Sangre

Todos corren, en lo único que les pasa por la mente. Correr. Los más inteligentes van directo a la cornucopia, los más rápidos y en mejor estado físico llegan primero, vemos como al parecer la alianza entre los distritos profesionales se rompe y rápidamente pelean entre ellos para lograr ganar. Mateo es el primero en llegar, su condición física no lo defrauda y es el primero en tomar un arma, escoge un machete con el que arremete contra Keren, ella cae al suelo de un grito. Ella rápidamente se arrastra hacia lo más cerca posible, Mateo al quien parece que se le mete el mismo diablo sigue tras ella ignorando lo que pueda pasar a su alrededor. Frente a ella Keren ya ve su derrota, su muerte seria rápida, en las manos de quien menos esperaba. Cierra los ojos esperando su adiós. Pero no fue así.

Por su deseo de maldad, Mateo no se fijo el camino que tomaba y choco con una chica de otro distrito, y salen volando los dos. Cae con todo su peso sobre una caja y se desvanece. Keren apenas puede levantarse toma lo primero que ve, toma un hacha y sin pensar clava la punta en el pecho de su compañero.

-esto pasa por atacar a una dama como yo- dice Keren mientras sus manos se empiezan a llenar de un liquido rojo espeso, y mira como la vida de Mateo se va. –siempre me caíste mal- con un fuerte jalón saca la punta del hacha de mateo, toma una bolsa de la cornucopia y se dirige hacia el campo de fuerza, el cual la deja salir.

Cañón.

Keren es el primer tributo en salir.

Mirsha por su complexión puede llegar a la cornucopia con gran facilidad esquivando a cada tributo en su camino, ella tomo dos pequeños cuchillos y sin pensar brinco sobre su compañero de tributo, la sorpresa lo confunde y cae con ella arriba, Harold no es como los tributos profesionales, no cumple con el cuerpo perfecto para ganar los juegos, ellos desde la presentación mostraron su antipatía que se tenían el uno al otro. Mirsha no dudo y empezó a clavar los pequeños cuchillos en cada pedazo de su cuerpo, el pobre chico solo grito una vez.

La ira entro en Mirsha, la desesperación, todos pasaban por eso. Su mente lo hacía, pero el recuerdo quedaba en el subconsciente, como podía estar haciendo esto, así que trato de terminar rápido, perforando cada insignificante parte de su cuerpo, ojos, brazos, piernas, pecho, estomago, ingle, todo perforado, su piel bronceada tomo ahora un color más oscuro, casi negro, la sangre había logrado eso.

Cañón.

Huir fue lo siguiente que hiso.

La noticia de la nueva regla no fue muy impactante para Pepe, quien desde el principio mostro su carácter y fuerza para lograr ganar los juegos, el no fue directo a la cornucopia, tomo una mochila la colgó en su espalda y fue directo hacia Nissa, ella estaba tomo un arco y se dispuso a disparar en dirección a Pepe. Nissa no aprendió mucho a usarlo, ninguna flecha logro dar en el cuerpo de Pepe, solo la ultima que se clavo en el muslo derecho de él.

-esto no te salvara- grita.

Toma la flecha y sin dolor la saca de su pierna. Nissa sin arma ni nada cae asombrada por lo que acaba de pasar. Sus ojos se tornan y llenan de lágrimas al ver como Pepe se acerca más a ella. Su final fue muy trágico, Pepe tomo la flecha con sus manos muy fuerte y la inserta en el cuello, cortándole la yugular a Nissa y dejando como su sangre brotaba del cuello sin nadie que la detenga, Pepe no se sintió ni mal ni bien, el solo sabía que lo tenía que hacer. Era un obstáculo para su victoria.

Cañón.

