Título: My Favourite Book.
Pareja: Santana/Brittany, Kurt/Sam.
Resumen: Todo comienza con un par de libros perdidos, una pluma, tinta y el intercambio de historias y secretos durante la noche. Y por supuesto, magia. Harry Potter/Glee-verse.
N/A: Aquí está el capítulo 2 (¡Al fin! xD) ¡Muchas gracias por todos los comentarios! Realmente me sorprendió la acogida que tuvo la historia, y bueno con respecto a sus sugerencias voy a mantener el Faberry en lo platónico. En cuanto a Kum, digamos que todavía lo pienso, pero veremos a donde me lleva la historia ;).
Disclaimer: Glee y el universo Harry Potter no me pertenecen, tampoco los personajes. Sólo los estoy usando sin ningún fin de lucro, sólo diversión.
My Favourite Book
Parte II
Sam observa cuidadosamente como su mejor amiga devora la comida. No está muy seguro de qué es lo que se está metiendo en la boca y tiene el presentimiento que la rubia tampoco lo sabe, sólo se echa cosas y las pasa con el zumo de calabaza (sólo espera que no se coma los cubiertos). Al menos ahora sabe de dónde sacó Lord Tubbington sus hábitos en la mesa (porque el gato se niega a comer en el piso).
−¡Britt, come más lento!− Le regaña finalmente, temeroso de que vaya a atragantarse.
−Lo siento, estoy muy emocionada.− Se disculpa conteniendo la risa.− ¡Sólo quiero que acabe la cena!
Oh claro, la chica Slytherin.
Frunce el ceño sin saber si expresar (por enésima vez) su preocupación por toda la situación. Nadie puede culparlo, él ha tenido muchos encontrones con las serpientes, en especial con Karofsky y Azimio (no olvidar los desaires que Kurt le ha hecho) y ha salido muy lastimado después de cada lucha (la enfermera ya es como su mejor amiga). No quiere que Britt pase por algo así, sabe que no será capaz de soportarlo, tiene un corazón demasiado puro para ser contaminado por la maldad de las serpientes.
Aunque también conoce la determinación y terquedad de la rubia, así que sabe que no será capaz de hacerla cambiar de opinión.
−Ten cuidado, ¿Vale?− Le pide con expresión seria.
−Por supuesto.− Asegura y siguen comiendo en silencio.− ¿Vas a quedarte para la Navidad?− Pregunta tratando de romper el pesado silencio. Sabe que están a principios de Noviembre (y que las vacaciones están lejos aún), pero no soporta la mirada preocupada de su mejor amigo. Ya le ha enumerado todos los riesgos que conlleva relacionarse con los Slytherin (¡Le hizo una lista con más de cien puntos!) y ella está dispuesta a correr cada uno de ellos.
¿Tan difícil es creer que se puede cuidar sola? ¡Además Lord Tubbington estará con ella! (Se pueden burlar, pero el gato en venganza, le hizo la vida miserable a Artie por casi dos meses, después de su ruptura –y durante el noviazgo también, pero eso no importa ahora- así que confía plenamente en que pueda ayudarla en caso que la Slytherin tenga malas intenciones).
−Aun no lo sé.− Contesta Sam pensativo.− Pero creo que me iré a casa, ya sabes, para pasar tiempo con mis hermanos ¿y tú?− Él sabe que Britt quiere desviar el tema y acabar con la ligera tensión que hay en el ambiente y le va a seguir el juego porque realmente no quiere reñir con ella por culpa de una Slytherin sin cara.
−Me voy a casa, este año irán todos mis parientes y harán una enorme fiesta.− Contesta con una sonrisa. Sus parientes están muy locos, son muy divertidos y siempre terminan haciendo cosas extrañas que terminan con alguno convertido en alguna criatura extravagante (incluso para el mundo de la magia).
Terminan de cenar mientras hablan de la Navidad, evadiendo con éxito el tema de conflicto.
−Hoy iré a la biblioteca para terminar con mis deberes.− Murmura Sam en voz baja, cuando salen del gran comedor. Brittany lo mira unos segundos fijamente, como si pudiese ver a través de las palabras del rubio y cuando éste comienza a sonrojarse, todo hace clic. Oh.
−¿Vas a acosar a Kurt?− Pregunta directamente, provocando que su amigo soltase un ruido ofendido.
−¡No es acoso!− Grita y mueve la cabeza de lado a lado rápidamente. Brittany se ríe cuando a él se olvida negar la parte donde estará viendo a Kurt (ambos saben que Sam sólo va a la biblioteca cuando escucha que Hummel irá, si no, suele evitarla como a la peste).
−Sammy… es acoso si te sientas en una esquina oscura, finges leer un libro y no despegas la mirada de donde Kurt está.−Brittany ladea la cabeza hacía la izquierda y frunce los labios, pensativa.− Es un poco espeluznante, si me lo preguntas.
−Pues no te lo pregunte.− Infla las mejillas, siempre lo hace cuando se ofende por algo. Brittany siempre se ríe cuando lo ve y hoy no es la excepción.− ¿No tienes que ir a hablar con una serpiente?
−¿Y tú no tienes que ir a acosar a una?− Replica risueña.
Sam se va en dirección opuesta a ella, caminando con aire ofendido causando que la risa de la rubia inunde los pasillos.
-0-
Lord Tubbington ve a su dueña con diversión (o eso le parece a Britt), ésta va saltando por toda la habitación intentando ponerse los pantalones del pijama mientras trata de lavarse los dientes al mismo tiempo (mientras salta no hace ni uno ni lo otro). Su intención es ahorrar tiempo, pero lo único que está logrando es divertir a su gato que (según ella) se está aguantando la risa.
Finalmente, de tanto saltito que dio, se enreda con la tela y se cae al piso en una posición incómoda (más bien toda revuelta con la tela y con la cara machada de pasta de dientes). El gato suelta un maullido divertido y ella a duras penas se levanta.
Es el karma, piensa. Por burlarme de Sam.
Cuando finalmente está lista para la cama, con el libro entre las piernas, una pluma en la mano y tinta en la otra, el objeto comienza a brillar.
−Tenemos coordinación perfecta.− Murmura con una sonrisa satisfecha. Lord Tubbington se acuesta a su lado (apenas y pudo subirse a la cama) y mira desafiante al libro, está decidido a quedarse durante toda la conversación (Hey, no es de curioso, simplemente quiere mantener un ojos en su dueña y poder proceder en caso de que esa misteriosa chica le quiera hacer algo, es eso, no curiosidad ¿vale?).
"Hey", se escribe, "¿Estás ahí?", La inseguridad es palpable y si es posible, la sonrisa de Brittany se amplia.
Sumerge la pluma en la tinta y sin poder contener la emoción anota algo velozmente (Lord Tubbington mira los garabatos y las líneas inestables que su dueña trazo en la hoja amarillenta, ladea su cabeza hacia la izquierda sin poder entender qué diablos dice).
"Bueno, aparentemente estás, pero creo que no entendí lo que escribiste". Aparece luego y suelta una risita nerviosa.
"Lo siento, estoy un poco emocionada." Se disculpa avergonzada, "¡Me alegra que quieras charlar! ¿Qué te hizo cambiar de opinión? La última… bueno la primera vez que hablamos te fuiste sin despedirte…" Hace una pausa y frunce el ceño recordando. "Eso fue muy maleducado de tu parte." Regaña (como su madre suele hacerlo cada vez que olvida sus modales).
