Título: My Favourite Book.
Pareja: Santana/Brittany.
Resumen: Todo comienza con un par de libros perdidos, una pluma, tinta y el intercambio de historias y secretos durante la noche. Y por supuesto, magia. Harry Potter/Glee-verse.
N/A: OMG, lo siento mucho por la demora! Pero el último mes de mi vida se convirtió en un episodio de Grey's Anatomy xD, lástima que los cirujanos no hayan sido tan atractivos... la cosa es que tuve un accidente en coche y como nada es fácil, las cosas se complicaron un pelín y tuve que estar hospitalizada demasiado tiempo para mi gusto e_é y después tengo esta cosa de terapía física y blah un asco, aunque me hice amiga de varias enfermeras que me entretuvieron con los chismes de hospital XD pero ya estoy de vuelta y en una pieza y lo que sea, seguro que están mucho más interesados en el cap que en mi vida.
(Lo bueno es que pude ponerme al día con los epis de Glee, que no lo venía viendo desde el epi de navidad xD. Debo decir que me encantó Heart obviamente por la cantidad de Brittana, pero alguien más encontró lindo toda la cosa Rory-Sugar-Artie? o fui la única? Y los Berry juro que me enamoré de esos dos XD. y WTF con el último epi, qué hizo Quinn para merecer todo lo que le pasa? en serio, estos escritores ya ni saben lo que hacen con sus personajes... e_é) Ok, ni siquiera sé porque estoy divagando tanto XD.
De antemano me disculpo por los errores, como escribí esto durante períodos diferentes, lo más seguro es que haya más errores de lo acostumbrado D:, me conseguí un beta (yay por mí), pero no tengo conexión a internet (cof ahora se la estoy robando a un vecino cof) para ponerme en contacto con ella así que lo siento u_u
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My Favourite Book.
Parte IV.
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Honestamente, Sam no entiende porque Brittany está tan emocionada. En menos de veinticuatro horas tendrá una cita con una Slytherin. Con Santana López de todas las personas. Si fuese él en su lugar, estaría asustado e intentando buscar excusas para no salir con esa chica (Hey, él no es cobarde, pero los rumores sobre la latina son preocupantes y las pocas veces que ha hecho contacto visual con ella, ha sentido escalofríos y es espeluznante, a pesar de que es muy bonita).
− ¿Quieres decirme otra vez, cómo diantres terminaste hablando con Santana López?− Pregunta por décima vez, haciendo énfasis en el nombre de la chica, como si eso fuese a espantar a su mejor amiga.
Brittany lo mira con expresión aburrida, llevan todo el desayuno así y ya se está comenzando a cansar, agradece que las clases de la mañana hayan sido canceladas (aparentemente los profesores tenían una junta con miembros del ministerio), porque de lo contrario no podría pasarlas sin terminar con un dolor de cabeza.
− Sam, ya te lo dije, así que por favor, deja de preguntar lo mismo.− Suelta un gruñido antes de meterse una empanada de calabaza en la boca. Mastica varias veces (sin despegar la mirada de Sam, quién ha comenzado a moverse incómodo en su lugar), saborea la comida, antes de tragarla (ya no está comiendo como si el mundo se fuese a acabar) y no puede evitar sonreír, le encantan todas las cosas que lleven calabaza, le ponen de buen humor y ahora lo necesita.
− Sé que estás emocionada, Britt.− Empieza a hablar el chico.− Pero entiéndeme, Santana López es peligrosa y puede hacerte cualquier cosa.− La rubia lo mira fijamente antes de suspirar.
− ¿Cómo lo sabes?− Cuestiona interesada, porque de la nada Sam tiene mucha información de la chica Slytherin y él, como ella, nunca se han mantenido al día con los chismes que circulan por el castillo.− Desde hace unas semanas, eres como todo un experto en rumores y aparentemente sabes todo sobre Santana y lo que hace o hizo, ¿a qué se debe?
Sam traga saliva sonoramente y se sonroja un poco.
− He estado investigando.− Murmura avergonzado.− He hablado con varias personas y todas coinciden en lo mismo.
Antes de que empiece con la diatriba de que Santana es peligrosa (y otro par de sandeces impresionante), Brittany comienza a hablar de nuevo.
− ¿Hablaste con Rachel, con Kurt? Porque hasta dónde yo tengo entendido, ellos son sus únicos amigos.− Se guarda el nombre de Quinn, porque por lo que Santana le ha dicho, con la rubia de Ravenclaw no se lleva tan bien como con los otros dos y a Britt le parece evidente que la niña Fabray se trae algo con Santana.
Asume que Quinn no tiene nada bueno que decir (Y su mamá le dijo que cuando no hay nada bueno que decir, es mejor no decir nada).
− No, Britt. Hablé con otras personas, con… víctimas.− La chica arquea ambas cejas y resopla. ¿Víctimas? ¿En serio? Aquí la única víctima parece ser Santana, víctima de todos los rumores y malas palabras en su contra de personas que, apuesta, la morena ni siquiera conoce.
− Sam, aprecio lo que estás haciendo, de veras.− Le sonríe con amabilidad, pero sus ojos azules claramente muestras determinación y Sam sabe lo que viene.− Eres como… un súper amigo, podrías totalmente ser un superhéroe con Lord Tubbington como tu ayudante… eso sería genial…− Brittany se detiene, cuando se da cuenta que se está yendo del tema.− Me encanta que seas así, eres el mejor amigo que he tenido, pero tienes que parar con todo esto… es ridículo.
Y lo dice Brittany Pierce, quién hasta quinto año creía que Rory, un chico de en ese entonces tercer año, era un Leprechaun que sólo ella podía ver.
− Estoy preocupado, Britt.− Desde que empezó a hablar con Santana, esa frase ha salido como un millón de veces de la boca de Sam.
Brittany lo aprecia, en serio, Sam es dulce con todo lo que hace y como está genuinamente preocupado por su bienestar, pero ya la está comenzando a irritar un poco. Él está retratando a Santana como si fuese un monstruo o algo similar (incluso peor) y es simplemente injusto, el hecho de que sea Slytherin no significa que el resto del mundo pueda etiquetarla con cosas malas.
Merlín fue Slytherin y fue como uno de los magos más grandes de todos los tiempos, muy admirado y hay un montón de libros sobre él.
Fue un buen mago, que velaba por el bienestar de las personas, ¿Por qué Santana no puede ser como él?
Aunque Brittany no puede enojarse mucho, se sentiría hipócrita al hacerlo, porque ella misma fue cegada por los prejuicios y los estereotipos con la casa de las serpientes.
− Lo sé, pero no conoces a Santana, Sam. Nunca en tu vida has hablado con ella y si sigues hablando cosas malas, creo que nunca serás capaz de conocerla.− Honestamente, si su mejor amigo va a estar hablando pestes de su amiga (con un poco de suerte, quizá algo más), prefiere ni siquiera presentarlo para evitarle los malos ratos a la latina.
− ¿No le tienes ni un poquito de miedo?− Es incapaz de creer que su amiga no se sienta ni un poco intimidada, por todo lo que se dice de Santana, aunque él es el primero en admitir que hay algunos rumores que son simplemente ridículos y exagerados, hay otros que perfectamente pueden ser ciertos y encajan con el perfil de la latina.
− Por supuesto que no, yo la conozco un tanto mejor que tú y no es una mala persona, Lord Tubbington está de acuerdo conmigo.− Eso tranquiliza un poco al chico (¡Hey! Lord Tubbington es excelente juzgando a las personas), pero no lo suficiente para que deje el tema.
− La conoces sólo por un libro, puede mentir Britt y es obvio que lo ha hecho.− Brittany se levanta con una inusual expresión de furia en el rostro (no tiene idea de dónde ha venido esta ola de protección hacía Santana), ¿Cómo se atreve a afirmar algo así? Lo dice con una convicción que es molesta y arrogante. Por unos instantes Britt ve a Artie en vez de Sam y eso le cabrea un montón.
Sin embargo, antes de que pueda arremeter contra su mejor amigo, una gentil mano se posa en su hombro.
− Chicos, Tina y yo vamos al lago, ¿quieren venir?− Es Mike Chang con su sonrisa jovial y completamente ajeno a la tensión que se había formado entre los dos rubios.
− Claro, me hará bien un poco de aire.− Murmura y le sonríe a Mike agradecida, lo último que quiere es discutir con Sam y que ambos terminen enojados y no se vuelvan a hablar en meses.
Lamentablemente, Sam ve esta como la oportunidad de conseguir aliados para convencer a su mejor amiga, de no ir a la cita con la Slytherin.
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Rachel está sentada en su cama, leyendo un libro de hechizos o simulando hacerlo. Su mirada está pegada en Santana, que en vano, intenta concentrarse en su propio libro. La morena ni siquiera se molestó en levantarse para ir al desayuno, teniendo en cuenta que no tenían clases en la mañana, le sorprende incluso que haya despertado temprano.
No obstante, Santana se ve preocupada y ansiosa por algo, ha estado en la misma página y la misma línea desde hace una hora, sus ojos están fijos en un punto del libro y está mordiéndose el labio inferior.
