¡Hola! Aquí tenéis el 3er capítulo de mi fic. Espero que os guste. Os recuerdo, como siempre, que no tengo beta, por lo que los errores son sólo míos y que Hawaii Five-0 pertenece a CBS Producciones y a sus autores. Tampoco me pertenece "Sexy Eyes" de Dr Hook, pero la he cogido prestada (simplemente me encanta, sobre todo cuando voy conduciendo: Momento McDanno). Sin más, me despido. ¡Muchísimas gracias por leer!
La semana se pasó volando. Cuando Rachel quiso darse cuenta, eran las 16'30h del viernes y fue esa media hora la que más larga se hizo.
A las 16'50h salió del edificio en el que trabajaba y, para su sorpresa, Danny la estaba esperando en la puerta. Había dejado el coche en doble fila, con los cuatro intermitentes puestos, aunque había aparcamiento de sobra, ya que el campus universitario estaba casi vacío los viernes a esa hora.
El chico esbozó una sonrisa al verla. –Inspector Williams-, saludó ella. –Me alegro de verle-.
-Hola, Rachel-, Danny se acercó. -¿Preparada?-.
-Por supuesto-, la chica le guiñó un ojo.
Se montaron en el Volkswagen Polo azul del policía. –No, no. Yo soy el profesor y voy de acompañante. Esto no es una cita, Rachel: Son clases de conducir-, le recordó Danny, al ver que la chica se dirigía decidida al asiento del copiloto. –Pero, si no me has destrozado el coche al final de la práctica quizás te invite a un refresco-.
-Qué simpático…-, murmuró la muchacha intentando no reírse, mientras ocupaba el asiento del conductor. –Bien… ¿Dónde vamos?-.
-No, no, no. Espera. Espera un momento. ¿Tienes prisa?-.
Rachel lo miró desconcertada. –No… No tengo prisa-, contestó.
-De acuerdo, pues, entonces, ponte cómoda: Quítate el abrigo, porque dentro de un rato, cuando la calefacción empiece a funcionar, te va a sobrar, y ajusta el asiento para que los pies te lleguen bien a los pedales, sin que estés encogida…-, explicó Danny. –Está puesto para mí, pero tú eres más alta-.
La muchacha siguió las instrucciones del policía. –Ahora sí-, dijo cuando estuvo preparada.
-Perfecto. Incorpórate a la vía, no te olvides de poner el intermitente, y sal del campus universitario. Vamos a dar una vueltecita por Newark-.
-¿Qué música tienes por ahí?-.
Danny abrió la guantera, buscando algún cassette olvidado. –Hum… Ninguna… La que pongan en la radio…-.
-Está bien…-, la chica sintonizó la FM. –Oh, me gusta esta…-.
I was sittin' all alone
watchin' people get it on
with each other .
They were dancin' cross the floor
turnin' movin' back and forth
they were lovers .
-No, Rachel, por favor…-, protestó Danny. –Esa no: Es infumable-.
One more lonely night for me
I looked up
what did I see:
Sexy Eyes
movin' cross the floor
got me wantin' more
Sexy Eyes.
Sexy Eyes
gettin' down with you
I wanna move with you
Sexy Eyes.
-¡Venga ya! Es pegadiza… Además, si conduzco yo, elijo la música yo-, dijo, a la vez que comenzaba a cantar y se adentraba en la autopista que unía el campus universitario con la ciudad.
I got up and took your hand
and we both began to dance
to the music .
Oooh! Your magic cast it's spell
it didn't take long 'til we fell
and we knew it .
No more lonely night for me
This is how
it's gonna be:
Sexy Eyes
movin' cross the floor
got me wantin' more
Sexy Eyes.
Sexy Eyes
gettin' down with you
I wanna move with you
Sexy Eyes.
H50-H50-H50
Rachel aparcó el coche en la puerta de su casa. –Bueno… Aquí me quedo…-, dijo mirando a Danny. –Muchísimas gracias por la clase… Ha sido… Muy instructiva-.
El muchacho comenzó a reírse. –Reconozco que por un momento he pensado que nos matábamos cuando has adelantado a ese camión…-.
-¡Vamos, Daniel! Solo he pisado un poco el acelerador… 170 km/h no es nada…-, protestó la chica. -No me puedo creer que te dé más miedo montarte conmigo en un coche que enfrentarte a ese montón de criminales… Eso sí que es jugarse la vida…-.
-¡Eh! Yo he dicho que me des miedo conduciendo… Pero, me parece que 170km/h es un poco excesivo para estar de prácticas, ¿no?-.
Rachel suspiró. –Está bien… Tú ganas-, sonrió. -¿Te apetece un refresco?-.
Danny miró su reloj. –Me encantaría, pero entro a trabajar en media hora y tengo que pasarme por mi piso a recoger unas cuantas de cosas…-, dijo con tristeza. –El próximo día, ¿vale?-.
-¿Va a haber próximo día?-.
El policía se quedó descolocado con la pregunta: Él había dado por hecho que sí. –Eh, bueno… Si tú quieres, claro…-.
-¿El viernes a la misma hora?-.
-No, el viernes no puede ser: Tengo turno hasta las 21'00h…-, se quedó pensativo. -Aunque, si te apetece, podemos quedar después de cenar: Te doy una clase por la ciudad de noche y después, te invito a una copa con mis amigos… Apuesto a que aún no conoces a mucha gente por aquí…-.
-Me parece bien-.
-De acuerdo. Hasta el viernes, entonces-, dijo bajándose del coche, para ocupar el asiento del conductor.
-Hasta el viernes-, contestó Rachel, bajándose también del vehículo. Sonrió al encontrarse con el de frente en la acera. –Muchas gracias por el paseo. Eres un profesor estupendo-, le dio un beso en la mejilla y corrió hacia su edificio.
Danny observó cómo la chica entraba en casa y, con una sonrisa, sacó el coche del aparcamiento para dirigirse al trabajo.
