Disclaimer: Bleach pertenece a Tite Kubo


6. Jaque...

Al dar las seis de la tarde, el restaurante de los Yoshida se encontraba casi vacío. No había comensales, pero en la entrada estaba una joven pareja, compuesta por Dayu y una chica un poco más joven que él pero de su misma estatura, de pelo verde oscuro, piel de color marfil y bastante discreta de cuerpo, pues no estaba muy marcada en sus rasgos femeninos.

Tal vez no era una jovencita llamativa para los ojos de otros hombres, pero para los del chico que la abrazaba firmemente por la espalda no había otra más que ella. Y, como todos los enamorados, se sentían bastante dichosos de encontrar a alguien especial para compartir buenos momentos y apoyarse en los malos ratos.

― Ya Dayu, me tengo que ir ―pidió la chica, con un tono juguetón.

El mesero recargó su cabeza en el hombro izquierdo de la joven: ― Un ratito y ya, ¿si, Hoshi? ―le preguntó, muy cerca de su oído.

La muchachita soltó una risilla: ― Bueno, nada más un minutito ―contestó, acercando su cabeza a la de Dayu. Él hizo más cercano el contacto y le plantó un suave beso en su mejilla, acción que provocó una sonrisa en la chica.

Estuvieron en silencio durante algunos minutos, disfrutando de la afonía que brindaba la tranquilidad del momento. Hasta que unos pasos silenciosos rompieron la atmósfera y sacó a la pareja de su burbuja.

― Hola chaval ―dijo una conocida voz áspera y cansada―, así que ella es tu novia ―la voz rió un poco―. Nunca esperé en llegar a conocerla, es muy bonita.

Dayu y Hoshi voltearon al lado derecho y encontraron a Tastuán. El viejo, apoyado de su bastón con la mano derecha, tenía una pequeña sonrisa y sostenía una caja con su mano izquierda.

La chica observó al hombre con detenimiento: ― Dayu, ¿quién es él? ―preguntó algo asustada, debido al peculiar aspecto del anciano.

― Es un amigo ―respondió Dayu, de forma tranquila para relajar un poco a su novia ―, él me está ayudando con mi tarea de Aizen.

El viejo dio unos pasos a la pareja, la cual deshizo el abrazo: ― Llámame Tastuán, señorita ―se presentó el hombre e hizo una pequeña reverencia―. Es un placer conocerla.

A Hoshi le sorprendió lo educado que fue Tastuán con ella, pese a su imagen, por lo que decidió presentarse: ― Mi nombre es Hoshi ―dijo, con un tono un poco más seguro y haciendo una pequeña reverencia― el placer es mío.

Tastuán rió un poco: ― ¿No te gustaría quedarte a cenar, Hoshi? ―cuestionó, encaminándose al restaurante.

― No gracias ―fue la respuesta de la chica―. De hecho, ya me tango que ir. Mis papás me esperan.

― Déjame acompañarte ―pidió Dayu, tomando su mano derecha.

― Pero tu amigo… ―replicó Hoshi, mirando a Tastuán.

El viejo hizo un movimiento con su mano derecha, interrumpiendo a la chica: ― No se preocupe por mí, señorita ―dijo, sonriendo un poco―. Deje que el chaval se comporte como un caballero y la acompañe a su casa, yo todavía tengo algo que hacer ―movió la caja un poco.

Dayu tomó de la mano a Hoshi y se dirigió al anciano: ― Enseguida vuelvo, señor.

― Tómate tu tiempo, chaval ―le recomendó Tastuán―, no me moveré de aquí. Además, hoy te mostraré el juego favorito de Sosuke Aizen.

El anciano se encaminó al interior del restaurante, mientras que Dayu y Hoshi se dirigieron a la derecha, donde unas casas más adelante vivía la chica con sus padres.


Quince minutos después Dayu entró en el restaurante, el cual seguía vacío con la excepción de que Tastuán ocupaba la mesa que estaba junto a la ventana de la comida, donde tenía sus notas. El viejo había montado un juego de ajedrez y estaba leyendo una revista, la cual traía de portada la imagen de un dragón negro de cabeza redondeada que mostraba sus afilados dientes amarillos.

