LO QUE VI EN SUS OJOS

¡Levántate! – ordeno en voz alta el pelirrojo al mirar con frialdad a la asustada figura de la kendoka, que yacia en el suelo aun bastante aturdida por como era que ese hombre había anulado el poder de su ataque con un gesticulación de su mano, algo que solo su hermana había logrado - ¡que te levantes! – Dijo Iori mas molesto, obligando a Motoko a salir de sus pensamientos, y levanto la vista para cruzar miradas con Yagami que la miraba con sus ojos llenos de fastidio y ira - ¿querías pelear….NO!...¡levante de una vez por todas y terminemos con esto!

Motoko se levanto, quedando de pie ante la figura del pelirrojo, un poco temblorosa ante la figura de Yagami - ¡no seas estupida¿Por qué le tienes miedo?...solo es un hombre y… nada mas! – dijo al dar un suspiro, concentrándose para poder tranquilizar sus nervios haciendo alarde de su entrenamiento mental para que empuñara con fuerza a su shirasaya y adelantarlo enfrente de ella, sin que este temblara – muy bien Yagami, si lo que quieres es seguir, estoy dispuesta – dijo decidida la kendoka, ocultando todos sus temores.

Iori levanto la ceja, mientras una cínica sonrisa se asomaba por sus labios, y con tono burlón pregunto - ¿Qué pasa….me tienes miedo? – Pensó Yagami al ver la inseguridad que mostraba la "chica Kendo" - ¿miedo? – respondió¡claro que tenia miedo, su poder era asombroso, tanto que el "Hiken Kiruka Hirame" fue anulado con un solo movimiento de su mano, sus velocidad era tal que no le permitía responder sus ataques con los suyos propios, y mas que nada esa expresión tan fría y calmada, pero a la vez agresiva rematada con esos "ojos de sangre", como los de un demonio hambriento, miedo es lo que embargaba su corazón, pero no lo iba a decir, oculto su miedo en una mascara de ira, algo en lo que ella era experta - ¡yo no te tengo miedo, lo que te tengo es coraje por las humillaciones que haz hecho a mi a mi familia! – dijo al señalar a Iori con la punta de su arma.

En ese instante, Iori sonrió divertido ante las palabras de Motoko – tengo que admitir que es bastante valiente – pensó para si mismo – esta bien, seguiré tu juego por algún tiempo, pero apresúrate que no tengo tiempo de seguir con esto – dijo Iori, esta vez su en su voz se escuchaba un poco mas tranquila que hace unos momentos, tenia que aceptarlo, la muestra de valentía de Motoko le había ganado un poco de respeto por parte del pelirrojo, además….

¿Otra vez! – . grito furiosa la kendoka, Iori sonrió al ver la reacción de la "chica kendo", la expresión que se dibujaba su rostro cada vez que se molestaba le era divertida - ¡ya me harte de que me estés menospreciando, en este instante te voy a despedazar! – sentencio la pelinegra al lanzarse sobre Iori con la katana aferrada a sus manos con fuerza, Iori simplemente se movió a un lado esquivando el ataque de Motoko, respondiendo con un giro rápido de su cuerpo barrio una de las piernas de Motoko haciéndola caer de espaldas al suelo, momento que aprovecho para intentar patearla en el piso, pero Motoko giro en el piso alejándose de Iori, en un instante se levanto y se volvió abalanzar sobre Iori - ¡Zanku sen! – Expulso su gran poder en dirección de Iori, quien lo esquivo corriendo aun lado provocando una gran polvadera por la fuerza del "ki" - ¿Dónde diablos esta! - y dirigiéndose a gran velocidad en dirección a Motoko -¿que! – dijo al mirar como un borrón rojo dirigirse hacia ella, Motoko alcanzo a moverse para poder esquivar el ataque de Yagami, pero este dio un giro de 180 grados, y con su mano iluminada con la flama purpúrea, y volvió a lanzar una flama por el piso, pero a diferencia de la primera vez, esta, la flama explotaba en el piso.

-¿Qué es eso? – Pensó sorprendida la chica al mirar como la flama se dirigía a ella, de vez en cuando causando explosiones en el piso, Motoko en ese momento dio un salto alto logrando esquivar las explosiones, preparando ahora un nuevo ataque - ¡solo me queda una alternativa! – una vez más, concentro la energía de su "ki" en la hoja de la katana, que rápidamente se tradujo en pequeños destellos eléctricos.

- ¡RAIMEI KEN! – Motoko lanzo una descarga eléctrica sobre la figura de Iori, una vez más la cortina de polvo y el sonido de electricidad por todo el lugar iluminando la oscuridad de la noche, ocultando la presencia de Iori.

- uy…mi cabeza – dijo el karinrin al despertar después de tan "cariñoso" tratamiento que recibio por parte de la "chica kendo" y de el pelirrojo, después de estar unos minutos, pudo enfocar por fin sus alrededores, y vio como las luces que provocaban las descargas eléctricas iluminaban el lugar - ¡Motoko chan! – grito al levantarse, intentando encontrara algún indicio de la kendoka.