Rachel asume que tiene que ver con Brittany y no está muy segura si debe preguntar qué pasa o si debe ignorarlo y fingir que su mejor amiga no se está comiendo el cerebro intentando averiguar algo. Con lo sucedido esa fatídica noche (a pesar de que no le fue tan mal como le pudo ir, le gusta ponerle un poco de drama a su vida, ¿vale?), no han tocado el tema otra vez y no quiere que Santana se altere o la llamé entrometida y le deje de hablar por días.
No va a tentar a su suerte, porque a pesar de conocer a Santana por varios años ya, nunca se sabe con certeza como va a reaccionar.
Afortunadamente para ella, Santana es la primera en hablar.
− Hey, Berry.− Cierra su libro y lo pone a un lado, se aclara la garganta antes de hablar de nuevo. Está nerviosa y sabe que su compañera de cuarto es muy consciente de ello.− ¿Cuántas citas tuviste con el imbécil de St. James?
Ok, Rachel acaba de entrar en la dimensión desconocida o algo, ¿realmente Santana se limitó a preguntarle sobre sus citas con Jesse? Es la primera vez que hablan de un tema… tan femenino, si lo piensa bien. La latina nunca ha estado interesada en su vida amorosa, ni siquiera se preocupa por la propia (más bien su falta de). Así que, con el perdón de Santana, se da unos segundos para espantarse por esto.
− Tuvimos cinco citas antes del noviazgo, Santana.− Le responde, aún sin saber a dónde van con esto.− En la cuarta cita, nos dimos nuestro primer beso y luego, cuando comenzamos a estar oficialmente juntos, teníamos una cita cada Sábado.− Le cuenta con una pequeña sonrisa, si bien las cosas no terminaron bien para ellos, Rachel siempre va a atesorar los momentos que tuvo con él, aunque al ver la mirada de repugnancia en la cara de su amiga, borra la sonrisa de su cara.
− ¿Cómo puedes sonreír así, a pesar de todo lo que te hizo? – Pregunta incrédula la latina.
Rachel simplemente suspira y se dispone a responder, pero Santana no está segura si quiere escuchar las cursilerías que van a salir de la boca de la chica más pequeña (la conoce bastante bien, después de todo).
A pesar de que siempre parece reacia a escuchar las diatribas de Rachel (o cualquier cosa que tenga que decir), al final, Santana encuentra que disfruta de ellas, le encanta la energía con la que su compañera le habla de sus sueños, ambiciones (o cualquier cosa en general), y como sus ojos brillan con ánimo, determinación y esa seguridad que le dice que ella va a lograr todo lo que se proponga, no importa el tiempo que le tome. Esa actitud es realmente contagiosa y eso es lo que Santana admira (y envidia) más sobre Rachel.
Nunca se lo dirá, pero la decisión de ser auror la tomó gracias a Rachel. Fue ella la que le dio folletos, le mostro libros, la que le consiguió una visita a la oficina de aurores (gracias a las conexiones de su padre) para que se diera una idea de lo que podría ser su vida, si seguía esa carrera en este mundo.
Rachel fue la que se dio cuenta de cuál era su sueño, incluso antes de que ella misma lo supiese y la apoyo desde el principio, como nadie más lo ha hecho, como si Santana fuese de su propia familia (Santana agradece mucho el sentimiento, teniendo en cuenta que su familia no está interesada en ella y menos en su futuro, es agradable que alguien más vele por sus deseos).
(No importa lo que digan de los Slytherin, Santana. Tú vas hacer la mejor Auror de todos los tiempos, ¡Serás incluso mejor que Harry Potter! No dejes que Sue te haga creer lo contrario, no eres mala como ella, Le había dicho, cuando Santana había expresado que gracias a su jefa de casa, jamás lograría ser lo que quería.)
No dejes que nada (ni nadie) se interponga entre tú y tus sueños. Era el lema de los Berry y aunque a veces se lo tomaban muy literal y les traía problemas, la morena admite que no es una mala filosofía de vida (así que la empezó a seguir).
Así que a pesar de su cara de fastidio, ella siempre escucha de buena gana a Rachel, incluso cuando estuvo un tiempo babeando por el gigante de Hufflepuff (agradece que eso duro como un mes), la escuchó, pero cuando se pone hablar de Jesse St. James como si fuese el hombre más maravilloso de la tierra, Santana pierde la paciencia y la ira se hace cargo de todo lo que hace o dice (a pesar de que su ira era en contra de él, siempre termina lastimando a Rachel).
Ese hijo de puta le hizo mucho daño a Rachel, la humilló, la atacó física y mentalmente y el único recuerdo que le dejó de su oh tan maravillosa relación, fue una depresión que tomo un año y más tratarla y una fobia hacia los centauros, porque el desgraciado la dejó sola en el bosque prohibido, sin varita y de noche, por el simple hecho de que Rachel, siendo la niña honesta y bocazas que es, dijo que nunca había tenido relaciones sexuales con Jesse, cuando él había estado presumiendo todo lo contrario.
Santana estaba dispuesta a matarlo (una vez que se había asegurado de que Rachel estaba en la enfermería sana y salva) pero McGonagall no la dejó, aunque no la castigó cuando lo dejó inconsciente y sin muchas posibilidades de tener un heredero. Además Jesse no la acusó ni nada, porque estaba demasiado avergonzado de que una chica de quinto, lo haya dejado en tal estado, siendo él de séptimo.
Por lo tanto, Santana no va a permitir que Rachel empiece a hablar maravillas de ese idiota.
− Sólo atesoro los buenos momentos, fue mi primera relación real, después de todo.− Suspira y mira a Santana, quién no puede disimular su cara de disgusto. – Sé que lo odias y a veces yo también, pero de nada me sirve vivir del rencor, sólo quiero vivir mi vida tranquila, ya sabes, recordando a veces las cosas buenas que me han pasado y no las malas.
Santana suprime una risa, porque eso es tan de película, tan dramático y tan Rachel, que de alguna manera se siente reconfortada y agradecida que a pesar de todo, ella no ha cambiado mucho (dramática hasta el final y si, es entrañable, pero no se lo va a decir, no quiere que los humos se le suban más a la cabeza).
− Y aunque podría seguir hablando de eso, estoy muy curiosa por saber a qué se debe tu interés.
La latina siente como su cara se comienza a calentar y Merlín sabe que Rachel nunca va a dejar que olvidé que se está sonrojando, porque está pensando en una persona que aún no conoce. Traga saliva muy consciente de que la preocupación que por escasos segundo había olvidado, vuele aparecer, apretando su estómago y haciendo que sienta sus piernas débiles.
− Tengo una cita. – Murmura bajito, deseando que Rachel no la haya escuchado.
Pero Santana López no es una mujer con suerte, así que Rachel lo escucha y su única reacción fue gritar un enorme ¡¿Qué?. Ahora, esto va hacer complejo de explicar, si no quiere terminar avergonzada.
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− Espera un minuto. – Dice Mike mirando a Sam incrédulo, después de que el rubio le hubiese contado a grandes rasgos lo de los libros y la interacción de Britt con la Slytherin. Tina a su lado mira a Brittany (que no parece muy contenta con que su secreto se haya derramado y está haciendo muecas intentando verse más enfadada de lo que realmente está), con una suave sonrisa y casi feliz por la rubia, la historia que Sam contó era un poco… romántica. − ¿Eres amiga de Santana López?− Le pregunta con una sonrisa que, en otras circunstancias, la rubia hubiese dicho era contenta, pero ¿ahora? No está segura si Mike va a estar de su lado o no.
Brittany ama a sus amigos, en serio, ellos son súper geniales y estuvieron ahí para ella cuando, por culpa de Artie, su vida se convirtió un infierno. Los ama y les agradece el apoyo, pero no está dispuesta a soportar que le digan con quién sí y con quién no debe juntarse, ella es una niña grande y sabe cuidarse.
Fija su vista en el lago (se encuentran cerca de los invernaderos, Tina insistió en que el día, a pesar de ser invierno, estaba precioso para sentarse frente al lago y compartir con los amigos) y respira profundamente, cuenta hasta diez y trata de calmarse. Tampoco va a empezar a gritarles ni nada, no quiere perderlos por algo tan tonto como lo son los rumores (porque de eso se trata ¿no? De los rumores de cómo es supuestamente, Santana).
− Sí, se puede decir que somos amigas. – Afirma orgullosa y se sorprende al ver como la cara de Mike se ilumina. Sam se ve confundido ante la reacción del asiático y Tina simplemente se ríe.
− ¡Tienes que presentármela! – Exclama realmente emocionado, causando que su novia vuelve a reírse. – Siempre he querido conocerla, pero nunca he tenido la oportunidad, ¿sabes? Ella es muy distante y nunca he tenido el valor de acercarme. – Masculla lo último avergonzado.
Brittany abre la boca sorprendida y suelta un chillido emocionado. Por un segundo pensó que Mike iba a darle una charla sobre los peligros de estar cerca de una Slytherin.
