Disclaimer: "Pokémon" es propiedad de Nintendo, "Pokémon Special" es propiedad de "Hidenori Kusaka y Yamamoto Satoshi".
Aviso: Este fic está hecho en conjunto con mi amigo Red20 (quien no tiene cuenta aquí, pero publica fics en los foros de Zona safari, Alianza Pokémon, etc) , él escribirá un capítulo y yo otro. Este capítulo fue escrito por él :3
Nota de Red20: Lamento mi tardanza con continuar este fic, pero como habrán visto, he tenido que hacer muchos trabajos de fics y la Universidad me quita el tiempo, pero eso no deja de lado que continuara con este trabajo colectivo con mi linda kouhai. Disfrutenlo
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Capítulo 01
"Ocultando la imagen en lo salvaje"
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Después de ser perseguido por su propio padre, el chico coordinador de Goldenrod City con la máxima velocidad que sus zapatillas que había recibido de su progenitor con cariño para empezar su aventura, ahora solo le servían para no morir, pues ahora ni ese pequeño resto de cariño sentía hacía él, sino todo lo contrario porque ahora él quería matarle, ahora solo podía verse detrás de él una estela de luz, corriendo como un Jolteon siendo perseguido por un súper Snorlax carnívoro -si es que llegaran a tener ese tipo de velocidad o existir alguno que supere los 10 km/h- y lo único que se le venía a la mente era... Pedir ayuda a su mejor amiga —y amor de toda la vida aunque lo niegue con amnesia— para que pudiera ayudarle a salir de aquel embrollo que él mismo se metió por darse gusto en disfrazar al equipo de su padre a su manera. Aunque sabía que de todo podría pasarle con pedirle un favor a ella, lo primero que se le vino a la mente es que ella se burlaría de él, por el hecho de hacer del equipo de su padre de un intimidante equipo de tipos normales… a un circo de Pokémon de tipo normales, aparte de que esperaba escuchar la frase "Te lo dije" muy zumbante en su mente, al igual que sus chillona risita acompañando esas palabras. Pero ahora no podía ponerse a discutir consigo mismo por una situación tan trivial, tenía que salir de ahí con vida antes de desaparecer de la faz de la tierra o peor aún, asistir a ese colegio militar al que su padre quería enviarlo, por culpa de ese maldito folleto del cual no se deshizo cuando tuvo la oportunidad.
—Ahora no es tiempo de pensar en eso, tengo que buscar a Sapphire —se regañó Ruby a sí, mismo mientras seguía su carrera hasta la base de la nombrada.
Después de correr en un tiempo récord desde su casa hasta la base de Sapphire en menos de 2 minutos, lo que normalmente le hubiera costado unos 10 de tan solo correr de forma normal, entró a tirarse sobre los cojines que había ahí por inercia, ya que no podía desacelerar su carrera pues estaba totalmente urgido de ayuda de ella.
—¡¿Pero qué fue eso?! —Exclamó una joven castaña, quien se despertó de la siesta que tenía dentro de aquella cueva—. ¿Entró otro Linoone a la base secreta corriendo como siempre? —Se preguntó ella, mientras daba varios saltos al lugar donde se produjo aquél ruido.
Mientras se acercaba sigilosamente al lugar de los hechos, donde todos los cojines y muñecos Pokémon con los cuales el coordinador había adornado el lugar, pudo ella sentir con su súper habilidosa nariz el olor del intruso a su cueva. Pero podía sentir algo más que impregnaba el cuerpo del invitado, algo que solo le hacía sonreír abiertamente mientras daba pequeñas risitas al acercarse en cuclillas cerca de él.
—Oh, Ruby. ¿Eras tú? Parece que te encontraste a un Duskull en tu camino por estar así de asustado —dijo ella muy risueña, al ver a Ruby temblar y respirar agitadamente.
