Fic de:Yatten Katsuya Kaiba o Mito.

Idea original de: Yatten Katsuya Kaiba o Mito.

Disclaimer: Lamentablemente SHINee no me pertenece, porque si fuera así no habría necesidad de escribir esto y los estaría grabando todo el día, para mi deleite.

El único que es mío es Satoshi.

Aviso: Esta Historia contiene género Yaoi/slash… es decir relación Hombre x Hombre… si eres Homo fóbico / ca no sigas leyendo… no me haré responsable… estás avisado / a

Notas de Autor: Como gran parte de mis historias, ésta nació de un sueño muy bello que tuve.

Es slash/yaoi ciento por ciento.

El fic en sí será para mayores de 18 años, pero cada capítulo tendrá su propia clasificación.

Dedicado a las cinco locas que me apoyaron en esta idea. Cada una tiene un parte dedicada en este fanfic y que ellas saben muy bien cuál es.

Hay algunos hechos que fueron verdad. Aquellos serán marcados con un asterisco, dejaré los links de las noticias al final en las notas finales para aquellos que quieran leerla – lamentablemente, todas o casi todas, están en inglés-. Existen otros datos que también son reales pero que manipularé a mi conveniencia.

Esto es un Onew(Lee Jinki)/OC, Jongkey y un 2min Yunjae. De mayor a menor importancia en respecto a las parejas.

Nombre: One.

Capítulo: 5 Good Friends

RT: Mayores de 13 años

Satoshi estaba sentado en el sofá que estaba cerca del piano de pared que le había regalado a Jinki. Estaba abrazado a su novio, una manta los cubría esa noche. El rostro del menor ya comenzaba a mostrar el color morado.

Suspiró.

Con cuidado acarició los moretones de su novio que estaba durmiendo junto a él.

Cerró los ojos evitando que los recuerdos le alcanzaran.

Habían llegado hace un par de horas atrás. Venían del hospital después de revisar a Taemin y curar sus heridas.

El menor iba durmiendo debido a los medicamentos que le habían dado. Jinki lo había ido a acostar a la pieza de invitados acomodándolo con cuidado de no provocarle más dolor. Las heridas de Jinki también habían sido tratadas y le habían dado algunas pomadas y pastillas para el dolor e hinchazón.

Después de dejarlo en la habitación y asegurarse que dormía lo más cómodo posible, se dirigió a la entrada donde el japonés había dejado los bolsos de los tres. Tomó el del menor y lo registró encontrando la libreta de clases para sacar el número de la casa o familiar cercano del menor. Encontró el número del hermano de éste. Tomó el celular de su bolso y marcó para avisar que el pequeño Taemin pasaría la noche con él. Luego de presentarse como es debido y en ningún momento nombrando el accidente que había ocurrido esa tarde, el hermano había dejado que el niño se quedara con ellos.

Jinki tiene los ojos rojos.

Ha llorado en el hospital mientras esperaba por los resultados de los exámenes de Taemin – una radiografía de tórax (por que presentó dificultades para respirar) y otros más -, abrazado a su novio, quien le acaricia el cabello mientras susurraba palabras de confort a su oído.

Satoshi lo observa desde la cocina cómo se pasea de un lugar a otro sin saber qué hacer ahora. Sirve té para ambos y arrastra al coreano al sofá donde le incita a tomarse la bebida caliente para calmarse. No se hablan mucho, sus gestos y actos dicen todo lo que no pueden expresar con palabras.

Están ahí para el otro. No se irán. Calmando un miedo que se ha posado en sus corazones: El miedo de perder al otro.

Se han acabado las tazas de té. Jinki está con su cabeza sobre el regazo del japonés, sus ojos se cierran a de a poco.

"Por qué no te vas a dormir a la cama?" le pregunta el mayor.

"Quiero estar contigo" Responde en un murmullo.

"Estarás más cómodo en la habitación"

"¿Qué hay de Taemin?" Preguntó sentándose en el sofá.

"Yo cuido de él" Lo tomó del mentón y besó sus labios con cuidado de no hacer más daño.

"De acuerdo" Ambos se pararon y se dirigieron a la habitación, donde SaToshi arropó al coreano. Después de asegurarse que éste dormía, tomó uno de sus libros de estudio y una manta para dirigirse al sofá donde se encontraba anteriormente.

Miró su reloj de pulsera que acostumbraba a llevar. Jinki estaba atrasado ya varios minutos. Se sentó en una banca a esperarlo. Desde que se había separado de él por la mañana una opresión en su pecho le había estado incomodando. Era esa sensación de que algo malo iba a pasar.

Se levantó y sin saber por qué se dedicó a caminar calle abajo, su parte racional decía que esa calle era la que tenía que usar Jinki para llegar al lugar de reunión desde el colegio, pero nadie le aseguraba que usaría esa ruta, precisamente. Él seguía caminando.

Lo que encontró lo dejó helado unos segundos y antes de darse cuenta estaba golpeando al hombre que tenía sujeto a Jinki por la espalda, haciendo que su novio cayera al suelo.

"Jinki!"

"Hyung! Cuidado!" Gritó éste al ver al otro hombre que lo había golpeado antes que llegara Satoshi.

Ambos hombres tenían golpes y rasmillones en el rostro y los brazos. Satoshi no pudo evitar sentirse orgulloso de Jinki, pero ese no es el momento. Sintió al hombre acercarse a él por la espalda, en un rápido movimiento lo esquivó y le tomó el brazo para empujarlo sobre su compañero y ambos golpear la pared.

"Váyanse" Gritó o más bien bramó, sus ojos brillando con ira desconocida tanto para él como para su novio. Pero los hombres no le hicieron caso abalanzándose sobre él y Jinki una vez más.

Ambos dieron una buena pelea y como ya no tenían la ventaja de ser dos contra uno, poco a poco Satoshi y Jinki fueron reduciendo a los otros dos, quienes, al verse ya derrotados, tomaron algunas de las cosas del suelo de Taemin antes de patearlo por última vez y salir corriendo.

Los dos jóvenes se voltearon al escuchar la exclamación de dolor de Taemin.

"Taemin!" Corrió a su lado. Satoshi le siguió para revisarlo.

Para asegurarse que todo estaba bien, el mayor decidió llevarlo al hospital, además aprovechaban de limpiarle las heridas a Jinki.