− ¿Por qué ibas a querer conocerla?− La voz de Sam suena un poco ahogada, Brittany supone que él esperaba que Mike y Tina se pusiesen de su lado. Agradece que no sea el caso.− ¡Es Santana López y es peligrosa!
Mike frunce el ceño, Brittany decide que es raro verlo en él, generalmente tiene una expresión relajada y amigable en el rostro, siempre preocupado por los demás y siempre es el primero en querer ayudar.
− No es peligrosa.− Es Tina quién habla, con voz suave pero confiada y la rubia se pregunta de dónde la conoce, después de todo ella va en sexto al igual que Sam.− Bueno, al menos que le hayas hecho algo malo a alguno de sus amigos.− Decide decir, porque si eres Karofsky o St. James, ellos dirían que Santana si es peligrosa y con justa razón, sobretodo el último. Su madre le dijo a Tina que Jesse estuvo en San Mungo por varios días después de que Santana lo encaró y que dudaban que pudiese tener hijos en el futuro, no es que a Tina le importe, por lo que escuchó se lo tuvo bien merecido.
− Ya, no es peligrosa, pero ¿de ahí a tener una cita con ella? Con la reputación que tiene…− San está completamente perplejo por como se ha desarrollado la situación, no lograba entender como sus amigos no podían ver cómo era realmente Santana López.
Él sólo quiere cuidar de su amiga, no le importa quedar como el malo, sabe que el tiempo le dará la razón.
− Es un poco dura y no le gusta relacionarse mucho con las personas, en el aspecto emocional, me refiero.− Habla Mike con confianza y le sonríe a su amiga rubia.
Sí, el también es consciente de que Santana tiene el estigma de andarle calentando la cama a las chicas de Hogwarts, no sabe con certeza cuantas de las chicas que afirman haber dormido con ella dicen la verdad, pero sabe a ciencia cierta que no es posible que sean todas. A él le da la impresión, que la Slytherin es bastante selectiva a la hora de escoger compañeras de cama (o cualquier cosa en realidad).
Tampoco es que importe mucho, Brittany tiene sólo una cita con ella y no cree realmente que vaya a pasar algo que la rubia no quiera. Sabe a ciencia cierta que su amiga no va hacer nada estúpido, ni va a dejar que le hagan algo que no desea. Brittany es fuerte y (salvo por Artie) suele tener un buen juicio a la hora de escoger amigos.
Además él considera que Santana López es una chica bastante decente y por lo que dice Rachel, aparentemente está en lo correcto.
Sólo tiene que controlar ese malgenio suyo, se va arrugar antes de llegar a los veinte, Resuena la voz de Rachel en su cabeza, sin poder evitarlo suelta una risa divertida.
− Santana no es una mala chica, Sam.− Asegura Tina, pero el chico sólo hace un ruido despectivo y ni siquiera se digna a responder algo, simplemente finge que no la escuchó.
− ¿Por qué quieres conocerla? – Pregunta Brittany, mirando directamente a Mike e ignorando deliberadamente a Sam, que ha empezado a refunfuñar en su lugar. Realmente está intrigada por este giro de los acontecimientos, San debe haber hecho algo muy bueno si Mike quiere conocerla tan… desesperadamente.
El asiático vuelve a sonrojarse y Tina hace una mueca ante la mirada de pura admiración que ilumina la cara de su novio.
− Britt, ella sabe tanto sobre hechizos, es impresionante como utiliza la varita, es como si fuese parte de ella y su magia es simplemente… hermosa y perfecta.− Termina mientras recuerda algo embelesado. Tina pone los ojos en blanco, su novio es un completo nerd.
Brittany escucha maravillada lo que ha dicho Mike, es primera vez que escucha algo así de Santana (la chica suele ser bastante modesta con sus conocimientos en la magia) y es emocionante saber que hay personas que ven lo bueno de ella y no sólo lo malo.
− Ella me va ayudar con Defensa Contra las Artes Oscuras, la profesora Holliday le pidió que fuera mi tutor.− Le informa con una sonrisa casi presumida, Mike simplemente la mira boquiabierto.− Mañana, después de nuestra cita, me va a dar mi primera clase.
− Por supuesto que la profesora Holliday la iba ayudar en su plan, si se lo paga revolcándose con ella.− Escupe Sam con desprecio y sus tres amigos lo miran sin reconocerlo, suena tan parecido a Artie, que ninguno puede parar esa ira burbujeante que sube desde el estómago y se instala en el pecho.
Brittany exhala sonoramente, sus fosas nasales se sienten calientes y tensa su mandíbula hasta el punto que siente un leve malestar, ella ya le informó a Sam sobre ese rumor en específico, le dijo claramente que era una mentira ¿Y aún así se lo creía? ¿Qué diablos estaba mal con él?
Si estuviesen hablando de Kurt…
Y de pronto, todo hace clic en la cabeza de Brittany. Sam está amargado porque Kurt es como todos los Slytherin y él lo defendió por años creyendo lo contrario. No puede soportar la idea de que Santana no sea tan mala como dicen que es. Está resentido porque ella tiene una oportunidad de conocerla, cuando Hummel ni siquiera le da la hora del día y sólo lo hace para burlarse de su estatus de sangre.
Sam está celoso de que Santana sea la excepción a la regla. Está enojado porque Kurt no lo es. Por primera vez en su vida, Brittany encuentra que su actitud es patética, deplorable y una infinidad de cosas malas que no recuerda en estos momentos.
Su mejor amigo está siendo completamente injusto con Santana, la está tratando de demonizar de una manera casi infantil, refugiándose en los rumores, porque no es capaz de aceptar que Kurt Hummel nunca va a estar interesado en él.
Ahora todo tiene sentido. Brittany desearía que no lo tuviese, porque ahora sólo siente como su enojo aumenta.
− No es culpa de Santana que Kurt no esté interesado en ti.− Intenta gruñir, pero su voz sale baja y triste, siente que sus ojos se humedecen cuando mira al rubio, quién parece bastante sorprendido por la declaración. Cuando ella se enoja, se pone a llorar, no sabe porque, pero lo detesta completamente, así nadie la toma en serio y ahora quiere dejar bien en claro su punto.
(A veces no sabe si está triste o enojada)
− Sam, es mejor que te vayas.− Es la orden de Mike, su expresión es tensa y sus labios forman un perfecta línea recta. Está intentando no enfadarse más, pero realmente detesta cuando su novia o mejor amiga se ponen a llorar.
El muchacho de ojos verdes resopla y soltando un 'lo que sea' se va rumbo hacia el castillo.
− Lo siento, Britt.− Consuela Tina acariciando con delicadeza su cabello, sabiendo lo cercano que los chicos de Hufflepuff son. La aludida asiente limpiándose las lágrimas.
Ella también lo siente.
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Santana se mueve incómoda en su lugar, Rachel la sigue mirando con sus enormes, brillantes ojos (esos ojos psicópatas que le ponen los pelos de punta) y no ha pestañeado en más de cinco minutos. Ella es la primera en admitir que esto es raro, nunca ha tenido una cita normal y menos le ha dicho a su compañera de cuarto que la va a tener, pero realmente tiene que mirarla… así.
Cómo si fuese una especie de fenómeno de circo o algo.
− ¿Con quién? – Pregunta Rachel después de un rato, aunque lo hace nada más que por formalidad. Ella sabe con quién y empieza a entender porque Santana estaba actuando tan diferente de su normal ser.
− Brittany.− Concisa y al grano. Lo que significa que está nerviosa y ella jamás lo está (al menos es capaz de disimularlo, pero ahora le es imposible).
Rachel sonríe, astuta y divertida.
− Nunca creí que vería el día, en el cual la gran Santana –no me van las relaciones serias– López, tendría una cita con alguien decente y bonita.− La chica más baja hace gestos exagerados con sus brazos y manos. Todo lo que dice suena tan dramático que Santana se avergüenza un poquito más. Debió mantener la boca cerrada, ahora Rachel se va a burlar de ella hasta que se canse, tal como la latina lo hizo con ella en el pasado (el karma es una perra).
− ¡Oye, me he acostado con chicas decentes!− Decide irse por desviar el tema, es más fácil que enfrentar el siguiente paso con Rachel. La planificación de la cita.
− Sí, porque esa chica Shauna, que por cierto es un nombre de bailarina de striptease, era muy decente.− Se mofa Rachel y Santana hace una mueca, de todas las chicas, Berry tenía que traer a colación a esa.
Shauna (Cualquiera que sea su apellido, Santana ya no se acuerda ni de qué casa era), era una chica dos años mayor, voluptuosa y medio tonta, quién amaba vestirse con ropa ajustada y corta. Ella se había acostado con todos los hombres de Hogwarts (o eso le gustaba presumir, porque Santana estaba segura de que si ese fuera el caso, estaría en Azkaban por pedofilia o algo así, porque cuando dicen todos, se refieren a los de primero también ¿no?), y había empezado a tantear el terreno de las damas.
