Fic de:Yatten Katsuya Kaiba o Mito.

Idea original de: Yatten Katsuya Kaiba o Mito.

Disclaimer: Lamentablemente SHINee no me pertenece, porque si fuera así no habría necesidad de escribir esto y los estaría grabando todo el día, para mi deleite.

El único que es mío es Satoshi.

Aviso: Esta Historia contiene género Yaoi/slash… es decir relación Hombre x Hombre… si eres Homo fóbico / ca no sigas leyendo… no me haré responsable… estás avisado / a

Notas de Autor: Como gran parte de mis historias, ésta nació de un sueño muy bello que tuve.

Es slash/yaoi ciento por ciento.

El fic en sí será para mayores de 18 años, pero cada capítulo tendrá su propia clasificación.

Dedicado a las cinco locas que me apoyaron en esta idea. Cada una tiene un parte dedicada en este fanfic y que ellas saben muy bien cuál es.

Hay algunos hechos que fueron verdad. Aquellos serán marcados con un asterisco, dejaré los links de las noticias al final en las notas finales para aquellos que quieran leerla – lamentablemente, todas o casi todas, están en inglés-. Existen otros datos que también son reales pero que manipularé a mi conveniencia.

Esto es un Onew(Lee Jinki)/OC, Jongkey y un 2min Yunjae. De mayor a menor importancia en respecto a las parejas.

Nombre: One.

Capítulo: 6 SHINee World

RT: Mayores de 18 años.

Satoshi salió del hospital dos horas después que llegara. Un profesor quería hablar con él con respecto a sus notas e ideas para futuro. Se preguntó si los señores Lee estarían en su casa o seguirían con Jinki. Decidió ir a comprar algunas cosas que hacían falta en el departamento y una que otra cosilla para regalonear a su novio.

"Oh, Satoshi, estamos recién llegando"

"Buenas tardes, oh…" Le entregó a la señora Lee un paquete con un dulce que él sabía le encantaba.

Pasó la tarde con ellos comentando sobre nada en especial. Comió la deliciosa comida preparada por la señora Lee, vio las fotos que se habían sacado esa mañana y se rió con ellos de anécdotas de trabajo.

Después de irse de la casa de sus suegros, decidió que aún era muy temprano para volver al departamento, entonces se dirigió al centro en busca de algún regalo para Jinki, algo que pensaba dárselo ya más adelante.

Revisó todas las tiendas y nada le llamaba la atención, nada era lo suficientemente bueno para él, nada que tuviera un significado.

Volvió a su hogar con tres paquetes nuevos que tendría que esconder para que su curioso novio no lo encontrara.

Se sentó en el sofá, después de darse una ducha. El reloj marcaba las diez de la noche, más le valía ponerse a estudiar ahora antes que llegara Jinki. Tomó uno de sus libros que siempre le acompañaban y comenzó a leer tomando notas mentales de lo que tenía que repasar en caso que no entendiera algo.

"Es una larga historia" Dijo Jinki.

"Aún es temprano, sabes? Después yo te iré a dejar a tu casa…" Ambos se fueron a un rincón con un par de botellas de soju, ninguno de los dos notó en qué momento Chingmae dejó el lugar.

Para cuando Jinki terminó de contarle a su amigo su historia, algo bien resumida, ya quedaban pocas personas en la casa y él hace rato había comenzado a ver doble.

"Siempre supe que me ocultabas algo, sabes? Creo que eso te lo dije hoy en la mañana" El otro asintió "Bien, mira, no te diré que no me molesta, pero eres mi amigo y aunque ahora vayamos por caminos separados, tú como artista y yo como arquitecto, y dejemos de vernos tan seguidos, puedes contar conmigo" Le puso una mano en su hombro "Y mientras no vea ninguna demostración de amor por parte de los dos, estamos bien" Jinki rió, trató de enfocarlo pero la neblina que cubría era demasiada, incluso para decir un simple Gracias. "Bien te llevo a tu departamento, antes que sea demasiado tarde" Sólo atinó a asentir, pero no muy fuerte, por que se mareaba.

Durante el trayecto, Jinki iba pensando qué es lo que haría ahora. Si bien estaba en la academia, qué pasaba si no lo elegían en su segunda audición.

"Estás bien?" Preguntó su amigo. Le miró y sonrió.

Qué estaría haciendo Satoshi ahora, a lo mejor estaría durmiendo… no, lo más probable es que estuviera en el sofá con un libro en su regazo leyéndolo concentrado, arrugando el ceño cada vez que no entendía algo y debía volver a leerlo, sonriendo si a la segunda leída lo entendía o irritándose si no e iría a buscar en sus cuadernos, que por lo general dejaba en la habitación, volvería con él en la mano para sentarse de nuevo y hojearlo, soltando un "ah…" cuando encontraba lo que buscaba. Diciendo en silencio los nombre de las enfermedades y aquellas palabras que le eran difíciles de pronunciar. Restregándose los ojos cuando ya llevaba horas leyendo y le empezaran a arder.

A su mente llegaron las imágenes de la mañana.

"Hm…" gimió bajo al recordar la cálida mano de su novio en su erección por sobre la ropa. Se acomodó en el asiento al sentir un escalofrío recorrerle la espalda. Cómo deseaba que lo tocara, le acariciara y besara. Se mordió los labios y recordó lo mucho que eso prendía a su novio. Sintió su cuerpo arder y su bulto crecer. El poco control que ejercía en su cuerpo debido al alcohol tampoco ayudaba.

Necesitó ayuda de Kyochun para subir las escaleras, pues ni bien había puesto el pie en el tercer escalón, éste pareció correrse de su lugar solamente para hacerlo caer, si no fuera por su amigo, él hubiera saludado a las escaleras muy de cerca.

"J-Jinki…" Dijo Kyochun al ayudarlo a subir escalón por escalón, con su brazo alrededor se su cintura, mientras el del otro estaba sobre sus hombros "Nadie pensaría que pesaras tanto"

"Oh… hu… Kyochun, no me siento bien…"

"Yah, Jinki, más te vale no vomitar encima de mí!"

"Sh… no grites, estoy a tu lado… hm, no… jajá…"

"Tres botellas… Jinki, fueron… ugh!..." exclamó al tropezar y tener que soportar el peso de ambos para no caerse "tres pequeñas botellas de Soju"

"Espera, espera…!"

"No vas a vomitar, verdad?" preguntó alarmado.

"No, eso creo… es sólo que estoy… mareado"

"No me digas" Siguieron subiendo, cada escalón un martirio. "Puedes abrir?"

Intentó concentrarse y tratar de marcar bien los números, pero estos parecían bailar frente a sus ojos.

"No… lo siento"

"No pasa nada, está Satoshi, cierto?" Jinki le miró y al sólo hecho de nombrar al japonés, su rostro se iluminó con una sonrisa boba y ojos brillosos. Asintió despacio.

Satoshi sintió ruidos afuera y prestó atención, se asustó al escuchar el timbre.

"Va!" exclamó. Abrió la puerta y sintió a alguien prácticamente caerle encima.

