No me pertenece Twilight ni la historia…

Capítulo dedicado a carliitha-cullen pork compartirá a Robert conmigo… y al revés xDDD y porque te adoro!!!


Oh mierda.

Bella acaba de acusarme que tenía que hacerlo. Maldita sea todo. My predicción parecía estar equivocada. En mi opinión, Bella nunca sería capaz de pedir algo como eso. Pero ella acaba de hacerlo, joder.

Edward, ten sexo conmigo.

"No," Contesté simplemente. Estaba desesperado por dejar atrás ésto.

"Pero tú me dijiste que lo dijera," protestó, abriendo sus ojos cafés, su cara era una linda imagen de 'mortificación'

Mierda, mierda, mierda.

No podía dejar las cosas de esta manera. Sólo podía imaginar cuánto valor tuvo que reunir una chica como Bella para ser tan directa, tan decidida conmigo. No podia humillarla. ¿Qué clase de 'amigo' sería si la dejara sentirse de esa manera? Por otra parte, podría tratarla como otra sin nombre, sin cara mujer que había tenido en el pasado.

Mi pasado.

Siempre lo supe. No importa que tan audaz fuera intimando con las mujeres, no importaba si lograba que las mujeres se fueran a la cama conmigo sin una cita antes, sólo l con el comportamiento físico—de alguna manera siempre supe que alguien llegaría y me patearía el trasero. Y aquí estaba ella, en toda su belleza, gloria, inteligencia, dulzura, buenas palabras, dejando al descubierto sus adorables, colmilludos dientes hacia mí.

Estuve a punto de perder mi poca compostura mientras íbamos a casa después de la temprana cena. Su conducta coqueta y sus comentarios sugestivos fueron casi más de lo que podía manejar. Cada pequeña insinuación aumentaba el calor en mi ingle. En un momento, casi confundí mi polla con la palanca de velocidades. Gracias a Dios, ella estaba mirando hacia la ventana y no vio nada.

"¿Qué hora es?" preguntó en voz baja. Ella estaba mirando al vacío y me pregunté a mí mismo por qué ella siempre estaba curiosa por el tiempo de todas las cosas, pero simplemente le respondí.

"Es medianoche—ahora, un minute después," Dije mientras miraba hacia mi reloj.

"Oh. Es trece. Hoy es mi cumpleaños," dijo llanamente.

Mierda.

La estaba humillando, diezmando nuestra Amistad y arruinando su cumpleaños. Necesitaba arreglar eso, desesperadamente. Ella era una inteligente, racional mujer. Debía de haber una manera de hablar sobre eso. Si eso no funcionaba, solo tendría que cambiar el encanto en…fuerza.

"Vamos, vamos a salir. No trabajaré mañana, tú no tienes clases. Grendel's está abierto por una hora más. Vas a tener el primer trago de tu cumpleaños, y yo te lo invitaré," Insistí.

"No lo sé. No tengo un ánimo de celebración," Contestó, rascándose la frente.

"Es exactamente lo que necesitas, un trago. Hablaremos sobre eso. Vamos," Dije, poniéndome de pie y señalando a la puerta.

"OK, pero necesito cambiarme estos tacones por unos zapatos más cómodos. No meteré los pies de nuevo en ellos."

"Puedes hacer lo que quieras, cumpleañera Ojos Cafés," Dije con una pequeña sonrisa mientras la llevaba por la acera.

Bella estaba caminando imposiblemente lento, así que agarré su mano y prácticamente la arrastré por la calle. Sentí a su mano tensarse la primera vez que la mía la tocó, pero después entrelazó sus dedos con los míos, dejándolos juntos. Era tan raro y casi inquietante cómo un simple gesto, que se veía como un signo de afecto—ya fuera amistad, amor familiar o romántico—podía hacer que mi corazón se agitara.

Mis amigos de la escuela de medicina me hacían bromas acerca de que quizás yo no tenía corazón, y esa era la razón por la que hacía muchas cosas con mi polla era porque mi sistema nervioso central no regulaba mis latidos del corazón 'normalmente'. Me preguntaba si ellos estaban completamente equivocados.