En pocas y no muy lindas palabras, en una de las fiestas de Puckerman, Santana había estado borracha y caliente (que en meses después, aprendió, no era la mejor combinación para ella) y Shauna había estado al asecho toda la noche (y dos semanas antes de la fiesta, pero Santana nunca se dio cuenta de su existencia hasta que la tenía entre cierta parte de su anatomía).
Lo hicieron en un sucio pasillo y todo el mundo escuchó.
Santana estuvo el día siguiente preocupándose por caminar de manera correcta, para sentir vergüenza (además un orgasmo es una orgasmo ¿por qué iba a sentir vergüenza?).
− Lo que sea, pero valió la pena… porque esa cosa que hacía con su-
− ¡Basta! ¡No quiero saber!− Brama Rachel con la cara roja y Santana sonríe satisfecha. No está orgullosa de algunas cosas que ha hecho, pero al menos les puede sacar provecho para incomodar a su compañera (y eso siempre alegra su día).
Salvo que está vez lo hace para desviar la atención de su problema actual. La cita.
Una cita con una chica amable y agradable, que no tenía nada que ver con Shauna. Una chica diferente que se muere por conocer. Una chica que a pesar de conocerse por poco tiempo y por medio de un libro, fue capaz de ser la parte más alegre de su día (es patética, pero no le importa mucho. En su vida no tiene muchas cosas alegres, ni siquiera la parte gay cuenta).
Suelta un profundo suspiro y se retuerce un poco.
Está más nerviosa que antes, porque cada segundo que pasa significa que es un segundo menos para encontrarse con Brittany. No está preparada para esto.
− ¿Tú le pediste la cita? – Le llama la atención Rachel, después de unos minutos. Santana niega con la cabeza y es incapaz de hablar, ¿por qué diablos está tan nerviosa? Es una cita, van a comer y Lord Tubbington va a estar ahí, mientras Orión esperará afuera, no van a estar solas (por alguna razón, pensar en el gato le trae un poco de tranquilidad y consuelo, no mucho, pero es mejor que nada).
− No tienes nada de qué preocuparte, de seguro Brittany sólo se refería a algo amistoso.− Es el patético intento de Rachel para calmarla. Está mal, ella había pensado lo mismo, amigas, que iban a comer como amigas, una salida de amigas, para conocerse y tal. Pero Brittany había dicho 'sólo primera base', según su experiencia las amigas no tenían porque diablos llegar a primera base, es decir, ella y Rachel nunca… (Santana se estremece un poco al pensar en ello).
(Ni siquiera ha reparado que ha pensado en Rachel como su amiga, al parecer los nervios están haciendo un excelente trabajo con su cabeza).
− Mencionó la primera base.− Los ojos de la más pequeña se abrieron de par en par.
− No. ¿Brittany dijo eso?− Lentamente una pícara sonrisa se fue formando en el rostro de la niña Berry.− Bueno, entonces creo que tienes una cita romántica, Santana.− Se burla haciendo énfasis en la palabra que a Santana le ponen los pelos de punta (junto con romance, compromiso y relación).
− No me digas, Sherlock.− Se burla la latina (Hey, por algo está entrando en un estado de pánico total. Los amigos no la asustan, las citas… un poco).
Después de eso, Santana escucha a medias a Rachel, quién empieza a darle una charla sobre cómo debe vestirse y comportarse (crítica cada postura y gesto que hace, escudándose en 'eso no es romántico, Santana!'), recuerda vagamente haberle dicho que no iba a vestirse como una monja y que mantuviese alejada de ella las cosas con rombos, sin embargo Rachel no toma en cuenta sus palabras y sigue con su diarrea verbal, que llevan a la morena a preguntarse porque diantres abrió la boca en primer lugar, hubiese sido más fácil ir con la corriente.
Su mente empieza a vagar por los posibles escenarios que se fuesen a presentar al día siguiente y nada parecer ayudar al nudo permanente que se formó en su estómago.
Está nerviosa como nunca antes en su vida, ni siquiera entiende el porqué. Sólo va a conocer a una persona, una chica de su edad. Nada extraordinario, pero por cómo se siente, cualquiera diría que va a conocer a Merlín o algo.
− Y eso, mi amiga, es como harás que tu cita sea perfecta.− Termina Rachel con una sonrisa que muestra todos sus dientes y Santana la queda mirando como si le hubiese crecido otra cabeza.
Definitivamente Rachel no había sido de ninguna ayuda.
(Sobre todo porque no escuchó nada de lo que dijo).
(Y tampoco hizo ninguna de las preguntas que había estado pensando durante toda la noche).
Santana estaba peor que al principio y con el trascurso del día, sabía que sólo iba a empeorar, por lo cual intentó concentrarse en preparar lo que le iba a enseñar a Brittany en clases. La magia siempre fue una buena manera de distraerse.
(Aunque no sirvió de mucho esta vez).
(Rachel simplemente se rió de ella durante todo el día, porque estaba actuando como una idiota, Santana no protestó porque era cierto).
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Sam estaba cenando echando humos por las orejas y gruñendo en voz baja mientras mastica furiosamente su comida, sus compañeros de casa lo miran sorprendidos y asustados. Es muy extraño que él estuviese con un humor de perros, pero lo más extraño era que Brittany no estaba sentada a su lado, como era la costumbre desde que cualquiera puede recordar. La rubia está en la mesa de Ravenclaw charlando animadamente con la pareja asiática, riendo y lanzando bromas.
La alegría del trío sólo logra irritar más al muchacho, que no consigue entender porque diablos estaban enojados con él, cuando lo único que quería era proteger a Brittany de la chica de Slytherin.
No le cabe en la cabeza cómo podían escoger a una chica que no conocían, por sobre él, que era su amigo desde hace años. Le parecía desleal e injusto, sobre todo porque lo estaban dejando como el malo de la película, cuando Santana era el problema real.
Metido en sus pensamientos, no nota cuando Quinn se sienta a su lado.
− Entonces, ¿qué te tiene de tan mal humor, que ni siquiera Brittany quiere estar cerca de ti?− Pregunta con una inusual sequedad en su tono, incluso el rubio puede notar un atisbo de amargura. Aparentemente tampoco ha sido un buen día para ella.
− Brittany tiene una cita y no estoy muy emocionado por ella, por eso no está aquí.− Escupe con enfado, antes de beber de su zumo. Quinn alza sus cejas, realmente sorprendida.
− No sabía que te gustaba Brittany, no de esa manera de todos modos.− Comenta sin ningún ánimo de ocultar su diversión.− De hecho creí que te gustaba Hummel, con todo eso de que lo acosas en la biblioteca.− Sam se sonroja un poco, hasta el día de hoy insiste en que no acosa a Kurt, no importa que Quinn y Britt digan lo contrario (es un país libre y puede estar donde quiera, si se topa con Kurt es una coincidencia…).
− No me gusta Britt de esa manera, pero no me gusta con quién va a salir.− Ni siquiera se toma la molestia de negar lo de Kurt, a estas alturas no tiene caso, su negación sólo sirve para que Quinn haga más bromas y no está de ánimos para que nadie se burle de él ahora mismo.
− Bueno, papá Sam, dime porqué no te gusta el posible novio de tu hija.− Se burla la Ravenclaw a sabiendas de lo sobre protector que es el rubio con su mejor amiga.
Sam duda antes de decirle a Quinn, a pesar de que la rubia se burle y no tenga las mejores palabras para describir a Santana, sigue siendo amiga de ella y es evidente que la Ravenclaw tiene cierto aprecio por la Slytherin, porque cada vez que se menciona o ella misma habla de la niña López, sus ojos se suavizan y su sonrisa se vuelve más sincera.
Suelta un suspiro y procede a contarle, pero por Merlín, que si la defiende o le dice que él es el malo de película el infierno se va a desatar, porque no va a soportar que nadie más ponga a Santana López por sobre él, cuando es obvio que él no está equivocado.
− Santana López.− Escupe el nombre en voz baja y con desprecio (tiene todo el derecho a despreciarla ¿vale? Por su culpa sus amigos no le hablan). Al instante siente como Quinn se pone rígida a su lado. Curioso se gira a mirarla, para encontrar a Quinn con una expresión en el rostro, como si le hubiesen tirado un balde de agua fría sin aviso en plena nevada.
Pasan varios minutos antes de que Quinn pueda articular palabra.
− ¿Es una broma? – Su voz sale ronca y casi como un gruñido. En sus ojos se enciende una llama que Sam sólo puede reconocerla y relacionarla con la traición.
Traición, Quinn se siente traicionada pero… ¿por qué?
Lentamente mueve su cabeza de lado a lado, respondiendo a la pregunta de la chica y esperando a que ella le aclare qué diablos le está pasando, porque su reacción no es para nada normal.
− Santana no tiene citas, nunca le han interesado.− Aprieta los puños y su cuerpo está completamente rígido, su rostro pasa de neutro a dolido y segundos más tarde pasa a enfadado, pero no se mueve ni dice nada más. Da la impresión que está controlándose para no ir a encarar a Santana por algo.
Está luchando consigo misma y está empezando a perder lentamente.