"Sato…!" Se colgó a su cuello, el mayor le quedó mirando extraño a la vez que le rodeaba la cintura con sus brazos para que no se cayera.

"Muchas gracias por traerlo" Hizo una reverencia como pudo, con Jinki encima sonriendo bobamente.

"No fue nada" Kyochun observó como los otros dos se trataban, el cambio en la actitud de Jinki le sorprendía un poco, pero no era algo que no se esperaba, por su lado el mayor lo tenía sostenido firme, pero a la vez con cuidado de no dañarlo, protegiéndolo del mundo. Se preguntaba cómo era posible que no se diera cuenta de éstas cosas antes, aquellas muchas veces donde les acompañaba al centro de Seúl.

"No quieres pasar?"

"No, no, gracias, debo volver antes que alguien note mi ausencia, es mi casa después de todo" El mayor sonrió asintiendo. "Erm…" Hizo una venia para despedirse y justo cuando Satoshi iba a cerrar la puerta volvió a hablar. "Yo sólo quería… verás… espero que estén bien los dos y que sean muy felices juntos" Con un venia se retiró del lugar rápidamente.

Satoshi quedó mirando el pasillo, sin reaccionar… acaso él sabía? Miró a Jinki que estaba sonriendo… él le habría contado?

"Sato~shi…" Le susurró al oído mientras éste lo arrastraba hasta el sofá donde había estado leyendo.

"Dios, Jinki, estás ebrio"

"No… sí… quizás…" El mayor lo soltó en el sofá para que se sentara, pero sólo se abrazó más al japonés pegando todo su cuerpo con el de él, se mordió los labios baja la atenta mirada de su novio para luego besarlo fogosamente gimiendo en su boca. "Sato… Te deseo" Se miraron a los ojos fijamente, ambos dejándose llevar por la pasión.

El mayor tomó nuevamente sus labios a la vez que sus manos se posaban en su cintura. Sus lenguas en una dulce batalla de dominación que ambos sabían quién ganaría. Con suavidad Satoshi empujó al menor sobre el sofá quedando entre sus piernas.

"Por qué me haces caer en esto" le dijo al oído antes de comenzar a jugar con su oreja, mandando oleadas de placer por la espalda del otro, quien aún bajo los efectos del alcohol no se inhibía en demostrar lo mucho que le gustaba.

Jinki dio un pequeño salto al sentir algo húmedo en su cuello, inmediatamente movió su cabeza para darle más espacio. Sintió las manos de Satoshi colarse bajo su chaleco y acariciar su abdomen para llegar a sus pezones y comenzar a jugar con ellos, logrando que arquear un poco la espalda en busca de más contacto. Sus propias manos comenzaron a buscar la piel del otro.

En algún momento la ropa que cubría sus torsos fue a dar a algún lugar del living dejándolo piel contra piel. Sus labios chocaban contra los otros en una manera desesperada de sentirlo.

Satoshi dejó su boca para besar su mentón y bajar por el cuello dejando un camino de besos, llegó hasta su pezón y comenzó a morderlo con cuidado, su ojos fijos en el rostro del menor. Siguió bajando y se entretuvo otro poco en el ombligo para luego llegar a la cremallera de los pantalones de Jinki y bajarla con sus dientes. Con sus manos arrastró la prenda fuera de las piernas del menor cuando éste levantó la cadera, su miembro ya más que despierto hacía un bulto en sus calzoncillos. Besó la tela que le cubría haciendo gemir a su pareja.

Jinki se tapó su boca con el dorso de su mano para silenciar sus gritos.

Acarició su miembro con sus dientes y pasó su lengua sobre los bóxer, sintiendo cómo el bulto crecía con sus actos. Subió hasta su rostro y comenzó a besarle los labios, tomó una de las manos del otro que estaba aferrada al sofá y la llevó hasta su miembro, de un solo movimiento metió su mano y la de Jinki bajo la ropa interior de éste.

"Ah…!" La mano de Satoshi guió la de él haciéndola subir y bajar.

"Mastúrbate para mi" le dijo al oído para luego besarlo y sacar su mano del miembro duro del otro.

Se acomodó en el brazo del sofá, luego de sacarse lo que le quedaba de ropa y a su pareja también.

Jinki con sus mejillas sonrojadas, sudor cubriéndole todo el cuerpo, su respiración agitada y sus ojos vidriosos por el placer que le brindaba el japonés; observó a Satoshi sentado de piernas abiertas mostrándose en gloria y majestad frente a él, quien seguía de boca arriba con una pierna firmada en el suelo y la otra descansando en el respaldo. Su vista se fijó en el sexo de su pareja despierta entre las manos de él. Sin quererlo su boca se hizo agua y un escalofrío le recorrió la espalda a la vez que se lamía los labios. Quería saborearlo, tenerlo en su boca, que creciera bajo sus atenciones, chuparlo y lamerlo sin descanso hasta que el otro se corriera en su boca, una y otra vez, Su entrada se apretó al imaginarlo, levantó su cadera y apretó un poco su hombría. Lo quería dentro de él, quería que se abriera paso dentro de su entrada con fuerza, que lo embistiera una y otra vez, que quemara su interior con sus embestidas y que golpeara su próstata sin miramientos, haciéndolo retorcerse de placer bajo él gritando su nombre una y otra vez; que se corriera dentro de él y sentir su tibio semen esparcirse en su interior, llenándolo de él.

"Sato…" gimió cuando su mano comenzó a bombear su erecto miembro, su otra mano acariciando sus pezones para luego bajar y pellizcar la cabeza de su pene mandándole oleadas de placer por todo su cuerpo. "Ah… Sato" Acarició sus testículos apretándolos y golpeándolos. Llevó su mano a su boca para chupar sus dedos, lamiéndolos, chupándolos, mirando sugestivamente a Satoshi - quien se tocaba lentamente, disfrutando del show –, pensando que sus dedos eran el pene del otro. "Ah… ah…!" cuando vio que ya estaban lo suficientemente húmedos, los liberó y bajó hasta su entrada, donde sin dudarlo introdujo dos por completo "Ah! Satoshi!" rápidamente comenzó a embestirse en busca de ese punto delicioso, su agujero aún un poco abierto por el entretenimiento de la tarde.

El japonés gimió al ver cómo dos dedos cabían en su entrada fácilmente, con la boca un poco seca preguntó "¿Cómo… cuándo… hm… te has…?"

"AH… de-después que… hm… mis padres s-se fueran…" los ojos del otro se oscurecieron aún más. "Es todo tu… Oh sí!... tu c-culpa!" Introdujo un tercero y pronto encontró aquello que andaba buscando, su espalda se arqueó aún más y la mano que bombeaba su miembro, subía y baja con frenesí. "Ah… mm… ah…" sus caderas se movían para buscar más roce de ambas manos. Cerró los ojos por el placer que le embargaba, sus labios abiertos gimiendo con cada respiración. Los abrió al sentir un par más introducirse por su ano. "Oh, joder… Satoshi…!" Sentía que ya faltaba poco.

