UN ENCUENTRO VIOLENTO (1era parte)

Iori se preparaba para salir del estadio, después de lavarse la sangre del cuerpo y quitarse la ropa ensangrentada al guardar las ropas sucias y llenas de sudor en una maleta deportiva; después de un encuentro demasiado fácil para el, consiguió su objetivo, en dos semanas se enfrentaría a Kyo Kusanagi, y esta vez estaba dispuesto a terminar con esta estupidez.

Tomo una cajetilla de cigarros del bolsillo de su pantalón de piel, tomando uno entre su boca, para luego encenderlo. Su mente estaba confusa y muy nublada, hace días que una pregunta rondaba su mente amenazándolo con enloquecerlo - ¿y que será que cuando lo mate? - se preguntaba a si mismo; ¿la venganza era la razón por que seguía en este maldito mundo¿Y después que…….se suicidara como tantos cobardes lo han hecho al no encontrar una razón por la que vivir, eran preguntas y verdades que lo han atormentado por tanto tiempo, y que esos últimos días se habían vuelto mas fuerte, taladrándole la cabeza.

Golpeo con fuerza el muro, rompiendo el concreto al emanar una flama púrpura en su puño - ¿están contentos!...¡me convertí en el títere de su venganza hacia los Kusanagi! – grito iracundo al perder la pasividad y frialdad en sus ojos ya tan características en el. Estaba tan furioso, furioso con su familia por obligarlo a cumplir una venganza de siglos atrás condenándolo al la maldición de "el disturbio de la sangre", furioso con Kusanagi, culpándolo a el y a su familia de todo su sufrimiento, y mas que nada, con el mismo por permitirse que los motivos de su familia se convirtieron en sus motivos.

- ¡Esta vez todo terminara! – estaba completamente decidido, el o la que interfiriera en esta venganza, lo mataría sin ninguna contemplación, y cuando eso termine, el seguirá a Kyo al abrazo trágico de la muerte, y terminar con la dinastía Yagami y con la maldición del Orochi……………

- ¡Motoko-chan!...¿donde diablos se fue a meter? – se pregunto rascándose la cabeza confundido. Después de que termino el encuentro, "la chica kendo" se alejo de el sin decir ni una palabra, y desde entonces no la había vuelto a ver; no podía evitar pensar que se había regresado a Hinata Sou para seguir con ese arduo y peligroso entrenamiento que se había auto impuesto, y eso lo asusta.

Disculpe señorita…….. ¿No ha visto pasar a una chica vestida de miko por aquí? – por fin se decidió y le pregunto a una mujer que salía del estadio después de la pelea.

-¿una miko dices? – lo pensó por unos momentos – creo que se fue por haya – señalo en dirección de una arboleda que estaba junto al estadio.

¡Gracias! – dijo para luego correr en dirección de la arboleda, su único objetivo era encontrara Motoko antes de que hiciera una locura………. – ¡Motoko-chan!

Mientras del otro lado del estadio.

Iori Yagami se encontraba caminado en dirección a su hotel, el día siguiente se encontraría con su banda para los ensayos y en una semana su grupo tocaría en un hostal, así que debía descansar por esa noche.

Miro la luna llena por unos instantes, se veía tan hermosa en el manto de la noche, el cielo estaba despejado y esmaltado de estrellas – tsuki wo miru tabi amoi dase – dijo entre dientes, se sentía afortunado, esa noche no se veía ni una nube en el cielo, y le permitía ver con claridad las estrellas y la luna, un placer que muy pocas veces se a dado en la vida debido a que el tenia un objetivo fijo – "Kyo" – la razón de sus penurias, de su sufrimiento, y de su muerte, bajo la vista bastante mas irritado que antes, colgó la maleta que llevaba en su mano detrás del hombro y siguió caminando.

-¡Iori Yagami! - una voz femenina llamo su atención, haciéndolo voltear por encima de su hombro con su típica mirada fría, y pudo ver una sombra por la arboleda que estaba en un lado del estadio, el trémulo de una hoja fría de una katana asomarse de entre las sombras – ¡he venido a retarte a un duelo! – señalo a Iori Yagami con la punta de su shirasaya, mientras caminaba en dirección a el con la punta extendida cuando las sombras de los árboles quedaban atrás al iluminarse su figura con la luz de la luna – ¡en nombre del Shinmeiryu, no dejare que esa humillación quede sin castigo!