Bella estaba cambiando en el sentido 'hago negociaciones,' por así decirlo. Ella era bastante atractiva para mí. Sus pensamientos que para ella debían ser 'repulsivos' para mí eran ridículo, casi rayado en lo absurdo. Por su puesto, yo era atractivo para ella, y malditamente sí, si pudiera salirme con la mía, me inclinaría sobre ella y la tomaría como deseaba.

Pero no pude.

Llegamos al bar y ayudé a Bella a sentarse en una mesa y me senté frente a ella. Afortunadamente, logramos conseguir un lugar un poco privado. Quería hablar con ella libremente y que ella se sintiera cómoda diciendo lo que pensaba sin preocuparse porque alguien más escuchara.

Ordené para mí mismo una Guinness (n/t: un tipo de cerveza) y ella pidió otra copa de vino. Una vez que la mesera llevó nuestras bebidas, fuimos directo al grano.

"Ojos Cafés, lamento si he hecho que te avergüences o que te sientas incómoda de cualquier forma," Empecé.

"Edward," Me interrumpió. Ella parecía mas y mas incómoda con cada minute que pasaba, sin duda porque yo trataba de hablar a mi manera de algo de lo que normalmente me gustaba alardear.

"No, por favor, solo escúchame. Déjame explicarme," le ofrecí. Ella asintió con la cabeza y esperó a que continuara. "Créeme; eso no es algo que no quiera hacer. No es eso en absoluto. Sólo que realmente no quiero lastimarte o arruinar nuestra Amistad, siento que cada día crece más."

"Bien, estoy de acuerdo con la primera razón," Dijo mientras apretaba los labios. Vi como repetía el gesto. Dios, si tan solo supiera que tan sexy se ve cuando está enojada. Bella expresaba cualquier sentimiento apasionadamente y me revolvía todo el interior.

"¿Lo haces?"

"¡Sí! Miedo de lastimarme, ¿Por algo que pedí?" preguntó retóricamente, apuntándose a sí misma con rabia. "No soy una niña. Y tú eres tan arrogante, Edward. Eso es abrumador. Sólo…la idea…'oh pobre pequeña Bella será una chica con el corazón roto por mí cuando yo no regrese sus sentimientos por mí.' ¿Qué te hace creer que soy lo suficientemente estúpida como para enamorarme de ti?" Resoplando, pareciendo completamente indignada.

Eres impresionante cuando estás enojada.

"Pero…" fue todo lo que logré decir antes de que me interrumpiera.

"Dame un poco de crédito, Edward. Antes que nada, entiendo la forma en que te relacionas con las mujeres. En segundo, eso te descalifica automáticamente como el tipo de hombre que quiero como novio 'real' y en tercer lugar, si estuviera buscando una relación seria, tendría una ahora mismo. ¿Alguna vez se te ocurrió que quizás yo no tenía una cita seria por elección?"

La mire y suspiré. No tenía nada que decir en ese momento, porque francamente, ella tenía razón—en los tres puntos. Por no mencionar el hecho de que mi ego estaba un poco golpeado. Podía darme cuenta de que estaba canalizando su vergüenza en ira, pero aún así, me alborotaba.

"¿Yo no soy tu 'tipo,' huh?" pregunté, levantando una ceja en irritación.

"No. no eres mi tipo, Edward," Dijo con un adorable aire desdeñoso. Incluso hizo un ademán con la mano.

Oh, dos pueden jugar este juego, pequeña niña.

"Perfecto, si ese es el caso, entonces ¿por qué pedir este 'favor' como tú lo llamaste?" pregunté, esperando que se hiciera pequeña en un rincón. Veíamos que tan era Buena era argumentando que quería tener sexo conmigo solo por una razón muy superficial.

"Porque…yo quiero eso—algo físico," tartamudeó.

"¿Tu quieres…?" presioné.

"Yo quiero…¡ugh! ¿Por qué estás hacienda esto?" Dijo, so rostro se volvió rojo. "Basta, ahora solo juegas conmigo como un gato con un ratón," acusó.

"No. Yo quiero asegurarme de que sabes en lo que te estás metiendo," expliqué.

