Bueno como dije voy a estar actualizando lo más rápido posible aunque la verdad no lo lograre porque la escuela me está consumiendo y ahora creo que ya me fregué XD
El sol ya se había ocultado dejando atrás el día para dejar que la Luna y las estrellas adornaran al firmamento. Y en la tierra por un sendero se distingue aun con la falta de luz a un majestuoso carruaje siendo el dueño de este el país de la pasión acompañado por su colonia. En unos instantes llegarían a casa después de haber asistido a una de las famosas fiestas de Francia el mejor amigo del mayor en el viejo continente.
-Fusososo Ale-chan te ves muy linda deberías dejar que tu hermano mayor te compre más vestidos de esta clase- decía el castaño de ojos verdes.
-Pero son incomodos y yo no le veo la diferencia- y al instante de terminar fijo su mirada en aquella esfera de luz que la hipnotizaba.
-¡De que hablas, si hay una gran diferencia entre ellos! Creo que lo mejor sería dejarte un día con Francis porque con Emma ya me di cuenta que en vez de instruirte te consiente- afirmaba moviendo la cabeza de arriba hacia abajo y su mano posicionada en su mentón.
-¿Con Francis…Francia de ojos azules y melena güera?- mencionaba con la esperanza de que no fuera cierto lo que acababa de escuchar.
-¡Claro que sí!-
-Es que no se, me agrada el tío Francis pero siento que no conoce lo que es el espacio personal-
-Pero de que estas hablando jajajaja, mira ya llegamos- enseguida se levantó y bajo para darse media vuelta y extenderle la mano a la joven para que bajara también.
La casa de la colonia era de gran tamaño y de gran belleza siendo adornada por la flora que la rodeaba y el mar al lado suyo, rodeada de una gran barrera de protección siendo que esta es únicamente de día de campo y no la principal. Alejandra estaba ya muy cansada de aquel largo viaje y lo único que se le ocurrió era ir directo a la cama. Esto no paso por desapercibido por el mayor y le fue confirmado cuando escucho a la menor decírselo.
Ya había pasado una hora desde que la joven que era su hermanita había subido y aunque no estuviera ahí la tenía muy presente en su mente. No recordaba cuando había comenzado a sentir eso por ella y ya no lo podía negar, la realidad lo dejaba en descubierto porque casi prácticamente la tenía encerrada en una jaula como a un pájaro el cual solo él podía observar.
Cuando se dio cuenta ya estaba enfrente de la puerta de la habitación de su querida Ale, sin dudar le dio vuelta al picaporte y empujo la gran tabla de madera para poder pasar. El cuarto era espacioso, con unas bellas cortinas hacían conjunto con el gran ventanal a un lado había un escritorio y a la dirección contraria la cama.
Ahora la tenía enfrente de él, tan calmada y serene que no se parecía a la chica valiente y contestona con la cual solía lidiar. Se acercó a la enorme cama y se subió para poder quedar encima de ella, tanto era aquel deseo que hizo desaparecer aquella distancia para poder depositar sus labios en los de ella. Eran suaves y de él se desprendían los sabores un rico chocolate acompañado de picor. Al separarse y volver a depositar su mirada en ella vio que esos delicados labios se tornaban a un rojo que los volvía mas apetitosos que la vez anterior. Tanta era la distracción que la belleza de la joven causaba en el que no se percató que su querida "Nueva España" había despertado y lo veía buscando alguna explicación de porqué estaba encima de ella.
-Hermano ¿Qué pasa?-
-Uhh- fue lo único que salió de sus labios para volver a la realidad, y sin pensarlo soltó una pequeña risa ya que de verdad hoy había estado muy metido en su mundo. Pero eso le pareció todo lo contraria a la acompañante que tenía en la habitación.
-¿Estas bien? ¡Hey! Hazme caso, me estas preocupando- le replicaba mientras lo sacudía, lo que su fuerza le permitía para no llegar a lastimar al mayor. Al terminar Alejandra de decir la última palabra fue atrapada en un abrazo tierno y cálido.
-Dime Ale ¿Te gusta alguien?- termino para después enfatizar más el abrazo.
-Ehhh y eso que tiene que ver con lo que pregunte hehehe- termino para ocultar su vista en el pecho del mayor.
Al escuchar las palabras de la morena se le dibujo una sonrisa al ver la inocencia que aún conservaba la joven. – Solo quería saber- dijo para después elevar con sus manos el rostro de Ale y sin permiso alguno depositar un dulce y tierno beso. –Dime ¿Te gusto?- pregunto al mismo tiempo que acariciaba la mejilla, la cual estaba adornada de un color carmín.
-España… yo…- no podía ni siquiera formar una frase maldita sea, sin darle tiempo de recapacitar el mayor ya la tenía bajo su control en un beso que se trasladó de la boca al cuello. Aquellas caricias que el español le hacía le causaban una sensación nueva para ella pero que le gustaba… ¡BOOM! Fue lo único que se escuchaba en el exterior y sin previo aviso el mayor ya se encontraba con su ropa de guerra y su fiel hacha.
-Alejandra quédate aquí y no salga bajo ninguna circunstancia- dijo mientras que revisaba los últimos detalles antes de partir.
-Pero Antonio- dijo al bajar ambos por las grandes escaleras.
-¡No! Entiende no quiero que te pase algo- finalizo para después subirse en su caballo y dirigirse a la batalla de seguro con los asquerosos piratas ingleses aunque podrían ser franceses o holandeses.
