UN ENCUENTRO VIOLENTO (SEGUNDA PARTE)
- ¿estas preparada niña? – dijo Yagami con la vista fija en Motoko, sus manos estaban tensas como las zarpas de un depredador, mientras Motoko solo lo miraba fríamente a los ojos de Yagami, sin intimidarse ante la expresión que mostraba en su rostro, mientras Keitaro observaba con detenimiento a la pelinegra, y noto que estaba vez estaba decidida a matar a Iori.
¡Lista Yagami! - por fin se abalanzo sobre el apretando la empuñadura de su shirasaya, mientras Iori permanecía inmóvil e imperturbado por la amenaza que se cimbraba su cabeza…………………
Un destello metálico y el silbido del viento al ser cortado por el movimiento de la hoja del shirasaya fue lo único que registró el cerebro de Keitaro al cerrar sus ojos, asustado, pensando que en ese instante la cabeza de Yagami ya no descansaba sobre su cuello, pero el silencio lo desconcertó, ni un gemido de dolor ni nada por el estilo, Kei abrió un ojos tímidamente, pero, al ver la escena que jamás pensó ver en su vida, abrió como platos los dos ojos (mas bien "cuatro").
Iori tenía atrapada de las manos a Motoko con una sola de sus manos, con la hoja fria de la katana a unos milímetros de la mejilla de el y con su otra mano en el cuello de la chica, quien se retorcía del agarre de Yagami. Kei no podía creerlo, con que facilidad rompió su guardia y no solo detuvo en seco el ataque de la kendoka, sino que también detuvo toda tentativa de ataque que pudiera haberle seguido.
-comprende niña, tu no puedes conmigo – Yagami giro rápidamente su cuerpo, y convirtió la posición en la que tenia a la "chica kendo" en una especie de llave de judo, aprovechando su mayor masa muscular y mayor altura, y la lanzo volando al otro lado, ante la atónita mirada de el kanrinrin y de la mas aun sorprendida la kendoka - ¿p-pero como pudo detener mi ataque, s-si use toda mi velocidad?
Motoko recompuso en pleno aire, y rodó en el suelo sobre su espalda evitando caer y dar un golpe seco en el suelo - ¡maldita sea! – de rodillas en el suelo volvió a tomar posición de ataque en el suelo, pero tuvo que moverse, pues Iori ya estaba enfrente de ella, lanzando un "zarpazo" con su mano, alcanzando a rozar la piel de Motoko, que a penas pudo levantarse dando un pequeño salto hacia atrás, pero rasgando un poco su gi blanco, y raspando su pecho, pero su ataque no se detuvo ahí, ya que con su otra mano intento otra vez atacarla, Motoko mas recompuesta pudo esquivar con mas facilidad el ataque, y meneando el shirarsaya intentado darle una tajada mortal al cuello de Yagami, pero Iori se agacho a tiempo, y desde su posición golpeo con el hombro a Motoko en el estomago, y poniendo todo el peso de su cuerpo en el golpe, hizo que que cayera de espaldas, pero rodando para poder seguir en la pelea, mientras Iori una vez mas ya estaba encima de ella, lanzando fuertes patadas con sus largas extremidades, apoyándose en su larga gabardina de piel que llevaba en esos instantes, ya que para Motoko, esta evitaba que pudiera ver con exactitud de donde venían los ataques de los pies de Yagami (sumado eso a la velocidad de Iori), y de vez en cuando Motoko respondía con un movimiento rápido de la Katana, pero Iori esquivaba con mucha facilidad los ataques de la kendoka, simplemente haciendo a un lado o agachándose con la mayor naturalidad del mundo.
Por su parte, Keitaro tenía la boca abierta, las únicas personas que había visto esquivar con tanta facilidad los ataques de la "chica Kendo" eran Seta y su propia hermana Tsuruko, pero este hombre no solo las esquivaba, sino que también respondía con poderosos ataques que ponían en serias dificultades a la Kendoka, entonces una idea paso por su mente (la cual nunca había llegado a creer si no lo hubiera visto con sus propios ojos) – ¿será mas fuerte que lo que es Tsuruko-san?