Salió de los recuerdos al sentir ruidos desde la habitación de invitados.

Se levantó rápidamente y se dirigió a ella. Ahí se encontró con Taemin revolcándose en la cama con sudor en la frente.

"Sh, pequeño" Se sentó a su lado y le acarició el cabello. "Todo está bien, no pasa nada"

"¿Está bien?" Preguntó desde la puerta Jinki, con una manta cubriéndolo mientras con una mano se refregaba los ojos. Satoshi sonrió al verlo.

"Sólo tiene una pesadilla" Susurró. Pasados unos minutos, Taemin logró calmarse. "Qué haces en pie" Preguntó cuando salieron de la habitación dejando la puerta abierta.

"Sentí ruidos" Respondió abrazándolo.

"Vamos a la cama" Le besó el cabello.

"No, porque te irás" Le besó los labios "Y qué pasa si yo también tengo una pesadilla?" El mayor sonrió.

"Ve y saca las tapas de las cama" A Jinki no tuvieron que decírselo dos veces, prácticamente corrió a la habitación a hacer lo que le pidieron.

En el sofá, Satoshi sacó su manta y sus libros, acomodó los cojines y esperó a Jinki.

Cuando están los dos juntos en el sofá, Jinki se acomodó a su lado.

"Duerme" Jinki acomodó la cabeza en las piernas de su novio, Satoshi le arropó por última vez. Cuando ya su novio se quedó dormido, él se dedicó a leer el libro que tenía entre sus manos.

Taemin despierta con su cuerpo gritando de dolor.

"Ng…!" Exclama cuando intenta moverse. Sus costillas se quejan cada vez que intenta respirar más hondo. No puede abrir bien un ojo y siente un lado de su boca hinchado.

Con lentitud se fue acomodando en la cama. Poco a poco se dio cuenta que no era en su habitación donde se encontraba. Su vista se posó en la mesa de noche donde se encontraba una nota junto a un vaso de agua y unas pastillas.

"Taemin:

Estás en el departamento de Jinki.

Toma los remedios cuando despiertes, eso aminorará el dolor."

Hizo como se le ordenó y rápidamente sintió como el dolor iba apaciguando.

Así que estaba en el departamento de Jinki-hyung. Aquel lugar del que solía hablar cuando le preguntaba por su hogar. Departamento, según sabía, compartía con un amigo que estudiaba ya en la Universidad.

Observó la habitación en la que se encontraba, suponía que era la de su Hyung, ya que sabía que el lugar contaba con sólo dos piezas para dormir, y dudaba estar en el lugar donde dormía el amigo de Jinki-hyung. Se sorprendió de encontrar sólo paredes blancas e inmaculadas, una mesa de noche con su respectiva lámpara, era todo tan no-Jinki que eso le sorprendía bastante.

Con cuidado se levantó de la cama y se percató de las ropas que llevaba, para variar no eran de él, y le quedaban bastante grandes. Avanzó con lentitud fuera de la habitación.

En la cocina se escuchaba ruido.

Jinki estaba lavando la loza del desayuno. Había preferido no ir a clases para evitar preguntas de los profesores y sus compañeros. Además, se sentía aún adolorido por los golpes.

Sonríe al recordar que ha despertado bajo las atenciones de su novio con él. En algún momento de la noche Satoshi lo había trasladado a la cama para pasar el resto de la noche ahí. Se sonroja al recordar que han hecho el amor esa mañana, despacio, sin apuros demostrándose cuánto se aman en cada caricia, en cada beso.

"Hyung?" Alza la vista para encontrarse a Taemin de pie en el marco de la puerta.

"Taemin! ¿Qué haces de pie?" Dejó la loza en el fregadero y se dispuso a ayudar al menor llegar a un banco. "¿Tienes hambre? Quieres que te prepare algo?"

"Hyung…" Jinki se dio vuelta para observarlo. A Taemin se le humedecieron los ojos aún más al ver el morado en la mejilla izquierda y la herida en el labio inferior. "Lo siento"

"No llores" Dijo abrazándolo, el otro enterró su rostro en el cuerpo del mayor. "Lo importante es que estás bien, porque lo estás, cierto?" El chico asintió. "Además, esto me hace ver como un chico malo y peligroso"

Taemin dejó salir un ligera risa al tratar de imaginarse a su hyung como se describió, pero aún distraído.

Jinki le sirvió algo de comer al pequeño. Ofreció el teléfono para que hablara con su familia, pero él muy apenado se negó, aunque se alegró el saber que Jinki no había nombrado nada del incidente del día anterior a su hermano.

Tomó una ducha y se vistió con ropa de Jinki. Mientras el mayor ordenaba el departamento, él se dedicó a observar los adornos que tenían. Se impresionó por la gran cantidad de fotos que había sobre los estantes y paredes.

Había una de Jinki y su amigo en un parque de diversiones, el primero estaba unos años más joven. Otra salía un caballero y una señora muy parecidos al mayor (los padres biológicos de Satoshi). Otras donde estaban solos, juntos; en distintas partes de Seúl. Una fotografía mostraba a Satoshi con uniforme y un diploma, a su lado estaba su amigo y al otro la madre de éste.

No le hizo falta ver más de cuatro fotos para darse cuenta la cercanía que tenían ellos dos, y la buena relación que llevaba el mayor con la familia de Jinki.

"Hyung?" Se encontraban sentados frente al piano. "Yo dormí en tu pieza, verdad?"

"N-sí… por qué?"

"Es que es tan… blanca"

"Ah, pues verás…" Jinki se mordió los labios tratando de buscar una buena excusa. "Lo que pasa, es que casi nunca paso ahí. Sólo la ocupo para dormir. Cuando no estoy estudiando acá, paso el resto del tiempo con el piano" No que fuera mentira lo que dijo, pero cuando se encontraba sin hacer nada él se iba dormir a la habitación de ambos.

Jinki aplicó la crema que Satoshi había dejado para el menor en caso que los golpes le dolieran demasiado. No fue sino hasta media tarde que tuvo que hacerlo, aún faltaban unas cuantas horas antes que le tocara tomarse otra dosis de analgésicos y antiinflamatorios.

Era hora de Cenar cuando el menor de todos sintió la puerta abrirse. Jinki saltó en su asiento en el sofá donde estaban viendo televisión cuando escuchó la puerta cerrarse.

