Capitulo 2
El sol brillaba débilmente mientras se ocultaba en las nubes del atardecer y él joven galeno lo admiraba pensativamente.
-Señor Li…
Interrumpió una grave voz el hilo sus pensamientos, cuando se volteó no pudo más que confirmar lo que sabía. Que era su apreciado Wei quien le llamaba.
- Si Wei, dime.
-Mi señora Ieran desea verlo, señor.
-Si, está bien, enseguida voy Wei.
Dicho esto, el aludido asintió en silencio y se retiró. Suspirando Shaoran decidió dejar su despacho y alejarse de aquella ventana que le mostraba la majestuosidad de la naturaleza y que sólo le traía pensamientos confusos.
Aunque ahora era un fuerte y decidido joven de 20 años, no podía evitar volverse melancólico cuando el sol se ponía y le traía tan bella vista. Es absurdo, debo dejar de pensar en estupideces y concentrarme en mis obligaciones, son lo primero. Se dijo mientras se dirigía al despacho de su madre.
-Madre, con permiso. -dijo con actitud sumamente seria cuando llegó.
-Adelante Shaoran, debemos hablar de asuntos de suma importancia y que pueden llegar a ser algo preocupantes para todos.
-¿Preocupantes? ¿Madre, qué sucede? -respondió con auténtica preocupación reflejada en sus ojos. Si bien ahora era el cabeza del clan Li, y era respetado por todos, tanto familia como clanes vecinos o integrantes del Consejo de Magia Oriental. Una importante organización de magia encargada de preservar el secreto de la existencia del poder mágico.
Eso no lo habilitaba a saber todo sobre todo. Ante su negativa a integrar el Consejo, su madre había asumido un puesto provisorio, que más bien ocupaba con el objetivo de estar informada explícitamente de las decisiones que se tomaban. Y gracias a ella, se enteraba de cosas de gran importancia que no eran comunicadas a todos los clanes mágicos existentes y que se mantenían en absoluto secreto a no ser que se dispusiera lo contrario.
-Algo extraño ha estado sucediendo en los últimos días, los maestros de magia y el jefe de la sede en Japón del Consejo han sentido fugaces pero fuertes presencias de magia oscura en sus alrededores. Descartan la idea de una tentativa de ataque a la sede ya que en Japón la magia no tiene la misma connotación que tiene en China y por lo tanto no creen que alguien quiera atacarlos.
-En pocas palabras, creen que la magia allí no es tomada en serio y que nadie se atrevería a atacar su prestigiosa sede.
Una dura mirada de reprobación fue lo único que recibió como respuesta el joven jefe del clan ante su comentario.
-Como te decía, Shaoran, a pesar de que el Consejo no cree que alguien tenga la osadía de atacarlos quieren investigar en profundidad sobre el tema. En la última reunión que se celebró, se habló sobre el tema y se pidió la ayuda de voluntarios capacitados en los clanes para encargarse de la misión de viajar a Japón a investigar bajo las estrictas normas de preservar el secreto de la magia y no hacer manifestaciones públicas.
El jefe del clan Zhao se ofreció voluntariamente y como ese clan ha rivalizado desde hace años con el nuestro no pude más que aceptar el ofrecimiento que, acto seguido, hizo el Jefe del Consejo para unir al clan Li a la investigación.-
Shaoran por su parte, no se sorprendía de lo que su madre decía. Conocía bien al Jefe del Consejo actual, un señor de elevada edad destacado entre los suyos por su gran sabiduría. Sin embargo, el viejo Jiabao Xie, también disfrutaba de la rivalidad entre los clanes y le gustaba ponerlos a prueba. Sin duda era esa la razón de su ofrecimiento, que su honrada madre en razón del orgullo no pudo negar.
-Pretende que yo viaje a Japón cuando usted fue quien aceptó el ofrecimiento, ¿o por qué me da esta información con tanto detalle? Normalmente no suele ser tan explícita, madre.
-En efecto, Shaoran. Como jefe del clan Li es tu deber, además no olvides que eres uno de los hechiceros más poderosos de estos tiempos aunque te niegues a asumir funciones en el Consejo de Magia Oriental. Y por si aún te quedan dudas acerca de la cuestión, te recuerdo que nuestro clan es uno de los más poderosos de China, integrado por descendientes del mago Clow Reed y como tal, es necesario conservar una reputación. En definitiva, partirás mañana mismo si es posible.
-Como ordene madre. -replicó seriamente el aludido.- Si me lo permite, me retiro. Tengo que gestionar los trámites de mi repentino viaje y hacer los preparativos necesarios.
-Te alojarás en Tokyo, Shaoran. La sede japonesa ha dispuesto todo, una casa, un vehículo, en fin lo necesario para que te muevas tranquilamente por la ciudad.
-¿Qué pasará con Yugo Zhao? ¿Dónde se alojará y que hará allí? Considero innecesario que dos personas busquen lo mismo en el mismo sitio.
-En efecto, el jefe del clan Zhao cumplirá sus funciones en la ciudad de Yokohama donde también se han sentido las mismas presencias de magia oscura.
-Me alegra saber que no compartiré ámbitos con ese sujeto. Quien es todo menos una persona "amigable"
Silencio fue la única respuesta de la majestuosa dama. Ante eso, el joven se dispuso a salir sin embargo su madre le dio una última instrucción.
-En esta ocasión, partirás sólo. Es tu deber ocuparte personalmente de la situación y sin intermediarios innecesarios.
-Eso quiere decir que Wei no me acompañará. -dijo el aludido, más que como una pregunta dándolo por hecho.
-En efecto. -fue la única respuesta de la señora Li.
Terminada la larga charla, de hecho una de las más largas que tenía con su madre desde hace días o quizás meses, el joven chino se dispuso a preparar todo para su largo viaje. Porque algo en su corazón le decía que sería largo. Esta extraña sensación, este malestar que siento, no puede ser indicio de nada bueno. Pensó.
