Conociendo al enemigo.
La primera vez que todos los tributos llegaron a verse fue la noche del desfile, donde todos los ojos del capitolio se clavaban en cada tributo, uno por uno. Admirando a los futuros guerreros que entrarían en la arena.
Cada participante junto a su compañero de distrito entraban jalados por un par de caballos, gracias a sus equipos, cada grupo iba vestido con algo conmemorativo a su distrito. Esto era realmente importante ya que como dicen en algunos distritos –"No hay segunda oportunidad, para la primera impresión"- los patrocinadores observaban desde el público, mirando, inspeccionando, y grabando en su mente a cada tributo, y viendo las ventajas que tiene cada uno sobre los demás.
El himno del capitolio empieza a sonar, al fondo del estadio la gran puerta de bienvenida se abre y empiezan a entrar las carrozas con su tributo asignado. Entran en pares, uno a uno. Empezando claro en orden descendiente. En honor a su gran lujo del distrito 1, los dos tributos entran en trajes llenos de diamantes, se ve que llevan valiosas joyas en sus brazos. Keren que es una mujer grande y con muy buen cuerpo luce un gran vestido, largo como un vestido de novia. Luciendo un collar de diamantes y una diadema que puede brillar más que el sol. Su compañero Mateo llevaba un traje blanco con tonos azul cielo, en el no se distinguen mucho los diamantes pero todos por lógica sabemos que su traje está repleto de ellos. El traje lo hace lucir muy corpulento, haciendo verlos bien uno junto al otro.
Benítez y Sarah vienen conmemorando su gran fuerza y su habilidad en la peleas. Sus trajes que se limitaban en Benítez a un simple short dorado y Sarah un traje que solo cubría su pecho y la cadera hacia abajo. Demostrando su gran cuerpo, musculosos, grandes y con la fuerza necesaria para ganar. Sus ojos mostraban ese brillo que buscan los patrocinadores, el brillo que demuestra que ellos podían ganar los juegos.
El traje del distrito 3 llamaba la atención. Joluroo y Giovanna estaban totalmente cubiertos por un traje metálico, el cual soltaba chispas lo cual era tributo a la fabricación de cosas electrónicas, usando la electricidad. Parecían convencidos de poder ganar, llevaban impresa una sonrisa que convencería a cualquier patrocinador.
Al parecer el distrito 4 llamo a Poseidón y a Yemayá. Los dioses del mar, Joczan llevaba un tridente y mostraba su gran pecho y espalda, que logra la nadar tanto. Su pantalón era verde y semejaba la cola de Poseidón. En su lugar Ethel llevaba un traje blanco que caía sobre su curveado cuerpo. Se notaba en el público que eran de sus favoritos.
Los hermanos Mario y Ámbar llegaron en trajes formales, traje negro con toques amarillos por parte del hombre y un vestido amarillo brillante por parte de la mujer, muchos pensaran que no iban tan llamativos, iban normales. Pero toda la gente soltó gritos de emoción al ver que llevaban con ellos una especie de bastón cada uno que al momento de estar en contacto soltaban rayos y viajaban a lo largo de su carruaje. Era espectacular para el público. Rodeados de rayos en muestra de la energía que manejan en el distrito 5.
En el distrito 6 se encargaban del trasporte, majeaban trajes de color rojo como el fuego. Saludaban a público y lo más sorprendente de estos tributos no era su apariencia. Si no que al contrario que los demás tributos ellos no llevaban los típicos caballos al mando, al parecer ellos no necesitaban caballos, en cambio los jalaba una especie de carro de última tecnología, era sorprendente porque era la primera vez que remplazaban a los caballos.
Sharly y Violetta llegaron con overoles y camisas a cuadros, distinguiendo a los leñadores que había en su distrito. Mostraban su fuerza al usar una especie de hacha en sus brazos. La arrojaban hacia arriba y las volvían a tomar sin temor alguno. Sin duda su gran manejo de armas los ayudaría en estos juegos.
