En los pasillos fuera de vestuario vemos a Kagome vestida de persona de limpieza, con el trapeador en manos, a su lado una cubeta de agua, ella se estaba encargando de la limpieza de todo el lugar mientras maldecía su destino por tener a Kikyo sea su jefa.

Kagome.- Maldita Kikyo, esta es la última vez que firmo un contrato sin antes leer la letra pequeña – maldecía mientras movía el trapeador por todo el piso del pasillo – "vamos Kagome, esta será una nueva experiencia para ti"¡Bah! La próxima preferiría hacer un fanfic Shojo ai.

De repente, la puerta de los vestidores se abrió, dando paso a dos figuras, una era Kikyo, y la otra era Motoko Aoyama, ambas con su traje de miko (si vieran como se parecen).

Motoko.- en realidad se ve muy bien Kikyo-sempai – dijo la kendoka al ver como se veía Kikyo vestida con su traje de Miko.

Kikyo.- no es para tanto Motoko-chan – dijo Kikyo sin darle mucha importancia a las palabras de Motoko, luego miro como Kagome estaba trapeando el piso dándole la espalda a Kikyo para intentar que no le dijera nada, pero no pudo lograrlo – Kagome-chan.

Kagome.- ya viene a c$°& - dijo Kagome.

Kikyo.- me agrada verte trabajar tan duro, veras que como serás recompensada – dijo Kikyo al agarrarla del hombro.

Kagome.- hija de……. – dijo en voz baja.

Kikyo.- ¿Qué dijiste?

Kagome.- nada Kikyo-sempai, le agradezco su "apoyo" – dijo al sonreír hipócritamente.

Kikyo.- de nada Kagome-chan, ahora si me disculpas te mostrare lo que es una verdadera actriz de fanfics – dijo al adelantarse y seguir su camino seguida por Motoko - apropósito Kagome, escuche que Darke-sama iba a escribir un grupo de oneshots en losa que habrá uno shojo ai, si tanto deseas actuar en uno, jajajajajajajajajajaja – río alejándose.

Kagome.- ¡HUY como la odio! – Kagome vio la cubeta llena de agua, y de pronto se le ocurrió una idea para desquitarse de Kikyo, disimuladamente y silbando pateo la cubeta de agua jabonosa en la dirección en la que estaba caminando Kikyo y Motoko.

Kikyo.- WAHH! – Se escucho un estruendo del golpe en seco que dieron las posaderas de Kikyo al dar contra el suelo de madera al resbalarse con el agua jabonosa - ¡KAGOME! – Kagome se dio la media vuelta con las manos en la nuca silbando disimuladamente mientras se iba en la otra dirección del pasillo..

La voz del viento en los árboles (1era parte)

- por fin una aldea – un viajero llega a las faldas de una aldea, llevaba días enteros caminando sin un rumbo fijo, y estaba haciendo un endemoniado calor (gracioso para el, hacia dos días que paso por una región cubierta de nieve), solo tenia su gi azul marino y su hakama de color negro bastante maltratados, y algo rotos; un sombrero de paja que le cubría su rostro de los rayos del sol, y en el obi de la hakama estaban colocados una katana y un wakasashi. Su garganta estaba seca, y su cuerpo estaba lleno de sudor y de tierra, tal vez con suerte podrían ayudarlo un poco, se encamino a la aldea en busca de un poco de ayuda.

Momentos después, pudo mirar como es que varias de las cabañas estaban destruidas, en la entrada de la aldea, como si hubiera sido atacado por algún monstruo, y otras se veían en plena reconstrucción, siguió caminando, y pudo divisar una pequeña figura, era una niña, no parecía de más de cinco años, su cabello era castaño, y apenas recaía en sus hombros, su piel era blanca que hacia juego con un kimono blanco con flores de color rojo, algo sucio pues se encontraba jugando en la tierra que estaba alrededor con una pelota.

?.- ¡ Ohaiyo gozamaisu! – llamo la atención de la niña, quien volteo en dirección del extraño viajero, algo asustada, abrazo su pelota con fuerza, como intentando esconderse – disculpa, pero ¿podrías regalarme un poco de agua? – se acuclillo para estar a la altura de la pequeña, quien bajo la mirada al piso - ¿Qué pasa, me tienes miedo? – la niña negó con la cabeza - ¿entonces?

Hanako.- e-es que- K-Kikyo-san me dijo que no hablara con extraños – bajo aun mas la mirada mientras abrazaba mas fuerte su pelota, la inocencia de la niña logro sacarle una sonrisa a ese hombre.

Kikyo.- Hanako-chan – la voz de la miko llamo la atención del viajero y de la niña, quienes voltearon, y la miraron, en sus manos llavaba una canasta llena de frutas que recogió en el bosque.

Hanako.- ¡Kikyo-san! – La niña soltó su pelota, y se alejo del viajero para darle la bienvenida a la miko, quien se acuclillo y la acaricio en la cabeza - ¡que bueno que llego Kikyo san! – la niña sonrió en un gasto tierno.

