Todo lo mío (?) es para Lizjoo porque es MI TODO y la amo densamente & porque soy de ella para todo lo que guste & desee
Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es deAngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción
Aquí está, de vuelta, como lo prometí… en la parte de abajo están las respuestas de los reviews sin cuentas…
Muchas gracias de nuevo aericastelopor betearlo y corregir mis incoherencias…
Este capítulo está dedicado a Savale17 porque aún estando en el hospital, leyó el capítulo; espero te sientas mucho mejor (:
EDPAPOV
El camino del boliche a casa fue silencioso. Yo sabía que Bella quería hablar de mi abuela—preguntarme si ella iba a estar bien, si estaba planeando visitarla. Pero, francamente, no estaba listo para ahondar en eso, no todavía. En ese momento, sólo estaba enfocado en su salud. Más específicamente, lo estaba tratando como médico: leyendo su historial, consultando con el cardiólogo y tomando las decisiones médicas. Podía hacer todo eso desde mi teléfono. No necesitaba verla.
Mover a mi abuela a Boston fue una decisión basada en la conveniencia. Mis abogados, contadores y todas las personas relacionadas con la herencia que recibí, estaban aquí. La visité unas pocas veces cuando mi horario lo permitió, pero con el paso del tiempo, mis visitas se volvieron pocas y lejanas entre sí. Honestamente, no podía recordar cuándo había sido la última vez que la había visto.
Bella y yo estuvimos de regreso en mi apartamento, ella se sentó en el sofá, con sus rodillas contra su pecho y sus manos alrededor de sus pantorrillas. Le pasé una copa de vino y luego me serví un whiskey. Creo que si es que había un momento para un trago, era éste.
"Odio este horrible silencio," dijo. "Lo siento, pero tenía que decir algo," se rió con obvia ansiedad. Dejó de retorcer sus manos lo suficiente para tomar su copa de vino y dar un trago largo.
"Sé que quieres hablar sobre eso. Y estaría muy agradecido si me dieras algo de tiempo para pensarlo," contesté, tomando un generoso trago de whiskey que quemó mientras bajaba.
"No tenemos que hablar de eso. Para nada. Tú sabes que yo no quiero hacerte sentir incómodo. Es sólo que…¿Prometes no enojarte?" preguntó, sus labios apretados, su expresión tensa.
"¿Por qué tendría que enojarme?" pregunté, perplejo.
Yo realmente no entendía por qué algunas veces se resistía a decirme lo que pensaba. Odiaba cuando las cosas entre nosotros se volvían así. Quería que se disipara la tensión para que así ella pudiera estar menos ansiosa, menos tentadora. Quería saber lo que ella estaba pensando—malo, bueno o indiferente.
"Ya sabes," comenzó dudando, "vuelvo a sentirme como si tuviera los ojos vendados. No sé qué pasará después de que las palabras sean dichas," agregó quedamente.
Yo no quería que ella se contuviera .No era que yo no quisiera escuchar lo que ella tenía que decir, de hecho, era todo lo contrario.
"¿Qué quieres decir?" pregunté, esperando que se explicara mejor. "¿Qué clase de palabras?"
"No quiero decir nada que remueva malos recuerdos. No quiero que te alteres conmigo solamente porque estás alterado en general. No lo sé. Creo que lo que digo no tiene sentido," confesó con una risa nerviosa. "Sólo estoy…asustada, Edward. Sé tanto sobre tener un novio como tú sabes acerca de tener una novia. Los dos estamos un poco fuera de nuestro elemento, creo," explicó, su ceño fruncido por la preocupación.
Realmente odiaba la idea de que Bella esperara que yo me enojara con ella por esto. Ella no era responsable de lo que pasó. Lógicamente yo podía separar la manera en que esta conversación me hacía sentir de lo que sentía por ella.
"Sí, creo que tienes razón acerca de eso," dije antes de tomar otro gran trago de whiskey. "Pero no tenemos que complicar de más esto, ¿O sí?" pregunté, pasando mi mano por mi cabello. "Es sólo que…Yo solamente sé que te amo. Nunca te lastimaría, no intencionadamente," le dije, acariciando su mejilla.
"Sé que no lo harías," dijo, sus labios se curvaron en una débil sonrisa.