Mientras, Iori seguía en la tarea de esquivar con la mayor naturalidad los ataques de Motoko, con una actitud calmada y sin temor a la hoja del shirasaya, esta actitud claro empezó a irritar a Motoko - ¿Cómo se atreve a menospreciarme! – sus ataques se convirtieron de precisos y bien calculados ataques, en movimientos desesperados que solo buscaban un objetivo, una pierna, un brazo, el pecho, la cabeza, el cuello; Iori noto que Motoko estaba perdiendo la calma y que sus ataques eran mas por instinto que ser bien planeados.
-¡se acabo Yagami! – Motoko levanto su shirasaya encima de su cabeza, su objetivo era partir por la mitad, pero una vez mas Iori logro esquivar el ataque haciéndose a un lado, cuando la punta de la espada golpeo el piso, Motoko quedo con la guardia baja, y Iori estaba a un lado de ella – Shirouto ga! – Iori avalazo su mano a Motoko, tomándola con fuerza del gi y jalándola hacia el, y aventarla para el otro lado dándole la espalda a Iori, haciendo que perdiera el equilibrio por la forma tan brusca en que la aventó, e intentando recomponerse para que no se fuera de bruces al suelo, quedo a merced de cualquier ataque de Iori, y así fue; Iori levanto el brazo con fuerza golpeando a Motoko en la espalda, repitiendo el movimiento con su otro brazo, y al final entrelazo sus manos para golpear cual mazo directamente en la espalda, mandándola a volar en dirección a un donde se encontraba Keitaro (Kototsuki In y Shiki Aoi Hana)
¡Motoko!- grito preocupado al dirigirse a donde la kendoka yacía lastimada por la serie de golpes que recibió, Keitaro se arrodillo junto a Motoko e intento levantarla - ¿Motoko chan estas bien? – Pero lo rechazo con la mano aventándolo a un lado - ¡no te metas en esto Urashima! – dijo al permanecer de rodillas en el suelo con su vista abajo, cubriendo su cara con su pelo negro, mientras maldecía entre dientes, y golpeaba el piso con el puño cerrado - ¡maldición, maldición, maldición! – levanto la vista y volteo en dirección a Iori, noto que el estaba con la cabeza gacha mientras sostenía un cigarro entre sus dedos para encenderlo con su encendedor, dándole a entender a la "chica kendo" que le tenia sin cuidado ella y sus amenazas, obviamente esto hizo sentir a Motoko explotar la ira en su pecho - ¿Cómo se atreve! – Motoko se levanto, esta vez más decidida que antes en acabar con Iori, mientras Keitaro veía desde el suelo como "la chica kendo" se dirigía corriendo para reanudar su batalla con Iori - ¡Motoko-chan, detente por favor! – grito el karinrin, pero sus palabras cayeron sobre los sordos oídos de la furiosa kendoka.
