Título original: "Sette Fiamme Mondiale"
Autor: Oozora no Hono
Traductor: Una maleta llena de historias
N/T.: No me ha dado tiempo a revisar el capítulo, así que si veis cualquier error no dudéis en decirlo, ¡gracias!
Capítulo 2: El Corazón de la Batalla
Declaración de derechos: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece.
Mundo 17- Percorso di Luce
Tan pronto como esas palabras abandonaron sus labios, Tsuna se arrepintió de ellas.
Una pantalla apareció frente a él en la que se leía:
Arashi te ha retado a un duelo.
Aceptar o Rechazar
No podia echarse atrás ahora–ya había dicho que sí. No había vuelta atrás. Así que, sin mostrar ninguna reticencia ante su contrario, Tsuna pinchó en Aceptar.
Reto aceptado
Casi al instante una nueva pantalla apareció sobre sus cabezas. Bajo la palabra "Duelo" había números comenzando su cuenta atrás desde 30 segundos.
Tsuna saltó hacia atrás y se colocó en una pose ofensiva. Tenía sus guantes nuevos, la mano derecha en la empuñadura de una de sus espadas y el brazo izquierdo frente a él, listo para desatar cualquiera de sus dagas y lanzarla.
El jugador que le había retado tomó una postura más abierta. Tras golpetear unas cuantas ventanas, un arco y flecha aparecieron en sus manos. El arco era de un diseño exquisito, largo y curvado en una mezcla de rojo y dorado. El color principal era rojo –los brazos eran de este color, pero se fundían lentamente en dorado al llegar al apoyo de la flecha. Alrededor de él, se extendían cabezas de fénix color dorado. Los cuerpos de los fénix se extendían hacia fuera, las extremidades girando y retorciéndose como pequeños remolinos. En las puntas de la cuerda había otro fénix cuya cabeza, en lugar de ser dorada, era roja y sus cuerpos se extendían hacia dentro y fuera como los otros. Las flechas eran de oro puro con la punta y las plumas de un rojo brillante. En conjunto, parecía un arma letal–deslumbrante pero letal.
Tsuna se tensó conforme la cuenta atrás se acercó a cero. De pronto un fuerte 'bip' sonó a su alrededor.
¡Comienzo!
Varios jugadores les rodearon, dispuestos a observar la batalla en ciernes. Formaron un círculo, apenas dejando suficiente espacio para que los duelistas se enfrentasen. Eso le daba ventaja a Tsuna. Parecía que Arashi era mejor en las distancias largas. Probablemente era de la clase Tempesta o a lo mejor Fulmine pero su actitud indicaba un Tempesta hasta el final.
Tsuna midió la distancia entre ellos y calculó el tiempo que tardaría una flecha en alcanzarle. Tardaría unos 4 segundos. Perfecto.
Al tiempo que Arashi sacaba una flecha del carcaj, Tsuna se lanzó hacia delante, eliminando la distancia en 2 segundos.
El primero tenía una expresión de sorpresa en el rostro y su guardia se relajó antes de que pudiese recuperar la compostura y usar el arco para golpear al rubio que se abalanzaba hacia él. Fue entonces cuando Tsuna se percató de la punta afilada del arco que casi podía sustituir a una espada. ¡Este tipo era muy astuto!
Tsuna saltó fuera de su alcance y de inmediato lanzó una daga con su izquierda. La oyó chocar con el arco de acero del arco y caer inofensivamente al suelo. Entrecerrando los ojos, Tsuna se movió de nuevo, esta vez usando la espada para comprobar la firmeza de la cuerda. Dio un tajo hacia abajo pero en lugar de cortar el hilo de apariencia débil; de nuevo fue repelido con un 'clang'.
Satisfecho con su descubrimiento, Tsuna saltó hacia atrás al tiempo que, todavía en el aire, devolvía la espada a su funda. El arco en sí estaba hecho de acero, probablemente de un Acciaio Drago de alto nivel–un dragón con escamas de acero, un monstruo con una defensa muy elevada. La cuerda era probablemente Di Cuore di Drago o Corazón de Dragón–una de las cosas más duras en este mundo paralelo. Arashi probablemente había pasado la mayor parte de su tiempo como jugador buscando un arma como esa; no sólo estaba hecho de objetos raros, sino probablemente especializada por un mercader de élite como sus X-guantes.
Algunos silbidos cortaron el aire acompañados por puños elevados al aire y gritos. ¿Iba a comenzar la pelea de verdad? La multitud vitoreó con alegría, sonando como el poderoso rugido de un monstruo que casi hizo que Tsuna perdiese la concentración, ¿no podían ser más silenciosos?
