Nos encontramos en el camerino de Kikyo, quien se ponía una bolsa de hielo en (ejem) "salva sea la parte" después de la bromita que Kagome le hizo en los pasillos del teatro con la cubeta de agua jabonosa.
Kikyo.- ¡¡desgraciada Kagome! Nada mas deja que la tenga en mis manos y la voy a hacer lavar todos los escusados del teatro con su cepillo de dientes… auch! mi "nachita" – en ese instante, se escucho unos toquidos en la puerta de el camerino – Adelante – dijo la dolorida miko, cuando la puerta se abrió para dejar paso a la guerrera mágica del agua Umi Ryusaki, algo que al parecer no le agrado mucho a Kikyo – ¡¿que diablos haces aquí Ryusaki, ¡¿me vas a fastidiar con tu palabrería sin sentido! – dijo la Miko al levantarse del sofá donde se apoyaba emm…bueno ya saben para que, Umi miro divertida la inflamación de "la parte posterior" de Kikyo y sonrió maliciosamente cuando una picara idea paso por su mente.
Umi.- ¡¡vamos Ki-chan, no puedes tratar así a una vieja amiga! – Le dio un manotazo en pleno trasero de Kikyo - ¡¡¡AYYYYYY! ¡¡¡ Mendiga desgraciada como te atreves a….! - pero la miko no termino ya que Umi le puso enfrente un cuadernillo – ¿mh, ¿Qué demonios es eso?
Umi.-¿no lo sabes? Son unos libretos que nos mandaron para las próximas producciones de Darke – dijo la guerrera mágica, a lo que Kikyo solo emitió un "¡oh!... ¿en serio?" dijo sin darle importancia a las palabras de Umi, y se dirigió al espejo de su tocador - si, y déjame decirte que me sorprendes, no creí que tuvieras una mente tan abierta.
Kikyo.- eh? ¿Y eso por que le dices? – pregunto mientras le daba la espalda al espejo con la cabeza volteada para verse la inflamación de su trasero mientras en su mente le pasaban mil ideas de cómo castigar a Kagome lenta y dolorosamente.
Umi.- velo por ti misma – Umi abrió el cuadernillo en una pagina en especial.
Kikyo.- déjame ver eso – le arrebato el cuadernillo y lo comenzó a leer – a ver veamos – paso interesada todos los títulos en una ojeada rápida, y vio por fin el que buscaba, el que tenia como protagonista a ella y a otra de las intérpretes (Motoko Aoyama), inmediatamente se puso blanca (bueno, mas de lo que puede estar un cadáver viviente), sus ojos se abrieron como platos y su mandíbula golpeo el piso - ¿q-q-que…………..?
Kikyo.- ¡¡¡ ¿QUEEEEEEEE! – se escucho por todo el teatro el sonido del grito de incredulidad de Kikyo, mientras, en los camerinos del teatro, una chica pelinegra se maquillaba con una sonrisa en su rostro de triunfo, pensó – jejeje, creo que a mi querida Kikyo ya le llego la noticia de su próximo trabajo – Kagome al final dio una risa de felicidad por que por fin se vengo de Kikyo
La voz del viento en los árboles(Continuación)
Minutos antes de la aparición de la guardianaAshel y Fenrir caminaban por lo profundo del bosque a los alrededores de la aldea de Kaede, llevaban bastante tiempo caminando y esto empezó a molestar a Ashel, que tenia una expresión algo infantil en su rostro, y ya fastidiado le pregunto a su hermano mayor…
Ashel.- ¿hasta cuando me vas a decir por que me trajiste aquí Fenrir? – Dijo bastante molesto, Fenrir de pronto llevo su mano al pecho, y abriendo su túnica saco un pequeño medallón de entre sus ropas y se lo aventó a Ashel, quien lo cacho -¿Qué es esto? - lo miro un poco desconcertado, era un pequeño aro plateado con cuatro piezas en forma de flamas naciendo en cuatro diferentes puntos del aro, que en el centro sostenía un pequeño rubí, con pequeños dibujos en forma de fuego, la cadena era larga , a lo sumo de treinta centímetros.