Motoko reanudo sus ataques sobre Iori, quien otra vez esquivaba la hoja del shirasaya de Motoko, pero esta vez Motoko estaba mas decidida - ¡esta vez no Yagami! – Motoko concentro energía en el centro de la espada, fuerza que inmediatamente noto Iori - ¡Ougi Zangan ken! – una expulsión de "Ki" salio de la espada de Motoko, tomando por sorpresa a Iori - ¿Qué demonios….! - apenas si logro hacerse a un lado escapando por unos centímetros de que la energía lo golpeara de lleno, la energía siguió su camino en dirección a la arboleda, y en dirección a… (Suspiro u.u¡)…Keitaro - ¡Waaaahhhhhhhhh! – El golpe de energía mando a volar a Keitaro junto con algunas pedazos de árbol, y queda embarrado por el piso – ().()
-¿Cómo demonios hizo eso? – pensó al seguir en su labor de esquivar los ataques de Motoko, pero la sorpresa (sorpresa, no miedo) de ver el tremendo poder que mostró la kendoka, bajo un poco la guardia, situación que fue notada por la "chica kendo" - ¡lo tengo! – Motoko giro y aprovecho la confusión de Iori para soltarle una fuerte patada en el estomago, sacándole de balance, instante que fue aprovechado por la pelinegra - ¡se acabo Yagami! – Motoko reunió una gran de energía en la hoja de la katana y la levanto con fuerza - ¡Ougi Zanku sen! – el golpe de energía dio de lleno en el cuerpo de Iori, mandándolo a volar hacia la arboleda y golpear directamente en los árboles (no es que Motoko sea mas fuerte que Iori, pero Iori es alguien que menosprecia mucho a sus rivales (hay que recordar una de sus frases "No vuelvas a acercarte a mi, gusano") y al ser Motoko una "niña", pues la menosprecio aun mas)
Motoko simplemente sonrió satisfecha al ver como había logrado conectar de lleno a Iori, mientras respiraba agitadamente, Keitaro veía aun desde el piso como Motoko miraba en dirección en la arboleda, agitada, se arrodillo en el suelo – lo hice- de pronto una punzada y llevo su mano al raspón que Iori le había hecho en un principio del encuentro, que no era nada pequeño, empezaba en el hombro izquierdo, y terminaba a unos milímetros de su seno izquierdo, de hecho se podía ver como raspo la orilla de los vendajes que ella siempre usa en su pecho – ¡maldito infeliz¿como se atrevió a lastimarme? – dijo molesta al ver las cuatro líneas sonrosadas por la sangre que se acumulaba a su alrededor de la piel vencida por las uñas de Iori.
– Motoko-chan - entonces la kendoka escucho la voz de su karinrin, y levanto la vista – ¿te encuentras bien? – Pregunto muy preocupado
– Urashima – musito al ver tan cerca el rostro de el hombre que amaba secretamente (el estaba agachado para poder checar bien a la kendoka) por unos instantes lo miro perdida en sus ojos llenos de preocupación y ternura, pero en el momento en que se dio cuenta en la comprometedora posición en la que estaba, se levanto inmediatamente, sonrojada y completamente avergonzada dijo – cl-cla-claro que estoy bien z-zopenco¿a- acaso dudabas de mi? – dijo al darle la espalda para poder ocultar el sonroso de sus mejillas, mientras Kei simplemente suspiraba aliviado, y luego dijo – que alivio, incluso por unos minutos llegue a creer que ese tal Iori era mas fuerte que Tsuruko -san – dijo un poco inseguro ante la reacción de Motoko ante sus palabras, y con razón.
- ¿Qué! - Motoko se enfureció al oír las palabras de Keitaro, y lo tomo del cuello de la camisa con violencia y puso su furioso rostro a unos centímetros del de un asustado Keitaro - ¡no digas sandeces imbecil (¿Y así dice ella amar a Keitaro? O.ó) si mi oneesama hubiera estado aquí, hubiera hecho trizas a ese infeliz sin siquiera parpadear! – sentencio de tal forma que el karinrin solo pudo asentir con la cabeza nerviosamente.
-¿en serio? – se escucho una tranquila pero agresiva voz a un lado de los muchachos, y pudieron ver como Iori caminaba con la mayor naturalidad del mundo, como si el ultimo ataque de Motoko no le hubiera afectado en lo mas mínimo, si no fuera por las rasgaduras en el saco y la ropa de piel, se podría decir que no hubiera ocurrido nada.
-¿C -Cómo es posible? – se pregunto desconcertada Motoko al ver como era que Iori caminaba como si nada después de el ataque, siendo que uso mucha fuerza en ese ataque - ¿Cómo demonios hizo para soportarlo! – grito el aun mas desconcertado Kei (habiendo recibido tantas veces el "Zanku sen", ya se a de saber de memoria lo fuerte que puede ser)
Mientras Iori sonreía fríamente ante las miradas atónitas de los jóvenes – escúchame niña – dijo en voz alta para llamar la atención de los dos jóvenes - tengo que admitir que eres mas fuerte de lo que creí – se detuvo por unos instantes al ver como sus palabras sacaron a la "chica Kendo" de sus pensamientos – te daré otra oportunidad, toma a tu novio y largate de aquí, sino quieres morir aquí mismo – dijo ya con una expresión de molestia en su rostro.