Benítez y Joczan ven como muere su compañero Mateo, con una mirada se dicen lo suficiente. Ellos saben que deben seguir unidos, no permitir que los demás, menos sus compañeras de distrito los venzan, son hombres como pueden ganar ante dos mujeres. Toman lo que para ellos es necesario, una maleta cada uno, se la echan a la espalda y van directo a las mujeres. Sarah y Ethel se miran rápidamente, parece que su comunicación visual no esta tan desarrollada como la de los varones. Cuando piensan el algo ellos ya están sobre ellas. Las toman por en frente las empujan hasta que sus cuerpos entran en contacto, aprovechando la nueva regla. Sarah y Ethel reciben una fuerte descarga eléctrica. Ningún tributo ejecutara a otro tributo a menos que sea de su distrito si no... Explotara. Caen al suelo, inconscientes. Se puede ver incluso como la ropa de su espalda, donde tuvieron la descarga, cambio de color. Benítez toma una espada y de un fuerte golpe decapita a Sarah. Tiende la espada ofreciéndosela a Joczan, con sangre fría él hace lo mismo y así es como pactan su alianza. Matando a las mujeres de su distrito.

Cañonazos.

Eric bacilo un momento, por su mente no pasaba nada, ya habían empezado los juegos, su vida ya había entrado en el juego. Ver todos los tributos correr, golpear, ver el color rojo de la sangre en todas partes lo paralizo, su cuerpo se congelo. Su pulso aumento, sentía escalofríos al ver como su compañera se acercaba corriendo con un cuchillo en manos. Era su fin, no tenia alternativa, no podría tener tiempo para correr y tomar algo en defensa. Samanta acabaría con él. Sin duda alguna.

Vamos

Despertó de su pesadilla y cayó de su nube y supo que tenía que hacer algo, si ella pensaba matarlo, no tenía porque ser tarea fácil. Pensó, y reflexiono como podría evitar aquel destino, miro a su alrededor, seguía arriba de la base donde había llegado a aquella arena. Tomo rumbo contrario al de samanta llegando al límite de la arena, podía ver el campo de fuerza que brillaba y se movía como un gel.

Giro la cabeza y Samanta ya estaba detrás.

-hola compañero-dijo sarcásticamente Samanta

-hola-

Y eso fue el único dialogo que intercambiaron, Samanta tomo toda la velocidad que pudo y corrió hacia Eric, espero, al parecer tenía su plan. Corrió con su cuchillo enfrente, clavarlo en su pecho era lo indicado y beneficioso para Samanta. Pero paso algo que nunca paso por la mente de Samanta, a pocos centímetros de clavar el cuchillo y matar a Eric, el rodo de tal manera que paso al lado contrario de ella, tomo su espada y la empujo hacia el campo de fuerza, no sabía que podría pasar. Solo espero que esto lo ayudara.

Y eso fue exactamente lo que paso, el campo funciono como una parilla al rojo vivo, Samanta empezó a temblar y el humo se extendió por todo su cuerpo. No hubo gritos, solo un fuerte y desagradable olor a piel quemada. Sus manos empezaron a quemar y solo la soltó, miro como quedo y se sorprendió al ver que de su rostro solo quedaba un blanco cráneo.

Cañón.

Joluroo corrió y tomo una bolsa al igual que muchos, la abrió y su idea era correr pero no podía, antes tenía que matar a Giovanna. Metió la mano a la bolsa pensando que podría sacar un arma, pero solo pudo sacar una especie de alambre de cobre, perfecto, pensó, esto le podría servir más adelante, si es que lograba zafarse de Giovanna quien ya estaba en los aires hacia él.

El impacto le saco el aire a Joluroo y la vista se le puso borrosa, ella estaba sobre él con alguna especie de espada o cuchillo, no se lograba ver. Por alguna razón Giovanna quería gozar el momento, Joluroo nunca pensó eso de ella, ya que corto una parte de su brazo, sacando un gran chorro de sangre. Joluroo grito.

Giovanna ya estaba decidida, ahora su corazón.

Joluroo le dio un puñetazo en la cara, la desoriento y ese fue el momento para aprovechar, jalo su cabello cayendo a su lado. Tomo la única arma que tenia, el cable de cobre, lo enrollo en su cuello y apretó. En esos momentos uno no mide su fuerza, lo único que quiere que todo acabe. Tiro y tiro hasta que el cable penetro mas allá de la piel del cuello, miro como los ojos de Giovanna giraban y se ponían blancos.

Cañón.

7 tributos ya estaban libres y caminando por la arena, sin la preocupación de morir. Solo quedaban 10 tributos de los cuales 5 morirían inminentemente.

La pelea entre Sharly y su compañera Violetta empezó rápido, en su distrito manejaban perfectamente las hachas y sierras para cortar los arboles, así que su pelea fue muy interesante, ambos tomaron machetes largos y puntiagudos, doble punta. Ellos sabían que tenían que tomar, para ganar.

