Título: My Favourite Book.
Pareja: Santana/Brittany.
Resumen: Todo comienza con un par de libros perdidos, una pluma, tinta y el intercambio de historias y secretos durante la noche. Y por supuesto, magia. Harry Potter/Glee-verse.
N/A: ¡Aquí está el capítulo 5 y me demore menos que la vez anterior! Yay! O eso creo XD, pero como sea, hice mi mejor esfuerzo por actualizar en cuanto pude y al menos esta vez no me pasó un camión por encima, ni me atacó un puma ni nada remotamente peligroso (bueno, mi familia me tiene encerrada y lejos de los autos de por vida, así que estoy segura por ahora), por lo que me fue un poco más fácil cumplir con eso.
Y antes que lo olvide, muchas gracias por todos los reviews wow 100+ de verdad ustedes son impresionantes!, y obviamente muchas gracias también por las alertas, los favoritos y los PM! Realmente me alegran el día... ¿no es eso patético? lo es ¿cierto? pero tengo noticias para ustedes que lo creen, no me importa! XD.
Me voy a dejar de parlotear. ¡Espero que disfruten de esta parte!
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My Favourite Book.
Parte V.
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Después de varios minutos, en los cuales las chicas seguían comiéndose con la mirada y sonriéndose con timidez cada vez más molesta, Lord Tubbington decide intervenir por el bien de la humanidad (y por el propio, porque vamos, él es totalmente cool, las cosas cursis no pintan nada con su estilo y no quiere terminar vaciando su estómago tan temprano en la mañana, no es bueno para su salud).
En serio, si siguen así no saldrán nunca del castillo y la cita será como la más aburrida en la historia de las citas (y es mucho decir teniendo en cuenta que él salió un par de veces con su dueña y el niño en la silla de ruedas en las citas más aburridas de la vida).
Brittany sale de su trance (con cierta molestia, ya que le encantaría quedarse mirando a la morena durante horas), cuando siente dos pequeñas patas en sus piernas y filosas cuchillas enterrarse en su piel a través de sus jeans.
Lord Tubbington maúlla llamando la atención de ambas chicas.
− Lo siento.− Se disculpa la chica mirando a su mascota con ligera vergüenza (¿cómo olvidar qué no es la única en la cita?). Se inclina para coger al gato en sus brazos y le acaricia detrás de las orejas con ternura. Lord Tubbington ronronea feliz y pronto fija su mirada en la chica frente a él (¡al fin tiene su atención!).
Santana por su parte, se queda mirando al animal boquiabierta, como si nunca hubiese conocido a un gato con sobrepeso (de hecho su asombro lo comienza a incomodar y lo hace sentirse autoconsciente de su apariencia, él sabe que no es el más atractivo físicamente, ¡pero es la personalidad la que cuenta al final! además ¡es de mala educación mirar fijamente!, ¿nadie le enseña modales a los Slytherin?).
Luego de unos segundos, una sonrisa divertida se forma en los labios de la serpiente (definitivamente mal educada, reflexiona el gato).
− Santana, este es Lord Tubbington.− Presenta la rubia con una sonrisa brillante, que pronto comienza a desvanecerse al sentir como su gato se tensa con cada segundo que pasa. Mira a la morena que sigue sonriendo entretenida con algo y espera que no sea por el sobrepeso de Lord Tubbington, porque si es el caso, el felino va a dejar a la morena con varias marcas de recuerdo.
Y no quiere que su cita termine antes de empezar (tampoco quiere que Lord Tubbington arañe la linda cara de la niña).
− Creo que ya nos hemos encontrado antes.− Dice Santana después de unos segundos y sigue sonriendo, está vez ampliamente y mucho más relajada que cuando la encontraron hace quince minutos.
Brittany y Lord Tubbington se miran unos segundos confundidos, el gato está completamente seguro de que es la primera vez que ve a esta Slytherin en particular, de lo contrario la recordaría con su memoria súper impresionante de gato.
− ¿Cómo…?− Pregunta Brittany intrigada por la perspectiva que Santana y su gato ya hayan interactuado anteriormente (es como si el destino de una manera u otra las iba a reunir).
− Probablemente él no me reconozca con esta forma.− Menciona Santana al ver la mirada desconfiada de Lord Tubbington. Sus ojos marrones brillan juguetonamente por alguna razón (que irrita mucho al felino).− Si salimos de aquí, les puedo mostrar de lo que estoy hablando.− Abre lentamente la puerta y haciendo un gesto con la mano, le indica a la rubia que salga primero.
Que caballerosa, piensa el gato con ironía. Aún molesto por no recordar a esta mujer.
− ¿Dónde está Orión?− Como respuesta la rubia recibe un fuerte silbido por parte de Santana (Lord Tubbington se retuerce en los brazos de su dueña, eso realmente daño sus tímpanos). Pasan unos segundos antes de que se escuche el aletear de un ave y una lechuza aterriza con gracia en el hombro de la Slytherin.
Es una pequeña (y apetitosa, muy apetitosa) ave, con plumaje oscuro en todas partes, salvo en la punta de sus alas que son de color gris. Los grandes ojos dorados, miran con atención las dos caras nuevas luego mira a su dueña y luego suelta un sonido burlón extraño, como si estuviese diciéndole a su dueña la opinión sobre ellos.
Santana en respuesta al sonido, se ríe entre dientes (suelta un sonido completamente adorable). Lord Tubbington siente como el agarre de su dueña se hace débil y cuando la mira para reclamarle por el descuido (¡no quiere caer al piso en frente de una Slytherin y su mascota burlesca!) ve como Brittany está observando a Santana con una expresión completamente embobada, ajena al resto del mundo que la rodea.
Sí, esa risita fue encantadora, linda, fuera de este mundo (que alguien con la reputación de Santana no debería poseer, porque cualquiera que escuche ese sonido que sale de sus labios, no podría tenerle miedo nunca. Jamás) y lo que sea, pero ¡vamos! ¿pueden dejar de ser dos adolescentes hormonales por al menos diez minutos?
De verdad espera que Brittany no salte encima de Santana y se la empiece a comer a besos (o algo desagradable como eso, porque en serio ¿besos? ¿Los humanos no saben todas las bacterias que se transmiten en un beso? Es completamente asqueroso).
− ¡Tienes una risa tan linda!− Chilla Brittany sin aliento y con las mejillas completamente sonrosadas, encantada de estar descubriendo las pequeñas cosas que no puede saber por medio de un libro (realmente necesita un filtro o de lo contrario va a empezar a soltar cosas que en una primera cita no se dicen. Lord Tubbington va asegurarse de que se mantenga en lo decente al menos, porque cuando a Brittany se le va la lengua… se le va a la grande).
Santana siente como el calor sube a sus mejillas y se mantiene ahí. Quemándola. ¿De verdad alguien ha dicho que tiene una risa linda? ¿Ella? Porque Santana López no hace cosas lindas (la última persona que lo insinuó terminó con la nariz rota y ella con detención por un mes).
Orión por su parte, mira a su dueña esperando a que arremeta contra la humana con la bola de grasa en sus brazos, porque nadie le dice a Santana López que es (o hace cosas) linda y vive para contarlo.
Pero sorprendentemente no pasa nada. No hay gritos, ni golpes, ni disculpas desesperadas o gruñidos del inframundo. Santana se queda quieta, mirando a la rubia con la cara completamente roja, mientras intenta que algo salga de su boca, aunque sea un ruido minúsculo, pero no. Nada sale y eso le avergüenza aun más (es un tanto divertido, reconoce el ave).
Está muda y eso nunca había pasado antes (al menos no en presencia de Orión). Esta situación despierta sin duda el interés de la lechuza, esa humana rubia deber ser diferente, especial o algo así, para provocar este comportamiento en la siempre lenguaraz y descarada Santana López.
− En realidad, mi risa es estridente e incontrolable, nada que se pueda relacionar con lindo, ya sabes.− Explica la morena después de aclararse la garganta, no obstante el rubor de sus mejillas persiste en su lugar.− Pero… eh, gracias por el cumplido, supongo.− Se frota las manos, incómoda, sin saber hacia dónde mirar.
¿Por qué tiene que actuar con tanta torpeza frente a esta chica? ¡Todo por culpa de Orión! ¿por qué tenía que insultar al gato? ¿Por qué tiene que ser tan irónico y divertido? Lo peor de todo es como ella puede entender a su mascota sin problemas (Rachel dice que es terrorífico el nivel de entendimiento entre Orión y Santana, pero probablemente no conoce a Brittany y Lord Tubbington, porque su relación sí que es de otro mundo).
− Entonces, ¿esta es Orión?− Inquiere Brittany bastante divertida con la vergüenza de la Slytherin. Es un alivio que este igual que ella, porque si está nerviosa significa que le importa ¿no?
− Este es Orión.− Corrige Santana acariciando la cabeza de su mascota, antes de que la lechuza se lance sobre la Hufflepuff y le picotee la cara por insinuar que es una niñita (en momentos como estos, Santana lamenta que su mascota tenga un temperamento tan parecido al suyo. Primero golpear después preguntar).
− Oh, es un niño.− Orión se complace al ver que la rubia se avergüenza de su error, porque estuvo a dos segundos de saltar sobre ella y comerle los ojos (él no se impresiona con las niñas bonitas como su dueña, tiene mejor control de sus hormonas que Santana y no le importa quién este enfrente. Nadie dice que Orión López es una niñita).
Dejando a Lord Tubbington en el piso, Brittany se acerca lentamente a Santana, con el pretexto de querer ver a la lechuza (pero lo único que quiere es estar cerca de ella y admirar su belleza, porque woah, le va tomar un buen rato acostumbrarse a ella).
(Santana comparte la misma sensación, aunque sabe que jamás va acostumbrarse a la hermosura de la rubia de impresionantes ojos azules, y una parte de ella lo agradece, porque habituarse a este tipo de perfección tiene que ser un crimen).