"Hola" Se dejó escuchar una suave y tranquila voz desde sus espaldas.

"Hyung! Cómo estuvo tu día?" Preguntó levantándose de su asiento. Satoshi le respondió mientras guardaba sus cosas en la habitación.

"Bien." Se acercó a él y le tomó el rostro con sus manos "Déjame ver" Jinki lucho contra el rubor que se quería alojar en sus mejillas. "Bien ¿No has sentido dolor?" Negó con la cabeza.

Taemin se levantó despacio para dirigirse hacia el recién llegado.

"Buenas tardes, soy Lee Taemin"

"Oh! Taemin-ah, él es Price Satoshi"

Después de la presentaciones respectivas. Satoshi se fue a dar una ducha corta, mientras Jinki preparaba algo rápido para cenar.

"Tengo que ir al Hospital en dos horas" Respondió Satoshi a la pregunta de su novio. "Vine a cenar con ustedes" Le sonrió cálidamente al coreano "para saber cómo estaban"

Mientras conversan Taemin los observa intercambiar miradas y sonrisas que quizás decían muchas más cosas que lo que en realidad estaban hablando. O podría ser toda imaginación tuya.

"… No crees, Taemin?" Preguntó el coreano.

"Ah?"

"Que deberías llamar a tu familia y contar lo ocurrido" Él miró la mesa unos segundos, decidiendo si lo iba a hacer o no.

"Si quieres, yo te puedo ir a dejar antes de ir al Hospital" Sugirió Satoshi viendo al chico tan aproblemado. Taemin asintió un poco indeciso.

Terminaron de comer en un incómodo silencio. Después, Satoshi revisó las heridas del menor el cual se cambió a su ropa que ya estaba lavada, seca y planchada – lo había hecho el japonés durante la noche -.

Mientras Taemin se cambiaba de ropa, Jinki y Satoshi conversaban en la habitación, sobre su día y de las lesiones del pequeño.

"Estará bien, verdad?"

"Sí, yo creo que estará asustado un tiempo" Satoshi se acercó a Jinki y lo abrazó por la espalda. "Te dejaré solo otra vez…"

"No importa" Le mira y sonríe antes de besarle.

"Odio los turnos de noche que no me dejan compartir contigo"

"Tendré que ir acostumbrándome para cuando ya seas un médico completo"

"Para esa época tú serás un renombrado artista y seré yo quien se pase las noches solo en este departamento, mientras tu recorres el mundo." Jinki bajó la mirada ante las palabras de su novio. "Pero no importa, porque estarás haciendo lo que tu amas, y yo te apoyaré siempre"

"Te amo" le susurró sobre sus labios.

"Y yo a ti" Satoshi escondió su rostro en el cuello del menor el cual dejó escapar un suspiro. Estuvieron así unos cuantos segundos antes de separarse con pocas ganas.

"Cuida de Taemin"

"Obvio y tu no que te quedes muy tarde. Tienes clases mañana."

"En cuanto Taemin esté bien en su casa" Se besaron por última vez antes que salieran de la habitación.

En la cocina los esperaba el menor con su bolso puesto y una mirada nerviosa en su rostro. Se despidió agradeciendo una vez más a Jinki por haberle ayudado.

En el auto Taemin estaba metido en sus pensamientos, sólo hablando de vez en cuando para decirle a Satoshi cuándo doblar o hacia dónde seguir.

Cuando llegaron fue Taesun, el hermano mayor de Taemin, quien les abrió la puerta y viendo el estado del menor exigió explicaciones inmediatamente. Para suerte del más chico, Satoshi se había bajado del auto y lo había acompañado a la puerta y fue él, después de presentarse, quién dio las explicaciones correspondientes del estado del menor, sobre qué había pasado, cuándo y el por qué de no avisar a la familia. Ahí todos miraron a Taemin quien dijo que se enojarían si él contaba lo que había pasado.

Satoshi se fue del lugar después de compartir un té con la familia – una anécdota que contaría al otro día a Jinki – y dejando los exámenes de Taemin en su casa luego de explicar cada uno de los resultados. Inesperadamente Taemin se despidió con un abrazo de él.

"Que te vaya bien en el hospital Hyung!" le gritó desde la puerta. Algo cálido se situó en su pecho al escucharlo. Se subió al automóvil con una sonrisa en su rostro, era como si hubiera incluido otro hermano menor a su familia.

Por su lado Jinki se dedicó a tocar el piano luego de cambiarse a pijama para esperar el mensaje de Satoshi diciendo que todo estaba bien. Cuando estaba practicando la canción que debió cantar ese día en la academia su celular vibró.

From: Mysexydoc

Está todo bien

Vete a dormir y sueña conmigo.

Kiss!

Sonrió al leerlo.

To: Mysexydoc

Me alegra.

Kissu.

Siempre sueño contigo.

Envió el mensaje y se dispuso a dormir.

Se acurrucó al lado donde solía dormir su novio ocupando su almohada impregnada con su aroma. Cerró los ojos y sin darse cuenta se quedó dormido.

Faltaba una semana para que se graduara del colegio.

¿Estaba nervioso?

Claro que lo estaba, pero también estaba feliz, quién lo diría, él segundo de la clase, no, segundo del colegio. Sus padres estaban orgullosos de él, Satoshi estaba orgulloso de él al igual que su madre que se había enterado por el japonés y lo más importante él estaba orgulloso de sí.

"Jinki Hyung!" Gritó Taemin desde la puerta de alguna sala, tras él estaba Kibum un chico un poco más bajo que él (Jinki) y que había conocido unos cuantos días después de incidente con el menor.

Los había encontrado a ambos en el techo practicando alguna coreografía. Él había subido para hacer tiempo como siempre, se sorprendió de escuchar voces en el lugar. Taemin alegremente le presentó a Kibum, compañero de baile y muy amigo suyo. Estuvieron conversando un rato antes que le tocara volver a clases, Kibum le cayó muy bien.

"Taemin-ah! Kibum-ah! Cómo están?"

"Jinki-hyung cuándo dejarás de usar ese uniforme?"

"En una semana" Respondió con una sonrisa de oreja a oreja.

"Menos mal, porque se te ve… eh… mal"

"Hyung!" Le reprendió el menor, Jinki hizo un puchero.