Kikyo.- ¿Cómo te haz portado? – Pregunto al dibujar una pequeña sonrisa en su frío rostro, la niña respondió entusiasmada y dijo.- ¡muy bien!

Kikyo.- que bueno Hanako – miro al viajero con desconfianza, y luego volteo a ver Hanako y le entrego la canasta con fruta – ten, dáselas a tus hermanos para que puedan comer, y que le den algo al muchacho cuando despierte – la niña hizo una reverencia y luego se dio media vuelta y se adentro a la aldea.

El extraño da una risa.- la inocencia de los niños es un gran tesoro, si los adultos tuviéramos su entusiasmo para vivir………… - Kikyo se levanto del suelo y lo volteo a ver al viajero, quien sonrió y dijo.- oh! Daijobu! no me he presentado debidamente – retira el sombrero de paja, y deja ver su rostro, era joven, pero sus facciones eran maduras, sus cabello era castaño y lo tenia amarrado en una cola de caballo que le llegaba a unos milímetros debajo de los hombros; hizo rápido una reverencia - mi nombre es Fuma Ayakashi, Konichiwa! – Kikyo lo miro unos instantes, y luego dijo al dibujar una pequeña sonrisa.

Kikyo.- yo soy Kikyo, mucho gusto – responde la reverencia del viajero.

Minutos después.

Fuma.- ya veo, así que no es la miko encargada de esta aldea - dijo al tomar un poco de té sentado afuera de la cabaña de Kikyo, mientras Kikyo se encontraba dentro buscando algo de ropa para el viajero.

Kikyo.- no, solo me he quedado por un tiempo en esta aldea debido a la desgracia que a caido aquí – dijo desde adentro de la cabaña mientras buscaba unas mantas – hace dos semanas un youkai de poca monta ataco esta aldea, y mato a varios aldeanos, entre ellos al jefe de la aldea..

Fuma.- ¿un youkai de poca monta? – Volteo a ver a Kikyo mientras esta salía de la cabaña con algunas mantas y algo de ropa y las colocaba enfrente del viajero – espero que le sirvan en su viaje Fuma-san.

Fuma.- ¡Arigatou Kikyo-san, había perdido mis cosas, y me estaba siendo difícil pasar la noche a la intemperie – las tomo y las miro - ¿esta segura que no le hacen falta? – pregunto a la miko.

Kikyo.- no se preocupe, los aldeanos me regalaron mucha ropa y mantas para ayudarme con los niños, y para mi misma.

Fuma.- ya veo – sonrió tranquilamente – eso significa que usted es algo de esos niños

Kikyo.- no, ellos se quedaron sin padres durante el ataque de ese youkai, yo me estoy haciendo cargo de ellos por un tiempo, en lo se recupera la situación de esta aldea.

Fuma.- ya veo - Fuma volteo a ver los árboles que estaban enfrente de la cabaña, y luego – disculpe, pero es usted………

Hanako.- ¡Kikyo – san! – la voz de la niña se escucho a un lado de la cabaña, los dos voltearon y miraron como se acercaba corriendo hacia ellos.

Kikyo.- ¿Qué pasa Hanako?

Hanako.- el muchacho que encontramos en el lago.

Kikyo miro en la dirección de donde había llegado la pequeña Hanako, y luego se dirigió a Fuma – discúlpeme Fuma-san, pero debo atender unos asuntos

Fuma sonrió amigablemente y dijo.- no se preocupe Kikyo-san, estaré bien.

Kikyo dio una pequeña sonrisa y se levanto del tatami – enseguida vuelvo Fuma-san – hizo una reverencia y se dirigió junto con Hanko al lugar donde se encontraba el muchacho, mientras Fuma volteaba a verla bastante interesado, luego levanto la mirada al cielo y vio una extraña ave que lo miraba fijamente desde el techo de la cabaña, pero que al ser notada salio volando al darse descubierta por la mirada de Fuma, quien la sigue con la mirada mientras desaparecía en forma de una corriente de viento entre los árboles, mientras Fuma sonríe y dice para si mismo. – Una obake y…. - dio una pequeña risa - esto se pondrá interesante, tal vez deba quedarme aquí por un tiempo.

Minutos después.

Sus ojos se abrieron lentamente, su cabeza palpitaba y sus oídos zumbaban; y lo primero que hizo fue intentar enfocar sus recuerdos, pero era demasiado difícil, lo único que recuerda es una luz intensa, y una alo de luz que lo golpeo, pero de ahí en fuera, no puede recordar nada mas.

Da una mirada al lugar, era una pequeña cabaña, donde vio algunos utensilios para al arado, además de ropa y mantas - ¿en donde diablos estoy? – dijo confundido, cuando un ruidito llamo su atención, volteo en dirección a la entrada de la cabaña, donde una cortinilla de madera vio dos pequeñas figuras que se asomaban detrás del muro, pero que se ocultaron detrás del muro de madera de la cabaña cuando el volteo.

