Los personajes no son de mi autoria.
Capitulo 3: Me gustas.
Los chicos estaban estudiando en la sala mientras yo los observaba desde la mesa principal. La incorporación de Bella al instituto había sido un éxito, era popular, a su manera, tenia varios amigos y mis colegas me hablaban maravillas de ella.
Su mirada se instaló en la mía y me produjo un cosquilleo en el estomago. Me observaba atenta con un gesto sutil de curiosidad, sus orbes chocolate brillaban con una dulzura exquisita y tentadora, Ella se puso de pié y sin dejar de mirarme caminó hacia mí.
- No entiendo – dijo inocente.
- Que cosa? – pregunté en un susurro y con la boca seca.
- Los ejercicios de matemáticas, me ayudas? – preguntó con una sonrisa.
- Yo te ayudaré – intervino Jake.
- Buena idea, tengo que hacer la cena – les comenté a ambos.
Volvieron a la sala mientras yo me refugie en la seguridad de la cocina. Llevaba ya tres semanas aquí y aunque me resistía a creer que una simple niña de 17 años me podía producir algo a cada segundo me demostraba con hechos verídicos que solo intentaba mentirme a mi mismo.
- Ed son las nueve, hoy es martes vuelvo a las once – anuncio Jake.
- No crees que es peligroso que salgas a esta hora? – dije en un intento desesperado para que no me dejara a solas con Bella.
- De que hablas? Hace dos años que entreno a esta hora además Embry vendrá por mi y me trae de regreso.
- Ok…llama cuando llegues al gimnasio.
Jacob salio con su bolso de entrenamiento, miré a Bella y en su cara había una sonrisa maliciosa, me estremecí.
- Emily? – preguntó.
- Tuvo un vuelo nocturno, regresa por la mañana.
- Ah…Oye que opinas sobre que viva aquí? – dijo sentándose en la encimera frente a mi.
- Nada…me parece bien.
- Seguro? Por que siempre me ves de una manera extraña…casi como si mi presencia te molestara.
Deje salir el aire con un suspiro, ella no tenía idea de las extrañas sensaciones que provocaba en mí, esas que yo intentaba eliminar de mi cabeza, pero solo verla ahí mirándome expectante me invitaba a acercarme a sus labios que seguro serían tersos y tibios.
- Estas equivocada, no me molestas en absoluto.
- Mentiroso – dijo apuntándome con su dedo índice.
- No me señales, no sabes nada de mi.
- Por que tu no quieres…que debería saber del misterioso señor Cullen? – preguntó llevándose una mano al mentón.
- Nada soy una persona normal como cualquiera.
- Mmm…no es lo que yo pienso de ti
- Ah si? Y que piensas de mí? – quise saber.
- Que ocultas muchas cosas atrás de esos ojos, pero no puedo saber que es…apuesto que no solo piensas que esta "bien" que me quede aquí.
- Pues tus suposiciones son incorrectas, no oculto nada y no me molesta que estés aquí Bella.
- Me pareces un hombre muy interesante, y quisiera conocerte mas – insistió.
- Lo harás a medida que pase el tiempo…
- A caso yo no te llamo la atención? – preguntó haciendo un puchero.
- Por supuesto – casi reí
- De la buena manera? – preguntó con una sonrisita seductora.
- Si…de la buena manera…pienso que eres una muchachita especial, tengo buenas referencias de ti.
- Si?
- Si, los maestros dicen que eres muy inteligente y participativa en clases…Me pareces audaz y energética.
- Ajam…lo soy – reconoció
- Ok y si quieres seguir en la boca de los demás con buenas referencias mejor ve a terminar tu tarea hasta que la cena este lista.
- Que malo eres – dijo pegándome en el brazo.
Sonreí encantado, su frescura me cautivaba.
- Puedo llamarte Ed?
- No, no me gusta mucho ese apodo – le confesé.
- Como te llamo entonces?
- Edward…
- Que aburrido eres.
- Lo soy – reconocí.
Ella me miro regalándome una enorme sonrisa.
- Crees que si termino la tarea después de la cena podamos ver una película juntos?.
- Mmm…tengo algo de trabajo…
- Por favor – dijo juntando sus manos en suplica.
- Ok, esta bien…
- Sii! Gracias Edward – dijo dándome un abrazo.
Me congelé en mi lugar, no esperaba su cercanía, sentir su cuerpo tan pegado al mío, una descarga eléctrica potente me atravesó y mi cara no lo disimuló.
- Perdón…no debí.
- No importa…ve a terminar la tarea – le pedí.
Luego de la cena nos fuimos a ver la película como habíamos establecido. Nos acomodamos en el sofá. Ella tenía una exquisita sonrisa, parecía feliz.
- Tu eliges que ver.
Escogió un dvd del montón y lo colocó, luego se acomodó de nuevo juntó a mi.
- No crees que es un poco tarde para ver esa? – le sugerí, ver un film de exorcismo en la noche no era lo mas sensato del mundo.
- No, es perfecta – dijo sonriendo.