"Córrete para mí" susurró en su oído, sintió otra mano acariciar su miembro y ya no pudo contenerlo más. Con un violento espasmo y un grito ensordecedor, terminó entre sus cuerpos, su entrada apretándose sobre sus dedos y los de Satoshi.

Siguió bombeando y sus dedos embistiendo para alargar su orgasmo. Había sido uno de los más fuertes que había tenido hasta ahora.

Se quedó jadeando hasta que la consciencia se abrió paso sobre la neblina de lujuria y alcohol. Al enfocar se encontró con el rostro del mayor que le miraba con una sonrisa, él también sonrió antes de capturar sus labios en un beso dulce.

Al separarse se miraron fijamente quién sabe por cuánto tiempo.

"Quiero probarte" Dijo Jinki en un susurro antes de lamerse los labios para después mordérselos.

"Cómo negarme" Respondió el otro antes de besarlo, pero esta vez de forma más lujuriosa.

El mayor se sentó en el sofá y él se acomodó entre sus piernas. La hombría del japonés se alzaba imponente ante él. De una bocanada lo tomó todo dentro de su boca, haciendo que el otro gimiera de sorpresa. Succionó con fuerza hasta que llegó a la cabeza, ahí su lengua comenzó a torturar al mayor lamiendo con la punta de ésta.

"AH… Jinki" él le miró inocente mientras su lengua seguía jugando con su miembro. "Oh… mierda, n-no me mires así"

"Hm?" preguntó teniendo parte de su miembro en su boca.

"Ah… así…!" El menor soltó su miembro con un sonoro pop.

"Por qué?"

"Porque… ah, Jinki!" gimió al sentir la lengua y dientes en la base de su hombría. "M-me dan ganas de follarte" El menor se acercó a su oreja, mientras sus manos acariciaban al otro.

"Fóllame fuerte, entonces" pasó su lengua sobre los labios del otro antes de introducirla en su boca. Se separaron unos centímetro un hilo de saliva los unía. El menor le sonrió antes de volver su atención al miembro del otro.

Sintió cómo palpitaba con cada succión que le daba, cómo se engrosaba por las atenciones que le daba, sin querer le mordió un poco más fuerte al imaginárselo en él.

"Ah! Jinki!" Gimió por la mezcla de placer y dolor. Siguió por unos minutos más aumentando la velocidad. "Jinki, no… me voy a… mmm!" No terminó de hablar, cuando se corrió en la boca del menor, quién tragó lo más que pudo, pero aún así un poco se escapó por la comisura de sus labios. Con su pulgar lo limpió para luego lamerlo.

"Aún sigues duro" Le dijo al sentarse sobre él, su entrada rozando el miembro del otro. "No hice un buen trabajo?"

"Hiciste un excelente trabajo" Se besaron por enésima vez. Jinki comenzó a mover sus caderas sobre el otro.

"Fóllame Sato… hn… fóllame hasta que ya no pueda caminar" Si fuera posible los ojos del mayor estarían completamente negros de lujuria. Satoshi lo detuvo con las caderas alzadas y de un solo movimiento lo embistió, haciendo que el interior del otro ardiera. Jinki se arqueó de placer a la vez que su miembro comenzaba a despertar. "Ah… sí" sin esperar ni un segundo comenzó a moverse. "Ah, sí fóllame" sus lenguas se encontraron a mitad de camino.

Las manos de Satoshi estaban en la cadera del menor ayudándole a aumentar el ritmo de las embestidas.

"Más… más rápido…"

El japonés lo recostó en el sofá, donde el coreano separó más las piernas para darle más espacio. El mayor salió por completo de él y le embistió con fuerza sacando un grito del menor, lo hizo unas cuantas veces más antes de embestirlo ferozmente.

Jinki se retorcía de placer bajo suyo, sus manos rasguñando la tela del sofá, se mordía los labios para no gritar tanto.

Mm, así era como quería, que lo follaran fuerte y rudo. Sentía como entraba y salía el sexo caliente de Satoshi de él, cómo se abría paso en su interior golpeando sus paredes.

Satoshi apoyó sus manos al lado de su cabeza y lo besó, mordiendo los labios del menor y embistiendo su boca con su lengua a una velocidad similar que con su cadera. Jinki llevó sus manos a la espalda del otro enterrándole las uñas.

El japonés se vino en su interior a la vez que le mordía el cuello a su pareja logrando que éste explotara entre sus vientres.

"Estás bien?" preguntó aún dentro de él, cuando su respiración se tranquilizó un poco. Simplemente asintió. Intentó salirse, pero las piernas de Jinki le rodearon y empujaron hacia adelante, impidiéndole hacerlo.

"N-no…" Pasaron unos segundos en silencio mirándose fijamente. "Aún puedo caminar" Comenzó a mover su cadera logrando endurecer ambos flácidos miembros.

Cuántas veces terminaron en el sofá, ni ellos lo tuvieron claro, sólo saben que en algún momento, éste, se les hizo incómodo.

"Ah, Jinki! Me vengo!" Satoshi le embestía por atrás mientras el coreano estaba con sus rodillas y brazos apoyados en el sofá.

"Co-córrete conmigo…!" Sintió una mano en su dolorosa erección. "Ah sí…" Apropósito comenzó a apretar su pegajoso interior para que el mayor eyacule otra vez en él.

Con un fuerte bramido Satoshi se corrió en él, a su vez el menor terminaba en su mano y saltaba en el sofá.

Cayó encima de él para poder descansar unos segundos.

Esta vez el menor dejó que saliera de él y rodó a su lado. Ambos agotados.

Jinki sintió cómo poco a poco del semen que había dentro de él comenzaba a salir.

"Ng…" exclamó ante la extraña sensación, no que le molestara, a él le encantaba sentir la esencia de Satoshi dentro casi tanto como amaba sentir a su miembro.

"Ven" Satoshi lo puso encima de él, Jinki no tenía energía para si quiera abrir los ojos. Lo abrazó y besó su cabello.

"A-aún puedo caminar…" susurró.

"Lo sé" sonrió "pero vamos a descansar un momento"

"Bueno…" ambos podían sentir sus acelerados corazones.

Pasados unos minutos el estómago del menor comenzó a exigir comida.

"Hambre…" Con pereza se intentó levantar, pero sus piernas cedieron ante su peso, cayendo sobre su novio.

"Estás bien? Puedes levantarte?" Preguntó esta vez preocupado.

"Sí…" Se levantó más despacio afirmándose de las cosas. Al dar un paso un pequeño dolor le recorrió su trasero.

Desde su lugar Satoshi vio cómo lentamente Jinki iba camino a la cocina, cojeando de vez en cuando.

Jinki llegó a la nevera - después de lavarse las manos y el rostro - y la abrió, sacó una botella de leche y algo para comer. Sacó un vaso y bebió uno al seco, volvió a servirse, pero esta vez lo dejó sobre la mesa mientras comía lo que había sacado.

Satoshi se encaminó a la cocina cuando su propio estómago alegó por comida, ahí se encontró a Jinki desnudo bebiendo un vaso de leche mientras las luces de la calle bañaban su cuerpo perlado por el sudor.