"Ah, sí." Responde desinteresada, pasan unos minutos y una disculpa (o indicios de) no aparece. Brittany rueda los ojos, típico de un Slytherin. "Rachel llegó al dormitorio me exigió que dejase de escribir notitas y me obligó a escucharle hasta muy entrada la noche sobre una riña que tuvo con Fabray en una de sus rondas nocturnas." Le explica y la rubia no puede evitar hacer una mueca ante esto ¿Cómo será escuchar gratuitamente y a diario las diatribas de Rachel?
Brittany siente un nuevo respeto por la Slytherin ante esto, ella la mitad del tiempo no entiende lo que Rachel dice y no quiere saber las grandes palabras que usa para expresar su odio por la chica de Ravenclaw.
De sólo imaginarlo le da dolor de cabeza.
"No sé quién fue el idiota que las puso a hacer rondas juntas" Se queja la otra chica. La Hufflepuff (y Lord Tubbington también, porque él conoce a la mencionada y que alguien lo salve cuando se la topa en los pasillos porque la pequeña humana se da el derecho de decirle que tiene que bajar de peso, como si alguien le hubiese pedido la opinión) la compadece.
"¿Todavía está molesta por lo del premio anual?" Pregunta inocentemente.
"Pff está furiosa, sobre todo ahora, que Fabray le dijo que dejara de comportarse como una cría." La Slytherin hace una pausa y rápidamente agrega. "Eso fue un poco divertido, cuando me lo contó su cara pasó por muchas tonalidades de rojo. " Brittany se rió un poco imaginado a la prefecta. Para su suerte, su nueva amiga (¿la podía llamar así?) hizo un dibujo de una mini Rachel que a cada segundo se le agrandaba la cabeza y le salía humo por las orejas.
"Eres muy buena dibujando." Le alaba. "Tienes muchas habilidades con las manos." Menciona recordando las descripciones exactas de movimiento de manos y muñecas para realizar hechizos.
"No te imaginas las cosas que puedo hacer con las manos y con mi l…" Pero no termina la frase y tacha las últimas palabras. Brittany se sonroja porque cree que ha pillado el doble sentido de las palabras (que tan complicado no era) y bueno, es un poco de exceso de información. "Oh dios mío, he pasado demasiado tiempo con Puckerman… Tú sólo… eh olvida lo último." Es casi una disculpa y Britt lo acepta (¿qué otra cosa puede hacer? La otra chica parece igual de avergonzada que ella por ese desliz).
"Entonces…" Anota para romper la tensión. "¿Qué te hizo cambiar de opinión sobre esto?"
"Necesito un descanso del drama en mi casa." La rubia frunce el ceño, la respuesta parece demasiado ensayada y hasta escrita se nota que es una mentira (o un verdad a medias que según su madre, sigue siendo mentira).
"¿Qué tipo de drama?" No puede evitar preocuparse.
"Oh, ya sabes… Rachel y su obsesión con Fabray, Kurt con sus problemas que el novio no ve, Karofsky sigue siendo una molestia y la presión constante que nos pone Sue." Enumera lentamente. "Necesito un respiro y tú escribiste que si quería pasar el rato o entretenerme que hablara contigo, así que te tome la palabra ¿qué puedo perder?" Termina con una pregunta y Britt no responde (probablemente es una de esas preguntas que no necesitan respuesta ¿cómo se llamaban?).
No le cree, (así de simple) tiene que haber algo detrás de todo esto, porque en la nota que le escribió aceptando su oferta, podía ver el temblor de la mano en su letra, también podía deducir un poco de desesperación y tal vez que estaba alterada. No puede ser solamente las cosas que le dijo, hay algo más, lo sabe y también sabe que es muy pronto para comenzar a cuestionar a la chica (con lo bipolar que es, puede que no quiera volver hablar y la mande al otro lado del mundo a puras maldiciones).
Lord Tubbington mira las palabras escritas, desconfiado y Brittany puede ver que está de acuerdo con ella. La Slytherin está mintiendo.
"¿La S que escribiste es por Slytherin o por tu nombre?" Prefiere cambiar el tema y no empujar a que la otra chica le diga sus secretos.
"Mi nombre." Responde casi aliviada (Brittany va a buscar un empleo dónde tenga que analizar letras o algo, porque es muy buena en esto, en serio). "Pero no te lo diré" Brittany hace un puchero, pensaba que al menos podría conseguir saber la identidad de la misteriosa chica, al parecer ella tiene otros planes. "Al menos no todavía." Agrega.
"¿Por qué?"
"Todavía no confío en ti." Es la respuesta sincera y simple (y si Britt le pregunta a Lord Tubbington, este le diría que era una decisión sabia por parte de 'S', pero no preguntó así que el gato ni siquiera chista cuando lee lo que la otra chica contesta).
"¡Pero yo te dije mi nombre!" Lord Tubbington la mira con cara de '¿En serio? ¡Ella ni siquiera te lo preguntó!'
"Ah-ah, no es mi culpa que seas tan descuidada." Suspira cansada, en eso tiene razón (Lord Tubbington y Sam ya la han regañado mucho por haberle dado casi todos sus datos a un desconocido).
"Bueno, pero promete que me lo dirás."
"Algún día te lo diré, promesa." Brittany sonríe ampliamente.
"¿Quieres jugar un juego?" Escribe sin perder la sonrisa. "Es para conocernos mejor, es un juego muggle…" En ese momento la otra chica traza una línea irregular en la última palabra, interrumpiendo su explicación (de forma grosera).
"Déjame adivinar, es el juego de las veinte preguntas, ¿cierto?" Soltando una risita asiente con la cabeza, olvidando que tiene que escribir sus respuestas. "Hey, ¿estás ahí?"
"Lo siento. Sí, ese juego." Afirma sin saber que la otra chica está sonriendo.
"Ok, tu primero." Ofrece la Slytherin, probablemente porque no se le ha ocurrido nada que preguntar.
"Bueno… ¿qué opinas de los elfos domésticos y el trato que le dan los sangre pura?" Lord Tubbington mira a su dueña incrédulo, en serio, ¿qué clase de pregunta es esa? (y hacérsela a una Slytherin de todas las personas).
"Woah, esa es una pregunta un tanto… eh, fuerte para un juego de niños." Escribe la otra, el shock se puede ver claramente en cada letra que traza.
"Es válida y no pusimos reglas." Brittany se encoge de hombros (La otra chica tiene que darle la razón, fue descuidado no poner reglas). Sabe que es una pregunta un tanto peculiar, pero ¿qué mejor manera de conocer a alguien, qué sabiendo cómo trata a sus inferiores? Así se puede hacer una idea más clara de cómo es esta chica.
"Ok, a ver…" Pasan unos segundos antes de que 'S' escribe su respuesta. "Nunca tuve una relación directa con los elfos domésticos hasta que llegué a Hogwarts." Brittany frunce el ceño, eso quiere decir que en casa no les ponía atención, no es una buena señal. "En casa no teníamos uno y la primera vez que fui a las cocinas a pedir un poco de comida en segundo año, conocí a mi primer elfo." Lord Tubbington se divierte al ver la cara avergonzada de la rubia, probablemente se había hecho una idea errónea con la primera respuesta.
Britt se muerde el labio inferior, (tiene la decencia de sentir vergüenza al menos) por eso odia los prejuicios, siempre son errados.