Fenrir no contesto la pregunta, y solo comenzó a hablar – Ustedes los Seelenfeuer eran conocidos como la raza más poderosa de dragones en todo el antiguo mundo, que existieron mucho antes que los mismos dioses llegaran a este mundo, eran fuertes y podían vivir en los lugares mas inhóspitos para el hombre, pero, a la llegada de los dioses a tomar su lugar en la cúspide de la creación – se detuvo unos instantes y volteo a ver a Ashel que estaba perdido, con la mirada en Fenrir mientras el continuo – y creo al hombre, este temeroso del poder de la fuerza de los Seelenfeuer, empezaron a casarlos sin misericordia, pero no solo por miedo, la piel de tu raza era adorada como si fuera el metal mas precioso sobre la faz del planeta, una de ellas era considerada como muestra de prestigio, además de que cosas como su corazón y otras partes del cuerpo eran necesitadas por los hechiceros, y al final, cuando los dioses abandonaron este mudo, los Seelenfeuer se habían extinguido.
Ashel.- ¿? – El joven dragón no podía articular ni una sola palabra, no entendía por que es que Fenrir le decía esto, mientras el anciano que controla los hielos empezó a hablar – cuando los dioses dejaron este mundo, los pocos que quedaban quedaron bajo la custodia de los guardianes del espíritu de Gaia, incluyéndote a ti y tu hermana Leena, pero de nada sirvió, que quedaron a custodia de nuestro entonces hermano Aslan, tu maestro.
Ashel.- si lo recuerdo – dijo en tono bajo – pero… ¿por que me dices todo esto ahora? ¿A que viene todo esto?
Fenrir.- para que entiendas que nosotros los guardianes no debemos incluirnos entre los humanos, son traicioneros y ambiciosos, y tarde o temprano nos podrían atacar – Dijo con la mayor naturalidad del mundo, luego se acerco a Ashel – entiende que no podemos permanecer con estos malditos mortales, no solo corremos peligro nosotros en nuestro estado de debilidad, sino también el futuro de la existencia de este planeta.
Ashel.- p-pe…¡¿pero que tonterías estas diciendo Fenrir! – Dijo subiendo su tono muy molesto por lo que su hermano dijo de ultimo - ¡si ellos hubieran querido hacer eso, desde hace mucho tiempo nos hubieran destruido, ellos no se hubieran ofrecido a ayudarnos con nuestro problema!
Fenrir.- ¿Por cuánto tiempo? – pregunto con una expresión fría y a la vez acusadora, parando en seco los reclamos del joven dragón – como "guardián del espíritu fuego" deberías tener un criterio mas amplio hacia las posibilidades – dijo al acercarse a Ashel aun mas – te estas dejando llevar por los sentimientos que tienes hacia esa joven humana.
Ashel.- ¿pero que, como…?
Fenrir.- Vete, completamente debilitado, ¿y por que? – Dijo mas molesto – ¡¡para permanecer cerca de esa mujer humana!
Ashel.- y-yo… - no pudo decir nada más, ya que el tenia razón.
Fenrir.- sinceramente, aun no puedo comprender por que Aslan y Nereida te dieron su bendición para convertirte en "guardián", siempre te haz dejado llevar por esos sentimientos hacia los demás, sin siquiera razonar lo suficiente para ver las consecuencias que esto traerá – dijo un poco más calmado – estas arriesgando mucho con el amor que le tienes a esa mujer – dio un suspiro para tranquilizarse un poco – escúchame, después de descansemos un poco, nos iremos de aquí, y nos reuniremos con Nereida y los demás y nos iremos del mundo mortal.
Ashel.- ¿Qué?
Fenrir.- no debemos dejar que los mortales se encarguen de nuestros problemas, además de que ya te dije que no conocemos sus intenciones, lo mejor es que apartir de ahora seamos nosotros los que ayudemos a nuestros hermanos Orea, Apis, Iris y Nix – dijo al darle la espalda – vete despidiendo de tus "amigos" – una corriente de viento frió lo rodea.
Ashel.- ¿a-a donde vas?