Obviamente al oír esto, Motoko volvió a enfurecerse al sentirse menospreciada por Iori; tomo con fuerza el shirasaya entre sus manos y dijo con bastante enojo en su voz - ¿crees que te tengo miedo¿O será que el que tiene miedo eres tú! – dijo al dibujar una burlona sonrisa en sus labios.
Iori solo emitió un leve sonido de fastidio y dijo en voz baja – como quieras… – en ese instante sus manos se tensaron, preparado para atacar – es tu funeral… - En ese instante Iori se abalanzó con una gran rapidez en dirección a donde se encontraba Motoko, quien apenas pudo reaccionar lo suficientemente rápido para empujar a Keitaro a un lado – ¡Apártate Urashima! – alcanzo a gritar cuando el karinrin cayo al suelo, el a levantar la vista, pudo ver a Iori que estaba moviendo sus manos cual garras, intentando conectar en la piel de Motoko, quien apenas podía moverse para lo suficiente par evitar las "garras" de Iori, pero por estar esquivando con tanta dificultad los ataques del pelirrojo
-¡Demonios, sus ataques son mas rápidos que antes! – Exclamo Motoko mientras se defendía sin poder hacer nada por atacar a Iori; en un instante, después de después de hacerse a un lado al esquivar el roce de la mano de Iori, este aprovecho para poder rodear la cintura de Motoko - ¿Qué demonios! - exclamo la sorprendida Motoko al sentir el abrazo de Iori en su cintura (sobra decir que esta acción molesto en demasía), y catapulto a Motoko al otro lado.
Una vez mas Motoko se recupero y giro en pleno aire, y cayo de cuclillas al suelo - ¡maldita sea, lo único que me faltaba….es un maldito pervertido! – pensó agitada y sonrosada ante el acto de Iori de tomarla por la cintura, entonces aun mas enojada y le grito a Iori señalándolo amenazante con el filo de la katana - ¡no solo me insultas a mi y mi familia, ahora también quieres manosearme…..PERVERTIDO! – Iori levanto la ceja ante la declaración de la kendoka, y pensó confundido- ¿pervertido?
Motoko empuño su arma y volvió a decir - ¡te mostrare a respetar a una dama maldito! – dijo al levantar su espada y concentrar su "ki" en ella – ¡HIKEN KIRUKA HIRAME! – de un movimiento, la katana expuso una gran cantidad de energía salio de ella, pero Iori no se inmuto ante la energía de Motoko, quien miro satisfecha - ¡se acabo Yagami! – sentencio la "chica kendo"
Iori solo se quedo ahí, hasta que abrió los ojos – ¡es inútil! – una flama púrpura apareció la palma de su mano derecha, y de un ademán, lanzo una especie de "proyectil" - a través del suelo (Yami barai)
Las dos energías chocaron violentamente, causando una explosión – WAAAAAAAAAAAAHHH! - mandando a volar al pobre Keitaro, mientras Motoko se cubría el rostro para proteger sus ojos del la tierra levantada por la explosión – n-no puede ser¿Cómo pudo? – se preguntaba mentalmente, sorprendida de lo fácil que pudo anular el ataque de ella.
Cuando todo se calmo, Motoko separo tímidamente los brazos que cubrían su rostro, y enfoco a su alrededor, pudo ver algunos árboles tirados y algunos quemados, y a unos veinte metros, el pobre Kei maltrecho en el piso, pero….
