes de mi cuerpo reaccionaban igual.

"Es perfume que tiene cacao," Le dije nerviosamente.

"Es adorable," murmuró. Puso sus manos una a cada lado de mi cara, así que tuve que mirarlo. Traté de mirarlo por un minuto, pero después, cerré los ojos.

Estaba sobre mí, presionándome hacia abajo, literalmente. Pero, figurativamente, Edward podría ser la carga sobre mis hombros. O podría ser lo q me mantiene atada a la vida real- forzándome a interactuar con el mundo en vez de embotellarme en mi propia cabeza, escribiendo críticas literarias y poesía depresiva, ligeramente legible.

Por otra parte, Edward es como la comida chatarra de las citas. Sabías que iba a ser deliciosa y decadente. Sabías que la experiencia sería inolvidable y tan, tan deliciosa. Pero ¿Valdría la pena la culpa del después? ¿Seré capaz de verme al espejo y no ver algo que no me gusta?

Lo siento EDPA, pero tú eres los hoyos de queso cottage de mi alma.

Sentí como su cabeza se volvía más y más pesada contra mi clavícula y me di cuenta de que se había quedado dormido. Eso fue incluso peor que lo anterior, porque aunque ya no era humillante, estaba atrapada debajo de él. Sentí cómo el mismo ridículo 'problema' resurgía—él que me había metido en este lío—presionándose en mi pierna.

Así que la tentación regresó.

Después de unos inútiles minutes de tratar de levantarme, me resigné a estar atrapada bajo Edward- bajo su cuerpo y su hechizo. Cerré mis ojos y traté de relajarme lo más posible, dada mi proximidad con EDPA. Dejé que su cálida y calmada respiración me arrullara, y pronto, me dormí pronto.

Me desperté un poco más tarde sintiéndome con menos carga y con una manta encima. Miré alrededor de mi departamento y note que Edward se había ido. Debió haberse despertado y se fue a su propio hogar. Me senté lentamente, extendiéndome poco a poco, note que había una nota en la mesa para café.

Anoche vi en la escalera
una pequeña ojo-café Bella que no estaba ahí
Ella no estaba ahí de nuevo hoy
Oh, como deseo que nunca te alejes

Sonreí cuando leí su 'adaptación' de Antigonish de Mearns. EDPA piensa que es muy astuto—escribiéndome lindos poemas y comparándome con hermosas y brillantes flores contándome historias de cómo ayudo a traer al mundo 'bebés maníes' haciéndome creer que no es TAN idiota incorregible.

Y estaba funcionando. Grrr.

Quería arrugar su nota, pero no podía. Me levanté a tirarlo al bote de basura, pero mis pies me traicionaron y terminé guardándola entre las hojas de una gruesa antología que tenía en el estante.

Agarré mi laptop y actualicé mi estado en twitter.

¿Qué estas haciendo?
Tonta Bella, una polla aún es una polla, incluso cuando reacciona rápido.

El viernes en la noche, me movía nerviosamente por mi apartamento, checando y volviendo a checar mi cabello y mi maquillaje. Me sentía como una idiota que se preparaba para el trabajo, pero las cosas entre Edward y yo habían sido muy extrañas últimamente. Desde la otra noche, cuando tuvimos el 'incidente' de la siesta en mi sillón, nos vimos brevemente en el pasillo, pero parecía que ambos éramos demasiado indecisos de hablar el uno con el otro. Algunas veces sentí que verlo era la mejor parte de mi día, otras veces su ceño era tan pronunciado que parecía que estaba demasiado enojado y lo mejor fue dejarlo.

Así que cuando escuché que golpeó suavemente mi puerta, mi pulso se aceleró automáticamente y tuve que calmar mi respiración. Me arreglé la parte de adelante de mi vestido por enésima vez antes de abrir.

"Hola," exhalé torpemente. No podía hablar en el momento, porque él solo verlo me hacía querer patearme el trasero—un traje que le quedaba perfectamente y una corbata a rayas color café. Usualmente nunca acostumbro a fijarme en lo que usan los de más, pero eso era ridículo. Lo que hice en ese momento.