"Y yo pensando que iba bien con mi cabello" Los otros le quedaron mirando de forma extraña. "Oh, Kibum, has visto a Jonghyun, el profesor Park quiere hablar con él"

"A esta hora debería estar en… ¡ah! En el segundo piso cerca de los baños, tiene clases ahí."

"Muy bien, creo que iré a…"

"Hyung!" Gritó para advertirle, pero era demasiado tarde. Jinki chocó con alguien un tanto más alto que él, ambos cayeron al suelo. "Jinki-hyung, estás bien?"

"Sí, sí" Respondió sobándose la cabeza.

Por su lado Kibum estaba ayudando a la otra persona que no era otro que Jaejoong.

Al percatarse Jinki se levantó rápidamente y entre disculpas ayudó al otro a ponerse de pie.

"Tú estás bien?"

"Sí, sí, lo siento mucho"

"No te preocupes" Dijo sonriendo el mayor. Luego de asegurarse que todos estaban bien él se fue a practicar para el nuevo video. Por su parte, Jinki moría de vergüenza al lado de sus amigos.

"Jonghyun-ah!" Gritó Jinki al verlo salir de la sala. Hace unos cuantos días los había encontrado el profesor Park y les había aclarado que era Jinki el hyung y no Jonghyun, luego que el profesor encontrara al último llamar a Jinki tan informalmente. Después de una gran disculpa por parte de Jonghyun, todo había vuelto a la normalidad.

"Jinki!" Respondió éste desde el pasillo dirigiéndose hacia él.

"El profesor Park te anda buscando, dice que vayas donde él en cuanto puedas"

"Oh, de acuerdo, iré ahora, después de avisarle a Kibum que no podré comer con él"

Asintió y se despidió de él, estaba a tiempo para ir a su propia clase.

Están todos en el colegio preparándose para un gran día, Su último día como estudiantes de ese lugar, último día como compañeros.

Jinki disfrutaba de la compañía de sus amigos, cuando lentamente Chingmae se acercó por atrás y le abraza deslizando una de sus manos por la cintura del chico.

"Jinki-oppa, necesito hablar contigo" le dijo. Todos estaban en silencio observando la escena. Chingmae hacía tiempo que no se acercaba a ellos.

Se fueron los dos juntos a un sala vacía a conversar. Chingmae le dio la espalda y Jinki se apoyó en uno de los bancos vacíos que ya no ocuparía más.

"Yo siempre te he querido, Jinki. Desde pequeña me he sentido atraída hacia ti"

"Yo, lo siento CHing..."

"No hables!" le miró fijamente con ojos llenos de odio. "Quise decírtelo tantas veces... pero tu poco a poco te fuiste apartando de nosotros... de mí" Se acercó a una de las ventanas que da al patio, lugar donde se haría la celebración en ese día fresco de verano. Los padres ya comenzaban a acomodarse en sus asientos. "Está allá abajo, no es así?"

"De quién estás hablando?"

"No te hagas el idiota, Jinki que no te queda!" le gritó golpeando uno de los bancos con su mano. "Sabes muy bien de quién estoy hablando, por el que no puedes aceptar mis sentimientos, por el que no puedes aceptarme!"

No podía ser que ella supiera, verdad?

"Está allá abajo, no es así!" se acercó con la mirada fija y pasos definidos hacia él. "El japonés de mierda que es tu Novio!"

Jinki abrió los ojos ante la palabra novio.

"Cómo... cómo lo sabes?"

"Ja! El mundo es muy ciego para no darse cuenta como ustedes dos se ven... es simplemente asqueroso, anormal!"

"Qué piensas hacer con eso?"

"¿Qué pienso hacer?" preguntó

"No le dirás nada a nadie, verdad?" Interrumpió Jinki.

Chingmae sonrió de lado.

"Claro... pero todo tiene un precio, cariño"

"Y que es lo que quieres" Preguntó. Chingmae nunca lo había visto tan serio.

"Un beso" Respondió ella abrazándolo por el cuello. Jinki se tensó por la cercanía y la respuesta. Decir que no se esperaba algo como eso sería una mentira. Acercó su rostro al de ella, pero sus labios sólo fueron bienvenidos por un par de dedos. "No acá, tontito, en la graduación, cuando me entreguen mi diploma" Se alejó de él para situarse al lado de la ventana.

Jinki estaba debatiendo qué hacer. Sabía que si no hacía lo que ella pedía sería capaz de contar delante de todos, aquel secreto que ha guardado con recelo por años, pero… para que no lo hiciera debía traicionar a la persona que más amaba.

"Está bien, pero tú no lo divulgarás, de ninguna forma, por ningún medio" Si las miradas mataran, Chingmae sabía que estaría en mismo momento sufriendo las llamas de infierno.

"Así es, lo prometo, cómo quieras…" Cuando Jinki se disponía a salir ella continuó hablando "Ahora, hay otra cosa también." Jinki se detuvo en seco bajo el umbral "No puedes hablar con él hasta que se haya acabado la ceremonia, ningún tipo de comunicación, Jinki, y me refiero a ninguna. Los he observado durante este tiempo y no sé cómo, pero con sólo mirarse ustedes tienen una conversación completa."

"No puedes evitar…"

"Tengo unas fotos que yo sé tus padres estarían muy contentos de ver" Balanceó el celular de un lugar a otro con una sonrisa en su rostro.

Satoshi llegó al colegio un par de minutos después de la hora que Jinki le había dicho. En su mano traía una rosa que le regalaría al recién graduado. Buscó con su vista los padres de Jinki. Los encontró conversando con otros padres, así que decidió no molestarlos, pero la señora Lee lo vio a lo lejos y lo llamó a su lado.

"Satoshi! ¿Qué haces solo, hijo?" Le preguntó luego de saludarlo.

"Espero por Jinki, dijo que nos juntaríamos antes"

"Por el hospital, dices tú?"

"Sí, uno nunca sabe cuándo llamarán" La madre de Jinki lo llevó hasta su marido que seguía conversando con otros padres.

"Oh! Satoshi, lograste llegar" Dijo el señor Lee. Satoshi lo saludó. "Él es Satoshi, el mejor amigo de Jinki" Comentó el señor a los padres con los que estaban conversando, ellos le saludaron y él se presentó como debía un poco avergonzado.