"Entonces, ¿Por qué debería enojarme contigo porque me hables? Ha habido momentos dónde estás a punto de decirme algo, y tienes ese aspecto de estar asustada. Me hace pensar que estás asustada… de mí. Y no me gusta eso. No me gusta hacerte sentir de esa manera. Ni un poquito, Ojos Cafés," le dije, bajando mi vaso y poniendo sus manos entre las mías.
"Okay. Trataré de tener más fé en ti. En creer que puedo hablar contigo, no importa sobre qué," replicó, su sonrisa ensanchándose. Enredó sus dedos alrededor de los míos, dándoles un apretón cariñoso para demostrar lo que quería decir.
"Bien. Probablemente no es razonable esperar que nunca peleemos…pero si estás dispuesta a hablar conmigo, yo estoy dispuesto a hacerlo contigo," le dije, poniendo su mano en mis labios y besándola.
Cada vez que Ojos Cafés me pedía que confiara en ella, yo lo hacía. Y nunca me había dado una razón para lamentarlo o dejar de hacerlo. ¿Por qué debía hacerlo ahora?
"Te amo," susurró.
"También te amo." contesté. "Ahora, ¿qué era lo que me querías decir?" pregunté, levantando su barbilla con mi dedo índice.
"Ella es tu abuela, Edward," susurró con expresión seria.
"Sé que lo es. Pero también es alguien extraño para mí. Y debido a su demencia, soy un extraño para ella," le expliqué con un encogimiento de hombros.
Nos sentamos en silencio unos minutos mientras Bella me veía expectante.
"Ojos Cafés, yo apenas conozco a mi abuela, incluso cuando estaba bien. No puedo pretender que hay una relación donde no hay ninguna," agregué, esperando que ella entendiera a dónde quería llegar, ella no me juzgaría tan severamente. Lo último que quería era que ella pensara mal de mí por todo esto. Sabía que no lo hacía ahora y no quería darle ninguna razón para que comenzara a hacerlo.
"Lo sé. Eso no sería una manera natural de sentirse. Pero puedes tratar de seguir adelante. Quizás eso te ayudaría más que cualquier otra cosa. No estoy diciendo que no tienes derecho a sentirte enojado por cómo actuaron tus abuelos. Mierda, yo ni siquiera los conozco y me enojan," dijo indignadamente.
"Simplemente no puedo olvidar…y realmente no quiero," dije frunciendo el ceño. Lo que sea que pasó entre mi madre y sus padres, no pudo ser nada menos que horrible. Cuando ellos la lastimaron, me lastimaron a mí. Yo amaba a mi madre. Su dolor era el mío, y todavía lo sentía, incluso después de los años—no importaba cuánto tratara de ignorarlo.
"Edward, una vez tú dijiste algo que a menudo me viene a la cabeza, porque, bueno, era algo muy profundo y reflexivo," me dijo con una dulce sonrisa. " Dijiste que 'nadie' era totalmente malo o totalmente bueno. Las personas son quienes son. Deberías recordar eso cuando piensas en tu abuela. Me refiero a que, no estoy diciendo que lo que ella hizo o no estuvo bien, sólo que quizás ella no es todo maldad—que bloquearla completamente no es lo que debes hacer. Eso es todo lo que estoy tratando de decir," explicó, descansando su cabeza en su mano.
Me estudió por un momento, su suave expresión con compasión. Presionó la pequeña palma de su mano contra mi mejilla antes de hablar de nuevo.
"Edward, después de que perdí a mi padre, por semanas me despertaba y pensaba 'oh, está bien, él se ha ido.' Le tomaba siglos a mi cerebro absorber eso. Los sentimientos de pérdida…dolor…fue muy difícil para mí dejarlos atrás. Pero empezaron a desaparecer con el tiempo. Y fue cuando me di cuenta de que aún podía extrañarlo, aún desear que siguiera por ahí, pero también ser feliz, o al menos querer serlo," explicó, acercándose a mí y metiéndose entre mi brazo y mi pecho.
"Tú me haces feliz," le dije, besando suavemente sus labios.
"Y tú también me haces feliz. Pero lo que estoy tratando de decir es…Creo que puedes aceptar tu pasado sin que eso te cambie o te fuerce a 'atascarte' sintiéndote miserable o enojado" explicó, jugando con mi mano animadamente. Frotó mi palma con sus pulgares, después empezó a masajear mi meñique. Era rara la manera en que sus tics nerviosos en realidad me relajaban más que ella tratando de hacerlo.