"Hola" Le saludó al abrazarlo por la espalda, Jinki se sobresaltó al sentirlo, pues no lo había escuchado llegar.

"Me extrañabas?" El mayor asintió a la vez que le besaba el cuello. "eso lo tomaré como un sí"

"No te limpiarás?" Preguntó acariciando su trasero.

"Para qué, si va estar lleno de nuevo" Respondió con un brillo lujurioso en sus ojos. "Además, así no necesitamos ir a la habitación por lubricante" le beso los labios antes de echarse otro pedazo de comida a la boca.

"¿Qué estás comiendo?"

"Pollo" le dio un pedazo a la boca.

"Delicioso"

Siguieron comiendo así abrazados.

"Ah… joder, Sato!" gimió al ser penetrado bruscamente por Satoshi.

"So tight!" Gimió en inglés.

Jinki estaba de espaldas a él, sus brazos sostenidos en el mesón de la cocina mientras el japonés lo follaba. Un cambio de ángulo hizo que le golpeara ese punto tan deseado por él "AH!" involuntariamente movió uno de sus brazos mandando el vaso que ambos habían ocupado, el plato donde estaba el pollo y la botella aún con leche, al suelo.

En la cocina lo único que reinaba eran los gemidos de ambos y el choque de cuerpo contra cuerpo en busca del orgasmo.

Ambos gimieron al llegar al clímax a la vez, Satoshi embistiendo con fuerza en su interior mientras las paredes de Jinki le apretaban con fuerza. El menor apoyó su cabeza en sus brazos una vez controló su respiración. Por su lado el japonés le abrazó de la cintura a la vez que se apoyaba en su espalda.

"E-eso… estuvo…"

"Fantástico" terminó él otro por Jinki.

Sus labios se encontraron en un dulce beso. Ambos levantaron sus cuerpos quedando de pie besándose, el mayor aún dentro de él.

"Date vuelta" El coreano asintió. Se acercaron al mesón donde Jinki mostrando su elasticidad, logró quedar de cara frente a su novio sin que éste saliera de él. Sus piernas rodeando su cintura.

Se besaron por largo rato, antes que el mayor lo afirmara con sus brazos y lo trasladara desde la cocina a la cama, donde se recostaron suavemente y se amaron de nueva cuenta.

Los rayos de sol se colaban por la ventana molestando los sensibles ojos del mayor. Sonrió al ver a su novio con su cabeza sobre él durmiendo tranquilamente. Lo cubrió más con las tapas. No sabe en qué momento se han quedado dormidos, mucho menos cuándo se han cubierto con las frazadas, pero tiene grabado a fuego en su cabeza cada vez que Jinki le pedía por más, que arqueaba su espalda y gritaba su nombre, terminando entre sus cuerpos.

Observó la hora y no se sorprendió al ver lo tarde que era, pero la preocupación no era parte de ellos, ya que ese día ninguno de los dos debía levantarse.

¡Oh dios! Nunca le había dolido el cuerpo como ahora. Todos y cada uno de sus músculos se quejaban por el sobreuso. Intentó moverse, pero no dio resultado y sólo soltó un gemido de dolor.

"Estás bien?" Preguntó el japonés al sentirlo. Intentó hablar, pero su garganta estaba seca y rasposa, así que sólo negó con la cabeza, provocando más dolor. "Te duele algo?" Asintió "Qué?"

"Todo" Respondió.

"Perdón, por mi culpa estás así"

"No… yo también lo quise." Con cuidado se acomodó más cerca de él. Se quedaron un tiempo más abrazados, durmiendo de vez en vez hasta sus estómagos lloraban de hambre.

"Iré a prepararte un baño" El mayor se levantó dejándolo solo en la cama.

Jinki poco a poco iba recordando la noche anterior a la vez que se prometía no beber más, al menos a no quedar en la condición de la noche anterior. Intentó levantarse, pero un agudo dolor en la cola le impidió moverse.

"Au!"

"Qué paso?" Preguntó Satoshi al llegar corriendo a la pieza.

"Sato… no puedo levantarme…" le respondió con lágrima en los ojos y un puchero.

"El baño te hará bien" lo tomó entre sus brazos y lo llevó al baño donde lo sumergió en la tina. El menor dio un quejido al sentir el agua caliente contra su piel relajando de a poco sus músculos.

Satoshi cambió las sábanas de la cama mientras esperaba que se cocinara el arroz. Cuando tuvo todo listo entró al baño donde se encontró con Jinki durmiendo tranquilamente.

"Despierta" Le susurró al oído. "Despierta, se te va enfriar el agua y te enf hmp!" sus labios fueron cubiertos por los del menor.

"Te amo"

"Yo también, te puedes poner de pie?" El menor con lentitud se fue levantando, Satoshi lo levantó y lo sacó de la tina para dejarlo sobre la alfombrilla del baño donde se dedicó a secar a su pareja.

Jinki aprovechando que el mayor no traía remera, observó con cuidado las marcas de sus uñas en la espalda y torso de su novio. Un poco avergonzado le preguntó "Tú estás bien?"

"Ah? Un poco adolorido, pero no te preocupes por eso" Con la toalla le secó el cabello antes de tomarlo entre sus brazos y llevarlo a la cama. "Cómo estás ahora?"

"Mejor, aunque aún me duele"

"Descansa, te traeré algo de comer de inmediato" Lo cubrió con las frazadas antes de irse a la cocina.

Luego de descansar y comer lo que el japonés había preparado, Jinki estaba recostado boca abajo en la cama, su entrada ya no dolía tanto como antes, pero aún así él no podía dar más de dos pasos antes que un dolor agudo le recorriera la espalda. Todo por su calentura, se repetía, oh! pero decir que lo había pasado mal sería una completa mentira, disfrutó cada segundo de ello, aunque muy bien no se acordara. No sabía si lo de la cocina había sido antes o después que en el sofá ni la cantidad de veces que había terminado en ninguno de los tres lugares.

Satoshi estaba durmiendo a su lado luego de limpiar el departamento, con una sonrisa en su rostro y una mano rodeando su cintura. Como pudo se acercó más a él sin despertarlo.

Qué pasaría si el mundo realmente se enteraba de ellos, los dejarían tranquilos? Qué dirían sus padres? Podría seguir en la industria del entretenimiento? Qué pasaría con Satoshi? Corea no era un país muy abierto de mente. Serían todas las personas como Chingmae?

Peor aún, que pasaría si Satoshi algún día decidía dejarlo, si las cosas no funcionaban y se terminaban alejando. Sintió cómo su corazón se apretaba, en ese momento él no se imaginaba un futuro donde no tendría al japonés a su lado. Se apegó más a él.

"Te amo" Le susurró al japonés.

No habían ni arribado a la casa, después del concierto en Seúl cuando el celular de Jaejoong comienza a sonar, los otros cuatro le miraron con cansados ojos antes de irse a sus respectivas camas y desaparecer del mundo al menos hasta un par de horas más cuando debían presentarse frente a su manager y que le dijeran lo que tocaba para la semana.