En el distrito de los textiles, gozaban de todo tipo de telas para los trajes más sorprendentes de todo Panem, Josh y Qaren llegaron vestidos con pieles y telas nunca antes visto. Colores llamativos como los del capitolio. Los ojos de los patrocinadores se centraron en ellos por compartir los mismos tonos de colores que ellos. Un punto a su favor.
La pareja del distrito 9 llego tomados de la mano, tristes ante el público eso es todo lo que les quedaba. Ellos no trataban de fingir, ellos estaban destrozados por dentro. Sus trajes color café como el trigo, solo mostraban la belleza de la pareja. Resaltaban el color de los ojos de Ana y su gran sonrisa. Pero eso era todo.
Israel y Flor al parecer eran los más raros o vergonzosos del desfile, en honor a la ganadería llegaron vestidos de animales, Israel llego vestido de cabra o algo parecido, y sin duda Flor llego de vaca, era irreconocible dicho animal. El público les aplaudió pero la verdad no se sabía si por pena o en realidad si les había gustado.
Mirsha y Harold, los tributos del distrito 11 llegaron vestidos con su uniforme de trabajo. No ocuparon más para dar honor a su distrito. La chica llevaba su gran pelo chino suelto y le daba un gran toque a su sonrisa. Saluda muy feliz con las dos manos. Mientras su pareja, que estaba más bronceada que ella, solo se limitaba a sonreír con ella. Tal vez no se llevaban del todo bien, pero no les quedaba de otra.
Los últimos del distrito 12 llegaron vestidos con casco de minería, todos los años era casi el mismo vestir. Al parecer les pusieron tierra en el rostro o tal vez no. Llegaron muy mal, al público no les gusto, ni los tomaron en cuenta. Eric y Samanta lo notaron, así que sus rostros no eran del todo felices. Ni el saludo les importo hacer.
La exhibición de los tributos fue una gran conmoción para todos en general, todo termina cuando llegamos al centro del escenario donde todos están en círculo y esperan el discurso final del señor Snow.
Snow era el más temido para todos. Todos sabían que él fue el creador de los juegos, y el responsable de todas las muertes que han existido. Con su rostro tan serio y su voz ronca. Todos comprendían que era típico malo de la historia. Su barba blanca, impecable, con el tono perfecto de blanco y el brillo adecuado. Sin notar que por dentro llevaba penetrada toda la sangre de los tributos muertos en su arena.
-bienvenidos tributos- empezó Snow, -me complace anunciar los catorceavos juegos del hambre- el publico enloquece y empieza a gritar. –sin más preámbulos, les deseo lo mejor... y recuerden, que la suerte este siempre de su lado- termina con una sonrisa que para el gusto de los tributos es muy burlona.
Todos desaparecieron, metiéndose cada uno en su escondite con sus mentores y equipos de preparación. Todos sabían que es lo que seguía para ellos, la zona de entrenamiento, donde algunos temen, otros gozan y la minoría se dedica a ignorar y aprender a sobrevivir. Había varias secciones en el entrenamiento, desde aprender a hacer simples nudos para trampas, aprender tipos de plantas comestibles o sus efectos secundarios, aprender a pintar que para algunos es inútil aunque para otros algo muy beneficiosos. La mayoría prefería está en la zona de armamento, donde les aprendía a usar todo tipo de arma: espadas, arcos, cuchillos, lanzas entre muchas cosas más.
Los distritos profesionales se fueron directo a las armas. Los hombres de dicho distrito, Mateo, Benítez y Joczan estaban en grupo riéndose de los demás tributos, presumiendo que ellos gozaban de buena condición física y podían manejar perfectamente las armas. Joczan presume su gran habilidad con las lanzas, ya que la usa en su distrito para pescar, lanzaba una tras otra a grandes distancias. Los otros dos le aplaudían al sentirse orgulloso que su alianza sea desde el entrenamiento.
Las mujeres por su lado, Keren, Sarah y Ethel. Las chicas profesionales solamente platicaban en grupo, al mirar notaba que ellas también hicieron una pequeña alianza que sin duda tenía que ver con la de los hombres también. Solamente reían y miraban a sus próximas víctimas.
