Todo lo mío (?) es para Lizjoo porque es MI TODO y la amo densamente

Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es de AngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción

Capítulo dedicado a DessieCBCWCDF porque la bitch tuvo un mal día y espero que leyendo sonría aunque sea un poquito :D, y obvio la amooo, y cap dedicado a cOOCOO'twilighter porque es un amor de nena


EPOV

En mi boca comenzó a formarse agua en el segundo en que entré en el vestíbulo del edificio. Olía asombrosamente. No podía esperar para estar de regreso en casa. Había estado trabajando desde ayer muy temprano en la mañana, trabajé todo el día y la noche, e incluso el día de hoy; para poder estar a tiempo para cenar con Bella y su madre.

La puerta de Bella se abrió antes de que pudiera tocar, porque yo le había mandado un mensaje desde el carro, camino hacia aquí. Debió de haber estado escuchando a la puerta principal.

"¡Edward!" dijo emocionadamente. "No podía esperar," confesó, sus ojos y su sonrisa muy anchos. Era un completo desastre—las manos y el delantal cubiertos de comida. Incluso tenía una poca en un lado de su cara y en la punta de su nariz. No creía que alguna vez hubiera visto algo más hermoso.

Enrollé mis brazos alrededor de ella en un estrecho abrazo, incluso antes de quitarme el abrigo.

"Yo tampoco podía esperar," susurré en su oreja.

"Ven a conocer a mi mamá," dijo, agitando su mano hacia la cocina y haciéndome pasar más allá de la puerta.

"Hola, Edward," dijo la mujer que se estaba acercando a mí, con la mano levantada para estrechar la mía.

"Hola, Sra. Swan. Un placer conocerla," respondí con una sonrisa, mientras tomaba su mano en la mía.

"Por favor, llámame Reneé. Y es maravilloso conocerte. Bella habla bastante bien de ti," me dijo.

Ella se veía sorprendentemente parecida a Bella, pero con los ojos claros. Su expresión era juguetona, justo como la que yo a veces veía en la cara de su hija.

"¿Bastante bien? ¿De ?" bromeé, volteándome hacia Bella y señalándome a mí mismo.

"No, estaba hablando de otro vecino llamado Edward. Es mucho más atractivo que tú," Bella dijo con una risa.

"No la dejes salirse con la suya, Edward. Ella es justo como su papá. Les gusta bromear y hacer que las personas pasen un momento difícil," Reneé me advirtió mientras ponía un brazo alrededor de Bella.

Había algo que se me escapa en su parecido, pero de inmediato lo localicé—las cejas. Reneé no arqueaba una y eso la hacía parecer inquisitiva, era la cara sabelotodo que había visto antes en Bella. Aunque claramente, también tenía gran parte de su padre.

"Así que, ¿Bella dice que eres doctor?" Reneé dijo con una cálida sonrisa.

"Eso es lo que soy, sí. Estoy en mi último año de residencia. Bella ha sido muy amable al ser mi invitada en algunas funciones relacionadas con el trabajo."

"Ella me lo dijo. Tengo que darte crédito, Edward. Bella odiaba ir a las reuniones de la policía en Phoenix con su papá," replicó con una risita mientras Bella rodaba sus ojos.

"Mamá, incluso tú odiabas esas fiestas," dijo Bella, arrugando su nariz. "Oh, hey, Edward, ¿Te importaría llevarme a un paseo rápido a la tienda de comestibles? Cierran temprano hoy."

"Claro, podemos ir justo ahora si quieres," contesté, manteniendo arriba mis llaves.

Bella lavó sus manos y su cara antes de que nos despidiéramos rápidamente de su mamá. Tan pronto como la puerta se cerró detrás de nosotros, me tomó del cuello de mi abrigo y me besó como si su vida dependiera de ello.

"Arriba, arriba," susurró. "Necesitamos ir arriba."

"Pero pensé…" traté de decir en respuesta, pero sus manos me tocaban por todas partes, una de ellas ya estaba debajo de mi ombligo. "Whoa, Ojos Cafés, nada de alimentos," dije con una carcajada, mientras ella tanteaba mi entrepierna al tiempo que tiraba de mí escaleras arriba.

"Mmm, sólo…ha sido mucho tiempo…te extrañé…" murmuró, besando mi cuello arriba y abajo mientras yo trataba de concentrarme en abrir mi puerta. "Manos…grandes manos…labios suaves…tan agradable…" gimió en mi oreja antes de morder suavemente mi oreja.

Creo que he creado una sexo adicta de un ratón de biblioteca. Santa mierda, Cullen, eres incluso mejor de lo que pensabas.

"Pero, tu mamá," murmuré, mientras caíamos –literalmente- a través de mi puerta, directo al piso, ambos enredados y encimados el uno con el otro. Quitó mi abrigo antes de quitarse su propia ropa.

"Puedo estar callada," protestó, "si pones tu mano sobre mi boca. Así," agregó, presionando mi palma a través de su boca, enganchando mi pulgar debajo de su barbilla.

Mierdaaaaaaaaaa. No creía. No sabía. Sexo adicta.

