Perdonanme la vida... Un nuevo capitulo, y muchas gracias por seguirme! :)

Stephenie Meyer es la dueña de los personajes :)


Unexpected

Capitulo Tres: Jugo de Naranja

El día estaba nublado y seco, algo un poco raro en Forks. No había sol, no había calor, no había ese viento caliente que chocaba contra tu cara como en Phonex. ¡Como extrañaba eso!

Por la ausencia de lluvia, toda la escuela caminaba por las áreas verdes del establecimiento, y nosotros no éramos la excepción. Bajo un gran árbol nos posamos para almorzar y hablar de nuestro día, pero yo no pude hacer más nada que ver al chico nuevo conversar con miles de personas a su alrededor –sobretodo, mujeres con sus tontas falditas-. Su manera de sonreír, mostrando su hilera de perfectos dientes blancos y como sus ojos se achicaban cada vez que se reía me tenia totalmente distraída. Estaba ansiosa por alguna razón extraña y jugaba con algún pequeño rulo formado en mis cabellos, sentía como Alice hablaba con Jake, pero yo solo mantenía toda mi concentración en tratar de escuchar lo que salía de sus labios que se movían tan malditamente seductores.
Me sentí realmente estúpida pensando que estaba como todas las mujeres a su alrededor, babeando y sin poder dejar de mirar su hermoso rostro.
No solo había mujeres, si no también hombres con sus chaquetas rojas. Tal vez él también sea un deportista innato y pronto tenga esas estúpida chaqueta, codeándose con los populares y las blondas. Era irritante ver como Lauren se sentaba junto a él con las piernas cruzadas, inclinándose con una sonrisa y los ojos bien abiertos. Si solo tuviera la fuerza y la puntería necesaria para tirarle la manzana en su cabeza…

El resto del día fue demasiado aburrido: Clases, llegar a casa, ver como Charlie mira la televisión, baño, dormir. Mi rutina volvía a apestarme más que nada en el mundo.

El siguiente día fue más agotador que este. Pasamos demasiada materia sin importancia en todas las clases, compartí con mis amigos y miré desde lejos como el chico nuevo jugaba un partido de basquetbol con sus demás amigos, mientras las chicas seguían animándolo. Detrás de esa polera gris, pude observar que -aunque se veía delgado- tenía una atractiva musculatura.
Este chico desconocido se volvía parte de mi rutina diaria. Levantarse, comer, lluvia, estudio, chiconuevo, lluvia, deberes, chiconuevo, dormir, sueños… chico nuevo. ¡Es increíble que hasta en sueños se aparezca!, pero ya me estaba acostumbrando.
Llevaba tres días mirando su perfecto cuerpo y sus delicadas facciones en los almuerzos, por los pasillos y a veces me quedaba espiándolo cuando salía al estacionamiento.

Jacob me fue a dejar a mi casa al final de la escuela y esta vez no me obligo, yo se lo pedí. Quería darme una ducha antes de ir a la casa de Alice para explicarle lo que no entienda de la clase de español.
Saludé a Charlie rápidamente y me encerré en el baño. Una de mis terapias más excelentes para sacar esa tediosa sensación de clases, eran mis duchas. Lavé con cuidado y más atención mi cabello mientras dejaba que el agua corriera por mis facciones.
Salí de la ducha y me vestí con la ropa que deje preparada. Unos jeens, una musculosa blanca sobre un sweater verde oscuro y mis infaltables y queridas converse. ¡Como quería esas zapatillas! A pesar de que con el tiempo se me fueron deteriorando, aún las amaba como un objeto especial.

-¿A dónde vas? –me preguntó Charlie cuando casi volé por la puerta principal de mi casa

-A la casa de los Brandon, Alice me pidió que le ayudara con unos exámenes

-¿Volverás temprano?