"No tengo nada en contra de ellos", admite. "Y no me gusta el trato de esclavos que le dan, pero…" Hace una pausa insegura de cómo continuar sin avergonzarse a sí misma en el proceso. "Me asustan un poco." Escribe con letra pequeña y casi esperanzada de que la otra chica no lo vaya a leer, pero Britt lo hace y no puede creerlo.
¿Alguien asustado de los elfos domésticos? Si no estuviese tan sorprendida se estaría riendo (o ahogándose de la risa como su gato).
"Eso es… inesperado" Lord Tubbington la mira con los ojos brillantes, aún divertido por la confesión.
"Sé que es tonto, pero… ¡No puedo evitarlo!" Escribe con letra temblorosa. "Cada vez que voy a las cocinas todos se acercan preguntando que quiero, se abalanzan sobre mí y poco menos me ahogan con comida o con halagos, si digo algo remotamente amable me miran con sus enormes y espeluznantes ojos vidriosos y si hacen algo que consideran malo, se golpean con todo lo que encuentran y no puedo detenerlos… y dios, soy tan estúpida", Britt se ríe un poco, la descripción de la otra niña es bastante correcta, pero tiene que admitir que es exagerado tenerle miedo (aunque es algo lindo que le tenga miedo a una criatura prácticamente indefensa). "¡Tenía doce años la primera vez que vi uno, fue un shock!"
"Lo entiendo y sí, los elfos domésticos pueden ser un poco… ahogantes."
"¿Un poco?" La rubia casi puede oír el bufido. "Bueno, es mi turno… ¿eres hija de muggles?" Britt y su gato no pueden evitar rodar sus ojos, no sabe porque esperaba otra pregunta de una serpiente.
"Soy mestiza, mi madre es bruja, mi padre es muggle." Responde rápidamente y antes de que la otra chica pueda hacer un comentario, anota su siguiente pregunta. "¿Color favorito?"
"Um… me quedo con rojo." Es bueno saber que la respuesta no es un verde o plata. "¿El tuyo?"
"El arcoíris." Contesta con una sonrisa confiada.
"Bueno… esa es respuesta inteligente." El gato analiza lo escrito con desconfianza, no muy seguro de si es o no un insulto a su dueña (en caso de serlo, afilará sus garras para defenderla). Brittany está teniendo el mismo dilema y no sabe si debe preguntar (pero lo hace de todos modos).
"¿Por qué inteligente?" Interroga a la defensiva esperando un insulto (siempre es lo mismo cuando da esa respuesta).
"Bueno, el arcoíris tiene siete colores ¿no?" Brittany asiente vacilante y se golpea la frente cuando recuerda que no saca nada con hacer eso, si su interlocutora no la puede ver. "Entonces no tienes que escoger un color, porque tienes siete de un tirón… diablos, debí decir lo mismo, es decir, me gusta el rojo pero también el violeta, el azul y el verde…"
"¡Eres la primera persona que entiende mi respuesta!" La interrumpe emocionada.
"¿En serio?" Pregunta la otra sorprendida. "Pero si es bastante obvio."
"¡Desde hoy seremos las mejores amigas!" Escribe impulsivamente (no pueden culparla ¿vale? Ni siquiera Sam entendió su respuesta y él se supone que es su mejor amigo).
"Creo que paso." Brittany hace un mohín pero decide dejarlo por ahora. "Es tu turno." Le recuerda.
"Cantante favorito."
"Fácil, Amy Winehouse." La rubia frunce los labios, pensativa, el nombre le suena vagamente familiar pero no puede ponerle una cara, así que con un encogimiento de hombros decide investigar después. "¿Cuál es tu animal favorito?"
"¡Patos!" Lord Tubbington maúlla indignado (está completamente seguro que es un gato, para él ya terminó esa extraña y oscura etapa de su vida dónde no estaba seguro que era y fingió ser un pato. Hasta el día de hoy culpa a su dueña por ese lapso), Brittany lo ignora y procede a explicar su respuesta. "Me gusta que pueden volar, nadar y caminar, ¡Son los mejores!" No puede evitar emocionarse, los patos son cool.
"Ahora que lo mencionas eso es bastante… impresionante" ¿Ven? Esta chica tiene que ser su amiga, el segundo día que hablar y ya la entiende como ninguna otra persona lo ha hecho.
"Yo sé" Escribe con una sonrisa autosuficiente. "Son geniales, ¿De dónde vienes hay patos?"
"Mm, supongo que sí. Vengo de Puerto Rico." La boca de Britt se abre cómicamente. Puerto Rico. Lo ha escuchado antes (¿Geografía? No lo suyo) y sabe que está lejos de dónde está Hogwarts (Escocia, ¿cierto? Realmente tiene que repasar su geografía).
"¿Viajas desde tan lejos?"
"¿Qué? No, no, vivo en Londres ahora, mi familia se mudó cuando tenía nueve años." Explica y la sonrisa se ve en sus palabras. "Me preguntaste de donde vengo y bueno, de ahí vengo, supuse que te referías al país de nacimiento." Probablemente la chica se está encogiendo los hombros.
"Yo nunca he salido de Londres…" Menciona con una sonrisa soñadora, le encantaría poder recorrer el mundo. "¿Hay mucho magos en Puerto Rico?" Pregunta y de inmediato nota el cambio en la escritura de la Slytherin. Las palabras son más desordenadas, la línea es más gruesa y descuidada, pero aún así puede entender.
"No lo sé, me enteré de la magia cuando me llegó la carta de Hogwarts."
Eso quiere decir sólo una cosa…
"¡Eres hija de muggles!"
"No exactamente." Es la respuesta cortante y Britt siente como el hielo se desliza por su espalda (está chica puede darle escalofríos sin siquiera estar presente, eso es un poco espeluznante).
"Pero…"
"Mira, es una historia larga y es muy pronto para contarla ¿vale?" Llámenla loca, pero ella escucha el gruñido molesto de la otra chica. "No te metas en asuntos que no te incumben." Sí, ahí está la siempre bienvenida amenaza de la serpiente.
Lord Tubbington mira la interacción (o lo que sea que estás dos hagan) con interés renovado. La chica Slytherin con cada palabra se vuelve más y más interesante.
Brittany comparte su pensamiento.
-0-
Sam está intentando hacer los deberes de Encantamiento, sabe que si lo hace mal, La profesora Corcoran le dará una reprimenda tan larga y aburrida como si fuese la misma Rachel (ahora que lo piensas esas dos son muy parecidas, ¿serán parientes?).
Sacude la cabeza en un intento de despertarse.
El problema es que no está adormecido, está embobado mirando a cierto chico Slytherin y cuando entra en ese estado (de acosador, diría Britt) no hay quién lo saque.
No sabe porque Kurt le llama tanto la atención, es decir, si, él chico es atractivo, su cabello siempre está perfecto al igual que su uniforme. Se viste bien, huele bien y tiene unos modales increíbles, pero no puede recordar el momento exacto que se empezó a fijar en él. ¿Cuándo fue más que Kurt Hummel, el Slytherin que se viste bien?
Probablemente fue en su cuarto año, cuando Kurt le ayudó a ir la enfermería luego de que Karofsky y Azimio lo hicieran papilla sin razón aparente (ser hijo de muggles era una razón válida, según Sue), mientras caminaba hacía el Gran comedor. Se acuerda de Kurt diciéndole a sus compañeros de casa que lo dejaran tranquilo y luego varios destellos de luces y la oscuridad (le habían pegado en la cabeza, ¿qué más esperaban de él?).