"Oh, de él es quien nos estabas hablando" Dijo uno de los señores que estaban con ellos, Satoshi sintió sus mejillas calentarse.

"No tienes por qué avergonzarte" Le susurró la señora Lee. "Nosotros te consideramos como un hijo más" lo abrazó de la cintura. Satoshi se había quedado sin palabras, una voz dentro de él se preguntó si acaso ellos lo seguirían considerando un hijo si supieran las cosas que hacía con Jinki.

¿Estar nervioso? Como nunca, creía que ni siquiera para las audiciones había estado tan nervioso. Sus manos sudaban a montones y no se podía estar tranquilo. Fingía sonrisas a sus compañeros para no amargarles el momento. De reojo observaba a Chingmae conversar tranquilamente con sus amigas, a veces la encontraba observándolo y sonriendo de forma burlesca.

"Qué es lo que sucede?" Preguntó su compañero.

"A qué te refieres?"

"A los intercambios de miradas con Chingmae-ah"

"No es lo que te imaginas" Dijo antes de pasarse una mano por el rostro.

"Mm, a veces pienso que hay muchas cosas que no me dices" Pasó uno de sus brazos por sobre sus hombros logrando escuchar el suspiro que dejó escapar Jinki.

"Todos a sus puestos!" Gritó la profesora y todos se ordenaron como lo habían ensayado antes.

En su interior Jinki lo único que deseaba era que a Satoshi lo hubiesen llamado del hospital y que no estuviera ahí.

Satoshi tomó asiento al lado de la madre de Jinki a esperar que comenzara la ceremonia, al extremo del pasillo del medio. La señora Lee le sonreía a la vez que palmeaba su pierna para tranquilizarlo.

"Todo saldrá bien" le dijo, pero él no lograba entender por qué sentía que algo malo iba a pasar.

Los alumnos entraron por el pasillo que quedaba entre los apoderados y amigos. A Jinki le tocaba entrar por la otra fila que no pasaba por el lado de Satoshi. Tomaron asiento bajo los aplausos de sus padres.

Jinki se veía increíble bajo la mirada de su novio, con su uniforme impecable, pero sus ojos tenían un dejo de tristeza y preocupación que molestó al mayor. ¿Por qué estaba así? ¿Algo malo había pasado? O era sólo la nostalgia de no volver más a un lugar que lo vio crecer junto a las personas con las que compartió por tantos años.

El corazón de Jinki latía cada vez más deprisa, sentía que en cualquier momento se desmayaba o le daba algo, rogaba en su interior para que así fuera y no tener que besar a Chingmae. Cuando tomó asiento en su lugar su corazón se apretó al ver, junto a su madre, su novio sentado.

El discurso de despedida lo había dicho a quien había elegido el nivel, había sido una chica que con sus palabras logró tocar los corazones de aquellos que se graduaban y los que no, también, más de algunas y algunos dejaron caer sus cuantas lágrimas, otros sólo sonreían al recordar los buenos momentos.

Después de unas pocas palabras del profesor encargado de cada curso presente, comenzaron a entregar los diplomas.

Su suerte realmente no estaba a favor ese día. Pues junto a él recibiría el diploma Chingmae por parte de las mujeres.

"Lee Jinki…" Dijo el director, pero él no se movió. "Lee Jinki" dijo de nuevo y tuvo que ser uno de sus compañeros quien lo sacara de sus pensamientos. Suspiró hondo y tragó duro. Mientras se acercaba se tropezó con él mismo y casi se cae, logrando sacar unas risas de sus compañeros y los invitados presente. "Felicitaciones Jinki" Le dijo su profesor al entregarle el diploma, él sonrió sinceramente por primera vez en todo el día.

"Kim Chingmae" Sintió su corazón detenerse unos segundos. Ella se acercó con una sonrisa cínica en su rostro, mirando fijamente a Jinki para después posar su mirada en Satoshi quien sintió cómo un escalofrío le recorría la espalda.

Ella se despidió de su profesor y esperó a que Jinki se acercara.

Jinki estaba pegado al suelo, sus piernas no querían moverse y acercarse a ella.

Chingmae vio que el otro no se acercaría, así que se encaminó al podio donde estaba el micrófono, sintió un tirón en su brazo y en cuanto se dio vuelta unos labios chocaron con los de ella.

El lugar se quedó en silencio.

Satoshi no creía lo que veía… ¿qué…? Era todo lo que su mente procesaba. Veía como Jinki besaba a esa perra. ¡Oh claro que él la había reconocido! Era la misma tipa que se le había declarado a su novio años atrás, y que siempre andaba tras él como perro faldero.

Jinki tuvo ganas de vomitar cuando sintió una lengua acariciar su labio inferior a la vez que unos brazos le rodeaban el cuello. No! Gritaba su mente Es suficiente! Pero Chingmae le dirigió una mirada, sólo una mirada para que él respondiera de igual manera.

Cuando el beso se profundizó él no soportó verlo más y bajó la vista, dolor era lo que le recorría su ser en ese momento.

Ninguno de los dos escuchó las risas y los aplausos de los presentes, mucho menos los gritos de los compañeros del menor.

"Estás bien, hijo?" Preguntó la señora Lee. Él la miró y sonrió.

"Sí, desde cuándo Jinki tiene novia?" Ella le sonrió de forma triste y negó con la cabeza.

"Si tu no lo sabías, menos yo" Él sólo asintió.

Y lo que para ellos parecieron horas no fueron más que unos cuantos segundos.

Luego de terminado el beso, Jinki tomó del brazo a Chingmae y la arrastró hacia uno de los lados a esperar que la celebración terminara.

Mientras sus compañeros recibían sus diplomas él observó a Satoshi, la mirada que le dirigió éste fue como una daga en su pecho, nunca lo había visto tan… frío. Quiso llorar en ese momento, lo había herido, de eso no había duda. Cerró los ojos para evitar que lágrimas se formaran en ellos, repitiéndose que lo había hecho por ellos.

Él no quería que su graduación fuera de esta forma, sólo que fuera normal y alegre, tener otro bello recuerdo con su familia y Satoshi en un día tan importante para él como éste. Sacarse una foto y agregarla a la colección que tenían en su departamento, pero no… todo se había arruinado por culpa de ella.

