El camino hacia un final feliz

Capitulo ocho

Una complicada ruptura.

-Hablan italiano

-Pensamientos

Tsuna abrió los ojos pesadamente, giro su cabeza a la mesita de noche y vio la hora. Eran las 5:30 AM, bostezo profundamente mientras se estiraba con pereza, fijo su mirada en el techo y frunció el seño ante un mal recuerdo que invadió su mente de golpe.

*Flash Back*

Era la noche siguiente a la fiesta y como era lo acordado, Basil y Tsuna fueron a su cita de las ocho de la noche a aquel restaurante donde Nono les había echo la reservación. Tras llegar, se sentaron, Tsuna pidió un vino añejo y espero a que el mesero se retirara para poder hablar con Basil, esperando que todo fuera en paz con el chico.

-Basil –le llamo cuando veía como Basil tomaba elegantemente su vino tinto.

-¿Dime, Tsuna? –pregunto mirándolo con un brillo de amor en los ojos.

Ante aquella mirada Tsuna sintió como su estomago se retorció y una mueca apareció en su rostro –Lo siento, Basil –le soltó. Basil lo miro extrañado, no era normal que Tsuna actuara de esa manera y menos aun cuando estaban juntos.

-¿Sucede algo, Tsuna? –pregunto sin entender el porque de la actitud de Tsuna.

Tsuna frunció los labios, apretó los puños y levanto la mirada para ver a Basil directamente a los ojos para luego decir:

–Basil… yo… Quiero terminar lo que tú y yo tenemos –salto sin más.

Los ojos de Basil de abrieron de par de par y el brillo de amor en los ojos de Basil de esfumo de inmediato para dejar paso a una mirada dolida -¿Por…que? –Pregunto mirando a Tsuna con sus ojos al borde de las lagrimas -¿A-acaso yo no te hago feliz, Tsuna? –preguntó. A cada palabra que Basil dejaba salir de su boca, un nuevo pinchazo de culpa se hacia presente en el estomago de Tsuna.

-Se… que esto no es fácil. –lo miro lo mas determinadamente posible que podía –Pero se que, sin importar cuanto tiempo pase a tu lado, no seré capaz de amarte, Basil. Quiero darme una oportunidad de ser feliz… Se que es egoísta y cruel pero se que encontraras aquella persona que es tu media naranja, aquella persona que se que te amara de la misma manera en que tu lo ames –termino de decir, esperando que Basil llorara o algo por el estilo, sin embargo, lo que paso, jamás se lo imagino.

Los ojos de Basil se tornaron duros y furiosos. Sin pensarlo dos veces se trago una capsula despertando su modo híper y sin que Tsuna pudiera reaccionar, Basil le dio un puñetazo en la cara que lo mando volando hacia una pared, de paso, atravesándola.

Sin esperar a que Tsuna se recuperara, Basil salió disparado dándole una patada en el abdomen a Tsuna, quien de inmediato sintió un "crack" seguido por un dolor horrible que lo hizo reaccionar.

Encendió sus llamas de la última voluntad y le mando un mini X-Burner a Basil que salió disparado a la calle para ser golpeado por un auto que iba pasando. Eso no detuvo a Basil para ponerse de pie y darle una patada en la cara a Tsuna, quien, de nuevo, salió disparado, aunque esta vez, a pleno vuelo logro sacar sus llamas y evitar el estrellarse contra algo. Viendo la destrucción del lugar, Tsuna emprendió el vuelo, seguido de cerca por Basil, que tras alcanzarlo lo tomo del cabello y lo estrello de cara contra el primer edificio que encontró. Tsuna gimió por el dolor y aun estando de cara contra el edificio salto una patada de reversa bañando su pierna con su llama de última voluntad, y la estrello contra el abdomen de Basil que de inmediato escupió sangre y sus llamas se apagaron cayendo estrepitosamente contra el sueño haciendo un pequeño cráter en donde callo.

-E-eres… un… bastardo… Tsuna…yoshi –susurro, el odio y el rencor estaban plasmados en los ojos siempre tranquilos de Basil, hizo una mueca de profundo dolor mientras mas sangre se escurría de su boca para finalmente caer en el desmayo.