Cuando despertó Kurt seguía con él, le estaba acariciando el cabello y se veía bastante preocupado. Puede que en ese momento Kurt había llamado su atención.
Suelta un sonoro suspiro.
¿A quién trata de engañar? Ese fue el momento, cuando despertó y lo vio ahí, tan lindo, había pensado y afortunadamente su garganta estaba seca, porque lo dijo en voz alta y sonó más a un graznido que a otra cosa. El chico Slytherin le había sonreído con ternura.
"Me alegra que te encuentres bien, Sam." Le había dicho con ese tono de voz tan característico y bonito de él.
Después de hablar con la enfermera se despidió de él amablemente (Nos vemos luego, prometió), el rubio ni siquiera sabía como el otro chico se había enterado de su nombre (sólo se dedicó a suspirar).
Lo que sí sabía era que Hummel había sido el primer (y único) Slytherin en llamarlo por su nombre y no sangre sucia.
Brittany se había burlado de su pequeño enamoramiento, (ella todavía no conocía a Artie, esos habían sido días felices) y cada vez que Kurt lo veía en los pasillos y lo saludaba (una morena, aparentemente latina, siempre rodaba los ojos y se reía de Kurt) provocaban que las burlas durasen horas (incluso Mike lo molestaba a veces).
Hasta que se detuvo y no reconoció más su insistencia, incluso cuando Sam lo ayudaba después de que Puck lo ensuciase con algún hechizo o cuando Finn (su medio hermano o algo así), no lo defendía y lastimaba sus sentimientos. El rubio estaba ahí, pero Kurt ni siquiera le agradecía o le dirigía la palabra, no reconoció más su existencia.
Britt le aconsejó que se olvidara de él, sobre todo cuando empezó a salir con ese chico de Gryffindor al que le quedaban cortos los pantalones.
El único inconveniente era que Sam estaba cada vez más y más interesado en él.
−Tienes que mejorar tus tácticas de acecho.− Se sobresalta cuando escucha una voz suave y cantarina detrás de él. Se gira lentamente para toparse con una rubia muy bonita. La chica le sonríe, una sonrisa socarrona pintada en sus labios, digna de una Slytherin (Pero, ¡hey! Un momento, es de Ravenclaw). – Tienes tu libro al revés, tu pergamino está vacío y la tinta está cerrada.− Le informa y Sam se sonroja hasta la raíz de su cabello.
−Lo siento.− Traga saliva y da vuelta el libro, con toda la dignidad que le queda (se da cuenta que tiene un libro de pociones y no encantamientos, pero decide no hacer ningún comentario sobre eso).
−Quinn Fabray.− Se presenta estirando su mano.
−Sam Evans.− Contesta estrechando la mano de la chica, sin poder dejar de mirar la insignia de Premio Anual en su pecho.
−Sí, yo soy la chica que tiene vuelta loca a Berry.− Le dice cuando ve que Sam está pegado en su insignia. Eso suele pasar mucho, desde que la hicieron Premio Anual, la gente lo único que hace es ver su estatus, gruñir en voz baja y culparla de la locura (extra) de la prefecta de Slytherin.− Y antes que digas algo, me disculpo por cualquier estupidez que te haya dicho.
−Ah, no te preocupes.− Se ríe aun avergonzado.− ¿Qué estás haciendo aquí? Quiero decir, es un país libre y puedes estar donde quieres, pero no sé porque precisamente estás hablando conmigo, ya sabes, un Hufflepuff de sexto año.− Quinn suspira y un ligero tinte rosa se apodera de sus pálidas mejillas, se sienta junto a Sam y carraspea un poco.
−Me quedé atrapada en el pasillo.− Confiesa en voz baja.− Berry estaba en una esquina y Puckerman en otra… y la biblioteca era mi única salida y ustedes dos.− Apunta a Kurt y luego a Sam.− Son los únicos aquí y decidí conversar contigo, porque dios me salve si interrumpo a Kurt de sus deberes.
Sam asienta comprendiendo un poco la situación. Puckerman ha estado cortejando (por decirlo de una manera bonita) a Quinn desde el inicio del año, la rubia no está interesada, lo ha dejado claro en muchos tonos y todo Hogwarts lo sabe (menos Puck). Lo que el Gryffindor hace está rayando el acoso y traspasando lo patético.
Y en cuanto a Rachel… ni siquiera necesita explicación, la prefecta en cuando ve a la Premio Anual le empieza a meter riña.
−¿Eres amiga de Kurt?− Quinn se ríe un poco, porque obviamente el rubio estará interesado en cualquier cosa relacionada con el otro chico.
−No exactamente.− Reconoce Fabray.− Soy amiga… no espera, ese es un término un poco fuerte, soy una conocida de su amiga, Santana López.
−Oh, la morena que se llevó a Rachel cuando estaba castigando a unos chicos de primero.− Murmura más para él que para la otra chica, pero Quinn asiente de todas maneras, soltando una suave risa.
Ambos se quedan en silencio recordando el evento.
Sucedió el tercer día del comienzo de clases, unos chicos de Ravenclaw de primer año habían estado jugueteando en los pasillos y tuvieron la mala suerte de toparse con Rachel y su acompañante (más que toparse, estrellarse con la prefecta) ¿El resultado? Rachel gritó durante media hora (casi todo el castillo estuvo presente, después de todo, armó un alboroto de tamaños colosales), dejando a los pequeños con los ojos llenos de lágrimas mientras recitaba un castigo demasiado duro para su incidente.
Para suerte de los Ravenclaw, Santana se había aburrido y fastidiado de tanto chillido de la enana, así que tomó cartas en el asunto y había tomado a Rachel del cuello de su camisa y la arrastro lejos de la vista de todos.
("¡Santana estoy castigándolos por su inoportuna jugarreta y su agresión contra mi persona! ¡Suéltame!" La aludida rodó los ojos y sólo dijo "Cállate Berry" y se la llevó como a una niña regañada, porque la prefecta no podía irse sin hacer berrinche y patalear como desesperada, pero su compañera parecía tener fuerza de sobra para llevársela igual)
Quinn (y Hogwarts) no se había reído tanto en años.
−Es la única que puede manejarla.− Menciona con tono cariñoso.
−Ya veo, te gusta esa chica.− Dice Sam tranquilamente, como quién dice buenos días.
−¡¿Quién, Berry?− Grita escandalizada. La bibliotecaria desde el mostrador hace un sonoro 'shhh' y se ganan una mirada desconfiada de Kurt.− ¡Estás loco!− Gruñe en voz baja y ni siquiera sabe porque diablos se queda y no se va enfadada de ahí.
−No Rachel, la otra niña, Santana.− Se corrige con calma y ve la reacción de la rubia con cierta diversión. La cara de Quinn se vuelve roja, su boca se abre formando un perfecto círculo y sus ojos comienzan a brillar peligrosamente.
−¡Por supuesto que no!− Chilla ofendida.
−¡Señorita Fabray fuera de mi biblioteca!− La mencionada parpadea y gradualmente se va poniendo pálida al ver a la bibliotecaria frente a ella con expresión iracunda y casi escupiendo fuego por la boca. − ¡Todos ustedes fuera!
−¡Pero…!− Intenta rebatir Kurt, más es cortado con la mirada llena de odio de la mujer mayor.
Sam se mantiene en silencio y empieza a recoger sus cosas, Quinn le mira con el ceño fruncido.
−Ya hablaremos, Sam Evans.− Murmura antes de irse. El rubio no sabe si se ganó un amiga o una enemiga (él y su gran boca, literalmente).