¿Cómo… cómo se atrevía a mirarle a los ojos? Después de lo que había hecho no tenía… urgh! Estaba enojado, más que enojado, estaba dolido y sabía que si en ese momento se acerca Jinki a él, no lo aguantaría y le gritaría unas cuantas cosas sin importarle la gente alrededor. Así que tranquilizándose, se dirigió a la señora Lee, que estaba aplaudiendo el final de la ceremonia.

"¿Te vas?" Preguntó ella.

"Sí, me mandaron un mensaje del Hospital, hubo un accidente y me necesitan"

"Oh… está bien, estoy segura que él entenderá" Oh, claro que él entenderá, se dijo Satoshi. "Le entrego lo que trajiste?" No, voy a tirarlos por ahí y pisotearlo, luego quemarlos y olvidarme de ellos.

"Claro, dígale que felicitaciones por la graduación y por la novia que tenía escondida" Con una sonrisa se despidió de ella y del señor, y con calma se dirigió a la salida.

Sintió los aplausos del final y le faltó tiempo para encaminarse hacia el público, pero no sin antes ir donde Chingmae y asegurarse que ella no dijera nada.

"Borra esas fotos" Fue lo que le dijo en cuanto la apartó del grupo de amigas.

"¿Qué fotos?"

"Las que tienes de mí y él"

"No sé de qué hablas, yo nunca dije que tenía fotos de ustedes dos" Sonrió a la vez que se dedicaba a jugar con su celular. Jinki abrió los ojos en sorpresa al escuchar esto y sintió unas ganas inmensas de tomar el aparato y hacerlo añicos en el suelo en cuanto Chingmae le mostró las imágenes que tenía de él. En la pantalla se veían imágenes antiguas de él con la chica, otras de él a la distancia en clases, pero ni una sola salía con Satoshi.

Avanzó con dificultad hacia donde estaban sus padres, muchos de sus compañeros lo detenían para felicitarlo y despedirse de él.

"Jinki, vienes con nosotros en la tarde, verdad?" Preguntó el compañero con el que estuvo hablando antes de la ceremonia, él sólo asintió antes de seguir avanzando.

"Amor!" Gritó su madre cuando lo vio cerca.

"Mamá has visto…"

"Hijo que orgullo" fue su padre quien lo interrumpió, abrazándolo. "Por qué no nos habías dicho sobre ella"

"¿Eh?" Preguntó, este no era el momento, él debía encontrar a Satoshi y explicarle todo, antes que fuera demasiado tarde. "No, no es lo que crees" Se separó de su padre y se dirigió a su madre. "Has visto a Hyung?"

"Oh, sí, dijo que lo llamaron del hospital y debía irse" ¿Irse? No. No podía irse! "Te dejó esto" Le entregó la rosa que Satoshi había llevado para regalarle. "Me dijo que te dijera que te felicitaba por tu graduación y… tu novia…" Recibió la rosa con cuidado, como si en cualquier momento pudiera desaparecer.

"Hace cuánto se fue?"

"Unos cuantos minutos, yo creo que si corres lo alcanzas"

Ni bien lo dijo su madre y corrió hacia la puerta del establecimiento.

Debía controlarse, no podía manejar en ese estado, le podía pasar algo y no quería eso. Tenía las manos empuñadas, sintiendo las uñas enterrándose en su piel pronto a atravesarla. Faltaba poco para llegar a la entrada, un par de metros y luego una cuadra para llegar hasta donde había estacionado su auto.

"Satoshi!" Gritó lo más fuerte que pudo al ver su figura a la distancia.

Lo había escuchado, pero estaba loco si pensaba que se iba a detener y esperar.

"Satoshi!" corrió aún más rápido al ver que el otro no se detenía, pero la mala suerte le perseguía y no dio más de tres pasos antes de tropezarse con una piedra y caer al suelo arrastrándose unos centímetros.

El mayor escuchó la caída y por instinto se dio vuelta, y aunque su instinto también le decía que fuera ayudar al menor, se quedó ahí de pie mirándolo cómo se levantaba con un rasmillón en el mentón y su uniforme impecable lleno de tierra.

"Satoshi…" Dijo cuando ya estaba frente a él.

"Qué es lo que quieres"

"Yo quería explicarte lo…"

"No hay nada que explicar"

"Sí hay que explicar! Ella…" En ese momento comienza a sonar un celular. Es el del mayor, ya que Jinki no lleva el de él. "Satoshi" habló despacio antes que contestara. "Tenemos que hab…" se calló en cuanto el japonés levantó la mano que tenía libre para que se callara.

"Qué es lo que sucede?" preguntó a la persona al otro lado de la línea. "Ajá…" Miró a Jinki unos segundos "No, no estoy haciendo nada importante" Abrió los ojos al escuchar eso… ¿Nada importante?... acaso… no, si tan sólo le dejara explicarle. "Dame una hora y estoy ahí" después otro intercambio de palabras, colgó.

"Satoshi, escucha, ella…"

"No tengo tiempo ahora, tengo cosas más importantes que atender"

Cosas más importantes… él ya no era importante… Sabía que tendría que lidiar con palabras hirientes de Satoshi y sabía que podría decirle cosas peores, pero a él también le dolía, también sufría, también sentía como su corazón se hacía pedazos con cada palabra y mirada fría… también se sintió morir cuando sintió otros labios bajo los suyos y que no eran los de Satoshi ¡Pero lo había hecho por los dos! Porque era un secreto de ambos. ¿¡Por qué no lo escuchaba!

"¡Ella lo sabe!" le gritó cuando ya el otro había comenzado a caminar de nuevo, logrando detenerlo. "Ella sabe lo nuestro! Y… y dijo que si no lo hacía… que si no lo hacía… ¡Se lo contaría a todos y hmph…!" Sintió unos labios chocar contra los suyos y una lengua hacerse camino entre ellos para encontrarse con la de él. Inmediatamente se aferró a él pasando sus brazos tras su cuello respondiendo el beso de su novio. Sintió como lo abrazaba de la cintura.

"Nunca más" Dijo el japonés cuando se separaron. "Si alguien te amenaza con decírselo al mundo, deja que lo haga, pero no permitas que pase esto de nuevo" El menor asintió escondiendo su rostro en el pecho del otro, una sonrisa adornaba su rostro. "Lo mismo va para mí, hm?" Jinki le miró asintió y le besó otra vez, pero más corto y menos desesperado. "Perdóname" Se miraron a los ojos y ambos sonrieron.

