Un día como cualquiera, todos se despiertan en Kádic, todos listos y dispuestos, excepto por Manuel. Él sentía algo por Laura, desde que ella ingresó a Kádic, pero nunca fue capaz de decírselo. Él no lo sabía, pero Laura también estaba interesada en él. Como le sucede a cualquiera, se da cuenta cuando a alguien le interesa a otra persona, pero cuando se trataba de que alguien estuviera interesado en uno, no se daba cuenta. Fue en ese momento cuando a Manuel se le ocurrió inventar una historia.
Se dirigió hacia la cafetería a desayunar junto con sus amigos, una vez con la bandeja con comida, se dirigió a la mesa en donde estaban sus amigos. Eran 8 junto con él.
Laura- Hola Manuel, ¿cómo dormiste?
Manuel- De maravilla-mintió, le costó dormir ya que pensaba en Laura, y se preguntaba cómo lo habían logrado Jeremy con Aelita y Ulrich con Yumi-. Sobre todo porque anoche…conocí a alguien.
Yumi- ¿A quién?
Manuel- A Naoko, una chica de Japón, como tú Yumi, pero ella reside en Chile. Lleva 5 años, por lo que conversar con ella por internet es fácil. Habla con los mismos chilenismos que yo, y hasta me está enseñando nuevos.
Odd- ¡Genial! Yo sigo extrañando a Samantha, pero por ahora, me conformo con las chicas de la academia.
Ulrich- ¿Y qué pasó contigo y Naoko?
Laura (celosa)- Sí, ¿qué pasó?
Manuel- Pues…es algo rápido, pero decidimos empezar a pololear.
Aelita- ¿Qué?
Manuel- Perdón, sigo olvidando que estoy en Francia. Quise decir que somos novios.
William- Pero no es nada serio, sobre todo porque es por internet, ¿no?
Manuel- Puede ser, pero ella vive en Santiago, y esa es mi ciudad. Quizás algún día vaya de visita para allá y la conozca.
Todos se creían la mentira, incluso Laura.
Jeremy- ¿Y qué harán ahora?
Manuel- Pues actuar como si de verdad fuéramos novios, así como tú y Aelita.
Aelita y Jeremy se sonrojaron. En ese momento, Laura se vio un poco molesta, había comido la mitad de su desayuno:
Laura- Disculpen, voy a ver cómo sigue el juego.
Manuel- Está bien, te veré luego-después de un rato, cuando ella desapareció de la cafetería-. Está celosa, ¿verdad?
Odd- Pues eso, o su juego es muy difícil de programar.
Manuel- Pues bien, les quiero decir a ustedes, Naoko no existe.
Yumi- ¿Qué? ¿Lo inventaste todo? ¿Por qué?
Manuel- ¿Cómo que por qué? Ustedes lo saben. Saben que me gusta Laura, pero no soy capaz de decírselo. Y no sé si ella siente lo mismo.
Todos menos Manuel lo sabían, pero no podían decírselo así como así.
William- Mira, yo creo que debes hablar con ella en algún momento, y explicarle todo.
Aelita- Sí, ten confianza y dile lo que sientes.
Manuel- Está bien, pero no le diré que Naoko no existe, estoy seguro que me mata.
Ulrich- Bien, entonces invéntale algo acerca de Naoko para que puedas decírselo.
Manuel- OK, pero no puedo todavía, ya dije que somos novios, y aunque sólo es por internet, nadie termina algo como lo que acabo de mencionar en sólo 10 horas. Todavía no es el momento.
Jeremy- Bien, pero si quieres dejar de pensar en Laura…o en "Naoko", ¿por qué no me acompañas a la fábrica con Aelita después de matemáticas? Vamos a lanzar un nuevo programa.
Manuel- Muy bien, iré con ustedes. Por cierto, ¿por qué no va Laura también?
Aelita- Pues, ella ya sabe que estamos creando un nuevo programa en Lyoko, pero nadie excepto nosotros puede saber de qué se trata hasta que esté terminado.
Manuel- ¿Y yo soy el indicado porque…?