"Mira, no tengo ni tiempo ni energía para tener citas. De todas formas, no la haría como la mejor novia. Estoy demasiado concentrada en la escuela y mi tesis," explicó. Bueno, aparentemente, ella había pensado en esto más de lo que yo creía.

"Así que, te gustaría que nosotros nos relacionáramos física e íntimamente pero ahora no como 'pareja" dije, buscando una mejor aclaración sobre esto. Detuve mis bromas cuando me di cuenta de que ella estaba, de hecho, siendo malditamente seria.

"Sí. De la forma en que lo veo, tú necesitas una 'sustituta' en las citas y yo necesito un 'sustituto' de novio. Funciona para ambos," dijo en voz baja. Estaba mirando hacia abajo como si quisiera desaparecer. Tenía que darle crédito por tanta determinación, realmente.

"¿Estás segura?" pregunté de nuevo.

Eso iba contra mi buen juicio, pero empezaba a pensar que quizás yo ya había creado esa imagen en mi mente. Bella no era una tímida flor, lo pude deducir esta noche. Ella podía ser tan Buena como quisiera. Cuando tenía cualquier clase de disputa con ella, nunca se echaba para atrás y defendía su punto de vista. Bella no era tan vulnerable y emocional como creía.

"Bella," dije, mirando directamente a sus ojos, "Estoy siendo completamente honesto ahora. Nunca había tenido una relación estable con una mujer. Si no sabes qué esperar de mí, ahora quiero que lo sepas y lo creas, haré este favor por ti," Le dije.

"No espero nada de ti—y tu dijiste de ti mismo que nunca mentías, ¿cierto?"

"Cierto," confirmé.

"Entonces es justo en lo que a mí respecta. ¿Podemos ver a otras personas?" preguntó, casi como si estuviera burlándose de mí.

"¿Harías eso?" pregunté, un poco más que sorprendido.

"Si eso es lo que quiero, ¿Por qué no? ¿No está permitido? ¿No puedo ver a otros hombres?" presionó.

"Um. No quiero que lo hagas," conteste rápidamente, sintiendo a mi cuerpo ponerse rígido.

Mierda.

No podía creerlo, pero el pensamiento de otro hombre tocando a Bella me hacía querer cortarle la garganta de quien fuera. No estaba diciéndole esto. Ella solo lo estaba hacienda para probarme, claramente. Ella no era tan frágil o ingenua como se veía.

"¿Por qué no?" preguntó mientras encogía su suave y cromo hombre hacia mí. Dios, ella era sexy cuando me retaba.

"Por qué quieres que te enseñe, ¿Correcto?"

"Correcto."

"Bien, entonces, necesitaré tiempo contigo para hacer eso. No estoy compitiendo con alguien más por tu tiempo. Si otro tipo está interesado en tomar mi lugar, entonces bien. Pero si quieres ir a mi escuela, y tomar mi clase, sólo tienes un maestro. Yo."

"Entonces está bien. Entonces tu no tendrás otras 'estudiantes,' ¿Ok?"

"Bien, supongo que no lo haré. No tendría tiempo de todas formas. A menos, que te gustara un trío," Dijo con una sonrisa.

Su cara se llena de un gloriosa sombra rosa, pero después se veía tan molesta, que tuve que censurarme a mí mismo, no fuera a ser que ella me golpeara.

"No, no me gustaría un trío, Edward," dijo, cruzando sus brazos sobre su pecho. "Así que, necesitamos reglas o algo, o sólo…no lo sé. ¿Cómo debemos manejar ésto?" preguntó, ruborizándose y tartamudeando de nuevo.

"Tengo suficiente con mi residencia, no necesito la molestia de 'penciling in' en mi tiempo contigo. Si tu quieres algo, ojos cafés, ven y consíguelo" dije, lamiéndome mis labios.

"¿Sólo toco la puerta?" Chilló.

"Solo toca. O iré por ti. Lo que sea. Si hay una superficie plana, soy bueno en ir. Demonios, what are you—a hundred and ten pounds? Ni siquiera se necesita una superficie plana. Podría solo sostenerte contra un muro," Le informé con un risa gutural. Sus ojos se abrieron y se acalaró la garganta.