Pero después de unos minutos, la nube de polvo se fue disipando poco a poco - ¿Motoko chan? – una vez mas el silbido de la hoja de la katana se volvió escuchar entra la cortina del polvo, pero unos destellos purpúreos a través del humo y el grito de dolor de la kendoka espantaron al karinrin.

Motoko salio volando del humo y cayendo al piso, pero inmediatamente rodó en su espalda y dio un giro y quedo una vez mas de pie – ¡Motoko! – grito Keitaro al ver como es que el gi de Motoko humeaba y se veía quemado por la parte de enfrente, después de eso, la silueta de Iori salio de la cortina de humo a toda velocidad, sus manos aun estaban tensadas, disponía a terminar esto de una buena vez…. (Shiki Ya Otome o "la doncella de los ocho altares")

Motoko alcanzo a divisar a Iori correr hacia ella, sabiendo de antemano que sus arranques de velocidad eran muy peligrosos, así que opto por detenerlo, levanto la espada y concentro su fuerza espiritual en ella - ¡Zanku sen! – las explosiones de ki intentaron golpear a Iori, pero este los esquivaba con mucha facilidad corriendo, haciéndose a un lado cada vez que una intentaba golpearla.

¡Se acabo! – dijo Iori al estar enfrente de la kendoka, y sin darse cuenta, las manos de Iori empezaron a moverse, el ataque propiamente tal tomo lugar con Iori realizando varios ataques de rasguño y tajo contra el delgado cuerpo de la kendoka, se podía ver como los trozos de el gi blanco y de la hakama de Motoko salían volando en todas direcciones ante los rasguños de Iori.

¡Motoko! – grito Keitaro desesperado al ver como era que la "chica kendo" recibía los ataques de el pelirrojo sin que ella siquiera pudiera defenderse.

Cuando el ataque de Iori, este la tomo por el cuello con ambas manos, y la levanto por encima de su cabeza, listo para terminar con una (incluso mas) explosiones de fuego púrpura como siempre lo hacia, ataque el cual era fatal para sus enemigos – ¡muere! – grito Iori…pero.

De pronto, los ojos de Motoko se abrieron, y le dedicaron una mirada llena de lagrimas de impotencia a Iori, pero a la vez una mirada bastante decida, una mirada que mostró algo, una mirada que de pronto paralizo a Iori, no de miedo, sino de confusión - ¿Qué demonios…? – pensó Iori para si mismo, y bastante confundido "¿Por qué no terminaba el Ya Otome?" como tantas veces lo había hecho sin importarle si fueran mujeres sus oponentes, pero sin quitar sus ojos rojos con los ojinegros de la kendoka, quien tampoco quitaba sus ojos de las lagunas de sangre que eran los ojos de Iori -¡Motoko! – se escucho la voz del karinrin, suplicante por su amiga.
Entonces, sucedió lo que menos se esperaría de el sádico y cruel que se le a siempre considerado; lo que hizo fue, dejar de presionar sus manos sobre su cuello, y por fin le soltó, dejándola caer al piso.

¡ Motoko chan! – grito Keitaro al correr en dirección a donde Motoko yacía en el piso, con las manos en la garganta, intentando exhalar el aire a sus pulmones, mientras las lagrimas recorrían sus mejillas por la humillación y la impotencia ante ese hombre - ¡deja a Motoko chan en paz! – dijo al interponerse entre ella y el pelirrojo, decidido a proteger a Motoko, pero Yagami solo lo miro fríamente, y se dio media vuelta alejándose del karinrin y de la kendoka, pero de pronto, se despojo de su gabardina de piel, y se la aventó a Keitaro – tápala con eso y váyanse de aquí – dijo sin voltear a ver a Keitaro, y se alejo caminando del lugar.

Mientras Keitaro observaba desconcertado a Iori, pero unos sollozos lo hicieron voltear volteo en dirección a Motoko, que se veía conmocionada, con la cabeza gacha y con grandes lagrimas en sus ojos que rodaban por sus mejillas y sus hombros se convulsionaban – Motoko chan¿estas bien? – Pregunto con dejo de preocupación en su voz, pero solo recibió de respuesta un entrecortado "falle" - ¿Motoko?

Falle…snif…n-no pude, no pude limpiar el n-nombre de mi familia…snif, m-mi honor de guerrera samurai…yo, yo – no pudo mas, sus palabras fueron ahogadas por su llanto, llevo sus manos al rostro, Keitaro, conmovido por el estado en el que había quedado su amiga; entonces cubrió su cuerpo la gabardina de piel de Iori sobre sus hombros, ya que el gi que cubría su cuerpo estaba hecho jirones por el ataque de Iori, y ayudo la a levantarse.

Ssshhhhh….tranquila Motoko chan, solo vamos a casa – dijo al guiar a Motoko con sus manos en el hombro, guiándola para salir del lugar, mientras eran vistos por Iori oculto en la arboleda - ¿Por qué? – se pregunto al ver como era que la "chica kendo" se alejaba del lugar.