− Ahora parecen interesarle.− Comenta lo que es obvio y en respuesta obtiene una risa incrédula de la chica.− O al menos le interesa Brittany.
Eso último no se lo cree y al parecer Quinn tampoco se lo traga (Sam siente un poco de alivio, al fin alguien parece estar de su lado, y que ese alguien sea cercano a Santana es lo mejor, tal vez si puede hablar con Britt antes de la cita, pueda convencerla de no ir con ayuda de Quinn).
− No seas imbécil, Evans. ¿De verdad crees que a Santana le interesa Brittany? – Ni siquiera espera su respuesta antes de seguir hablando.− Santana necesita a alguien inteligente, alguien capaz de mantenerse al día con las conversaciones que le gusta tener, alguien que la desafíe y saque lo mejor de ella, ¿Y Brittany? Es dulce y divertida, pero es tonta como una puerta.
− ¡Hey! ¡No insultes a mi mejor amiga!− Le defiende, pero Quinn simplemente le ignora.
− Lo único que tiene Brittany, que a Santana le puede interesar, es su cuerpo.− Ante eso Sam no puede decir nada, es probable que Quinn tenga razón, después de todo conoce a la Slytherin mejor que él (pero sabe que Britt tiene mucho más que ofrecer que un cuerpo caliente).− Así que… ¿una cita? No me hagas reír, Santana sólo va a ir a follar con una rubia tonta.− Hace una pausa y su semblante se vuelve amargo.− Otra rubia a su lista, otro número, nada más.
Las palabras salen amargas y dolidas, como si Quinn hubiese estado en los zapatos de… Sam abre los ojos desmesuradamente, ¡ahora todo tiene sentido! A Quinn le gusta Santana, por como habla, parece ser que su relación ha llegado a cierto grado físico de intimidad.
− ¿Cuál es la historia entre tú y Santana?− Quinn lo mira con desprecio, haciéndole retorcerse en su asiento (ha tocado un punto muy sensible).
− No hay historia.− Se levanta y se marcha, sin siquiera despedirse del rubio (sin siquiera terminar con su cena).
No hay historia que contar, Sam entiende, una noche más en el libro de Santana, nada importante para ella. Pero claramente Quinn desea que haya algo más que contar, desea ser algo más que otro nombre, que otro número, que otra rubia.
Si Quinn está enamorada de Santana, él va a ayudarla a conseguir a la chica. No importa si Brittany lo odia un tiempo por eso, sólo lo hará para protegerla ¿y qué mejor manera que atar a Santana a una rubia que es peligrosa y poderosa igual que ella?
Mejor Quinn con Santana que Brittany, de todos modos él no se preocupa tanto por el corazón de la primera rubia.
/
Santana camina en silencio junto a Rachel, se dirigen a la sala común después de una cena bastante… interesante, por decirlo menos, interesante para Rachel que lo único que hizo fue comentar sobre la cita, diciendo cosas demasiado vergonzosas como para repetirlas y otras demasiado cursis para incluso recordarlas.
Lo único que la morena quiere ahora, es acostarse a dormir para que su compañera deje de hablar o si no, su cabeza va a estallar (de tanto sonrojarse, en serio, Santana está casi segura que ha batido un récord con todo lo que se ha sonrojado en un solo día).
Desde que mencionó lo de la cita, Rachel habla sólo de eso. Pone posibles escenarios en su cabeza (cada vez más exagerados), que la están volviendo loca y un poco paranoica.
Rachel no la está ayudando en nada, sólo la pone más nerviosa (si eso es posible) y sospecha que no quiere ayudarla tampoco.
Sólo quiere divertirse a su costa y Santana no la culpa, ella ha hecho lo mismo durante seis años (es bastante terapéutico), es el turno de su compañera para hacerlo, así que lo va a soportar con dignidad (lo va a dejar pasar única y exclusivamente porque no puede enojarse y estar nerviosa al mismo tiempo, en serio, ¿qué cara tendría que poner si fuese el caso?).
− ¡López!− Alguien grita con enojo, antes de que se pierdan en una esquina. Ambas Slytherin se giran confundidas (Santana ha estado todo el día con Rachel, así que no ha hecho nada para cabrear a nadie en todo el día), sólo para toparse con una furiosa Quinn Fabray.
La nombrada alza las cejas y se cruza de brazos, mientras hace correr velozmente su memoria, intentando encontrar alguna razón para que Quinn esté tan enojada con ella, pero no hay nada, ninguna riña verbal, ningún comentario mordaz, nada. De hecho no han hablado mucho más que de sus deberes de pociones (su Veritaserum va a ser el mejor, está segura de eso).
− Tengo que hablar contigo.− mira con genuino desprecio a Rachel. Su mirada pilla desprevenidas a ambas serpientes debido a que la Ravenclaw nunca había lanzado esa mirada a la prefecta (no se llevan bien, pero esa mirada supera incluso a Santana).− A solas, rastrojos.
Por alguna razón, Santana reacciona ante el desprecio impregnado en las palabras de Quinn (generalmente se queda a ver como ambas empiezan a reñir, porque le hace gracia como vuelan los insultos de un lado a otro, pero algo se siente diferente esta vez, quizá sea la mirada dolida de Rachel ante el odio injustificado).
Rachel no se mueve, no porque quiera quedarse a ser insultada, si no porque sus piernas no le responden.
− ¿No me escuchaste, desperdicio? ¡Desaparece de mi vista, ahora!− Santana da un paso al frente y empuja con fuerza a una inadvertida Quinn, que si no fuese por sus buenos reflejos hubiese terminado en el piso.
Rachel se estremece al notar que las cosas se van a poner físicas.
− Cuida tu boca, Fabray.− Advierte con su clásico tono de amenaza.
Internamente suspira, ¿qué diablos pasa con ella hoy? Primero anda nerviosa y se sonroja por cualquier pequeñez (sobre todo cuando Rachel hablaba de ella, Brittany y la palabra beso en una misma oración) ¿y ahora está defendiendo públicamente a Rachel? Es decir, sí, la defendió de Jesse porque el tipo era un canalla y la atacó físicamente, pero jamás la había defendido de un insulto, no cuando ella la insultaba casi a diario.
Sin embargo el tono de Quinn… por alguna razón, le recordó al tono de su padre y todas sus defensas se levantaron al instante, incluso reaccionó antes de darse cuenta de lo que había hecho.
(Santana evita las peleas con Quinn, sobre todo al estilo muggle, porque cada vez que sucede, siempre terminan en la enfermería por varios días y con una detención por semanas)
− ¡Esto no tiene precio!− Dice Quinn antes de soltar una carcajada socarrona.− ¡Primero me dicen que vas a tener una cita y ahora defiendes a esta cosa!− Santana levanta una ceja y mira a Rachel, quién se encoge de hombros, ¿cómo es posible que Quinn sepa que tiene una cita?− ¿Qué pasa contigo, López? Estás perdiendo tu toque relacionándote con perdedores.
Rachel y Santana comparten una mirada confundida, ninguna sabe que bicho le ha picado a la rubia, pero se ve completamente fuera de sus casillas (Sin una buena razón, parece hasta poseída. En realidad, Santana está esperando a que le salga espuma por la boca o algo).
− ¿Qué diablos quieres?
− Brittany, ¿en serio, Santana?− Habla burlona, ignorando la pregunta de la morena.− Entiendo que por la fuerza tengas que relacionarte con este intento de humano…− Ninguna de las tres estaba preparada para lo que sucedió después.
Santana simplemente se abalanzó sobre la rubia y le dio una bofetada que resonó por todo el pasillo, afortunadamente estaba vacío y todos los profesores se encontraban aún en el gran comedor, así que las posibilidades de que fuese sancionada por eso eran muy bajas.
Quinn se apoya en la sucia pared de piedra, se acaricia la mejilla que rápidamente comienza a ponerse de un color rojo. Hace una mueca cuando sus dedos tocan el lugar magullado, había olvidado lo duro que golpeaba Santana.
Será difícil explicar mañana porque su mejilla está hinchada y/o moreteada.
− Te lo advertí, Fabray.− Se da la media vuelta para irse, pero la rubia no había terminado.
Rachel cierra los ojos cuando ve que Quinn se tira sobre Santana. Nunca ha sido buena con la violencia y jamás ha luchado físicamente con alguien, a pesar de estar a diario con la latina, esta siempre evita reñir frente a ella porque sabe lo mal que le ponen las personas heridas.
A pesar de ser prefecta, es la primera vez que Rachel tiene que hacer frente a una pelea al puro estilo muggle, generalmente le tocan duelos ilegales y una que otra pelea verbal entre parejas, pero nunca algo como esto.
Y sabe que una vez que ha empezado, Santana no se detiene y Quinn no se queda atrás, pero si no paran, serán castigadas y no podrán ir a Hogsmeade, lo que implica que la latina dejará plantada a cierta Hufflepuff.