-¿me buscabas? – la piel de la pelinegra se erizo al escuchar la tranquila voz a sus espaldas, pero al voltear a ver, un recibió un fuerte golpe en el estomago, que la mando a volar unos cinco metros, instantes después Motoko se levanto apoyándose con sus codos y con la espalda en el suelo, y pudo mirar como Iori se acercaba a ella, con una flama púrpura ardiendo en su mano derecha – ya no voy a tener mas consideraciones contigo niña – lo dijo del tal modo que hizo temblar a Motoko, quien por primera vez experimentaba el temor ante un oponente que no fuera su hermana – esta vez…¡EL JUEGO TERMINO! – dijo al cerrar su puño y apagar la flama púrpura en su mano.
C O N T I N U A R A………………………………………………………………… Shirouto ga: Principiante
Hola, hola, espero que les haya gustado este capitulo, bueno a petición de algunos que no conocen a Iori, pondré un poco de el, de la historia de el juego y de la leyenda de Orochi¿que tal?
La leyenda de Orochi (original)
Cientos de años atrás, en Japón se creía que los dioses, las bestias y los humanos solían vivir juntos compartiendo la tierra. Los humanos rendían sacrificios a los dioses como gratitud por los poderes sobrenaturales que usaban para ayudarlos, los monstruos y las bestias rara vez molestaban a los humanos. Pero el balance entre humanos, dioses y bestias se perturbo cuando Izanagi, el primer rey de los dioses (su equivalente en la mitología griega seria Urano) fue a la guerra en contra de su esposa Izanami (Gaia, la madre tierra para los antiguos griegos). La guerra trajo como consecuencia el nacimiento de seres malvados, los Oni (Ogros) usados como soldados y los dragones quienes surgían de las plantas que se alimentaban de la sangre derramada de los dioses. Por supuesto no todos estos nuevos seres eran malvados, pero el mal surgió en los corazones de muchos dioses durante la guerra ya que estaban expuestos a las llamas de los infiernos. Así fue como los dragones nacidos de esa sangre fueron malvados también. "Yamata no Orochi" o el "Dragón de las Ocho Cabezas" fue una de las malvadas criaturas nacidas de la sangre de las divinidades en conflicto. La tierra de Izumo (lo que es ahora la prefectura de Shimane) fue bendecida con la presencia de una hermosa princesa conocida como Kushinada. Orochi invadió Izumo con su presencia poco después de que Kushinada cumplió 16 años y demando el sacrificio de ocho doncellas cada luna llena para apaciguar su apetito. Si el sacrificio no se rendía, los habitantes verían sus tierras destruidas. Los años pasaron y mas y mas doncellas eran sacrificadas, hasta que al final solo quedo la princesa Kushinada. El dios Susano-o visitaba esas tierras por aquel entonces y quedo perdidamente enamorado de la princesa al espiarla por una ventana. Prometio al rey de Izumo que él destruiría a Orochi con la condición de tomar a la princesa como esposa. Se le presentaron ocho copas de vino a Orochi en la noche del sacrificio de la princesa Kushinada. El sirviente que le llevo el vino insistió en que debían entretenerse con el alcohol antes de disfrutar la tan esperada comida. Orochi acepto y bebió con sus ocho cabezas de las respectivas copas. No esperaron mucho antes de oír los fuertes ronquidos causados por la borrachera de Orochi. Fue entonces que el sirviente se quitó su disfraz y revelo su verdadera identidad, el dios del trueno, Susano-o. Le corto las cabezas a Orochi, de su ombligo saco el sagrado medallón de la vida, la Magatama y las lagrimas de la ultima cabeza en morir fueron transformadas en un espejo. A cambio de la mano de la princesa Kushinada, Susano-o dejó su espada, la cual mas tarde se conocería como Asesina de Dragones (Dragon Slayer) o "Kusanagi Sword", el medallón Magatama y el espejo, el cual mas tarde fue entregado a Yata, la hermana menor de Kushinada. Estos objetos son conocidos como "Los tres tesoros sagrados del Japón" y se dice que son preservados en el Palacio Imperial en Tokio.