−Muchas gracias.− Refunfuña Kurt a su lado.− Por estar coqueteando con tu…− Hace una mueca despectiva.− intento de noviecita, arruinaste mi plan de estudios.
−Ella tiene un nombre.− No sabe de dónde sacó la fuerza para hablarle al Slytherin, generalmente se vuelve un tartamudo cuando este lo mira. Hoy parece que algo ha cambiado (probablemente el asco en los ojos de Hummel).− Y tú sabes cuál es, así que no la trates de manera despectiva y úsalo.
−¿O si no qué?− Desafía y Sam se pregunta dónde está el amable chico que lo ayudo hace años atrás.
−O si no, nada. – Kurt sonríe triunfal ante la victoria de esa pequeña lucha verbal.− Pero no te haría daño ser más amable con quienes te rodean, con cada año que pasa te vuelves más insoportable, deberías dejar de tratar mal a la gente porque te sientes mal contigo mismo.− Ok, Sam debe callarse, no tiene idea de qué lado viene esta diarrea verbal, y no tiene idea tampoco de qué diablos está hablando (¿sentirse mal consigo mismo? ¡Kurt debe ser la persona más segura de todo Hogwarts!).
Y lo va a lamentar, Kurt se va a encargar de eso.
−Ni siquiera sabes de qué hablas, sangre sucia.− escupe con veneno.
¿Ven? Eso le dolió más que cualquier otra cosa.
Brittany tenía razón, no hay ningún Slytherin que sea bueno o amigable. Sólo espera que ella tenga una mejor experiencia con la chica del libro.
-0-
−Tenías razón.− Fue lo primero que Sam dijo, cuando Brittany se sentó junto a él. Es la hora del almuerzo y no se habían visto desde la noche anterior, suponía que la rubia se había pasado toda la mañana hablando con la chica Slytherin y cree que esa es una buena señal.
Suspira y siente un poco de envidia, ojalá él hubiese podido hablar con Kurt y no haber peleado sin ninguna razón aparente.
−¿Razón sobre qué?− Pregunta confundida sin poder acordarse de que dijo esta vez.
Y en el instante que vio los ojos tristes y cansados de Sam, se arrepiente de haberlo preguntado, su amigo tiene ojeras muy marcadas, se encuentra paliducho y apenas está tocando su comida. Estos son indicios de que Kurt ha hecho algo, o lo ha ignorado o tal vez lo ha insultado por algo que él no hizo (o en el peor de los casos, lo vio con el novio).
Suspira cansadamente, ella tuvo una noche genial, la chica Slytherin se comporto bien (incluso Lord Tubbington le dio su aprobación para seguir hablando con ella) y hablaron sobre muchas cosas al azar durante horas (incluso la chica le prometió que escribiría más apuntes para ayudarla en pociones, aunque su motivación no era ayudarla, si no fastidiar a Sue) y se dio cuenta que detrás de la agresividad se escondía una buena chica.
El punto es que había estado emocionada por contárselo a Sam, pero ahora que él había tenido un encontrón con Kurt, dudaba que el rubio tuviese ganas de escuchar que, en efecto, ella se había equivocado y si había al menos una serpiente con buenas intenciones.
−Sobre los Slytherin.− Murmulla antes de tomar un poco de su bebida (sea lo que sea esa cosa verde que tiene en su vaso).
−Lo siento.− Se disculpa sin saber que otra cosa decir.
−Nah, no es tu culpa.− Se encoge de hombros y le sonríe (¡menos mal!).− A todo esto, anoche hable con Quinn Fabray.
−¿En serio?− pregunta con un dejo emoción, siempre le ha gustado conocer gente nueva y desde que Rachel despotrica en contra de esta chica, quiso conocerla. Es una especie de celebridad ahora, ya todos la conocen gracias a la prefecta.
−Sí, estaba huyendo de Rachel y Puckerman.− Le cuenta y como todo Hogwarts, Britt sabe porque la Premio Anual huye de esos dos en específico.− Pero no creo que me hice amigo de ella, más bien me gané su odio.− Confiesa avergonzado. Su amiga lo mira confundida, Sam es muy agradable y amable con la mayoría de la población femenina de Hogwarts, no es común que alguien fuera de Slytherin lo trate mal o lo odie.
−¿Qué le dijiste?− Pregunta curiosa.
−Insinúe que podría gustarle una chica de Slytherin.− Brittany abre la boca para decir algo, pero luego recuerda lo que 'S' le dijo la primera vez que hablaron, sobre el supuesto odio que Rachel siente hacia la Ravenclaw, pudiese ser algo más. ¿Podría ser que tal vez sea algo mutuo?
Eso sería… hilarante, teniendo en cuenta lo mal que se han llevado todo el año, aunque también sería romántico (de una manera oscura y retorcida).
−¿Rachel?
−¡No!− Y el rubio suelta una carcajada.− Realmente no creo que Quinn sienta algo por Rachel, más que pavor, quiero decir.− Suspira y se aclara la garganta luego.− Me refería a la única amiga de Kurt, Santana.
La rubia ladea la cabeza hacia la izquierda, recuerda haber escuchado ese nombre en alguna parte (además hubiese jurado que Rachel era amiga de Hummel).
−¿Guitarrista…?− Frunce el ceño aun más confundida que antes.
−Eh, no Britt.− Se ríe un poco.− Creo que estás pensando en Carlos Santana, un guitarrista hombre.− Hace énfasis en el género y las mejillas de la rubia se sonrojan.− Estoy hablando de Santana López.
−No sé quién es.− Admite finalmente un poco avergonzada. En los seis años y algo más que ha estado en Hogwarts ha compartido un montón de clases con los Slytherin, pero no puede recordar haber oído ese nombre antes y es un poco embarazoso que Sam que va un año atrás de ella sepa quién es alguien de su promoción.
−Morena, un poco más alta que Rachel, delgada y con una lengua muy afilada.− Enumera con sus dedos y luego la mira. Brittany parece bastante curiosa sobre esta chica y Sam no cree que sea buena idea que su mejor amiga se involucre con dos serpientes.− En quinto siempre andaba con Kurt, pero cuando empezó a salir con Anderson, Santana les dio su espacio.− Comenta con el ceño fruncido.
−Eso fue amable de su parte.− Concede la rubia con una sonrisa.
−Nah, no fue amabilidad. Dijo que con lo empalagosos que Kurt y Blaine son, iba a vomitar y por su propio bien les dejo en su mundo de arcoíris, unicornios y gatitos mullidos y vaya a saber uno que más.− Contesta una voz que Britt está segura que no es de su mejor amigo. De hecho suena bastante femenina y su tono suena divertido (y Sam está abatido, así que no, no puede ser él).
Ambos rubios se giran para toparse con Quinn Fabray, con las manos en su cintura, ambas cejas arqueadas y con una sonrisa burlona en los labios.
−Quinn.− Dice Sam nervioso de pronto, su voz suena una octava más alta y se sonroja un poco (¿asustado de una linda rubia? Por favor).
−Al parecer es una cosa de los tejones lo de acosar a las serpientes.− Se mofa y para sorpresa de ambos (y la mitad del gran comedor) la Premio Anual se siente en su mesa y comienza a servirse tranquilamente comida (ni siquiera es que tienen tanto tiempo).
−Sin ánimos de ofender− El rubio hace una pausa y rápidamente agrega (por si acaso).− de nuevo, Quinn, pero ¿qué haces en nuestra mesa?