− Es un placer conocerte.− Estira su mano vacilante. La lechuza ladea su cabeza a la izquierda, mirando con curiosidad a Brittany y luego mira a Santana que le da un guiño alentador (más bien es un 'por favor compórtate y se amable por primera vez en tu vida').
Esta chica no es Rachel, no se ve tan molesta como la enana y su tono de voz es suave y dulce (sólo espera que no se ponga a cantar a todo pulmón como la mencionada, porque si es el caso, ni siquiera Santana será capaz de parar su inminente ataque)… por lo tanto, Orión asiente con la cabeza, para alivio completa de la morena, y estira su ala con orgullo, tocando la mano que la rubia ofrece.
− Lo siento por la confusión, debí adivinar que eras macho, pero soy un poco est-
Un fuerte carraspeo interrumpe la frase de Brittany, quién mira avergonzada el piso, no era su intención entorpecer aún más el estado de ánimo de ambas con sus problemas de autoestima.
Santana sólo frunce el ceño con molestia, ver escrito que Brittany piensa que es estúpida es malo, escucharlo de alguien más es irritante, pero escucharlo de su propia boca es… doloroso. Es triste ver con la facilidad con la cual esas palabras salen de su boca, probablemente Brittany ni siquiera lo pensó y eso lo hace peor (¿acaso nadie la corrige cuando lo dice? ¿qué clase de amigos tiene?) porque alguien tan perfecto y amable como ella no debe tener una apreciación tan baja de su persona.
No es justo, no cuando Santana tiene una autoestima tan alta y no es ni la mitad de buena persona de lo que Brittany es.
Brittany es la representación de todo lo bueno que hay en el apestoso y cruel mundo. Santana se niega a dejar que crea lo contrario y le cuesta trabajo creer que nadie más lo ha visto. Ella, quién es densa y ajena a todo tipo de sentimiento humano, y que ha conocido a esta chica por medio de un libro, pudo ver de inmediato a través de sus palabras que no estaba hablando con una chica normal.
La Hufflepuff es especial de la mejor manera posible, su manera de mirar el mundo es única y brillante, es capaz de ver lo bueno en los lugares más oscuros, tiene la habilidad de leer a las personas, de entender sus sentimientos como ella es capaz de entender un insignificante hechizo.
Alguien con una capacidad así no puede ser estúpido, de hecho Brittany es jodidamente brillante, porque ella entiende a las personas y los sentimientos, algo que Santana ni en sus sueños sería capaz de hacer.
¿Cómo es posible que nadie lo haya visto?
− Hey…− Le llama con dulzura. Orión vuela de su hombro sin dejar de mirar la interacción. No le cabe en su pequeño cerebro que Santana López le esté hablando con dulzura a otro ser vivo. De verdad Brittany Pierce deber ser de otro mundo si es capaz de sacar su lado humano.
Lord Tubbington por otro lado, rueda los ojos al ver como las cosas se empiezan a endulzar otra vez. Realmente no va a ser capaz de sobrevivir el día si estás dos siguen mirándose así.
Santana se acerca a Brittany sin vacilar, con ternura le acaricia la mejilla y no lucha contra la pequeña sonrisa que se forma en sus labios, cuando siente que el calor de la pálida piel aumenta.
Brittany se estremece ante el toque delicado y siente como sus piernas se debilitan al ver la mirada cálida que Santana le está dando. Es extraño como su cuerpo reacciona ante cualquier toque, mirada o sonrisa que le regale Santana, nunca antes se había sentido así con alguien, menos cuando lo había conocido hace menos de un día, pero esta chica… le hace sentir segura y confiada.
La forma en la cual Santana la mira, como si fuese la chica más especial e increíble de Hogwarts, como si se conocieran de toda la vida y pudiesen decirse todo… Brittany siente desesperadas ganas de contarle todos sus secretos, desde los más inocuos hasta aquellos que sólo se atreve a pensar en la oscuridad de su habitación y que ni siquiera su gato sabe.
Es extraño que alguien le haga sentir todo esto en un período tan corto de tiempo, pero a la vez Brittany cree que es un alivio que haya una persona en la tierra que la haga sentirse tan especial y querida con sólo un toque.
Esto debe significar algo ¿no?
Mira a Santana y se pregunta si la chica se siente de la misma manera con ella. Y Merlín espera que así sea, porque es una sensación genial y lo único que desea es que ella pueda hacer sentir a Santana de esta manera tan especial.
− ¿Hablamos de esto, no?− Pregunta la Slytherin, trayendo a la Hufflepuff de vuelta al mundo real.− No eres estúpida, Britt, por favor… por favor no lo vuelvas a decir.
− No fue mi intención, lo siento…− Se disculpa y cierra los ojos cuando siente como Santana, aparentemente de manera inconsciente, empieza a mover su pulgar en círculos, acariciando con ternura su mejilla.
Es un gesto que se siente bastante íntimo y Brittany no sabe si se puede considerar como algo amistoso, no cuando se siente de esta manera.
Sin embargo, la magia del momento se pierde cuando Santana quita abruptamente su mano (Brittany casi, casi gime ante la pérdida del contacto).
− ¡Oh, dios mío, lo siento tanto!− Se disculpa Santana al darse cuenta de lo que estaba haciendo. De inmediato su cara se comienza a poner roja y sigue balbuceando disculpas.
¿Por qué diablos estaba haciendo algo tan… íntimo con alguien que apenas ha conocido? ¿Qué está mal con ella? ¡Nunca había acariciado a nadie así! Y no iba a mentir, se sentía bien estar tan cerca de alguien sin que el sexo estuviese involucrado, se sentía especial y todas esas sensiblerías en las que no quería pensar, porque si lo hace, sabe que su cara será un tomate por el resto del día.
Y le gustaría mantener la poca dignidad que le queda.
− ¡No te disculpes, en serio, está bien!− Intenta calmarla la rubia.− Se sintió bien, Santana, se sintió… ya sabes, especial…− Susurra con timidez, pero sin romper el contacto visual con su compañera.
Intercambian sonrisas tímidas y se ríen un poco, tratando de botar la tensión de sus cuerpos y así poder seguir con la cita.
Orión mira con el pico abierto a su dueña. ¿Realmente está actuando como una tímida colegiala con esta chica? ¿De verdad se van a quedar mirándose sonrojadas por más de un maldito y largo minuto? ¿Qué diablos pasó con la chica ruda que no tenía sentimientos y qué no le importaban los de los demás tampoco?
¿Dónde diablos está la verdadera Santana López? (Algo en su pequeña cabecita le dice que a la que tiene en frente, es la verdadera Santana, la que tiene sentimientos y toda esa mierda que a él, tampoco le gusta. De tal palo, tal astilla supone).
(Aun así, se niega a actuar como un imbécil cuando vea a una lechuza hembra, jamás será tan patético como su dueña. Jamás).
Definitivamente es agradable ver un cambio y verla actuar como un humano decente, es divertido incluso verla retorcerse por las cosas más insignificantes, cosas que antes ni siquiera le importaban, pero esto, Merlín, esto es simplemente desagradable.
Demasiado arcoíris para él.
Lord Tubbington mira entretenido como la lechuza (la apetitosa ave que en otra vida, pudo ser su cena) se retuerce en su lugar, mientras mira a su dueña con Brittany ser tan… cursis y empalagosas con sus miraditas y sonrojos. Parece como si el ave quiere cometer suicidio (¿avecidio tal vez?)
En algún momento hacen contacto visual y lo único que ve en sus ojos dorados es 'Dime que no son reales, ¡por favor!'
'Lo siento, son muy reales y es sólo el comienzo del día'
'Mierda'.
'Y ni siquiera se han besado, espera a que avance el día y lo hagan.'
'Doble mierda.'
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Sam está frustrado (mucho más que el día anterior y eso es mucho decir, teniendo en cuenta que se parecía al expreso de Hogwarts, echando humos por las orejas y todo). Lleva una hora buscando a Brittany en Hogsmeade, ya que no la vio en la sala común, ni cuando la mayoría se iba al pueblo y Mike se negó a decirle dónde se encontraba diciéndole que no era asunto suyo (Tina ni siquiera lo miró). Así que tuvo que empezar a buscarla sin saber realmente a dónde ir (lo cual, en serio apesta).
Es evidente que no la ha podido encontrar y probablemente no lo hará durante el día, pero necesita seguir intentándolo, porque tiene que hablar urgentemente con ella y contarle de su descubrimiento sobre Quinn y Santana, antes de que sea demasiado tarde y su mejo amiga caiga en las garras de la despiadada Slytherin y termine igual que la chica de Ravenclaw.
Como el mejor amigo tiene el deber de protegerla y es lo que hará (cuando la encuentre).
Gruñendo e insultando en voz baja a Merlín sepa quién, se da la media vuelta y camina hacia Las Tres Escobas, con un poco de suerte puede que Brittany esté ahí ahora (ya ha revisado dos veces, pero la tercera es la vencida ¿no?), porque ama ese lugar.
Cuando llega nota que el lugar está abarrotado de estudiantes de Hogwarts, bulliciosos y bastante contentos, pero Brittany no está ahí.
¿Dónde diablos puede estar? ¡Hogsmeade no es un pueblo tan grande! Es imposible que no se hayan topado ni una sola vez.
Con molestia se va a un rincón a sentarse, con una cerveza de mantequilla en la mano y con el sabor del fracaso en la boca. No puede creer que ni siquiera sea capaz de hacer su trabajo como mejor amigo bien, es un completo inútil.
Perdido en sus pensamientos cada vez más deprimentes, pasa por alto cuando alguien se sienta frente a él.
− Pareces deprimido.− Comenta Quinn con sequedad, llamando la atención del Hufflepuff.− Supongo que no pudiste persuadir a Brittany.
− Ni siquiera tuve una oportunidad.− Se queja con voz lastimera.− No la he visto desde ayer y Mike no me quiso decir dónde iba a ir con Santana. Además esta mañana no bajo a desayunar, así que no pude hablar con ella.
