El camino hacia un final Feliz
Capitulo 7
Una fiesta, un tanto movida.
Luego de aquel encuentro "romántico" con Reborn, Tsuna se había ido en busca de Basil pero fue interceptado en medio de su búsqueda por la mano derecha de Nono, dándole el aviso que se preparara, que en treinta minutos salían.
-Ok, avisare a los demás. Gracias por avisarme-le dijo amablemente, girándose y regresando sus pasos. Llevo su mano a su oreja derecha donde, por la parte de atrás, reposaba un pequeño puntito negro. Puso su dedo y luego hablo. –Chicos, soy Tsuna. Prepárense para salir, nos vamos en treinta –y quito el dedo, luego de escuchar la afirmativa de todos.
Estaba realmente orgulloso de su equipo técnico que siempre eran sobresalientes en todo lo que hacían, incluso Giannini había dejado de ser tan torpe.
Camino a paso rápido a su habitación y entro sin tocar, después de todo, era su habitación. Sentado en la cama estaba Reborn. Tsuna frunció el seño para luego suspirar cansado.
-¿Tan rápido vuelves a mis brazos? –le dijo divertido, picándolo un poco.
Sonrió amargamente- Siempre volveré a tus brazos, sin importar que, estúpido –dicho esto, tomo un traje formal que estaba puesto completo en un gancho y cubierto por un platico protector. Se metió rápidamente al baño pues el tiempo pasaba y no quería que lo dejaran. Aunque aparecer en la fiesta cayendo desde el cielo, era algo que a Nono le gustaba que hiciera pues decía, que demostraba esa fuerza Vongola que solo él y primo podían tener.
Reborn por otro lado, se quedo sentado en la cama, con la sorpresa marcando su rostro, luego llevo una mano hacia su cara, tapándola y comenzó a reír de la nada. – ¿Como me dices este tipo de cosas, cuando tu ya tienes a mi reemplazo? –dijo salir el aire y por un momento, un pensamiento paso por su mente.
Lo que Tsuna quiere… es que lo conquiste, que lo arrebate de las manos de Basil. Quiere que le demuestre… que vale mucho para mí… Maldito Tsuna una sonrisa prepotente y orgullosa se poso en sus labios, se levanto erguido desbordando elegancia y orgullo. Miro la puerta del baño y su mirada se afilo. Si lo que Tsuna quiere es que él lo conquiste… pues eso hará y ¿Que mejor forma de conquistar el corazón de una persona que en una fiesta?
Una mirada maquiavélica se poso sobre Reborn y pensó Tsuna es pésimo con el alcohol con ese pensamiento, salió de la habitación, sintiéndose satisfecho por como las cosas iban a cambiar, esa misma noche.
*llegando a la fiesta de sucesión*
-De verdad, Nono, ¿Cómo rayos termino siendo esta reunión, la fiesta de sucesión? –pregunto un Tsuna muy exasperado, mirando la gran fila de autos en la que estaban.
-Bueno, ¿te acuerdas de aquella llamada en la que te dije, que ya pensabas como todo un Decimo Vongola? –pregunto Nono.
-Si, la recuerdo ¿Por qué?
-Pues resulta, que esa había sido una prueba de la que participaron los cabezas de familias.
*Flash Back*
-Escuche Nono, yo pienso que el Decimo Vongola aun es demasiado joven como para tomar el puesto. Es demasiado ingenuo y si no me cree, basta con que lo llame y le diga que hay una reunión. Lo mas probable es que ponga una excusa tonta para no venir-Hablaba el jefe de la familia Bovino que conocía a Tsuna de manera un tanto semi personal, gracias a Lambo.
-En ese caso, hagamos una prueba. –Sugirió Nono- Mande la invitación de la fiesta a Tsuna hace unas horas. Veamos que tan bien reacciona.
Casi de forma mágica, el teléfono sonó, anunciando la llamada del Decimo Vongola. Sin esperar Nono contesto la llamada en altavoz.
*Llamada*
-Oh Tsunayoshi-kun, no esperaba tu llamada –dijo Nono, con una vos cansada, producto de su larga vida.
-Hola Abuelo –dijo Tsuna mientras sonreía, era muy normal para él llamarle abuelo a Nono cuando estaban a solas o por teléfono- Disculpa las molestias, pero debo avisarte que no iré a la reunión de líderes. En este momento no puedo, ninguno de mis guardianes esta conmigo, y no lo estarán sino hasta dentro de seis días, y eso si hay suerte –termino de hablar, esperando que Nono no se molestara por eso.