−¿No puedo comer con mi nuevo amigo?− Pregunta con una sonrisa cínica en el rostro.
−Eh… si, supongo.− Balbucea Sam sintiendo como los nervios se centran en su estómago (se le quita hasta el hambre y en su expresión debe ser obvio como se siente, porque Britt está sonriendo entretenida y casi burlona). Y no son buenos nervios o el tipo de nervios de 'tú me gustas', si no, más bien el tipo de nervios de 'me intimidas y quiero salir corriendo lejos de ti'.
Y lo haría si sus piernas le respondieran.
−Tranquilo, Evans, no muerdo.− Dice Quinn divertida, rompiendo el tenso silencio.− Quinn Fabray.− Le dice a Britt estirando la mano, igual como hizo con Sam la noche anterior, aunque su expresión se suaviza.
−Brittany Pierce, mucho gusto.− Estrecha la mano y nota como la expresión de la Ravenclaw se torna pensativa y luego una sonrisa lúdica se forma en sus labios, por alguna razón se ve muy satisfecha (como si hubiese descubierto algo súper secreto).
−Así que tu eres Brittany Pierce…− Murmura alegremente.− Ahora entiendo el interés…
Brittany la mira sin comprender, ella no es famosa, no juega Quidditch (gracias a una lesión que sufrió en tercer año en su brazo que le impide volar con todas las presiones y todo el tiempo que se necesita en un deporte así) no tiene buenas calificaciones y nunca ha salido con nadie con estas características como para que alguien la reconozca.
Sam la mira igual de extrañado.
−De todas formas, Sam, no me ofendiste anoche.− Habla Quinn sacando a los amigos de sus pensamientos, aparentemente está tratando de evitar las cuestiones de cómo conocía a Britt (que no puede responder aunque quiera, está bajo amenaza y todo).− Entiendo que alguien piense que estoy enamorada de Santana o algo, después de todo ella tiene una reputación que la respalda y es fácil ver de dónde alguien conseguiría una idea tan… descabellada.
Ahora Brittany está confundida, sobre todo por el color rojo que apareció en las mejillas de Sam.
−¿Qué reputación?
−Oh, nada importante.− Desestima la rubia de azul, con un movimiento de su mano (pero su sonrisa es totalmente maliciosa).− Ya sabes, que Santana es como una lesbiana con mayúsculas y arcoíris y unicornio bailando detrás de ella, también dicen por ahí que ella se roba a las novias de quién se le antoje, sin importar su sexualidad y que es como muy, muy buena en ciertas… actividades no académicas.− Termina riendo al ver el color rojo (casi púrpura) en la cara de sus acompañantes.
−Um… ok.− Murmura Britt sin saber que más decir.
Quinn se vuelve a reír (todos a su alrededor están medio espantados, porque la Premio Anual jamás se ríe así, algunos murmura que la locura de Berry se le terminó por pegar).
−Ustedes son muy divertidos.− Brittany tiene el impulso de agradecer, pero no lo hace porque no sabe si la están insultando o no.− Me voy a sentar más a menudo con ustedes, si no les importa.
Los mira como desafiándoles a negarse, pero los rubios sólo asienten sin tener una razón para negarse.
El resto de la comida fue bastante… interesante, por decirlo de una manera amable.
(Casi terminado el almuerzo, Sam y Britt niegan ser acosadores, Quinn sólo se ríe)
-0-
Cinco noches más tarde, Brittany se encontraba acostada en su cama, acariciando a Lord Tubbington, escuchando a sus compañeras hablar (chillar más bien) sobre los chicos y sus novios y cosas que a la rubia no le interesaban mucho. No es como que se lleva mal con sus compañeras, pero desde que terminó las cosas con Artie, la tratan como una paria o algo así.
Es que en sus pequeñas cabecitas no logran concebir como una chica de séptimo no tenga novio (¡Es lo más importante de estar en séptimo, Britt! Había dicho una de ellas). Brittany ni siquiera entiende porque es tan importante, ella es más feliz ahora, soltera, que cuando estuvo con Artie.
Metida en sus pensamientos, se sobresalta cuando Lord Tubbington le muerde cariñosamente la mano.
−¿Qué?− Pregunta en un susurro, no queriendo llamar la atención de sus compañeras (siempre se burlan de ella cuando habla como si el gato le fuese a responder, el caso es que Lord Tubbington si le responde, pero tardaría toda una vida en explicar su relación, así que prefiere evitarse los malos ratos).
Como respuesta, el gato ladea su cabeza a la izquierda, hacía su mesita de noche donde el libro brilla débilmente.
El sólo verlo, provoca que una tonta sonrisa se forme en sus labios.
−Gracias.− Le dice al gato acariciándole detrás de las orejas, este ronronea satisfecho. Diciéndole buenas noches a las demás, cierra las cortinas de su cama.
Toma el libro con ansiedad, saca un pluma y tinta para empezar hablar con la chica Slytherin.
Desde que comenzaron a escribirse, la otra chica ha sido bastante amable y ha reducido sus amenazas al mínimo, incluso maneja mejor su temperamento y cada vez le cuenta más cosas sobre ella (generalmente las conversaciones giran en torno a Britt y lo que le gusta).
Descubrió que 'S' es zurda, su asignatura favorita es Defensa Contra Las Artes Oscuras y que detesta pociones (a Sue por igual y que hace lo que sea para sacarla de sus casillas), su animal favorito son los zorrillos porque una vez rociaron a Rachel con su aroma (sólo el recordarlo le hace arrugar la nariz), en una excursión que hicieron en un bosque, cuando ésta no dejaba de parlotear sobre la seguridad de los campamentos (admitió que ella y los hombres Berry se rieron durante toda la experiencia de la prefecta), con esto dicho, también reconoció que desde cuarto año pasa la mayoría de sus vacaciones con los Berry (curiosamente sigue insistiendo que no es amiga de Rachel).
Asume que su nueva amiga tiene serios problemas en casa, pero no se ha referido al tema y no ha querido presionarla, ella sabe que puede ser difícil hablar sobre problemas familiares con extraños.
También le dijo que cuando terminara Hogwarts quería convertirse en Auror, con vergüenza la rubia tiene que admitir que eso le sorprendió bastante, con la fama que tienen los Slytherin, ella hubiese esperado algo más… oscuro.
Como ser ayudante de Sue para conquistar el mundo de la magia o algo así.
Para terror absoluto de ella, 'S', admitió que la profesora de pociones la estaba entrenando para eso, sin saber que ella no tenía ningún interés en ser su aliada o someter a los magos y razas mágicas a más tragedias después de la segunda guerra mágica (me gustaría enviarlo yo misma a Azkaban, admitió hace dos noches.). Desde ese momento Britt se pregunta bajo que torturas la niña se ve sometida, se imagina que no debe ser nada agradable, Sue puede ser brutal en pociones, así que entrenando físicamente a alguien, debe ser horrible.
(Reserva el campo de Quidditch para que yo y otras personas entrenemos, Había contado casi divertida. Tiene un megáfono y todo, es hilarante verla con esa horrible ropa deportiva)
Britt se había sentido triste y le había dicho que su situación no era para la risa ni nada, ella y sus amigos estaban siendo abusados por una profesora ¡Profesora que se suponía tenía que cuidarlos y protegerlos! Era su Jefa de casa, después de todo. (Al menos eso es lo que el Sr. Schue hace, Escribió pensando en su jefe de casa que siempre tenía las mejores intenciones con sus alumnos).