"Oh Manager-hyung, sucede algo?" Preguntó a través del teléfono. Se habían separado hacía menos de diez minutos.

"Sí, el señor Kim quiere hablar contigo mañana por la mañana, no llegues tarde"

"Claro, no se preocupe" Cortó la llamada luego que el manager le dijera la hora en que debía presentarse. A las siete y treinta de la mañana, eso le dejaba algo como tres a cuatro horas de sueño si preparaba algo rápido para comer.

En la cocina se encontró con Changmin con la cabeza apoyada en la mesa, sintió lástima por el maknae.

"Comida…" fue todo lo que le dijo antes de cerrar los ojos de nuevo. Jaejoong se dispuso a hacer un poco de arroz para el menor de todos.

"Boo, deberías ir a descansar" Habló Yunho al abrazarlo por la espalda. El otro negó con la cabeza y se dedicó a cocinar.

Luego que todos comieron algo y se fueran a duchar, Jaejoong se acostó al lado de su novio para quedarse dormido en menos de un suspiro.

Taemin estaba sentado en la cafetería de la academia. Para ser domingo estaba bastante vacía, ya que todos aprovechaban el fin de semana para poder practicar, especialmente los que no podían durante la semana. Pensaba en su hyung que pronto se iría y, a pesar que prometió llamar todos los días, no sería lo mismo. Una lágrima bajó por su mejilla al recordar los buenos tiempos juntos, aquellas veces donde peleaban y hacían travesuras juntos.

"Puedo sentarme a tu lado" Preguntó un chico bastante más alto que él con grandes ojos. Él simplemente asintió. "Estás bien?" Preguntó

"Oh, sí, sí no te preocupes"

"Choi Minho" Se presentó el mayor.

"Oh, tu eres amigo de Kibum-hyung!" Respondió cuando lo vio más detenidamente, el otro sólo sonrió y asintió. "Lee Taemin, mucho gusto en conocerte"

Ambos conversaron por bastante tiempo sobre pequeñas cosas de la vida, al final, Taemin le terminó contando el por qué de su tristeza y sólo que se iba a sentir cuando su hermano mayor se fuera.

"Taemin-ah!" Gritaron desde la puerta, al girarse vio a Kibum-hyung junto a Jonghyun-hyung, ambos con las remeras mojadas. "Oh! Minho-ah! Cómo están?"

"Bien" El mayor asintió "Por qué tan… sudados?"

"Ah…" Dijo Jonghyun "Práctica de última hora"

Se quedaron ahí conversando los cuatros, integrando al grupo a Minho quien daba pequeños aportes a su conversación, pero que siempre lograba sacar sonrisas de los otros tres.

"¿Crees que esté bien que lleguemos a su departamento sin avisar, mamá?" Preguntó Rose a su madre en el Aeropuerto Internacional de Seúl.

"No te preocupes, además, tu también lo echabas de menos"

"Eso es mentira!"

"Claro, por eso me insististe una semana en que me querías acompañar" Ambas sacaron el equipaje que les correspondía y se fueron a la salida a tomar un taxi.

Luego de enterarse que ese año Satoshi no iría a verlas a los Estados Unidos, la madre de éste había decidido ir a verlo a él y de paso a su familia, luego de una gran discusión con su marido al respecto decidió llevar a Rose con ella, le haría bien el cambio de aire.

"Hola" Dijo Satoshi al despertarse y encontrarse con el rostro de su amante.

"Hola" respondió él con un beso en la nariz.

"¿Qué hacías?"

"Pensaba"

"En qué?"

"En… Chingmae" Satoshi le quedó mirando "O en lo que quiso hacer, Satoshi que pasará si se enteran las personas, qué pasará contigo?"

"Conmigo? No seré el primer médico gay de la historia, Jinki. No te preocupes por eso"

"Siempre dices que no me preocupe, pero lo hago de todas formas, es casi imposible que no me preocupe!" Dijo sentándose en la cama a pesar del dolor que le provocó hacerlo.

"Es estúpido que te preocupes por algo que podría o no pasar!"

"Pero si pasa hay que estar preparados, no lo crees?"

"Escúchame Lee Jinki, si la gente se llega a enterar, puede que varias puertas se nos cierren, quizás yo no obtenga mi trabajo de ensueños, pero no significa que no ejerceré la medicina. A pesar de no ser un país muy tolerante tienen leyes para nosotros."

"Pero si…"

"Pero si nada. Jinki, yo te amo y… proyecto mi vida contigo. No dejaré que nada me separe de ti, mucho menos lo que diga la gente, a no ser que tú mismo lo quieras."

"Por qué estás tan seguro?" preguntó con su rostro escondido en su pecho.

No, no estaba seguro, sí le preocupaba qué es lo que haría si no le daban trabajo, no se sentiría bien si él no trabajaba y separarse de su pingüino no estaba en discusión, él lucharía con uñas y dientes si alguien intentaba arrebatárselo de su lado.

Le respondió besándole los labios.

"Muchas gracias" Dijo Rose mientras le pagaba al chofer del taxi y su madre bajaba sus cosas.

Corea, era su primer viaje a este lado del mundo y era por su hermano. Describir cuánto quería Rose a Satoshi era casi imposible, podría decirse que lo quería mucho más que su hermano de sangre, John, y que, a pesar de los kilómetros que les separaba, lo sentía mucho más cercano que el mayor de todos. Muchos recuerdos le llenan la cabeza mientras observa el edificio de cinco pisos donde vive el japonés.

Satoshi y Jinki estaban regaloneando en la cama, el menor ya se sentía bastante mejor y habían decidido no levantarse, pues poco quedaba del día, cuando sintieron el timbre del departamento.

"Esperas a alguien?" preguntó el menor con su cabeza apoyada en el pecho del japonés mientras escuchaban música. Hacía tiempo que no estaban así los dos, acurrucados en la cama tranquilos escuchando música.

"No…" El timbre se volvió a escuchar. "No quiero ir…" Bajó su mano que descansaba en la cintura de su novio, hasta la cadera e inconscientemente le comenzó a hacer cariño con el pulgar.

"Pero si es alguien importante?"

Satoshi iba a contestar pero sintió la voz de su madre atravesar las paredes.

"Satoshi, espero que tengas una buena razón para dejar a tu madre esperando en la puerta!"

El mayor se sentó inmediatamente en la cama dejando caer a su novio contra la almohada. Rápidamente se coloca un pantalón de buzo y una remera para ocultar las marcas de las uñas de su amante.

"Quédate acá, le diré que estás durmiendo" le besó los labios a la vez que el otro sonreía.

"Como si eso la detuvo la vez pasada" Se besaron de nueva cuenta, antes de separarse cuando el timbre volvió sonar aún más fuerte.

"Hermano!" Gritó Rose cuando lo vio y se le lanzó encima para abrazarlo.

"Ro-rose?" Correspondió el abrazo apretándola más hacia él.