El joven tomó su mandil, el cual había dejado colgado en un clavo junto a la ventana de la cocina, sacó la libretita de las órdenes, anotó la cena del viejo, la llevó a la ventana y tomó asiento en la mesa del anciano, quien cerró la revista al oír al mesero sentarse.

― Vaya chaval ―dijo Tastuán, guardándose la revista―, nunca esperé encontrarte de ese modo tan romántico ―soltó una risilla.

Dayu sonrió tímidamente: ― Bueno, es que seguí su consejo de invitarla a comer ―explicó, un poco sonrojado.

― ¿Aquí? ―preguntó el anciano, señalando hacia abajo.

― No, en un restaurante del Distrito Uno ―respondió el joven.

― Ah ―soltó el hombre―, pero ayer me dijiste que no tenías dinero ―entrecerró su ojo y miró al chico―, ¿cómo le hiciste para llevarla al restaurante?― cuestionó.

El joven cruzó sus manos y comenzó a jugar con sus pulgares: ― Es que en la Academia le gané a un amigo una cuantiosa apuesta sobre si Kenpachi Zaraki había perdido alguna pelea ―respondió, deshaciendo el cruce de manos―. Para eso, le preguntamos a la profesora de Hakuda, y ella nos contó que sí, él había perdido dos peleas, así que gané ―hizo un gesto discreto de triunfo, aunque luego su expresión facial se apagó un poco―, pero también conseguí una paliza segura para mañana.

Tastuán se encogió un poco de hombros: ― Ni modo chaval, así son las apuestas. A veces ganas más problemas que dinero ―comentó, rascándose la ceja izquierda.

Dayu suspiró: ― Sólo espero poder caminar mañana después de la Academia ―soltó una pequeña risa nerviosa y miró el tablero de ajedrez―, ¿vamos a jugar hoy? ―preguntó, señalando el juego.

― Así es chaval ―respondió el viejo, moviendo su cabeza de manera afirmativa―. El ajedrez era el juego preferido de Sosuke Aizen, tanto que ideaba sus planes en torno a él ―tosió un poco―. Además, hoy te contaré la primera parte de la última partida de ajedrez de Sosuke.

El joven iba a exteriorizar su duda de a que se refería con última partida cuando la cena del hombre fue anunciada. Se levantó, trajo el plato y la taza y los dejó enfrente del anciano.

El hombre tomó sus palillos: ― Muy bien chaval, ¿en qué nos quedamos ayer? ―preguntó, tomando el primer cuadrito de tofu y comiéndolo.

Dayu tomó sus notas: ― En que Aizen llegó a Karakura para fabricar la Oken ―respondió―, aunque me dijo que Aizen se llevó una sorpresa.

Tastuán tragó el tofu: ― Sí, sí y una muy grande ―reafirmó, tomando otro cuadrito de tofu―. Verás chaval, una vez que Sosuke llegó a Karakura encontró al resto de los capitanes y tenientes del Gotei 13. Ahí, el comandante Yamamoto le explicó a Aizen que su plan había fallado ―pausó para meterse el tofu a la boca.

― ¿Falló el plan de Aizen? ―preguntó el joven, alzando una ceja y dirigiendo su vista al hombre.

El viejo pasó el tofu: ― En parte chaval ―respondió, tomando otro cuadrito de tofu―, y aquí es donde está la sorpresa. Mientras Sosuke preparaba su llegada a Karakura, Yamamoto le ordenó a Kisuke Urahara que trasladara a la ciudad y sus habitantes a un sitio de la Sociedad de Almas y los pusiera a dormir temporalmente ―comió el tofu y tomó otro cuadrito―. Para eso, Kisuke diseñó cuatro gigantescos pilares para que sirvieran de transporte para la gente y también para crear una ciudad falsa en donde pudieran pelear sin lastimar a inocentes ―pausó para comer el tofu.

― Así que Aizen llegó a una falsa Karakura ―comentó Dayu, un poco inseguro.

Tastuán deglutió el bocado: ― Exacto chaval ―aseguró, dándole un sorbo al té―. Bueno, como iba diciendo, Sosuke, Kaname y Gin llegaron a la falsa Karakura y se encontraron al resto de los capitanes y tenientes del Seireitei ―tomó otro cuadrito de tofu―. El primer movimiento lo hizo el comandante Yamamoto, al liberar su zanpakuto y encerrar al trío de traidores en una cerca de fuego. Pero Sosuke y los otros dos ex-capitanes no iban a pelear solos. De la Garganta por donde llegó Aizen salieron los tres primeros espadas, Starrk, Baraggan y Halibel. Así ―señaló el tablero de ajedrez―, el juego final había comenzado ―se llevó a la boca el tofu y lo comió. Después, con cuidado de no tirar las piezas, acercó el tablero para situarlo entre él y el chico—. Elige chaval, ¿blancas o negras?