Li.- ¿Quién esta ahí? – Pregunto, pero los "pequeños intrusos" no salieron con las palabras de Li – salgan de ahí que no les voy a hacer daño – dijo intentando hacer entrara la cabaña a los pequeños, logrando que la niña asomara su cabeza un poco apenada, su cabello negro, que hasta donde pudo ver Li, parecía que le llagaba hasta la cintura amarrado en una cola de caballo, sus ojos eran negros y su piel era blanca, una niña muy bonita – vamos acércate – la niña entro a la cabaña, dejando ver su Kimono de color verde con vivos en blanco.

La niña se acerco tímida a Li, quien sonrió, esa actitud le recordaba mucho las de Sakura cuando la conoció - ¿Sakura? – un flash en su mente lo golpeo¿Qué paso con Sakura? llevo sus manos a las sienes intentando recordar lo que había pasado con Sakura.

Kikyo.- veo que ya despertó – una suave voz, y una presencia extraña lo hicieron voltear a la entrada de la cabaña, y la miro, era Kikyo que tenía a Hanako a su lado y atrás de ella estaba un niño de cabello castaño claro (un poco mas que el de Li), de ojos oscuros y vestido con una yukata de color negro.

Li frunció el ceño al sentir la energía de Kikyo, además del tremendo parecido con Kagome, y…….otra cosa - ¿Cómo se encuentra? – pregunto la miko con su ya tan característica pacifica voz al arrodillarse enfrente de Li y chequearlo, Li solo se digno a darle una mirada de desconfianza (del tipo que le daba a Kaho) – parece que se encuentras bien – dijo Kikyo al terminar de examinarlo.

Li.- ¿Quién es usted y que hago aquí? – pregunto con una voz poco amigable a Kikyo, quien le respondió sus palabras con una igualmente poco amigable y fría mirada (como amo a esta mujer n/n), luego desvió la mirada hacia los pequeños niños que tenia a su lado.

Kikyo.- mi nombre es Kikyo, y usted esta aquí por que estos pequeños le encontraron a las orillas de un lago inconsciente, si no te hubieran encontrado, algun youkai te hubiera devorado – dijo al volverlo a ver a los ojos, Li mantuvo la mirada fija en ella, y luego miro a los niños, suavizando la expresión de su cara.

Li.- gracias – dijo a los tres niños que se ocultaban detrás de Kikyo inseguros ante la presencia de Li, pero uno de ellos, Hiro, se separo de la miko, y se acerco a el curioso a Li, quien se quedo mirando a Hiro un poco sorprendido, hasta que el niño pregunto.

Hiro.- ¿eres un samurai? – Li se quedo un poco confundido.

Li.- ?

Tomoko.- ¡no seas tonto, el es un houshi¿Qué no te acuerdas de sus pergaminos?

Li.- ¿eh, u-un houshi?

Kikyo.-Ya basta niños, dejemos que el joven descanse - se levanto tomando a Hanako de su mano y guiarla consigno afuera de la cabaña seguida por Tomoko y Hiro – si se le ofrece algo, solo llámeme – dijo al bajar la cortinilla de madera y salir de la cabaña.

Li.- esa mujer……………… - pensó para si mismo al no quitar la mirada de la puerta, Mientras afuera de la cabaña, acompañada de los tres niños pensaba – ese muchacho se dio cuente de quien soy en realidad, debo tener mucho cuidado con el.

En otro lugar

Una chica con un hermoso cabello largo, rubio, y un hermoso vestido de la edad media de color azul, mecidos por las suaves corrientes de viento nocturno, cerca de un lago en un claro en el bosque. Su mirada estaba fija en el reflejo de la luna en el agua cristalina, mientras el brillo acuático se reflejaba en un par de hermosas aguamarinas que tenía por ojos que manifestaban en su mirada parpadeante y triste un tremendo dolor y una angustia que calcomia su alma.

? – ¿con que estabas aquí? – una joven voz llamo la atención de la mujer, que volteo a los árboles detrás de ella, conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos, y lo miro, el hombre era la razón de su tristeza.

?.- A-Ashel – pronuncio con sus labios temblorosos, en ese instante, la figura de un muchacho de cabello negro, con un tupido mechón rojo en la frente, sus ojos eran igualmente de color rubí (ya saben quien es, así que para que lo siguo describiendo), su cuerpo estaba cubierto por pequeñas piezas de una armadura de color plata con vivos en rojo brillante que hacían juego con el traje negro que se divisaba de bajo de la armadura, en su cuello una pañoleta de tela blanca que cubría su cuello y el pecho.

Ashel se veía triste, no, mas bien angustiado, su mirada temblaba al igual que la hermosa chica enfrente de el, el silencio solo era interrumpido por el suave sonido del viento a través de las hojas de los árboles al moverse, y hasta que ella dijo.