-Pero al final siempre sales herido tu- se decía prácticamente a sí misma en aquel lugar vacío, de repente algo la sujeto de la cintura y puso un suave pañuelo en su nariz y boca, de inmediato empezó a forcejar pero su cuerpo no estaba bien y poco a poco la energía en ella la abandonaba para caer inconsciente.
Era suave muy suave y sentía un movimiento como si la estuvieran meciendo como a una bebe, se sentía tan reconfortante que no quería abrir los ojos pero un sonido de una puerta que se abría y cerraba acompañado de unos pasos la hizo ponerse en guardia, al escuchar lo mismo pero que le confirmaba que ahora se encontraba sola se levantó y sus ojos le decían que lo más probable es que ya no se encontrara en sus tierras. Lo que veía era un bello camarote de un gran barco tal como el de Antonia le había mostrado pero a la vez tan diferente, mientras que en el de su hermano mayor resaltaba el rojo aquí era el azul, en el primero resaltaba el olor a canela en este era a mente y muchas más cosas pero lo que le llamo más la atención fue un enorme mapa, tan solo era una ilustración pero para ella era algo que no había visto y empezaba a conocer. Algo que odiaba era que Antonio la sobreprotegía de todo ni que fuera de cristal, ella se sabía defender perfectamente pero al parecer eso no cambiaba la forma de pensar del español por más que se lo mencionara, lo único que ganaba era que este se enoja y pasaran cosas malas. – ¡No te pongas así, sabes que es mejor olvidar ese tipo de situaciones y ver hacia el futuro!- se decía a sí misma para después ir al "famoso balcón" que todo barco posee en el cuarto del capitán. Al estar en él, el barco dio una fuerte sacudida que la tomo desprevenida, lo más lógico que hizo su cuerpo por reflejo fue tomar con las manos el borde del balcón quedando colgando de este, ella pensó que reincorporarse sería fácil pero al provocarse otra sacudida quedo con una sola mano para seguir adherida por así decirlo. Ya está segura que hoy seria comida de peces al venir una última embestida que logro que su mano no aguantara más y se soltara provocando que cerrara los ojos y que solo pudiera sentir el vil golpe contra el agua salada.
Sin saber quién ni como sintió una punzada en el brazo a causa de que alguien la sostenía. –Are you fine?- fue lo siguiente que escucha al ya estar de nuevo en el gran navío lo primero que hizo fue abrazar aquel que la había salvado para terminar con la cabeza. Cuando por fin se recuperó del susto que se había llevado levanto la visto y vio unas cejas de gusano azotador güeras y al entender quién eres se alejó de este a la máxima velocidad que podía para gritarle -¿Qué haces aquí?- frunciendo la frente.
-Thanks you so much for rescue me, es lo mínimo que podrías decir- dijo soltando su tan gran famoso sarcasmo mientras se levantaba.
-Bueno si… gracias… pero contéstame ¿Porque estoy aquí? y Antonio, si lo lastimaste te juro que me las vas a pagar- amenazo al mayor mientras se acercaba a él y lo apuntaba con el dedo.
-¿Y si lo lastime qué?- le respondió empujándola a la pared mientras que agarraba ambas manos y las levanta para que no pudiera quitarlo.
-¡Maldito pirata barbaján, suéltame!- resistencia y patadas era lo que acompañaban a los gritos de la joven.
-En primera no quiero y en segunda ten en cuenta que ya no estás en tu casa ahora estas en un lugar que no conocías y si te bajas de él estarás sola en el gran océano y en tercera aquí el que da órdenes soy yo, You understand my Little lady?- soltó a la chica y se quedó viendo que lo único que hacía era dejarse caer para llegar al piso, al verla ahí estaba tan indefensa, tan linda, tan deseable que para rematar se acomodó la misma altura para agarrarle el mentón con una mano y ver sus ojos directamente. Al ver que la chica que le negaba ver sus ojos negros como la noche hizo que en sus labios se dibujara una sonrisa.
-Nueva España look at me- al ver que no había reacción trato de nuevo. –Alejandra, Ale- y por no visto la joven sí que era terca y por esta vez olvidaría que odia al fantoche francés y usaría una de esas técnicas que usaba con las pobres demás que tenía el infortunio de toparse con él, claro está que nunca nadie lo sabría. Y sin que la novohispana se lo esperara le dio un delicado beso que duro unos dos minutos como máximo logrando que por fin le dirigiese la mirada y como extra un sonrojo en las mejillas de esta.
-Así calmada te ves muy linda, pero solo te digo que estarás aquí en mi camarote mientras estés en mi barco- se levantó para dejar a la joven que con antemano había rechazado su ayuda para levantarse por lo tanto se fue directo hacia la puerta. – Y por el tonto de España déjame decirte que no se nada, aquel que ataco tus puertos fue Holanda y yo que pasaba por ahí decidí que le dejaría hacer el trabajo sucio- y sin dejar que la chica le respondiera salió para terminar azotando la puerta. – ¡Ustedes escorias de pacotilla empiecen a trabajar bloody hell!- ordeno el capitán a sus subordinados y seguir con el rumbo que tenían.
Bueno eso es todo espero que les guste y tratare de actualizar rápido ya que estoy de vacaciones ya y les deseo un ¡Feliz todo! Y si alguien me podría decir cómo le hago para poner una encuesta en mi perfil si sería tan amable plz.