Rachel no lo puede permitir, no cuando Santana está haciendo esto, defendiéndola a ella de los insultos. (Ni siquiera lucha cuando una sonrisa se abre paso en su rostro, esto le recuerda a su primer año, cuando la latina la defendía en una base diaria de Puckerman y Karofsky)
− ¡Santana si no paras te van a castigar y no podrás ir a Hogsmeade con Brittany!− Sus palabras funcionan como un encanto porque la morena se detiene al instante (Quinn no lo hace y le propina un golpe que le deja una pequeña herida en la comisura de los labios).
− Así que es cierto.− Dice Quinn con los ojos abiertos de par en par, su voz cargada con pura incredulidad.− Tienes una cita con Brittany.
− Sí, te hablé de ella, ¿recuerdas?
− Si y me pareció lindo y casi ridículo todo, la gran Santana haciendo amistad por medio de un libro mágico, con nada menos que una Hufflepuff.− Se mofa Quinn y la latina gruñe.− Pero ¿una cita? ¿No estás llevando esto muy lejos? ¡Dijiste que tú no ibas a citas, Santana!
Santana parpadea varias veces, ¿Cuál es el gran problema con la cita? No es que ella quiere un montón de citas, porque Quinn tiene razón, a ella no le gustan, son cursis y sobrevaloradas.
Pero ella quiere esta cita con Brittany. Y no quiere que sea en el contexto de amistad, ¿es eso un crimen?
− ¿Qué tiene ella de especial, López? ¿por qué ella y no otra?− Rachel se muerde el labio inferior, nerviosa. Por como habla la Ravenclaw, juraría que está celosa. ¿Es posible que ella y Santana…?
Porque su pregunta sonó mucho a ¿Por qué ella y no yo?
− ¡Me gusta ella! ¿Cuál es el gran problema? ¿Acaso no puedo tener una cita? ¿No puede gustarme alguien? ¿El hecho que me guste el sexo, impide que pueda tener una cita normal?− Cuestiona la latina enojada (y cansada de que todas las personas la traten como si su vida girase en torno al sexo, ella también puede desarrollar sentimientos por las personas y no debería ser tan sorprendente).− Además no sé porque te importa, actúas como si estuvieses celosa o alguna mierda.
Rachel se encoje al escuchar a su amiga, a veces es tan densa y tiene tan poco tacto (le sorprende que algunas chicas se peleen por Santana, siendo que es tan… poco delicada con los sentimientos ajenos).
− ¿Celosa? ¿De quién?− Se ríe Quinn, como si acabase de oír lo más ridículo del mundo.
− No lo sé, si viniste aquí toda alterada, empezaste a insultar a Rachel y a cuestionarme por mi cita, ¿qué se supone que debo creer?− Bufa Santana y Quinn tiene la decencia de verse incomoda con las acusaciones.
Rachel suspira y se pregunta cómo diantres, Santana no ve que Quinn tiene un flechazo importante con ella (se pregunta como ella no lo vio tampoco, si ahora le parece bastante obvio).
− No seas ridícula, sólo siento lastima por Brittany que tiene que soportarte, con tu evidente falta de romanticismo.− Se compadece la rubia sin perder la sonrisa burlona.− Sólo espero que no sea tan fácil como dicen, y que vaya a abrirte las piernas en tu primer intento de romance barato.
Santana entrecierra los ojos ante el insulto hacia Brittany. Siente como la ira hierve dentro de ella y está dispuesta a arremeter contra su pseudoamiga cuando recuerda algo.
Sonríe, y cuando ella sonríe, significa problemas.
Rachel y Quinn lo saben.
− Es curioso que lo digas.− Comienza a hablar Santana con una dulzura preocupante (Quinn se ve inquieta por el tono, nota Rachel, lo que significa que Santana va a soltar una bomba que ella no debe oír).− Si no mal recuerdo, fuiste tú quién quería soportarme, con mi falta de romance en una cita a finales del año pasado.− Rachel suelta un sonido ahogado y Quinn empieza a ponerse roja (de vergüenza y rabia).− Y dije que no.
La teoría de los celos tiene mucho sentido ahora.
− No fue mi mejor momento, ni siquiera sé en que estaba pensando.− La sonrisa se Santana se amplía un poco más, pero sus ojos siguen mostrando enojo. Así que Rachel cree que se ve un poco espeluznante.
− Después de ese orgasmo alucinante que te di, dudo que hubieras pensado en algo coherente, de haberlo hecho no me hubieses preguntado una estupidez semejante.− Quinn entrecierra los ojos y se estremece ante el tono cruel que está usando Santana.− No me gustas, Fabray. Nunca me has gustado y nunca me gustarás, en ese momento sólo necesitaba un cuerpo caliente para digerir la cena y tú estabas más que dispuesta a serlo.
Rachel suspira mientras niega con la cabeza, Santana está sobrepasando los límites de la crueldad. Es evidente que Quinn tiene un enamoramiento con ella y la manera como la morena la está tratando es un poco injusta.
Quinn sólo está actuando como una adolescente enamorada y herida. Celosa y caprichosa. Pero no merece que su corazón sea aplastado tan duramente, menos cuando la discusión privada tiene público.
− Eres una puta.− Masculla con enojo, aunque suena débil en comparación a cómo empezó con sus insultos. Sin esperar una réplica audaz, se da la media vuelta y se va caminando rápidamente en dirección opuesta a las Slytherin.
− Eso fue innecesariamente cruel, Santana.− Reprende Rachel y nota que su compañera se ve abatida después de todo.
Caminan en silencio, hasta que la latina habla nuevamente.
− En realidad, me gusta Quinn.− Admite con una débil sonrisa.− Pero cuando te estaba insultando, el tono que usó… te juro que oí a mi padre y… y… no pude soportarlo. Tenía que-
− Lo entiendo, Santana.− Interrumpe Rachel con una sonrisa comprensiva y la mira con un brillo que Santana odia. Compasión.− No necesitas explicar, entiendo que tuviste que enfrentarla porque nunca tuviste el valor para encarar a tu padre, necesitabas vencer a ese demonio de tu pasado, no podías sentirte de la misma manera como cuando tenías trece años, es comprensible.
Santana se queda mirando a Rachel con la boca abierta.
− ¡Oh dios mío, cuando tu lo dices mi vida suena como un verdadero drama de telenovela!− Se queja la morena y segundos después comienzan a reírse de lo estúpido que suena.
Aunque en el interior ambas piensan que no deberían estar riendo, no cuando Santana acaba de aplastar a Quinn Fabray.
(Tiene que empezar a mirar por sobre su hombro desde ahora, sólo por seguridad)
/
Tina mira a Brittany con la boca abierta, incrédula.
− ¿Hablas en serio?− Pregunta sólo para asegurarse de que no ha empezado a alucinar cosas. La rubia la mira con una ceja arqueada y luego asiente frenéticamente.
Su cita con Santana es hoy, dentro de una hora y media.
Pasó toda la noche preparándose para el día, escogió tranquilamente lo que iba a llevar (tenía que ser cómodo y lindo, pero también tenía que abrigarla porque el clima invernal es un poco insoportable, así que no demoró tanto en escoger un par de jeans y un abrigo. Siempre ha sido segura con como se ve, así que nunca ha sido un gran problema vestirse para sus citas), incluso estudió un poco de Defensa para no verse como una completa idiota frente a la Slytherin cuando tuviesen que practicar.
El problema que tenía ahora, y por el cual llamó a Tina, era que no había pensado en cómo iba a ir Lord Tubbington.
− ¿Este o este?− Murmura la rubia mostrándole unos trajes para gatos.
El primero es una especie de chaqueta con estampado militar y con unas medallas colgadas en la parte superior, Tina recuerda que Brittany dijo una vez que su gato había sido general del ejército, se pregunta si se refiere a que se viste como uno, pero con estos dos nunca se sabe.
El segundo traje es un smoking para gatos, si es que algo así es posible. Tina se ríe en voz baja.
− Britt, ¿En serio vas a vestir a Lord Tubbington para tu cita?− El gato, quién está sentado al lado de la asiática, le lanza una mirada amenazante. ¿Qué tiene de malo que él quiera verse bien para conocer a la posible futura novia de su dueña? ¡Tiene que dejar una buena primera impresión!
− Por supuesto que sí, Lord Tubbington es realmente muy pretencioso y se preocupa mucho por cómo se ve.− Contesta distraídamente la rubia mientras busca en su armario la ropa de su gato.− Le gusta dar una buena impresión, así que no voy a permitir que vaya por ahí sin nada. Además Santana quiere conocerlo, ¡y no le voy a llevar a mi gato desnudo!
Tina suprime una risa, le parece encantador que Santana y Brittany vayan a la cita con sus mascotas, con la pobre excusa de que quieren conocerlas. Pero ella sabe que en realidad lo hacen para tener alguna especie de red de seguridad en caso de que los nervios les impidan interactuar como personas con capacidad de habla normal.