?.- ¿Por qué viniste! – Frunció el ceño aparentando molestia, mientras sus ojos brillaban por unas pequeñas lagrimas que se asomaban por sus ojos - ¡te dije que te alejaras de mi!...¿que no fui bastante clara! – dijo ella al desviar la mirada de los ojos de fuego de Ashel.

Ashel.- si – afirmo con la cabeza - pero yo también deje en claro que no iba a permitir que pasaras por esto sola – dijo al subir un poco el tono de su voz, desesperado.

La chica giro la cara violentamente con las lágrimas ya saliendo de los ojos, bastante furiosa – ¿que no entiendes que podrías morir! –sus reclamos se convirtieron en un llanto amargo al esconder su cara en sus delicadas manos, Ashel la miro bastante lastimado, estaba confundido y asustado, no sabia como evitar su dolor, solo se le ocurrió rodear su cuerpo con sus brazos, ella recargo su cabeza en el pecho de Ashel, y poso sus suaves manos en el peto de la armadura – t-tengo miedo Ashel, miedo a lo que pueda pasar conmigo, contigo…………y mi padre……. – se detuvo.

Ashel.- no lo se – dijo bastante confuso.

?.- por favor Ashel – suspiro entrecortado – quedémonos así por un instante mas.

Ashel.- como quieras – y se quedaron abrazados por varios minutos, hasta que ella se movió intentando liberarse del abrazo de Ashel, quien la miro confundido por la actitud que estaba tomando ella - ¿que pasa?.

?.- ¡aun no lo entiendes verdad Ashel, no hay modo de que puedas evitar tu destino! – La dulce voz de la chica fue cambiada por una lúgubre voz – ¡y tu tendrás que terminar como tu hermana y los de tu raza! – la chica levanto la cara, y Ashel la miro, sus facciones se habían distorsionado por completo, ya no parecía esa dulce chica con la que estaba hablando hace unos instantes, su rostro parecía el rostro de un……¡demonio!

Ashel.- ¡Ahhh! – se levanto de golpe, asustado por la terrible pesadilla, sudando y confundido, llevo su mano a la frente para calmar el mareo que sintió al levantarse, no podía creerlo, su condición de deidad, se siente tan débil, tan enfermo y no sabe por que.

?.-Me alegro que ya hayas despertado Ash-kun – una melodiosa voz a sus espaldas llamo su atención, Ashel volteo a ver, y miro ahí la figura de Tomoyo, que estaba sentada a sus espaldas, en la orilla del futón.

Ashel.- ¿T-Tomoyo? – Ashel se quedo boquiabierto - ¿pe-pero que haces aquí? – se le quedo viendo por unos instantes, dándose cuenta de que el había estado recargando su cabeza en el regazo de ella, haciéndolo sonrojarse de vergüenza.

Tomoyo lo miro como intentándolo interrogar, se sentía muy molesta con el, pero a la vez aliviada, por que por fin sabia donde estaba – yo podría preguntarte lo mismo Ash-kun¿Qué haces aquí?

Ashel.- bueno, yo…. – Ashel bajo la mirada apenado ante el reclamo de Tomoyo.

Tomoyo bajo la mirada, desviándola un poco para evitar la mirada de Ashel - ¿Qué no ves que estaba preocupada? – al oír esto, Ashel levanto la mirada sorprendido ante las palabras de Tomoyo, pero, penoso cual era la razón, se dio cuenta de la verdad, así que dijo con un dejo de decepción en su voz.

Ashel.- creo que volví a meter a dame Sakura en problemas, lo siento mucho – al llevar su mano detrás de la cabeza, desvió la vista para otro lado para que ella no notara su tristeza.

Tomoyo.- tonto – dijo Tomoyo en voz baja, una vez mas Ashel se sorprendió ante las palabras de la chica pelinegra, volteo a ver a Tomoyo, que mantenía aun su cabeza aun abajo, evitando la mirada de Ashel, quien se acerco a ella.

Ashel.- To-Tomoyo.

Tomoyo.- estaba muy preocupada por los dos¿Qué acaso no lo vez? – por fin levanto la vista para mirar directo a los ojos de Ashel, quedando sus rostros a unos centímetros el uno del otro, Tomoyo sintió como su corazón empezó a latir muy rápidamente, y su rostro se empezó a sentir muy calido – otra vez¿Por qué siento esto? – se pregunto así misma el por que últimamente tenia estas sensaciones, además de que esa sensación de tranquilidad y alegría que tenia junto a su amiga Sakura, esa sensación la sentía ahora junto a Ashel, sobretodo al tenerlo tan cerca.

Tomoyo.-A-Ashel.

Ashel.- Tomoyo – Ashel se acerca su rostro mas a Tomoyo – yo.