− ¿Y qué le vas a decir cuando la encuentres?− Sam mira a la Ravenclaw y se sorprende al ver que tiene la mejilla de un ligero tono morado, que es obvio, intentó cubrir con maquillaje muggle. Decide no preguntar, porque así como se ve, la rubia está seriamente mosqueada y no quiere estar en el lado receptor de su ira.
− Yo…− No es capaz de contestar con sinceridad, porque sabe que es un supuesto y no lo sabe con certeza, el simplemente asumió que Quinn durmió con Santana y si no es el caso, la rubia va a cortar su cabeza por simplemente pensarlo.
− ¿Le ibas a decir que se acostó conmigo?− Su tono es divertido (lo cual, con esa mirada asesina que le da, es simplemente escalofriante)− ¿Qué me rompió el corazón y que hará lo mismo con ella? ¿Eso le ibas a decir?
− Básicamente.
La honestidad es la mejor política (salvo que ahora no lo es, porque Quinn se ve furiosa).
− No seas idiota, Santana nunca me prometió nada diferente de lo que me dio, siempre fue clara en lo que quería y si Brittany llega a caer en su juego, será sólo culpa de ella.− Le informa temblando de rabia. Y es ahora que Sam lo entiende, Quinn está enojada consigo misma por haber interpretado el juego como algo más, por haber creído que Santana iba aceptar algo serio con ella. Está furiosa por haber sido tan ilusa.
− Entonces… si estás enamorada de Santana.− Mala elección de palabras, Quinn acaba de lanzarle una mirada asesina y un gruñido del inframundo (realmente tiene poco tacto, cosa increíble teniendo en cuenta que su mejor amiga es en efecto una mujer).
− Eso es demasiado, Evans.− El chico asiente con la cabeza, dispuesto a aceptar esa corrección, después de todo Quinn no va a empezarle a hablar de sus sentimientos de la nada y le va a mentir sobre ello, no tiene sentido.− Es cierto, yo quise algo más con Santana en algún momento, cuando ella claramente dijo que no hacia cosas con sentimientos y en el instante que lo que yo sentía por ella se hizo evidente, no volvió a tocarme.
− Eso es cruel…− murmura frunciendo sus labios.
− ¿Lo es? ¿no hubiese sido más cruel que hubiese seguido conmigo, dándome falsas esperanzas y alimentando una fantasía de colegiala? Lo que hizo fue duro, pero al final fue lo mejor.− Porque si Quinn hubiese estado todavía durmiendo con ella y Santana hubiese salido con otra chica en una cita que se negó a tener con ella, hubiese sido mil veces peor.
− No entiendo porque la defiendes.− ¿qué tiene Santana López que no puede hacer nada mal en los ojos de las mujeres? No cree que sus habilidades en la cama sean tan buenas para generar esta… lealtad o lo que sea que sienta Quinn hacia ella.
Es irreal, ¡la mujer le rompió el maldito corazón, por Merlín!
− No la defiendo, sólo estoy mostrándote los hechos.− Se encoge de hombros.− Brittany no es una víctima de Santana, Evans. Antes de meterse al nido de la serpiente, será advertida en todas las maneras posibles de los peligros, si decide hacerlo y siente apego o algo con Santana será su problema.
− Aún así quiero advertirle…
− Hombre, ¡ella es una mujer grande, deja que cometa sus propios errores!− Le dice Quinn claramente frustrada.− Además nadie dice que Brittany busque algo más que sexo, a lo mejor para ella estará bien lo que Santana tiene para ofrecer.
− Pero aun así es una Slytherin…− Se queja y la rubia pone los ojos en blanco (a ella también le molesta de sobremanera todos los estereotipos que hay sobre todas las casas).
− Créeme, Santana es una de las pocas Slytherin decentes que quedan.
− Vaya… como serán los otros.− Se burla Sam y Quinn no puede evitar reírse, porque es cierto.− Pero si quieres estar con ella, te puedo ayudar o algo, sinceramente prefiero que tu estés con ella que Britt.
Quinn ve a través de la amabilidad, lee las verdaderas intenciones del Hufflepuff. Prefiero que tu sufras con ella en vez de Britt.
− ¿Tú ayudarme a mí? Tú que ni siquiera eres capaz de hablar con Hummel, y prefieres acosarlo desde las sombras, ¿quieres ayudarme a conquistar a Santana López? no me hagas reír.− y probablemente la rubia suelta la risa más sincera que Sam le ha oído desde que la conoce (no puede evitar sonrojarse un poco, después de todo se está burlando de él).
− Al menos puedo no sé, generar conflictos entre ella y Santana para que tú puedas usar… no sé, tus encantos de niña o lo que sea, para llevártela a la cama o algo así, para que Britt no quiera hablarle en su vida.− Quinn lo mira divertida unos segundos (eso que él le dice parece sacado de una mala telenovela y es hilarante) y luego suspira.
− Para odiar tanto a Santana por ser Slytherin, me temo que suenas igual que ellos ahora.
− ¡No es así! Sólo tengo los mejores intereses…
− ¿No crees que los Slytherin tienen la misma excusa? No importa lo que tengan que hacer, puede que a veces tengan las mejores intenciones, la diferencia es que a ellos no les importa tanto los métodos que tengan que usar, mientras consigan lo que desean, pero aunque sea por una buena causa, los demás siguen diciendo que es malo por alguna razón.− Sam, lamentablemente puede ver el punto de la premio anual.− Eres igual, aunque es divertido ver a una serpiente en el disfraz de un tejón.
− No lo digas así, yo nunca haría algo para dañar a Brittany.− se defiende débilmente.
− Entonces déjala en paz, ella sabe lo que hace y si el tiempo te da la razón, vas a estar ahí como su amigo y la vas a consolar, pero tienes que dejar que viva y aprenda de sus errores. Deja de actuar como un padre sobre protector y actúa como lo que eres, su puto mejor amigo.− Le regaña casi con afecto.
− ¿Por qué de pronto estás tan… bien con esto? Si ayer estabas furiosa por la cita…− La respuesta que Quinn le da es una sonrisa desviada.
− Yo sé cuando entrar en un juego, niño Evans.− Se lame los labios y Sam se estremece al ver como sus ojos brillan con malicia.− No es divertido destruir algo que todavía no se forma, sólo tengo que sentarme a esperar.
− ¡Eres peor que yo!− Le acusa, porque casi, casi se traga toda la charla que la rubia le acaba de dar, creyendo que de verdad eres un humano decente, pero lo único que quiere es que la pista este libre para que ella pueda entrar a ganar este juego que se está formando.
Y de pronto Sam siente que Brittany está en medio de una batalla peligrosa y ni siquiera lo sabe.
Parece que ahora si tiene algo verdadero de que preocuparse.
− Nunca dije que era buena, dios, ¿de verdad ustedes creen que los únicos con dobles intenciones son los Slytherin? Por eso no me extraña que ustedes los Hufflepuff sean los más débiles de las cuatro casas, son unos verdaderos crédulos.− Se mofa.
Sam simplemente suspira, de verdad no parece tener caso luchar con las mujeres, son todas unas tercas. Así que prefiere disfrutar de su cerveza de mantequilla y relajarse un poco.
Salvo que no puede cuando siente un chirrido conocido y todos sus músculos se tensan. Oh no….
− Abrams.− Saluda Quinn (con un poco de hostilidad, nota Sam) al chico en silla de ruedas que se acercó a su mesa.− ¿Qué te trae por aquí?
− Hola, Quinn.− Le saluda cortésmente, pero no sonríe.− Vengo hablar con mi amigo, Sam.− Le contesta y sube sus lentes, que se han resbalado por su nariz.
− No eres mi amigo, Artie.− Corrige Sam con enfado, logrando que Quinn sonría divertida.− Y no tengo nada de qué hablar contigo, así que por favor vete.− Sam Evans es un hombre con valores y principios, a él le enseñaron que no debía golpear a los discapacitado por mucho que se lo merezcan, así que no lo hará, por mucho que le piquen los puños, no golpeará al chico frente a él.
− Vamos, Sam. Nosotros éramos amigos y no entiendo porque eso cambió…− El rubio rechina los dientes y Quinn endurece su expresión.
− ¿Se te olvida lo que le hiciste a mi mejor amiga?− Inquiera el Hufflepuff incrédulo y el Ravenclaw se encoge de hombros.
− Mira, la quiero de vuelta.− Le cuenta con una sonrisa, como si para el rubio esas fueran buenas noticias.− Quiero recuperar a Brittany y para eso necesito tu ayuda ¿vale? Y eres mi amigo, y me ayudarás.− Sam abre la boca incrédulo, sin entender como este sujeto tiene las agallas de decir todo esto.− Ayer la vi muy contenta en la mesa de mi casa, se veía muy guapa sonriendo y recordé porque estuve con ella en primer lugar…
− Estaba contenta porque tenía una cita.− Interviene Quinn, disfrutando como la cara del chico de lentes se desfigura (¿de verdad creía que Brittany estaba contenta porque estaba cerca de él o algo? ¿Qué pasa con ese ego? Quinn no entiende en qué mundo vive Artie Abrams).− De hecho ha estado viendo a alguien por alrededor de un mes o tal vez dos…− Sam asiente, aunque no sea del todo verdad, porque Brittany ha estado hablando con Santana por un tiempo y eso cuenta para algo ¿no? (cuenta cuando se lo puede restregar en la cara al chico de lentes).
− Mentira, nadie quería salir con ella.− Le recuerda el Ravenclaw, pero ya no parece tan seguro.
− Sí, por culpa tuya.− Sam golpea la mesa, aunque le gustaría que esa fuese la cara de Artie.− Arruinaste su vida con tus putas mentiras, así que ahora deja que sea feliz con alguien que vale la pena.− Esas últimas palabras le queman la lengua, porque no hace menos de cinco minutos estaba diciendo lo contrario, pero lo único que quiere es que este chico desaparezca de su vista, antes de que haga algo de lo que se arrepentirá más tarde.