Escucho como el otro suspiraba. –En ese caso, Tsuna, no te quedara de otra que venir solo, es vital que estés presente, muchacho. Se hablara sobre la sucesión.
-Pero Abuelo ¿Qué pensaran si el Decimo Vongola llega sin ningún guardián a su lado? Y pedirle ayuda a los Varia… Es mejor pegarme un tiro que pedírselos a ellos –termino, no se estaba excusando, pero era cierto, pedirle un favor a Xanxus era como ponerse una pistola en la sien y jalar el gatillo uno mismo. Desde hacia bastante tiempo Tsuna había dejado de escapar de sus deberes como Decimo Vongola, para satisfacción de Reborn.
-En eso tienes razón Tsuna –se escucho como Nono reía al otro lado de la línea- realmente ya piensas como todo un Decimo Vongola, Tsuna. –dijo con orgullo.
-Escucha Abuelo, intentare ponerme en contacto con alguno de los chicos o con Reborn para que me acompañen pero no te prometo nada –suspiro cansado- El único guardián que sigue a mi lado es Ryohei y no lo quiero molestar. El ya tiene un empleo y no planeo que lo despidan por mi culpa –dijo firme, mientras sentía como su cuerpo comenzaba a tiritar.
-Con eso me tranquilizo, Tsuna. Esperare tu llamada de confirmación
-Muchas gracias, por tu paciencia y enseñanzas, Abuelo –sonrió y antes de que Nono dijera algo, corto la llamada.
*Fin Llamada*
Todos se miraron entre si. La verdad que la decisión que Tsuna tomo era la correcta pues cada jefe hubiera actuado de la misma manera que Tsuna; todos se sonrieron y el jefe de la familia Bovino, hablo.
-Es tiempo
-Se los dije. –dijo Nono con orgullo.
*Fin Flash Back*
-¿Era una prueba? –un tic nervioso apareció en la cara de Tsuna, que fue calmado gracias a una mano que se poso sobre la suya. Volteo a ver la mano y luego al dueño y miro a Reborn, que como siempre, se sentó a su lado.
Frunció el seño un poco pues sabia que lo hacia por molestar a Basil que iba sentado enfrente de Tsuna, pues su lado derecho era ocupado por Gokudera y el izquierdo por Reborn. Vio como Basil también frunció el seño pero de manera un poco mas notoria que Tsuna.
-Así es, una prueba y gracias a la madurez que demostraste, todos han concordado que ya es tiempo que seas el Decimo Vongola, oficialmente.
Sin darle tiempo a Tsuna de protestar, Nono abrió la puerta del auto pues ya habían llegado al lugar donde la fiesta tendría lugar.
Primero bajo Nono, seguido con Basil que le mando una mirada significativa a Tsuna; el cual le sonrió tranquilizadoramente mientras soltaba su mano de manera un tanto brusca de la mano de Reborn. Seguido de Basil bajo Yamamoto, luego Hibari, finalmente bajo Gokudera luego de un "adelántate" que Tsuna le dirigió.
En el auto solo quedaron Reborn y él. Tsuna suspiro y se atrevió a hablar.
-¿A que estas jugando, Reborn? –pregunto cansado del asunto. A veces olvidaba lo caprichoso que Reborn podía ser.
-No estoy jugando a nada, solamente quería ir de la mano con aquella persona que DEBE –enfatizo- estar a mi lado –sonrió de esa manera prepotente que le hacia perder los nervios a Tsuna.
-Pues esa persona ha venido por aparte ¿recuerdas? Bianchi viene en el mismo auto con Chrome, Mukuro, Fran y Ryohei –finalizo frunciendo el seño. El solo nombrar a Bianchi le hacia recordar aquella escena que presencio aquel día antes de que Reborn desapareciera.
Reborn frunció el seño. Tsuna era un cabeza dura incluso más terco que él. Le había dicho una y otra vez que se había acostado con Bianchi ese día por el simple hecho de que ella se lo había pedido como un "premio de consolación" pues el ya le había dicho que no la correspondía, que él amaba a alguien más. Cuando vio la cara de sufrimiento de Bianchi pidiéndole aquello, no pudo negarse.
-Ya sabes que me acosté con Bianchi por lastima. –le dijo algo molesto por tener que recordar aquella escena.