"¡Jesús, Ojos Cafés!" gemí mientras ella jalaba del cordón de mi uniforme.

En un acto de desesperación y de destreza física, extraño en una chica como Bella, se las arregló para enganchar sus dos dedos gordos del pie alrededor de la cintura de mis pantalones y bóxers, bajándolos hasta mis rodillas.

"Calma, espera ahí, Ojos Cafés," dije con una carcajada mientras tomaba sus manos entre las mías justo cuando ella estaba a punto de violarme de la mejor manera.

"¿Qué?" preguntó, los ojos muy abiertos y una dulce mirada culpable, como si la hubiera atrapado robando golosinas.

"Ya sabes, no soy una máquina," bromeé, haciéndole cosquillas en su barbilla con la punta de mis dedos, con bastante entusiasmo y bajando mi uniforme.

"Oh."

"¿Sólo 'oh'?"

"Supongo que debí haber explicado mejor. Creí que no te importaría, porque… ¿Realmente los chicos necesitan una excusa para tener sexo?"

"Bueno, no, creo que no. Pero ¿Qué quieres decir con explicar más?"

"Sólo eso, estoy de este humor porque…" trató de decir, pero su voz se apagó.

"¿Qué pasa? Puedes decirme."

"Es Día de Gracias, ¿Cierto?" comenzó, un poco avergonzada. "Así que hoy, mientras mamá y yo estuvimos cocinando y haciendo cosas en mi apartamento, hablamos acerca de ser diferentes. Tú sabes, porque papá se ha ido. Pero llegamos a la conclusión de que 'diferente' no tiene que ser triste o menos de lo que solíamos ser," explicó, sonriendo ligeramente.

"No, no tiene que ser triste," dije estando de acuerdo, besando su mejilla.

"Y entonces pensé en ti. Tú y yo, nosotros tenemos algo diferente. Y eso me hace feliz."

"También a mí me hace feliz, Ojos Cafés."

"¿Edward?"

"¿Hmm?"

"Estoy… agradecida por tenerte. Y agradecida contigo," me susurró al oído, hundiendo su cara en mi cuello.

"Yo lo estoy, también. Por ambas cosas," susurré en regreso.

"Puede ser el licor de arándonos hablando. Mi madre lo abrió antes y es realmente bueno," se rió.

"¿Me lisonjeas sólo por probar eso antes de que yo tenga incluso la posibilidad de disfrutar de lo que dices?"

"Así es como me muevo, amigo," dijo, hacienda un extraño gesto con la mano que no pude entender. Murmuré en voz baja, cuando ella gesticuló algo exageradamente y me picó un ojo.

"¡Oh, Dios mío! Lo siento," dijo, abrazándome y riendo.

Aún seguíamos recostados en el piso, medio desvestidos. Ella se veía tan juguetona, dulce y hermosa, incluso si ahora sólo podía verla a través de un ojo. Notando que la miraba, me devolvió la mirada, frunciendo el ceño ante mi rápido parpadeo y mis lágrimas. Me besó repetidas veces los párpados y suspiró.

"Nunca te lastimaría a propósito," dijo con un puchero.

"Ni yo."

Me besó de nuevo y mi mano serpenteó su camino hacia adentro de sus bragas, y bien pude haber tenido lágrimas de verdad al sentir cuán cálido y genial se sentía entre sus piernas.

"Eres hermosa…en cualquier manera," le dije.

"Edward, por favor. Quiero…"

"Dímelo," la apresuré.

"Quiero que tú…No puedo," dijo, sonando frustrada.

"¿Qué? Sólo dilo," repliqué, volteando su cara hacia la mía.

"No puedo decir 'fóllame,' eso no…no es…"

"Yo tampoco quiero 'follar'," admití.

De repente, Bella se atacó de risa. Comenzó con discretas risitas y se intensificó hasta hacerse una fuerte, imparable, y estremecida carcajada.

"¿Qué?" le pregunté con una sonrisa.

"¿Qué tal 'casi-hacerlo,' es una mejor manera de decirlo?"

Asentí con la cabeza y sonreí.

"Lo admito, tiene cierto…erggg, no sais qoi," arrullé en un falso acento francés.

"Zhuh nuh say kwaaaaa," replicó en voz nasal, cruzando sus ojos y abriendo mucho su boca, Pude ver sus amígdalas.

"Ojos Cafés, no sé qué hacer contigo cuando tienes esa expresión en la cara."

"Muy sexy para ti, ¿chico guapo?"

"Casi no puedo controlarme," dije, riéndome fuertemente.

"Es mejor que te rías, maldición."

"Bueno, amenazarme hace que todo esto sea más divertido."

"Cállate y ríe."

"Preferiría 'casi-hacértelo', Ojos Cafés," dije, hacienda mi mejor imitación de Maurice Chevalier (1).

"Hazlo rápido, la tienda está a punto de cerrar."

"Amo cuando eres brusca y demandante."