-Supongo…

-Está bien. Mándale saludos y cuídate mucho

Asentí y salí lo más pronto que pude de mi casa. Tomé mis audífonos y los acomodé en mis oídos para una gran caminata. Eran más o menos veinte minutos hasta la casa de Alice, así que estaba lista para mi playlist.

How can I decide what's right when you're clouding up my mind
I can't win your losing fight all the time

Si había otra cosa en el mundo de la música que amara de la misma forma que Coldplay, esa era Hayley Williams y su banda, Paramore.
El poder vocal que tiene siempre me hacía avergonzar cuando con Alice cantamos sus canciones y no puedo llegar a ese tono tan alto. ¡Ella es lo mejor!

How did we get here, when I used to know you so well
But how did we get here, I think I know

Un poco cansada toqué el timbre de la casa de Alice. Esperé, jugando un poco con mí cabello, para que el gran y único hermano de Alice me abriera la puerta. Con una gran sonrisa y una gaseosa en su mano me invitó a pasar.

-¡Hey, Bellita! Hace mucho tiempo que no te veía por aquí

Emmett era muy agradable para ser 'popular'. Iba en tercer año y era uno de los jugadores –y sinceramente, el mejor- de futbol americano de la escuela. Y no solo de eso, ¿había un deporte que no lo hiciera bien?

-No hablen o canten muy fuerte, ¿eh? Tengo una pequeña fiesta aquí

Al entrar vi a una cantidad de porristas y compañeros de equipo de Emmett y me sentí incomoda. Oh Dios, una junta estúpida y yo metida entre esa gentuza. De inmediato las mujeres comenzaron a apuntarme y simular unas risas.
Suspiré fuerte mirando el suelo avergonzada cuando detrás del gran mastodonte que tiene Alice como hermano, apareció... él.

-Alice está en su habitación, ¡Gusto en verte, chica!

Asentí lentamente sin dejar de mirar al hermoso hombre frente a mí. Corrí rápidamente por las escaleras y de ahí hasta la habitación. Cerré la puerta y me apoyé en ella viendo a una concentrada Alice con un añejo y descuidado libro entre sus pequeñas manos.

- Estoy comprendiendo cada vez más a este Shakespeare, de hecho me está gustando un poco

-¿Sabías que el chico nuevo estaba aquí, no es cierto?

-Lo supe a penas llegue de clases, esta vez no tengo nada que ver con esto –me sonrió

-Alice, es el ser más bello que existe en la tierra –dije, tirándome en su cama con una estúpida cara de soñadora

-Se hizo muy amigo de mi hermano. Le comentó a mamá mientras le pedía permiso para esa tonta reunión

-¿Sabes, aunque sea, su nombre Alice? –Era una de las cosas que me debatía entre sueños. No podía pensar en ningún hermoso nombre para tal hombre.

-No, disculpa…

En ese momento, la melodía electrónica de David Guetta, "Where them Girls At" sonó con gran cantidad de luces y vibraciones del celular de Alice. Le bufé a Alice mientras se estiraba para recoger su móvil. Una gran sonrisa se formó en sus rosados labios y antes de contestar me mostró de cerca quien estaba llamando. Obviamente, su Jasper

-¿Diga?... ¡Hola, Jazzy!

Si bien esos dos no eran novios-novios, no me gustaba estar presente en sus conversaciones de amor.
Jasper era otro de los inadaptados de la escuela, pero que pasaba el tiempo con otras personas. Él era muy tímido y no hablaba mucho, pero se podía ver como en sus grandes ojos azules podía entablar una conversación muy larga con Alice con solo ver los suyos. Era un amor extremadamente cursi y potente, que no lo había visto en ninguna otra parte.
Con la excepción de un caso. Y ese caso, era el amor que Jake tenía por Leah.
Tenían una relación de casi un año cuando Sam llego a la escuela, y ella corrió en sus brazos casi al instante desde que lo vio. ¿Cómo es que no tenía vergüenza por lo que hizo? O tal vez, ¿un poco de respeto por el ser que supuestamente "amo" durante casi un año?
Fruncí el ceño al recordar su estúpida, pero bella cara. Si, era una chica hermosa y despampanante, pero por el interior… era una asquerosa más.
Tendré que llamar a Jacob para saber en qué sigue su carta.
En cuanto Nessie se dé cuenta que ama desesperadamente a mi amigo, le agradeceré mil y un veces por el hecho de que existe, y tal vez le dé una pequeña advertencia sobre el corazón de Jacob.
De hecho… ni siquiera debería meterme en su relación. Jake es un chico grande y debe aprender a vivir la vida, y la vida no es fácil ni todo es de color rosa.