Dayu dejó sus notas de momento: ― Negras ―decidió y volvió a tomar sus papeles.

El viejo giró el tablero, para así quedar de cara con las blancas: ― Bueno, al quedar Sosuke encerrado, éste le ordenó a los Espadas que se encargaran de destruir los pilares para así acceder a la verdadera ciudad. De esa tarea se encargó la Fracción de Baraggan ―movió un peón de los de en medio.

El joven terminó de apuntar y movió el peón de la extrema derecha: ― Disculpe, pero ¿qué es una Fracción? ―preguntó.

Tastuán movió otro peón de los de en medio: ― No te lo expliqué ayer, ¿verdad? ―el mesero negó con la cabeza―. Una Fracción era uno o más Arrancares que estaban al servicio de un Espada ―tomó un cuadrito de tofu y lo comió―. Hay Espadas que nunca llegaron a tener Fracción, como el caso de Ulquiorra Cifer, u otros que tenían varios subordinados, como Grimmjow Jaegerjaquez, quien perdió su Fracción en su incursión temeraria a Karakura, o Baraggan Louisebairn, cuyos subordinados le eran extremadamente obedientes. Te toca chaval ―le indicó, señalando el tablero con su palma izquierda.

Dayu terminó de anotar y movió al peón que tapaba al caballo derecho.

El viejo movió el alfil izquierdo un poco: ― Como en la Fracción de Baraggan eran varios Arrancares, se dividieron en grupos y cada grupo se fue a un pilar. Algunos tenientes y la capitana Soi Fong fueron a su encuentro ―tomó un cuadrito de tofu y lo comió―. A Starrk lo encaró el capitán Shunsui Kyoraku, mientras que Lilynette se enfrentó al capitán Juushiro Ukitake. Halibel enfrentó al capitán Toushiro Hitsugaya, y, al mismo tiempo, la Fracción de la Tercera Espada comenzó su pelea contra la teniente Rangiku Matsumoto y, posteriormente, Momo Hinamori, cosa que sorprendió un poco a Aizen ―pausó para comer otro cuadrito de tofu.

Dayu movió el peón situado enfrente de la reina y continuó anotando: ― ¿Y por qué le sorprendió ver a su antigua teniente? ―preguntó, mirando al viejo.

El hombre movió el peón que obstruía al caballo izquierdo: ― Sosuke pensó que la chica ya había superado el hecho de haberla traicionado ―respondió, rascándose la barbilla―. En fin, las cosas se iban poniendo interesantes debido a que la Fracción de Baraggan fue derrotada por Shuuhei, Izuru, Ikkaku Madarame, Yumuchika Ayasegawa y una pequeña intervención del capitán Sajin Komamura. Sin embargo, un miembro de la Fracción logró destruir un pilar, debilitando un poco la ilusión ―tomó un cuadrito de tofu―. Mientras tanto, Baraggan se enojó por la derrota de su fracción y decidió pelear contra la capitana Soi Fong, y al mismo tiempo Starrk libraba una pelea bastante buena con Shunsui y Juushiro no quería combatir con Lilynette, aunque la niña después ayudó al Primer Espada con su pelea. La fracción de Halibel convocó a un monstruo llamado Allon para que luchara contra Rangiku y Momo, pero fue derrotado por Yamamoto y su zanpakuto Ryujin Jakka. Y Halibel y Toushiro seguían en una pelea bastante pareja ―pausó para comer el tofu.

Dayu movió el peón que estaba enfrente del alfil izquierdo.

El viejo adelantó un poco la reina: ― Al ver que los Espadas no conseguían algún avance en sus batallas y estaban siendo vencidos, Sosuke se comenzó a impacientar. Esto provocó que de la Garganta saliera un Arrancar que se llamaba Wonderweiss y una cosa llamada Fura. Préstame una hoja y un lápiz por favor, te los voy a dibujar ―pidió de manera amable.