Su comentario solo había desatado el odio de 'S' hacia su profesor. Había dicho que Schuester era igual de malo que Sue, la diferencia era que él lo ocultaba como un cobarde y que su desagrado era hacia los Slytherin y algunos Ravenclaw, así como sus castigos y descuento de puntos, por lo que a nadie le importaba lo que el Jefe de Hufflepuff hacía (A nadie le importa lo que le pase a un Slytherin, somos los malos después de todo ¿no?).
La rubia suspiró tristemente, uno pensaría que después de la segunda guerra mágica las rencillas entre las casas se terminarían, parecía ser lo lógico, pero sólo aumentaron (posiblemente con la llegada de Sue y Will), la excusa de la mayoría era que de la casa de las serpientes habían salido casi todos los mortífagos y querían evitar eso (Evitarlo con odio, cosa curiosa).
Sin embargo y fuera de todo ese pequeño drama, la niña Slytherin era muy agradable con ella. No se burló cuando le dijo que ella quería ser bailarina (generalmente la comunidad mágica no ve con buenos ojos cuando sus niños se dedican a algo no mágico) y que después quería dedicarse a recorrer el mundo en busca de nuevas criaturas mágicas, tampoco dijo nada desagradable cuando dijo que su asignatura favorita era Cuidado con la Criaturas Mágicas y el almuerzo (de hecho dijo que a pesar de que el almuerzo no era una opción válida, también le gustaba).
La cosa con esta chica es que, no se burlaba de ella, ni se reía de ella (se ríe con ella). Si decía algo loco o sin sentido, intentaba encontrarle el significado, si no lo hacía preguntaba hasta que lograba entender lo que estaba en la mente desordenada de la rubia, no la trataba como a un niño ni alimentaba sus falsas creencias (como lo hizo Artie).
Estaba segura que podía entablar una bonita amistad con la niña Slytherin.
Abre el libro y sonríe al ver que la otra niña estaba escribiendo apuntes sobre las pociones con palabras simples, como había prometido.
Espero a que terminara para saludarla.
"Hey, ¿cómo estás?" Pregunta sin perder la sonrisa (como siempre, Lord Tubbington se acomoda para ver de qué hablan).
"Hey, no creí que estarías despierta a esta hora." Contesta, su letra es pequeña y desordenada, más de lo normal. Incluso deja manchas de tinta en la hoja, como si estuviese arrastrando su mano para escribir. "Estaba escribiendo lo de pociones, estoy segura que te ayudará con lo que Sue espera que hagamos durante la próxima semana."
"Gracias, estoy segura de que me serán de mucha ayuda", le agradece y frunce un poco el ceño. "¿Estás bien? Te noto algo… desanimada."
"Estoy agotada, tuvimos entrenamiento hoy y estoy frita." Britt se muerde los labios al recibir está nueva información.
"¿Estás herida?" Pregunta temerosa de la respuesta. Según lo que 'S' le ha contado, Sue les tiene prohibido ir a la enfermería si sufren alguna lesión durante sus entrenamientos, porque podría generar preguntas que no estaba dispuesta a contestar.
Porque estaba realizando actividades ilegales.
Brittany se pregunta dónde diablos están puestos los ojos de la directora McGonagall, que no ve lo que pasa justo en frente de sus narices.
"Nah, sólo adolorida." Responde la otra y la sonrisa es palpable en cada pequeña letra. "Aunque gracias por la preocupación, Rachel lo único que hace es quejarse de mí." Comenta la otra divertida.
"¿Por qué?" Pregunta curiosa. "Y no me agradezcas, siempre me preocupo por mis amigos ;)"
"Porque después de cada entrenamiento soy una completa inútil y ella me tiene que desvestir y poner el pijama" Anota y Britt puede ver la sonrisa maliciosa formándose en la otra chica. También no puede dejar de notar que su afirmación de ser amigas no fue negada (bravo por las pequeñas victorias)."Y digamos que no me quedo quieta tampoco."
Britt siente una extraña punzada en el pecho al leer eso.
"¿No te quedas quieta en qué sentido?"
"Ah, tu sabes, no voy a darle un show gratuito sin burlarme un poco" Responde la otra despreocupada, sin saber que Brittany está teniendo algún tipo de lucha con algo en su pecho y está perdiendo. "Si me va a ver desnuda, tiene que pagar un precio ¿no? Digo, soy súper sexy y no me avergüenzo de mi cuerpo, pero no por eso voy a dejar que Rachel ande a tientas por mi cuerpo sin recibir algo a cambio".
"Ok… eso suena un poco…" Busca las palabras para describirlo, pero no puedo encontrarlas. "Pervertido."
"Esa soy yo, según Rachel." Concuerda la niña divertida.
"Creo que voy a estar de acuerdo con ella."
"No deberías, después de todo es ella la que se sonroja y balbucea cada vez que me ve, no soy yo." La rubia suspira y se permite sonreír un poco, quizá está entendiendo un poco mejor la dinámica de las dos Slytherin.
"Será por las cosas desvergonzadas que dices."
"Tú me conoces muy bien." Dice la otra y Britt está convencida que está riendo. "Entonces ¿qué haces despierta a estas horas?"
"Mis compañeras de cuarto estaban hablando y yo participaba de vez en cuando."
"Oh, jugosos chismes" Se burla 'S'.
"Sólo de sus novios y chicos en general, nada muy interesante."
"Ouch, eso suena doloroso." Comenta. "Desde que empezamos a hablar nunca te pregunté si tenías novio, ¿tienes?"
"No, ya no." Contesta y suspira pensando en lo que sucedió el año pasado (Lord Tubbington bufa molesto, probablemente esté pensando en cómo vengarse de Artie, de nuevo). "El año pasado tuve una relación con Artie de Ravenclaw, al principio era amable y era agradable estar con él, pero luego sólo estaba interesado en el sexo y cada vez que decía algo me callaba, hablaba por mí y no respetaba mis opiniones, hasta que finalmente en una discusión me dijo que era estúpida y bueno, le di una cachetada y se acabó. Duramos seis meses." Lord Tubbington la mira molesto, sabe que esa breve reseña es poco comparado con la realidad de la situación.
"Woah, suena como un completo imbécil." Lord Tubbington ronronea de acuerdo con esas palabras (probablemente Sam y Mike estarían de acuerdo con la Slytherin también)
"¿Y tú tienes novio?"
"Cuando estaba en mi etapa de negación, salí con Puckerman," Brittany levanta las cejas divertida (y un tanto asqueada), ¿Puck? ¿En serio? De todos los hombres tenía que ser el más desagradable y mujeriego."Sí, si… fue un poco bajo, pero era bueno en la cama al menos. Duramos como cuatro meses, ya ni me acuerdo."
"¿En qué año salieron?"
"Cuarto." Woah, eran algo precoces si andaban teniendo sexo a esa edad, pero al menos tiene que darle a favor a su amiga, que a esa edad Puck no tenía la fama que tiene ahora (y probablemente no tenía ninguna ETS).
"Eran un poco jóvenes." Escribe lo obvio.
"Lo sé, pero ahora somos buenos… camaradas." Britt no puede evitar reír un poco ante la incapacidad de la niña para decir 'amigo'. "Después de él anduve con uno que otro Ravenclaw, hasta que decidí después de muchas charlas con los Berry, aceptar que soy lesbiana y que me gustan las curvas y otras cosas."