Por su lado Jinki escuchó el alboroto de la entrada y decidió levantarse, su trasero ya no dolía tanto como en la mañana y se creía capaz de caminar. Tomó el pantalón que estaba al final de la cama junto a la remera verde que usaba para dormir.

"¿Está durmiendo?" Pregunta su madre luego de cambiarse de zapatos a pantuflas a la vez que le pasa sus bolsos a su hijo.

"Sí, tuvo un día emocionalmente agotador" suspiró.

"Qué pasó?" pregunto la menor de la familia.

En eso se siente un ruido en la habitación seguido de un quejido de dolor. Faltó tiempo para que le japonés fuera a ver qué es lo había pasado.

Al entrar a su habitación se encuentra con su novio en el suelo de lado con una mano sobándose la cola.

"Estás bien?" Preguntó levantándolo y dejándolo en la cama.

"Sí, sí, sólo me resbalé" hizo un puchero tomando a Satoshi de la remera y abrazándolo. Realmente le había dolido, por un descuido suyo se había enredado consigo mismo y había caído sentado golpeando su sensible anatomía.

"Vino mi hermana" dijo el mayor acariciando el cabello de su novio, aunque éste no le dijera sabía que le dolía.

"Rose?" él asintió con una sonrisa en su rostro.

Esperaron que el dolor se apaciguara antes de levantarse y paso lento dirigirse a la cocina, donde los esperaban la madre y hermana del japonés.

Jinki no había recorrido el departamento desde la noche anterior, así que al verlo otra vez fugaces imágenes llegaron a su cabeza logrando sonrojarlo, especialmente donde se encontraba su suegra con la taza de té que había hecho.

"Cariño, estás bien?" Preguntó la señora al verlo con el rostro rojo. Él sólo asintió. Satoshi sólo rió bajo al entender el por qué de la reacción de su pareja.

"Sí, no se preocupe. Hi, I'm Jinki"

"He's super cute!" Dijo intentando lanzársele encima para abrazarlo, pero no contó con que su hermano se interpusiera entre ambos.

"No, Rose, se mira, pero no se toca" Le dijo a la pequeña, mientras rodeaba con sus brazos a un sonrojado Jinki. Los ojos de la chica viajaron por el rostro sonrojado de su cuñado parando en ciertas manchas en el cuello de éste.

"Pero parece que tu ya lo has tocado" El sonrojo en ambos aumentó, a la vez que la madre de ambos se reía "C'mon…! No tiene hermanos? Un primo quizás?"

"Oye! Tu eres muy chica para preocuparte en chicos"

"Pero déjame abrazarlo, entonces!"

"No, es mío!"

"Mamá! Satoshi no me quiere prestar a su novio!" Jinki miró a ambos hermanos – aún siendo abrazado por el mayor – y largó una ligera risa al igual que su suegra, quien seria le respondió.

"Es el novio de tu hermano, no te gustaría que cuando tu te consigas novio, tu hermano lo quisiera monopolizar." El japonés miró como la mitad asiática inflaba las mejillas y le saco la lengua a la vez que apoyaba su cabeza en el hombro de Jinki.

Les sirvieron la cena a las dos mujeres mientras ellos tomaban algo de té, conversando tranquilamente sobre las cosas en Los Ángeles. La madre de Satoshi notando lo incómodo que estaba el coreano cada vez que se sentaba.

Por su parte el coreano tuvo un difícil tiempo siguiendo el hilo de la conversación, pues varias veces pasaban del coreano al inglés sin que ninguno de los tres se diera cuenta, al parecer éste hecho era algo muy común en los tres.

"Satoshi" Le susurró a su novio, estando ya en la cama. Rose y su madre estaban en la habitación que le habían pasado a Taemin, durmiendo.

"Hm?"

"Cómo se dice Te Amo en japonés?"

"Aishiteru" respondió con una sonrisa.

"Aish'teru" Le susurró al oído.

"Watashi mo. Yo también."

Los días – semanas – que le siguieron fueron muy agotadores para el coreano, ya que se acercaban las audiciones para ser uno de los posibles candidatos para estar en el próximo grupo de la SM. Tenía ensayos a todas horas del día, de canto y de baile. Debía ser excelente si quería quedar dentro de ellos. Además de eso, debía asistir al trabajo que había conseguido hace unos meses para alivianarle la carga a sus padres, trabaja entregando diarios por las mañana y trabajos específicos las tarde que tenía "libre" o los fines de semana. Aparte, debía asistir a su madre en la carnicería fin de semana por medio.

En la academia de la SM, pasó mucho tiempo compartiendo con los chicos, nunca calzando con el tiempo que éstos se reunían con Minho.

"Ah!... estoy muerto" Comentó mientras se sentaba en el comedor.

"Hyung, cómo está Satoshi-hyung?" Preguntó Taemin, el pequeño le había tomado cariño al japonés después de saber toda la historia de su ataque, sus otros hyungs no sabían de eso. Jinki con la cabeza apoyada en la mesa sonrió un momento.

"Bien, su madre y hermana están de visita" observó su reloj viendo la hora. Dentro de media hora tendría que ir a buscar a Rose a la casa de sus tíos y dejarla en el centro comercial donde se encontraría con su hermano. Satoshi le había enviado un mensaje pidiéndole el favor si es que no estaba ocupado, ya que había surgido algo en el hospital obligándolo a salir más tarde y para su suerte, tenía las siguientes dos horas libres.

"Yah! Jinki Hyung! Siéntate bien o te dolerá tu espalda" Llegó Kibum junto a Jonghyun quien lo había estado esperando afuera de su aula para ir a comer juntos.

"Lo siento, Kibumie" Respondió sentándose derecho.

Jonghyun, Kibum y Taemin, ya eran considerados para el próximo nuevo grupo de la SM y por eso ellos no debían pasar por la siguiente audición y a pesar que su entrenamiento era mucho más duro que el de él, le encantaría estar en sus zapatos.

Volvió a mirar su reloj, esperando que no se le pasara la hora.

"Oh! Jinki Hyung tiene una cita?" Preguntó Taemin. Los otros dos le miraron fijamente.

"Ah? No, no, sólo tengo que ir a buscar a alguien"

"Sí, a alguien." Murmuró Jonghyun antes de probar un bocado de su almuerzo.

"Es sólo…"

"Bueno si no nos quieres decir, no te obligues" Fue Kibum quién lo dijo, comenzando a comer lo que había preparado en la mañana, Jonghyun tenía la misma comida que él.

"La hermana de mi… amigo, con quien comparto departamento, está en la ciudad y me pidieron si la podía ir a buscar a la casa de sus tíos"

"Y así parten todas las historias de amor, con la hermana de tu mejor amigo" Comentó Jonghyun

"No, es demasiado pequeña" Kibum y Taemin le quedaron mirando con curiosidad. Tomó un pedazo del sándwich que había traído de almuerzo.

"No es de pollo?" Preguntó Taemin, Jonghyun y Kibum se detuvieron en seco.