"Um, Yo, uh, ¿Cuándo empezamos?" preguntó casi derramando su vino.

"Termina tu trago, ojos cafés."

"Hecho," dijo, justo cuando estaba por tomar el último trago de su merlot (n/t: es un vino de uva morada/roja).

"Espera," la interrumpí antes de que terminara. "Un brindis—por ti. Feliz cumpleaños, ojos cafés," agregué, chocando mi cerveza contra su copa.

"Gracias," contestó con una sonrisa.

Cinco minutos después, puse algo de dinero contra la mesa y estábamos de regreso en el edificio de piedra roja, el frío aire de Cambridge aligera mi estado del alcohol en el que estaba. Cuando Bella cruzó sus brazos y se estremeció, pasé mi chaqueta por encima de sus hombros.

"Gracias, no necesitabas hacer eso," dijo, sosteniendo las solapas de la chamarra contra su pecho. Sus mejillas estaban sonrojadas y el aire de la noche la había despeinado un poco. Se veía…perfecta.

"No te preocupes, casi estamos en casa," le dije, poniendo suavemente mi mano en la parte baja de su espalda. Sentí como se tensó un poco, aunque no hizo ni dijo nada en señal de protesta.

Realmente deberías acostumbrarte a que te toque.

Casi empezaba a reírme de mí mismo pero me detuve antes de que Bella sospechara que despertaba mi atracción sexual el tenerla tan cerca. Eso me record que yo debía tener una discusión con ella acerca de sus tweets y que he leído algunos de ellos. Bien, Leí más que algunos. Los leí todos. De hecho, cada que usaba twitter, checaba sus tweets. Ella solía decir cosas graciosas y agradables sobre mí cuando estaba borracha—bueno, confesiones sobre su atracción hacia mí, por lo menos. Pero cuando estaba sobria, su opinión era mucho menos favorable. Era probable que no fuera el mejor momento para abordar el tema, pero me prometí a mí mismo que se lo mencionaría a ella.

"Así que, uh… ¿Mi casa o la tuya?" preguntó con una risa torpe mientras íbamos hacia el pasillo de nuestro edificio.

"Tengo una cama tamaño king-size," le dije, tirando de una de las mangas de mi chaqueta que descansaba sobre sus hombros. Su cuerpo se acercó al mío y la puse entre mis brazos, entrelazando los dedos de ambas de mis manos detrás de su espalda.

"Hmm, así que ¿yo puedo dormir unos dos, tres, pies lejos de ti? Me gusta esa idea. Casi me sofocas el otro día, durmiendo encima de mí en mi propio sofá," se quejó, arrugando un poco su nariz hacia mí.

"¿Realmente crees que tengo la intención de dormir mientras esté encima de ti?" bromeé mientras tomaba una de sus manos y la jalaba escaleras arriba.

"Ahí vas de nuevo, Cullen," suspiró, rodando los ojos hacia mí.

"¿Qué?, ¿debería decirte que estará hecho en tres minutes y luego roncar sonoramente? ¿Que clase de 'maestro' sería?" me burlé, poniendo su brazo alrededor de mi cintura.

"No uno muy bueno, supongo," dijo con una risa nerviosa.

"Vamos, iremos escaleras arriba. Te mostraré lo mío si tú me muestras lo tuyo," murmuré en su oído. Sentí como la piel de su brazo se hacía de gallina con el sonido de mis palabras.

Aunque yo no lo demostraba, me estaba sintiendo completamente conflictuado. Realmente quería tomar a Bella, pero al mismo tiempo, no quería tomar ventajas sobre ella. Si esta experiencia solo la hacía acerca de ella, quizás no tendría un peso tan grande en mi consciencia. Ella era realmente hermosa, honestamente, tanto por fuera como por dentro—a diferencia de cualquier otra mujer que haya conocido. No quería volverla amargada y apática. No era tan imbécil.

Quizá podría darle unos cuantos encuentros hasta que se sienta segura de su sexualidad, abrazando a su zorra interna y después podría irme suavemente. Podía hacer eso.