Jeremy- Porque, al igual que Aelita, eres un guerrero informático. La ayudarás a manejar la computadora desde el sector 5 en Lyoko, y la podrás defender. Seamos honestos, ella sola con sus campos de energía no podría lograr siquiera recopilar la información necesaria.
Manuel- Está bien.
Y así pasa todo, después de una clase de matemáticas, Ulrich se va con Yumi, Odd va a ver a Kiwi, y luego va a probar suerte con las chicas, William va a estudiar, o al menos intentar estudiar, a Laura no se le ha visto, excepto en matemáticas, y Aelita, Jeremy y Manuel se dirigen hacia la fábrica.
Una vez en ella:
Jeremy- Muy bien, prepárense. Transfiriendo a Manuel, transfiriendo a Aelita, escaneando a Manuel, escaneando a Aelita, virtualización.
Aelita y Manuel llegan a la entrada del sector 5, se les abre la puerta y se dirigen hacia el centro de Lyoko. Llegan hasta el final del sector y Aelita empieza a usar la computadora desde Lyoko y recopila información para el programa.
Manuel- Aelita, ya que estamos solos, y me refiero a los 3 solos, dime, ¿de qué se trata este programa?
Aelita- Es un programa que nos dará la posibilidad de ver si XANA hace algún movimiento en algún sector de Lyoko, incluido el sector 5 y Cortex, antes de que active una torre.
Manuel- Como cuando tú estabas en Lyoko, y notabas sus pulsaciones, ¿no?
Aelita- Exacto, pero con este programa intentaremos saberlo con más anticipación.
Manuel- Entonces dejaríamos que la torre estuviese activada, digamos, ¿por 5 minutos?
Aelita- Si somos más rápidos, por menos tiempo.
Jeremy- ¡Aelita, Manuel, mantarrayas a las 3 en punto!
Manuel- Ya las veo-ahora alterando su voz-. Vamos a jugar.
Mientras Aelita recopilaba información, y la almacenaba, Manuel intentó usar su poder de congelación con las mantarrayas, pero estas se movían muy rápido, así que tuvo que usar su lanza para debilitarlas por un momento y atraterlas hacia él. Manuel atrapó a una, y luego la cortó con su espada, sin embargo, no fue suficiente. Luego usó sus puños, y eso mató a la mantarraya, después usó su poder de teletransportación para llegar hasta la mantarraya que todavía estaba viva, y le enterró su espada hasta el fondo, pero le costó sacarla. Antes de que pudiera hacerlo, la mantarraya explotó, y Manuel cayó cerca (afortunadamente) de Aelita.
Aelita- Manuel, es tu turno
Ahora Manuel se disponía a deshacerse del registro de Aelita. Para asegurarse de que XANA no viera que han recopilado información. Manuel sabe cómo hacerlo de manera incógnita.
Luego de eso, son desvirtualizados.
Jeremy- ¡Buen trabajo chicos! Ahora tenemos los datos suficientes para comenzar con el programa, estaré aquí en la noche.
Manuel- Bien, pero prométeme que no te quedarás toda la noche, ¿recuerdas la última vez? Estabas tan cansado que al final, por ayudarte, todos tuvimos 4 horas de castigo.
Jeremy- Esta bien, lo prometo, todavía queda algo de tiempo antes de la próxima clase, así que vayan mientras yo comienzo por la base.
Aelita- Muy bien Jeremy, te quiero.
Jeremy- Y yo a ti Aelita.
Mientras Manuel y Aelita se dirigían hacia la academia, Manuel le preguntó a ella (y esta vez, no por su pelo):
Manuel- Aelita, dime, ¿te parece que le diga a Laura que Naoko ya encontró un novio en la vida real?
Aelita- Sí, para ser una relación de un día, suena bien.
Manuel- Bien, se lo diré mañana en la mañana, después del desayuno.
Una vez en la academia:
Manuel- Hola Laura. ¿Cómo estás?
Laura- Bien-contestó fríamente.
Manuel- Oye, ahora no tengo tareas ni nada, ¿necesitas ayuda con tu juego?