"Veo lo que estás diciendo, realmente. Es sólo que creo que nunca pensé en eso. Solamente trataba de evadir todo. Gracias a Dios por la Universidad, la escuela de medicina. Simplemente me enterraba en trabajo," confesé.
"No tienes que evadirlo para seguir adelante. Eso es lo que trato de decir," replicó, su voz y sus palabras eran una fuente de calma y consuelo.
Asentí y pensé en nuestra conversación. Estar con Bella me hacía más feliz—no, más que eso—estar con ella me hacía sentirme más pleno de lo que me había sentido en mucho tiempo, quizás más que nunca. No había ninguna razón de mi pasado como para poner en peligro la satisfacción que nuestra relación me daba.
"¿Pero qué diferencia tendría para mí el verla? No cambiará mi relación con ella," cuestioné.
"No, pero quizás tú te sientas mejor sabiendo que hiciste lo correcto," contestó, su cabeza ligeramente inclinada hacia mí.
"¿A qué te refieres?"
Tomó otra respiración profunda y un destello de tristeza cruzó su cara.
"Sé mucho acerca de querer regresar el tiempo. Sobre eso de desear una oportunidad más para ver o hablar con alguien con quien ya no puedes… porque se han ido. Tú debes saber qué es eso, ya sabes, por tu mamá. Yo lo sé, por mi padre. Así que, quizás si ves a tu abuela, no tendrás de nuevo ese sentimiento cuando ella ya no esté."
Apreté mis labios y asentí de nuevo. Podía entender su punto completamente. Quería ser capaz de salir de esto con la conciencia tranquila, que había sabido comportarme con orgullo e integridad. Ver a mi abuela era lo honorable.
"Tienes razón," contesté, abrazando su pequeño cuerpo contra mí. Su cálido cuerpo y su respiración constante me calmaron. Besé la parte superior de su cabello y cerré los ojos para concentrarme en la paz que sentía cuando me daba ligeras palmadas en el pecho. Hacía el trabajo muchísimo mejor que el whiskey.
"Puedo ir primero yo a verla, si eso va a hacerlo más fácil," sugirió con voz calmada. "Ya sabes, ver cómo lo está llevando. Si ella está sufriendo mucho dolor o si se ve muy débil, quizás quieras esperar a que esté mejor," ofreció. Asentí para demostrar que estaba de acuerdo. Creía que era lo mejor. Bella quería ayudarme haciendo esto más fácil y lo apreciaba. Pero tenía que preguntarme por qué ella se estaba involucrando cuando no tenía que hacerlo.
"¿Estás segura de que quieres conocerla? No tienes por qué involucrarte en todo esto…" empecé a decir, pero ella me interrumpió.
"Sí, estoy segura," dijo rápidamente. "Quiero conocerla," declaró, presumiblemente preparándose en su mente. Acaricié su mejilla con el dorso de mis dedos mientras ella seguía hablando.
"Te amo, y…quiero conocer lo que te hizo ser la persona que eres .Y para bien o para mal, tu abuela es parte de eso. Sin ella, yo no te tendría. No tiene que gustarme, pero puedo respetarla lo suficiente como para conocerla, para hacerle compañía, incluso si es sólo por unos pocos minutos," explicó, mientras jugueteaba con mi dedo índice.
De repente me golpeó una punzada de culpa. Ahí estaba esta mujer que me ofrecía mucho de ella, tan desinteresadamente. ¿Qué había hecho yo para merecerla? Yo sabía que ella me amaba, pero, ¿me lo había ganado? ¿Era cómo todo el dinero que había heredado—un golpe de suerte que llegó de la nada?
"Ojos Cafés…me vas a odiar cuando diga esto, pero…No te merezco. Yo no sé qué es lo que yo te he dado que se compare con lo que tú me ofreces," confesé suavemente. Frunció el seño y resopló con irritación.
"Edward, me das mucho más de lo que te das cuenta. No estoy hablando de las clases ni de ningún tipo de cosa física," dijo, cubriendo mi boca con su mano antes de que pudiera protestar.
"Mira," comenzó, respirando profundamente. "Yo no soy alguien como Alice—ya sabes, una optimista eterna o alguien que está feliz todo el tiempo. Y creo que nunca seré de esas personas….conoces ese tipo, con una vida perfecta y 'todo.' pero…estar contigo, es lo más cercano a perfección que he sentido. Tú me das tanto. No lo olvides," dijo, presionando su mejilla en la mía "Por favor," susurró en mi oreja.