Creo.

"Aquí," dije, llevándola por el pasillo hacia mi recámara. "Sólo siéntate en el borde de la cama. Déjame el resto," agregué, tomando su mano y besándola suavemente.

"Yo, uh, OK. Sólo, tú sabes," tartamudeó.

"¿Nerviosa?" pregunté.

"Sí," respondió rápidamente.

"Lo puedo decir. Está bien. No tenemos que hacer nada. Puedes ir a casa, regresar cuando te sientas más lista. Todo depende de ti," ofrecí, esperando calmar sus nervios.

"No, terminemos de una vez con esto," dijo severamente.

"¿Acabar de una vez? No, no. No creo que consigas eso, Ojos Cafés," le dije, sentándome en la cama junto a ella.

"¿Qué quieres decir?"

"Esto no es algo que sólo 'se acabe de una vez.' Al menos, no cuando estás conmigo," dije con una sonrisa. "Lo haces porque quieres esto desesperadamente, no puedes pensar en nada más."

Tomé su mano entre la mía, I tracé círculos en su palma.

"Relájate, Ojos Cafés. No es una prueba o competencia. No estoy interesado en nada más que lo que tú quieres, ¿OK?" le aseguré con voz suave.

"OK," susurró en respuesta.

"Bien. Cierra tus ojos por un minuto, y toma algunas respiraciones profundas. Concéntrate en respirar lentamente y solo déjate llevar. Si hago algo que no te guste, sólo dime que pare," Le indiqué calmadamente.

Ellas nunca me piden que pare. Hasta ahora, ellas nunca lo han pedido.

Vi cómo tomaba una respiración profunda y su cuerpo se relajó un poco. Aún usando mis dedos, acaricié suavemente la parte interna de su brazo, desde su muñeca hasta su codo—muy lentamente, arriba y abajo. Cuando vi que una pequeña sonrisa aparecía en su rostro, supe que se estaba calmando.

"¿Ves, Ojos Cafés? Algunas veces incuso la más suave caricia puede causar reacciones muy fuertes. Un poco de un largo camino," murmuré. Sólo susurró en respuesta, así que decidí hacer un poco más. Alcé su mano hacia mis labios, presioné mi boca contra el centro de su palma y la besé ligeramente. Ella dejó salir el más suave, más hermoso suspiro.

Eso está bien. Puedes abrirte a mí.

Besé con cuidado el interior de sus muñecas, dejando mis labios ahí solo por unos pocos segundos. Después, besé largamente, lentamente, todo el camino hasta su codo y de regreso.

Me puse detrás de ella, poniendo cada una de mis piernas en cada lado de las de ella. Tracé suavemente círculos en la parte de atrás de su cuello

"Deja que tu cabeza caiga hacia adelante, y muévela poco de lado a lado. Que los músculos se relajen un poco," Le dije en una calmada, relajante voz. Usé mis pulgares para presionar un poco más fuerte su cuello, y sentí como su respiración se calmaba y su postura igual. Ella movió su cabeza y suspiró unas cuantas veces.

Cuando levantó su mano y se quitó un poco de cabello de la parte de atrás de su cuello, supe que estaba lista para mí. Incliné mi boca lentamente a su cuello desnudo, sin tocarla realmente. Solo queried queue sinter mi alien to. Cuando un ligero escalofrío la recorrió, pasé mis labios por su piel, rápidamente. Ronroneó para mí—y creí que ese era mi Nuevo sonido favorito.

Poco a poco, dejé que mis labios permanecieran en su cuello, besándola más y más. Mis manos comenzaron a masajear sus manos y sus brazos. Muy lentamente, moví delicadamente la tela de su vestido para que su clavícula estuviera expuesta a mí. Pasé mi barbilla suavemente por su piel, para que tuviera otra sensación. Su espalda se arqueó y su aliento se volvió más irregular de lo que estaba, como en pequeñas explosiones—le causé un ligero cosquilleo. Besé toda su piel, que estaba erizada, prestando más atención a los huecos de su clavícula.