Ayer fue un indicador de ello, Brittany nunca había estado tan nerviosa por una cita, incluso pensar en la niña Slytherin le hacía sonrojarse sobre todo cuando Mike bromeaba con la primera base. (¡No puedo creer que le haya dicho eso! Había dicho escondiendo la cara en sus manos. Pero realmente espero que pase algo…)
Siempre iba a sus citas con su frescura natural, su sonrisa contagiosa y era capaz de salir de cualquier apura con su encanto, cuando era necesario. No obstante, pensar en la chica que aun no conocía físicamente, le impedía salir con su seguridad habitual y si Tina era sincera, verla así es realmente adorable. Sólo espera que Santana comparta su pensamiento, cuando vea a la rubia actuar torpemente a su alrededor.
(El hecho de que Britt se esté volviendo loca por como su gato se va a vestir, es sólo para disipar sus preocupaciones de los posibles acontecimientos de la cita, estaba demasiado centrada en no defraudar a Santana).
− Si se preocupa tanto por cómo se ve, ¿por qué no hace dieta? – Cuestiona Tina intentando desviar la atención de la cita, aunque sea por cinco minutos (ignora el maullido ofendido de Lord Tubbington).
− ¡Tina!− Chilla la rubia y rápidamente se acerca a su gato.− No digas eso frente a él, vas a herir sus sentimientos.− Susurra mientras acaricia amorosamente al enorme gato.− Ha intentado hacer dieta, pero cada vez que baja de peso va donde la Sr. Norris para cortejarla con su nueva figura, ella se ríe de él y cae en depresión…
La chica de cabellos oscuros alza las cejas y mira al gato. Lord Tubbington realmente parece herido con la historia que su dueña está contando.
− Cuando está triste, come mucho y sube el doble de lo que baja.− Termina de contar sin dejar de acariciar a su mascota.− Pero él es muy guapo, ¿cierto que es muy guapo?− Arrulla con una voz casi de caricatura.
− Por supuesto, lo siento Lord Tubbington.− Se disculpa y se sorprende cuando el gato asiente en su dirección. Después de todos estos años, aun no se acostumbra a este felino, es tan peculiar y tiene reacciones casi humanas que por un tiempo pensó que era un animago, pensamiento que fue rápidamente descartado cuando la Profesora Pillsbury de Transfiguración intentó hacerlo volver a su estado humano sin resultados.
(Lord Tubbington los miró durante todo el proceso con una expresión aburrida y cuando se dieron cuenta que era un gato normal, según Brittany, empezó a reírse de ellos. Tina no estaba tan segura, nunca antes había escuchado de un gato que se riera pero con este, nunca sabía que pensar).
− ¿Crees que Sam cambie de opinión? – Inquiere la rubia con voz apagada, completamente ajena a los pensamientos gatunos de su amiga.
− Claro que sí, sólo tienes que darle tiempo.− Responde sin vacilar, sabiendo que el tema del rubio sigue siendo muy delicado (Brittany pasa desde la tristeza al enojo en un segundo cuando empieza a hablar de él), aunque sinceramente no tiene idea de si va a entraren razón.
Sólo espera que Sam no haga ninguna estupidez y arruine cualquier cosa que Britt pueda tener con Santana. De lo contrario tendrá que enfrentarse a la ira de Mike y la propia. Puede que ambos no sepan tanto como Santana o no tengan una reputación tan peligrosa, pero son muy creativos a la hora de usar hechizos.
− Dime, ¿Dónde se van a juntar?− Cambia el tema, logrando que Brittany sonría un poco. Ayer estuvo completamente histérica, cuando se percató que no habían establecido ni la hora ni el lugar de encuentro, sólo hablaron del día.
− Le escribí un mensaje antes de la cena.− La rubia se sienta en su cama y empieza a buscar algo en el cajón de su mesa de noche. Cuando finalmente toma un cuaderno con tapas de cuero oscuras. Tina nota que es el famoso libro mágico, sonríe un poco en el momento que Brittany acaricia la tapa con cariño antes de abrirlo. Avanza por varias páginas antes de llegar a la que quiere y le extiende el objeto a su amiga.− Lee.
− Han hablado mucho.− Comenta sin ocultar su sorpresa, hay un montón de hojas escritas, dibujos y otras cosas.
− Sí, por eso sé que conozco a Santana mejor que Sam, no puede haber mentido en… cien páginas.− Dice Brittany lanzando un número al azar, Tina está de acuerdo con la cifra, incluso se atrevería a decir que hay más páginas escritas.− En algún momento me hubiese dado cuenta ¿no?.
− Estoy contigo, no creo que haya mentido, no gana nada con hacerlo.
− ¡Eso mismo pensé yo!
Con una risita la Ravenclaw comienza a leer lo escrito.
/
¡Hola San!
Estoy muy emocionada por la cita de mañana, espero que tú también lo estés… Lord Tubbington está ansioso por verte igualmente, lo tiene marcado en su calendario y todo, yo también lo tendría destacado, porque es un evento que merece totalmente ser recordado, pero los calendarios me confunden, así que no sabría cómo hacerlo… pero no importa, estuve hablando con mis amigos hoy, no sé si conoces a Mike Chang es de Séptimo y de Ravenclaw, el punto es que él te admira mucho, ¡como si fueses un Superhéroe o algo! Te juro que cada vez que menciono tu nombre, sus ojos se iluminan, quiere conocerte en algún momento, ya sabes, para intercambiar conocimientos y cosas que la gente inteligente como ustedes hacen… oh, él tiene una novia, Tina Cohen-Chang, ella es muy amable y aunque no es tan vocal, sé que quiere hablar contigo.
No te preocupes, Mike no tiene un flechazo en ti, solo le asombra lo mucho que sabes sobre la magia.
Bueno, te escribo porque hablando con ellos me di cuenta que no nos pusimos de acuerdo en el lugar ni la hora en la que nos reuniremos, ¿qué tontas, no? Me gusta creer que es porque ambas estamos entusiasmadas con nuestra cita… así que eso, ¡escribe el lugar y la hora y ahí estaremos!
-B
/
Hey Britt, yo también estoy emocionada por mañana, dile a Lord Tubbington que eso alimenta totalmente mi ego! Yo lo marcaría en el calendario también, pero no tengo uno.
Sí, conozco a Mike Chang, tengo pociones con él, es pareja de Rachel en la última tarea y parece ser un tipo agradable, aunque no recuerdo haber hablado nunca con él… y supongo que sería bueno conocerlo, sin embargo me parece un poco espeluznante que me admire, ni siquiera puedo entender porque lo hace, aunque me alegro que tenga novia y todo, eso le quita un grado de espeluznes. (Tina no pudo evitar reírse en esto último)
Ahora ¿qué te dije sobre la inteligencia? No me gusta que te menosprecies, tú sabes que eres inteligente, yo lo sé y estoy completamente segura que tus amigos también lo saben, por favor no vuelvas a insinuar que no eres tan lista como Mike o yo, o cualquiera, para el caso. Estoy convencida que eres más inteligente que nosotros, hasta ahora lo eres más que yo.
Tienes razón, no nos pusimos de acuerdo en nada de eso. Creo que sería bueno juntarnos en la puerta principal del castillo, a las diez, cuando Sue ya se ha ido a su despacho, para que… ya sabes, no nos cause problemas o algo por salir juntas.
Si no te parece, dime lo que prefieres, aunque dudo que pueda responder de vuelta, tengo que ayudar a Rachel con algo.
-S
/
Eso suena perfecto, ¡que tengas dulces sueños!
-B
/
− Woah…− Suelta Tina mirando el intercambio gratamente sorprendida.− Santana es muy dulce, nunca me imaginé que sería así.− Ahora está más convencida de que la rubia tiene que salir con esta chica, realmente alguien que a través de un libro puede ver realmente que Britt no es la estúpida rubia que todos piensan, es algo que no se debe pasar por alto y es alguien que debe mantenerse cerca.
− ¿Cierto? Cada vez que digo que soy estúpida o algo malo de mí, siempre me alienta y me da ánimos. Santana dice que soy inteligente en las cosas que realmente importan…− Le cuenta con voz baja, sus mejillas ligeramente sonrojadas y una sonrisa tímida en el rostro. Santana realmente le hace sentirse especial y ni siquiera parece querer intentarlo, sólo le sale natural.
− Tiene razón, Britt. Mike y yo también creemos que eres inteligente, no importa lo que los demás digan.− Le devuelve el libro sonriente.− Creo que tener a Santana cerca es muy bueno para ti, Britt. Ella ve a la persona real, no a la rubia tonta que todos creen que eres.
− ¿Tú crees que… le pueda gustar como… ya sabes, más que una amiga?
− Estaría loca si no.− Brittany le regala una sonrisa enorme y gracias a Merlín, deja de buscarle ropa a Lord Tubbington, sólo le cambia el collar por uno más bonito y moderno (qué el gato aprobó totalmente, con un ronroneo de otro mundo).
Tina está más que segura que a Santana ya le gusta Britt y en el momento que se conozcan y vea el verdadero encanto que es la rubia, va a estar de cabeza por ella.
Y ella va a ser la primera en apoyar su relación.
/
− ¿Quieres decirme porque me estás siguiendo?− Gruñe Santana cuando va caminando hacía la entrada del castillo a paso lento (demasiado lento de su habitual ritmo). Rachel va detrás de ella con una enorme sonrisa burlona en el rostro, casi como si fuese la escolta de la latina.