− Por favor, yo soy…
− Después de lo que le hiciste, dudo que quiera verte.− Le corta Quinn, incapaz de soportar algún comentario estúpido.− Así que vete, Abrams y deja a esa pobre chica en paz, que ya bastante daño le has causado.
− ¿Qué sabes tú? ¡si ni siquiera eres su amiga!
− Todo el castillo supo lo que pasó, imbécil. ¿Por qué crees que todos la apuntaban el año pasado y nadie quería estar cerca de ella? De verdad deberías mantenerte alejado de ella, por tu bien porque si intervienes… su cita va a terminar con tu vida.
Artie frunce el ceño, definitivamente no esperaba que las cosas terminaran así, sí, supuso que Sam iba a estar en desacuerdo al principio, pero sabía que usando las palabras adecuadas podría convencerlo de lo contrario y tenerlo de su lado para recuperar a su ex novia, pero es evidente que la presencia de Quinn había alterado todo su plan.
Todo era culpa de la mujer, pero ya se las arreglaría para llegar a convencer al rubio.
− Desagradable.− Murmura entre dientes la rubia, mientras ve como su compañero de casa se aleja.
Sam sólo la mira agradecido.
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Lord Tubbington suela un maullido indignado, el cual es ignorado por las humanas como los diez anteriores. Está cansado, hambriento y la lechuza que vuela sobre sus cabezas no deja de lanzarle miradas burlonas y está comenzando a irritarse.
Iban caminando hacia Hogsmeade tranquilamente y él puede hacer eso, de verdad, no es tanto ejercicio, pero Santana se desvió y se metió por entremedio de los árboles para encontrar un lugar seguro para contarles como diablos lo conoce (que le sigue sulfurando no manejar esa información, lo único que se le ocurre es que la latina es una especie de acosadora y esa teoría no le agrada mucho).
Llevan diez minutos caminando entre árboles sin saber a dónde van y si es una especie de broma que le están jugando a Brittany (y por defecto a él), esa Slytherin no va a salir de este bosque con su cara bonita intacta.
Lo peor de todo, (sí hay algo peor que caminar sin rumbo) es que Brittany ni siquiera se da cuenta de su malestar, está demasiado ocupada caminando junto a Santana (e intentando disimular los toques en los brazos y las sonrisitas coquetas), contándoles bromas ridículas de las cuales, obviamente la morena se ríe como si nunca hubiese escuchado un chiste sobre Snorkack de cuernos arrugados o porqué el unicornio cruzó la calle o alguna sandez de esas.
¿Lo peor? (ahora si lo peor de lo peor) Es que Brittany dice todas las bromas mal (¡En serio! La mayoría ni siquiera tiene sentido) y Santana aún así se ríe (con una extraña risita ardillezca que hace que las piernas de Britt se vuelvan gelatina y que pinta una sonrisa boba en su cara).
Afortunadamente Santana se detiene en un lugar… que no es diferente a los que ya han pasado. Sigue habiendo árboles y… más árboles.
− Creo que ya estamos lo suficientemente lejos del camino.− Murmura más para ella que para los demás, pero Lord Tubbington con su súper audición felina la oye y no puede evitar mirarla con los ojos entrecerrados, con sospecha ¿qué diablos va hacer?
− ¿Santana?− Llama Britt preocupada, al ver como su compañera se va poniendo cada vez más seria (no le gusta ver esa mueca inquieta en la mujer latina, prefiere verla sonreír como hace dos segundos).
− Um… escucha, nadie sabe de esto.− Lord Tubbington suspira, ¿por qué todo lo que hace está chica es un secreto? Es como si fuese un agente de la cia (o como sea que se llamen esos muggles) o algo así, ¿por qué alguien tan joven guarda tantos secretos? ¿Acaso no se cansa de andar ocultándose de todo el mundo? Además… esta chica parece tener más secreto que un adulto, ¿qué tantas cosas puede haber vivido en tan poco años de vida? (hey, sólo es curioso ¿vale? Además es un gato ¿qué esperaban?).
Brittany por su parte, sólo puede sonreír emocionada ante la perspectiva de que Santana le vaya a decir algo que nadie sabe.
− Me lo enseñó Emma.− Murmura nerviosa.− Así que por favor, por favor… no se lo digas a nadie o nos meteremos en serios problemas.
− Por supuesto, San. Puedes decirme todo lo que quieras, mis labios están sellados.− La rubia se traga decirle que pueden sellar la promesa con un beso, pero el deseo está escrito en su cara y su gato (y la lechuza también) lo notan de inmediato.
Santana ni se entera (es bastante densa, porque no ha leído ninguna de las señales que Brittany le ha enviado, ¿los toques prolongados? ¿las sonrisa coquetas? ¿la insistente mirada de Brittany en sus labios? ¿los chistes bobos? No, Santana ni se ha enterado de lo que eso significa y es bastante sorprendente debido a que Brittany no es la reina de la sutileza, de hecho es increíble que no haya pedido un beso), pero le regala una sonrisa agradecida.
Brittany mira curiosa como Sanana cierra los ojos y parece concentrarse en algo (hace un tierno mohín cuando se concentra, de verdad la rubia no tiene idea como alguien le puede tener miedo a esta chica, si es completamente adorable).
En un parpadeo, frente a ella no está la chica. Hay una pantera negra, que parece ser más pequeña que el promedio pero aun así considerablemente más grande que Lord Tubbington (nada extraño, él es sólo un gato).
La Hufflepuff jadea sorprendida al ver al animal, pero luego sonríe encantada (Britt tiene una afición poco sana con el mundo de los felinos, así que ¿Santana siendo una pantera pequeña? Gana como mil puntos en el libro de la rubia, que lo más seguro, encuentre sexy esta capacidad recién descubierta de la latina).
(Lord Tubbington también lo encuentra atractivo. ¡Hey! ¿pueden culparlo? Es una pantera, una muy bonita pantera. La Santana humana no le interesa, es bonita y lo que sea, pero iugh, humana).
La pantera –Santana–, se acerca al gato caminando con elegancia, cuando está lo suficientemente cerca, se inclina para que queden a la misma altura. Sus ojos ahora son de un color amarillento y lo miran con cautela, no sabiendo si el gato la recuerda realmente.
Pero dios, Lord Tubbington la recuerda bastante bien (no está enamorado ni nada, el reconoce cuando alguien es atractivo ¿vale? Su corazón es completamente de la Sra. Norris… aunque ella no lo quiera).
El año pasado pasó muchas noches en compañía de esta pantera solitaria, cuando no había nadie deambulando por ahí y ambos necesitaban algún tipo de distracción (Es decir, hola, es un gato y le encanta vagabundear de noche y Brittany duerme así que sí, sale solo). Nunca entendió que hacía un animal como este, en un lugar como Hogwarts y menos aún con un paquete de cigarrillos cerca (vale, vale, aquí es cuando reconoce que empezó a fumar, pero es totalmente culpa de Santana).
Debió sospechar de una pantera con cigarrillos, que no es lo más común incluso para un sitio como Hogwarts, pero jamás se le pasó por la cabeza que sería un animago. La pantera nunca dijo nada que lo hiciera sospechar de su naturaleza humana.
(Además era Lord Tubbington quién hablaba más y le contaba todas sus penas con la Sra. Norris y como se desahogaba con la comida, que fue ahí donde la pantera le sugirió que probara un cigarro, por muy ridículo que parezca).
'No sabía que eras humana' Maúlla y Santana lo mira divertida (aliviada más bien).
'Ya… no creo que hubieses hecho amistad conmigo de haberlo sabido' Se defiende y tiene toda la razón, la única persona en la que confía es en Brittany (es la única humana que ha demostrado valer la pena hasta ahora) y bueno, aparentemente ahora Santana también, después de todo le contó casi todos sus oscuros secretos (que básicamente serían su obsesión con el Fondue y la Sra. Norris… ¿qué más se espera? ¡Es un gato! No tiene grandes secretos, sólo una gran imaginación).
'Cierto' Acepta y antes de poder decir algo más es interrumpido por su dueña.
− ¡Esto es impresionante!− Chilla la rubia acercándose sin pudor a la pantera, se arrodilla frente a Santana y toma su felina cara entre sus manos.− ¡Te ves muy bien como pantera, San! ¡Totalmente cool!
'¡Con este truco la conquistaste!' ronronea burlesco. '¡Te ganaste la segunda base, buen trabajo!'
Brittany frunce el ceño al sentir como la piel de la pantera se comienza a calentar, eso no les pasa a los animales ¿Cierto? Tal vez con los animagos sea diferente.
− ¿Estás bien?− Pregunta acariciándole detrás de las orejas (A Lord Tubbington le gusta eso, así que espera que sea un patrón en todos los felinos).
Santana suelta un profundo ronroneo al sentir la amable caricia, hay un cosquilleo en su estómago que la obliga a sentarse e inclinarse más hacia la rubia, pidiendo más caricias. Por alguna razón quiere acostarse en su espalda y dejar que Brittany le acaricie todo el día, porque esa sensación es completamente del otro mundo y le hace relajarse como nunca antes (pero una vocecita en su cabeza, le dice que esto está mal en muchos niveles, después de todo está en una forma animal, así que no se acuesta).
Merlín sabe que si estuviese en su forma humana, no podría estar tan cerca de la rubia sin parecer un tomate.
Cuando la sensación placentera aumenta, vuelve a ronronear como un puto animal doméstico y puede sentir como su propia mascota y la de Brittany la miran con burla, pero es tan difícil resistirse a esa sensación celestial que le invade.
Tiene muy claro que es porque está como un animal que siente todo multiplicado por mil, que todos sus sentidos están más agudos que nunca y que siendo realmente una humana, todo esto le abruma (o lo que sea, eso fue lo que Pillsbury le dijo). Así que va a disfrutar un poco más de esta experiencia, que como humana le es imposible.