En realidad, Ruby sí tenía temor en su cuerpo, pero eso era muy aparte, ya que no sentía miedo por un simple Duskull, sino que era la reacción que tuvo al ver el rostro enfurecido de su progenitor con aquél volante de escuela militarizada. Pero contarle lo sucedido a Sapphire daría más de que reírse ella de él. Así que aspiró profundamente, para luego levantarse y sentarse en posición de loto para comenzar a narrar su infortunio.
—No Sapphire, no fue un Duskull. Es mi padre quien causó esto —le respondió con un tono serio, mientras cerraba los ojos, buscando como continuar su historia.
—¿Tu padre? ¿Y ahora qué hiciste? ¿Trataste de irte de la casa nuevamente, sin decirle a nadie, para ganar esos ridículos concursos como cuando…? —Sapphire tragó saliva, por lo siguiente que iba a decir.
Ella podía sentir sus mejillas arderle por la metida de pata que había hecho. Recordar la primera vez que se encontraron después de tanto tiempo de cuando eran pequeños, hacía que sintiera muchos Beautifly volando en su estómago. Solo eso había bastado para llamar la atención del chico de ojos rojos.
—¿Cuando qué…? ¿Sapphire? —Preguntó él nuevamente, mientras se acercaba con una sonrisa en su rostro.
—C-Cállate, idiota. Aún no me respondes —le dijo en un arrebato furioso, mientras le daba un golpe en el hombro al chico para cambiar rápidamente del tema—. ¿Qué fue lo que le hiciste a tu padre, para andarte persiguiendo de muerte?
—Ehm… Yo no dije que fuera de muerte —murmuró él seriamente y ofendido por la respuesta de Sapphire.
—Como sea, escucho que está como a tres minutos de llegar aquí… así que cuenta rápido.
—¡¿A TRES MINUTOS DE LLEGAR?! —Preguntó el chico de Goldenrod City, con mucha exageración por aquél comentario.
—Sí, así que dímelo ya —exigió una furiosa Sapphire, aunque internamente sentía interés de cómo se burlaría de él esta vez.
—B-Bueno… Norman quiere mandarme a un colegio militar solo por… —Ruby calló por unos segundos y trató de idear algo—. "¿Y ahora cómo le digo esto? Es despistada y salvaje, se tragaría cualquier cosa… ¿No es así?"
Ruby siguió debatiendo consigo mismo, mientras veía por la salida de la cueva en caso de que su padre entrara ahí para jalarlo de las piernas y llevárselo a rastras hacía la ventanilla de inscripción militar, así también como enviarlo todo amarrado para que le dieran su corte militar, y ver si así se le quitaba lo fashion. Todas esas ideas que pasaban en su cabeza lo hicieron reaccionar y darle una patética excusa de lo que pasó ahí.
—Solo porque encontró… Vestuarios que le estaba preparando a su equipo de gimnasio. ¡Pero no se los he puesto, eh! —Gritó él de inmediato lo último de forma muy alarmada, pues sabía que iba a estar indagando sobre las ropas para el Team de Norman.
—Huh… ¿Sabes que tu padre no es como tú, verdad? —Le respondió en un tono serio y neutro, mientras sus facciones mostraban total decepción del chico.
—Pero claro que lo sé. Es solo que… se veían desaliñados y sucios. Por lo que quería hacerle un favor a mi padre —respondió en un murmullo bajando la voz gradualmente.
Pronto recibió una palmadita en la espalda por parte de Sapphire, quien le dedicó una pequeña sonrisa para mostrarle un gesto de confianza, dejándole en claro que podía contar con ella en lo que fuera. Aún si es que fuera algo que el chico fashionista hubiera hecho sin pensarlo bien.
—Ruby, no permitiré que Norman te encuentre, sabes que cuentas conmigo en todo lo que ocurra —le dijo ella con una gran sonrisa, sin quitar su mano de su hombro—. Pero ahora tenemos menos de un minuto para ocultarte y ya está muy cerca.
—¿Alguna idea? —Preguntó con un gesto serio, mientras se levantaba de su lugar.
—Pues solo se me ocurre que te ocultes bajo… esas cosas —le dijo con algo de disgusto, mientras apuntaba a los peluches.