Fenrir.- tú sabes que no me gusta estar cerca de esos malditos humanos – dijo al salir del la corriente de viento en forma de un gran lobo blanco – además, te estoy dando tiempo para que te despidas de ella, y que te des cuenta de que solo es un mal para ti – volteo su cabeza en dirección a su hermano – cuida mucho ese medallón, fue el ultimo regalo que te dejo tu hermana Leena antes de morir – después volteo su cabeza y salio corriendo en el profundo del bosque, dejando a un Ashel mirando perdido el medallón que según Fenrir era de su hermana, pero, el no podía recordar nada, en parte por la forma tan brusca de despertar, y también por que sus pensamientos estaban enfocados en la chica humana a la que amaba, pero que no le correspondía, y ante esa verdad, solo suspiro ante esa dolorosa situación.
Ashel.- creo que Fenrir tiene razón, lo mejor es que no vayamos de aquí para evitarles mas mortificaciones, sobre todo a ella – volvió a suspirar y se enfilo en dirección a la aldea de Kaede, sin darse cuenta de que un par de ojos rojos monstruosos lo veían desde la copa de un árbol, y luego de eso salio volando en dirección con su amo.
Minutos después.
La figura femenina observaba con ojos vacuos todo sus rededores, con sus alas de plumas color castaño a medio extender, sus cabello de un castaño mas claro que el de sus alas, muy largo y estaba amarrado en una larga trenza que llegaba hasta su cintura, vestía un "top" (creo que si se llama así, sino chicas quitenme lo bruto n.n) verde con vivos en dorado y con una pequeña joya de un color aperlado en el centro del pecho, al igual que tenia un especie de tapa rabos del mismo color del top, con símbolos y pequeños vivos en dorado, con una "faldita" de tela blanca que le llegaba a la mitad de los muslos.
Lentamente se dejo caer en el piso con delicadeza enfrente de las dos "mujeres", como si una suave corriente de viento estuviera deteniendo su caída, una vez enfrente de ellas, Kikyo pudo distinguirla mejor, sus facciones, la hacían aparentar un chica de 17 o 18 años a lo sumo, con una pequeña tiara dorada en la frente con un diamante similar al del pecho; con unos brazaletes en las manos que llegaban un poco debajo de sus codos del mismo color que su traje, y unas botas del mismo color que el conjunto.
Kagura.- ¿Quién diablos eres tu? – pregunto bastante ofuscada por la forma en que pudo disipar su viento con tanta facilidad; la chica solo ladeo la cabeza un poco confundida ante el reclamo de Kagura, pero no respondió, simplemente sonrió fría y cínicamente, esto obviamente no le gusto mucho a Kagura, quien se molesto por la actitud de la guardiana.
Kagura.- ¡¿Por qué no me respondes! – Dijo mas molesta, pero la chica seguía con su sonrisa, luego de eso levanto con lentitud su mano - ¿Qué haces? – la chica hizo un delicado movimiento con su mano, en ese instante Kagura sintió como una suave corriente de aire pasaba por su rostro, pero de pronto un dolor por su mejilla izquierda, sintiendo como si cuatro cuchillas le hubieran rasgado la piel – arghh! – Exclamo adolorida al llevar su mano a su mejilla - ¿Qué fue eso? – dijo al poder sentir cuatro marcas en el rostro (recordemos que al ser un monstruo creación de Naraku, Kagura no puede sangrar), entonces levanto la vista para poder mirar a la guardiana, quien seguía con su cínica sonrisa, viendo con desprecio a Kagura..
Kagura.- ¡¡ ¿Cómo te atreves! – Ya furiosa por las heridas y por la forma tan pacifica que la miraba la guardiana, en un instante abrió su abanico, preparada para atacar - ¡¡Ryuuha no mai! – de su abanico surgieron un incontable grupo de corrientes de viento en forma de remolinos, que con serpenteantes movimientos se dirigían en busca de su objetivo.
Mientras la guardiana miraba como las corrientes de viento se dirigían hacia ella, y levanto su mano, y con una gesticulación de esta, las corrientes de viento se separaron una de la otra, pasando aun lado de la chica alada - ¡¡ ¿Qué! – exclamo la mujer youkai sorprendida.
Kikyo, por su parte estaba arrodillada en el suelo con la mirada fija en la guardiana, sorprendida y a la vez intrigada por las acciones de esta, convencida que eso era por un pequeño fragmento de la Shikon que se veía en su espalda, justo en medio de las alas, y planeando sus acciones, por que estaba segura que después de que termine con Kagura, seguiría ella.
