Calma después de la tormenta

Tranvía del distrito de Hinata…12:30 pm

Sus ojos rojos estaban fijos en la gente que bajaba del tranvía, auque en realidad estaba absorto de los movimientos de ellos, su mente divagaba en varias cosas, cosas de su pasado…sus enseñanzas y todo eso que lo condeno a una muerte prematura.

En esos momentos escuchaba en su Ipow "Sympathy for the devil", mientras en sus labios se encontraba un cigarro a medio terminar tirando la ceniza de vez en cuando…ganándose miradas recriminatorias por parte de los otros usuarios reprochando su "patanería", obviamente a el no le importaba……

Brrrr, brrrrr, brrrr- de pronto sintió el vibrador de su celular – ¡¡demonios! – llevo la mano a la bolsa de su chaqueta y saco el celular… - ¿si?...Akira, ¿Qué demonios quieres?...si…..si….ya voy en camino al ensayo……mira, yo se perfectamente lo que tengo que hacer y no tienes que recordármelo a cada momento………..llegare a mas tarde a las 2:30…. Si ahí nos vemos, adiós – colgó y volvió a guardar el teléfono en el bolsillo del saco – ¡¡estupido! - refunfuño entre dientes, en el instante que el tranvía se detuvo en la estación, el se paro de su asiento y tomo el estuche de su guitarra, se la colgó en la espalda y se dirigió a la puerta del tranvía, y bajo de este…

Mientras, en Hinata Sou…

Keitaro – se escucho la voz de la chica de cabello ocre al karinrin que en esos momentos se encontraba limpiando la terraza donde Motoko entrenaba cada mañana - ¿Qué pasa Naru? – dijo al voltearla a ver.

¿oye Keitaro?... ¿tu sabes que pasa con Motoko chan? – Pregunto, luego de eso se apoyo en la barandilla de la terraza – últimamente a estado muy rara y empieza a preocuparme – dijo con una expresión de angustia en su rostro, Keitaro simplemente suspiro y dijo – pues la verdad es… - y así le comenzó a contarle todo a Naru todo lo ocurrido con Iori, la batalla con el, y como es que el pelirrojo y la humillación que recibió por parte de el.

ya veo – dijo Naru – por un momento llegue a pensar que tu le habías hecho algunas de tus perversidades – Keitaro casi se cae de espaldas al oír las insinuaciones de Naru y dijo molesto - ¡¡ ¿por que tienes que salir siempre con eso Naru! – Reclamo, a lo que Naru simplemente sonrió picaramente mientras se mordió la lengua – aunque…. – suspiro el chico – creo que si tengo algo de culpa, si no la hubiera llevado conmigo a esa pelea, tal vez ella nunca se hubiera encontrado con ese tipo – dijo al levantar la vista al cielo – tal vez debería intentar animarla, después de todo...yo soy parte culpable de lo que le pasa - Naru lo miro, y su entrecejo se frunció y sintió un piquete en el pecho al darse cuenta de que el se preocupaba tanto por Motoko – ¿desde cuando se preocupa tanto por ella? – Keitaro se dio cuenta de la expresión de Naru y pregunto - ¿pasa algo? – Naru se dio cuenta de lo que estaba haciendo y volteo el rostro sonrosada – n-no nada – dijo para evitar la conversación, dejando confundido a Keitaro; obviamente esto no le pareció Naru ya que la ponía muy nerviosa..., - ¡¡ ¿Q-que tanto me vez idiota! – dijo amenazante al levantar su puño, pero Keitaro en vez de asustarse en como comúnmente lo hace, da un suspiro de resignación…y se da la vuelta para bajar por las escaleras de la terraza, dejando a Naru confundida, y sin entender la actitud de el karinrin - ¿K- keitaro?... – dijo intentando llamar su atención, pero Keitaro ya había bajado de la terraza

Ya abajo…

Keitaro caminaba con la cabeza gacha, la verdad es que se sentía decepcionado por el modo de ser de Naru – por un momento llegue a pensar que estaba celosa… (Suspiro) si como no, a ella parece que no le importo, creo que estoy intentando volar mas alto de lo que puedo….tal vez debería… - pero antes de que terminara la frase, se topo con…- ¡Motoko chan!