El joven le pasó las cosas y el viejo comenzó a dibujar. En menos de cinco minutos las imágenes monocromáticas de un arrancar joven y un objeto de forma ovalada aparecieron en el papel.

Tastuán acercó los dibujos hacia Dayu: ― Mira chaval, este es Wonderwiss ―señaló al Arrancar, el cual tenía aspecto de un muchacho de trece años, con la boca un poco abierta y su mirada algo perdida y en su cabeza tenía una especie de tiara―, y esto se llama Fura ―ahora señaló a una cosa de forma ovoide, cubierto de algo parecido a unas escamas, con cuatro patas y un diminuto ojo en uno de sus extremos laterales―. Estos dos tenían funciones un poco importantes, ya que ambos fueron creados para contrarrestar los ataques de la zanpakuto de Yamamoto ―tomó un cuadrito de tofu y lo comió―. Fura, con un soplido, apagó la cerca que rodeaba a Sosuke y sus compinches, mientras que Wonderweiss más tarde se encargaría de sellar los poderes de Ryujin Jakka ―pausó para comer otro cuadrito de tofu y señaló el tablero con su palma izquierda.

Dayu movió el peón que tapaba a la torre izquierda: ― ¿Y Aizen ya pudo pelear? ―preguntó, retomando la escritura de sus notas.

El hombre avanzó el peón que estaba enfrente del alfil derecho: ― Si chaval ―respondió, tomando otro cuadrito de tofu y comiéndolo―. Al ser libres, Sosuke y sus compinches entraron en la batalla. A su vez, los Vizards, liderados por Shinji Hirako, llegaron al lugar de la pelea ― le dio un sorbo a su té.

― ¿Vizards? ― preguntó el joven sin mover alguna pieza.

Tastuán dejó su taza: ― Ah no te he aclarado esa duda verdad ―el mesero negó―. Un Vizard es la contraparte de un Arrancar, un shinigami con poderes de hollow ―explicó, tomando un cuadrito de tofu―. Como verás, Shinji y su grupo tuvieron secuelas después de que cayeron en la trampa de Sosuke en el pasado y por consecuencia se convirtieron en Vizards. En fin, cuando Sosuke entró en la batalla lo primero que hizo fue lastimar a Halibel, interrumpiendo así su pelea contra Toushiro. Con su última Espada herida de gravedad, Sosuke incitó a los Vizards a pelear mediante insultos. Vamos chaval, te toca ―señaló el tablero

Dayu movió el peón que estaba enfrente del alfil derecho: ― ¿Qué clase de insultos? ―preguntó.

El viejo movió el peón que tapaba la torre derecha: ― Pues los llamó… ―respondió y se rascó la barbilla con la mano derecha, pensando― ¿como los llamó? ―murmuró, tamborileando ahora los dedos en su barbilla― ¡Ah, sí! ―exclamó, separando su mano de la barbilla y alzándola un poco en el aire― Los llamó "Arrancares defectuosos que ya llevaban un siglo muertos", y esto al parecer ofendió muchísimo a Hiyori Saguraki, quien se lanzó contra Sosuke. Pero fue interceptada rápidamente por Shinso, la zanpakuto de Gin, dejándola bastante herida ― pausó para comer un cuadrito de tofu.

El mesero movió el peón que estaba frente al rey: ― ¿La mató? ― cuestionó, un poco curioso.

Tastuán movió el caballo izquierdo: ― No, ya que Shinji logró rescatarla y otro Vizard, Hachigen, que tenía poderes similares a los de Orihime, la curó ―respondió, y le dio un sorbo al té―. Con Hiyori herida, Sosuke desenvainó a Kyoka Suigetsu para pelear contra su antiguo capitán, aunque éste estaba esperando el momento ―pausó para comer otro cuadrito de tofu.

Dayu movió el peón que tapaba al caballo izquierdo: ― ¿A qué se refiere con esperar ese momento? ―cuestionó.

El hombre movió el peón que estaba frente a la torre izquierda: ― Pues es muy simple chaval ―contestó, haciendo un movimiento con la mano izquierda―. Como sabrás, Kyoka Suigetsu era la reina de las ilusiones, aunque ella trabajaba con la percepción de los demás y que fuera acorde a la de Sosuke ―tomó un cuadrito de tofu, lo masticó y lo deglutió―. Así que Shinji le mostró a su antiguo teniente su zanpakuto, Sakanade, y su extraña habilidad, más rara que la de Kyoka Suigetsu.