Sin embargo el destino caprichoso tiene otros planes para ella.
La Slytherin siente como su cuerpo vuelve a su forma normal a una velocidad asombrosa, tomando por sorpresa a ambas chicas (aún así Britt no la suelta). Esto no había vuelto a pasar desde hacía varios meses, Santana creía que tenía controlado ya esta cosa de ser animago, aparentemente no es el caso (va a tener que consultarlo con Emma más tarde).
Las chicas se miran unos segundos, procesando lo que está pasando.
Ambas están de rodillas en el piso, Brittany con la cara de Santana en sus manos, acariciando con sus pulgares distraídamente las mejillas sonrosadas, tal como la morena lo había hecho momentos atrás. El gesto se sienta tan íntimo como la primera vez, que logra que se estremezcan con deleite.
Se sienten como siglos desde que tuvieron está cercanía con alguien más y luego de reflexionarlo por un par de segundos, Brittany se da cuenta que nunca tuvo está clase de intimidad con nadie, nunca se sintió tan conectada con alguien a través de un simple toque, nunca nadie logró que sintiera estás mariposas en su estómago (no quiere hablar porque está segura que si lo hace, una mariposa se le escapará).
Esto es diferente y espera que Santana lo sienta también.
Cuando los ojos azules se encuentran con los marrones, Brittany lo ve con claridad, tanta que le dan ganas de reír y llorar al mismo tiempo. Ve como los ojos oscuros brillan con afecto, satisfacción y agradecimiento, es como si estuvieran diciéndole gracias por lo que ella, Brittany S. Pierce, logra hacerle sentir.
Santana siente lo mismo.
Una enorme sonrisa florece en los labios de Brittany, sintiéndose tonta por haberse preocupado antes. Debió haber sabido que sentirse así de especial no es una cosa de una vía, que es imposible sentirse así de satisfecha y contenida, para no ser correspondida.
Es imposible formar un lazo tan especial en tan poco tiempo, sin que la otra parte no quiera.
Es un poco parecido a estar en el jardín de infantes muggle, reflexiona la rubia. Cuando eres un niño, no necesitas saber todo de la otra persona para sentirte a gusto con ella, sólo necesitas unos segundos para mirarla y decidir que acabas de conocer a tu mejor amigo. No hay prejuicios, ni preocupaciones por si te van hacer daño, no hay nada negativo, sólo vas detrás de ese sentimiento cálido sin miedo, lo dices y te has ganado el cariño del otro niño, has conseguido a tu mejor amigo.
Es fácil y Brittany no comprende porque cuando crecen las personas se complican tanto, supone que la inocencia juega un factor importante, que un niño no ve lo malo como un adulto, no ve los peligros de regalarle el afecto a alguien tan rápido, pero ¿por qué no ir detrás de algo, cuando lo quieres? ¿por qué ignorar esto si cuando ves a la otra persona sabes que siente lo mismo?
¿Por qué debe dejar escapar a Santana, sabiendo que la quiere tener con ella para siempre? (y no precisamente como su mejor amiga, porque ¿Esto? Esta calidez y estas mariposas no te las hace sentir un amigo) El hecho que sea Slytherin, que la consideren peligrosa, que digan que es una perra o que tenga una mala reputación por gustarle el sexo, parecen cosas tan estúpidas al lado de cómo es capaz de hacer que su corazón lata tan feliz.
Pase lo que pase, Brittany no va a dejar escapar a Santana López.
Orión desde una rama, mira la escena frente a él con disgusto. Tanta dulzura lo abruma, además las dos llevan como… cinco minutos mirándose sin pestañear y se está volviendo un poquito espeluznante para su gusto. Si quieren besarse, deberían hacerlo ya, antes de que él mismo emprenda vuelo y empuje la cabeza de su dueña.
Lord Tubbington está igual que la lechuza, lo único que quiere es que esta pantalla dulce y cursi desaparezca antes de que empiece a vomitar esos arcoíris que tiene en el estómago (y por las punzadas que siente, está completamente seguro que tiene un par de unicornios también).
Santana suspira contentamente, sintiendo como su pecho se llena de algo desconocido pero muy agradable y cálido, es como si un algodón de azúcar estuviese creciendo en su pecho, dulce y suave (una parte de ella se siente asqueada por pensar en eso, pero la otra ni siquiera le importa). Mira a la rubia y lo único que quiere es darle un beso y darle las gracias por algo.
Cuando resuelva lo que está pasando con ella, está segura de que sabrá lo que quiere agradecer.
− ¿Puedo…?− Pregunta tímidamente Brittany, soltando la cara de la morena. Dándole espacio para huir si es lo que quiere.
− ¿…Qué?− Como única respuesta, la Hufflepuff ávidamente mira los labios de la latina.− Oh…− Santana se dio varias bofetadas mentales, ¿oh? ¿Eso era todo lo que podía decir?.− Cla-claro…
Oh dios, ¿está tartamudeando?
Brittany se lame los labios, ansiosa.
Y entonces, en cosa de segundos o mucho menos, se anima. Desaparece ese milímetro que las separa y en aquel momento un sinfín de sensaciones recorre desde la punta de su cabello hasta la punta de sus pies. Siente como Santana se estremece bajo la caricia, de pronto, todo cambia, abraza su cintura con un miedo irracional a que Santana se escape, mientras que su otra mano reposa en la barbilla de su rostro, atrayéndola más hacia ella.
Santana se siente atrapada y no le importa. No quiere escapar de esto tan perfecto.
Sus labios se mueven lentos, andan en busca del compás de su propia música, de su momento. Hasta que en un determinado segundo, sus labios ya se encuentran acostumbrados a los de la otra persona.
Y danzan.
Danza que Brittany está segura que nunca dejara querer de bailar.
Por inercia la rubia lame el labio inferior de la morena, pidiendo permiso a aquella cautiva cavidad. Un escalofrío les recorre nuevamente al sentir como ambas lenguas se encuentran en un sinfín de movimientos lentos y apasionados. Recorre hasta el último lugar escondido de su boca, embriagándose con su sabor dulce. Siente como Santana pasa las manos atrás de su cabeza y la acerca más a ella, profundizando cada vez más aquel beso.
Se separan por la falta de aire.
Brittany abre los ojos y puede ver a Santana con los suyos cerrados, como no queriendo despertar de este sueño, con sus labios hinchados, humedecidos y ligeramente abiertos.
Invitándola a volver a probarlos.
Cuando Santana se atreve a abrir los ojos, pudo ver los dos hermosos ojos azules que la miran como de ensueño. Le vuelve a dar un beso, pero más ligero y mucho más corto, sólo para asegurarse de que esto es real.
Y dios, lo es. Brittany está ahí y la está besando como si no hubiese mañana, con un hambre y una adoración que logran sacudirla en la mejor manera posible.
Nunca le dio mucha importancia a los besos. Hasta ahora. Cuando ha sido besada de esta manera que la hizo sentir tan especial, ahora que sabe lo que se siente, nunca va a querer dejar de hacerlo.
Ahora de ningún modo va a dejar que la besen de una manera que no sea esta.
(Casi quiere pensar que nunca dejará que nadie que no sea Brittany la bese de nuevo, pero ese pensamiento se queda en la parte más oscura de su mente).
− Woah, ese fue… el mejor beso de mi vida.− Habla la rubia, soltando una risa incrédula y un poco avergonzada por la admisión (la parte racional de su cerebro le dice que es muy pronto para hablar de estas cosas, que si sigue así va a espantar a esta chica, pero no puede evitarlo, así es como se siente y jamás ha luchado contra sus sentimientos. Y nunca ha sido muy racional de todas formas).− ¿Dónde estuviste cuando di mi primer beso?− Pregunta juguetona, ganándose una sonrisa divertida por parte de la otra chica.
− Probablemente estuve por ahí, escondiéndome de Rachel y sus gritos.− Brittany se ríe, es muy posible que sea verdad.
Se levantan del piso y recuerdan dónde están. En un lugar entre un bosque, dónde lo único que hay son árboles, troncos y hojas, un sitio que grita cualquier cosa, menos romance y aún así su primer beso fue alucinante y perfecto.
Brittany ahora entiende cuando dicen que lo que importa no es el lugar, si no que lo importante es con quién estás.
Pudo haber besado a Santana en el baño, con Myrtle la llorona sobre sus cabezas gritándoles insultos y está segura de que hubiese sido la mejor experiencia de su vida de igual manera.
− ¿Crees que puedas enseñarme a convertirme en animago? ¡Eso que hiciste fue súper genial!− Rompe el silencio la rubia, cuando empiezan a caminar para ir, finalmente a Hogsmeade (Lord Tubbington le manda sus agradecimientos a quién sea este escuchando, porque se está muriendo de hambre).
− Eh… no creo que eso sea posible.− Brittany hace un mohín adorable y Santana siente como su patético corazón da un brinco cuando la ve.− Quiero decir, a mi me costó un montón y ni siquiera terminé de comprender como sucedió, lo mejor es que hablemos con Pillsbury y que ella te enseñe.− La rubia le regala una enorme y brillante sonrisa.
− ¿Crees que pueda ser un pato?− Pregunta emocionada y Santana se ríe entre dientes, por supuesto que eso es lo que Brittany quiere ser.− ¿Qué pasa si me convierto en un pez y no hay agua?− Vuelve a cuestionar, de repente muy preocupada por esa posibilidad.
− No lo sé…− Contesta Santana con sinceridad, en realidad nunca se le ocurrió esa eventualidad y las consecuencias que podría tener.
− ¡Y si me convierto en un pez sería como… como tu cena!− Chilla espantada por esta nueva posibilidad (Santana ni siquiera sabe si las panteras comen peces).
Lord Tubbington y Orión comparten una mirada divertida. Ellos apuestan que Brittany no estaría tan asustada si fuese realmente la cena de Santana, de hecho estaría muy a gusto.