Por el momento, Arashi tenía ventaja. Era nivel 19 con una arma fuerte y buena tanto en corta como en larga distancia, por no hablar de la defensa. Mostraba las cualidades de un Tempesta pero había otras mezcladas. Como Pioggia y Fulmine. El tipo era intrigante–pero eso sólo hacía la batalla más excitante. Después de todo, cuando luchaba, Tsuna prefería a alguien que supusiese un verdadero reto.
Pero eso sólo en el mundo virtual. No en el mundo real.
Todavía frunciendo el ceño, Arashi por fin habló- ¿Qué estás haciendo? ¡Date prisa y lucha! –preparó arco y flecha y disparó- ¡Temporale Selvaggio!
La flecha voló hacia delante, directamente a su cara. Estaba cubierta por un aura roja, pero se podía ver electricidad verde brillando a su alrededor.
Tsuna la esquivó pero no pudo evitar que le rozara la mejilla, dejando tras de sí un hilillo de sangre. Tsuna todavía llevaba su capa y la cabeza cubierta pero cuando la flecha silbó a su lado, se llevó consigo la capucha, revelando su rostro a los curiosos.
Arashi contuvo el aliento, con una expresión de asombro en la cara- ¡T… Tú!
Tsuna se sorprendió; no esperaba que este tipo le reconociese. Aunque, sí que tenía la corazonada de que le había visto antes… Espera, ¿cuál era el nombre de ese nuevo estudiante de intercambio? ¿Hayate? No, eso no era. ¿Era Hayato?
Tsuna contuvo el aliento- ¿Gokudera Hayato? –preguntó, todavía no muy convencido. Pero si lo era, este Gokudera teniél el pelo blanco en lugar de plateado y sus ojos eran de un verde más oscuro. Pero todavía tenía el corte de pelo al estilo de un pulpo.
Sobreponiéndose, Gokudera o Arashi dejó escapar un pequeño- Tch. Eres ese perdedor de mi clase. No me puedo creer que esté luchando contigo.
A su alrededor la multitud jadeó. Qué batalla tan interesante, ¡los jugadores incluso se conocían!
El rubio se sintió como si una de las flechas de Gokudera le hubiese atravesado el pecho. Esto era precisamente el porqué de que mantuviese su identidad en secreto. Nadie creería que el llamado 'Dame-Tsuna', el perdedor de la clase, jugaría a este juego ni mucho menos que pudiese pelear. A pesar del dolor creciente, por alguna razón empezó a cabrearse. Lucharía contra este tío para demostrarle que no era un perdedor. Era tan capaz como cualquier otro. ¡Lucharía como si su vida dependiese de ello!
Vaya, me pregunto de donde salió eso último.
Por suerte, nadie de entre el público parecía ser de su escuela. Casi había tenido suerte por una vez. Ahora, poniéndose serio, Tsuna se ajustó los guantes. Era el momento de ver lo que las modificaciones de Bonifacio había conseguido.
Concentrándose, Tsuna cerró los ojos y recondujo su fuerza hacia los guantes. Era el momento de revelar el poder de un jugador de la clase Cielo.
"Cielo: Attaco Speciale. Fiamma del Cuore!"
Un poderoso estallido de llamas color naranja claro emergió de los guantes. El fuego se elevó y retorció de forma salvaje–exactamente iguales a sus sentimientos en ese momento, fuera de control– cargando hacia su oponente que estaba paralizado en el sitio de miedo, incapaz de decidir qué hacer.
Uups.
Tsuna sabía que su ataque dependía en función de su estado de ánimo, Por eso lo llamaba Fiamma del Cuore- Y ahora mismo, parecía que iba a doler. Por lo que sabía, a lo mejor incluso matar. Y Tsuna no quería que eso pasase. Había cometido un grave error usando ese ataque cuando sabía cómo se encontraba. Entonces fue cuando tomó una decisión desesperada.
Usando sus llamas naranjas para incrementar todavía más su velocidad, Tsuna se lanzó hacia donde Gokudera seguía parado como un tonto. Pero ahora no era momento para bromas. Embistió a Gokudera lanzándole al suelo y escudándole con su propio cuerpo. Sintió la explosión ardiente justo sobre ellos, sintió como le quemaba la piel una vez su capa negra fue destruida.
El rubio retorció la cara de dolor. No era una experiencia placentera el ser freído por un ataque de alto nivel. No era muy feliz en este instante.
Detrás de ellos, muchos jugadores contuvieron el aliento ante este giro de los acontecimientos. ¿Por qué se sacrificaría un jugador ante su propio ataque en medio de la batalla? ¿Es que no quería ganar? Observaron la escena en ciernes con los ojos abiertos y respiración entrecortada.