Shippou.- ejem, ejem – el pequeño kitsune carraspeo, sobresaltando a Tomoyo y a Ashel y haciéndolos desviar la mirada de con un leve rubor en sus mejillas de ambos, mientras Shippou (con una picara mirada en su rostro) y Kirara los veían desde la entrada de la cabaña, con una canasta llena de fruta – ¿interrumpimos algo? – dijo Shippou sarcásticamente, haciendo que Ashel moviera las manos rápidamente negando, y que Tomoyo bajara el rostro avergonzada, ambos con un notable sonroso en sus rostro de los dos.

Ashel.- ¡e-e-esto no es lo que parece Shippou!

Shippou.- y si es lo esto no es lo que parece¿entonces que es? – pregunto el con una sonrisa picara, mientras Kirara movía sus colas sentadas desde atrás de el.

Ashel.- b-bueno, yo u/u

De repente, la cortinilla de madera de la puerta se abrió, dando paso a la luz del día - Ashel – una voz grave llamo su atención, Ashel retiro la mano y levanto la vista.

Ashel.- hermano Fenrir – dijo al mirar la figura de su hermano de los hielos que estaba en la entrada de la cabaña, mientras Shippou retrocedió asustado a esconderse detrás de Ashel y Kirara gruñía ante la imagen de guardián de hielo, quien bajo la mirada hacia la gatita, manteniendo su mirada tan fría, pero esta vez no demostraba la agresividad que mostraba cuando tenia incrustado el fragmento de la Shikon – veo que fuiste liberado de ese maldito, fragmento me alegro mucho – dio una débil sonrisa mientras Tomoyo lo tomaba de los hombros, asustada.

Fenrir.- Ashel – hizo un ademán con la cabeza en señal de que saliera – ven sígueme.

Ashel parpadeo un par de veces - ¿Qué, a donde?

Fenrir.- tú y yo tenemos que platicar de cosas muy serias - le dirigió una mirada recriminatoria a Ashel que hizo extrañar a Ashel mucho.

Ashel.- ¿platicar, acerca de que! – pregunto bastante confundido, Fenrir le dirigió otra mirada recriminatoria.

Fenrir.- De ti, y de tu hermana Leena y de lo que los humanos les hicieron a ti a tu raza – la mente de Ashel se hizo un revoltijo de imágenes y dolor, la imagen de la dragona y de el bebe dragón volvió a golpear su mente haciéndolo sentir mal, llevando las manos a la cabeza intentando acabar con esa confusión que se presento en su mente.

Tomoyo.- Ash-kun¿que te pasa? – tomo de los hombros con un semblante preocupado.

Ashel.- e-estoy bien, descuida - Cuando aclaro su mente, Ashel miro unos instantes a Fenrir, luego afirmo con la cabeza – Esta bien, iré contigo – Ashel se levanto, y se dirigió junto con Fenrir afuera de la cabaña.

Tomoyo.- ¿Ash-kun? – dijo la pelinegra con un semblante de preocupación en su rostro

Ashel.- descuida, estaré bien – bajo la cortinilla de madera, bajo la mirada de de preocupación de Tomoyo.

Mientras.

Kagome.- ¿entonces como crees que el "Kaze no Kizu" y la carta de Sakura hayan podido fusionarse una con la otra? – Inuyasha, Kagome, Sakura, Kero, Miroku y Sango se encontraban discutiendo cerca de Hone kui no Ido.

Kero.- no lo se – Kero se encontraba sentado en la orilla del pozo, con sus patitas cruzadas con una expresión de meditación en su rostro, intentando hallar la respuesta – tal vez se deba a que ambas son de procedencia mágica

Sango.- pero – volteo a ver a Sakura, que tenia su mirada en lo profundo del bosque - ¿Cómo sabia que esto iba a funcionar Sakura-san?

Las palabras de Sango llamaron la atención de Sakura, quien volteo a ver a sus compañeros un poco confundida, y pregunto - ¿perdón?

Kagome.- estas muy distraída Sakura-san.

Sakura.- es que sigo pensando en que pudo pasarle a Shaoran-kun – llevo la mano a su pecho para acallar al miedo en su pecho, mientras bajaba la mirada al suelo – a donde habrá ido o si estará bien.

Kagome.- descuida Kagome, apuesto de que Li-san estar bien.

Kero.- eso te lo apuesto, ese chico es un testarudo, no es fácil que le pasa nada – suspiro Sakura al oír las palabras de sus amigos.

Sango.- y bien, cual es plan a seguir – pregunto la taijiya.

Miroku.- lo primero es ir a tu aldea Sango para que puedas reponer a Hiraikotsu, no podemos permitirte andar sin un arma para protegerte – dijo el recargado junto a un árbol a Sango.

Kagome.- Miroku-sama tiene razón, no podemos darnos el lujo de andar desarmados.

Inuyasha.- lo mejor es que nos vayamos de aquí mañana por la mañana, todavía estamos muy cansados por la batalla con el guardián, por eso nos quedaremos hoy en la aldea – dijo al separase de los demás y adentrarse al bosque.