"Oh yeah, ¿qué tal si demando esta cosa, huh?" se burló, metiendo la mano entre mis pantaloncillos. Le gemí y la besé profundamente, presionando mi cuerpo en el de ella. Ella se sentía tan suave, dócil, y frágil mientras mis manos flotaban por todo su cuerpo—su pequeña espalda, sus hombros, su redondo y pequeño trasero. Levanté su blusa y tuve a la vista sus desnudos pechos, tan insolentes y maduros. Me las arreglé para poner mi boca en uno y mi mano masajeando el otro. Antes de darme cuenta, ella se había quitados sus jeans y sus dedos de los pies estaban en mi uniforme, no la detuve.

"¿Es esto lo que necesitabas, Ojos Cafés?" pregunté mientras me acomodaba cuidadosamente en ella, mi cuerpo entre sus piernas.

"Sí," murmuró. "Te necesito."

"Yo también," contesté mientras me enterraba y salía de ella. Sosteniendo mi cara entre sus manos, ella me miró, sus ojos entrañables y conmovedores.

"Tú…me das lo que necesito, Edward," dijo con voz seria.

"Dios, eres hermosa, tan dulce…tan buena," gemí, moviéndome más fuerte y rápidamente.

"Tú eres bueno conmigo, siempre bueno," gemí, sus caderas moviéndose contra las mías.

"Sí, déjame ser bueno contigo, Ojos Cafés…" la apresuré, moviendo mi pulgar contra ella, justo encima de donde estaba dentro de ella.

"Edward," ella gritó asombrada mientras se corría. No estaba muy por detrás de ella, así que dejé caer mi cabeza en su pecho y solté un gruñido lastimero. Ella acarició mi cabello mientras yo me venía dentro de ella. Besé sus labios una vez más y yo luché por recobrar el aliento.

Intercambiando miradas furtivas y riéndonos pícaramente, nos las arreglamos para ponernos la ropa rápidamente y estar a tiempo en la tienda. Cerré silenciosamente la puerta mientras Bella y yo bajábamos de puntillas las escaleras y pasábamos su apartamento. Pero no llegamos lejos. La puerta de Bella se abrió insolentemente, su mamá parada ahí y viéndonos a ambos. Los tres nos mirábamos los unos a los otros, no había palabras que ninguno de nosotros tuviera que decir exactamente. Reneé parecía entender perfectamente qué era lo que acababa de ocurrir. Y aunque no parecía enojada, tampoco parecía especialmente complacida.

"L a lista, Isabella," su mamá dijo bruscamente, sosteniendo un pedazo de papel para su hija. Bella se aclaró la garganta, y alisó violentamente su cabello despeinado, tomó el papel.

"Lo siento, um, gracias," Bella murmuró, su cara color escarlata.

"¿Isabella?" su madre dijo de nuevo, mientras Bella trataba frenéticamente de seguir caminando y ponerse el abrigo al mismo tiempo. La agarré del brazo para mantenerla en pie, ya que tenía miedo porque estaba a punto de dar un vuelo entero a las escaleras de boca.

"¿Sí?"

"Tu blusa," dijo su madre, señalando con su dedo índice.

"¿Qué hay con ella?" Bella preguntó, pareciendo confusa y mortificada, el abrigo enrollado en una bolita bajo el brazo.

"Está al revés, cariño," contestó, agitando su cabeza y cerrando la puerta.

"Oh. Dios. Mío. Edward, quiero morir. Por favor, atropéllame con tu coche. Estoy rogando," suplicó a medida que nos escabullíamos del edificio hacia el Volvo. Sólo tome su mano y la besé—no podía hablar o me reiría, y si hacía eso, ella me atropellaría. Ocultar mi sonrisa de superioridad fue mi única opción.

Nos apresuramos en el supermercado, agarrando las cosas de último minuto que Bella necesitaba y que estaban en la lista. No pude evitar que mi cara mostrara una sonrisa al verla revoloteando por toda la tienda, estudiando una caja de esto o un paquete de lo otro, ayudando a una anciana a alcanzar algo de un estante alto, o jugando a esconder su cara con un bebé que la miraba con fascinación.

Pensando en vida antes de estos últimos meses, me preguntaba si la vida cotidiana sucedía a mi alrededor mientras yo estaba trabajando o yendo a bares y clubes para juntarme con las putitas a las que nunca volvería a ver. Creía que cambiaría cada una de esas tontas salidas por una muy valuable hora contemplando a una chica torpe, bastante joven y de gran corazón errar por una tienda de comestibles.

"Ojos Cafés, si rompes tu tobillo, No pondré un yeso en él. No sé cómo," le dije mientras ella se empujaba así misma torpemente en el carrito con sus pies en el tubo.

"¿Puedes poner mi vagina en un cabestrillo?" preguntó con una carcajada.

"No puedes romperte la vagina," respondí con una sonrisa condescendiente.

"Has fracturado tu sentido del humor," me dijo mientras estábamos en la línea.

"No, éste es tu húmero," dije, enroscando mi mano en la parte superior de su brazo.

"¿En serio? ¿El hueso que está con el codo se llama 'humor'? Ustedes doctores y sus locos chistes," replicó, mientras chasqueaba juguetonamente con la lengua.