Cogió mis manos y enredó sus dedos con los míos, envolviendo nuestros brazos alrededor de su cintura. Dejaría mis manos sobre las suyas todo el tiempo que ella quisiera. De hecho, no planeaba moverlas hasta que ella las moviera.

Continué besando la delicada, sedosa piel de su cuello y abajo de sus hombros. Su respiración se volvió pesada mientras su cuerpo se pagaba más y más al mío. Era mi tiempo de hablar un poco, para dejarle saber que era la única cosa en mi mente.

"Ojos cafés," le susurré al oído, dejando que mis labios la tocaran. "Tu piel—la manera en que se siente, la manera en que sabe…tan hermosa, tan dulce. Al igual que el resto de ti," murmuré.

Usualmente las cosas que digo, son lo primero que se me viene a la mente o lo que creo que les gustará a las mujeres escuchar de mí. Pero ésto…ésto realmente fue verdad. Su piel y todo lo demás de ella era muy hermoso y dulce para mí.

"Edward," dijo con un ligero suspiro. Movió mis manos y las puso en sus piernas. Manteniendo sus manos encima de las mías, las arrastró a través de sus muslos, la falda de su traje se subía más y más a cada movimiento. Su piel era tan suave, tan flexible bajo mis manos.

"Tan Hermosa de tocar, Bella," dije, mi voz en un susurro. "Quiero tocar tu Hermosa cara, ¿puedo?"Pregunté, y ella asintió lentamente. En lugar de limitarme a levantar mi mano, me moví a través de todo su cuerpo. Primero por su muslo, su cadera, su cintura…y después…mi ojo-café Bella abierta como una flor. Arqueó su espalda y movió sus manos para que estuvieran en mi cintura.

Se está moviendo para que toque su pecho.

Y así, permití que mi mano rozara un costado de su pecho—solo permitiendo que mi dedo medio rozara su pezón y siguiera su camino hacia su cuello, y finalmente, su cara. Acuné su barbilla en mis manos, después le acaricié suavemente su mejilla y volví a acunar su barbilla.

"Me gustaría besarte ahora, Bella. ¿Puedo?" pregunté.

"Sí," respondió.

Moví su cabeza hacia un lado e incline la mía hacia la suya. Muy suavemente, besé sus sensuales labios. No pude evitar soltar un pequeño gemido y antes de preocuparme de que ella se asustara, ella gimió.

Mierda.

Moví mis manos de regreso a sus hombros, frotándolos de arriba hacia abajo.

"Edward, por favor," gimió en un ligero susurro.

"Lo que sea que quieras, Bella, lo puedes tener. No necesitas usar palabras, solo muéstramelo," dije, tratando de tranquilizarla y de ayudarla a superar su timidez.

Tomo mis manos y las movió de sus hombros, hacia la parte de arriba de sus pechos y luego hacia abajo, hasta que descansaron sobre sus senos. Solo espier. Cuando ella empezó a mover su torso contra mí, supe que ella estaba lista para que hiciera más, así que hice pequeños círculos en ella con mis manos, dejando que mis pulgares tocaran sus pezones solo un par de veces.

Mis beso se trasladaron y a sus hombres, lamiando ligeramente, saboreando la experiencia tanto como podía, tratando de no estar tan excitado. Me dolía la ingle, y me esforzaba por ignorar mi erección, a pesar de que el besarla y lamerla me estaba volviendo loco. En lugar de eso, centraba mi atención en la excitación de ella.

Escuché sus gemidos volverse más fuertes. Sentí a su cuerpo comenzar a moverse contra el mío más rítmicamente y con más urgencia. Vi su expresión, se había vuelto más relajada y sin sentido—su frente suavizada y sus labios arrugados, su lengua lamiéndolos. Me gusto el ligero sabor salino de la transpiración de su cuello. Por último, olí a su cuerpo volverse más excitado.

Cuando empezó a tirar del cuello de su vestido, me di cuenta de algo, era tiempo de dejar volar las ropas. Cuidadosamente bajé lo que quedaba del cierre y use mi palma para acariciar su omóplato. Encogió la parte superior de su cuerpo de modo que la ropa resbalara fácilmente hasta la cintura. Apreté mi mejilla contra su hombre y admire cómo se veía su sujetador púrpura con rosa contra su piel cremosa...