Una vez las llamas se disiparon, Tsuna se levantó temblando de encima de Gokudera y le miró a los ojos.
-¿Estás bien? –preguntó el rubio, indeciso. Quizá debería sacar una poción de su inventario por si Gokudera estaba herido. Podía pensar en sí mismo más adelante.
-Es… Estoy b…bien –tartamudeó Gokudera, su acción opuesta a su actitud previa.
-Lo siento, perdí un poco el control. Esto es culpa mía, no debería haber usado ese ataque –Tsuna se rascó la nuca nerviosamente a pesar del dolor. Pero trató de ocultarlo.
-¿Por qué? –preguntó Gokudera.
-Perdona, pero ¿qué?
-¿Por qué? –preguntó con más fuerza
-Oh. Bueno, fue culpa mía así que…
-¡Quiero decir que por qué me salvaste?
Tsuna bajó la vista para mirar a Gokudera a los ojos antes de tratar de levantarse, llevándole consigo. Tsuna suspiró- Porque me dio por ahí. Ese ataque probablemente te habría matado de un golpe si no hubiese intervenido.
-Podías haberme dejado morir. Nadie se muere de verdad de todas formas –murmuró Gokudera amargamente, mostrando años de dolor y tristeza en su tono.
-¡Pero eso no es cierto! –exclamó Tsuna indignado- Creo que matar a alguien en el juego es equivalente a matarle en la vida real. En el juego hay sangre, y dolor. Los cuerpos se enfrían antes de ser transportados a la ciudad. Tienen sentimientos y emociones. Experimentan la muerte, sólo para regresar y sentirla de nuevo. ¡Aun así mueren!
Apabullado, Gokudera observó al rubio, su ceño siendo reemplazado por una expresión de duda. Este chico… estaba declarando sus verdaderos sentimientos. Sus ojos estaban tan abiertos y parecían tan inocentes que no pudo evitar sentir tristeza–una emoción de la que había tratado de deshacerse hacía mucho.
Igualando la sorpresa de Gokudera, la multitud comenzó a murmurar en respuesta al discurso que había dado el joven rubio. Había muchas opiniones diversas pero no podían evitar el maravillarse ante la forma en que el rubio se preocupaba por jugadores que probablemente ni siquiera conocía.
-Lo siento –con esas dos palabras, Gokudera bajó la vista al suelo, mientras sentimientos desconocidos amenazaban con surgir.
-No pasa nada, como dije es culpa mía ¿ne? –Tsuna sonrió amablemente al adolescente peli-blanco.
Gokudera levantó la vista con los ojos llorosos, incapaz de decir palabra.
-¡Ya sé! ¿Quieres unirte a mi equipo? Normalmente no querría hacerlo porque voy por libre pero me parece que sería un buen cambio el hacer uno por esta vez. ¿Tú también vas solo, no es así?
Gokudera asintió tontamente. Por fin, alguien le había aceptado. Quizá podrían ser amigos…
Una pequeña pantalla apareció de pronto. Oozora te invita a unirte a su equipo. ¿Aceptas o rechazas la invitación?
Gokudera le dio a aceptar y una pantalla nueva apareció frente al rubio. ¿Cuál es el nombre de tu equipo? De pronto, una idea se formó en su mente–¡era perfecto!
A su alrededor la gente susurraba y murmuraba algo descontenta por el cambio de atmósfera en el duelo. ¿Es que no se daban cuenta los dos jugadores de que todavía estaba en marcha? Todavía no se había declarado un ganador, ¡deberían seguir luchando y dejar esos rollos para luego!
Tsuna le seguía dando vueltas a la cabeza. No sabía cómo llamar a su equipo. Nunca se le había dado bien el poner nombre a las cosas de todas formas–
-¡Ya sé! –gritó Gokudera de pronto, su actitud completamente opuesta a la de hacía un momento- Deberíamos llamarlo 'Vongola X' como el primer equipo que completó Sette Fiamme Mondiale. ¡Y yo te llamaré 'Juudaime' porque sé que te convertirás en el décimo en conquistar los 100 mundos!
-¿E-eeeh? –Tsuna sólo pudo observar al peli-blanco con la boca abierta. Tenía que admitirlo; era mejor que nada de lo que se le pudiera ocurrir a él. Y lo cierto es que la idea no estaba nada mal… -Es una idea genial, Arashi–¿o debería llamarte Gokudera-kun?
-¡Cualquier cosa vale, Juudaime! –Gokudera de pronto le miraba como un cachorrito perdido, incluso parecía tener una cola moviéndose…
-Entonces te llamaré Gokudera-kun. Y en serio, no tienes que llamarme Juudaime. Creo que Tsuna vale.