Los hermanos Mario y Ámbar se unieron a la pareja de Arturo y Ana. Ellos sabían que compartían el mismo dolor, eran los únicos que fueron enviados no junto a un compañero, si no junto a un ser querido. Ellos solo sonreían el uno al otro y se ponían a crear nudos que no les servirían de mucho. Ellos conocían su futuro y no lucharían por cambiarlo, si no era con su compañero.
El resto de los tributos estaban esparcidos por todos lados. Podías ver a Joluroo y Nissa tratando de aprender a usar algo parecido a una pelota que podía herir a la gente con un simple contacto. Al parecer estaba electrificada o contenía veneno. Flor, Samanta y Giovanna estaban aprendiendo a verificar las plantas y saber cuales les podrían servir para comer, matar y sobrevivir en la arena. Eric, Harold y Qaren aprendían a trepar por redes que les serviría para poder trepar arboles, montañas o cualquier cosa en la arena.
Los días siguieron y los tributos siguieron entrenando, con nervios por el día de la exhibición con los patrocinadores del capitolio, con el líder de los juegos de ese año y con gente realmente importante.
Los tributos profesionales no tuvieron miedo ese día, ellos sabían que sus calificaciones serian altas. Hubo tributos como los del distrito 3, 7,9 y 10 que mostraron algo muy bueno, pero no tanto como los profesionales, en cambio los distritos 5, 6, 8,11, y 12, tal vez por sus sentimientos, su situación. No se permitieron ser buenos exhibidores en la sesión privada.
La pantalla apareció en todo Panem y mostro las calificaciones de cada distrito. Todo el mundo tomo aire, las calificaciones siempre es una manera de ver el futuro de cada tributo, bajas calificaciones, muerte segura. Altas calificaciones, una posibilidad de victoria. Silencio en Panem cuando el símbolo del capitolio apareció y el rostro sonriente de Caesar Flickerman aparece y empieza a hablar.
-hola mi querido publico- tiene una voz muy alta, pareciera que gritara pero no lo hace, y al público le encanta eso, -hoy hemos recibido las calificaciones de todos los tributos, y nos sorprende la gran variedad de números obtenidos- ríe, -a continuación mostraremos la imagen de cada tributo y el numero que obtuvo, ¿a que ya no pueden aguantar la emocionante calificación?- mira la cámara, -pues yo ya no puedo, comencemos- su voz cambio de tono, siempre hace eso para tener a la gente en mas suspenso.
-del distrito 1: Mateo =10, Keren=10, del distrito 2: Benítez=10, Sarah=9, del distrito 3: Joluroo=8, Giovanna=7, del distrito 4: Joczan=10, Ethel=9, del distrito 5: Mario=8, Ámbar=7, del distrito 6: Pepe=7, Nissa=8, del distrito 7: Sharly=9, Violetta=9, del distrito 8: Qaren=8, Josh=9, del distrito 9: Ana=6, Arturo=7, del distrito 10: Flor=5, Israel:4, del distrito 11: Harold=3, Mirsha=6, del distrito 12: Eric=7, Samanta=5.-
Un silencio que se podía saber que era en todo Panem.
-sorprendente ¿no?- murmura Caesar, -ahora ya puedes hacer tus apuestas, suerte y saludos a todos- termina.
Las cartas a estaban sobre la mesa, muchos patrocinadores y habían escogido a sus tributos ganadores, solo quedaba la ultima oportunidad para todos ellos, la entrevista personal con Caesar. Donde cada tributo tenía la oportunidad de expresar lo que lleva dentro en un límite de 5 minutos. En esta ronda solo podían triunfar los tributos con buen carisma, y se podría decir buena autoestima y poder superar en la situación que estaban y hacer que las últimas palabras que escucharía el público los marcaran realmente.
Como era siempre de costumbre, empezaban por el distrito 1 y continuaban hasta llegar al 12.
-y dime Keren- habla Caesar, -¿Qué les puedes decir a los patrocinadores y los demás tributos acerca de cómo ganaras estos juegos?
-Muy sencillo- la voz de Keren es fina y con modales, típico de su distrito, -me temo informar que yo ganare estos juegos, no solo cuento con una belleza de naturaleza, si no que tengo la inteligencia suficiente para lograr ganar-
-y eso lo creo mi pequeña- su sarcasmo siempre hacia conmocionar al público.