El joven movió un poco un peón del lado derecho: ― ¿Y que hacía Sakanade? ―interrogó, con algo de curiosidad.

El viejo retrocedió la reina: ― Pues volteaba la percepción del mundo ―contestó, tomando otro cuadrito de tofu―, haciendo que el cielo quedara como la tierra y la tierra como el cielo ―explicó y pausó para comer el tofu―. Y también afectaba los movimientos, haciendo que si querías ir a la izquierda te movieras a la derecha y moverte hacia delante te conducía hacia atrás ―aclaró, tomando otro cuadrito de tofu―. En fin, hizo de la percepción del mundo de Sosuke un enredo digno de algún videojuego ―se llevó el tofu a la boca y lo comió―. Pero como en todo videojuego, uno nunca tarde en agarrar el hilo de la situación, y a Sosuke le llevó un tiempo mínimo en saber como moverse en esa percepción ―pausó para darle un sorbo a su té.

Dayu adelantó el alfil derecho un poco: ― Entonces ya pudo jugar el juego de Shiji ―comentó, volviendo a sus notas.

El anciano movió uno de los peones de la derecha: ― Así es chaval ―reafirmó y tomó otro cuadrito de tofu―. Pero Sosuke sintió lo que no había sentido en sus casi doscientos años de espiritualidad ―se llevó a la boca el tofu y lo comió.

El joven movió un peón del lado izquierdo, tapándole el paso al peón de Tastuán: ― ¿Qué le pasó? ―preguntó, alentando al viejo.

Tastuán movió el caballo derecho: ― Lo hirieron ―respondió, moviendo sus manos como si explicara algo sencillo―, tanto física como emocionalmente. Si bien sólo fue un corte en un brazo, para Sosuke fue como si le propinaran un hachazo a su autoestima. Ya que con eso se demostró que no era del todo invencible, pero a su vez encendió un poco la ira de Sosuke ―pausó para tomar otro cuadrito de tofu―. Así, ya un poco enojado, fue capaz de atacar y herir a Shinji en su propio juego y desactivó a Sakanade ―se detuvo para comer el tofu―. Pero algo que no tenía esperado pasó.

Dayu movió uno de los peones de la derecha: ― ¿Qué ocurrió? ―cuestionó.

El viejo le eliminó el peón que acababa de mover: ― Ichigo Kurosaki llegó a la falsa Karakura ―respondió, comiendo otro cuadrito de tofu.

El joven adelantó al caballo derecho: ― ¿Entonces sobrevivió en Hueco Mundo? ―preguntó, con un deje de emoción.

El anciano movió la reina diagonalmente varios cuadros: ― Si, al parecer no tuvo problemas para vencer a Ulquiorra Cifer y salir de Las Noches. Jaque, chaval ―anunció y tomó otro cuadrito de tofu.

Dayu movió el rey un cuadro a la derecha: ― ¿Y eso influyó mucho en el comportamiento de Aizen? ―preguntó, sin apartar la vista de sus notas.

Tastuán retrocedió la reina y se llevó el tofu a la boca: ― No mucho, chaval ―contestó―. Verás, con Ichigo presente, se desataron las habilidades bélicas y la crueldad de Sosuke. Como Kaname salió derrotado pero vivo de su pelea, Sosuke acabó por matarlo. Después Ichigo se enfrentó a él con una máscara hollow, pero aun así Sosuke salió ileso ―tomó un cuadrito de tofu―. Cuando se dispuso a atacar nuevamente al joven de pelo naranja, los capitanes y los vizards cargaron contra Sosuke ―se llevó el tofu a la boca para comerlo.

El joven eliminó un peón del viejo: ― ¿Y por qué todos contra Aizen? ¿Qué no va contra la ética de las peleas entre shinigamis? ―preguntó, dejando sus notas y alzando una ceja.