A lo lejos estaba la madre de Jinki observándolos. No había escuchado el intercambio de palabras de ellos, pero estaba contenta que al fin estuvieran juntos y ya no sufrieran por el otro. Ahora sólo faltaba convencer a su esposo, pero esperaba tener suficiente tiempo para hacerlo, ya hablaría ella con Jinki y Satoshi sobre este asunto. Lentamente y sin que se dieran cuenta el par de tortolitos, se dirigió al lugar donde se celebraba la ceremonia.

"Señora Lee" Le saludo la chica que había osado besar a su hijo, ella puso su mejor cara para recibirla.

"Chingmae, tanto tiempo sin verte"

"Sí, cómo se encuentra"

"Bien" Dijo con una sonrisa falsa en su rostro, no dejaría que ella se entrometiera en la felicidad de su hijo.

"Señora, ha visto a Jinki-oppa?"

"Oh, también lo buscas? Con mi marido ya nos tenemos que ir y queríamos sacarnos una fotografía con él, pero no lo logro encontrar"

"O viene de buscarlo por allá?" Se refería a la entrada, ella asintió.

Luego de eso ninguna de las dos comentó nada.

Cuando ya se acercaban a la multitud, la señora Lee volvió a hablar, pero esta vez no había sonrisa en su rostro ni rastro de la amable señora que le había saludado. Chingmae se sorprendió de encontrar la misma mirada seria y furiosa que la de Jinki.

"Chingmae, te puedo pedir algo?" Ella asintió, temiendo que al hablar la mujer reaccionara de forma inesperada. "No te vuelvas acercar a mi hijo" Dicho esto sonrió y se despidió de la chica como si nada hubiera pasado.

Por su lado, la chica se preguntaba qué había sido eso.

"Ven" le dijo el menor a Satoshi y tomándolo de la mano lo arrastró a la parte trasera de un edificio que estaba desolado. Ahí el mayor lo empujó contra la pared y le besó ferozmente logrando sacar un gemido por parte del menor.

"Mío" le susurró al oído antes de comenzar a besarle el cuello. Jinki suspiró al sentir los labios del otro acariciarle despacio, movió su cabeza para darle más espacio.

"Ng!" Cuando el mayor le mordió aquel lugar sensible. Sintió como algo en él comenzaba a despertar. "Qué… no, espera… ah…!" Comenzó a temblar despacio, pero Satoshi igual lo notó. "Por qué…" Le preguntó con los ojos entrecerrados.

"Para que todos sepan que eres mío" le abrazó y sonrió orgulloso de su trabajo al ver aquella mancha roja en el cuello del menor apenas cubierta por el cuello de la camisa y el cabello.

"Pensarán que ha sido ella"

"Pero ella sabrá que he sido yo" Le lamió los labios "Por qué sabes a fresa"

"Brillo de labios" Sintió sus labios ser nuevamente tomados por el otro. Oh dios! Si seguía así estaba seguro que su excitación se notaría, por mucho que lo cubriera con el chaleco. Tomó una de las manos de Satoshi y la dirigió a su entre pierna, el otro le miró fijamente y la sonrisa que adornaba su rostro creció. "Es todo tu culpa"

"Pues tendrás que pensar cosas desagradables si quieres que se te pase" Se alejó unos centímetros de él.

"¿Qué? Pero… es vergonzoso"

"Tómalo como un castigo. Ahora ven, aún tengo tiempo de ir a sacarme una foto contigo y tu familia, antes que me tenga que ir"

"De acuerdo" Recogió la rosa que había dejado caer en cuanto Satoshi lo había empujado, y saltó sobre su espalda. "Me llevarás, verdad? Me caí y me duele la rodilla, además creo que aún es muy notorio" Satoshi rió acomodándolo en su espalda. Jinki aprovechó el trayecto para torturar a su pareja soplándole en el cuello y riendo cada vez que sentía un escalofrío del otro.

"Satoshi!" Saludó la mamá de Jinki. "Pensé que te irías"

"Yo también, pero lograron convencerme para sacarme una foto"

"Muy bien, iré a buscar a tu padre" Le dijo a Jinki, quien seguía en la espalda de Satoshi.

"Siento que cuando estás presente, mis padres no me toman en cuenta"

"No digas eso" Le dijo cuando el menor ya se había bajado. "Tus padres te adoran."

"Lo sé, pero ni si quiera ha preguntado qué me ha pasado"

"Lo tienen asumido" recibió un golpe en su brazo.

No quedaba mucha gente en el lugar, la gran mayoría había sacado sus fotos respectivas y se había ido a celebrar con la familia o los amigos, por eso, para Chingmae, que estaba conversando con una de sus amigas, no le fue difícil ver cómo llegaba Jinki encaramado en la espalda de aquel… joven, cómo aquel brillo que ambos compartían parecía brillar más cada vez que se veían, cómo compartían roces de manos que para otros parecerían inocentes, pero para ella dejaban ver su relación. Sintió su sangre hervir cuando vio cómo el mayor pasó uno de sus brazos por encima de los hombros del otro y comenzó a acariciar el cuello de éste y que para todos fuera tan normal.

Se sacaron una foto los cuatro juntos, luego Jinki solo, con sus padres y luego con Satoshi. Su madre le había limpiado el rasmillón que tenía en el mentón antes de sacarle las fotos y aunque el japonés se había ofrecido, ella respondió con una sonrisa que era algo que a ella le hacía sentir útil como madre.

"Me voy" le susurró al oído.

"Tan luego?" puso su mejor cara de pena.

"No me pongas esa cara, realmente debo irme"

"Mamá, Hyung se va" Su madre se acercó con su esposo.

"Lamentamos que no te puedas quedar a celebrar con nosotros" Le dijo el padre de Jinki.

"Si te desocupas temprano, pasa por la casa a comer algo, de acuerdo?"

"Sí, intentaré desocuparme temprano" Con un abrazo a cada uno se fue.

Jinki se fue a celebrar con su familia al departamento que compartía con Satoshi. Esa mañana tuvieron que cambiar algunas de las cosas del menor a la habitación que nadie usaba y trasladar algunas fotos que tenían en los estantes, además de desordenar un poco. Su madre había preparado comida en su casa y lo había llevado al departamento donde lo calentó en la cocina de éste. Su hijo tocó unas cuantas canciones en el piano blanco y las cantó para sus padres.