-.-
-claro que son naturales- dice Benítez al tiempo que ríe con Caesar y toca su musculo, -y no me decepcionaran en estos juegos-
-.-
-sabias que yo cree varias cosas de las que ustedes usan en el capitolio- murmura Joluroo.
-oh! En serio- dice Caesar con su gran sonrisa.
-claro- ríe Joluroo, -así que tú sabrás que tanto puedo ofrecer para ganar estos juegos-
-.-
-muchas personas creen que nadar y pescar es una tarea fácil- habla Joczan, -pero la verdad es que n o lo es, tienes que aprender a tener paciencia y dejar que el pez se acerque a ti, tener la fuerza necesaria para cargar con el-
-entonces aseguras un buen show ¿verdad?- aclama Caesar
-tenlo por seguro-
-.-
-tu situación es una de las que más conmueve al capitolio ¿no es así Mario?-
-eso creo- su voz seguía mostrando aquel dolor en el que su mente no podía salir.
-y la pregunta es ¿Cómo ganaras los juegos?-
-yo no vengo a ganar los juegos- su voz se quiebra, -yo vengo a ganar el corazón de mi distrito y lograr que mi hermana siga con vida-
-.-
-se especula que los de tu distrito siempre son los mas débiles-habla Caesar, -¿Qué opinas al respecto?-
-no me sorprende- arroja sin miedo Pepe, -no discuto la poca fuerza e inteligencia de los pasados tributos del distrito 6, por algo murieron- ríe.
-dices que no eres como ellos- especula Caesar,
-por supuesto que no- dice en tono burlón, -yo soy diferente y vengo a ganar, pese a quien le pese- termina.
-.-
-¿Qué nos puedes adelantar de ti en estos juegos?- pregunta Caesar.
-me gustaría más que fuera sorpresa- dice Sharly, -pero les puedo adelantar a todo el patrocinador que me ve, que si quieren ver realmente un show impresionante- guarda un poco de silencio para dar más efecto a su sorpresa, -denme la oportunidad de tener en mis manos un par de hachas y serán los mejores juegos que han visto-
-.-
-dime Qaren- siempre con su gran sonrisa, -¿en qué te puede ayudar ser del distrito de textiles?-
-creo que muchos no le dan la importancia adecuada, pero a lo largo de mi estancia en el distrito 8 he aprendido varias técnicas para mesclar cosas, en mi caso telas y crear cosas asombrosas. Hablando ahora de los juegos, creo, que puedo crear a partir de hojas, ramas o algo parecido, trajes que lograran camuflajearme y así lograr vencer a mi oponente-
-muy interesante-
-.-
-sabiendo lo inevitable para ustedes- dice Caesar, -si tuvieras en este momento la oportunidad de despedirte de Arturo, ¿Qué le dirías Ana?-
Ella no empezó a hablar inmediatamente, al parecer le dolía pensar en eso, pero sabía que tenía que contestar.
-muy buena pregunta- trata de ser un poco simpática, -la verdad no tendría las palabras para decirle gracias por todo lo que he vivido a su lado, es triste pensar que esta es la manera en la que tenemos que decir adiós- una lágrima brota de ella y sabemos que es el final.
-muy conmovedor- agrega Caesar
-una cosa más- exclama Ana
-¿sí?-
-ahora si podremos saber quién es más fuerte en el amor- se dirige a la cámara sabiendo que Arturo la escuchaba. –si los hombres o las mujeres-
-.-
-¿Cuál será tu técnica para ganar?-
-la verdad Caesar, no lo sé, dejare que todo salga natural- habla Flor la tributo del distrito 10, -Por algo estoy aquí, y que pase lo que tenga que pasar-
-entonces dices que ¿no te importa morir?-
-a todos nos importa si morimos o no, pero no me preocupo ni estreso por eso, ya estamos aquí ¿Qué no? Hay que disfrutarlo- Todo mundo suelta carcajadas como si fuera un chiste y ella dice adiós.