"Eres muy abierta con todo esto." Afortunadamente para ella, la otra chica no está interesada en contar detalles sobre sus experiencias sexuales.
"El sexo me hace sentir cómoda." Confiesa. "No me avergüenza."
"Eso es bueno." Admite Britt después de pensarlo un poco. "¿Cómo tomaron tus padres que te gustan las chicas?"
"Ah, ese es tema para otro día, Brittany." De pronto la otra chica parece muy cansada.
"Siempre esquivas el tema de tus padres." No es una acusación, sólo una declaración. Cada vez que el tema de la familia sale a relucir, la Slytherin lo evita como Sam evita la biblioteca y no da ningún dato sobre su familia. Brittany ni siquiera sabe si tiene hermanos.
"Háblame de los tuyos." Pide la Slytherin.
"Bueno, mi papá se llama Adelbert, es un pediatra muy bueno, siempre que yo o mi hermana nos accidentamos nos canta una canción mientras nos cura, la mayoría de las veces las canta fuera de tono, pero es muy bonito escucharlo," Se ríe un poco recordando las luchas de su padre para encontrar el tono adecuado de alguna canción, (Lord Tubbington siempre se queja después de escucharlo, dice que le duelen los oídos)
"Mi mamá se llama Susan, trabajaba en el ministerio, pero cuando se casó con papá dejó su empleo y se dedicó a criarnos a nosotros, siempre dijo que prefería hacer eso que estar en una oficina de locos, cuando era niña me contaba cuentos, ella me enseñó a bailar y me llevaba a las clases cuando quería aprender algo nuevo y siempre que tenemos un mal día, nos da galletas recién horneadas." Suspira y se pone los ojos en blanco cuando ve que su gato esta babeando, seguramente está pensando en cómo robar las galletas de navidad este año.
"Suena bonito." Es la respuesta un poco triste de la otra chica.
"¿Cómo son tus padres?"
"Son… es complicado." Escribe desordenadamente, claramente luchando con la respuesta de una pregunta bastante simple (aparentemente las cosas con esta chica nunca son simples o fáciles). "Mira Britt, te prometo que te diré, pero ahora estoy cansada y necesito dormir, ya es tarde y mañana Rachel me arrastrara a Hogsmeade y necesito energía."
Brittany no puede evitar sonreír ante el apodo. Es lindo que la otra chica se sienta lo suficientemente a gusto como para acortar su nombre (han avanzado bastante desde aquel primer día), a ella le gustaría al menos saber el de la Slytherin para poder hacer lo mismo.
Vuelve a fruncir el ceño un poco triste, no importa que tanto hayan hablado, sólo sabe cosas básicas de la otra muchacha, no sabe las cosas importantes, ni los eventos que la han llevado a ser como es, no tiene ninguna idea de cómo es su vida en casa o como es su relación con sus hermanos o si tiene, no tiene idea si sus padres están juntos, divorciados o incluso vivos.
(Puede que se sienta un poco celosa de Rachel en estos momentos)
Ella no confía en Brittany lo suficiente para contarle esas cosas, ni siquiera para decirle su nombre y es decepcionante, porque la rubia quiere ser su amiga y tiene una extraña sensación en su estómago cada vez que habla con ella (una buena sensación, que le hace sonreír como idiota cada vez que hablan o que piensa en ella).
Quiere estar cerca (necesita conocer a esta chica, que con su encanto y sus comentarios lograron cautivarla y divertirla, ahora no puede sacársela de la cabeza ¡y ni siquiera la conoce en persona!), pero es constantemente empujada y tratada como una extraña.
No la deja entrar en su vida, cuando ella entró en la de Britt sin ninguna advertencia y se mantiene siempre presente en su día a día, la rubia la intenta mantener su lado como una amiga (Como su mejor amiga, que la disculpe Sam).
No somos amigas, es la frase que la otra chica escribe constantemente, Brittany quiere preguntarle qué demonios tiene que hacer para serlo, porque por Merlín que haría cualquier cosa para que la otra chica confíe un poquito en ella.
"Está bien" Escribe desanimada. "Hablaremos mañana, entonces."
"¡Espera!" Escribe la otra un poco alterada. "No quiero que te vayas con la sensación de que no confío en ti." Woah, realmente esta chica sabe como leer una situación.
Brittany tiene el impulso de escribirle que, sí, así es exactamente como ella la hace sentir y hasta la fecha no ha hecho nada para demostrar lo contrario cuando ella lo único que ha hecho es ser cien por ciento sincera y transparente en todo.
"Mira… mi familia es… mi familia es una mierda, ¿de acuerdo?" Hace una pausa y parece que olvida sacar la pluma porque una enorme mancha se forma en la hoja. "No quiero arruinar esto por hablar de ellos y de lo deprimida y enojada que me hacen, me gusta mucho hablar contigo y… lo que sea, ¿sentimientos y disculpas? No es lo mío"
Brittany se ríe un poco, ahí está la Slytherin del principio.
"Hey Britt…"
"¿Sí?"
"Confío en ti, eres una buena chica" Lord Tubbington bufa cuando ve el rubor en las mejillas de su dueña (humanos…)
"Gracias, S, también confío en ti."
"Santana"
"¿Qué?"
"Mi nombre es Santana López, mucho gusto Brittany S. Pierce" El corazón de la rubia comienza a latir mucho más rápido en su pecho, al fin está chica, no, Santana, se corrige con una enorme sonrisa, muestra un signo de confianza.
Le dijo su nombre, ¿Por algo se parte no?
−Santana.− Susurra la rubia (sus compañeras hace tiempo que se fueron a dormir), saboreando el nombre de la chica y se ríe bajito. Le gusta cómo suena, es bonito.−Santana. – Murmura de nuevo deleitándose con el sonido.
Lord Tubbington ronronea a la par con ella, como si estuviese haciendo lo mismo que su dueña.
"El gusto es mío, Santana López." Escribe con una sonrisa boba.
"Buenas noches, Brittany."
"¡Santana espera!"
"¿Qué pasa?"
"Es un nombre bonito, Santana… se adapta perfectamente a ti, gracias por decírmelo."
"Gracias." Lord Tubbington apuesta todo lo que tiene a que Santana se está sonrojando justo en esos momentos por el cumplido (los humanos son muy predecibles).
"Buenas noches, Santana." Lo más seguro es que pasen días, para que la rubia deje de usar el nombre de la niña Slytherin.
"Dulces sueños, Britt."
Brittany se duerme esa noche con una sonrisa y el nombre de la otra chica en sus labios.
Santana...
Poco sabe ella que Santana se queda dormida de la misma manera.
N/A 2: ¡Así que llegamos al fin del capítulo! Este salió un poco más largo, porque quería tantear terreno con otros personajes, esperemos a ver que pasa cuando Britt se de cuenta que Quinn y Sam conocen a Santana (y que estuvo escuchando de ella todo el tiempo XD).
El próximo capítulo finalmente voy a tomarlo desde la perspectiva de Santana, voy a intentar retratar su relación con Rachel, también aparecerá Holly Holliday y su sabiduría ;) y veremos como es la dinámica Quinntana, sólo amistad, lo juro.
Gracias por leer y por comentar, en cuanto a los errores, prometo que los arreglaré en cuanto tenga tiempo, ¿por qué no ahora? porque no sé si es muy temprano o muy tarde XD, y si no tendría que actualizar el miércoles y hay cierta personita que me acosa, por lo tanto lo subí hoy lol.