Vaya. Realmente me fui desviando del tema.
Alice seguía hablando con una sonrisa y sus ojos brillaban en demasía. Respiré y tomé el libro que dejó en su cama a penas tomo el celular: "Hamlet", William Shakespeare. Claro que le costaba a Alice entenderlo, es difícil al saber que este señor lo escribiera hace más de cuatrocientos años atrás, pero era muy interesante leer su punto de vista.
Miré con cuidado a mi amiga para tener su "contacto visual". Apenas me vio, agité el libro en mis manos.

-Ok Jazzy, tengo que irme. ¿Te llamaré en la noche, si?... ¡ok, adiós! –cerró el celular y me miró con una sonrisa

-¿No te ha pedido nada todavía? –Levante una de mis cejas y me reí

-No… -hizo un infantil pero tierno puchero -¡Es demasiado lento!

-Es demasiado… tímido

-Es demasiado, perfecto –me sacó rápidamente el libro de mis manos- Como este anciano que tenemos aquí…

Me reí por las ocurrencias de Alice. Ella era así, y la amaba por eso.
Unas risas fuertes provenientes del primer piso de la casa me estremecieron. Una de esas risas era del chico nuevo y me acaloré al pensar que estábamos en un mismo sitio por coincidencia. ¿Destino, quizás? No lo sé, pero traté de relajarme. Estaba aquí por razones distintas, y debía jugar el juego de una profesora. Carraspee y me volví a concentrar.

-¿Qué es lo que no entiendes exactamente?

-No creas que soy una tonta, si la entiendo. Lo que pasa es que no sé que intenta decir la obra en sí…

-Dime lo que piensas tú respecto al libro

-Mmh, pues… No le veo nada más que el "¿Ser o no ser?", o sea, ¡Qué diablos significa eso! ¿Cómo puedo ser… y no ser? Es algo… tonto, e imposible. ¡No puedo ser dos personas a la vez!

Me reí a carcajadas por la cara de confusión que tenía. ¡Quería sacarle una foto! ¿Por qué no andaba con mi cámara en estos momentos?

-No, no Alice. Eso no es lo que significa… Shakespeare dice de alguna u otra forma, ¿Qué importa quién soy? Puedo ser un gran sirviente, puedo ser de la realeza, puedo incluso ser un vagabundo si no quiero hacer nada de mi vida, ¿Qué más da, si al final de todo, todos moriremos igual? Puedo esforzarme y ser alguien en esta vida, pero… ¿Qué pasa después? Seré la comida de gusanos y bichos al igual que alguien que no se esforzó para nada, o un gran y millonario rey… "Ser o no ser"

-Oh wow, eso es profundo Bella

-Lo es, ¿verdad? –Miré como sus grandes ojos de miel me miraban y asentía con su cabeza- Eso es lo que hace grande a alguien como Shakespeare y lo hace perdurar en el tiempo

-¿Y tu compartes lo que él dice?, ¿Crees que somos todo, una simple comida de bichos?

-Lo he pensando y creo llegar a una sabia respuesta… y esa es, que no lo sé –reí

Seguimos conversando un muy buen rato sobre lo que es la vida y seguí enseñándole mis bastos conocimientos para el examen de mañana.
Las risas continuaban del primer piso y no pude evitar pensar en que estaría el haciendo. Si fuera como los demás, dejaría como todas esas mujeres lo sedujeran y él se les insinuaría. ¡Yo no quería imaginármelo así, el no podía ser de tal manera! Suspiré con fuerza, llamando la atención de la pequeña duende que tachaba palabras del libro que no entendía.