¿Conoces la expresión 'la ropa hace a los hombres'? No era así con Edward Cullen. Él hacía que la ropa se viera mucho mejor en él.

"Hola," Dijo en respuesta. Se frotó la parte de atrás de su cuello con su mano, y me miró expectante. Si no lo conociera tanto, diría que estaba tan nerviosa como yo. Me sacudí un poco para dejar de babear por él y pensar con claridad.

"Uh, ¿Nos vamos?" pregunté.

"Sí, ya traje mi auto. Después de ti," respondió, señalándome para que pasara enfrente de él, cerró la puerta, haciendo que el cerrojo cerrara con suavidad.

"Ese no es tu carro," dije, mirando el pequeño carro británico deportivo al que Edward le había quitado la alarma.

"Claro que lo es," Dijo con una sonrisa. "Es uno de ellos," agregó con una gran sonrisa.

"Oh. Yo sólo te había visto con el Volvo."

"Ese es mi carro de trabajo. Éste es mi carro de diversión."

"Wow. Yo solo tengo un coche invisible que tiene una forma extraña, muy parecido a lo que está debajo de mis piernas," Bromeé. "En Phoenix tengo mi camión, pero no sobreviviría aquí, me dejaría sola en el tráfico," expliqué.

Abrió la puerta para mí y me sentí como una chica fácil de Bond (n/t: ya saben: James Bond). Nunca antes me había sentado en un Aston Martin. Fue realmente agradable—y era bastante justo que Edward manejara uno de esos. Eso gritaba 'vaginamóvil.'

Llegamos a la recepción justo a tiempo, mientras los invitados se sentaban. Edward me presentó con su jefe, el Dr. Vulturi, y con la esposa de su jefe, Heidi, junto con otras personas que trabajaban en el mismo hospital. Ellos eran cálidos y buenos conversadores, y nuestra conversación durante la cena fue realmente agradable y fluía fácilmente de un tema a otro.

Odiaba admitirlo, pero Edward fue un completo caballero durante toda la cena, me preguntó si me llevaba algo de beber, levantándose para mover mi silla cuando yo me levantaba para ir al baño. Casi me sentí culpable por haber estado sorprendida. Obviamente tanta caballerosidad fue algo sorprendente para mí.

Una vez que el postre y el café fueron servidos, la banda comenzó a tocar una suave música a media luz, y esa era la señal para que las parejas se levantaran y bailaran. La gente comenzó a juntarse, la comida y el alcohol obviamente aportaban un poco al buen humor.

"¿Bailamos?" Me preguntó Edward con una sonrisa, moviendo su mano hacia la pista de baile.

"Yo…uh…tú has visto lo torpe que soy," contesté humildemente.

"Ojos cafés," dijo suavemente, apoyado en mi oreja, "bailar es sexo vertical. Déjame llevarte y te aseguro que te olvidarás de que eres patosa," susurró.

Lo mire, cerrando y abriendo los ojos un montón de veces. Cuando se levantó y tiró de mi mano hacia él, No lo discutí. Acabé por levantarme y caminar con él hacia la pista de baile.

Me acercó hacia él, su mano en la parte baja de mi espalda. Descansé una de mis manos en su hombre mientras la otra se unía a la de él que aún estaba suelta.

"Eso es, solo sígueme," Dijo sonriendo. "No dejaré que tengas sexo," agregó, con su adorable humor que me hacía hervir la sangre.

"Sí, apuesto a que serías el último con el que me enrollaría," Dije sarcásticamente. Y como siempre, en vez de enojarse, se rió.

"Me encanta cuando discutes, ojos cafés," bromeó.

"Acabas de conseguir que te ame muy en el fondo,"

"Quiero muchas cosas 'profundas'."

"¿Cuándo no estás molestándome?"

"Bien," rió, "vamos a hablar del clima o de política o de la bolsa de valores," sugirió en tono de broma.