Motoko volteo a verlo, ella se encontraba sentada en el la lona del piso mirando por una de las ventanas del segundo piso, recargada en el barandal mientras su shirasaya descansaba en el suelo junto a ella – Urashima – contesto la chica kendo con una monótona voz; Keitaro se acerco a ella y se hinco para estar a su altura - ¿Cómo te encuentras? – Pregunto, pero Motoko simplemente volteo su rostro para dirigir otra vez su mirada para afuera y contesto – eso es algo que no te incube Urashima…es mi problema – Keitaro simplemente se le quedo mirando un poco herido por su comentario, pero a pesar de eso sonrió débilmente y dijo – entiendo que no quieres hablar conmigo acerca de esto…. – se levanto y dijo - …pero si cambias de parecer, sabes que cuentas conmigo para hablar – entonces se dio media vuelta y se disponía a marcharse, pero la arrepentida voz de la kendoka se lo impidió – espera Urashima – Keitaro volteo y se quedo mirando a Motoko que aun tenia su mirada en dirección de la ventana – discúlpame…lo que pasa es que yo – dijo sin voltear a verlo, pero se notaba que ella se sentía apenada por el acto tan grosero que hizo con el, pues no termino la frase y que agacho la cabeza – tranquila, yo se que tal vez me estoy metiendo algo que no comprendo……sinceramente no comprendo el orgullo de ustedes los samuráis jajajaja – se rió nervioso al rascarse la nuca, temiendo que ofendiera a Motoko, pero esta simplemente volteo a ver a Keitaro, sus ojos estaban hinchados delatando que ella había llorado un largo rato, Keitaro se conmovió al ver a Motoko en ese estado y también algo culpable, así que continuo – pero algo que si comprendo muy bien es que pongas mucho empeño…y que no te salgan bien las cosas – en ese instante sonrió intentando darle confianza a la "chica kendo" – y también comprendo otras cosas…

Motoko parpadeo un par de veces, y luego pregunto a que se refería, a lo que Keitaro respondió – comprendo que si continuas con tus esfuerzos, tarde o temprano lograras cumplir la meta que te propusiste, ya sea entrar a Toudai o - tomo la espada de Motoko y se la ofreció para que ella la tomara – o ser la mejor kendoka de todo Japón – entonces Motoko se quedo mirando sorprendida el rostro de Keitaro.

Tiempo atrás ella se preguntaba como era que había nacido en ella ese sentimiento por una persona como Keitaro, pues el era una persona débil, tonta y hasta donde sabia era un pervertido; y mas de una vez intento negar ese sentimiento inconcebible hacia el…pero ahora le quedaba claro…lejos de esa definición que tenían Naru y ella misma de el, Keitaro era una persona humilde, sensible y cariñosa con todas ellas; aun a pesar de todo los maltratos e insultos que podía recibir de cada una, el siempre estaba ahí para ellas como su karinrin o aun mas que eso, como su amigo. Fue entonces que ella se sintió orgullosa de ese sentimiento a un hombre tan bueno.

Una sonrisa se asomo por su rostro, y entonces dijo – arigatou Urashima…a-a pesar de lo que yo y las demás siempre te hemos dicho y hecho, t- tú siempre eres tan bueno con nosotras - dijo con un pequeño temblor en sus ojos, Keitaro simplemente dijo – ¡¡¡hey!... ese es el trabajo de todo buen karinrin…que sus inquilinos estén a gusto – Motoko dio una pequeña risa – si, creo que tienes razón – fue entonces que ambos rieron – bueno, si me disculpas Motoko chan, necesito empezar mis labores y…. – Fue entonces que al intentar acercarse a Motoko para entregarle su shirasaya, pues dio un traspiés (es cierto que Keitaro era un personaje con muchas cualidades, pero también es cierto que….u.u), entonces el cayo…cayo encima de Motoko, que aun estaba en el piso acuclillada - ¡¡Urashimaaaaaaa! – se escucho la amenazante voz de la kendoka helando la sangre del kanrinrin, pues este, pues……..emmm…..termino con el rostro sepultado en el pecho de la kendoka (…lo cierto es que siempre termina cayendo donde no debe n.n¡)

¡¡¡¡HENTAIIII! – Y fue entonces que lo que se vio salir fue el cuerpo de Keitaro como un proyectil volando a toda velocidad aun lugar desconocido - ¡¡estupido! – Dijo con su respiración agitada y con el puño levantado después de el tremendo puñetazo – ¿Motoko chan? – escucho la voz de Naru, Motoko obviamente sintió un escalofrío al escuchar la voz de su amiga – Na-Naru –sempai…. – en ese instante sintió aun mas miedo cuando vio la expresión de pocos amigos que tenia en su rostro y sus brazos cruzados – ¿p-pasa algo Na-Naru sempai? – Naru no contesto, simplemente negó con la cabeza, fue entonces que sus facciones se relajaron y una pequeña sonrisa se asomo por su rostro y dijo en tono de broma – me alegra que vuelvas a ser "la misma de siempre" Motoko chan – entonces se dio media vuelta y se alejo de ahí dejando confundida a Motoko que parpadeo un par de veces viendo alejarse a Naru, quien en esos instantes pensaba segura de si misma - …era solo mi imaginación, es imposible que ella sienta algo por Keitaro – fue el ultimo pensamiento para disipar su miedos, y se perdió en su habitación

Mientras.