Volviendo con Li

Li caminaba por todo la aldea, los pueblerinos lo veían bastante raro debido a sus ropas, pero le prestaban poco interés, ya que su concentración estaba en reparar sus cabañas destruidas por el ataque del youkai.

Li por fin llego a la cabaña donde se encontraba Kikyo sentada platicando con el pequeño Hiro; Li se acerco a ellos, estaba intentado saber la procedencia de Kikyo, y mas que nada para saber sus intenciones con respecto a esos tres pequeños niños.

Kikyo.- veo que se encuentra mejor, me alegro mucho por usted – dijo Kikyo al dirigirle una de sus tan características sonrisas, que confundió a Li, por que esa sonrisa le recordó a su compañera de clase Dana. Li se acerco a Kikyo y se sentó junto a ella y a Hiro, Kikyo lo miro por unos instantes, entendiendo la razón por que se acerco, y dijo al pequeño niño – Ve a jugar con tus hermanas Hiro, yo necesito hablar con el – Hiro miro a Kikyo, y luego miro desconfiado a Li – no te preocupes, estaré bien – Hiro se levanto del Tatami, y otra vez miro Li bastante molesto, se dio media vuelta y se fue corriendo en dirección de la aldea, mientras Kikyo sonreía al verlo, recordando a su hermana Kaede – es muchacho es muy celoso – Li la miro unos instantes aun con desconfianza, Kikyo giro la mirada a el, y luego dijo.

Kikyo. Veo que te diste cuenta de quien soy en realidad ¿no es así…? – se detuvo por unos instantes, Li entendió que pretendía con su silencio.

Li.- yo soy Shaoran Li, y tu debes ser la miko Kikyo – Kikyo no se sorprendió ante las palabras de Li, solo viro la cabeza.

Kikyo.- entonces tenia razón, tu debes conocer a Inuyasha y a Kagome – dijo la miko sin aparentar perturbación, Li la miro confundido al oír esas palabras, a lo que Kikyo dijo – no deberías sorprenderte, es obvio que conozcas a Kagome teniendo esa ropa tan extraña – señalo a Li, demostrando el traje de Li.

Li.- ya entiendo, entonces estaba en lo correcto, tú eres esa miko que era Higurasi en su vida anterior – dijo al mirar a Kikyo directamente – entonces eso significa que estoy en la Sengoku – dijo al llevar la mano al rostro pensando, y una vez mas le vino a la mente algo que lo inquietaba - ¿Qué razón tienes de estar aquí, que pretendes hacer con esos niños? – pregunto preocupado.

Kikyo lo miro, y luego dijo.- te confundes, mi deseo no es lastimar a esos pequeños, yo nunca los lastimaría a esos niños, yo lo único que quiero es vengarme del que causo mi muerte, y también el de llevar a la persona que amo conmigo al infierno, no me importa nada mas.

Li.- ya veo, esa es la razón por la que permaneces en este mundo.

Kikyo.- es fácil juzgarme, pero no se dan cuenta de que lo único que quiero es tomar aquello que me fue arrebatado tan cruelmente – dijo al bajar la vista - dime¿tu no harías lo mismo al estar en mi lugar?

Li.- yo…. – no pudo terminar su frase, pues sintió una presencia maligna en lo profundo del bosque, al igual que Kikyo - ¿Qué es esta presencia!

Kikyo.- ¡esa presencia es de Naraku! - dijo la miko sin peder su pasividad en sus ojos, se dirigió adentro de su cabaña, y tomo de una de las paredes de la cabaña su arco y un paquete de flechas.

Li.- ¿Naraku? – pregunto dudoso Li.

Kikyo.- si conoces a Inuyasha, debí hablarte de Naraku – respondió al salir de la cabaña equipada con sus armas – lo mejor es que te quedes aquí, yo veré que es lo que quiere.

Li.- ¿Qué? – No fue escuchado por la miko que se había encaminado al bosque - ¡demonios! – Li entro en la cabaña de Kikyo, buscando su espada y sus pergaminos, ya que había sentido otra cosa, algo más que estaba con esa energía maligna, según su experiencia de días atrás, la energía de un guardián de Gaia – ¿en donde estarán? – Dijo al hacer un revoltijo en la cabaña, pero no había nada -¡maldición! – escucho un tronido en sus espaldas, volteo y miro al pequeño Hiro que lo espiaba desde afuera de la cabaña de Kikyo – ¡hey niño! – Corrió hacia el niño y lo tomo de los hombros sacudiéndole - ¿Dónde esta mis armas! – Hiro lo miro pero no comprendía que es lo que sucedía – vamos, dime donde esta¿quieres que Kikyo muera?

Hiro.- están en mi cabaña – dijo tímidamente el niño.

Li.- llevame haya.

Minutos después

Kikyo se encontraba en lo profundo del bosque, mientras sentía las presencias sobrenaturales del bosque, intentando sentir las fuerzas sobre naturales, intentando saber exactamente de donde vienen las energías malignas de Naraku, sin darse cuenta de que una pequeña y rara ave la veía posada en uno de los árboles, mirándola con unos ojos de jade con mucho interés, de plumas verde esmeralda con una cresta dirigida hacia atrás de la cabeza y una gran cola de plumas (como las de las aves del paraíso), con un pico y unas garras no muy grandes ni vistosas.