El viejo movió un peón de los de la derecha: ― Pues sí chaval, pero en esos momentos las reglas no importaron ―respondió, y le dio un sorbo al té―. Aun así, Sosuke pudo con todos ellos. Primero Toushiro y Shunsui arremetieron, con feroces y certeros golpes, a los cuales salió bien librado. Luego intervinieron el capitán Komamura con su enorme bankai y los vizards Love Aikawa, Lisa Yadomaru y Rojuro Otoribashi, con los cuales Sosuke no tuvo ningún problema en vencerlos ―pausó para comer un cuadrito de tofu.

Dayu movió un peón de los del centro: ― ¿Los mató? ―preguntó.

Tastuán adelantó el alfil derecho hacia el centro: ― No, sólo los noqueó ―respondió, rascándose la sien derecha―. Al derrotar a esos cuatro oponentes, Sosuke atacó a la capitana Soi Fong y anuló la letal técnica de su zanpakuto Zubemachi, pero Shinji volvió a usar su zanpakuto y logró desbalancear la percepción de Sosuke de nuevo, cosa que fue aprovechada por Shunsui para herirlo y por Toushiro ―rápidamente ensartó un cuadrito de tofu en un palillo y se lo mostró al mesero― para atravesarle el pecho ―se comió el cuadrito ensartado.

El joven movió el caballo izquierdo: ― ¿Y con eso fue vencido? ―interrogó, un poco escéptico.

El viejo movió un peón central, al mismo tiempo que soltaba una risilla: ― No, chaval ―contestó, sonriendo un poco―. Cuando Toushiro atravesó a Sosuke, Ichigo le gritó al capitán que por qué demonios había hecho eso. Todos creyeron que en ese momento Ichigo era un reverendo idiota, pero poco a poco el cuerpo de Sosuke fue cambiado por el de Momo, la cual mostraba una mirada moribunda y un fino hilo de sangre saliendo de su boca. Al mismo tiempo, donde se encontraba Momo estaba Sosuke, quien dejó fuera de combate a los tenientes Izuru e Iba Tetsuzaemon ―pausó para darle un sorbo al té.

Dayu eliminó al peón que acababa de mover el viejo: ― ¿Pero cómo le hizo Aizen para hacer eso? ―preguntó, con algo de sorpresa y dejando sus notas.

El anciano movió el peón de su extrema derecha: ― ¿Ya se te olvidaron las habilidades de Sosuke, chaval? ―respondió con otra pregunta y sonriendo.

El joven eliminó un peón de la derecha y pensó un poco: ― ¿Acaso usó su zanpakuto? ―respondió con duda.

Tastuán movió el peón de la extrema izquierda: ― Así es, chaval ―le felicitó, tomando un cuadrito de tofu―. Sosuke comenzó a usar a Kyoka Suigetsu desde el momento que la desenvainó, logrando que todos, a excepción de Ichigo, cayeran en la ilusión. Después de vencer a los tenientes, Sosuke cargó contra Shinji, Shunsui, Soi Fong y Toushiro, derrotándolos sin ningún problema ―pausó para comer el tofu.

Dayu movió un peón de la derecha: ― ¿Y qué pasó después? ―cuestionó de forma alentadora.

El hombre eliminó un peón con el caballo izquierdo: ― Yamamoto entró en la batalla ―tosió un poco―. Aunque al principio Ichigo iba a encarar a Sosuke, el comandante fue quien le hizo frente. Después de un rato en esquivar los ataques del comandante, Sosuke lo atravesó y Yamamoto le aferró el brazo, diciéndole que estaba dispuesto a usarse el mismo como una bomba para eliminar a Sosuke.

El joven avanzó la torre izquierda: ― Algo así como un kamikaze ―opinó, con un poco de inseguridad

El viejo retrocedió el caballo izquierdo: ― Podría decirse, chaval ―afirmó, moviendo la cabeza en forma positiva―, pero Wonderweiss se interpuso entre ellos, saliendo bastante mal herido, pero logrando su objetivo: sellar la zanpakuto de Yamamoto. A su vez, el Arrancar se explotó así mismo, provocando una explosión tremenda, en la cual Yamamoto tuvo que intervenir para evitar que se expandiera ―pausó para tomar un cuadrito de tofu―. Con Yamamoto herido, Sosuke se le acercó para darle el golpe de gracia, pero el comandante efectuó su ataque kamikaze, pero aun así logró escapar y se encontró cara a cara con Ichigo ―se llevó el tofu a la boca y lo deglutió.