-Escucha Reborn, con quien te acuestes o te dejes de acostar, no me importa, ahora –abrió la puerta del auto dispuesto a bajarse- Vamos a la fiesta y disfrutemos de la noche como si nada hubiera pasado ¿entendido? –La vos en ese momento, fue seria y autoritaria. Reborn abrió los ojos en sorpresa, no sabia que Tsuna era capaz de sonar tan… sorprendente cuando daba una orden en serio.
Has cambiando mucho en el tiempo que no he estado aquí… Tsuna. Sus pensamientos fueron interrumpidos por el golpe de la puerta al cerrarse con un poco mas de fuerza de la necesaria.
*Dentro del Salón*
Toda la gente se había reunido a los lados del lugar, dejando un camino en medio que era adornado por una alfombra larga y roja. Al final de la alfombra estaba Nono sosteniendo una caja de madera tallada con detalles en oro por el filo de la caja, sobre un cojín rojo con dorado.
Tsuna camino lentamente por aquella larga alfombra, sintiéndose ligeramente nervioso por las miradas que recibia. Al llegar frente a Nono, la caja fue abierta, dejando ver un pequeño frasquito con un liquido oscuro dentro.
-Esto es "El Pecado" la reliquia que ha pasado de generación en generación a lo largo de la historia de Vongola, y hoy, estando todos presentes, me siento orgulloso de poder dejar la herencia de Primo a Sawada Tsunayoshi, Decimo Vongola. –tras terminar su monologo dejo "El Pecado" sobre las manos de Tsuna. Inmediatamente aquel liquido brillo y se volvió de un rojo vivo, casi como si fuera sangre.
Tsuna observo el frasco y por inercia, activo sus llamas de la última voluntad. De inmediato el liquido carmesí se vio envuelto por las llamas de Tsuna y una onda de calor cubrió el rostro de todos los invitados. Todos cerraron los ojos y se dejaron llevar por aquel calido sentimiento. Luego de un momento todos abrieron los ojos, pues aquella sensación se estaba disipando.
Tsuna abrió los ojos y apago sus llamas, levanto la mirada y se inclino ante Nono, que se sorprendió por eso, al igual que el resto de los invitados.
-Como Decimo Vongola, no debo, nunca, inclinarme ante nadie, salvo frente a aquellos que considere dignos de ello. Es por eso que hoy me inclino hacia ti, Nono. Por años has mantenido a Vongola y jamás algo salió mal. Deseo poder seguir tu ejemplo y llenarme de una gran sabiduría a lo largo de mi vida. –Termino de decir, se irgio orgullosamente para luego dar la sonrisa mas sincera y encantadora que haya dado jamás. Nono le correspondió la sonrisa. Finalmente se oyo la música sonar en el lugar, para luego dar lugar a los gritos de felicitación que todos los presentes le dejaban a Tsuna.
*Tres horas después*
Tsuna callo rendido en una silla, apartado del lugar. Estaba cansado, muy cansado. Quería dormir todo el día y toda la noche, nada mas llegara a la mansión, pero sabía que eso no podía ser, tras llegar debía ir a ver a Spanner para terminar el sistema de seguridad que solamente funcionaria con las llamas de Tsuna y nadie más.
-Felicidades, Juudaime –Un susurro fue dejado en el oído de Tsuna, quien sin girarse, sabia de quien se trababa.
-Hola Basil –le respondió, mientras giraba su cabeza para dejar un suave beso en la mejia de Basil.
-¿Cómo te sientes? –le pregunto mientras comenzaba a darle un masaje en los hombros a Tsuna, quien cerro los ojos ante la caricia.
-Cansado y de cierta manera, mas tranquilo. Finalmente soy el Decimo –dijo divertido.
-¿Qué te resulta tan gracioso, Tsuna? –pregunto al ver la cara de pura diversión que tenia.
-La reacción de Gokudera.
-Fue una reacción algo… especial –dijo Basil con un goterón en la cabeza.
*Flash Back*
-¡FELICIDADES JUUDAIME-SAMAAAAAAAAAAAA –gritaba un histérico Gokudera, llorando a moco tendido, mientras abrazaba a Tsuna y lo zarandeaba. Debido a que estaba hablando japonés en medio de una fiesta italiana, nadie le entendía y los guardias del lugar creyeron que Gokudera quería ahogarlo ya que el idiota tenía a Tsuna abrazado por el cuello con tal fuerza que el pobre comenzaba a ponerse morado.
Los guardias agarraron a Gokudera de los hombros mientras lo apuntaban con pistolas. Gokudera, al sentir que Tsuna le era arrebatado le dio un berrinche y término aventando bombas por todos lados pero gracias a Yamamoto, Squalo y Hibari, ninguna llego a explotar.