Yagami la miro por unos minutos sin siquiera chistar ante su amenaza con la katana, luego se dio media vuelta para quedar con la mirada dirigiéndose a ella, Motoko se sintió un poco incomoda, sus mirada era tan pacifica, pero a la vez tan agresiva, le recordaba mucho a la de su hermana Tsuruko (la única persona a quien realmente teme n.n¡)

El silencio estaba presente en el lugar, hasta que Iori saco su única mano libre de la bolsa del pantalón, y la señalo con una expresión desentendida (o más bien aburrida) – disculpa pero…. ¿Te conozco? – la chica kendo se fue de espaldas al oír esas palabras tan ofensivas¿Cómo era posible que no la recordara¡eso era humillante y frustrante! - ¿Que no me recuerdas¿Acaso no te acuerdas, de ese día lluvioso en hinata! – Iori se rasco la mejilla bastante incrédulo a lo que le ocurría - mira niña, tengo tanta gente detrás de mi cabeza, que incluso se me ha hecho algo tan común como beber agua – se encamino pasando a un lado de Motoko – y la verdad, no me interesa luchar con una niña que juega a ser un samurai – estas ultimas palabras hicieron enfurecer a Motoko, quien desenvaino su shirasaya, que con un rápido movimiento de la espada lanzo un ataque a Yagami - ¡NO ME MENOSPRECIES! - Yagami sintió la agresión de Motoko, dando un salto hacia atrás y dando un giro en el aire, pero el ataque alcanzo la maleta donde la ropa de combate de Yagami estaba, destruyéndola y desparramando la ropa por todo el suelo, mientras el caia sobre sus dos pies en el suelo, quedando en cuclillas.

-¡escúchame bien Yagami, como heredera del arte Shinmeiryu, mi deber es no permitir que gente como tu humille la tradición de mi familia! – Iori levanto la vista al oír las palabras de Motoko, y la observo, levanto la ceja al oír tales palabras, un poco confundido y aturdido ante las palabras de la "chica kendo", sus hombros empezaron a convulsionarse – ¿familia, tradición? – Da una débil risa – no seas estupida chiquilla – se levanto poco a poco del suelo y queda de pie mientras seguía hablando con palabras secas y bastante ásperas con la mirada baja – lo único que conseguirás es tristeza y desesperación al intentar cumplir los designios de tu familia – levanto la vista y sus ojos rojo sangre se clavaron en los de Motoko – no somos mas que un instrumento para limpiar los pecados que nuestras familias, lo único que logran es arruinarnos la vida – desvió la mirada a un lado, con malestar y dolor en sus ojos.

Motoko lo miro sorprendida, en el instante que sus ojos se encendieron¿Cómo se atrevía a faltarle al respeto a todo lo que creía, a todo lo que ella admiraba?...y sobre todo…..¡TODO LO QUE QUERIA!

-¿Cómo te atreves? – bajo la vista, mientras sus dientes se apretaban unos contra otros, el puño se apretó con fuerza con el mango del shirasaya, sentía como un coraje crecía en su pecho – no quiero que siguas envenenado la memoria de mi familia, de mis padres, de mi oneesama – levanto la vista, en sus ojos brillaba la ira y la determinación - ¡yo no permitiré que te burles de mi familia! – bajo la espada preparada para el ataque, Iori dirigió la vista hacia esta chica, y miro el fuego en sus ojos.

-¡Motoko! – la voz del karinrin se escucho a espaldas de Yagami - ¿Motoko-chan que estas haciendo! – le grito a la kendoka, que en ningún retiraba la vista de Iori, y le respondió - ¡no te metas en esto Urashima esto es entre Yagami y yo!

-pero…… - la miro a los ojos, y vio que estaba decidida, y cuando algo se le metía a la cabeza, era imposible hacerla cambiar de opinión, retrocedió con la mirada gacha.

Iori Yagami volteo a ver a Keitaro, y luego dirigió su mirada a Motoko otra vez, y una sonrisa cínica se dibujo en sus labios, y luego dijo – eres muy valiente y decidida – sus manos abandonaron sus bolsillos, y las coloco en posición de ataque, sus pies se separaron uno del otro, se estaba preparando para pelear – tienes todo aquello que un samurai necesita – su sonrisa se convirtió en una débil y seca risa - Esta bien, peleare contigo en honor a tu valentía, pero – su sonrisa desapareció de sus labios, y una expresión fría tomo su lugar – te advierto que puede que no salgas con vida.

Motoko tomo su shirasaya entre sus dos manos, adelantándola enfrente de ella – eso esta por verse……¡Yagami!

C O N T I N U A R A…………………………………..

tsuki wo miru tabi amoi dase: Recuerda este momento cuando mires la luna, remuérdame cada vez que mires la luna.