Aunque ella lo negara, esos peluches le parecían lo más tierno del mundo. Solo que no aceptaría eso frente a Ruby, hasta que él le dijera sobre lo que recordaba en la Isla Espejismo (cosa que todos sabemos que ninguno haría). Pero eso es punto y aparte, ahora lo que más le importaba era que no alejaran a Ruby de ella, y de ser necesario… ¡se inscribiría al mismo colegio militar con él, para hacer de las suyas!
—¡Oye! No les digas así. Son muy lindos muñecos que compré, para hacer más lindo este lugar —Ruby volvía a quejarse de lo poco sensible que era ella, con las cosas lindas hasta que ella soltó un grito para llamar su atención.
—¡Ruby! Olvídate de eso ahora, que es el motivo por el cual tu padre quiere mandarte a ese estúpido colegio militar —Sapphire tenía razón, no podía perder el tiempo discutiendo por tonterías.
—Bueno, bueno. Pero no creo que sean muy útiles. Seguro mi papá los quemará por mis gustos —se quejó él, mientras buscaba con la mirada otro lugar para ocultarse—. "Los muñecos parecían ser buena opción. ¡Pero no sirven!" —Se dijo a sí mismo, mientras comenzaba a crear un plan dentro de su mente—. "¿La casa de campaña? Menos, ese sería el primer lugar donde me buscaría. Vamos Ruby, piensa en algo. Eres más listo que él. Solo busca la manera de huir… ¡Eso es~!"
Ruby se sentía orgulloso de sí mismo, cuando recordó cómo había escapado de su casa, pero aún así tuvo el inconveniente de encontrarse con el padre de Sapphire. De ahí había encontrado a Sapphire por primera vez desde su viaje y ella estaba envuelta en hojas. Eso era lo que necesitaba, cambiar de roles con Sapphire y eso era el mejor disfraz.
—Sapphire. Necesito de tus ropas —pidió él seriamente, mientras extendía firmemente su palma a los ojos de ella.
La chica salvaje por el contrario de sentirse a gusto con la idea, solo retrocedió un paso para luego pegar un grito del miedo que eso convenía al tratar de rearmar la información recibida.
—¡¿QUÉEE?! Tan rápido y te volverás… Te volverás… ¿Gay? —Preguntó ella con miedo y con pequeñas lágrimas de desilusión brotando de sus ojos.
—¿¡Qué!? ¡No! —Le regañó Ruby de inmediato, por tan temible malentendido que dio ella por su idea—. Me refiero a tus otras ropas, el traje de hojas que tenías puesto, cuando nos encontramos por primera vez dentro de la cueva y con el que me salvaste.
—Aaah, por ahí debiste de haber empezado. Ya me habías espantando —dijo ella en un tono más relajado, dando un pequeño suspiro de alivio, pues por poco pensaba que sus intentos de hacerle recordar lo sucedido en esas islas serían en vano.
—Hum... Y dime Sapphire. ¿Sería tan malo que yo fuera gay? —Preguntó Ruby con una gran sonrisa pícara en su rostro, imaginando la respuesta que ella le daría.
Estaba muy claro que el rostro de Sapphire se volvería de un simple rojo a uno intenso. Y Ruby sabía lo que ella sentiría por él, si es que se le ocurría cambiar sus gustos por el mismo género. Aunque molestarla durante el trágico momento que estaba pasando era, lo mejor que se le ocurría para sentirse más calmado antes que su padre se apareciera por ahí.
—C-Claro que… —Sapphire dudó en responderle, pues demostraría sus sentimientos hacía él, por lo que giró su rostro tratando de cambiar el tema—. Mejor olvídalo. Tenemos que hacerte ese traje para que tu padre no te encuentre.
—Bien, bien —le respondió sonriente, asintiendo repetidas veces, pues la había dejado más roja de lo que tenía planeado.