Kikyo – ¡Ahí estas! – Kikyo lanzo una flecha sagrada a su derecha, que siguió una explosión de energía , silbando por el aire intentando dar a un blanco, pero….

Unas cuchillas hechas de luz salieron de la nada, en dirección contraria a la flecha en dirección donde se encontraba Kikyo, Kikyo se movió de su lugar evitando el ataque de las medias lunas de energía, cayendo a un lado de rodillas al suelo.

Kikyo.- ya veo, no vino el mismo, pero envió a alguien a terminar conmigo – dijo al mirar como es que de las sombras de los árboles caminaba una delgada figura de una mujer.

Kagura.- ¿que pasa, necesitas afinar tu puntería Kikyo – la figura de Kagura salio de entre la sombra de los árboles.

Kikyo dio una pequeña risa – debí de suponerlo, Naraku no tiene aun las agallas de matarme con sus propias manos – dijo al levantarse del suelo, y encarar a Kagura - ¿acaso el ataque que recibí hace una semana también fue idea de el? - Kagura frunció el ceño al no entender las palabras de Kikyo.

Kagura.- no se de lo que estés hablando Kikyo, yo solo vengo por algo que a Naraku le interesa – dijo Kagura al entreabrir su abanico – pero, ya estando aquí me librare de ti de una vez por todas – salto hacia atrás lanzando una vez mas sus cuchillas de energía, intentando degollar a Kikyo, pero esta ultima los esquivo, y lanzo una flecha en dirección de Kagura, pero por alguna razón, su puntería estaba muy mal, y apenas si rozo un poco el brazo de Kagura.

Kagura.- ¿Qué pasa Kikyo, acaso el peso de los años ya te están afectando? – Volvió a mover su abanico - ¡Fuujin no Mai! - las navajas de energía de Kagura se volvió a dirigir a Kikyo, que esta vez no pudo esquivar a tiempo las navajas de Kagura, que golpearon el piso donde estaba y haciéndola volar y caer en el piso.

Kikyo.- maldición – dijo desde el piso al llevar su mano izquierda al brazo derecho, amarrándose exactamente el lugar donde hacia mas de una semana esa extraña criatura golpeo a Kikyo con su flecha de energía negativa, al parecer desde ese día, no ha podido enfocar sus energías correctamente o siquiera poder apuntar con exactitud el arco y la flecha.

Kagura.- ¿que paso, esta es la Kikyo que le a causado tantos problemas a Naraku? – Kikyo levanto la mirada bastante molesta por esa herida que la limitaba tanto, mientras Kagura abría su abanico preparada para par eliminar a Kikyo – será un gusto llevar los restos de tu cuerpo de barro a Naraku – movió su abanico creando grandes molinos de viento que amenazaban en destrozar el cuerpo de Kikyo - ¡Ryuuha no Mai
Ante su impotencia, Kikyo solo pudo mirar como es que los remolinos de viento, preparándose para el golpe fina, pero de repente una silueta alada de color jade se interpuso entre los remolinos del viento, era esa ave que estaba observando la batalla de estas dos" mujeres", volando hacia arriba con gran velocidad llevándose las corrientes de viento consigo detrás de ella.
Kagura.- ¿Qué demonios! – dijo Kagura al levantar la mirada y ver como los remolinos del "Ryuuha no mai"rodeabn la pequeña figura del ave de jade, viendo como es que la silueta de esa ave crecía dentro de las corrientes, y tomando formas femeninas.
Kikyo.- eso es un fragmento de Shikon – dijo al mirar el brillo de la Shikon dentro de las corrientes de viento, de pronto, dando un giro, la silueta disperso el viento a su alrededor, dejando paso a la figura alada de una mujer de cabello largo, La guardiana del viento había aparecido.

C O N T I N U A R A……………………………………………………………

Deidades (previo)

La lluvia cae estrepitosamente, hace semanas que es así, pero para quienes están entrenando en el gimnasio no les importa las intepestuosa lluvia, lo único que les importaba era el rival al que se enfrentaban en esos instantes.

Rápidos y graciosos movimientos, el choque de los metales de los floretes provocaban destellos, y dos hábiles y delgadas figuras tenían a los espectadores de tal entrenamiento, absortos; ninguno dejaba espacio ni le permitía al otro oportunidad alguna de tomar ventaja, estos dos individuos eran conocidos en la escuela, por su gran capacidad en el esgrima, ya que su participación en torneos Ínter escolares siempre les aseguraba el primer y el segundo lugar.