"Suena como 'humor',' pero no se escribe de esa manera. Y no es un hueso del humor, es el nervio ulnar," le aclaré.

"¿Oh, sí? Tú estás estresando a mi nervio ulnar .Y claramente ahora no tienes ningún hueso de la risa, Dr. Sabelotodo," replicó, rodando sus ojos mientras se inclinaba sobre el carrito para poner las compras en la cinta de la caja. Se congeló y abrió los ojos de shock cuando golpeé su trasero.

Se volteó hacia mí, parada en los dedos de sus pies, y presionando sus labios en mi oreja.

"Si haces eso de nuevo en este momento, el hombre viejo de detrás de nosotros tendrá un ataque cardiaco porque juro que tendré que mamar tu polla enfrente de él, de Dios y de todos los demás," susurró, con voz ronca.

"¿Ah, sí?" contesté con una sonrisota, tratando de jugar relajadamente, a pesar de que mi corazón comenzó a latir fuertemente y mi boca se secó de repente.

"Yeah, y me detendré con aire de satisfacción. No me dejare tentar más por eso," me informó de una manera muy prosaica.

Maldición.

"Así que, Ojos Cafés, ¿Exactamente qué sabe tu mama sobre nosotros, sólo que ya no nos creamos dificultades el uno al otro?" le pregunté mientras manejaba de regreso.

"Ella sabe más ahora que antes de que dejáramos la casa," dijo con una risita, ignorando el hecho de que se estaba rascando la frente con torpeza.

"Bueno, eso es obvio. ¿Qué más?"

"Ella sabe que me gustas, que pasamos tiempo juntos. Le dije que éramos amigos. Quiero decir, no le mencioné nuestro trato. Mi madre es de mente bastante abierta, pero es mi madre, no le puedo decir sobre eso. Ella pensaría…"

"¿Qué estoy usándote?" apunté, sin dudar a completar lo que pensaba.

"¿Usándome?" dijo en respuesta, sorprendidamente.

"Sí, porque no estamos saliendo pero estamos durmiendo juntos. ¿Ella no vería eso como que estoy usándote?"

"Por favor," bufó. "Sólo porque no te digo novio, no significa que estés tomando una ventaja sobre mí, Edward. ¿No hemos discutido lo suficiente sobre esto? No me importa cómo lo llamemos. Sé cómo me siento."

"Entonces, ¿Qué pensaría ella de mí, Ojos Cafés? Ibas a decir algo."

"Edward," dijo con un suspiro. Estacioné el carro y me volteé para verla.

"Vamos, dilo, ya," dije, la irritación evidente en mi voz.

"Ella…Edward. Ella…lo sentiría por ti. Por ambos," confesó en voz baja.

"¿Qué?" pregunté, mirándola con incredulidad.

"Ella sentiría lástima de que nosotros no podamos, que nosotros tenemos que… ¡No sé cómo decirlo! Ese es el problema. No sabemos cómo decir…qué sentimos," ella farfulló, cubriendo su cara con sus manos. "¿Podemos simplemente ir adentro y disfrutar nuestra cena?" preguntó.

"Claro. No tenemos que ahondar en esto justo ahora," dije, acariciando su pierna. No había razón para que tuviéramos una conversación incómoda en mi carro mientras su mamá esperaba por nosotros.

"Lo siento," ofreció, pareciendo triste.

"No lo hagas. Soy yo quien provocó esto. Yo lo siento," repliqué. Puso sus brazos alrededor de mí, y cuando nos abrazamos el uno el otro estrechamente, ninguno de los dos quiso pelear.

Una vez adentro, Bella se fue directamente a ducharse y cambiarse. Yo quería ir arriba a hacer lo mismo, pero Reneé me pidió que la ayudara con algunas cosas en la cocina. Caminé directo al lavabo y lavé rápidamente mis manos.

"Necesito estos vegetales picados," dijo, moviéndose a un lado para que pudiera alcanzar la barra y empezar.

"Ok, por supuesto," repliqué, tomando el cuchillo y comenzando con unos espárragos. Trabajamos en silencio por algunos minutos, inmersos en lo que estábamos haciendo.

"Estoy segura de que Bella te ha hablado de Charlie, su papá," Reneé dijo, después de un momento.

"Sí, lamento su pérdida," dije.

"Bella lo tomó mal. Fue casi peor para ella que para mí. Yo estuve ahí, con él, a través de todo. Ella estuvo ahí, pero sólo hasta el verdadero final. Creo que el ver a su papa tan enfermo y frágil le rompió el corazón. Traté de advertirle, pero nada prepara a una persona para eso," explicó.

"Ella de hecho menciona un montón a su papá. Sé que lo extraña."

"Ambas. Pero Bella y Charlie eran tan parecidos en su manera de ver el mundo. La manera de pensar. Eso los hizo muy cercanos, 'uña y mugre,' solía bromear, desde que él fue policía," sonrió mientras recordaba. Sonreí en respuesta y asentí con la cabeza.