"No, es de atún, lo hizo Rose esta mañana" Sonrió un poco sin que pasara desapercibido por los menores. La mamá de Satoshi y Rose les habían estado preparando la comida, por lo general la señora Price les preparaba el desayuno y almuerzo a sus Hijos, mientras que Rose siempre los sorprendía en la cena con sus nulas habilidades en la cocina – que siempre terminaba con él o Satoshi cocinando algo rápido, mientras su madre se reía de su hija -. Para su sorpresa el sándwich estaba bastante bueno.

"Así que Rose" Dijo Jong con un tono burlesco. Jinki se sonrojó un poco, pero la pequeña le había insistido que no había necesidad de tratos formales, ya que eran familia. "Ajá!" apuntó al sonrojo del mayor que hizo que éste se sorprendiera y trapicara.

"Hyung! Estás bien?" Taeminnie le golpeó la espalda.

"Gracias" Respondió tomando un poco de agua.

Después de comer su almuerzo y conversar un rato más con los chicos, tomó sus cosas y se fue a buscar a Rose.

Rose estaba afuera del departamento esperando por Jinki, sus ojos estaban rojos por las lágrimas que había derramado anteriormente. No era su culpa que no compartiera los mismos pensamientos que sus primos y mucho menos con sus tíos. Había pasado un rato horrible a su lado, su madre había acompañado a su tía – su hermana – al médico y la habían dejado con sus primos.

"Rose!" Gritó Jinki en cuanto la divisó. Ella trató de ocultar sus ojos hinchados bajo unas gafas de sol.

"Jinki-oppa!" Gritó en respuesta.

"Lamento la espera, pero cosas suce…" Se detuvo a mitad de frase cuando la menor se abrazó fuerte a él. "Qué pasó?" Preguntó alarmado, respondiendo el abrazo. Ella negó con la cabeza.

Pasado unos minutos, Rose se separó de él y se limpió los ojos de las lágrimas que le quedaban. Jinki le pasó un pañuelo para que se secara el rostro.

"Ahora me dirás qué pasó?"

"Son… es que ellos… Argh! No importa…" Negó con la cabeza y comenzaron a caminar hasta la parada de autobús para ir al centro comercial.

De a poco le fue contando lo que había pasado ese rato que estuvo con sus familiares.

"Nunca me había contado la existencia de ellos" Dijo el mayor cuando ya iban camino a su destino.

"Es normal, Satoshi no los considera familia, así como ellos tampoco lo consideran a él y lo que me da más rabia es que es sólo por el país de origen. Qué tiene de malo?, Satoshi es el único que conozco que puede hablar tres idiomas fluido, sin miedo a equivocarse… ellos con suerte pueden hablar uno solo"

"No hables mal de ellos, Rose, puede que en algún momento los necesites"

"NUNCA!" gritó sobresaltando a los ocupantes del transporte, Jinki avergonzado se disculpó con ellos. "Prefiero vivir en la calle que pedirles algo."

"Yo nunca permitiría que vivieras en la calle, Rose" Comentó con una sonrisa, la chica se sonrojó un poco, pero devolvió la sonrisa.

Satoshi había sido tan afortunado en encontrar a alguien como Jinki. Lo que daría ella por tener la misma suerte que él.

"Ven, ya llegamos" Se bajaron del vehículo y se dirigieron al centro comercial.

"Jinki, cuando seas una estrella famosa" Preguntó ella comiendo un helado "A quién le darías tu primer disco?"

"A mis padres" Respondió sin pensarlo "En especial a mi madre, porque a pesar que no la veo mucho, ella siempre me ha apoyado todos estos años, incluso confabuló con Satoshi-hyung para que ingresara a la compañía"

"Oh… y el siguiente?"

"A Satoshi-hyung, obviamente"

"Y a mí no me darás ni uno" Le preguntó con ojos grandes y expectantes, él sólo rió antes de contestar.

"No, tendrás que comprarlo" se rió por la cara de la menor.

Se sentaron en una banca que había bajo un árbol y conversaron de la vida, en eso estaban cuando llegó Satoshi. Luego Jinki voló a la academia – no literal, Satoshi se ofreció a llevarlo -.

La mañana del viernes, fue una mañana de tristeza. Lamentablemente la señora Price y Rose debían marcharse. Lágrimas corrían por las mejillas de las mujeres, pero se iban contentas y con buenos recuerdos de su estadía en el lugar.

Para la tarde, Jinki era un manojo de nervios, caminaba de un lugar a otro en la academia como león enjaulado. Era el mismo día de las audiciones y no quedaban muchos cupos, según los rumores eran sólo los dos cupos que querían llenar antes de formar el grupo nuevo.

Jaejoong había asistido a la reunión con una supervisora que había mandado el señor Kim, ya que él debía atender una reunión importante. Según la supervisora, él había sido elegido para ver a los candidatos que se presentarían ese viernes. Así que, como se lo habían pedido, se había presentado a las siete de la mañana en la academia que ya raras veces visitaba. Media hora después salía de la sala de conferencias donde había estado reunido con algunos profesores y el futuro manager del grupo.

A las doce del día habían tenido un descanso para que ellos almorzaran.

Jaejoong caminó por los diferentes pasillos recordando sus tiempos de treinee, ya hace unos cuantos años atrás.

"No te pongas nervioso"

"No lo estoy" Jaejoong escuchó tras la puerta. Al parecer la persona estaba hablando por teléfono.

"Lo harás bien" Esta vez no hubo respuesta. "Jinki…"

"Y, y que pasa si no me eligen, ya sabes que me rechazaron una vez…" Esto llamó más la atención del mayor.

"No te rechazaron Jinki, deja de pensar así, lo harás bien y si no te aceptan…"

"Intentaré de nuevo"

"Por qué?"

"Porque éste es mi sueño, y no descansaré hasta que se vea cumplido"

"Así es, no lo olvides; y cuando te acepten celebraremos, así como nosotros lo sabemos hacer" El chico que estaba en la sala se rió. "Y si no, pues me tocará subirte el ánimo, qué te parece una cena a la luz de las velas" ¿Qué? Se preguntó aquel que escuchaba tras la puerta.

"Fantástico"

"Estás bien?"

"Ajá"

"Lo harás espectacular. Debo irme, ocurrió un accidente"

"Gracias por escucharme, cuídate"

"Siempre. Te quiero, nos vemos a la noche"

"Yo también…" Después hubo un silencio continuo. Jaejoong asumió que habían colgado.

Jaejoong se alejó para que no lo vieran y se dirigió al lugar donde estaban las audiciones.

Pasaron horas donde él no encontraba a nadie que valiera la pena, aparte de un rapero que había sido seleccionado por la mañana, a media tarde ya se estaba rindiendo en encontrar a alguien que estuviera bajo los estándares de todos los presentes. Pero no pasó mucho tiempo antes que la ficha de Lee Jinki cayera en sus manos. Él se sorprendió al ver la fotografía, ya que lo había reconocido como el chico que había estado hablando por teléfono más temprano.

A Jinki le sudaban las manos, estaba nervioso, como nunca antes había estado, esta era su segunda oportunidad. Su corazón acelerado palpitando fuerte en sus oídos. Saludó a los presentes y se sorprendió de encontrar ahí a Kim Jaejoong, como si no fuera suficiente la presión.