Yagami se encontraba caminado por la calle del distrito de Hinata, con las manos en las bolsas del pantalón mientras observaba las tiendas de la calle, los aparadores de la calle, los vestidos y todas las tiendas. Esa tarde era bastante calurosa, a pesar de que el iba ligero, con un pantalón tipo militar, una palmera de tirantes color blanca y una delgada chamarra de color verde mangas cortas; pero eso no significaba que el calor mermara en su cuerpo; su garganta estaba seca….y en esos momentos deseaba tomar una refrescante bebida, pero a esas horas todos los bares estaban cerrados; así que tendría que conformarse con una soda helada….

Minutos más tarde, Iori se encontraba sentado en una de las bancas de un parque mientras disfrutaba de su refresco, y miraba con tranquilidad; a lo mejor aquellos que lo conocen no comprendan esta actitud por parte de el, después de todo era una persona tan beligerante y fría a la hora de combatir, pero cuando se te ha enseñado a odiar desde pequeño, es común que desesperadamente busques tranquilidad, por muy efímera que sea esta…

Iori miro el cielo, estaba despejado y se veía un hermoso color azul, y tranquilo y se podía respira la frescura del olor de los árboles, por primera vez se olvido de Los Yagami, de Orochi…y mas que nada de Kyo, suspiro relajado cuando dejo el refresco a un lado de suyo recargado en la banca, y una sonrisa de paz se dibujo en su rostro….hasta que….

Miu – se escucho un pequeño sonido a un lado suyo, como una especie de de maullido, no, como un chillido- ¡miu¡ - ¿otra vez? – pensó, y abrió los ojos, y dirigió su mirada a lado suyo, y se sorprendió al ver lo que era; una pecunia tortuga de color amarillo, con un caparazón de color verde brillante, sus ojos son negros, como un par de puntos brillantes, con una pequeña sonrisa en sus labios (ya se que las tortugas no tiene labios, pero da la casualidad que esta si), sus mejillas tenían un sonroso extraño; y por si no fuera suficiente, la tortuga levanto su aleta izquierda y "saludo" a Iori - ¡Miu! – Iori parpadeo un par de veces - ¿Qué demonios? – pensó aturdida por la imagen de tan pintoresco animal; por un momento tallo sus ojos intentando disipar sus la imagen de la tortuga.

- Ara….Tama-chan, con que estabas aquí – en ese instante Iori volteo su vista, y miro a una chica de unos veintiún años, de cabello castaño oscuro, amarrado en una trenza larga que le llegaba hasta la cintura, coronada con un par de antenitas en la cabeza; llevaba un vestido de color mostaza con verde; en su rostro se dibujaba una despreocupada (por no decir tonta) sonrisa, en sus manos llevaba una bolsa repleta de víveres – vamos Tama chan, no molestes a el señor – ¡miu! – Entonces la tortuga extendió sus aletas y "voló" de la banca hasta la cabeza de la chica – bien, Haruka san debe estar esperándonos con las compras – hizo una reverencia para disculparse con Iori – gomen - dijo al darse vuelta e intentarse alejarse de Iori, pero de pronto la chica empezó a tambalearse, y se desmayo dejando caer las bolsas en el suelo y casi cae encima de Iori, quien pudo reaccionar a tiempo para atraparla (mas que para que no le cayera encima que por que en realidad quisiera ayudarla) - ¿que demonios le paso?

Rato después…

Gracias por ayudarme – dijo sonriente la chica de cabello castaño, pero Iori solo emitió un pequeño sonido de fastidio, la verdad no sabe ni por que la ayudaba, tal vez por que quería hacer tiempo para llegar a donde debía, el caso es que esa actitud no era común en el – por cierto… mi nombre es Mutsumi Otohime, y esta es Tama chan – Mutsumi señalo a la pequeña tortuga que tenia en su cabeza. Tama alzo su aleta y saludo con su característico "miu" - ¿y el suyo? – Iori volteo la vista para otro lado - ¿Qué pasa, que no tienes nombre? - ¿miu? – preguntaron confundidas Mutsumi y Tama, fue entonces que Iori dijo secamente para que dejaran de hacer tantas preguntas le dijo – Iori…mi nombre es Iori Yagami – Mutsumi sonrió y dijo – mucho gusto Iori-san - Miu – entonces le dio la espalda y siguió caminado, hasta que ambos llegaron a una larga escalinata.

es por aquí – dijo la chica al adelantarse y subir una escalinata, Iori simplemente la siguió sin decir nada, solo veía como es que esa chica se movía tarareando o platicando con la tortuga y riendo como una chiquilla, esta actitud le parecia bastante extraña - ¿Qué chica tan rara? – y antes de que se diera cuenta, ella había llegado al fin de la escalera. – llegamos – afirmo Mutsumi, al estar parad enfrente de Hinata sou.

C O N T I N U R A…………………………

Toudai: Universidad de Tokio