La película comenzó bien pero a medida que las escenas se ponían mas crudas ella se acurrucaba mas y mas a mi lado, su perfume me embargaba la capacidad de pensar claramente, cada dos por tres pegaba unos chillidos y se cubría los ojos.
- Tal vez deberíamos quitarla – dije.
- No, no ya casi va a terminar.
La quietud volvió con unas cuantas escenas aburridas, Bella descanso su cabeza en mi hombro, pestañaba pesadamente a medida que sus bostezos surgían.
- Bells hora de ir a la cama – le dije.
Ella sonrío y se acurrucó mas a mí.
- Bells suena muy lindo si sale de ti.
No dije nada pues el ensordecedor latido de mi corazón interceptaba con mi habilidad de hablar.
- Gracias por la película Edward.
- De nada…ve a la cama – susurre.
- Me das un beso?
Casi me muero ante esa petición no estaba seguro de que me pedía hasta que ella acerco su mejilla, Le dejé un beso y luego me miró.
- Puedo darte un beso también?
Asentí como bobo, y sentí sus manos posarse en mis hombros, ella dejo un delicado beso en la comisura de mis labios. Mi pulso iba a mil por horas, me quede estático, ella evaluó mi respuesta y volvió a acercarse invadiendo mis labios esta vez, suave y tímida me beso, inexperta debía decir, ella no sabía como hacerlo, pero aun así se aventuró a besarme, cerré mis ojos y la bese ella estaba en cuclillas sobre el sofá, pero la acomodé en mi regazo para tener mejor acceso al infierno de sus labios, su respiración era entrecortada, su mano viajo a mi cabello despeinándolo, me acerco mas a ella.
Nos separamos cuando el aire fue inexistente.
- Es mi primer beso – dijo sonrojada.
Estaba a punto de entrar en un trance, su primer beso, y había dejado que fuera yo?.
- No se besar pero tal vez tu puedas enseñarme – me pidió
- Solo relájate, sigue el movimiento natural, no te apresures – le sugerí, en que demonios estaba pensando?
Me acerqué otra vez y ella aplicó lo que yo acababa de decirle, Me siguió suave y menos temerosa, la bese por unos minutos y percibí su lengua delineando mi labio inferior.
La separé de mi boca y negué con la cabeza aquel era un beso mucho mas intimó y si lo permitía no sabía si mi autocontrol iba a ser suficiente.
Ella me miro sonrojada y de pronto la cruda realidad me golpeó como puño acababa de besar a una adolescente, a la prima de mi esposa.
Jacob Entró disculpándose por no haber llamado, Bella se puso de pié rápidamente y se fue a su cuarto.
- Todo bien por aquí? – preguntó Jake.
Pero yo no podía salir de mi shock aun lo que había hecho era una estupidez de mi parte.
- Hola?
- Disculpa, es que estoy un poco cansado.
Camino a mi habitación pasé por el cuarto de Bella, tuve que luchar con el impulso de tocar a su puerta.
Al día siguiente ella hizo como si nada, Emily ya estaba en casa por fortuna, Bella me ignoró todo el día, el asunto del beso me tenía inquieto. Aproveche cuando Jacob y Emily fueron a la piscina para dirigirme a su cuarto. Di tres golpecitos, y en unos segundos ella apareció tras la puerta, cautelosa.
- Edward – dijo con una sonrisita.
- Bella…debemos hablar.
- Pasa – dijo jalándome de la mano.
- Bella…lo que paso anoche…
- No voy a contárselo a Emily no te preocupes.
- Te lo agradezco…yo no se que me paso…no debí besarte.
- Por que dices eso?
- Por que soy un hombre casado Bella, y tu apenas eres una niña.
- Pero…me gustas – me confeso con sus ojos brillando y sus mejillas sonrojadas.
No esperaba que ella me dijera eso, su confesión acababa de complicar mis pensamientos, tenía la sensación de haber entrado a una especie de mundo paralelo, como rechazar a esta niña que me confesaba algo tan intimo? Como ignorar aquellas sensaciones que ella despertaba?.
- No podemos – insistí usando lo que me quedaba de cordura – créeme me provocas muchas cosas, pero esta mal, eres muy pequeña, yo estoy casado y eres familia de Emily.
- No pretendo que te divorcies de ella Edward, solo siento que la atracción entre nosotros es muy fuerte para ignorarla, me gustas, es la primera vez que siento algo así.
- Bella…
- Por favor no me rechaces.
- No quiero rechazarte pero…
- No lo hagas entonces – dijo enredando su mano en mi nuca y atrayéndome a su boca, cedí, la bese una vez mas, sus labios eran sencillamente deliciosos. Pero mi autocontrol no se rendía. La tome de la cintura y la separé de mí.
- No, no esta bien, solo vine a decirte que lo que pasó no puede volver a suceder – Salí de su cuarto espantado por las dudas que me embargaban, Bella acababa de plantar un dilema en mí, seguía el camino recto o me arrojaba a los brazos de la tentación.