-.-
-Mirsha es tu nombre ¿no es así?-
-si- contesta tímida la chica del distrito 11.
-de ti no hemos sabido muchas cosas- aclama Caesar, -dime algo que nos asombre de ti y haga pensar a los patrocinadores que vales la pena- de nuevo su sarcasmo.
-bueno- piensa Mirsha, -la verdad no sé que me espera en la arena, pero creo que tal vez yo sea la persona más paciente y tranquila de todos estos tributos, y eso tal vez me ayude, ¿no crees?-
-supongo- dice Caesar y mira al público con cara de pobre niña ingenua el publico ríe.
-.-
-y aquí tenemos al último tributo de la noche- menciona Caesar al parecer feliz porque ya termine la entrevista. –y dime Eric ¿Qué nos puedes contar de tu vida en el distrito 12?-
-la verdad es que lo extraño mucho- empieza, -aquí en el capitolio uno disfruta de muchas cosas que tal vez en otros distritos no, como la comida, las cosas de lujo, la tecnología que ¡uf!- bufa, -es realmente magnifico pero...-respira, -uno siempre extrañara su hogar-
-la familia es la familia- murmura Caesar. –Todos extrañamos a nuestras familias-
-.-
Y esa fue la última oportunidad que tuvo cada distrito para poder ganarse al público, para poder tener la oportunidad de tener el beneficio de los patrocinadores. El que logro ganárselos bien por ellos el que no, suerte en la arena.
Los tributos salieron al escenario para dar la despedida al público y prepararse para el día de mañana. La gente grito, chiflo, les lanzo flores, besos y les aplaudió a cada uno de los tributos. Pocos de ellos devolvieron los saludos y beso, se miraban unos a otros, pensando que tal vez mañana estarían en los brazos de uno de ellos tal vez golpeándolo o recibiendo golpes de él. Tal vez clavando un cuchillo en el corazón de uno o recibiendo una flecha en el pecho de otro. Si bien les iba tal vez lograban alianza con algún partido fuerte y lograban sobrevivir algún tiempo. Nadie sabía que les esperaba el destino, nadie sabía quién iba a ganar y quieres iban a morir.
Esa noche para muchos de los tributos fue la peor de todas, la más larga, la que obtuvo el peor insomnio de todas. Muchos pensaron en que cualquier cosa sería mejor que estar ahí. Regañados por su madre, castigados por su maestro. Cualquier cosa. Hubo algunos que pensaron incluso en el suicidio pero esa no era una salida adecuada. Todo Panem estaba en luto, al saber que sus pobres hijos, amigos, hermanos, compañeros, todos morirían al día siguiente, todo por los moños que se puso el capitulo por los días oscuros.
Pesadillas fueron pocos los que no tuvieron soñando como morían, soñando como los perseguían atreves de la arena que los desconcertaba mas por no saber nada de ella. Siempre era una sorpresa para todos. Terror al ver a creaturas nunca antes imaginadas. Sentir como la sangre les salía de su cuerpo y morían lentamente ante manos de otra persona. Sentir como sus cuerpos van deteriorándose y debilitándose sin poder hacer nada. Verse a sí mismos en los últimos segundos de su vida y decirse no pude, lo siento. Desgarraba.
El día llego. Lo inevitable estaba cerca.
Ver el aerodeslizador enfrente de ellos era ver el trasporte del diablo, la maquina voladora que los llevaría directo a su muerte. ¿Por qué? Se preguntaban algunos, mientras otros, como los distritos profesionales se reían y gozaban este momento.
Entrar en el metía frio en la sangre de todos. No podría describir la sensación de todos allí adentro, iban a morir, y no lo podían evitar. –"dame tu mano derecha"- la orden para ponerte el rastreador, dicen que no duele, es solo un piquete, pero el terror, que es una emoción muy fuerte, y hace que duela.
Listo, despegue.
60 segundos
Si a lo largo del transcurso para llegar a los juegos nunca tuviste miedo, escuchar esa voz, la que te indicaba casi el tiempo que te queda de vida. Lo tenía que hacer. Entrar a una habitación solo, donde solo encontrarías a tu estilista para despedirte y decir tus últimas palabras, paralizaba hasta al tributo más fuerte.