"No voy a andarme con rodeos contigo, Edward. Pareces un chico brillante. Mi bebé necesita desesperadamente felicidad en su vida. La última cosa que ella necesita es tener el corazón roto de nuevo, estar triste."

"Lo entiendo. Yo tampoco quiero eso para ella."

Reneé se volteó y me miró directo a los ojos, con expresión seria.

"¿Amas a mi hija?"

Estuve a punto de soltar el cuchillo con el que cortaba.

"¿Lo siento?"

"Bella— ¿La amas?"

"Yo, um, ¿no sé?" dije, mis palabras formando una pregunta. "Realmente lo siento, Yo…debería ser capaz de responder eso, ¿No?" tartamudeé. Realmente debería poder hacerlo, pero no podía.

"Mira, Edward. No estoy exactamente segura de lo que está pasando, porque Bella nunca ha sido muy abierta en ese tipo de cosas conmigo. Pero te diré algo, esto es lo más feliz que la he visto desde que perdió a su padre," exclamó.

"¿En serio?" pregunté. Estaba sorprendido. Parecía como si todo este trato hiciera que Bella estuviera frustrada ye enojada, porque era así como se veía cuando discutíamos.

"Cada vez que hablamos por teléfono, ella me habla acerca de salir a algún lugar contigo o simplemente pasar el tiempo y suena contenta. Y ahora viéndola en persona, estoy segura de eso. Algo la está haciéndola feliz, Edward. Algo que tú estás haciendo. Por favor, no alejes eso de ella," dijo, con una expresión suave, casi triste.

"No, no lo haría…no puedo," contesté, mirando hacia mis manos.

"¿No puedes? ¿Qué significa eso?" preguntó, mirándome curiosamente.

"No puedo hacer nada que pudiera hacerla infeliz. Verla triste…odio eso," dije, sintiendo como si diciendo eso pudiera eliminar las deficiencias que yo tenía evidentemente.

"Eso te molesta, ¿Cuando Bella está molesta?" preguntó, inclinando su cabeza.

"Sí, por supuesto. Especialmente si es por algo que yo hice o dije," dije, encogiéndome de hombros.

"Para mí eso suena como si supieras más de lo que crees, Edward," dijo con una sonrisa.

Estaba a punto de preguntar qué quería decir, cuando Bella salió de la habitación, recién duchada y cambiada. Me sonrió cálidamente mientras trataba rápidamente de verla a través de su suéter ajustado y su falda corta sin que su madre lo notara.

"¿Te gusta?" articuló hacia mí, poniendo su mano en su cadera y pavoneándose un poco mientras Reneé seguía detrás de ella. Le di una mirada consternada, pero le guiñé de todas maneras. Ella cubrió su boca y rió silenciosamente.

Le pedí a Bella que se hiciera cargo de mi tarea de picar, mientras yo subía a limpiarme para la cena.

"Apúrate, estoy hambrienta," me ordenó.

"Sí, señora," respondí obedientemente. Ambas mujeres eran muy mandonas, y francamente, tenía que largarme de ahí mientras tuviera todos mis miembros, y otras partes del cuerpo necesarias, aún unidas.

Mientras estaba listo, pensé en la conversación con Reneé. Me pregunté por qué la felicidad de Bella era tan importante para mí. Nunca antes había considerado los sentimientos de alguien más como una prioridad. Siempre había tenido amigos, si bien nadie particularmente cercano a mí. Bella fácilmente era la amiga más cercana de mi adultez, y quería cosas buenas para ella.

Pero una gran parte de eso era que me gustaba verla feliz. Me gustaba ser el chico responsable de eso. Y estaba empezando a preocuparme porque de alguna manera iba a joderlo, porque me había metido en algo completamente extraño para mí. Cada vez que trataba de explicarle esto a Bella, cómo yo no era el hombre que ella merecía, ella se ponía loca. Ella decía que debería confiar en ella, y lo hacía. Era en en quien no confiaba.

Con una sacudida de mi cabeza, iba a aclarar mi mente para poder bajar y disfrutar de la primera cena real de Acción de Gracias que había tenido, con compañía que de hecho disfrutaba, en mucho, mucho tiempo.

"Wow, huele realmente bien aquí," dije, mientras Bella me empujaba hacia su apartamento.

"Gracias, Edward," Reneé dijo con una sonrisa. "Ven a sentarte, todo está listo," agregó, señalando al asiento vació en la mesa. Puse hacia afuera las sillas de Bella y René antes de sentarme.

"Oh," Bella y su mamá dijeron simultáneamente, mirándose la una a la otra, después al pavo sobre la mesa.

"¿Todo está bien?" pregunté, sin entender sus rostros ligeramente desconcertados.

"No es nada," Bella dijo débilmente. Mirando hacia la nada, como perdida en un recuerdo triste.

"Charlie solía cortar el pavo," Reneé dijo en voz baja, jugando con su servilleta. "Ni siquiera sé cómo," agregó con una risa dura.

"Creo que mi entrenamiento médico me califica para eso," dije, sonriendo. "¿Puedo?" pregunté, mirando hacia Reneé y señalando al pavo. Ella asintió con la cabeza pero no me miró.