Tsuna, ya cansado del alboroto de Gokudera, le quito una tonfa a Hibari y, sorprendiendo a todos, le dio un fuerte golpe a Gokudera con la tonfa, mandado a la pobre mano derecha, directito a la inconsciencia.
-Tsk… Estúpido Gokudera –dijo Tsuna con los brazos en jarra. Le tiro a Hibari su tonfa de nuevo, y se fue de ahí a un lugar del salón que estuviera mas tranquilo. Mientras tanto, los guardianes tenían cara de póquer ante la acción de Tsuna.
*Fin Flash Back*
-Me tendré que disculpar luego por el golpe –hablo quedito medio somnoliento. Las manos de Basil eran como caídas del cielo. Con todo el alboroto se encontraba tenso y cansado y gracias a Basil esa tención se había ido, dejando solo el cansancio.
-La verdad, no deberías, después de todo, tu eres el jefe. Puedes hacer lo que te venga en ganas –le dijo Basil, depositando un nuevo beso en la mejía de Tsuna.
-Pero con mis guardianes, antes soy amigo que jefe –le corrigio mientras se levantaba de la silla, girándose para quedar frente a frente con Basil- A veces me pregunto como un chico tan dulce puede ser tan frio –dijo Tsuna mientras le sobaba la mejía con cariño.
Basil sonrio con algo de ironia- Mira quien fue a hablar…
-Ejem –una vos ronca interrumpió el hambiente tenso que había entre Tsuna y Basil. Ambos se giraron para ver al idiota que estaba interrumpiendo una casi discusión marital.
-Reborn –hablo quedamente. Basil pudo ver como los ojos de Tsuna se tornaron amorosos, y un fuerte retorcijón en su estomago hizo acto de presencia, cuando vio como Reborn posaba una mano en el hombro de Tsuna mientras, disimuladamente, acariciar su mejía con el dedo índice.
-Disculpe, Reborn-dono, no quiero ser irrespetuoso pero esta interrumpiendo un charla persona –la vos de Basil salió algo brusca y pesada.
-Jum, si tantas ganas tienes de hablar, espera hasta que estés gimiendo cual perra en su cama –señalo a Tsuna con un ligero movimiento de cabeza- ahí podrás discutir todo lo que quieras.
Una sonrisa superior se formo en los labios de Basil –Por lo menos yo puedo compartir cama con MI Tsuna –respondió. Como odiaba a Reborn, y odiaba mas a Tsuna por usarlo a el como reemplazo del mismo.
Basil sabia, desde hacia tiempo, que Tsuna amaba a Reborn, por eso cuando Reborn desapareció, se las ingenio para que Gokudera y Yamamoto lo arrastraran a aquella fiesta donde Tsuna lo tomo por primera ves, desde entonces, día tras día, se las apañaba para hacer que Tsuna olvidase a Reborn pero parece que sus esfuerzo han sido en vano pues el Decimo aun brilla cuando Reborn le habla.
-Di lo que quieras, por el momento me lo llevo –Y antes de que Basil pudiera renegar de algo Reborn se llevo a Tsuna tironeándolo de un brazo, aunque ni que se le hubiera llevado a la fuerza pues Tsuna iba flojito y cooperando.
Mediante iban pasando por el salón lleno de gente, Tsuna y Reborn eran detenidos por los miembros de otras familias que deseaban que Tsuna conociera a sus hijas para una futura unión. Amablemente Tsuna se disculpaba, diciendo que tenía algo importante que hacer, pero que si deseaban, podrían ponerse de acuerdo para tener una reunión con las herederas.
Reborn sonreía hinchado de orgullo, al ver como Tsuna, luego de tanto tiempo, lograba actuar con madures y propiedad en una situación que lo ameritaba. Luego de un rato logró sacar a Tsuna de la fiesta para dirigirlo a un balcón del segundo piso, la vista era sencillamente hermosa. Frente al balcón estaba un hermoso jardín de diversas flores, unas mas hermosas que otras, en medio del jardín había una fuente que era iluminada por focos de colores que estaban bajo el agua, haciendo que el agua de la fuente fuera de color arcoíris.
En los arbustos había pequeños foquitos verdes que daban la ilusión de ser luciérnagas. Tsuna estaba embelesado por lo que sus ojos observaban, se perdió completamente en la vista de aquel jardín mágico. Estuvo mirándolo por largo rato hasta que una caricia en su mejía lo trajo de regreso al mundo.