En un par de minutos Sapphire ya había cubierto a Ruby en una gran cantidad de hojas con algo de lodo, y aunque a Ruby le detestaba la idea de ensuciar su ropa debajo de aquél traje que era de la chica salvaje, no le quedó de otra que aguantarse las ganas de regurgitar lo que tenía en el estómago y tragarse el poco orgullo que tenía, por salvar su pellejo de ir a la militarizada por órdenes de su "querido" progenitor. Y tal parecía que la suerte estaba de su lado, pues en el momento justo en que Sapphire se había ido a ocultar más adentro de las cuevas de su base secreta, su padre había aparecido dentro de la base y se encontraba parado frente a él. Ruby solo oraba a Arceus para que su padre no se diera cuenta de la farsa que estaba armando enfrente de él.
—Hum… Ese mocoso… —murmuró molesto Norman, al no ver dentro del lugar a su único primogénito—. ¡Sapphire!
Norman le gritó de inmediato al "monstruo de hojas", anteriormente conocido como Sapphire, ahora conocido como Ruby, dejando al chico bajo las hojas atónito porque su plan hubiera resultado. Pero… ¿Por cuánto tiempo podría seguir ocultando su farsa?
—Dime. ¿Has visto al idiota de mi hijo? —Preguntó de inmediato en tono firme, mientras mantenía esa mirada fría y hereditaria sobre el falso Sapphire.
—"¿Cómo que idiota?" —Se quejó ofendido Ruby internamente, para luego negar con su cabeza.
—En serio… no sé qué le ves a mi hijo… si es que es tan... ¡Agh! —Norman sentía ganas de gritar de ira, pero le parecía mejor investigar la base secreta, si es que su hijo se había ocultado en el interior de ésta.
—"¡Óyeme! ¿¡Pero qué dices!? ¡Está claro que ella ve más cosas en mí, de lo que tú solo ves en mí!" —Ruby volvió a regañar a su padre internamente por tal comentario.
—Ojalá mi hijo aprendiera algo de ti... —murmuró seriamente su padre, sin darse cuenta del extraño "baile de odio" que hacía el "monstruo de hojas" detrás de él, por cada pisotón que pegaba al suelo—. Se nota que ese idiota se encargó de dejar horrible ésta cueva.
—"¡Horrible tu abuela…!" —Ruby volvió a insultar a su padre internamente, hasta darse cuenta de lo que dijo—. "¡Oh, esperen! Estoy ofendiendo a mi propia bisabuela. Éste… ¡Horrible tu gimnasio! Sí eso sí está mejor~" —se dijo en tono orgulloso, mientras asentía involuntariamente su cabeza.
—Que bueno que estás a favor conmigo —le dijo Norman con un tono más tranquilo, al darse cuenta de aquella afirmación involuntaria por parte del "monstruo de hojas"—. Mejor iré a buscarlo más a dentro de ésta cueva. Tú quédate aquí, a ver si no ves a mi hijo y lo detienes. ¿Está claro?
Ruby solo volvió a afirmar con su cabeza, esta vez más sensato de sus actos, viendo desaparecer a su padre dentro del laberinto de cuevas que solo Sapphire conocía.
—Bueno. Ahora sí podré irme de aquí —dijo en un susurro Ruby, con una gran sonrisa, mientras se quitaba el disfraz del monstruo de pantano que tenía puesto.
—Sip, es cierto. Ya puedes largarte de aquí —le afirmó una voz algo chillona, que se encontraba a su lado.
—¿S-Sapphire? ¿C-Cuándo llegaste? —Preguntó Ruby tartamudeando, por el susto que le dio.
—No mucho, pero será mejor que te vayas de aquí, antes que tu padre se de cuenta de tu jugarreta —le respondió Sapphire, aún con un tono preocupado.
—Es cierto, pero antes de irme… ¿Me podrías dar un besito de despedida~? —Ésta vez Ruby se veía muy seguro con la idea.
—S-S… ¡No seas idiota! ¡Mejor vete ya! —Le gritó Sapphire muy sonrojada, mientras cerraba sus ojos, dándole un puñetazo a Ruby. Lo cual lo sacó volando de su vista fuera de su base secreta—. Oh… Creo que se me pasó la mano —murmuró la chica salvaje, al no ver a la persona que según protegía desaparecer de su vista.