Dayu adelantó la torre derecha: ― ¿Y que pasó? ―inquirió de forma alentadora, con la vista en sus notas.

Tastuán avanzó un peón de la izquierda: ― Al enfrentarse a Ichigo, éste traía puesto su máscara de hollow, la cual incrementaba sus habilidades físicas como la fuerza y la velocidad ―le dio un sorbo al té―. Aun así, Sosuke logró resistir los embates de Ichigo muy fácilmente incluso con su forma de bankai. Hasta le dijo algunas palabras ―tomó un cuadrito de tofu y lo comió.

El joven movió el alfil izquierdo hasta eliminar un peón: ― ¿Qué le dijo? ―cuestionó, poniendo un poco de atención.

El viejo movió la torre izquierda hacia la derecha: ― Pues que el siempre lo estuvo vigilando desde su concepción ―respondió. Dayu arqueó una ceja, pues le parecía extraño―, y que cuando peleaba era atentamente observado para ver cómo se desarrollaban sus habilidades, cosa que desconcertó a Ichigo ―sonrió un poco― al igual que a ti, chaval.

El mesero retrocedió el alfil que uso anteriormente: ― Sí, me sonó un poco pervertido lo de la concepción ―dijo, parando su escritura y mirando al viejo―. Imaginé…―hizo una larga pausa― cosas con los padres de Ichigo.

El anciano soltó una fuerte carcajada y movió un peón de la derecha: ― Vaya mente que tienes, chaval ―rió otro poco―. Me imagino que también has de fabricar fantasías con tu novia ―Dayu adquirió un color granate intenso y el viejo sonrió muy pronunciadamente―. En fin, Ichigo no creyó ni una palabra de Sosuke y volvió al ataque, aunque dos personas más hicieron su aparición.

Dayu retrocedió el alfil derecho: ― ¿Quiénes? ―cuestionó.

Tastuán adelantó su alfil derecho: ― Gin Ichimaru e Isshin Kurosaki ―respondió, tomando otro cuadrito de tofu―, ya sabes que éste último era su padre, ¿verdad? ―Dayu asintió―. Bueno, Isshin alejó a Ichigo de Sosuke, pero el chico comenzó a pelear contra Gin, a su vez que Isshin contra Sosuke. La pelea entre los dos adultos era extraorndianria, hasta que Sosuke no pudo esquivar los ataques de Isshin, por lo cual recurrió a un plan.

El joven eliminó un peón de la derecha: ― ¿Qué plan? ―preguntó, con un poco de curiosidad.

El viejo eliminó un peón con su alfil izquierdo: ― Usar la Hogyouku ―contestó y tomó otro cuadrito de tofu―. Verás chaval, Sosuke se implantó el artefacto justo aquí ―se señaló el final del esternón―. Al estar la Hogyouku en su cuerpo, ésta pudo percibir que Sosuke se volvía más débil, así que inició un proceso de transformación, cubriendo al hombre con una sustancia blanca. Pero antes de cambiar de forma, Kisuke Urahara y Yoruichi Shihoin aparecieron ―pausó para comer el tofu.

Dayu movió un peón de la derecha: ― ¿Y Aizen logró transformarse?―interrogó.

El hombre eliminó el peón que acababa de mover: ― Más tarde chaval. Primero tuvo que pelear un poco contra Kisuke con golpes de espada y muchísimo Kido ―respondió y tosió un poco―. En una etapa de la batalla logró herirlo, pero Kisuke logró implantarle una especie de mini-bombas, las cuales hicieron otra explosión de gran magnitud, pero aun así, Sosuke salió ileso y completó su primera transformación ―pausó para comer el tofu―. Préstame una hoja y tu bolígrafo chaval ―pidió de manera amable.

El joven eliminó el alfil derecho y le pasó las cosas al anciano. En menos de cinco minutos una imagen monocromática apareció. Era una figura humana, vestida a la usanza de los Arrancares, sólo que con la cabeza totalmente cubierta, a excepción de los ojos, como si su ropa fuera de una sola pieza.