− Tranquila, no creo que te conviertas en un pez… de hecho creo que un pato puede ser tu animal.− Le tranquiliza sin dejar de sonreír (mañana va amanecer adolorida, porque jura que jamás había usado tanto los músculos de la cara).
− Aunque sería genial ser un delfín…− divaga la Hufflepuff bajo la mirada de pura adoración de la Slytherin.− ¿Sabías que los delfines son tiburones gays?− Santana simplemente alza las cejas.− Si, lo son.
Y de pronto Santana comienza a reírse.
− Oh dios, esto no tiene precio.− Dice entre risas y se gana una mirada confundida por parte de Britt (qué sinceramente, no puede dejar de mirar como boba a la latina cuando se ríe, porque se ve tan linda que es irreal).− ¿Recuerdas que te hablé de Puckerman?
Brittany asiente, haciendo un mohín ¿por qué Santana saca a colación a un ex novio?
− Él se autoproclama el tiburón del sexo, capaz de complacer a cualquier dama.− Britt asiente, cree que lo ha escuchado un par de veces decir eso. Aunque no logra deducir que tiene que ver él con ellas.− Y su patronus es un delfín.
Pasan unos segundos antes de que Brittany entienda lo que implica Santana.
− Oh, ahora que lo dices, su relación con Finn siempre me ha parecido dudosa.− Admite tranquilamente.
Santana se vuelve a reír, está vez más fuerte cuando la escucha.
Brittany no sabe que es lo gracioso del asunto, de hecho no le parece divertido en absoluto (¿qué le importa a ella si Puck es un delfín del sexo ahora? Mientras siga tocando a Finn y no a Santana a ella no le importa lo que haga), pero si Santana se va a reír de esa manera, está segura que puede encontrarle gracia a las cosas.
Mientras caminan, Santana sigue sonriendo y riendo a ratos sobre algo de un delfín y una orca.
A lo mejor le gustan los animales marinos, piensa la rubia.
/
Lord Tubbington, Orión y Brittany están sentados en un rincón de Las Tres Escobas (los animales lograron entrar después de que Santana amenazara al nuevo ayudante francés de Rosmerta, quién no pudo luchar contra las palabras viciosas de la latina y con resignación los dejó pasar), bajo la mirada incrédula de casi todos sus compañeros de clase (¡incluso había niños de primero que la miraban como si tuviese dos cabezas!).
Afortunadamente estaban cerca del mediodía y la taberna no estaba tan concurrida como a la hora del almuerzo (la mayoría se encontraba en otras tiendas comprando cosas o paseando), por lo que tampoco es que había tanta gente mirando, no obstante era muy incómodo ser el centro de atención (cuando en el castillo nadie ni siquiera la miraba).
La rubia no estaba segura si estaban sorprendidos porque Santana estaba con ella o porque ella estaba con la morena. Cualquiera que fuese el caso, Hogwarts iba a estallar con la noticia y los rumores no ibas a tardar en aparecer.
(Conociendo como son los chismosos del castillo, lo más seguro es que la próxima semana todos crean que Santana la embarazo con sus súper habilidades de lesbiana o alguna tontería parecida).
Santana se acerca a la mesa con dos cervezas de mantequillas y varios pastelillos de calabaza, sus ojos recorren toda la taberna con fastidio.
− Lo siento por la demora.− Se disculpa con una sonrisa, poniendo las cosas en la mesa.− Pero no podía decidirme entre la calabaza o el limón, menos mal que me acordé que te gustaba la primera y no la segunda ¿eh?
− Gracias, Santana.− Murmura bebiendo de su cerveza, intentando en vano de ocultar su sonrisa. Una parte de ella se emociona más de lo que debería con el conocimiento que tiene la morena sobre sus gustos. Le agrada que recuerde estas pequeñas cosas sobre ella, que haya puesto atención a las cosas que le contó por medio de libro.
Lord Tubbington engulle uno de los pastelillos cuando Santana se lo ofrece, ganándose un regaño por parte de su dueña por sus malos modales en la mesa, pero poco le importa. ¡Tuvo que soportar todas las cursilerías de estás dos por demasiado tiempo! Se merece comer como quiera y cuanto quiera (así se asegurará de no vomitar arcoíris).
Orión se come las migajas que le da la morena, sin dejar de observar como el felino come como un… cerdo. Casi quiere soltar algún ruido burlesco, pero Santana le lanza una mirada de advertencia.
− Santana ¿Te puedo hacer una pregunta?
La morena asiente con la boca llena.
− ¿Por qué decidiste hablar conmigo? Ese día… dijiste que algo pasó, ¿qué te hizo cambiar de parecer? Porque después de la primera vez, parecías poco interesada en volver hablar conmigo y… bueno, ¿qué pasó?
Santana traga lentamente y mira a la rubia, parece genuinamente preocupada y no puede evitar sonreír un poco.
− Ese día recibí una carta de mis padres.− Comienza a explicar, pero no sabe cómo seguir ¿cómo decirle a la rubia todos los problemas que tiene en casa? A ella le gusta que todos crean que tiene una vida perfecta, como sus calificaciones, que su única preocupación es escoger a la chica de turno que calentará su cama. Así es más fácil para ella, porque nadie hace preguntas y todos asumen.
Pero Brittany es diferente. Quiere contarle, aunque sea quiere decirle un poco lo que pasa en su vida.
− Soy mayor de edad y ya no soy su problema. No soy bienvenida en su casa.− Siente como un nudo se forma en la garganta cuando dice esas palabras. No volverá a ver a sus padres, es lo único que tiene en la mente desde ese día. Nunca los volverá a ver.− Rachel y Kurt sabían que había algo mal, nunca recibo cartas y cuando lo hago, no suelen ser buenas noticias, pero no quería decirles… me sentía tan enojada y confundida que… si me miraban con lástima los iba a maldecir hasta cansarme, no podía arriesgarme a perderlos a ellos también ¿sabes?
− San…
− Así que me acordé de ti, ¿qué podía perder? Ni siquiera sabías mi nombre, así que era fácil fingir que nada malo había pasado.− Armándose de valor, Santana mira a la chica frente a ella directo a los ojos, esperando ver la lástima, la compasión… pero no, hay algo en sus ojos, algo que no puede reconocer, pero no parece ser algo malo.
− Me alegro que te hayas acordado de mí y espero haber ayudado en algo.− Santana sonríe, porque lo hizo, pero no es necesario decirlo no ahora por lo menos (pero Brittany entiende de todas formas y quiere hacer más preguntas, pero sabe que no es el momento).
− ¿Quieres que vaya por más comida?− Pregunta la morena divertida, al notar que el gato sobre la mesa ha devorado todos los pastelillos.
− ¡Oh dios mío, Tubbs!, ¿por qué tienes que ser tan maleducado?− Gime avergonzada, porque diablos, Santana tuvo la amabilidad de comprarles el… bueno no era precisamente el desayuno, pero tampoco era un almuerzo, lo que sea, les compró los aperitivos ¡y su gato se lo come todo! ¿en qué diablos estaba pensando cuando dejó de ponerle atención?
− Creí que no le gustaban los apodos.
− Sólo yo puedo decirlo, no me va a atacar ni nada, si lo hace no hay Fondue.
Santana sonríe al ver el brillo juguetón de la otra chica.
− Voy por más, no es un problema.− Le tranquiliza y antes de que Britt pueda protestar, Santana ya se ha ido.
− ¿Qué voy hacer contigo?− Lord Tubbington la mira y ronronea gozoso.− ¡No me des respuestas listillas!
Orión mira el intercambio con irritación, si él fuese la rubia castigaría severamente a ese cerdo disfrazado de gato, ¡se comió todo y no dejo ni siquiera las migajas para él!
Lord Tubbington le lanza una mirada burlesca, como diciendo te gané.
La lechuza se estremece, furiosa. Esa bola de grasa está pidiendo guerra y eso es lo que obtendrá.
Brittany, ignorando la batalla que tienen las dos mascotas, fija su mirada en Santana. La Slytherin está esperando pacientemente a que su comida sea entregada, intentando distraerse contando las tablas del techo e inconscientemente frunciendo los labios. Está tan perdida en sus pensamientos que no nota como una chica de cabello pelirrojo (de Gryffindor si no mal recuerda) se acerca a ella con una sonrisa coqueta.
La rubia entrecierra los ojos al ver como esa chica pone una mano en el antebrazo de Santana, quién se sobresalta y mira con sorpresa a la persona que ha osado ignorar los límites del espacio personal.
A favor de Santana, no parece muy contenta de haber sido abordada de esa manera.
Ve como intercambian palabras, como la pelirroja coquetea descaradamente y trata de llamar la atención de la morena con el escote de su blusa, (internamente se pregunta si no tiene frío, porque con toda la piel que está mostrando en pleno invierno, da para pensar si le dará una neumonía en pocos días) pero parece no estar funcionando.
− No te lo tomes personal, Pierce.− Dice una voz masculina.− López es así.− Brittany frunce el entrecejo cuando Noah Puckerman se sienta frente a ella y acaricia a Orión como si lo hubiese hecho muchas veces.
Fue novio de Santana, debe haber pasado mucho tiempo con ella y la lechuza.
− ¿Qué quieres Puck?− Pregunta sintiéndose irritada de la nada.
− Hey, no te enfades conmigo porque López se fue a coquetear con otra mientras está contigo, que si me permites decirlo es una imbécil por cambiarte, eres muy caliente.− Los ojos del chico la escanean de arriba abajo, sin esconder la lujuria y el hambre.
Brittany sólo se puede sentir asqueada, ¿qué diablos vio Santana en este tipo?
− Puckerman.− Se escucha la voz de la morena, bastante molesta.− Si querías hablar conmigo, ¿tenías que mandar a esa chica a… hacer lo que ella creía era coqueteo?
El Gryffindor sonríe.