-¿Sabes, Bells? Me dio un antojo…

-¿Antojo?, Alice… con Jasper solo han habito un par de besos, ¿no es cierto?

Un gran cojín amarillo reboto contra mi cabeza y escuché la explosión de su risa en un instante. La mire con el ceño fruncido pero no pude evitar una sonrisa

-¡No digas estupideces!, Ahora… ¿Podrías ir a buscar jugo de naranja a la cocina?

-Alice, el grupito –dije 'grupito' con odio y resentimiento- está abajo, ¿Por qué no lo haces tú?

-¡Me duele mi cerebro, Bella!, -dijo con teatralidad, tomando su cabeza con ambas manos- ¡son demasiadas palabras!, ¡No podré ni bajar las escaleras!

El lento pronunciamiento de cada palabra me estaba hartando. Supuse que intentaba parecer melodramática con tanto Hamlet de por medio

-¡Moriremos!, ¡Moriremos!, ¡Oh Isabella, tu podéis salvaros!, Ve a buscar un poco de jugo y te esperaré aquí, junto a los reyes del castillo –dijo apuntando un par de osos de peluche ubicados en su escritorio

-¡Ok, ok! Iré a buscar tu tonto jugo si dejas de hablar así

Alice soltó una carcajada y yo me mordí el labio de pura ansiedad.

Bajé de malagana, apoyada en el barandal de la escalera para pasar lo más rápido posible. Al parecer nadie me notó, y agradecí eso.
Entré a la cocina de los Brandon –como lo había hecho muchas veces en la vida- y tomé dos vasos de la repisa. Abrí el refrigerador y saqué el jugo de naranja. ¡Diablos, se veía tan apetitosa esa sustancia naranja! Comencé a servir con cuidado en los vasos, aún con mi mente en otras partes.

-¡Tu!, ¡Chica de los libros!

Mi concentración con el jarro de jugo sufrió un pequeño colapso, derramando un poco sobre el mesón de la cocina. Lo mire estupefacta para ver su maldita sonrisa que recordaba en sueños. Sentí mi cara caliente y supuse que debería estar sonrojada, y oh diablos, mi mano estaba temblando. Suspiré y mentalmente me dije: "Concéntrate Bella"

-¿Sabes? –Se me acerco lentamente- No debería hablarte, ¡ni siquiera mirarte! –dijo teatralmente. ¿De qué estaba hablando?- ¡No me dijiste que había una sala antes de la administración! Entré a una sala con una extraña psicóloga que insistía en ayudarme si tenía algunos problemas.

Me reí estúpidamente. Se acomodo cerca de mí y tomo el vaso que había servido. Un brillo juguetón salió de sus ojos mientras tomaba el contenido. Lo miré con una fingida sorpresa y disgusto, y nuevamente me reí mirando mis zapatos. Dejo el vaso vació frente a mí.

-¿Cuál es tu nombre?

-Isabella Swan, pero prefiero… Bella

-Mmh, pues, Bella… ¿Cuántos años tienes?

-Diez y seis, voy en segundo año… -Tomé un paño y empecé a limpiar mi pequeño desastre de jugo- ¿y tú?

-Diez y siete, y voy en tercero. Supongo que no te veré en ninguna clase –me dedicó una linda sonrisa y yo mordí mi labio. Es tan guapo…

Volví a tomar el jarro y llené rápidamente los dos vasos, que desde un principio eran para mí y Alice, no para este Adonis junto a mí. Dejé el jarrón en el refrigerador y cerré la puerta del aparato.

-¿Y cuál es tu nombre?