Los golpes sonaban en toda la arena, cada uno con movimientos muy fuertes y precisos, Violetta era rápida, giraba y brincaba esquivando los machetazos de Sharly, en cambio el, solo tiraba fuertes golpes tratando de arrebañar alguna parte de ella. Se podía ver cada chispa que salía después de cada golpe de machetes. Golpes fuertes. Golpes rápidos. Estos eran tributos decididos a matar.

La punta del machete roza las costillas de Violetta, ella contraataca y el machete pasa por el brazo izquierdo de Sharly. Toman un respiro.

-veo que si aprendimos bastante- agrega Sharly y suelta una sonrisa.

-que lastima que solo pueda quedar uno- ataca Violetta y su mano se mueve directo al estomago de Sharly.

Todo pasa muy rápido, Violetta no noto el movimiento que Sharly hizo pero logro esquivar, el machete salió volando en una dirección contrario al cuerpo del Sharly y el de él se introdujo en el pecho de ella, escuchando como los músculos se rasgaban, como se le iba el ultimo respiro de vida.

Cañón.

Flor toma un par de mazas en sus manos, cada maza llevaba colgando dos bolas con picos muy filosos, ella nunca en su vida los habría usado, ni pensado que existía tal arma. Dos bolas con picos atadas a un palo. Que ingenio pensó. Llego cerca de Israel quien ya anticipo el golpe de Flor y tomo una especie de escudo, esquivando cada golpe. Podrías asegurar que Flor estaba loca, arremetía contra Israel sin parar, golpe, golpe, golpe. Para él fue sorprendente, nunca pensó en esta situación. Una mujer a punto de matarla. Golpe, golpe, golpe. El escudo no aguantaría por siempre, Israel tenía que encontrar la manera, se arriesgo y se lanzo a un lado, alcanzando a tomar un cuchillo, se acerco y lo clavo en el brazo, creando una cortada que iba desde el hombro hasta el codo, Flor empezó a sangrar, pero eso no la paro.

Un empujón fue todo lo que necesito. Callo de golpe al suelo, y después la bola, se escucho como la barbilla se fracturo del golpe, después el segundo golpe. Esta vez el ojo se hunde y cambia de blanco a rojo. Después lo inminente.

Cañón.

9 libres, 3 aun por morir.

Mario y Ámbar corrieron a unirse. Los hermanos no podían creerlo, mentalmente ya podían estar preparados para la muerte pero nunca en las manos de su propio hermano. Se miraron a los ojos y se abrazaron sin miedo a los demás tributos, ellos sabían que no podían hacerles nada. El abrazo fue silencioso, tan doloroso para ellos que el silencio era suficiente para lograr que las lagrimas salieran de sus ojos.

-lo tienes que...-

-calla- interrumpió Mario, -ni te atrevas-

-pero esa es la única salida- dice entre sollozos Ámbar

-¡no!- insiste Mario, -debe de haber otra manera-

-¡no!-grita esta vez Ámbar, -no lo vez, no hay otra salida-

No respondió

-y ambos sabemos quién tiene que seguir- una lágrima brota de su ojo y para Mario fue la peor escena de su vida, -lo siento- y con un beso de despedida Ámbar deja como un ovillo a Mario en la arena.

-trata de ganar- fueron sus ultimas palabras

El no ve lo que sucede pero un fuerte sonido, el aire cortando un pedazo de piel, puede que sea el cuello, las venas, muchas cosas, pero todo llega a donde mismo. El olor a sangre activa su llanto.

Cañón.

Josh y Qaren corrieron en sentidos contrarios, Josh para protegerse, Qaren hacia la cornucopia.

Ella no sabe que escoger, hay tantas armas, con cualquiera podría matar, pero cuál sería la más adecuada en esta situación, el arco y flecha sería perfecto, el está alejado de ella, podría intentar darle, lo malo de esto es que ella nunca aprendió a usarlo del todo bien. Vio una bolsa con todo tipo de cuchillos, podría lanzárselos pero sería difícil darle. Tomo la bolsa y se la ato a su cinto. Podría servir luego. Pensó. Siguió observando las armas cautelosamente sin darse cuenta que Josh ya había tomado otro rumbo, estaba cerca de ella. Listo para matarla. Sigiloso como un felino.