− Bueno, tiene lo que te gusta. Grandes tetas y pequeño cerebro.− La Slytherin frunce el ceño, deja la bandeja con los pasteles en la mesa (Lord Tubbington y Orión se tiran inmediatamente a comer) y se sienta al lado de Brittany, no queriendo estar cerca del chico desagradable.− Creí que te gustaría mi regalo, ella parecía muy dispuesta.
Sí, Santana se alcanzó a percatar de ello.
− ¿Qué haces aquí? La última vez que hablamos estabas enojado conmigo.
La expresión del muchacho se ensombrece, pero Santana no se deja intimidar.
− ¿Puedes culparme?− Gruñe molesto.− ¡Te acostaste con mi chica!
Santana suspira cansada, ¿por qué no la dejan tener esta cita tranquila? Puck tuvo cualquier día para encararla y reclamarle por haber herido su orgullo de hombre o lo que sea, pero ¿tiene que ser ahora? ¿Frente a Brittany? La rubia no tiene porque saber estas cosas, no en su primera cita.
− Primero que todo, si mandaste a esa chica para arruinar mi cita, lo siento, no funcionó.− La rubia sonríe ante las palabras (ante el reconocimiento de que están aquí de una forma no amistosa) y como agradecimiento toma la mano de Santana que está sobre la mesa (ignora la mirada casi aterrada que le da Puck), sintiendo de inmediato como el cuerpo de la chica se relaja ante el contacto.− En segundo lugar no era tu chica, como te he dicho mil veces. Ni siquiera sabía que te gustaba, así que ya déjalo ¿quieres?
¿La chica de la cual Puck habla? Quinn Fabray. Por alguna razón, tal vez estaba borracha, Santana dejó escapar que había tomado la gran-V de la Ravenclaw y que compartían cama casi todos los fines de semanas (en ese que era su sexto año), no un segundo después de su admisión, el infierno se había desatado en la habitación que estaba con el chico (se quebraron casi todas las botellas de alcohol con los arrebatos de Puck).
Puck se había enojado tanto, que le lanzó varios hechizos y maldiciones, por no decir la cantidad de insultos que salieron de su boca. Santana al principio no había entendido que pasaba, después de todo no era la primera vez que se acostaba con una chica virgen así que ¿qué era diferente ahora?
Porque la vida no es fácil para ella, Puck estaba enamorado de Quinn. Eso pasaba, por eso era diferente ¡Pero ella no tenía idea! ¿Cómo se suponía que debía saberlo? Si ellos nunca hablaban de sentimientos y esa basura cursi. Ella tampoco era adivina (nunca le fue bien en esa asignatura, nunca tuvo una revelación ni nada) así que sus probabilidades de saber los sentimientos del chico eran bastante escazas.
(Por no mencionar que era densa por naturaleza).
Desde ese día dejaron de hablar o él dejó de reconocer su existencia. Lo que sea, no es como que le importe haber perdido su amigo de juergas, porque gracias a eso este año ha tenido menos resacas.
− Mira, dejemos eso de lado por ahora. Necesito tu ayuda.− Brittany alzo las cejas porque… woah, este chico es bipolar o algo, porque hace menos de dos segundos estaba enojado y ahora mira casi suplicante a Santana.
− ¿Qué quieres?
− Que me ayudes con Mercedes Jones.− Santana bufa molesta. Pelearon por culpa de una chica y ahora le pide que le ayude con otra ¿en serio?
− Hablemos después, ahora estás interrumpiendo algo muy importante y ciertamente no quiere que tú seas una adición a esta cita.− El tono de Santana es cualquier cosa menos amigable, pero tiene una sincera y pequeña sonrisa en los labios.
Brittany supone que así es la relación de estos dos.
− Nos vemos Lespez.− El chico se levanta y antes de irse le echa una mirada a las chicas.− ¿De verdad es una cita… cita? Ya sabes, una cita donde hablas se sentimientos y no tocas las tetas ni nada.
− ¡Piérdete Puckerman!
Soltando una sonora carcajada, el chico se va a otro lado de la taberna.
− Lo siento por él, siempre es así y… y realmente no tengo idea de porque sigo saliendo con él.
Brittany sonríe en respuesta y aprieta su mano. No hay necesidad de justificarse.
− ¿Qué te pasó en el labio?− Pregunta de repente (tal vez porque nuevamente se quedó pegada mirando los labios de Santana).− No se ve nada mal, esa herida se ve muy… sexy.− Dice con tono soñador y cuando ve que la latina se sonroja cae en cuenta.− Oh dios mío, ¿dije eso en voz alta?
Santana asiente tímidamente, pero sonríe.
− Anoche tuve una pelea con Fabray.− Los ojos de Santana se oscurecen al pensar en ello. Recuerda la forma en que la rubia insultó a Rachel, como habló mal de Brittany y no puede evitar sentirse furiosa. ¿Qué carajo pasa con ella en estos días? ¿Desde cuándo es tan protectora?
La Hufflepuff hace un mohín, no le gusta la violencia y ha notado a través de las conversaciones por el libro, que Santana es bastante propensa a caer en actitudes violentas. ¿Qué pudo hacer la Premio Anual para lograr enojarla a tal punto, que la hizo recurrir a los puños y no a la magia?
− Empezó a insultar a Rachel.− Explica y prefiere guardarse las verdaderas razones de porque la rubia las encaro anoche.
− No entiendo, tú también la insultas.− Santana nota el pequeño tinte de desaprobación en el tono de Brittany y se estremece un poco.
− Ya, pero no en el tono que ella uso… es complicado de explicar y sé que soy la última que tiene el derecho a golpear a alguien más, por insultar a Rachel, porque soy la primera que lo hace, pero no de la forma en que Fabray lo hizo.− Mira a su compañera y ve claramente la confusión en sus ojos azules.− Generalmente cuando insulto a Rachel, ella me devuelve algo peor y así es nuestra dinámica, pero somos compañeras de cuarto, nos conocemos desde hace años y funcionamos perfectamente, a estas alturas ni siquiera nos molestamos en ofendernos.
La Hufflepuff asiente, sintiendo un poco de envidia por la relación de Rachel y Santana. Ella no puede decir lo mismo de sus compañeras de cuarto, llevan juntas la misma cantidad de tiempo que las Slytherin y ni siquiera saben cómo es ella realmente, sólo ven a la rubia tonta que habla con su gato, una chica que no vale la pena conocer. Y después de lo de Artie, cualquier amistad que hubiese entre ellas se esfumó.
Aún hoy, cuando las cosas se aclararon, la miran como una paria.
− Entonces la defendiste porque Rachel es tu amiga.− Britt suelta una risita cuando Santana niega con la cabeza. Aun con toda la evidencia en su contra, la chica insiste en lo contrario.
− Rachel es mi hermana.
Ahora su relación tiene mucho más sentido, decide la rubia y sonríe cuando se da cuenta de algo. Santana López esconde un gran corazón.
− Eso es dulce.
− ¡Pero no se lo digas! Si lo haces, nunca va a dejar que lo olvide y no hace falta inflarle más el ego.
Riéndose, Brittany está de acuerdo en guardar el secreto.
Santana sin pensarlo le da un beso en la mejilla como agradecimiento y Brittany decide que desde ahora, guardará todos los secretos que la latina quiera, sólo si la va a besar así (o mejor si lo hace como lo hizo en el bosque).
(Se escuchan varios jadeos cuando lo hace, pero ellas sólo lo ignoran).
(Al parecer Satanás encontró su corazón).
/
Después de detener que sus mascotas se mataran comiendo los pastelillos (Britt casi cree que estaban teniendo una competencia o algo, porque cuando se dieron cuenta, estaban tragando como desesperados y ya casi no respiraban), salen de Las Tres Escobas para pasear un poco (en realidad la taberna se estaba llenando y las miradas curiosas las estaban comenzando a irritar).
− Y ahora, no puede ver las arañas.− Dice Brittany (Lord Tubbington está en sus brazos y se sienta como una pelota esponjosa), cuando termina de contarle la historia de Sam y las acromántulas, Santana no parece horrorizada ni nada como lo estuvieron Tina y Mike en el momento que se enteraron.
− Sí, eso es típico de Sue.− Se encoge de hombros y cambia el tema con facilidad, como si estuviesen hablando del clima. Orión se retuerce en sus manos y suelta un quejido lastimero, cuando Santana lo aprieta un poco (tal vez recordando uno de sus castigos).
A Brittany no le gusta que esté tan habituada a las cosas horribles que la jefa de Slytherin hace, pero no hay nada que pueda hacer, ellas llevan siete años juntas y es seguro que Santana ha sufrido de sus castigos legendarios más de una vez.
Se forma un incómodo silencio entre ellas, Brittany sabe que es normal. Las primeras citas están destinadas a ser un poco torpes y difíciles, es como una ley o algo así, pero teniendo en cuenta su experiencia en citas anteriores, esta iba bastante bien, han hablado de muchas cosas (Santana ha mostrado que realmente confía en ella, no tanto como le gustaría, pero por algo se parte ¿no?) y lo más importante, Santana ha escuchado lo que tiene que decir.
Santana ha demostrado que no está interesada sólo en su cuerpo como algunos de los chicos (aunque era poco probable, teniendo en cuenta que no se conocían).
También hay que tener en cuenta la fuerte atracción entre ellas (es evidente que es mutua, si el comportamiento de Santana es un indicio), es decir, se besaron no mucho tiempo después de conocerse, que no es del todo cierto porque de cierta manera si se conocían, si es que eso tiene sentido y ese beso tiene que significar algo ¿no?
Brittany se detiene en seco, tal vez fue todo muy apresurado, la besó demasiado pronto ¿qué pasa si Santana cree que es fácil como todo Hogwarts dice? Ella no besa en la primera cita, nunca lo había hecho por mucho que los chicos insistían, pero con la latina sólo tuvo que hacerlo y fue correspondida, Santana la besó también y eso significa algo ¿cierto? Tiene que significar algo.
¿Qué pasa si Santana cree que la acusación de Artie es cierta como sus compañeras de cuarto? Ella no podría soportar la mirada de disgusto en los ojos marrones, no podía pasar por todo eso de nuevo.