No sé de dónde sacaba tanto valor para hablarle, pero quería saber más de esta hermosa criatura. ¡Solo podía observarlo en la escuela, no tenerlo frente a mi preguntándome mi nombre y mi edad!

-Eso es un secreto –bufé

-Oh claro. Chocas conmigo, tomas del vaso que yo serví para mí, tengo que responder tus preguntas, ¿y yo no puedo saber tu nombre? –puse mis manos en mi cadera para tener un aspecto más amenazante

-Si lo pones así… perdí la hora de almuerzo con una señora que incitaba a que "dejara salir" mi depresión

Y otra vez me reía estúpidamente. Le miré sus preciosos ojos y esa pequeña sonrisa en la comisura de sus labios, como la vez que entró misteriosamente a su auto después de clases. Cuando llegó a Forks, supongo.

-Edward Cullen

-¿Ese es tu nombre o lo inventaste?, ¿No era secreto?

-Decidí que es mejor no tener secretos entre nosotros… –Sentí el molesto arder en mis pómulos. Relájate, Bella- ¿Es acaso muy feo para que pienses que es ficticio?

-No, no, solo es algo antiguo, pero es… lindo

Incrementé mi sonrojo y el pareció notarlo. Su dulce melodía que tenía por risa inundó la habitación y yo me sentí bastante… cómoda. Suspiré, tratando de controlar las miles de descargas eléctricas que sentía y la excitación de poder hablar con este chico que tenía mi mundo dado vueltas desde que llego. Le regalé una tímida sonrisa y tomé los dos vasos de jugo en mis manos.

-¡Edward, te estamos esperando hace años allá adentro!

¡Oh, diablos! Si alguien podía arruinar un gran momento era ella.
Lauren se acerco con violentos pasos y se apodero del brazo derecho de Edward. Decidí salir de la cocina antes de que me mirara o me digiera algo, como acostumbré a hacer todos estos años. De todas formas, Alice debe de estar impaciente por hidratarse con jugo de naranja.

-Oye, chica

Demonios. Demasiado tarde.
Me voltee para mirar como seguía acariciando el brazo de Edward y como sus penetrantes ojos azules me miraban. Esa escena era horrible.

-Lindo sweater –dijo con ironía y pesadez, con una estúpida sonrisa

Miré el suelo unos segundos y respiré con fuerza. No debía perder mi tiempo con mujeres así. Salí de la cocina con tranquilidad y controlando mi respiración. Pasé por la sala de estar donde estaba la pequeña fiesta de Emmett, y subí las escaleras con cuidado.

-¿No encontrabas el jugo o qué? –dijo con tono divertido Alice

Le acerqué el vaso de jugo y ella lo tomó con impaciencia. Me senté en el pie de la cama, con la mirada perdida y concentrándome en los detalles de la alfombra.

-¿Te paso algo, Bells? –di un gran suspiro

-¿Crees que mi sweater es lindo? –Me miró con una ceja levantada- Ya sabes… ¿Se me ve bien, mal…?

-Hoy día te ves encantadora, Bella. –Dijo tomándome mi mano desocupada- ¿Qué paso?

-Estaba teniendo la más fantástica de las conversaciones con Edward cuando Lauren llego y ella-

-¿Quién es Edward? -le miré con cara de obviedad y ella dio la más grande de las sonrisas- ¡Dios! ¿El chico nuevo? –Asentí- ¡Oh cuéntame todo por favor!

Me reí por la expresión de mi amiga al terminar de hablar. Tomé un poco de jugo y me senté en forma de indio frente a ella. Cuando Alice pedía que le contáramos algo, había que contar hasta el más mínimo detalle…


Espero que les haya gustado... Perdonen por la lejanía de mis fics, pero entre el trabajo y la universidad, es un asco. Escribir me relaja... y es mi pasión. Espero poder compartir mis pasiones con ustedes... Si tienen criticas, comentarios sobre este capítulos, dígamelos! Un review no es mucho :3 jiji

Marii.-