Tsuna se tambaleo un poco y saco su celular, intentando marcar un número, cosa que le resulto casi imposible pues la sangre cubría sus ojos. Pidió ayuda a un peatonal para que marcara el número que le dio, para poder llamar a la ambulancia personal de Vongola.

Cuando los paramédicos llegaron y vieron a Tsuna, casi les da un paro cardiaco pues cuando metieron a Basil a la primera ambulancia, Tsuna le escupió en el pecho a un paramédico una gran bola de sangre, sin mencionar la horrible contusión que tenia en la cabeza y cara al "besar" el edificio.

Se lo llevaron de emergencia también al hospital y lo mantuvieron en cuidados intensivos, en la misma habitación que Basil como por media hora. Cuando Tsuna despertó exigió que le dieran de alta, quitándose todas las vías y sensores, se levanto de la cama en la que lo tenían, fue al puesto de enfermeras y llamo a Gokudera para que fuera por él al hospital.

Nadie se atrevía a llevarle la contraria a Tsuna, no por el hecho de ser su nuevo jefe, sino por la mirada asesina que Tsuna tenía en su rostro. Todos tenían pánico de molestarlo y que los dejara como el "pobre" joven que había llegado junto con él.

Mientras Tsuna esperaba a Gokudera, regreso a su habitación y se puso únicamente el pantalón del traje que había usado durante la cena "romántica" con Basil luego se puso los zapatos, ya que la camisa y el saco se habían despedazado completamente.

-Espero que seas feliz con tu nueva perra, maldito bastardo –La vos de Basil sonó molesta, sarcástica y fría. –Ah si, y ojala que te mueras a causa de mis golpes –termino mientras se mordía el labio interno para evitar que las lagrimas salieran de sus ojos pues por muy molesto que estuviera con Tsuna, lo seguía amando.

-Esto termino así Basil, por tu estúpida culpa. Siempre has sido tranquilo y ahora te vienes a comportar como uno de los bastardos de Varia –dijo Tsuna cruzado de brazos al umbral de la puerta.

-¿Así que ahora me vez como un bastardo, ha? –le dijo irónico.

-Cállate, pese a que me odies y me quieras muerto, no te amo y no importa lo que hagas, con tu espectáculo, créeme que no te quiero cerca de mi en lo que me resta de vida –Un hipido llamo la atención de Tsuna. Era Basil que estaba llorando, queriendo esconder su cara con su cabello pues a diferencia de Tsuna, Basil no se podía mover en absoluto pues los golpes de Tsuna eran mil veces peor que un simple golpe que Basil le pudiera propinar.

-Yo de verdad te amo ¿Por qué no lo puede ver, Tsuna? –pregunto con un hilo de vos entre hipidos, girando la cabeza para ver a Tsuna directamente a la cara.

-¡Juudaime! ¿Se encuentra b….? –Gokudera se callo de inmediato al ver la mirada de Tsuna. Rápidamente hizo un escaneo al cuerpo de Tsuna y pudo ver el torso desnudo de Tsuna lleno de sangre fresca, al igual que un montón de raspones, moretes y vendas llenas de sangre aun fresca.

-Di algo más, Gokudera, y terminaras peor que yo –le había dicho con aquella vos fría y asesina que rara MUY rara vez usaba, al ver que Gokudera comenzaba a abrir la boca para decir algo. Paso al lado de Gokudera mandándole una mirada, instándolo a salir de ahí, ya no quería saber nada más acerca de Basil.

Gokudera no espero una segunda advertencia y corrió adelantándose a Tsuna para preparar el auto y salir tan pronto como fuera posible. Condujo rápidamente camino a la mansión pues era obvio que Tsuna no estaba en condición para movimientos tan bruscos como los del auto.

Tras llegar a su destino se fue directamente a su habitación y desde ahí ordeno que mandaran a Ryohei con su caja-arma.

-Maldito Basil –había dicho mientras se miraba en el espejo, lleno de polvo, raspones, moretes y vendas todas manchadas.