Pero al ya no encontrar con su potente vista a Ruby por los alrededores del bosque selvático que rodeaba Little Root Town, una voz llena de cólera la sacó de sus pensamientos y de su búsqueda del chico fashionista.
—Sapphire… ¿Dónde está mi hijo? —Norman preguntó en un murmullo lleno de odio a Sapphire por aquella jugarreta.
—A-ah… Norman. Que gusto verlo por mi base secreta~ Y pues yo apenas vengo llegando, jeje —le respondió Sapphire, con una pequeña risita falsa mientras veía con temor a Norman.
—Hum, ese idiota… es más listo de lo que pensaba —comentó el padre de Ruby, cruzándose de brazos.
—Oiga, Norman. ¿Para qué busca a Ruby? —Inquirió ella, intentando darle tiempo a Ruby de su "escapada rápida" de la base secreta.
—No es nada. Solo lo enviaré a la escuela militar, por disfrazar a mis Pokémon como si fueran payasos —respondió más molesto que nunca, al recordar aquella escena.
—"Así que eso fue lo que hizo… ¡Maldito mentiroso!" —Se quejó Sapphire internamente de Ruby, molesta por la mentira que le dijo—. ¿Y por qué a la escuela militar? —Preguntó ella nuevamente, con un tono preocupado.
—Eso es para que se le quiten esos ridículos gustos que tiene —volvió a responderle, con ese tono lleno de ira hacia su propio hijo.
—Oh, bueno, pero no es tan malo. Yo digo que no se vieron tan mal —le dijo ella, intentando sonar firme y darle la razón a Ruby.
—¡¿Que no se vieron tan mal?! ¡Sapphire! ¿¡Pero qué te ha hecho mi hijo!? —Le preguntó molesto por aquella respuesta que le dio, ahora estaba preocupado de que los gustos de su hijo fueran contagiosos.
Sapphire en realidad no sabía por qué el líder de gimnasio se enojaba tanto. Sí, a ella también le molestaba que Ruby tuviera esos gustos, pero en realidad no era nada malo. A ella le gustaba la ropa que él le hacía… ¡Bueno, bueno, suficiente! Como ya le había dado mucha ventaja a ese chico que ni le interesaba… demasiado… luego de debatir consigo misma, Sapphire le dio unas palmaditas a Norman en la espalda y trató de hacerlo reaccionar, diciéndole que el chico fashionista no le había hecho nada. Añadiendo que no debió haber sido tan malo, así como que dejara de gritar en su base secreta, ya que podría atraer a los Seviper salvajes al interior de ésta y que era un lío sacarlos de allí, todo eso lo pidió ella de forma molesta, mientras lo empujaba afuera de su base.
—Es cierto. Tengo que buscarlo. Ese idiota no se salvará de su destino —y dicho esto, Norman desapareció de la vista de la chica de ojos azulados.
—Uff… Solo espero que no te encuentre, Ruby —dijo Sapphire en un suspiro aliviado, mientras se tiraba en un sentón hacía el sucio suelo de su cueva.
Mientras ella veía al ocaso en el cielo, se preguntaba internamente a dónde pudo haber parado Ruby con el golpe que le había acomodado. ¿Cuál sería su siguiente destino? ¿Se salvaría de no ser atrapado por Norman? Esas dudas solo la molestaban y quería evitar pensar en él por un tiempo. Pero sabía que eso solo era el inicio de una situación muy complicada y que era su deber dar aviso a todos sus compañeros Dex-holders, como buena amiga que era de Ruby, para que pudieran ocultarlo de Norman, hasta que después de cierto tiempo al líder de gimnasio de tipo normal se le olvidara esa idea de llevarlo a la escuela militar.
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Continuará…
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Espero les haya gustado el capítulo de hoy.
Si así fue... Dejen Reviews, please ;3
¡NOS VEMOS!