Regresando con Kagura y la guardiana, la chica alada de pronto, extendió sus alas y las agito con fuerza creando una corriente de aire más fuerte que la primera, la cual golpeo a una atónita Kagura con la fuerza del viento, que debido a la presión que ejercía este sobre su piel, esta empezó a sufrir heridas en todo el cuerpo, y pedazos de tela del kimono de Kagura se veían volar por alrededor de ella, cuando por fin, el cuerpo maltrecho de Kagura golpeo con fuerza el piso.
Kagura.- ¿c-como pudo hacer eso? – pensó al apoyarse en el piso y levantar la mirada y ver la siniestra figura de la guardiana que se acercaba a ella caminando, su sonrisa no desaparecía de su fino rostro, Kagura al mirarla sintió por primera vez en su vida algo que no había experimentado en su corta vida, temor - ¿Q-qué c-clase de demonio es ella? – tartamudeo asustada Kagura, en el momento en que tomo la pluma del arreglo de su pelo, y decidió escapar de ese lugar.
La guardiana levanto la vista, y su sonrisa se ensombreció aun mas, estaba dispuesta a seguir su macabro juego con la mujer youkai, pero cuando extendió sus alas para seguir a Kagura, de pronto sintió una gran energía a sus espaldas, se hizo a un lado y atrapo en su mano una "flecha purificadora" que se dirigía a la altura de su pecho; la guardiana miro confundida la flecha, luego levanto la vista y dirigió la mirada a Kikyo, quien tenia el arco en las manos - ¡es muy poderosa! – pensó la miko al ver con que facilidad había detenido la flecha purificadora con las manos desnudas.
La chica miro la flecha por unos instantes, y después miro una vez más a Kikyo, y una vez mas su sonrisa se ensombreció, dejo caer la flecha, y se dirigió caminando en donde el lugar donde estaba Kikyo, despacio, haciendo que la miko retrocediera un poco - ¿Quién eres? – intento saber la procedencia de la chica, pero esta solo le respondió, al colocar su dedo índice en sus labios en señal de silencio, desconcertando a Kikyo por completo, ¿que pretendía esta chica con este ademán?
En un rápido movimiento, la chica alada abrió las extremidades de su espalda y se abalanzo sobre una sorprendida Kikyo; quien apenas pudo hacerse a un lado, pero la mano paso por unos centímetros la mejilla de Kikyo, y al igual que a Kagura, dos pares de marcas hubieran sido hechas por unas cuchillas.
Kikyo dirigió su mirada a la guardiana que en esos momentos le daba la espalda – ella puede usar las corrientes de viento como si fueran las hojas de una espada – afirmo la miko al llevar una de sus delicadas manos a las heridas de su rostro – en el momento que lo desee podría despedazarme con una de sus ráfagas de viento – pensó la miko.
La guardiana giro y quedo enfrente de Kikyo, y levanto su mano con delicadeza, en ese instante, Kikyo supo que venia, y se preparo para el ataque de la guardiana, de un rápido movimiento con su mano de arriba abajo, la chica alada expulso una corriente de aire muy poderosa, que empezó a rasgar parte del piso y cortar por la mitad varios de los árboles que rodeaban el lugar y haciéndolos caer al suelo, mientras Kikyo miraba la corriente, venia muy rápido y la había tomado por sorpresa, la miko no supo que hacer - ¡¡me va ha despedazar! – pensó Kikyo.
En un instante, una silueta se abalanzo sobre Kikyo, y abrazándola, alcanzo a dar un salto lo suficientemente a tiempo para poder esquivar la fuerte corriente que levanto el suelo y los árboles del bosque - ¿se encuentra bien? – pregunto una preocupada voz a la miko, quien atino a levantar la cabeza y mirar a su salvador.
Kikyo.- ¡Li-san! – exclamo Kikyo bastante sorprendida al ver al chico chino con su espada en mano.
Li.- ¿esta bien? – volvió preguntar Li al ver las cuatro pequeñas marcas del rostro de Kikyo en su mejilla derecha, Kikyo solo lo miro con sus ojos fríos, y luego asintió con la cabeza, entonces Li le dirigió una mirada la guardiana, que simplemente sonreía siniestramente mientras los dedos de su mano jugueteaban con uno de los mechones de su cabello castaño – lo sabia – pensó Li - ¿pero…que demonios hace en esta época?