"De alguna manera todo vuelve a regresar a ti y a cómo sólo quieres tener contacto sexual conmigo," dije, rodando mis ojos. Se rió con una fuerte y sincera carcajada y yo sólo quería abofetearlo.

"¿Tener contacto sexual? ¿Qué es esto, 1991? Me siento avergonzado por ti, ojos cafés."

Debería estar enojada con él por burlarse de mí, pero simplemente no lo haría. En lugar de eso, me reí junto con él. Las mariposas que corrían como en una ola por mi estómago hacia mi pecho hacían girar mi cabeza y borrar los malos, difíciles pensamientos—hacían que olvidara todas las dudas, toda la desconfianza, las voces persistentes que estaban en el fondo de mi mente.

Caminé a la mesa junto con Edward antes de que él fuera a buscarme una bebida después de la cena. Sonreí cuando Heidi ocupo el lugar de Edward durante un momento.

"Tengo que decirlo, Bella, es agradable ver por fin a Edward con una novia adecuada," dijo con una sonrisa. Sus ojos azules brillaron cuando me miró.

No supe qué decir. Me temía que si la corregía, tendría que explicarle que Edward no podría conseguir una cita que no lo avergonzara, y eso lo haría verse terrible. Por otra parte, tampoco quería que ella pensara algo que no era.

"Tú sabes," continuó, "cuando los veo a ustedes, me recuerda mucho a cuando Aro y yo éramos jóvenes. Siempre había una especie de tensión entre nosotros superficialmente, pero la atracción, ¡Oh Dios, era demasiado fuerte! Podíamos luchar uno contra otro, pero no con la atracción entre ambos—de ninguna manera," Explicó con nostalgia.

Estaba feliz de no haber dicho nada, ya que al parecer, Heidi entendía más de lo que yo creía. Quería hacer un acuerdo con ella, pero Edward volvió con mi licor, así que Heidi me guiñó con complicidad y regreso a su asiento junto a su marido.

"¿Qué fue eso?" preguntó.

"Eh, solo plática de chicas," Dije con una sonrisa. "Enserio, nada. Es realmente una mujer muy dulce. Disfruto su compañía," Agregué sinceramente.

"Así que, ¿Tuviste una Buena noche?" preguntó, claramente buscando una confirmación.

"Sí, estuvo 'bien', creo," bromeé con cara de nada. El se veía adorablemente en pánico. Decidí dejarlo sin una respuesta sincera. "Bien, Tenía que socializar contigo, ¿no?" Agregué antes de calmar mi lengua. Tomé el resto de mi bebida tratando de contener la risa.

"¡Ah!" resopló, poniéndose sus manos en el pecho y pretendiendo tirarse encima su vaso de whisky.

Heidi y Aro nos miraban y sonreían. Señalé con mi cabeza a Edward y articulé con la boca '¿Puedes creerle?' mientras descomponía mi cara y me burlaba. Sus ojos recorrieron mi cara de horror fingido antes de tomar mi mano y besar mis dedos. Me dio una sonrisa maniática y en lugar de volver la cabeza como una chica sensata, sólo sonreí en regreso.

"Edward," Dijo Aro. "Creo que tu agradable compañera tiene que regresar a casa, ¿no?" preguntó, lanzando una indirecta muy directa.

Hey tu, ¿Aro? ¿Hay alguien aquí que no piense que Edward y yo tenemos sexo? Sí, no lo creía.

"De hecho, Aro, no podría estar más de acuerdo," Respondió Edward con una sonrisa. Unos minutos después, el ballet llevó el 'vaginamóvil' y nosotros nos dirigíamos a nuestra casa en Harvard Square.

"Este carro—es un imán de chicas. Lo único que falta es una placa vanidosa que diga 'Veo Vaginas'," Bromeé.

"Muy graciosa, ojos cafés," Contestó, moviendo su cabeza hacia mí.

"¿Has tenido sexo en esta cosa?" pregunté—bueno, dije abruptamente, en realidad. No sabía exactamente qué sucedería. Sentía como si estuviera presionándolo, desde que él lo hico conmigo tan fácilmente. Por alguna enferma razón, empezaba a preguntarme realmente si Edward tenía esa cosa como 'espacio personal' en lo que respecta a su vida privada.