"No lo haré," susurré en respuesta. Sostuvo mi cara entre sus manos y me besó suavemente.
"Yo tengo mucho, Edward…porque tú me lo diste. Todo un mundo, del que yo no sabía, y que existe. Un lugar donde tengo un amante, un amigo…incluso un dolor en el trasero," agregó con una carcajada y un asentimiento.
"Nunca recibo un cumplido que no esté mezclado con un pinchazo de algún tipo. Es increíble," dije con una risa incrédula.
"Okay, seré seria," dijo con una absurda voz de barítono mientras presionaba nuestras caras nariz con nariz, sus grandes ojos mirándome. "En serio te amo, Estrujador."
"Suenas como Edward R. Murrow(1)," bromeé con una sonrisa de satisfacción.
"Edward eres mi mañana (2)y mi hoy. Cada día. Y cada mañana," me dijo.
"¿Buenas noches y buena suerte?(3)?" pregunté, citando la frase de cierre del periodista.
"Gran noche para conseguir suerte. Cada noche," reflexionó, con los labios fruncidos mientras pensaba. "Él ve la persona que soy, y sigue alrededor aún así," agregó con una risita.
"Bueno, la parte de conseguir suerte es un buen incentivo, Ojos Cafés. No puedo decir una mentira," dije con voz severa.
"Oh, ¿ahora eres George Washington?" preguntó con una ceja alzada.
"Yo, uh, acabé con tu cereza con mi…árbol, ¿no?"
"Deja de hacer que yo no quiera decirte por qué exactamente te amo y quédate en silencio, Dr. Yappy,(4)" me regañó.
"Tú fuiste la que empezó con la charla sobre 'tener suerte', Ojos Cafés. Me niego a doblegarme a tus cambiantes culpas."
"¿Sabes qué? Me voy a quitar las bragas sólo para amordazarte con ellas."
"Oh Dios, ¿lo prometes?" dije bruscamente, todo mi cuerpo poniéndose en vertical, incluyendo mi polla.
"Guarda. Silencio."
"Lo siento, dulce niña, que ama herir mi ego, pero que por alguna razón perversa, quiere que yo mastique su tanga," dije mientras me reía a carcajadas. Era extremadamente difícil hablar y reír tan fuerte al mismo tiempo, especialmente cuando Bella estaba tratando de hacerme un corte de karate en el brazo.
"Yo no dije 'mastica' mis bragas. Pervertido," chasqueó, a pesar de que ella también estaba riéndose. "Probablemente sí lo harías, como si fuera un cacho de Hubba Bubba(5)."
"Nada más dulce que una pieza de tu hubba hubba," dije. Mordiendo mi labio inferior y apretándole el culo para darle énfasis.
"Okay, solamente voy a dejar pasar esto porque obviamente tú no tienes intención de ceder," dijo con una mueca juguetona. "Edward, te amo porque, simplemente me gusta lo que estás hacienda justo ahora—me vuelves completamente loca—pero me haces tan feliz," dijo, sus ojos llenos de vida mientras las palabras salían de su boca. "¿Quieres saber por qué?" preguntó. Le asentí con entusiasmo. De repente me sentí como el niño que alguna vez fui. Como si fuera mi cumpleaños y mi mamá me hubiera sorprendido con un desayuno de hotcakes en mi cama.
"A veces, tú te ríes de mí cuando estoy enojada y eso hace que se me olvidé por qué estaba molesta en primer lugar," dijo, sonriendo abiertamente.
"Y tú me haces sentir bonita, y…sexy," me dijo, con expresión tímida, hermosa, y extremada y jodidamente sensual. No puede evitar robarle un beso después de que dijo eso.
"Si no te hubiera conocido, no sería voluntaria en el hospital, y no sabría en qué dirección debería ir mi vida," agregó.
"De hecho, si no te hubiera conocido, ahora mismo estaría en un lugar muy vacío y solitario," confesó, con tono serio mientras masajeaba el espacio entre mi dedo gordo y el índice. "Así que, es por eso por lo que te amo. Y es por eso que lo mereces," agregó con un ligero encogimiento de hombros mientras inspeccionaba las líneas de la palma de mi mano.