-R-Reborn… Esto… Esto es hermoso, Reborn… Gracias por mostrármelo –le dijo mientras sus ojos brillaban con fuerza.
-Es lo menos que puedo hacer por mi persona especial –le dijo mientras se inclinaba un poco para dejar un suave beso en los labios de Tsuna, quien de inmediato le correspondió, olvidándose completamente de Basil o su relación con el mismo. En ese momento lo único que importaba era Reborn y nadie mas que el.
-Espero que te guste Tsuna –le dijo con una mirada amorosa, algo completamente contrario a lo que Reborn representaba. De la nada una suave melodía se dejo sonar y antes de que Tsuna pudiera caer en cuenta de lo que sucedía, Reborn lo tomo de la cintura y Tsuna apoyo su cabeza en el pecho de Reborn, tomo una de sus manos y se dejo guiar mientras cerraba los ojos, disfrutando de aquel calor tan especial que solo Reborn le podía proporcionar.
-¿Por qué haces esto Reborn? –pregunto, nostálgico –Tu tienes a Bianchi y sabes bien que yo tengo a Basil y aunque no lo amo ahora… se que lo amare con el tiempo –todo fue dicho en un suave susurro que fue escuchado perfectamente por Reborn.
-ya te lo he dicho, cabeza dura, yo no tengo a Bianchi, solo te tengo a ti y no pienso dejar que nadie te arrebate de mis brazos… tu sabes que no soy una persona que se expresa con palabras Tsuna –susurro mientras daba un ligero giro con Tsuna aun en brazos – y se que a ti te cuesta mucho expresarte también, por eso nunca te lo dije pero tu sabes que te amo, siempre te he amado, incluso cuando creía que no, que solo era una simple preocupación maestro-alumno…
Tsuna sonrio felizmente – Así que me amas… así que siempre me has amado –molesto.
Un ligero sonrojo apareció en las mejías de Reborn que tomo a Tsuna de la barbilla y le planto un beso de esos que lo dejaban fuera de combate.
-Cállate idiota, no arruines el momento –dijo algo avergonzado.
Tsuna sonrió, no todos los días vez a Reborn actuar de manera tan uke. –Esta bien, no te molestare además –jalo a Reborn de la corbata haciendo que este se bajara un poco pues aunque Tsuna haya crecido, seguía siendo un poco mas bajo que Reborn, y le planto un beso apasionado.
-Dame una oportunidad, Tsuna –le dijo cuando el beso se rompió –o mejor dicho, danos una oportunidad. Tu no puedes jugar con Basil de la misma manera que yo deje de jugar con Bianchi. Tanto tu como yo, como ellos mismos, merecemos una oportunidad de ser felices, y estando juntos… tu y yo… se que lo seremos.
Tsuna sonrió algo sorprendido por la determinación de Reborn –Esta bien Reborn… te daré una oportunidad –le dijo y nuevamente compartió un beso con Reborn. –Mañana hablaré con Basil sobre esto –suspiro.
-Tsuna… Te amo –Le dijo nuevamente para volver a plantar un beso en los labios de Tsuna.
-También yo te amo… Nuevo novio –y la carcajada escapo de los labios de Tsuna, de una manera tan pura y feliz que contagio a Reborn.
Recién comenzaban la relación que deberían haber tenido desde hacia tiempo y ya se sentían flotar de felicidad. Compartieron un ultimo beso antes de volver a la fiesta, pues esa noche, era una noche para celebrar, no solo su acenso como sucesor Vongola, sino también, para celebrar el inicio de una nueva vida junto con aquella persona que amaba de verdad.
¿Qué es lo que les deparara a estos dos el destino? Ni siquiera ellos dos lo saben.
Bueno espero que disfruten de este capitulo también. Como verán este es un fic OoC así que no se sorprendan por la manera tan Uke de actuar de Reborn XD.
Se me acaba de ocurrir la manera perfecta de seguirla pues debe tener algo de… drama ¿no creen? XD nos vemos en el próximo capitulo y…
DEJENME UN REVIEW! XD y tomando algo de mi espacio aquí, luego del siguiente capitulo dejare de actualizar un poco u.u El capitulo ocho ya esta hecho pero puede tener algunos cambios por lo que escribo el nueve y el diez así que primero terminare estos dos y subiré el ocho, a lo mucho me tardo dos días :D así que no se preocupen :D por el momento estoy haciendo el 9 asi que ahí veremos
