"Lo que me gusta de ti"
Acarició levemente sus cabellos plateados. El pecho del joven subía y bajaba lentamente al ritmo de su respiración acompasada. Besó su frente de forma suave y lo acomodó entre sus brazos. Yukito soltó algún gemido de satisfacción al estar durmiendo, lo que le sacó una sonrisa. Aprovechó el momento en que estaba dormido y escondió su rostro en su cuello.
Inhaló el aroma a manzanas que desprendía el joven y sonrió.
Pagaría lo que fuera por detener el tiempo, tener a Yukito siempre en sus brazos y vivir embriagándose con su aroma a manzanas.