"¿Qué?" dijo, su cuerpo saltó visiblemente, como si hubiera sido sorprendido.

"Sexo, ¿Alguna vez has tenido sexo en tu carro?" Pregunté de nuevo, un poco más firmemente esta vez.

Sólo rió y se movió incómodamente en su asiento.

"Edward, te juro, no te entiendo," dije, sintiéndome realmente estúpida y sacudiendo mi cabeza.

"¿Por qué? ¿Qué hice?" preguntó, mirándome ligeramente alarmado, como si no entendiera qué estaba pasando.

"Bien, estas haciéndome esta clase de comentarios sexuales. Pero cuando yo lo hago, te pones realmente nerviosa y retorciéndote. ¿Por qué está bien que tu molestes pero yo a ti no?" pregunté, la molestia clara en mi voz.

"Bella," suspiró, pasando su mano por su cabello. "No es que estés avergonzándome…" contestó, tratando de negarlo. No le creí.

"Entonces ¿Por qué estás reaccionando tan raro? ¿Por qué besas mi mano y acaricias mi bazo un minuto y luego dices que lo sientes?" Lo presioné, para llegar al fondo de esto, de uno u otro modo. La última pregunta causó que volteara a verme, con la cara de un hombre muy sorprendido.

"Porque…yo…" balbuceó.

"Sólo olvídalo," dije, sintiéndome bastante avergonzada y estúpida, casi quería llorar.

"No, hay una razón. No quiero tomar ventajas sobre ti. Quiero ser tu amigo. Me agradas. No, es más que eso—Te respeto. Estoy tratando en no pensar en ti de esa forma," explicó, la mitad del tiempo manejando, la mitad mirando mi cara.

"¿Qué tiene de malo eso? ¿Soy tan repulsiva?" pregunté, horrorizada.

"¿Qué?" exclamó. "¡Dios! ¡Por supuesto que no! Si lo fueras, no tendría problemas para mantener mis pensamientos…limpios. Jesús."

"Quizás yo no quiero que seas…limpio," Me obligué a decir.

"No digas cosas como esas, por favor," Dijo, prácticamente rogándome. Tenía que admitirlo, hacerlo sentir incómodo era una satisfacción para mí, como si pudiera cambiar las cosas y devolverle exactamente lo que me hacía.

"Yo quiero que tú…seas suciioooo," Me burlé, tratando de sonar sexy. Creo que estaba funcionando.

"Alto," dijo sonando un poco torpe, mirando al frente.

"Bien. Eres torpe. Como si yo no supiera lo que se siente," Dije, frustrándome de nuevo.

"No necesitas sentirte torpe alrededor de mí," insistió, habló con voz suave. Ahora el sentía lástima por mí.

"Lo hago si lo que quiero es…olvidarlo. Vamos adentro," murmuré mientras se estacionaba enfrente de nuestro edificio. Abrió la puerta para que yo saliera. Puse mi mano en el borde de la puerta mientras sentía la mano de Edward en mi codo.

"Vamos arriba, no quiero dejar las cosas así," dijo en voz baja. No pude decir cuando sonaba así.

Nos acomodamos en su sillón café, cada uno con una bebida en la mano. El alcohol me ayudaba a soltar todo, como siempre lo hacía. Me miraba expectante, pero yo no tenía idea de que quería que dijera.

"Edward…tu me haces…querer cosas," confesé.

"Me causas lo mismo," dijo, quitándose sus zapatos y subiendo los pies a la mesa. Me quite los tacones e hice lo mismo.

"Sí, pero tú quieres hacerlo ahora. Yo no," le dije.

"¿Hacer qué?" preguntó.

"tú sabes, la cosa que dijiste que yo necesitaba y quería, la noche que traje pasta y me lastimé el pie."

"Síii, bueno, no debí de haberte dicho eso. No necesitabas eso de mi parte," Respondió, sacudiendo la cabeza y sonriendo débilmente.