Kikyo.- ¿sabes quien es? – Pregunto la miko al mirar los ensimismamientos del muchacho chino, quien sin voltear a verla le dijo – no exactamente – dijo en voz baja, Kikyo se acerco a el y Li la volteo a verla – debemos quitarle el fragmento de la Shikon, solo así volverá a ser la de antes - Kikyo solo miro a Li, comprendiendo que en realidad si sabia quien era, luego dirigió su mirada a la chica alada y luego exclamo.
Kikyo.- no será nada fácil, se protege con sus corrientes de viento, no podemos acercarnos ni tampoco podemos dar ataques a distancia ya que no llegaran a ella – dijo Kikyo sin perder esa pasividad en su rostro, Li la miro y se sorprendió ante la frialdad que tenía esta "mujer" ante el peligro.
Li.- debemos bloquear todo movimiento suyo y no permitir que expulse sus corrientes de aire – miro como la guardiana estaba buscando a sus presas, volteando por todos lados, y buscando las energías de la miko y del chino – claro, es mas fácil decirlo que hacerlo – dijo el chico chino.
Kikyo.- lo único que nos queda hacer es separarnos y que uno la distraiga y el otro ataque para quitarle la perla de la espalda - dijo Kikyo al muchacho chino que solo asintió con la cabeza.
Li.- yo me encargare de eso, tu debes intentar quitarle el fragmento a toda costa, si no terminaremos destrozados por las ráfagas de viento – Kikyo lo miro, dando su aprobación con respecto al plan al asentar con la cabeza.
Por fin, la chica alada volteo en dirección del escondite de Kikyo y de Li, y de pronto, una corriente de viento se empezó a formar en el suelo del bosque, que fue tomando forma y tamaño de un remolino de viento que con fuerza se dirigió a donde se encontraban Kikyo y Li. La guardiana levanto las manos y unas corrientes golpearon con fuerza los árboles donde se escondían los dos, Kikyo y Li se movieron a tiempo pero separándose el uno del otro, obviamente, por fuerza, la guardiana tenia que centrara su vista en uno de ellos, y esta fue Kikyo, Levanto la mano intentando lanzar una corriente de "viento afilado"
Li.- ¡¡Dios del trueno ve! – uno destello eléctrico se dirigió con velocidad a la guardián, quien al darse cuenta, se hizo a un lado, y después extendió sus alas y emprendió el vuelo hacia arriba de las copas de los árboles; ya una vez ahí, dirigió su mirada a Li, que estaba con su espada en la mano, se veía dispuesto a luchar con todas sus fuerzas, el estaba consiente de que el poder de Kikyo era mayor al suyo, pero era mas ágil y tenia mas posibilidades de esquivar con éxito los ataques de viento.
Mientras la guardiana miraba a Li, un poco divertida volvió a rizar de manera juguetona uno de sus mechones de cabello con su dedo mientras sonreía siniestramente, luego de eso, una vez mas movió una de sus manos para crear una vez más una gran corriente de viento, y este se dirigió a Li con gran velocidad; este ultimo salto a un lado y logro esquivarlo a duras penas, pero alcanzando a rasguñar uno de sus hombros.
Li dio unos saltos por las ramas de los árboles que aun se mantenían en pie, y sorteando los escombros de los que se encontraban destrozados en el suelo, mientras la guardiana movía sus manos de tal modo que crea fuertes corrientes de viento que golpeaban los árboles partiéndolos a la mitad y convirtiéndose prácticamente en astillas, mientras Li apenas si podía saltar lo suficientemente a tiempo para no terminar como "carne molida" por las fuertes corrientes de viento – ¡¡dios del fuego ve! – utilizo una de sus técnicas en un desesperado intento de responder el ataque, pero el fuego no llego directamente a la guardiana, puesto que con un pequeño aleteo de sus alas creo un corriente de viento que disipó por completo el hechizo de fuego, que se perdió en la corriente de viento, corriente que siguió su trayectoria, y golpeo en el costado a Li – Arggghhhh! – gimió de dolor al sentir como si la fría hoja de una navaja le rebanara la piel del costado profundamente; sin poder evitarlo, una rodilla cayo al suelo, con la mano en el costado.