"¿Vas a hacerle una histerectomía (2)?" Bella dijo sarcásticamente, una pequeña sonrisa jugueteando en un lado de su boca. Podría besarla en todas partes por bromear conmigo y hacer que esos ojos lucieran felices de nuevo.

Reneé echo la cabeza hacia atrás y se rió antes de ir a la cocina a conseguir un cuchillo.

Me incline y besé los suaves y dulces labios de Bella.

"¿Por qué fue eso?" preguntó.

"Con algo tenías que callarte," murmuré rápidamente mientras Reneé regresaba. Hice una mueca de dolor cuando Bella pateó mi espinilla por debajo de la mesa.

"¿Necesita que lo asista, doctor?" Bella bromeó de nuevo. "¿Pasándote los instrumentos?"

"Necesito silencio mientras estoy trabajando, Enfermera Ratched (3)," bromeé en respuesta. "Plato," dije juguetonamente, alargando mi mano, esperando a que pusiera el plato en ella.

"Sí, doctor," dijo con fingida seriedad. Miré hacia ella—tenía amarrada su servilleta como una máscara quirúrgica. Agité mi cabeza y me reí ante cómo ella no se detenía para avergonzarme.

"Bella, deja de bromear. Eres mucho peor que como era Charlie a tu edad," Reneé regañó, pero sonriendo.

Cavamos y disfrutamos del maravilloso festín que Bella y Reneé cocinaron durante todo el día. Bella me agradeció por cortar el ave con lo que ella consideró 'deliciosa precisión quirúrgica' y le dije que haría una nota mental para agregarla como referencia en mi CV (4).

"Bella, has el brindis, bebé," Reneé la apresuró.

"¿Debería?" preguntó.

"Por supuesto que deberías. Lo hacemos cada año," insistió su madre.

"Bueno," Bella dijo, cediendo con una sonrisa y volteándose hacia mí. "Cada uno hace un brindis y dice algo por lo que está agradecido," explicó.

"¿Por qué vas a brindar?" Reneé preguntó.

"Quiero brindar por Rose y Alice," Bella dijo, "porque si ellas no fueran tan ruidosas y desagradables, nunca me hubiera mudado a mi propio apartamento. Y nunca te hubiera conocido, Edward," agregó con una sonrisa tímida. Chocamos nuestras copas y bebimos por el sincere brindis de Bella... por mí.

"Gracias, Ojos Cafés," contesté, mientras veía cómo su cara pasaba de feliz, a ligeramente avergonzada, a algo sinceramente contento y simplemente hermoso.

"Eso es… ¿Cómo te llama?" Reneé le preguntó Bella, escuchando el apodo que solía usar con Bella, olvidando cómo sonaría eso en frente de su mamá.

"Sí, es solo un tonto apodo," Bella contestó, un rubor alcanzando sus mejillas de nuevo.

"No es tonto. No lo digo para molestarte," dije en voz baja. Ella me miró, su cabeza inclinada y apoyada en sus manos, con una tierna y tímida sonrisa jugueteando en sus labios.

Reneé nos miró con una expresión nostálgica.

"¿Qué va mal, mamá?" Bella preguntó, notando su cara. "¿Estás bien?"

"Nada, cariño," contestó con una auténtica sonrisa. "Momento de sueños—justo como a ti te sucede," dijo antes de tomar un trago de su vino.

"Has tu brindis, Má'," Bella apresuró.

"Bueno. Voy a brindar por…déjà vu. La historia se repite," dijo crípticamente, alzando su copa. Bella y yo intercambiamos miradas, pero levantamos nuestras copas igual que Reneé.

"¿Tú por qué estás agradecido, Edward?" Bella me preguntó.

Pensé un momento antes de levantar mi copa y verla con la mejor mirada de satisfacción.

"Un brindis…por el brindis," proclamé orgullosamente.

"¿Brindis?" ella repitió, levantando una ceja hacia mí mientras los tres alzábamos nuestras copas y las chocábamos.

"Por el brindis."

"¿Cómo lo hiciste con el pan?"

"Sí."

"¿Por qué estamos brindando por el brindis?"

"Porque tú hiciste el mejor brindis por el cual me haces mis deliciosos huevos."

"Edward…Te compraré una de esas cositas cocinadoras de huevos para Navidad, lo juro."

"No, no sería lo mismo. Necesito una Bellita cocinadora de huevos."

"Bien ustedes dos," Reneé interrumpió. "Nunca olvidaremos los huevos. Ustedes tienen una espoleta (5) por la cual pelear, " agregó con una carcajada.

"¿No deseo para ti, mami?" Bella preguntó con voz divertida, frunciendo juguetonamente el ceño hacia su madre.

"He tenido años de deseos, bebé. Y montones de ellos se volvieron realidad," Reneé replicó, sosteniendo la espoleta que había fisgoneado del ave detrás de Bella. Le pregunté si podía echarle un vistazo.

"Ah, la fúrcula. Sólo en aves. Ellos tienen esta interesante clavícula fusionada," dije, rascándome la barbilla e inspeccionando curiosamente el hueso curvo que tenía entre mis dedos. Miré hacia Bella, quien, para mi sorpresa, estaba sonriéndome en vez de esperar para bromearme.