"Gracias, Ojos Cafés," susurré. "Hey, me estaba preguntando…si está bien para ti, ¿podemos tener nuestra primera cita 'real' …justo ahora?"
"Um, claro, ¿Por qué no?" contestó con una dulce sonrisa. "Me puedo cambiar rápidamente, pero es algo tarde. ¿Algún restaurant tiene sus cocinas abiertas para una comida a esta hora? ¿Quizás una cena? No me importaría," ofreció, siendo dulcemente agradable y relajada, podría besarla una y otra vez.
"En realidad, estaba pensando, ¿podríamos tenerla…aquí?" pregunté ansiosamente, sintiéndome absurdamente nervioso repentinamente.
Cuando se trataba de Ojos Cafés, me volvía mudo y torpe, cuando solía ser muy confiado, presumido, y jodidamente seguro de mí mismo. Estaba acostumbrado a que las mujeres comieran de mi mano. Pero, su rechazo no significaba nada…porque yo no ofrecía nada más que unas pocas horas de aproximación física. Ellas nunca decían 'no,' pero no estoy seguro de que me hubiera importado si lo hubieran hecho. Creo que ese era mi predicamento con Bella. Había mucho en juego. Su 'no' hubiera significado una clase de decepción con la que realmente no sabría qué hacer.
"¿Quieres quedarte aquí?" preguntó con una gran sonrisa.
"¿Está bien? Podemos esperar hasta mañana si quieres," ofrecí tentativamente.
"No. en realidad amo esa idea," dijo, abrazándome. "Voy abajo a lavarme. ¿Quieres que haga algo?"
"Sí. Prepara un picnic," sugerí.
"Okay, pero está más frío que la teta de una bruja ahí afuera," respondió con una sonrisa irónica.
"No te preocupes, ojos cafés. Tu muy molestable trasero arizoniano estará a temperatura ambiente(6). Bueno, quizás se torne un poco más caliente, si yo tengo algo que hacer con eso," le dije con una ceja alzada.
"Edward, realmente quiero castigarte por eso…quizás realmente le daré uso a esa paleta de cuero que mis amigas me dieron en la canasta de regalos," me advirtió, dándome esa mirada que para nada tenía el efecto deseado.
Cerré los ojos y tragué lentamente. Estaba medianamente tentado a rogarle que prometiera hacerlo, pero no quería presionar mi suerte.
"Ve abajo antes de que yo no pueda contenerme por más tiempo, Ojos Cafés," dije con un gran suspiro. Con un ligero encogimiento de hombros, bajó mientras yo alistaba el apartamento.
Las palabras que dijo Bella acerca de visitar mi pasado sin dejar que me derrumbaran, resonaban en mí. Quizás una persona pudiera cambiar su pasado—arreglar las cosas que habían ido mal de la mejor manera posible. Y me gustaría probarlo ahora, con ella. Esperaba que le gustara la pequeña sorpresa que tenía preparada. Me las arreglé para tener todo listo bastante rápido, incluso aunque únicamente había tenido unos pocos minutos antes de que subiera y tocara.
Abrí la puerta y sonreí ante su cara de felicidad. Se veía adorablemente sexy en una pequeña camisola color melón y unos shorts a juego. Se veía más como un postre que como una persona, y estaba más que completamente bien con eso.
"Hola, vecino," dijo con una sonrisa, cargando una canasta de picnic con ambas manos.
"Entra, hay corrientes de aire en el pasillo," dije, dándole una rápida mirada a su pecho. No era fácil de ignorar que pasaba cuando hacía frío. Dos pequeños puntos parados contra el sedoso material de su ropa estaban prácticamente asomándose y yo tuve dificultades para apartar la mirada.
"Edward, mis ojos están arriba…" empezó a decir, pero cuando notó la manera en que había decorado la sala, dejó de hablar y soltó un pequeño jadeo. Se volteó y me miró, su expresión cambiando de asombrada a radiante.
"¿Te gusta?" pregunté.
"No puedo…es…me construiste un fuerte," dijo, abrazándome fuertemente. "Y no hay ni una sola tormenta."
"Nope, ninguna tormenta—porque nosotros podemos hacer nuestro propio escándalo," dije con un guiño. "¿Qué piensas? ¿Hice un buen trabajo?" pregunté, con la esperanza de que estuviera impresionada de buena manera.