- lo haces bien, pero ni creas que podrás vencerme otra vez - comento en tono burlón uno de los combatientes, cuando abalanzo su florete al contrincante para realizar una estocada y por fin llevarse el triunfo, pero su oponente logra una parada que realiza con un giro de su brazo, logrando desviar la trayectoria de la espada.
- Eso lo veremos capitán – con un rápido movimiento y un giro en el eje de su muñeca hace que el florete de su rival caiga de sus manos, y termine con la punta del arma en el cuello de este.

Suspira ante su derrota -¡tu ganas Dana!...otra vez – se quita su mascara para dejar una cascada de cabello azul agua, y dejar ver sus ojos aguamarina, y una piel tan blanca como la leche.

Dana.- je, no tienes que sonar tan deprimida capitán – se quita su mascara, de donde cae un hermoso cabello negro que le llega hasta su cintura, con unos hermosos ojos lila y una piel que no dista mucho de la de su compañera, todo rematado con un pequeño moño blanco – solo han sido tres veces.

Umi.- cuatro, si contamos el precalentamiento.

Dana.- o si – sonríe.

Umi.- no tienes por que burlarte Dana-chan – suspira – antes de que tu llegaras a esta escuela yo era la mejor, por eso soy la capitana.

Dana se acerca a la banca contigua y de una maleta saca unas toallas y unos envases de agua – y yo no quisiera que fuera diferente capitán, eres muy buena líder – le arroja uno de los envases y una toalla a Umi –algo que yo no soy.

Umi destapa el envase, y coloca la toalla alrededor de su cuello después de limpiarse el sudor – y solo por eso sigo siendo la capitana – se sienta en la banca donde Dana guarda algunas cosas – cambiando de tema¿vendrás con nosotras a la torre de Tokio?

Dana- claro, después de todo e deseado hacerlo desde que llegue aquí, además Hikaru me ha contado tanto de esa Torre que muero de ganas de ir.

Umi rió melodiosamente – Hikaru puede ser muy persuasiva cuando se propone algo.

Dana.- ya lo creo – respondió la sonrisa de Umi con una propia

Hijkaru.- ¡Umi-chan, Dana-chan! – la chica de cabello rojo alguna vez concida como la Magic Knight de fuego grito a sus compañeras, quienes voltearon a verla, estaba en su uniforme de educación física, y a su lado se encontraba una chica de caleño castaño y ojos verdes (no, no es Sakura), la chica que alguna vez fue al planeta Gea, Hitomi Kansaki.

Umi.- ¡Hikaru-chan, Hitomi-chan!

Dana.- ¡hola chicas! – saludaron las dos esgrimistas a sus compañeras, quienes se acercaron a ellas.

Hikaru.- ¿Estan listas para ir de paseo? - dijo al tomar de la mano a su vieja amiga, quien sonrió un poco nerviosa ante el entusiasmo de Hikaru

Umi.- tranquila Hikaru chan, te aseguro que no se ira la torre a ningún lado – dijo intentando tranquilizar el entusiasmo de la pelirroja.

Hikaru.- pero que no vez que hoy se cumplen tres años desde que nos conocimos en la Torre de Tokio – sonrió feliz Hikaru a su amiga.

Umi suspira melancólica al oír eso – si, hace ya tres años, no puedo creer que el tiempo pase tan rápido dijo al mirar a la ventana, viendo como es que las gotas de lluvia caían sin misericordia.

Hitomi.-emmm…. ¿están seguras que quieren que vayamos con ustedes, se nota que es una fecha especial para ustedes.

Dana.- Kansaki tiene razón, tal vez lo mejor sea que nosotras vayamos otro día – dijo Dana incomoda.

Umi.- pero que tonterías dicen, si nosotras ya quedamos con que todas iríamos hoy a la Torre y así lo haremos.

Hitomi.- pero….

Hikaru.- sin "peros", ahora vamos a darnos una ducha, que Fuu debe estar esperando en la cafetería – dijo al empujar a la chica de cabello castaño en dirección del vestidor

Hitomi.- ¡e-espera Hikaru-chan, no me empujes que me vas a tirar!

Hikaru.- entre mas rápido nos demos una ducha, mas rápido estaremos en la torre de Tokio – dijo al meter a dentro de los vestidores a la fuerza, mientras Umi se tomaba la frente figinendo un dolor de cabeza.

Umi.- esta Hikaru nunca va a cambiar - se encamino en dirección de los vestidores, pero noto que Dana miraba la ventana la lluvia caer - ¿no vienes?

Dana.- enseguida voy, tengo cosas que hacer, enseguida los alcanzo – dijo al sonreirle.

Umi.- esta bien, pero no te tardes, recuerda que Fuu nos espera en la cafeteria.

Dana.- ok.

Umi se dio la media vuelta, y entro a los vestidores, mientras Dana volvía a ver la ventana donde se veía como caía la lluvia – cosas que hacer – susurro mientras veía la lluvia

Ohaiyo gozamaisu: Muy buenos días

Obake: Fantasma

Fuujin no Mai : Danza de las espadas.
Ryuuha no Mai: Danza del dragón)