Laura- No, estoy bien sin ti, sin nadie me va excelente. Gracias.
Manuel- Oye, ¿qué sucede? ¿Hice algo malo?
Laura- ¿Por qué no te alejas de mí? ¿Por qué no vas a hablar con tu linda Naoko?
Manuel- Pues lo haría, pero…no, no quiero decirte. Prefiero hablar contigo mañana, ahora pareces estar estresada.
Laura- Ya desaparece de una vez.
Laura de verdad estaba celosa, cuando se retiró en la mañana después del desayuno, se fue a su habitación a llorar un poco, pero luego se mantuvo fría.
Al día siguiente, Manuel se despertó extraño, sintió que lo de Naoko fue demasiado. Ahora pensaba en disculparse con ella y decirle que no era verdad. Fue a la cafetería de nuevo, a desayunar, como todas las mañanas. Esta vez se sentó al lado de Laura. Ahora ella llevaba una expresión más bien triste, en vez de fría o alterada.
Jeremy- Chicos, anoche logré terminar el programa, pero todavía no pueden saber lo que es hasta que lo hayamos probado.
Ulrich- Suena bien.
Odd- Vamos, dinos de qué se trata, ¿ahora seremos invencibles?
Jeremy- Jajaja, no seas exagerado Odd, todavía no pueden saberlo, porque si confiamos en este programa demasiado, pueden haber grandes errores. Sólo Aelita, Manuel y yo saben de qué se trata.
Manuel- Psst, Laura. ¿Estás bien?
Laura- Sí, es solo que no dormí bien anoche. Es todos.
Manuel- Mira, ¿puedes ir a mi habitación después de desayunar? Quiero hablar contigo.
Laura- Yo también.
Manuel- Muy bien. Eh, permiso chicos, olvidé que tengo una tarea a medio hacer.
Allí estaba Manuel, en su habitación, nervioso porque no sabía cómo decir qué a Laura. Se escuchó que alguien golpeó la puerta:
Laura- ¿Puedo pasar?
Manuel- Por favor.
Laura- Hola Manuel.
Manuel- Laura, quería decirte algo.
Laura- Yo también, verás perdón por cómo te traté ayer, es que, no sé, creo que estoy estresada o algo. Pero no fue mi intención hablarte así.
Manuel- Muy bien. Laura, debo decirte algo.
Laura- ¿Sí?
Manuel- verás, sucede que…-después de cómo se disculpó Laura, Manuel volvió al plan anterior- entre Naoko y yo no habrá nada. Verás, ella ya conocía a alguien en Chile, y ahora son novios. Supongo que la próxima vez que vaya a Chile, será solo para ver a mi familia.
Laura- ¿Entonces no hay nada entre tú y Naoko?- A Laura se le iluminó su carita.
Manuel- No, ya no. Laura. Tengo que confesarte algo. Desde que llegaste a Kádic que, pues…esto no es fácil de decir pero…me gustas. Desde que llegué estuve interesado en Aelita, pero como siempre la veía con Jeremy, pensé que ellos hacían buena pareja, y de repente apareces tú, y empiezo a sentirme mejor que antes, y además todo el tiempo que pasamos programando, y hablando de lo que nos gustaba, y cómo me enseñabas informá quiero Laura.
Laura quedó impactada por lo que le dijo Manuel, finalmente pudo sacar el habla, y le contestó:
Laura- Yo también te quiero Manuel. Por eso actué así ayer. También me gustas.
Manuel (Sorprendido)- Pues bien. Estoy feliz.
Los dos estaban de verdad felices. Manuel miró fijamente a Laura.
Laura- ¿Por qué me miras así?
Manuel- Es que hay algo que quiero hacer, pero no tengo el valor de hacerlo.
Laura- ¿Y qué es?
Manuel- Darte un beso.
Laura- Pues hazlo.
Manuel- ¿En serio?
Laura- Claro, dame un beso tonto.
Y lentamente se acercaron, y se dieron un beso, luego otro, y otro, cada vez más largo. Fue uno de los mejores momentos que ellos habían pasado.