Santana se da vuelta cuando nota que la rubia se ha detenido, la expresión aterrada de su rostro le asusta mucho más que un castigo de Sue. ¿Ha hecho algo mal que la asustó tanto?
− ¿Britt? ¿Estás bien?− La preocupación es visible en los ojos de la latina.
− Yo… sí, estoy… estoy bien.− Contesta con voz temblorosa y Santana no se lo compra (es densa, pero no tonta).− ¿Tú crees que soy fácil?
Santana simplemente abre los ojos sorprendida, ¿a qué viene esto? Ella no ha hecho nada más que caminar al lado de la rubia, con el plumífero que se convirtió en una bola por comer mucho (de hecho se está comenzando a preocupar, apenas y lo siente respirar), no se ha propasado ni nada, ni ha dicho nada remotamente sexual, entonces… ¿por qué Brittany piensa eso?
Dios, su inexperiencia en estas cosas es tan patética que casi le da risa. Si tal vez antes hubiese tenido una cita que arruinar, sabría que mierda hizo para molestar a la rubia.
(La parte egoísta de su cabeza le dice que debió salir con Quinn y cometer los errores con ella, no con Britt).
− ¡No, por supuesto que no! ¿qué te da esa idea?
− Te besé, te besé y ni siquiera nos habíamos conocido por más de una hora… ¿qué clase de chica hace eso?− Santana entrecierra los ojos y frunce el ceño confundida, ¿por qué Brittany se está volviendo loca por eso? Fue sólo un beso, no es como que se aprovecho de ella ni nada, incluso le pidió permiso para hacerlo ¿por qué actúa como si se propaso con ella o algo?– Quiero decir, fue alucinante y no mentí cuando dije que fue el mejor beso de mi vida… es decir, ¡Mira tus labios! Son muy besables y sinceramente desde el momento que te vi en la puerta quise darte un beso y todavía quiero, creo que siempre voy a querer, pero debí esperar…
Santana se sonroja un poco ante todo lo que dice la rubia, aunque agradece que ahora tenga una idea más clara de lo que está pasando.
− Britt, ¿viste a la chica que estaba coqueteando conmigo en Las Tres Escobas?− La aludida asiente tímidamente.− Ella quería tener sexo conmigo, ahí mismo, en el baño de un lugar público y eso no es muy decente ¿cierto?− Pregunta con una sonrisa divertida, ¿Santana López hablando de decencia? Por favor (Brittany hace un ruido de desaprobación ante esta nueva información, pero mantiene sus palabras para sí misma).− Pero aún así no creí que fuese fácil o una puta, sólo alguien con buen gusto.− Menea las cejas juguetona y Brittany se ríe.
No puede estar en desacuerdo con eso.
− ¿Has oído los rumores de mí?− No sabe para qué pregunta, porque no está segura de que respuesta quiere oír.
− No, no me interesan los rumores Britt, me interesas tú y poco me importa lo que la gente piense de ti o de mi, o de las dos juntas.− Santana no es tonta, ella ha notado como la gente las ha estado mirando durante todo el día y que no es sólo porque ella es la perra más grande de Hogwarts, también debe haber algo involucrado con Brittany y supone que las miradas y los susurros han empezado a afectar a la rubia.
Y lo entiende.
Ella desde que salió del armario ha vivido soportando las miradas, los susurros y los insultos hacía su persona. Ya está acostumbrada a esto, pero no siempre fue fácil, a veces las cosas le molestaban, le daban ganas de gritar, llorar o golpear a quien fuese (de hecho este último lo hizo mucho más que los anteriores), también se volvió bastante paranoica con todo, y las situaciones eran tan incomodas, que ni siquiera quería salir de su habitación.
Por ello entiende a la Hufflepuff, sea lo que sea que digan de ella la está afectando a un nivel mucho más profundo de lo que lo hizo con ella. Brittany está asustada de que crea en los rumores, por lo que deben ser muy malos y se siente mal al verla así tan… indefensa.
(Ahora tiene como misión personal buscar a quién inició los rumores y acabar con él o ella).
− Supongo que tener un colapso en medio de Hogsmeade no ayuda a los rumores, ¿cierto?
Ciertamente. Hay un grupo de chicos mirando disimuladamente en su dirección, cotilleando y apuntándolas como si fuesen animales de circo, seguramente mañana todo Hogwarts va a estar hablando de ellas y de cómo Satanás hizo llorar a una pobre niña.
− No te preocupes por eso…− Hace un pausa y sin pensarlo, suelta a su lechuza (la cual aletea indignada al ser abandonada en su dolor). Se acerca a Brittany y le da un pequeño beso en los labios (ignorando el gemido adolorido que hace el gato, que suenan casi como arcadas), pero es suficiente para hacerla sonreír y eso es todo lo que Santana quería (también hace jadear a todos los mirones pero ese fue sólo un bono).− Que conste que yo también quería besarte.
Las mejillas de Brittany se encienden y asiente animadamente.
− Lo siento por entrar en pánico y todo…− Santana hace un gesto con la mano, restándole importancia.
− Te tiene que haber pasado algo muy malo, Britt. Y quiero que me lo digas cuando estés lista, te prometo que no escucharé los rumores ni nada. Esperaré a oírlo de ti.
Lord Tubbington si no estuviese muriendo por sobredosis de pastel, le daría las gracias a la morena… pero apenas y se puede mover, por lo que se asegurará de hacerlo más tarde.
− ¿Lo prometes?− Cuestiona con voz suave y temblorosa.
− Promesa de meñique.− Le extiende su dedo sin poder ocultar su emoción (esto le recuerda a su niñez y son los recuerdos más felices que tiene de su familia, así que sí, se emociona ¿y qué?) y la rubia con una brillante sonrisa lo toma.
− Promesa de meñique.− Repite.
Ninguna se percató del gato que maullando cayó seco al piso (levantando un montón de polvo), cuando Brittany enlazó sus meñiques. Sólo Orión lo vio y no es necesario decir que la lechuza comenzó de inmediato a burlarse del felino.
(No le duro mucho ya que le vinieron ganas de vomitar, pero aún así Lord Tubbington se irrita y comenzará a planear su venganza).
− Bueno, tenía planeado llevarte a un sitio donde hay patos para alimentarlos y pasar el rato, pero teniendo en cuenta que Lord Tubbington y Orión están enfermos, no creo que podamos ir.− La rubia hace un mohín y mira con enojo a su gato.
Primero se come toda la comida avergonzándola por sus pésimos modales, después reduce su cita a tres horas y ahora por su culpa no podrá ver a los patos. Resopla, no habrá Fondue para él en meses.
− Creo que es mejor que volvamos al castillo para dejarlos descansar y tal vez podamos ir a las cocinas a pedir comida y almorzar junto al lago ¿te parece?− Britt asiente conforme, tal vez la cita no ha terminado todavía, pero de todas formas se siente decepcionada de no poder ver los patos… ¡es que no ha visto patos desde las vacaciones!
Santana sonríe al ver a la rubia desanimada.
− La próxima vez podemos ir a ver a los patos, por alguna razón están aquí todo el año.− Le tranquiliza.
− Eso quiere decir que… ¿habrá una segunda cita?− Inquiere esperanzada y aprieta un poco el meñique de Santana con la emoción.
− Definitivamente.− Afirma con falsa confianza (las piernas le tiemblan y Brittany lo nota, pero no dice nada).
− ¿Aún después de que arruiné esta?− La Slytherin arquea una ceja, ella no cree que nada ha sido arruinado (si alguien lo arruinó fue Puck), de hecho la ha pasado bien con la Hufflepuff y con las travesuras de su gato. Además esto todavía no termina.
− No has arruinado nada, Britt.
Mira a las mascotas que se retuercen en el piso.
− Pero la próxima vez vamos a salir solas.
Brittany no puede estar más de acuerdo.
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N/A 2: Entonces... si, esto no termina aquí para quienes se lo preguntan, ya veremos como avanzan las cosas sin las mascotas muriéndose en sus narices por la cursilería o de indigestión por comer demasiado. Espero que esto haya estado bien, me costó un poco porque estaba... eso es muy cursi ó eso es muy burdo... y después estaba asdfghjkl lo que sea XD (pude haber seguido así por semanas), así que debido a todos mis debates internos nació esto, que espero no esté tan mal como lo siento.
Bueno, en los próximos caps veremos que trama Quinn (para quién preguntó habrán flashbacks Quinntana, sólo advierto para quién no le guste), y que diablos quiere Artie (y también que fue lo que le hizo a Britt porque no se ve nada bueno ¿eh?), Sam... bueno, Quinn sacó solita a Sam del juego, esperemos que vuelva a ser el súper mejor amigo XD (además me gusta el bromance Samtana y no puedo evitar querer escribirlo en el futuro y no pasará si Sam se mete con la relación Brittana).
En cuanto a Kum... sigo teniendo mis dudas, pero lo que sea... también habrá más de Puck y se introducirá Mercedes (tal vez no funcionen como la mejor pareja, pero Mercedes es la reina de los chismes y la necesito XD), no estoy segura de si quiero meter a Finn a la mezcla, pero la tentación de burlarme de él es grande lol, (cofBlainetambiéncof) sí, lo sé soy una mala persona.
Si Britt fuese a convertise en animago ¿qué animal creen que sería? Y no digan un pato XD, puede que use lo que digan de referencia si decido que lo sea, así que las sugerencias son bienvenidas... y si alguien lo pensó, tuve la tentación de que Santana fuese algún tipo de lagarto... si no lo pensaron, ignoren.
Y antes de que lo olvide, el lunes comienzan de nuevo mis clases en la U y coja y todo voy a ir (suena súper divertido xD... nah, sólo quiero escapar de mi casa, el aburrimiento me mata Dx), lo que significa que voy a estar muy ocupada entre clases y la terapía, así que sólo pido que sean pacientes D:
Gracias por leer!