"Mmm, chocolate y frambruesa. Adoro esos dos juntos—dulce y agrio," me burlé.

Deslicé mis dedos por debajo del borde del sujetador y los enganché en el broche. Lentamente bajé un tirante, vi la tela lejos de su reluciente piel, revelando su perfectamente redondo, y suave, pecho.

"Eres demasiado Hermosa como para cubrirte, cada parte de ti necesita luz, como la flor que eres," murmuré. Sus ojos se abrieron y se dirigieron a mí.

"¿Tu…realmente piensas eso?" preguntó. Sus ojos buscaron en los míos una pequeña muestra de verdad que podrían encontrar.

"Te lo he dicho antes Ojos Cafés—nunca miento," dije. Y con eso, la recosté contra una pila de almohadas. Media desvestida y muy excitada, parecía la imagen de una sirena que yo sabía que podría ser.

Me recosté junto a ella y besé sus dulces labios. Pronto sus dedos encontraron los botones de mi camisa y el pantalón, mientras yo aflojaba la corbata. Pasó sus manos a través de mi pecho y mi abdomen, plantando diminutos besos arriba y abajo de mi cuello. Su exploración a mi cuerpo me calentaba demasiado. Dejó sus manos en mi cintura.

"Bella," empecé.

"Lo siento, no te tocaré si t ú no lo quieres."

No pude evitarlo y solté una carcajada.

"Créeme; esto no es algo que no quiera. Es solo porque tú no deberías. Necesito ser capaz de controlarme a mí mismo, y eso no puede ser cuando me tocas de esa manera," dije con una tímida sonrisa mientras acariciaba su mejilla.

Nos besamos de nuevo, más impacientemente esta vez. Le quite su vestido y lo aventé al piso. Miré su cuerpo y admiré sus curvas. Besé y lamí desde su cuello hasta su ombligo y de regreso, deteniéndome en su escote. Mis labios vagaron a su pecho derecho, aún cubierto por su sujetador. Mordí suavemente su pezón y sonreí internamente cuando ella arqueó su espalda y gimió audiblemente. Mordí y lamí hasta que ella no aguantó más y se arrancó ella sola el sujetador, arrojándolo al piso

Sonreí cuando la vi. Dios sabía que había tenido mi participación con varias mujeres hermosas…pero solo muy pocas como ella. Ver a una mujer sexual, inteligente, ingeniosa, independiente, sin pretensiones, es algo que nunca había visto. Había conocido hermosas, en cantadoras mujeres que demostraban su amor colgándose del brazo de los hombres. Pero había estado con ese tipo. Las he oído confesar sus secretos en mi cama. El misterio se desvanece. La sorpresa igual. La seducción pierde su encanto. Pero Bella me mantenía de pie. Ella me mantenía adivinando, y nunca sabía que iba a decir de un momento a otro.

Así que verla acostada a mi lado, tan inocente y seductora a la vez me ponía loco de deseo, pero al mismo tiempo prudente y consciente de lo que quería hacer, de hacerlo diferente—no solo por su bien, sino por el mío también.

"Sólo quiero decirte que eres totalmente diferente a todas las mujeres con las que he estado. Me gustas mucho. Sé que esto es un favor, que es para ti; pero no creas que para mí es obligado. Aún eres importante para mí, me importas. ¿Lo sabes, cierto?" pregunté, apartando un mechón de pelo de sus ojos.

"Lo sé, Edward. gracias. Por cuidarme, y por ser mi amigo," contestó dulcemente.

Y eso fue todo lo que necesité oír para empezar a explorar su cuerpo.


Chikas lamento la tardanzaaaaaaa…. La verdad es que he tenido muchas cosas que hacer por navidad y eso :S… justo ahora salgo para unas compras tardías…. Así que perdón si tiene algún error… el jueves lo corrijo y contesto reviews!!!

Feliz Navidad a todas!!!

No olviden analizar si quieren entrar a mii coontest Hot Twilight Christmas Contest;D… las bases están en mi perfil…

Besosssss

sparklinghaledecullen