"Así que, ¿Debo conseguirlo de alguien más?" pregunté, mi cara sonrojada. Estaba retorciéndome en mi interior. Tomé otro largo trago de vino.

"¡No! No hagas eso," dijo rápidamente. Él parecía casi…enojado?

"Estoy confundida. Tú no quieres darme eso pero, ¿Nadie más debe hacerlo? Yo pensaba que mi problema era conseguir alguien. Ese tipo Jake parecía interesado," reflexioné.

"¡Oh diablos, no!" dijo, su voz era severa, insistente. Se sentó cara a cara frente a mí, sus ojos fijos en los míos. "Bella, no dejo que alguien de 21 años, un perro caliente que…no puede controlarse a sí mismo, haga eso. Mereces algo mejor. Mereces a alguien que sepa qué está haciendo," dijo—su voz fuerte y dominante pasó a suave y amable en cuestión de palabras.

"¿Como tú?" Murmuré.

"Sí. ¡No!" dijo, completamente perplejo.

"Sí, tú sabes lo que estás haciendo, o no, ¿No sabes lo que estás haciendo?" dije, ni siquiera capaz de seguirlo más.

"Sí, Sé lo que estoy haciendo."

"Entonces házmelo— ¡Oh Dios! Lo dije enserio." Tartamudeé, cubriendo mi cara con mi mano. Cerré mis ojos mientras sentía como mis mejillas se sonrojaban.

"No."

"Edward," suspire con irritación.

"¿Qué?"

Respire profundamente. Aquí estaba mi oportunidad. Escuché todas las cosas que Rose y Alice me habían gritado al oído el último mes. Sentí que las mariposas ahuyentaban mis inhibiciones. Vi a Edward conmigo, tumbados entre una bola de sábanas y almohadas, besándonos bajo la lluvia de plumas alrededor.

"Me debes un favor," Murmuré.

"¿Sí?" dijo, alentándome a continuar.

"Quiero que 'eso' sea mi favor," Dije simplemente.

"No haré algo que ni siquiera puedes decir, ojos cafés," dijo con terquedad.

"Bien. Lo diré entonces", le dije antes de tomarme, literalmente, medio vaso de alcohol.

"Adelante. Dilo. En voz alta," dijo.

Tragué lentamente mientras sentía cómo mi orgullo iba abajo, abajo, abajo como una píldora. Ninguna cucharada de dulzura ahora.

"Bien," dije, tomando una profunda respiración. "Edward, ten sexo conmigo. De hecho, enséñame cómo, tú sabes, ser Buena en eso. Ese es el favor, te quiero a ti."


Bueno chicas, antes de nada lamento mucho la tardanza pro juro que no pude hacerlo antes, tuve problemas personales, decepciones bla blaa bla…. Además de que aún no salgo de vacaciones…. Además, como si no fuera poco, plagiaron esta traducción, así que mil gracias a todas las que me ayudaron a que la quitaran, con sus comentarios y todo… Y bueno chikas… ya en 1 semana estoy de vacaciones así que actualizaré 2 veces por semana :D así que sólo ténganme un poco de paciencia

Mil gracias por sus reviews y favs y todas las cositas lindas…No digo más porque mi madre me quiere quitar justo ahora de la compu :S

maria de canarias: De nuevo, gracias por tu review linda (:… y ummm un preview es un pequeño adelanto del siguiente cap ;)

Gaby: gracias por tu review… si Edward es algo tarado aquí xD si quieres el preview puedes mandarme tu correo en el review (con espacios), o te vas a sign up en la parte de arriba de FanFiction y ahí te van diciendo los pasos a seguir…

Bueno chikas, ya saben:

REVIEW RECIBE PREVIEW….

Y bueno, otra cosa… entre Lei-Clln, Estrella'black y yo, estamos organizando un concurso: "Hot Twilight Christmas Contest", las bases y todo estarán en mi perfil a partir del día lunes en la noche…..

Besossssss

sparklinghaledecullen