"¿Estás bromeando?" preguntó en respuesta, con una gran sonrisa. "Es sorprendente. Éste es mejor que el que construí la vez pasada. ¿Qué te hizo querer hacer esto?" preguntó, moviendo su mano alrededor de las sábanas puestas sobre las sillas, que simulaban una tienda.
"Bueno, realmente solo llegó a mi cabeza. Esa noche se fue la luz, y yo te besé…como lo que quiero experimentar contigo otra vez. Quiero una segunda oportunidad para hacerte sentir especial en vez de rara o avergonzada."
Quizás en aquel momento, fue lo mejor haberme detenido y alejado, cuando besé por primera vez a Ojos Cafés, pero no me gustó la manera en que la hice sentir. Quería volver atrás y arreglar eso.
"Tú…una vez más pruebas que eres el pervertido más dulce que he conocido," me dijo, mordiendo su labio y acariciando mi mejilla.
"Mira, ¡incluso hiciste una fogata! ¿Con?" preguntó, arrodillándose para echarle un mejor vistazo. "¿Dulces y pretzels?" preguntó con una risita.
"No lo tomes a mal," expliqué usando mi mejor voz 'suave', "pero perder más prendas de ropa por doquier, Ojos Cafés, y más llamas? Quizás no sea la mejor idea." En un primer momento, ella frunció el ceño hacia mí, antes de hacer esa pequeña mueca que la hacía lucir tan adorable y reírse fuertemente.
"Me sentiría ofendida," me dijo mientras tomaba un trozo de pretzel, "si no fuera todo tan 'por encima' de reflexivo y sereno de tu parte," concluyó.
"Hey, no te comas el fuego, ni siquiera he mirado tu canasta de picnic, Boo-Boo."
"Oh, tú has visto completamente mi canasta, Yogi(7)."
"Todavía más bromas sexuales, es como un déjà vu todo el tiempo," dije mientras nos sentábamos dentro de nuestro fuerte para comer, nuestras piernas cruzadas al estilo indio.
" Yogi Malo. Pero punto bien tomado," respondió, extendiéndome un sándwich envuelto en una servilleta.
"¿Te importaría si te leo algo?" pregunté mientras comíamos.
"Para nada," contestó entre las mordidas que le daba a su sándwich.
"Agarré este libro el otro día en el trabajo para leer en el descanso. Es Oliver Wendell Holmes(8)—el viejo, no el jurista. Él era un médico y escribió esto en su tiempo libre. Estaba hojeándolo y encontré una frase que me hizo sonreír," expliqué, levantando el pequeño libro que había dejado junto a la 'fogata improvisada.'
"Bien, Wendell, estoy esperando," dijo impacientemente a pesar de su sonrisa.
Abrí la página en donde había pegado una nota para mantener el orden y leer en voz alta lo que había subrayado con lápiz.
'Una mujer fascina a un hombre tan a menudo por lo que pasa por alto como por lo que ve. El amor prefiere el crepúsculo a la luzz del día; y a un hombre no le importa ni le interesa mucho una mujer fuera de su casa, a menos que él pueda unir la idea de amor, pasado, presente o futuro, con ella.'
"Edward, esa es la cosa más romántica que alguna vez me hayan leído. Tú no haces las cosas a menos que sea en grande, ¿No?" preguntó, abanicándose la cara con su servilleta, presumiblemente en un esfuerzo por evitar un nudo en la garganta.
Ella puso su comida abajo, y me sorprendió un poco cuando ella, literalmente, se abalanzó sobre mí, forzándome a recostarme con ella sobre mí.
"¿Tu amor prefiere el crepúsculo o la luz de día, Ojos Cafés?" pregunté.
"Mi amor prefiere la tuya las veinticuatro horas del día," comenzó, besando mi cuello, "siete días a la semana," agregó, dejando besitos a lo largo de mi mandíbula, "doce meses al año," concluyendo, sus labios suspendidos sobre los míos.
"Tomaré ese beso de repetición ahora, Wendell," bromeó.
"Lo tienes, Holmes," bromeé en respuesta, mis manos moviéndose con avidez por todo su trasero.
Levanté mi cabeza ligeramente y la besé con todo lo que tenía, acunando su cara en mis manos y acercando su boca a mí lo más que se podía. Quería ese beso para transmitir hasta el último pedazo de afecto que nunca había pensado que tuviera, cada partícula de atención de la que pensé que carecía, cada bocado de la ternura que creí que no había en mí. Ella hechizaba todo eso en mí, y yo quería que sintiera cada parte de eso.