*Fin Flash Back*

Extendió los brazos a lo ancho de la cama y un dolor muscular horrible le lleno sin mencionar un dolor aun más horrible viniendo de su abdomen. El bastardo de Basil le había roto dos costillas y de no ser por Ryohei lo hubieran tenido que operar para más o menos dejarlo como debería, pero pese a las llamas del Sol, su cuerpo estaba mal trecho y aun le dolía bastante.

Haciendo un esfuerzo un tanto sobre-humano, se levanto de la cama y se metió en la ducha donde se ducho y aprovecho para curar las heridas que Ryohei no había podido curar. Tras terminar su ducha se auto curo con unas cuantas medicinas que el medico general de la Mansión Vongola le había dejado la noche anterior.

Se puso la ropa más cómoda que encontró, o sea, su pijama de ceda azul marino con una camisa blanca y unas pantuflas. Camino lentamente por los largos pasillos de la mansión hasta que llego a la cocina. Los empleados que había ahí casi desfallecen pues no es normal que un Jefe Vongola baje al mundo de los empleados.

-Buenos días –les dijo con una mirada tierna pues la ira de la noche anterior ya se le había ido.

-Buenos días, Decimo –le saludaron todos. Tsuna suspiro para soltar tensión en su cuerpo pues le comenzaba a doler bastante el abdomen.

-D-disculpen la molestia, pero ¿podrían servir mi desayuno? –pregunto mientras se llevaba una mano al estomago y cerraba un ojo. No entendía porque diablos le dolía de tal manera si se supone que Ryohei le curo las heridas mas importantes. Intento no darle importancia.

-Decimo ¿se encuentra bien? –Le pregunto una de las sirvientas al ver la cara de dolor de Tsuna.

Tsuna solo atino a asentir y se levanto de la silla donde estaba – Estoy bien. Lleven mi comida a mi habitación, por favor, comeré ahí –Les dijo pero nada mas dar la vuelta para salir de la habitación, todo se desvaneció.

*tres horas después*

-Itai… -susurro, sentía la garganta horriblemente seca, por lo que comenzó a jugar con su lengua, tratando de hacer saliva con el movimiento.

-Estúpido mocoso, solamente porque Ryohei haya curado tus heridas no quiere decir que estas bien ¿A quien demonios se le ocurre hacer una rutina mañanera normal cuando la noche anterior se fracturo dos costillas y tuvo una hemorragia interna? –hablo Reborn de lo mas molesto mientras le daba un fuerte zape en la cabeza a Tsuna, lo que provoco que la herida sangrara de nuevo.

-¡Idiota! ¡Eso duele! –grito, mientras se sentaba de tirón en la cama, haciendo que un dolor infernal lo congelara, mandándolo de nuevo a la cama.

-¡DEJA DE MOVERTE DE ESA MANERA! ¿¡QUE PARTE DE HEMORRAGIA INTERNA Y DOS COSTILLAS FRACTURADAS, NO ENTIENDES? –grito Reborn, mas que sacado de quicio. La actitud de Reborn no era más que por pura preocupación.

El alma se le había salido del cuerpo cuando Gokudera le informo del estado de Tsuna. Por un momento se tentó de ir al hospital él mismo y golpear a Basil hasta matarlo, pero sabia que si hacia eso, Tsuna lo mataría a él después. O por lo menos eso pensaba el, cuan equivocado estaba…

-Bien, bien, ya deja de gritar Reborn –suspiro Tsuna. Sabía de sobra que esa actitud era la que Reborn tomaba cada vez que se preocupaba.

Reborn suspiro pesadamente, intentando calmarse -¿Te duele mucho? –le pregunto con vos ronca debido a la preocupación.

-Como no tienes idea. Ni siquiera cuando pelee contra Xanxus o contra Byakuran me dolió tanto –dijo divertido, soltando una risita ligera pues le dolía reírse.

-No es para menos. Basil fue entrenado por tu padre y tú ya has probado la fuerza de Iemitsu. –dijo mientras se sentaba en la cama, justo a la par de Tsuna y pasaba la yema de los dedos sobre su mejía izquierda, con mucho cuidado pues tenia morado, gracias al golpe de Basil y en el otro, tenia todo raspado por lo que su rostro fue chochado contra el edificio –Ese bastardo hizo fiesta contigo –dijo molesto al ver la venda en la frente de Tsuna.