"¿Es siempre así de inteligente?" Reneé preguntó con una carcajada.

"Yeah," dijo Bella con un suspiro. Se veía como…una extraña mezcla de excitada y cariñosa, afectuosa. Realmente no pude entenderlo.

"Anatomía era mi material favorita," le informé con un encogimiento de hombros.

"Nada sorprendente," contestó ella sarcásticamente antes de aclararse la garganta. "Muy bien, Edward, toma el otro lado," me instruyó, tomando la espoleta y sosteniendo un lado. "Y haz un deseo."

Agarré un brazo oscilante y un singular y cristalino pensamiento llegó a mi mente.

Deseo poder tenerte por siempre, Ojos Cafés—en mi cama, conmigo en las fiestas de trabajo, viendo TV, incluso en el supermercado. Deseo que estés conmigo en cualquier lugar, siempre.

Cerré mis ojos por unos segundos y le di un buen jalón a la espoleta. Cuando los abrí, noté algo peculiar acerca de la fúrcula.

Se había partido por la mitad—exactamente a la mitad.

"Huh, mira eso," Reneé remarcó con una sonrisa. "Ambos conseguirán sus deseos," nos informó, mientras se levantaba y comenzaba a limpiar la mesa.

"Genial. ¡Ganaré la lotería!" Bella dijo con una carcajada.

"¿Deseaste dinero?" Ie pregunté, algo decepcionado. Yo tenía montones de dinero. Nunca me hizo realmente feliz, sólo me dio comodidad.

"Edward," dijo, rodando sus ojos. "Estaba bromeando. No diré qué deseé, así que no preguntes," agregó, sacándome la lengua. "Así que, ¿Cuántas putitas deseaste?" susurró, picándome las costillas.

"Buen intento. Yo tampoco lo diré," contesté, mientras ambos nos levantábamos para ayudarle a Reneé a lavar los platos.

Después de comer bastante de los postres y estar en el sofá por un rato, agradecí a Reneé por una maravillosa comida de Acción de Gracias y me despedí. Bella caminó conmigo a la puerta. Presioné mi palma en su mejilla y la besé una vez, y luego de nuevo, y por tercera vez, había una gran cantidad de relajación en acariciarla y tocarla.

"¿Regresas mañana?" preguntó.

"Por supuesto," le dije, acariciando su mejilla.

"Buenas noches, Edward," murmuró, dándome un rápido beso.

"Buenas noches, Ojos Cafés. Gracias, por la cena, y…todo lo demás."

"¿Todo? ¿Cada cosa?" preguntó, su cara traviesa.

"Yeah. Todo el asunto."

"de nada. Y gracias por todo el asunto," contestó, tomando mi mano y jugando con mis dedos. Me abrazó una vez más antes de salir corriendo por las escaleras y entrar a su apartamento.

Me cambié para ir a la cama y me di cuenta de que no había revisado ninguno de mis correos, por lo que rápidamente entré a internet desde mi teléfono. Me acosté en la cama y me estiré antes de poner mi BlackBerry en la mesita de noche. Me sacudí y me di la vuelta, porque, a pesar de mi fatiga, no podía dormir.

Impulsivamente tome mi teléfono y entré en ÜberTwitter. Cuando vi hacia la Timeline de Twitter de Bella, reí para mí mismo porque me encontré con el siguiente mensaje no tan amigable:

Esta persona ha protegido sus tweets. Necesitas enviar una petición antes de poder followinear a esta persona.

Hice clic en el pequeño botón gris que mandó el mensaje a Bella para poder followinearla. Si iba a espiarla, podría pedir permiso a partir de ahora.

Volví a cargar la página de respuestas de Twitter y vi que alguien me había twitteado.

BadKittyKillKil ¿No puedes mandarme msjs como una prsona normal? ¿Tienes q leer kda convrsación que sté tniendo? Te acepto, pero no esperes que te haga #FF . Al igual que siempre.

No pude contenerme, así que twitteé en respuesta.

DrWhoHaHa Grax x prmitirme ser tu xtraño acosador que vive arriba. #FF? ¿Febrilmente falaz? Eso es tosco, Ojos Cafés creí que éramos. Creí que éramos como-hacerlo.

Esperé un minuto y vi que ella había respondido.

BadKittyKillKil #FF = Follow Friday(6), gent recomienda a quien seguir. Nada que ver con fiebre o falaz. X q stás twitteandome?

DrWhoHaHa It's Acción de Gracias y Twitter están llenos de pájaros. Suena apropiado. Glú glú. De hecho, creo que prefiero los Swans (7).

BadKittyKillKil Irás a la kma? A construir un modelo esquelético o algo?

Decidí que mi respuesta necesitaba más discreción que la que Twitter podía ofrecer, así que le mandé un mensaje a Bella.