La guardiana miro desde el aire como es que Li permanecía con una rodilla en tierra; levantando la vista para mirar como es que la guardiana permanecía encima de el - ¡¡demonios, apresúrese Kikyo! – pensó un poco ofuscado al no saber como es que iba a reaccionar la guardián.
Mientras, junto a unos árboles, Kikyo extendía su arco, con una flecha preparada para atacar a la guardiana, pero algo andaba mal, no podía enfocar con exactitud el blanco, no podría concentrar el ataque, pero sabia que si no atacaba con rapidez, Li moriría – debo atinar de un modo o de otro – en ese instante, saco otras dos flechas, su objetivo era ampliar el rango, si una no le daba, había la posibilidad de que otra flecha la golpeara, por fin disparo las tres flechas que fueron seguidas por una explosión de energía, no del mismo poder que acostumbraba, pero si lo suficiente como par lastimar a la guardiana como para poder lastimarla.
Pero la guardiana sintió el poder de las tres flechas que y alcanzo a voltear y ver como tres ases de luz, alcanzo a moverse lo suficientemente rápido para esquivar dos de las flechas, pero la ultima golpeo de lleno en una de sus alas, causando un expresión de dolor en su rostro, pero lo curioso fue que nunca emitió un gemido o un grito o un reclamo de dolor, solo una expresión de dolor mientras caía de picada al suelo con su ala herida ,mientras Kikyo veía bastante ofuscada que había fallado el tiro - ¡demonios no le di en donde tiene la perla! - pensó.
Mientras la guardiana recomponía su caída para caer de cuclillas en el suelo, su ala había sufrido un a fuerte herida al ser cortada por la fuerza de la energía espiritual de Kikyo, en el piso se pudo ver como su cínica y fría sonrisa había pasado a una expresión de odio y coraje contra la miko, entonces la chica alada se levanto furiosa, pero al intentar recercarse a la miko, un golpe de fuego le dio de lleno en la espalda haciéndola caer al piso quemada y enojada, volteo la cara con violencia para ver a su atacante, era Li, que aun se mantenía de cuclillas en el suelo, con la espada humeante por el hechizo que había invocado en ese instante, la guardiana pareció cada vez mas furiosa, pero, de pronto el enojo se disipo, una sonrisa siniestra se dibujo en sus labios - ¿Qué demonios…? – exclamo Li al ver la expresión de maldad en la cara de la guardiana, que lejos de molestia, se veía muy divertida; pero aun mas raro de lo que parece, la guardiana entones levanto la mano, haciendo una seña de negación con su dedo índice mientras sonreía con los ojos cerrados; abrió los ojos dedicándole una mirada de pocos amigos a Li, entonces levanto su manos a y con un ademán, una corriente de viento empezó a formarse en el suelo del bosque, se elevo por encima de las copas de los árboles, en tamaño y forma de un gran remolino de viento.
Kikyo/Li.- ¿Qué demonios esta haciendo? – pensaron a l ver como es que ese gran remolino de viento comenzaba a absorber sin miserciocr5dia los árboles, las rocas y todo lo que no permanecía pegado en suelo, incluso casi llevándose a Kikyo y a Li con esa corriente.
Li.- ¡¡cuidado! – exclamo Li al ver con temor el gran tornado que se acercaba a ellos, Kikyo se sostenía con unos de unas pequeñas piedras en el piso, pero el gran tornado levantaba con todo en el bosque destrozándolo, o bien cortándolo con la fuerza de la presión del viento en estos objetos en cuestión al llegar a las corrientes del viento, era obvio pensar que unas simples rocas no soportarían la fuerza de absorción, por fin las piedras comenzaron a ceder - ¡¡n-no puede ser! – pensó asustada la miko al mirar como es que las rocas se separaron del piso, la miko fue levantada por los aires.
Li.- ¡¡Kikyo-san! – alcanzo a gritar ahogadamente Li mientras veía como era que Kikyo se dirigía al remolino de viento que amenazaba con destrozar su cuerpo hecho de barro y huesos………………
C O N T I N U A R A………………………………………………….