La lanza alcanza a cortar un brazo de Qaren, ella grita y cae al suelo, confusa por lo que paso, toma su brazo y mira la sangre, ¿Cómo paso? El había corrido hacia otro lado y ahora estaba sobre ella. Toma los cuchillos de su bolsa y empieza a lanzarlos al rostro y cuerpo de Josh, para su mala suerte ninguno da en su piel. El empieza a corre y Qaren se levanta y busca algo que la pueda ayudar, levanta la lanza con la que fue herida y trata de imitar la maniobra de Josh.

Esta vez la lanza si da en piel, clavada arriba de la cintura, no cae, pero queda paralizado al ver el palo que lo atraviesa. Qaren se acerca, toma un cuchillo del piso. Sin palabras ni corazón, toma la lanza y se la quita, empezando el chorro de sangre, después, para asegurarse, Qaren arremate contra su vista. Reventando el ojo ocular con la punta del cuchillo. Cae y muere.

Cañón.

Ya la mayoría escapo del baño de sangre del principio, todos ya están refugiados en los brazos del bosque, escondidos en cuevas de la montaña, o verificando el agua del mar.

La cruda realidad caía sobre dos personas del distrito 9. La única pareja de los juegos, ellos eran los últimos, a su alrededor solo había cadáveres llenos de sangre. Sus brazos se tensaban alrededor del cuerpo del otro. El olor sacaba el miedo a relucir en ambos, sus cuerpos temblaban, no lloraban, esto era muy fuerte para llorar.

-soy muy débil- comenzó Arturo, -yo no podre con esto-

-claro que no- dijo Ana, -los dos somos fuertes y podemos con esto-

-no has salida y lo sabes-

-¡yo no puedo matarte!-grita Ana

-ni yo a ti- es extraño ver como su estado no es alterado en el momento, -quiero que vivas tú-

-pe-pero...-

-eso es lo que todo novio desea ¿no es así?-

-si pero...- sus ojos brillaron, pero aun así nunca derramo una lagrima, -yo también quiero que vivas tu-

-reglas son reglas- sus labios se unieron y así sellaron el pacto entre ellos.

-y ahora ¿Qué voy a hacer? Como quieres que...- paro, no podía pronunciar esas palabras, menos a un ser tan amado como su novio.

-no te preocupes, no tienes que hacer nada- dejo de respirar, -ya lo he hecho por ti-

Sin darse cuenta Ana, Arturo saca sus manos de el estomago con un color rojo fuerte, había introducido lentamente y si permiso de su novia un cuchillo pequeño en la parte baja de las costillas, seguramente dañando un órgano vital, su sangre emanaba muy rápido, su piel empezó a palidecer, su fuerza se fue y cayó en los hombros de su amada.

-quiero que sepas algo- su voz era lenta y fría

-si- Ana no podía mas, las lágrimas brotaron en silencio, tratando de que no lo notara Arturo, lo más que podía hacer es ser fuerte para él.

-siempre te quise- tosió sangre, -y siempre lo hare-

-yo también- dijo llorando Ana, -y sie...- paro al ver que la vida de su querido Arturo ya se había esfumado. Tardo en comprender lo que había sucedido, su novio había dado la vida por ella, para ganar estos estúpidos juegos donde no era segura su victoria.

-y siempre lo haré- su corazón paro un momento al terminar su frase, cerró los ojos de Arturo y con un beso se despidió de él para siempre.

Keren, Benítez, Joluroo, Joczan, Mario, Pepe, Sharly, Qaren, Ana, Flor, Mirsha y Eric. Fueron los 12 tributos afortunados en lograr salir de la primera prueba de los Juegos del hambre. Cada uno ya estaba escondido, planeando como sobrevivir, otros buscando nuevas víctimas, buscando fuertes alianzas.

Nadie sabe con exactitud quien ganara, ni mucho menos quienes morirán. Desean muertes rápidas sin dolor, muertes que no vallan mas allá de la arena y lastimen a sus seres queridos. Hoy este día, muchos sufrieron, viendo como sus hijos, amigos, compañeros morían en una tradición que gusta a muy poca gente, solo el capitolio.

Solo queda decir, que la suerte este siempre de su lado.