Tengo un hueso cn el q puedes jugar. –E

Estás atakndome x todos los ángulos! Qué tal que se me ocurre subir y pegarte mientras estás inconsciente? –BE

Xtraño mi mantita de pechos. –E

Bien. De acuerdo. Aquí. (o)(o) –OC (4)

No es lo mismo. –E

Es lo mejor que puedo hacer. Ahora ve a dormir! –OC

Ojos Cafés. –E

Ojos Verdes. –OC

Hey, me pertenece el apodo ocular. No comparto. –E

Tú puedes ser OC (8) también. –OC

Pero tú eres Ojos Cafés. Porque así son. –E

Eso no soporta del todo Ojos Cafés. –OC

? –E

Edward de Bella. –OC

Me gusta eso. –E

O, Entusiasta de la Mantita de pechos. –OC

Puedo ser ambos? –E

No los eres? –OC

Buen punto. –E

Todavía con sueño? Yo estoy en la cama. –OC

Yo también. Yeah, estoy muy cansado. –E

Buenas noches, Estrujador. –OC

Buenas noches, Bella Ojos Cafés. –E

Apagué mi celular y lo puse de Nuevo en la mesa de noche. No podía suprimir la enorme sonrisa que estaba en mi rostro. Ella me había dicho suyo. Y aunque pareciera extraño, quería serlo. Me quedé dormido, aún deseando tener su cuerpo junto al mío, mi mano fuertemente fijada en su pecho y mi pierna arrojada posesivamente sobre ella. Pero por ahora, me conformaba simplemente con saber que no quería dormir sólo en esta cama de nuevo. Como siempre.


(1) celebérrimo intérprete francés de películas musicales de los años 20 y 30.

(2)Operación quirúrgica donde se saca el útero o la matriz

(3)Antagonista de la película One Flew Over the Cuckoo's Nes en 1975, era fría, sadista, agresiva, tirana y un ejemplo de la corrupción del poder

(4)Currículum Vitae

(5)Fúrcula

(6)La fúrcula ("pequeña horca" en latín) es un hueso en forma de horquilla que poseen únicamente las aves y los dinosaurios terópodos, formado por la fusión de las dos clavículas.

(7)Cisnes, pero recuerden el apellido de Bella

(8)Ojos Cafés

Lo sientoo! De verdad u.u… sé que no tengo perdón(?), pero de verdad que esta vez no pude… desde la última vez que actualicé han sucedido mil cosas… primero, me fui de mi casa como una semana, me desaparecí porque estaba deprimida, entré a trabajar, entré a inglés, francés y jazz DIARIO…. Entré a la escuela la semana pasada y en la UNAM son unos malditos… sigo tomando inglés, francés y jazz en las tardes, mi abuelita tuvo complicaciones, mi primo falleció este lunes; hoy me operaron… en fin, sé que no debe de importarles, pero merecen saber por qué estuve ausente tanto tiempo U_U

No volverá a ocurrir, lo prometo

Por otro lado, MIL GRACIAS POR TODOS SUS REVIEWS! Son las mejores lectoras del mundo! De verdad, chicas, cada review me sacaba una sonrisa a pesar de todo…

Y bueno, gente 93 REVIEWS! GRACIAS DE VERDAAAD!

Y bueno, ustedes no están para saberlo, pero hoy me operaron, fue algo sencillo, pero es por eso que decidí actualizar, ya que tuve esta tarde libre, aunque fuera sólo la tarde, decidí hacerlo (:

Respuestas a rr de gente sin cuenta:

Tiitii: mil gracias por unirte a esta historia! Me encanta que te guste tanto; mil gracias por tu review y tus buenos deseos

Yomisma: la verdad es que yo amo su extraña relación, mil gracias por tu review, linda

V . Cullen: la verdad es que creo que la relación que mantienen ellos dos es de las cosas más bonitas de este mundo, y estaba deprimida por cositas tontas que la gente me dice, pero ya estoy mejor, muchas gracias (:

MaryM25: gracias por tu rr, linda, ahorita la autora va en el capítulo 28 pero aún no termina

Luchii: Gracias, cielo! Nada más dime cuál es tu Nick de twitter para hablarte, o tú háblame (:

AxiisDaniiela: mil gracias por tu rr, cielo, pero mándame tu correo –con espacios- o algo para mandarte el preview (:

Jessica: jajajaja a mí me encantan los dos personajes en esta historia, lamento la tardanza, linda. Mil gracias por tu rr

Nia: mil millones de gracias a ti por leer, hermosa

Maiie: awwww yo igual los amo, mil gracias por tu rr

Deessesperaaadooo: jaja lamento la tardanza, pero ya expliqué mis motivos, no volverá a pasar, gracias por tu rr

Marisa Molina: Lamento la tardanza, linda, pero actualizaré más seguido, gracias por tu rr

Johis: mil gracias por leerme y por tu review, linda, me encanta que te guste la historia

Esmeralda: mil gracias por tu preocupación y tu review, cielo

Y bueno, por si alguien lee mis demás historias, no las dejaré, sólo que necesito tiempo (:

Recuerden que REVIEW RECIBE PREVIEW

Con todo mi cariño,

Silvana

Sparklinghaledecullen

(Twitter: / Silferstar)