"Realmente me siento como parte de tu harén de zorras en esta gran tienda. Es como si estuviéramos en nuestro pequeño nidito de amor en el desierto, y estuviera dando vueltas entre las sábanas con mi elegante Jeque(9)," murmuró.
"Los deseos de tu corazón son mis órdenes, hermosa concubina mía," contesté, levantando su camisola por su cabeza.
"Te quiero en la cama conmigo, mi seductor, hermoso Beduino(10)," arrulló sugestivamente. Nos moví, de modo que ella estuviera de espaldas, con su cuerpo debajo del mío.
Hicimos el amor suavemente, dentro de nuestro pequeño fuerte hecho con ropa de cama. La acaricié suavemente, dejando un rastro de besos húmedos desde su barbilla hasta su pelvis, tomándome el tiempo suficiente para mordisquear su cremosa piel con aroma a chocolate. Lamer y chupar entre sus piernas fue recompensado con la hermosa vista de su delicado cuerpo arqueado y tensado, antes de volverse flojo y flexible de nuevo.
Con su urgencia, me puse de nuevo sobre ella para llenar su cuerpo lentamente, poniendo atención a cada pequeño jadeo, gemido y arrullo. Escuché cada uno de ellos, guardando sus sonidos en mi memoria para cuando estuviera lejos de ella y necesitara algo en qué pensar antes de lograr verla de nuevo. Esperé y me mantuve a raya el mayor tiempo posible, porque mientras más provocaba y acariciaba, más fuertes se volvían los sonidos.
"Dios, dulce niña, te amo," susurré mientras me derramaba dentro de ella.
"También te amo," gimió, su cuerpo estremeciéndose debajo del mío.
Nos envolví en un capullo de frazadas y enrosqué mis brazos alrededor de su pequeño cuerpo. En ese momento, siendo simplemente nosotros, no pude evitar sentirme como el verdadero Edward que tenía que ser siempre. Con mi Bella ojicafé a mi lado, ella podía ayudarme a navegar a través de mi pasado que no tenía que perseguirme más.
(1)fue un periodistaestadounidense. Trabajó como locutor de noticias en laCBSpararadioytelevisión.
(2)Juego de palabras intraducible entre Murrow y 'morrow'(mañana)
(3)Frase de cierre del periodista antes mencionado
(4)Perrito del restaurante Cheezburger, es como una de sus mascotas
(5)Marca de goma de máscar muy famosa, principalmente entre los niños, es de ésa que incluso viene enuna ruedita
(6)Arizoniano: de Arizona
(7)Personajes de caricatura, ya saben los dos osos
(8)Oliver Wendell Holmes: fue un médico de profesión, que ganó fama comoescritor; fue uno de los poetasestadounidensesmás reconocidos delsiglo XIX.
(9)Jeque:es un título de origen árabe aplicado a líderes religiosos o políticos a nivel local
(10)Beduino: morador del desierto
Y bueno, aquí estaba el nuevo capítulo :DDD
Muchas gracias por todas aquellas que siguen leyendo, a las que dejan review y a las lectoras fantasmas, me alegra que sigan aquí; he regresado y no volveré a irme así…
Trataré de actualizar cada semana, aunque no soy capaz de asignar un día, por si salen complicaciones o algo así…
Y hablando del capítulo, no les parece Edward un amor? Fue tan tierno todo o que le dijo…. Díganme qué opinan (:
Y bueno, las respuestas a los reviews de las chicas sin cuenta… Por cierto,, si quieren, pueden darme su correo para que les conteste por ahí y sea todo más fácil… Sólo si quieren…
Steph: Aquí está la actualización, muchas gracias por leer y me alegro que te haya gustado el capítulo pasado.
Cp: Muchas gracias a ti por leer la historia… espero el cap te haya gustado
lesly jailenne: Yo también lo amo, linda, gracias por leer (:
Sadflower: Muchas gracias por preocuparte y seguir leyendo, linda, ya todo está mucho mejor… Espero que te guste el capítulo
susana bichito: A mi me alegra muchísimo estar de vuelta, ya extrañaba todo esto. muchísimas gracias por seguir aquí, linda
Y eso es todo por hoy….
Mi twitter: silferstar
sparklinghaledecullen