30 segundos
El ultimo abrazo, el último beso, los últimos segundos de estar a salvo. Los cuerpos temblaban, y las manos sudaban al ver el tubo en el que cada tributo tenía que introducirse para entrar a la arena.
15 segundos
Buena suerte
Todo saldrá bien
Tú ganaras
Sobrevive
Esas eran algunas de las últimas palabras de consuelo que daban a los tributos.
Al entrar al tubo, ver como cierra y todo el sonido se extingue. No hay vuelta atrás. La voz se detuvo, pero pronto vendrá con otra cuenta regresiva pero esta vez la final.
El piso empieza a subir, la adrenalina se impregna en cada y uno de los tributos, al salir la luz encandila al principio, está muy soleado. Todos tardan un minuto en caer encuentra donde se encuentran, frente a ellos está la cornucopia, llena de armamento y comida indispensable para todo ellos. Arcos, espadas, hachas, cuchillos, lanzas, maletas con comida, cobijas, todo estaba, todo lo indispensable para sobrevivir. Y alrededor de ella, los tributos, formados en círculo separados cada uno exactamente del otro, todos se miraban, algunos con cara de terror, otros con rostro desafiante.
Estaban sobre un disco metálico, donde tendrían que esperar la cuenta regresiva, si salían antes, todos sabía lo que pasaría, exploraría y así de fácil morirían antes de los demás.
Al ver más detenidamente la arena, más allá de la cornucopia y los tributos, se alcanzaba a mirar al norte una especie de bosque, los arboles eran muy grandes, altos y llenos de hojas, alguien se podría esconder muy fácil por esos rumbos. Por contrario del bosque, se encontraba una planicie desértica, solitaria y plana, fácilmente te podrían ver en esos rumbos, nadie se adentraría para ser visto tan fácilmente. De un lado se encontraba una gran montaña, llena de rocas puntiagudas, fáciles para usar como arma, y del otro lado se miraba un lago, o quizá un mar, donde podrías encontrar agua, salada pero en fin es agua.
Para algunos que ya estaban ansiosos por empezar el duelo, por ver cómo pueden sus manos quitar la vida la cuenta regresiva tardaba, aun no empezaba, en la cabeza de la cornucopia donde solían poner los últimos 10 segundos, aun no aparecían. Eso era extraño, hasta que una voz lo soluciono todo.
-bienvenidos a nuestra arena de los catorceavos juegos del hambre- era un voz monótona, sin vida, como de un robot, -les informamos de una nueva regla, para hacer estos juegos más emocionantes-
Todos guardan silencio.
-todos sabemos que existe solo un ganador, el tributo ganador es el que logra vencer a los otros 23 tributos, incluso por su compañero de distrito, entonces ¿Por qué no empezar por ahí?...- otro silencio, -hemos decidido que para poder avanzar lo primero que tendrán que hacer es derrotar a su compañero de distrito, solo uno podrá seguir, y para estar más seguro de eso, ningún tributo puede ejecutar a otro tributo a menos que sea el de su distrito, si no obedecen esta regla... explotaran, también colocamos un campo de fuerza alrededor de la cornucopia, así no podrán ir tan lejos, para poder salir, simplemente maten a su compañero y podrán atravesar el campo, sin más que decir, gracias por su atención, y que la suerte este siempre de su lado-
Nada podía ser peor, al instante se escucharon los gritos de dolor provenientes del distrito 5 y 9, los hermanos y la pareja. Ellos no podían hacer eso. Los demás entraron en un pánico que no los dejo pensar, lograrían hacer lo que la nueva regla les pedía. Todos contemplaban a su pareja en silencio. Mirando su rostro, tratando de leer los pensamientos del otro. Intentando pedir perdón por lo que estarían a punto de hacer.
Y ahí estaba la cuenta regresiva, en frente de todos, arriba de la cornucopia y de las armas, para que vieran todas las armas disponibles. Esos sin duda alguna fueron los 10 segundos más largos de sus vidas.
10
9
8
7
6
5
4
3
2
1
¡Empiezan los juegos!