− Para que no te acobardes y dejes plantada a Brittany, evidentemente.− Contesta como si fuese lo más obvio del mundo y Santana la odia por eso (porque en realidad, en un tramo del camino, avanzaba un paso y retrocedía dos, de no ser por su compañera estaría todavía dando vueltas sin rumbo por las mazmorras).
− Yo no haría eso.− Rebate insegura. Aparentemente hoy su cuerpo amaneció dividido, porque su cerebro le decía 've', pero sus piernas no estaban respondiendo con la velocidad normal.
− Debiste ir a la enfermería anoche.− Suspira Rachel mirando el corte en el labio de su compañera.− Te lo hubiesen sanado en unos segundos y no parecerías una matona.
Santana pone los ojos en blanco.
− Es un pequeño corte en el labio, no iba hacer un escándalo por eso, además me hubiesen preguntado que me pasó y si decía que fue Quinn, probablemente me iban a dar detención.− Se encoge de hombros, no es que el corte se vea mal o algo.
− A veces las heridas se ven sexy.− Comenta la chica más baja con voz pensativa.
−Gracias, Rachel.− Dice con tono asquerosamente dulce la morena.− Pero no me gustas de esa manera y ya que tus intenciones se han hecho claras, sería bueno que dejaras de manosearme cuando me estoy vistiendo.− La reacción de Rachel es la esperada, su cara se vuelve completamente roja y empieza balbucear sin descanso.
Soltando una carcajada, Santana permite relajarse por primera vez desde que despertó.
− No te hagas ilusiones.− Se defiende finalmente, aunque sabe que es demasiado tarde.− Lo que sea, cuando vuelvas me tienes que contar todos los detalles jugosos de tu cita, Santana.− De despide con la mano (ahora es ella quién, nuevamente, tiene la sonrisa burlona pintada en los labios) y empieza a devolverse por donde venían, Santana tarda un segundo en darse cuenta que la han dejado sola porque ha llegado a su destino.
Mira las enormes puertas con inseguridad, ¿debe abrir? ¿debe esperar aquí dentro? ¿al salir estará Brittany? ¿o tendrá que esperarla? Después de todo llegó diez minutos antes, es posible que la Hufflepuff este de camino.
¿…y si no aparece?
Traga saliva y con las manos temblorosas toca la puerta, pero no ejerce ningún tipo de fuerza, los pensamientos en su cabeza la están volviendo loca y no logra callarlos.
Está a dos segundos de salir corriendo de vuelta a la comodidad de su sala común, ni siquiera le importa que Rachel se vaya a burlar el resto de su vida por ser una cobarde incapaz de enfrentarse a una chica, en una cita (no le interesa, por algo no quedó en Gryffindor ¿verdad?).
Sin embargo, el destino tiene otros planes para ella.
− ¿Santana?− Pregunta una desconocida y dulce voz a sus espaldas. La morena se gira lentamente, de manera casi robótica, aunque sus piernas se sienten más como gelatina que otra cosa.− ¿Eres tú?
Santana quiere hablar y responder a la linda rubia frente a ella que sí, efectivamente ella es Santana, pero no puede articular palabra. Su garganta se siente tan seca que lastima y su corazón late tan rápido que si sigue a ese ritmo, es bastante probable que se le salga del pecho y huya lejos de esta situación tan incómoda.
La chica frente a ella, se muerde el labio inferior y mira al piso, con las mejillas sonrojadas. Es tan preciosa que Santana no puede ni siquiera pensar con claridad, la única cosa que está en su cabeza es que está mujer frente a ella tiene que ser una especie de ángel o una diosa mitológica que representa la belleza femenina, porque no puede ser real que alguien sea tan linda y que quiera salir con ella.
Se queda mirándola fijamente y desea que esta imagen quede grabada en su memoria por siempre.
Santana ha conocido a muchas chicas bonitas y atractivas, pero ninguna la ha dejado sin hablar o incapacitada para usar su encanto para halagarlas, pero esta rubia… es de otro mundo y a la Slytherin le gusta mucho.
− Sí, soy Santana.− Dice luego de un rato. Su voz sale inestable, pero es audible al menos (no puede evitar sonrojarse, suena como un chico hormonal). Ante la respuesta afirmativa la rubia sonríe y el corazón de Santana salta en su pecho alegremente ante la visión tan bonita, de verdad ahora siente que el mundo es un poco más brillante de lo que realmente es.
Desde ahora en adelante su meta será mantener la sonrisa en ese lugar, no importa lo que tiene que hacer o si debe que hacer el ridículo para que esta chica este feliz, lo hará sin ninguna protesta y con una enorme sonrisa.
− ¡Soy Brittany!− Se presenta alegremente la chica y se acerca a ella con emoción.
Al tenerla tan cerca, Santana puede ver sus ojos en un primer plano y wow (parece que ese ruido se le escapa de los labios, porque Brittany la mira curiosa y a cada segundo el rubor en las pálidas mejillas aumenta).
Son magníficos y cautivadores, de un tono azul que jamás se hubiese imaginado existía.
− Es un gusto conocerte al fin.− Le regala una sonrisa intentando ser encantadora, sintiéndose un poco insignificante frente a esta chica tan perfecta.
− ¡Eso digo yo!− Brittany le tiende la mano y sin vacilar Santana la estrecha. Ambas sienten una descarga eléctrica al tocar la suave piel de la otra. Un calor sube hasta sus pechos e instantáneamente se encuentran sonriendo sin esfuerzo, casi olvidando el nerviosismo que las había atacado segundos antes.
Brittany tiene el fuerte impulso de abrazar a la chica frente a ella, sólo para saber cómo su cuerpo reaccionaría a eso, de seguro se sentiría mucho mejor que el roce de sus manos. Desea hacerlo, pero no puede aún, no cuando se han conocido por menos de cinco minutos.
Con un poco de suerte, al final del día puede hacer eso y tal vez, algo más.
− Eres tan hermosa…− Se le escapa a la rubia y se pone como un tomate al instante. Pero ¿alguien puede culparla? Santana es realmente increíble, como si no fuese de este mundo, como si fuese mágica y única. Cómo un unicornio.
Sus ojos son como chocolate derretido y a Brittany le encanta el misterio que envuelve a la chica frente a ella, como sus ojos dicen algo, pero se ocultan con un brillo juguetón cuando quiere averiguar qué es lo que dicen y sus labios… wow, sus labios son tan besables y se ven tan suaves, incluso con ese pequeño corte se ven apetecibles, tanto que tiene que luchar contra las ganas de besarla ahí mismo.
Ni siquiera va a empezar a hablar de su piel del color del caramelo… ¿sabrá tan bien como se ve? Se pregunta con una sonrisa juguetona.
Santana no es otra cosa más que perfecta.
(Por alguna razón desconocida, a Brittany le encanta que sea más pequeña que ella).
Lord Tubbington desde el piso observa como ambas chicas se comen con los ojos, y no puede evitar rodar los propios. En serio, ¿pueden ser más patéticas? ¡Se han conocido por menos de diez minutos y ya se miran como dos cachorros perdidamente enamorados!
Ni siquiera quiere pensar en que va a pasar si llegan a besarse o hacer algo que sea remotamente romántico, lo más probable es que una termine desmayada o en un coma diabético por el exceso de dulzura que brota de las miradas y sonrisas que ambas se dan.
Actúan como dos adolescentes enamoradas… oh espera, son dos adolescentes en una cita, una primera cita y ambas están ridículamente atraída por la otra.
Oh Merlín… este va a ser un día muy largo.
Sólo espera no terminar el día vomitando arcoíris.
(Lord Tubbington está completamente seguro, de que con toda la dulzura que emana de ambas humanas, va a subir unos diez kilos más)
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N/A 2: Me disculpo otra vez, sé que prometí que este cap sería la cita y todo Brittana y lo siento u_u, literalmente me empecé a ir por las ramas y cuando me di cuenta, ya tenía todo esto escrito y supongo que es necesario un poco ver que pasa con toda la situación Quinn-Santana (que también dije que se mantendría en la amistad, pero cierto bichito me picó y algo más hubo, ahora hay que ver que hace Quinn en venganza por lo que hizo Santana y también que trama Sam ahora que sabe que hay algo más entre Quinntana, si es que Quinn quiere que haya algo ahora que San prácticamente la humilló delante de Rachel).
en cuanto a lo que ilovebrittanaunicorns menciona sobre la extensión del fic, realmente con como se ven las cosas ahora creo que me va a tomar más de 5 caps, es decir, el quinto es el siguiente (si es que aprendí a contar bien en la escuela) y las cosas están lejos de terminar. Así que olviden otra cosa que dije XD, ahora ni siquiera voy a dar un número de caps, sólo voy a ir con la corriente y ver hasta donde llego.
El siguiente es finalmente la cita, intentaré demorar menos esta vez, pero con la terapía y todo, no puedo prometer mucho, sólo pido que sean pacientes conmigo.
Y muchas gracias por todos los reviews!