"Bueno Jinki, cuando quieras puedes empezar" Se sentó en el piano y tocó una melodía triste que le acompañó su dulce voz, conmoviendo a los presentes, quienes, a pesar de esto, escribieron bastante en sus hojas de anotaciones.

"Bien, Jinki-ssi, quiénes son las personas más importantes y por qué"

"Mis padres" Y mi novio, añadió mentalmente ", quizás no les hizo gracia al principio que quisiera aventurarme en esta industria, pero luego no dudaron en mostrar todo su apoyo" Era la primera vez que le hacían preguntas.

"Ajá" Asintió uno de los presentes. "En tu record dice que vives con un amigo acá en Seúl, supongo que no te molestaría compartir departamento, entonces, con otros chicos"

"Para nada"

"Creo que eso es todo" Dijo uno de los profesores.

"Disculpe, Jinki-ssi" Habló Jaejoong, logrando tensar al menor. "Qué pasaría si no se te tomara en cuenta en esta ronda?" Todas las miradas viajaron desde el cantante hasta el más joven.

"Lo intentaría de nuevo, las veces que fuera necesario" Sus ojos brillaban con determinación. "Porque siempre he querido ser cantante, éste es MI sueño y lucharé con todo lo que tengo para que se vuelva una realidad."

"Pero ser Cantante conlleva a una gran cantidad de estrés, pocas horas de sueño y largas jornadas de ensayos y grabaciones, crees ser capaz de soportarlo?"

"Sí, todo el esfuerzo vale la pena si al final del día veo que las fans se ríen conmigo y disfrutan de las canciones que le canto así como yo disfruto de cantarlas."

"Y qué pasa con tus compañeros, qué pasa si ellos quieren rendirse"

"Trataré siempre de apoyarlos y ayudarlos, de cuidarlos como hermanos y de sostenerlos si necesitan un poco de tiempo para recuperar sus fuerzas"

"Bien, eso es todo" Dijo sonriendo Jaejoong.

Jinki se despidió de ellos y salió al pasillo, dónde se sorprendió de encontrar a Kibum y Taemin esperando por él.

"Hyung!" Gritó el menor. "Cómo te fue?"

"No lo sé" Dijo con una sonrisa, sin saberlo se sentía feliz consigo mismo.

"Cómo no vas a saber, te fue bien o te fue mal?" El mayor hizo un puchero ganándose un regaño de Kibum y una risa del menor.

Al finalizar la tarde, los profesores ya tenían una decisión tomada, gracias a la ayuda de Jaejoong el asunto se les había hecho mucho más fácil.

"Oh, debemos irnos" Comentó el menor.

"Ah, verdad" Siguió Kibum.

Jinki se quedó solo en el pasillo, bueno no solo había otros aspirantes que le acompañaban, pero todos estaban ensimismados y nadie parecía tener ganas de conversar.

La espera era horrible, él lo sabía. Y si llamaba a Satoshi?... No, ya lo había llamado más temprano, no lo molestaría otra vez por sus absurdos nervios.

"Lee Jinki" llamó uno de los profesores…

"Kibum, Taemin, lo estábamos esperando" Los recibió un joven unos pocos años mayor que ellos.

"Jonghyun-hyung!" Saludó Taemin al ver a su hyung sentado frente al joven.

"Sabes para qué nos han llamado" Preguntó Kibum a su Hyung sentándose a su lado.

"Ni idea"

"Bueno, al parecer los otros demorarán. Así que se los diré a ustedes primero" Los otros se miraron entre ellos sin saber qué es lo que pasaba. "Felicidades, ustedes son parte del nuevo grupo de la SM cuyo nombre será SHINee" Los tres se quedaron en silencio, observando al joven frente a ellos. "Yo seré su manager, mucho gusto en conocerlos" Los tres chicos aún no reaccionaban.

"AH!" gritó Kibum abrazando a Jonghyun quien medio aturdido regresó el abrazo. Luego abrazó al pequeño Taemin quien sonreía de oreja a oreja y contenía su felicidad, pero al ser abrazado comenzó a saltar con Kibum de un lado a otro.

"Calma, chicos, aún faltan dos integrantes"

"¿Quiénes son? Los conocemos? Ya los eligieron?" Preguntaron los tres al mismo tiempo.

"Sí, hoy los eligieron de hecho, tiene que estar por llegar uno de ellos" No acabó de hablar y tocaron la puerta.

"Buenas tardes" Habló una voz grave, los otros inmediatamente lo reconocieron.

"Buenas" Respondió el manager "Les presento a su rapero, Choi Minho"

"Minho-ah!" Saludó Kibum, hiperventilando, el más alto se sorprendió de verlo ahí a todos. Él ya había sido informado de su ingreso al nuevo grupo.

Jinki caminaba por un pasillo bastante oscuro debido a la hora, estaba nervioso. El profesor no le había dicho para qué tenía que ir a esa sala tan tarde, sería para otra ronda de preguntas? Sería para decirle que no estaba calificado para ser parte de la compañía y lo echarían de una buena vez?

Sintió bulla dentro de la sala, personas celebrando. Suspiró hondamente antes de tocar la puerta.

"Permiso" Dijo antes de ingresar.

"… Y les presento al líder del grupo Lee Jinki"

"Ah?"

Qué? Ha-había dicho líder del grupo? había sido seleccionado para el grupo? E-estaba dentro del grupo? Era el líder… el LIDER del grupo?

"Jinki-hyung" Llamó Jonghyun, el le miró con los ojos bien abiertos así como su boca. "Estás bien, estás llorando"

Sí, lloraba, pero no de pena ni de rabia mucho menos de frustración, porque esta vez había quedado, le habían aceptado…

"Bienvenido a Shinee, Lider Jinki" Dijo el mánager. El sonrió.

Una sola cosa estaba en su cabeza ahora.

LO HABÍA LOGRADO!

Continuará

Ah con respecto al cap anterior sí tenía algo que decir. Jinki SI fue segundo de su clase =D.

Otra cosa, yo sé que en Corea al casarse, la mujer NO pierde su apellido (de hecho hay un trato diferente tú la puedes llamar no sé Señora Kim de Lee o sólo Señora Kim), pero como no sé cómo se llama la madre de Jinki la seguiré nombrando Señora Lee.

No sé si es común en corea que una pareja tan pequeña en edad se haya ido a vivir junta, pero recordemos que Satoshi se crió al estilo americano y que sé que tampoco es TAN normal, pero bueno, es más factible.

Sé que en las épocas de Trainee Onew, pasaba tiempo con algunas de las chicas que ya están en un grupo, pero eso no lo pude ni lo voy a poner porque no tiene nada que ver con mi fanfic.

Se despide Mito.

GRACIAS POR LOS SALUDOS DE CUMPLEAÑOS

INICIADO: Sábado 06 de Agosto 2011, 0.36

FINALIZADO: Miércoles 14 de Septiembre 2011, 23.09