ANOREXIA
Hinata H./ Sasuke U.
Capítulo 5
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Me siento desnuda, descubierta. Mientras escuchó las quejas de mi padre, no puedo evitar recordar mis días en el parvulario, a la dulce profesora y aquella frase que dirigía a quien luego de hacer una travesura, se lamenta.
"Te lo dije"
Cuando la mirada recriminatoria de mi padre se cruzó con la mía, fruncí los labios, en señal de provocación. Tras ahogar un par de suspiros y asentir con la cabeza mientras, en la oscuridad de la cocina, rodaba los ojos con rebeldía, me retiré. Él gritó un par de palabras que no quise entender y desapareció en la penumbra del angosto pasillo. Esperé un par de segundos, pero el sonido del motor me hizo comprender de que no iba a regresar. Subí las escaleras del segundo piso y mientras mis manos presionaban el barandal, pensé que mi padre no podría estar más en lo cierto.
Abrí la puerta de mi cuarto con una patada mecánica y me encerré. A grandes zanjadas, llegué a mi cama y me recosté de un salto. Era de noche. Sentí mis párpados cansados y en la soledad de mi habitación, me permití llorar recuerdos, ilusiones rotas y verdades hirientes que finalmente cobraron sentido en mí.
Me permito llorar, chillar y lanzar improperios. No hay nadie en casa, y tampoco me importa. Mientras hundo mi cabeza en mis húmedas almohadas, no puedo evitar sentirme como pelusa. Fastidiosa, invisible e irritante pelusa dentro de un ojo que parece atravesarlo todo. Mientras recuerdo pedazos de la reciente disputa, la imagen decepcionada y exaltada de mi padre viene a mi mente.
Las lagrimas manchan mis mangas, mi pecho y mis manos, y yo no tengo la fuerza para detenerlos. No ahora, ni tampoco después.
Lo que me duele no es la cachetada, ni los gritos hirientes ni tampoco su eventual salida. Me duele la verdad de sus palabras, tan reales que atraviesan mi conciencia como pinchazos que calan hondo, como si fueran hechos únicamente para dañar y herir.
Observó la caja de muñeca de mi cómoda, y con movimientos mecánicos, destapo su interior. Lo he hecho tantas veces que se ha vuelto común y rutinario. Tanto que me asusta cada vez que veo la sangre escurrir por mis manos y luego, recuerdo que es la mía y dejo de sentir miedo.
con los ojos cerrados, mis manos acarician la nueva herida. Esta vez, tiene forma de púas. Sonrió en mi desolación al compararlo con el cabello de Sasuke. Antes de perder la conciencia, pienso en lo horrible que sería si algún día se enterase de estas marcas. Y finalmente, sentí pánico.
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"Sa-Sasuke"
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— ¿Hinata? —Sasuke apenas boquea un par de veces y luego, silencio.
La mencionada observa la confundida expresión de su compañero con ternura. En su sorpresa, Sasuke observa como el contorno de sus labios se curvea, pero no hay sonrojos, no hay sonrisas.
—Lamento haber faltado estos días Sasuke—kun. —Ella baja la cabeza avergonzada. Los colores aun no vuelven a ella como el Uchiha recuerda. Tartamudea un par de palabras más y nuevamente silencio.
—Quiero que me digas que está pasando —su voz suena preocupada y demandante. El Uchiha no sabe desde cuando siente un cosquilleo en sus entrañas cada vez que la ve, la recuerda o la escucha. Es un cosquilleo parecido a cuando sientes que algo anda mal pero no sabes que hacer. Frustración
—Sa-Sasuke...—
—Dímelo Hinata. —Con estas palabras, Sasuke ha dejado en claro lo poco que le interesa la absurda tarea de Kurenai, la presión de su profesorado y las burlas de sus compañeros con respecto a la pequeña figura que asemeja una aparición fantasmal de sus memorias.
Ahí, parados en el umbral de la puerta, Sasuke observa por primera vez las lagrimas resbalar por las pálidas mejillas de la joven que en los últimos días ha causado revuelo en el colegio por su inesperada desaparición e infructuosa búsqueda.
—So-solo quería entregarte tu... tu paraguas —y su susurro fue lo más estremecedor que había escuchado aquella tarde. Mucho más que los gritos de las porristas, del entrenador y Naruto juntos.
No lo piensa mucho. Empuja a Hinata a su departamento y cierra la puerta. Le ofrece sentarse en el sofá mientras él va a la cocina a prepararle un té. Por la ventana encima del fregadero, observa el cielo oscurecerse y que empañan con gotas constantes él recién limpiado vidrio.
—No quise escapar —susurra nuevamente mientras el Uchiha le ofrece la humeante taza.
—Me lo suponía. Pero lo hiciste —responde con cierta severidad. Hinata entierra sus manos en el cojín. Su cuerpo tiembla y él piensa que puede tener hipotermia.
—Lo sé... y lo lament-lamento. —Se frota los ojos con la manga de su camisa de hospital. Sasuke odia esa vestimenta, le trae malos recuerdos. Se levanta y se retira por unos momentos. Hinata piensa que ha hecho algo mal y se recrimina.
—Ponte esto. —Y tras un par de minutos, Sasuke aparece. Lleva en una de sus manos una camisa azul oscuro y un suéter a rayas blanco. Lo tira sin cuidado y Hinata alza las manos para atraparlo. —Puedes cambiarte en el baño del pasillo
—¿Por-por qué?
—No me gusta.
Y todo quedo en silencio.
Cuando estaba a punto de despedir a Hinata, seguía lloviendo. Sus ojos seguían hinchados. Ella ya no lloraba, pero aun tenía marcas húmedas en sus mejillas.
Con cierta vacilación, alzó su mano y limpió estos rastros con rapidez. Ninguno dijo nada. No era necesario, supuso. No pudo evitar sonreír cuando observó con sorpresa, como los pómulos de Hinata se coloreaban de un bonito color rosa.
Sin embargo, al ver la camioneta negra estacionada en el filo de la entrada, despertó de sus ensoñaciones. Separó el contacto y cerró la puerta. Escuchó como los pasos de ella se alejaban. Por la empañada ventana, observó la figura de un hombre en traje negro, con la mirada fija en él y luego, en la de Hinata.
Era su padre, lo sabía. Y desde ese momento, Sasuke supo que se estaba metiendo en las fosas del lobo.
HELOOU
me demoré... ¿2 semanas? creo.
La verdad, no sabía como comenzar este capítulo, pero debido a una reciente experiencia(disputapeleawey) que tuve, me puse a reflexionar. Me desfogue con este capítulo, lo admito. Ojalá le halla dado un dramatismo no tan exagerado (estabamalmalmal). Lamento si hay partes inconclusas o que no se llegaron a entender, lo explicaré en el próximo capítulo. Por cierto, con lo de "escapar" ¿Se entendió?, pues se refiere a que Hinata escapó del hospital aparentemente para devolverle su paraguas a Sasuke (owyraroalavez)
Falta poquito para el final :c
Ojalá les halla gustado este capítulo, besos.
¡Cuídense Ladies! y gentlemans si los hay eh.