Estaba feliz.

Después que sus padres se fueran él tomó una ducha larga y tibia, sacándose todo el estrés que había sufrido en la mañana, aprovechó, además, de hacerse cargo de su problema de calentura que cargaba desde medio día. Gimiendo su nombre terminó en su mano. Mientras se secaba un solo pensamiento estaba en su cabeza: Él solo no era suficiente ya.

Se vistió casual para ir a la casa de su amigo y celebrar con ellos. Él haría una fiesta que esperaban durara hasta el otro día, pero él estaba muy cansado y lo más probable era que estuviera Chingmae en ella y lo último que quería era lidiar con ella. Unos jeans oscuros, una remera azul y un chaleco con cierre y capucha negro era como vestía; sus documentos, celular y dinero iban en los bolsillos del pantalón.

Cuando llegó fue su amigo quien lo recibió.

Todos sus compañeros se fijaron en la marca en su cuello, pero ninguno hizo comentario alguno al respecto. Jinki sentía sus mejillas calentarse cada vez que sentía las miradas dirigidas a él.

"Jinki! Que fue esa demostración de amor a la mitad de la ceremonia" Preguntó su amigo cuando estuvo sentado bebiendo una botella de soju.

"Una apuesta" todos le miraron y se largaron a reír. "Y la gané"

"Muy bien!"

Siguió conversando con ellos, riéndose con las estupideces que todos decían, poniéndose nostálgicos a medida que las copas avanzaban.

Sin darse cuenta en algún momento Chingmae llegó a su lado y se sentó sobre él.

"Jinki, my Darling" Él ya pasado un poco de copas, la empujó para que esta cayera al espacio que había a su lado del sofá. "Qué te crees?" le gritó cuando se puso de pie. Todo rastro de sonrisa se fue de la cara de Jinki. Chingmae le tomó la mano y lo arrastró hacia una de las habitaciones vacías. "No puedes tratarme así, yo SÉ tú secreto!"

"Ya basta!" gritó él a la vez que golpeaba una mesa que encontraba a su lado "Yo hice todo lo que me pediste que hiciera! Ahora tu prometiste que no lo divulgarías!"

"Y no lo hice… en ESE momento, qué me lo impide AHORA!" Jinki se acercó hasta ella y la tomó de los hombros.

"Detente Chingmae! Estás mal!"

"NO! Tú estás mal! Estando en una relación con otro hombre! Con alguien del mismo sexo que tú! Eso es anormal! Es asqueroso! Te das cuenta del error que estás cometiendo! Por qué estás con él, cuando podrías estar conmigo!"

"Porque él es todo lo que no serás jamás" Le respondió sin elevar la voz. La chica le quedó mirando con lágrimas en los ojos, Jinki se alejó de ella y le dio la espalda. "Sabes? Hubo un tiempo donde yo pensaba que eras de otra forma y me enojaba conmigo mismo por no poder corresponder tus sentimientos, siempre me dije que si Satoshi…"

"No lo nombres!" Él se dio vuelta y la encaró

"…Si Satoshi no existiera, yo hubiese salido contigo"

Eso fue como un balde de agua fría para la pobre chica, quien se quedó de piedra al escuchar eso último. Pero todo cambió cuando vio el chupón en el cuello de Jinki.

"Eres un idiota, Jinki" El chico sólo suspiró y se dirigió a la puerta. "Te apuesto que en cuanto te encontraste con él te abriste de piernas para que te perdonara" Jinki se detuvo en seco, ¿Qué era lo que había dicho? "Así que no me equivoco, tuviste que hacerlo, no es así? Y gritaste como una puta cada vez que él entró en ti, puta! Ah!" Gritó cuando vio la mesa que había golpeado anteriormente volar por la habitación.

Por dios que a Jinki le había costado controlarse, pero ya no podía más.

"Es suficiente, Chingmae, ya me agotaste la paciencia." Le miró con odio en los ojos.

"Le diré a todos lo que me hiciste, Jinki!

"Y qué te hice?"

"Me usaste! Arruinaste mi graduación"

"Yo? Yo no te he hice nada! Tu quisiste arruinar mi día, pero no lo lograste"

"Nadie te creerá! Diré todo! Les diré que el gran Lee Jinki tiene una relación con otro hombre!"

"Díselo, si tantas ganas tienes de hacerlo, anda, ve, grítalo! Si quieres hasta yo se los digo, porque ya no nos importa, si el mundo se entera y se pone en nuestra contra nos da lo mismo! Sabes por qué? Porque nos amamos y nada ni NADIE nos va a separar!"

"Entonces que se entere el mundo que te abres de piernas a un puto japonés!"

"Yo no sé qué te molesta más, el que me abra de piernas o que tenga a alguien que me ama para hacerlo" Dicho esto salió de la habitación dando un portazo dejando a la chica arrodillada llorando a mares.

"Me la pagarás caro, Jinki… esta vez sí que me la pagarás"

Jinki no camino ni cinco paso cuando se encontró con Kyochun, su amigo y compañero, dueño de casa.

"Entonces, es cierto lo que oí?"

Continuará…

Hartas cosas pasaron en este cap, pero ni tantas como debería haber sido.

Lamento si el rescate de Taemin no era lo que esperaban, pero soy un asco escribiendo acción y eso que leyeron es lo más decente.

Hay más interacción entre los miembros de Shinee, ya aparecerán más =D.

El próximo cap viene la formación del grupo.

Seguí el consejo de una amiga y decidí cortarlo acá, porque en el otro tienen que pasar aún más cosas.

Espero les haya gustado el drama, se viene más y más enredado.

El nombre del cap tiene que ver con la nueva canción de SUJU del mismo título y va en relación a la graduación, es buena.

No hay datos esta vez, así todo salió de mi pervertida imaginación.

Mito.

Ps: este mes es mi cumpleaños, quizá no alcance a subir otro cap antes de él así que les pido un review como regalo.

Que se lo pasen bien, ahora sí, hasta el próximo cap!

INICIADO: Martes 19 de Julio 2011, 22.52

FINALIZADO: Sábado 06 de Agosto 2011, 0.36