El anciano le acercó el dibujo al mesero: ― Esto chaval ―señaló la imagen con el bolígrafo― es la primera transformación de Sosuke gracias a la Hogyoku ―explicó y tomó el último cuadrito de tofu―. Una especie de crisálida o capullo, con la cual obtuvo resistencia, velocidad y fuerza. Gracias a eso, pudo salir librado de un esfuerzo combinado entre los golpes de Yoruichi y las zanpakuto de Kisuke e Isshin. Los tres dieron una pelea bastante buena, logrando herir a Sosuke, pero él uso una especie de ataque kamikaze, logrando dejar fuera de combate a sus tres rivales ―pausó para comer el tofu y adelantó la torre izquierda.

Dayu eliminó la torre con su alfil izquierdo: ― ¿Y qué pasó después? ―preguntó de forma alentadora.

Tastuán eliminó el alfil derecho del joven con su único alfil: ― Después de derrotar a los tres adultos sufrió la segunda transformación ―le dio un sorbo a su té―. Prestame otra hoja, chaval, por favor y tu bolígrafo.

El joven retrocedió su torre derecha para eliminar el alfil y le pasó las cosas. Como en el primer dibujo del día, el viejo duró muy poco. Ahora, la monocromática imagen que apareció resultó ser Aizen con el mismo traje, sólo que a la altura del cuello lucía roto, además tenía el pelo más largo y los ojos muy oscuros.

El anciano le acercó el dibujo al muchacho: ― Como puedes ver, chaval ―señaló la imagen con el bolígrafo―, esta es la segunda transformación de Sosuke. Si con la primera se había hecho más fuerte, con esta sus habilidades se duplicaron. Al vencer a sus rivales, Gin apareció a su lado. Entonces, Sosuke le ordenó que abriera el Seikaimon para ir la Sociedad de Almas y hacer la Oken ―le dio el último sorbo al té y adelantó un poco la torre derecha.

Dayu movió la reina hacia el lado derecho: ― ¿Entonces Aizen logró dar con Karakura? ―preguntó con curiosidad.

Tastuán adelantó la reina hasta quedar junto al caballo izquierdo del joven: ― Si chaval. Aunque eso ya te lo contaré mañana, debido a que las sorpresas nunca se le dejaron de presentar. Mueve chaval ―le señaló el tablero.

Dayu eliminó la única torre con uno de sus peones.

El viejo miró el tablero, pensativo: ― Bueno, hasta aquí le dejamos por hoy chaval ―dijo, tomando su bastón y levantándose con muchísimo esfuerzo―. Ya está oscuro y me tengo que ir, además dibuja cómo nos quedamos ―le sugirió.

El joven comenzó a dibujar un tablero bastante disparejo y, con pequeñas y feas imágenes, localizó cada pieza donde se habían quedado.

― Listó, señor ―anunció Dayu.

Tastuán asintió y comenzó a desmontar el juego y guardar las piezas en la caja que formó el tablero. Dayu se acercó a ayudarle, a lo cual el hombe agradeció.

― Muy bien chaval, nos vemos mañana ―se despidió, tendiéndole la mano derecha.

Dayu le estrechó la mano: ― De acuerdo, señor Tastuán, hasta mañana.

Con sus característicos pasos lentos, Tastuán y su juego de ajedrez comenzaron a abandonar el restaurante. Cuando se perdió de la vista, Dayu levantó el plato y la taza y los dejó en la ventana de la cocina. A continuación tomó asiento en su mesa y miró el último dibujo de Aizen.

― Vaya, esto si que es cambiar ―dijo para sí mismo―. Antes parecía hombre, ahora parece un poco afeminado ―dejó el dibujo―. Pero aun así, por lo que me contó el señor Tastuán fue alguien muy poderoso. Logró abatir a muchos capitanes y tenientes ―tomó el dibujo del juego de ajedrez―, pero salió mal de esos sucesos, ¿cómo le habrán hecho el jaque mate? ―se preguntó, tomando sus notas y contando los vencidos por Aizen.

Continuará...


Notas del autor

*Para este capítulo tuve que jugar ajedrez solo. Fue un poco raro pero gracioso

*Ofrezco una enorme disculpa por tardar en actualizar. He estado un poco ocupado en la escuela, y para mi es una prioridad. Además de que escribía a un ritmo bastante lento.

*La siguiente actualización será a finales del siguiente mes

Respondiendo a los reviews:

Souji Vizard: Hola. Que bueno que te siga gustado el capítulo. Como verás, he dividido en dos la última parte de la historia y me parece genial que te haya caido bien el personaje de Dayu.

Gracias por leer