-¡NO! Juudaime es Juudaime –Gokudera dijo tercamente, haciendo que el otro sudase.
A lo mejor más adelante cambiaba de idea, o eso esperaba Tsuna. Pero no tuvo tiempo de pensar más puesto que un dolor agudo se apoderó de su cuerpo.
Ah sí, esas heridas, lo había olvidado.
El dolor hizo que el rubio se doblase y cayese al suelo, jadeando. ¿Por qué no le había dolido antes? Quizá simplemente estaba demasiado ocupado haciéndose amigo de Gokudera como para darse cuenta.
La multitud a su alrededor no sabía qué hacer. ¿Iba se jugador a morir? ¿Iba a ganar el otro? Algunos de los jugadores incluso le habían cogido un cierto cariño al rubito y temían lo que fuese a ocurrir.
El dolor era insoportable, la oscuridad se hacía con sus sentidos, todo su cuerpo agonizaba. En la lejanía podía oír a Gokudera gritando un preocupado "¡Juudaime!" pero no tenía la fuerza necesaria para mantener los ojos abiertos. Sintió una mano áspera pero cálida y reconfortante entre las suyas. ¿Era ese también Gokudera? No lo sabía, estaba demasiado cansado. La pelea le había agotado, otra muy Buena razón por la que evitaba luchar. Siempre se despertaba en el mundo real con agujetas. ¿Quizá debería dormir? Sí, eso sonaba bien. El dolor probablemente se habría ido mañana tras una buena noche de descanso…
Hola a todos, me acabo de dar cuenta de que estaba llamando a Tsuna "castaño" cuando tiene el pelo dorado en el juego. Así que en este capítulo lo he cambiado a rubio cuando está en el juego. ¡Lo siento si os he confundido! ¿Y soy yo o parece que este capítulo ha sido muy apresurado y algo soso?
En mis historias, yo no digo palabrotas así que cualquier personaje que jure un montón puede no hacerlo tanto en mis fics. Si lo hacen usaré asteriscos ****** como esos con la primera y la última letra. ¡Perdón!
Reglas de un duelo: un jugador reta a alguien a un duelo. Puedes aceptar o rechazar la petición. Si aceptas, aparece una pantalla más grande sobre las cabezas de los jugadores con la palabra Duelo y un reloj. El duelo comienza tras una cuenta atrás de 30 segundos. Entonces el reloj comienza a correr una vez más, esta vez cronometrando la pelea. Un duelo termina cuando un jugador muere, es incapaz de continuar o se rinde. El ganador consigue un objeto raro y dinero. El perdedor vuelve a la ciudad de inicio. No se permite hacer trampas y los que las hagan serán automáticamente descalificados.
Partes del arco: El apoyo de la flechaes donde descansa la punta del arco cuando lo preparas para disparar. Los brazos son la parte superior e inferior donde comienza a arquearse. La cuerda es con lo que tiras de la flecha hacia atrás; se extiende del brazo superior al inferior.
Partes de la flecha: las plumas son la cosa en forma de banderita al final del arco. La cabeza es la punta afilada al principio del arco
Todo el crédito de la descripción del arco es de sunrise-oasis. Si queréis, echadle un vistazo al dibujo del arco que he usado como arma de Gokudera, está en devianart en sunrise - oasis . deviantart art / Ruby - Bow - Fire - Opal - Arrow - 107042568 sin los espacios.
Arashi- Tormenta (Storm) en japonés
Acciaio Drago- Dragón de Acero (Steel Dragon)
Di Cuore di Drago- Corazón de Dragón (Dragon Heartstring)
Temporale Selvaggio-Temporal Salvaje (Wild Thunderstorm), un ataque creado por Gokudera donde recubre una fleche en llamas de la tormenta y el rayo.
Cielo: Attaco Speciale- Cielo: Ataque especial (Sky: Special Attack)
Fiamma del Cuore- Llama del Corazón (Flame of the Heart), un ataque creado por Tsuna que cambia en función de las emociones del usuario. Cuando está enfadado, las llamas son fieras y poderosas. Cuando está tranquilo, no son tan fuertes como cuando está furioso. Cuando está triste, son débiles e inestables.
Justo como en el canon, Gokudera tiene el poder de todas las llamas salvo niebla y cielo. Oh, y sí, las llamas aparecen en esta historia. Las llamas son algo así como magia compartida a lo largo del mundo virtual.
A Sakura Moon: Puede haber un número ilimitado de jugadores en cada asociación (guild), pero la cantidad máxima sería alrededor de los 200 o así. Explicaré los tipos de llama más adelante.
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