¿Por qué no la mataste? – se escucho una voz a sus espaldas – se supone que no perdonabas a aquellos a los que se atrevían a luchar contigo – el pelirrojo volteo la vista, y vio a la mujer con la que se había encontrado Keitaro rato atrás; su cabello era negro y largo, le llegaba a la cintura, y lo tenia amarrado en una cola de caballo, llevaba una playera de tirantes de color azul y un pantalón de mezclilla blanco.
¿Acaso nunca vas a dejarme en paz Kagura! – dijo fastidiado al darle la espalda a la mujer que era la causa de que no haya cumplido no una, sino dos veces su venganza contra Kyo Kusanagi, Chizuru Kagura, líder del clan Kagura, la guardiana del sello que mantiene encerrado a Orochi.

-no haz respondido mi pregunta – dijo al acercarse a el –mira, no es que deseaba ver a esa chica muerta, pero normalmente no te inhibirías al utilizar el "Shiki Ya Otome", pero ahora…

¡Eso es algo que no te incumbe, yo hago lo que quiero y no tengo que rendirle cuentas a nadie, mucho menos a ti! – dijo al dar media vuelta y pasar junto a Kagura, sin siquiera voltear a verla; Chizuru solo lo miro confundida como se iba alejando, sin saber que el mismo Yagami tenia la misma confusión en su mente, retumbando en su cabeza las palabras de Kagura, "¿Por qué no la mataste¿Por qué no la mataste¿Por qué no la mataste? "

C O N T I U A R A…………………………………………………….

La leyenda de Orochi (según SNK)

Hace dos mil años, cuando la civilización empezaba a florecer sobre Japón, había pequeños países construidos sobre las islas. Se formaron las religiones y entre ellas estaba el culto a Orochi. En un principio el culto a Orochi usaba el "ki" sobrante en el mundo para realizar milagros. Imperios empezaron a surgir y el culto a Orochi, ahora convertido en un clan, empezó a tomar poder sobre los líderes y, con el tiempo, desearon tomar el control de Japón y del mundo. Para lograrlo, el culto a Orochi decidió resucitar a Orochi, el dragón que ellos pensaban era la encarnación del "ki". Para hacerlo, ellos necesitaban sacrificar la vida de ocho mujeres, ellas eran conocidas como "Kushinada", al ser elegidas fueron llevadas al altar de Orochi para ser sacrificadas. Los clanes Kusanagi, Hasshaku y Yata, los cuales también eran clanes religiosos que florecieron durante ese tiempo, sintieron maldad en las acciones del culto a Orochi y se unieron para dar fin al clan. Se selecciono a los mejores guerreros para utilizar las armas mas poderosas de los clanes: la espada Kusanagi, la magatama Hasshaku y el espejo Yata. El clan de Orochi tenia sus propios guerreros elegidos, eran conocidos como "Orochi Hakketsu Shuu" (La gran unión de los ocho de Orochi), la guerra entre los clanes se torno sangrienta. Pero el malvado "ki" de Orochi no era rival para el poder de los clanes restantes, los Kusanagi asesinaron a Orochi, los Hasshaku neutralizaron sus poderes y los Yata sellaron el malvado "ki" de Orochi en su cuerpo. Y así fue que la batalla sagrada pareció llegar a su fin, pero el "ki" de Orochi fue mas grande que la capacidad de los Yata y así es como Orochi es capaz de resucitar cada 100 años, solo para ser sellado por los tres clanes sagrados de nuevo. El balance entre los clanes fue perturbado hace 660 años, cuando se inicio una agria rivalidad entre los Kusanagi y los Hasshaku. Los Hasshaku, quienes estaban sedientos de poder, rompieron el sello con el cual se contenía a Orochi e hicieron un pacto con él para obtener inigualable poder. Desde entonces los Hasshaku cambiaron su nombre a Yagami y se dice que ellos han controlado a muchos líderes desde la oscuridad. El sello se volvió a romper en 1994 con la muerte de uno de los sellos (la hija de un jefe Yata), Orochi despertó de su sueño nuevamente y así fue como él, los Kusanagi, Yagami y Yata tienen por destino encontrarse de nuevo, solo para repetir la historia una vez más...

Yagami Iori

"Yagami" significa, literalmente "ocho dioses" basado en la tipografía usada. No hay referencia de otros personajes ayudando al héroe Susano-o (quien mato a Orochi con la espada Kusanagi) así que se supone que toda la historia de Iori esta echa totalmente por SNK. Es interesante ver a Iori poseyendo la Magatama, la cual salió del cadáver de Orochi en el mito original, ya que se podría decir que una mitad de Iori es el mismísimo Orochi. El nombre "Hasshaku", significa "ocho copas de vino" la cual viene de la idea de que Orochi se volvió vulnerable al tomar ocho copas de vino y fue así como sus poderes se neutralizaron debido a la ebriedad.

Magatama

Te has de estar preguntando "¿Que es una magatama?"... una magatama es un amuleto o piedra sagrada utilizada en los antiguos rituales japoneses como un amuleto