Disclaimer: Elle Lawliet y Beyond Birthday no me pertenecen, ellos son creaciones y por ende propiedad de Tsugumi Ōba, Takeshi Obata y Nisio Isin.

Nota: Vaya, no pensé que fuera a hacer otro capítulo de este fic, pero me comentaron que podría subir más, y me dije "¿Y porque no?" Y bien, estaba inspirada y decidí escribir el siguiente capítulo.

Música: Mi única fuente de inspiración, que le da un ambiente fantasmal y lugubre a todo este fic y probablemente los capítulos por venir

Fantomas - Twin Peaks ( http : / www . youtube . com/ watch?v=Uhy2Y7aSD5g )

Summary: Lo más cercano a quedar en un estado de shock, embriagado por el miedo. De soltar gritos desgarrados pidiendo parar ese enfermizo juego, es lo que Beyond Birthday provoca en la madrugada mientras juega con tu mente...De hecho,no es parecido...¡Es eso!


II

Enigmas de un Monstruo

Un susurro de su parte proporciona un notorio hincapié al voluminoso y casi táctil silencio, que cubría en una delgada manta invisible el cuarto oscuro en el que él dormía, o por lo menos, en el que intentaba reconciliar aunque sea una tercera parte del sueño que no habían presenciado sus ojos por dos días.

Aunque estaba consiente de que la simple idea de añorar algo de sueño, en ese momento era sólo un vago y casi difuminado deseo. L no podría dormir, no esa noche, le sería imposible. Había alguien asechándolo.

En el mismo cuarto, respirando su mismo aire. Y se acercaba.

Bary, Bary.

Escuchaba sus apenas marcados pasos provocando un musitado eco, el leve desgarre de la madera caoba contra sus uñas. Sonreía, sabía que sonreía, pero se contenía la risa amenazante con salir de entre sus labios.

Y Le divertía, le divertía mucho. Y en resultado, él no podría pegar un ojo en toda la noche.

¿Por qué?... ¿Por qué había aceptado? No le había chantajeado, ¿Miedo a que volviera a hacerle daño a Mello o Near? ¿Por quedar bien?

No… Para mantenerlo al margen, si pasaba tiempo con él, a sí fuera en una aberrante compañía tras haber aceptando a dormir en el mismo cuarto con él por una noche, le mantendría satisfecho, y así no haría ninguna…Cosa extraña de las que él hacía.

Si estaba con él, se calmaba, su presencia le gustaba, pero a él sólo le daba escalofríos, el sentimiento no era para nada recíproco. Más bien le hacía sentir ligeros escalofríos. Más en una "pijamada" como esa…

Cucha Cucha.

¿Qué hora sería? ¿Las tres de la mañana?, probablemente. Llevaba varias horas escuchándolo rondar por el cuarto, como a un digno felino en caza. Uno negro. Con extraña mirada y poseyente de un aura que emanaba un marcado estremecimiento en quien lo tuviera cerca.

¿Por qué le gustaba jugar así con la mente?

Si no fuera porque dentro de los parámetros marcados en un límite, le conocía, hace ya mucho habría salido corriendo por la puerta, asegurándose mentalmente en un estado casi rozando el shock, que en cualquier momento saltaría a la cama con él y le clavaría una navaja en la yugular.

¿Era tan difícil quedarse cada quien en su cama y al menos fingir dormir, hasta el amanecer?

Suficiente había tenido ya de su explícito y característico léxico, de su presencia, de su mirada y de lo que a veces inclusive parecían ser insinuaciones cubiertas en una tosca mascara de obscena diversión enfermiza. Y por sobre todo, de sus maliciosas risas mordaces.

Baky, Baky

Ya escucha su voz, estaba cerca, arrastrándose por el suelo, divertido, totalmente divertido de su casi imperceptible miedo y respiración nerviosa. Pero… ¿Quién no se pondría nervioso ante situaciones de ese tipo?

El calibre de su habilidad para someter a las personas a una situación de horror, era única y verdaderamente espeluznante.

¿Desde que ángulo le estaría viendo?

No podía esconderse bajo las cobijas en un inútil y patético intento de escapar de sus excéntricos jueguitos, y la luz proveniente de la delgada cortina que reflejaba a la de la luna, iluminando notoriamente su silueta en un tenue tono de luz, era como una bandera brillante indicando aún más claramente su ubicación.

Para que él pudiera seguir jugando.

¡Bary bary, cucha cucha, baky baky, gokum! ¡Te encontré!

Su voz alterada en un modo de diversión, apenas fue notada por L, cuando al fijarse…

Ya tenía a Beyond Birthday a su lado, mirándole a pocos centímetros de su rostro, con una sonrisa chueca.

Casi parecía…Un monstruo nocturno.


N/A:Esta más corto que el capítulo anterior como habrán notado, pero en esté quería ser precisa y concisa x), en fin... Habrá más, no lo sé, quizá si, quizá no ¿Ustedes que opinan?

¡Gracias por leer!

-Phanny Winkz.

09/Feb/2011