-No fui el que se llevo la peor parte. Recibí el informe del medico. Basil me rompió dos costillas, yo se las rompí todas –dijo de forma macabra mientras un aura oscura rodeaba a Tsuna.

-Em… ¿Tsuna? –Pregunto Reborn con un goterón bajando por su sien, luego callo en cuenta de lo que dijo Tsuna - ¿A que hora lo recibiste? Llegaste aquí cerca de las once, tras curarte te dormiste ¿o no? –pregunto extrañado.

-Cuando llegue me quede aquí un rato en espera de Ryohei y ahí llame al doctor. Quería asegurarme que Basil me las pagara –dijo con una sonrisa de lo más inocente.

-Ok, por un momento me diste miedo… -dijo con otro goterón bajando por su cabeza, a veces Tsuna actuaba de peor manera que el mismo Reborn.

-En fin, quiero que prepares el jet Vongola para mañana por la mañana Reborn –le dijo Tsuna con una expresión seria, dejando en claro que era una orden, no un favor.

-¿Estas loco? Viajar en avión en semejante estado es una estupidez –Le reprendió.

-No te pedí tu opinión, Reborn. –le dijo serio- Debo volver a clases, y no solo yo, todos debemos volver. Le prometí a mi madre que estaría aquí a lo mucho cuatro días y mañana se cumple el plazo. No pienso quedar como un mentiroso frente a mi propia madre –le dijo con la determinación marcada en sus ojos.

Reborn lo miro molesto para luego suspirar. Realmente su Dame-Alumno había dejado de ser un dame y de cierta manera le dolía horriblemente el pecho cada vez que recordaba la manera tan cruel en la que Tsuna tuvo que madurar, pero bueno, así es la vida de todo mafioso, incluso él mismo tuvo que madurar de forma muy cruel en su momento.

Se levanto de la cama y camino hacia el escritorio que Tsuna tenia en su habitación, tomo el teléfono y marco la extencion del numero de Giannini.

-¿Hi, hi?

-Ocupo que prepares el jet privado Vongola para mañana a primera hora

-¿Reborn-san?

-No idiota, soy caperucita roja. ¡ES OBVIO QUE SOY Reborn! Aparte de Tsuna ¿Quién es el otro que usa esta línea?

-Ummm pues solamente usted…

A Reborn le nació una venita en la cabeza debido al enojo. A veces Giannini es tan estúpido que lo saca de sus casillas… Tsk ¿a quien demonios quiere engañar Reborn? Esta molesto por el simple hecho de que perdió ante Tsuna.

-Solamente prepara el jet para primera hora de la mañana -Y la llamada se corto.

Tsuna había visto toda la escena del teléfono con una amplia sonrisa burlona. Ver a Reborn actuar de esa manera tan desesperada y molesta era realmente divertida o por lo menos lo era para Tsuna.

Reborn camino hasta la cama de Tsuna nuevamente y se sentó a su lado nuevamente –Deberías dormir, debes recobrar fuerzas para poder resistir el vuelo de regreso a casa –Tras terminar su frase, Reborn se inclino para dejar un suave beso en los labios de Tsuna.

-Nos vemos después, Reborn –le sonrió nuevamente y estiro sus brazos (pese al dolor) y lo beso profundamente.

Tras separarse se acomodo mejor en la cama y callo completamente dormido.

En el pecho de Reborn picaba un mal presentimiento, pero lo ignoro. Posiblemente no sea nada.

~Continuara~

Bueno este capitulo tuvo su poquito de acción.

El siguiente será más dramático o por lo menos ese es el plan XD

Por cierto… ¡QUE MALOS SON! TT-TT

Los únicos que recordaron dejarme un Review fueron

Himeno Sakura Hamasaki

The Scarlet Ghost

Por lo que este capitulo ¡va dedicado a ellas!

Gracias por su apoyo chicas :D