Todo esto lo hice sin fines de lucro (otra vez ) bla, bla etc etc . Distfruten el cap ;D con amor para todos


-Arnoooooold-

-Mmmm ? dónde estoy- Arnold estaba rodeado por la nada. Todo estaba absolutamente vacío y era de un color blanco cegador-

-Arnooooooold-

- ¿Qué?¿Quién es?- estaba con los ojos entrecerrados a causa de la insoportable luz. Se puso la mano al frente para hacer de vicera y aunque distinguía muy poco a su alrededor logró atisbar un destello dorado, que le hizo volver a taparse los ojos otra vez.-

-¡no puedo ver a nadie, sigue hablando!-y

-Arnooooooooold- Pero esta vez la voz fue diferente, más dulce, más conocida, y estaba familiarizado con ella porque le telefoneaba una vez por noche y la veía en la escuela.

-¿Lila?- Ahora sí que estaba confundido. ¿Dónde estás? ¿ Hay alguien más ahí?- Ya no soportaba más el resplandor de ese lugar. De pronto la visión empezó a aclarársele de poco a poco y pudo distinguir un campo lleno de flores y en el medio de él yacía un pedestal con una pelirroja vestida con una túnica de un impecable color blanco.

-¡Arnold ven por aquí!- Lila le llamaba frenéticamente con la mano en señal de alegría, pero a unos pocos pasos de llegar vislumbró de nuevo a aquel destello dorado y atraído como por un imán decidió seguirlo dejando a Lila en la más infinita confusión.

-Arnoooooooold- esta vez era la primera voz

Correteó tras él por varios metros hasta que quedó sin aire y cuando pudo acercársele lo suficiente distinguió que era una chica rubia que estaba de espaldas y seguía corriendo con mucha gracia por el césped como si la carrera no la hubiera agotado. Resulta que el resplandor dorado no era otra cosa que su pelo.

-¡Espera no te vayas!- jadeó Arnold a sus espaldas

- Aahhh, Ahora si no estás confundido respecto a mí ¿eh Arnold?- La voz se volvió un susurro casi apagado, como si la alegría se le hubiera esfumado de repente

- ¿Dé qué me hablas? ¡No te conozco, pero me gustaría que me hablaras de frente la verdad!-

- ohh, yo creo que tú si me conoces bastante, eres de los pocos que me conocen…- y de pronto se dio la vuelta. Su figura era muy esbelta iba enfundada en una especie de toga y estaba descalza. –como ya habrán imaginado ( aunque nuestro camarón con pelos no) Se trataba de Helga en su aspecto más hermoso, pero también más intimidante y amenazador.

-¿ He-helga?

-Jajajajajaja, Sí como supuse. tienes cara de bobo ahora,- la voz de la chica destilaba cierta socarronería- ¿Sorprendido Arnoldo? Esto reafirma mi teoría-

- no sé de qué me hablas Helga-

- Pero yo sí se de qué Cabeza de Balón- explicaba con una sonrisa autosuficiente- Tú solo corres tras los rostros bonitos, cabeza hueca.-

-P- pero eso es mentira-

- Oh no Arnold, es la pura verdad. Cualquier mujer puede arreglar su fachada, eso tenlo por seguro, pero son muy pocas las verdaderas mujeres valiosas… dime ¿ Hubieras corrido tras de mí si no fuera por mi nuevo… aspecto, por así decirlo?

-y-yo- pero se quedó sin réplica. sin nada que decir, pero desgraciadamente era la verdad, nunca vio primero el alma de cualquier chica bonita, primero fue Ruth, luego Summer, esas chicas de sexto grado… y hasta Lila entraba en aquel plano de "niña bonita" aunque ésta última al final sí haya resultado una persona con buenos sentimientos…

- ¿Lo ves?- le recriminó Helga- hasta tú lo aceptas cabeza de balón. Con tu indiferencia terminaste por asesinar mi alma enamorada. ¿Qué ya no te parezco repulsiva como antes?- acto seguido y aunque parezca raro, Helga se sonrió de una manera un poco rara, no era una sonrisa normal, no era de felicidad era socarrona, burlona y Arnold pensó que aún así sonriendo se veía más bonita, no importaba que su sonrisa fuera de desprecio.

- Ahora verás cómo terminas por perderme zoquete. Sufrirás tonto. A la próxima ya no te tendrás que fijar en una cara bonita, para que te quede como lección jajajajajajaja – y Helga hizo un pase mágico con el que aparecieron miles y miles de luciérnagas que se fusionaron a ella. En medio de todos esos destellos Helga empezó a desaparecer.

- Adiós Cabeza de Balón jajajajaja- y se elevó con un ejército de luciérnagas.

-AAAAHHHHHHHHHHH- Arnold se despertó de igual manera que lo hizo Helga hace dos días atrás, con un grito desaforado y sudando a mares. En sí, su sueño no había sido feo, más bien tenía mucho colorido y había una imagen especialmente bonita de una chica rubia, pero lo que lo asustaba era la cruda realidad ¿siempre se fijó en chicas bonitas? ¿Acaso estaba con lila sólo porque era bonita? Y… si ¿ de verdad perdía a Helga para siempre? Es decir. Sólo quería que su amistad permaneciera en auge con ella, de verdad no le importaba tanto, ¿o sí le importaba?

- ¡Arnold baja a desayunar! La abuelita hizo hotcakes- le gritó Sophie su hermanita desde la planta baja

- Sí Sophie ya voy bajo en media hora-

-Pero apúrate o el señor Kokoshka se lo va a comer todo-

Arnold esbozó una amplia sonrisa al oír a Sophie y se alistó lo más rápido que pudo. Bajó corriendo las escaleras comió unos magníficos hotcakes en el desayuno y no se acordó de sus temores hasta que subió en el autobús.

-Hey Arnold, ven aquí , te guardé un puesto-

- Que hay Gerald- dijo Arnold acomodándose en el autobús

- Oye viejo tienes ojeras ¿Una mala noche acaso?-

- Mmmm, más o menos verás es que ayer me encontré con alguien…-

Le relató lo ocurrido el día pasado y la verdad es que a Gerald también le extrañó el hecho de que Helga no le hubiera dirigido a Arnold una sola grosería en toda la conversación.

-¿ de verdad que no te dijo absolutamente nada?-

- sí Gerald estoy seguro- y entonces recordó sus ojos azules llenos de derrota, pero se guardó para sí sus pensamientos ¿él fijarse en lo ojos de Helga?

-Mmmmm sí admito que es muy raro.-

En ese instante entraba lila, saludó a Arnold con un besito como de costumbre y se fue a sentar con Shenna en el único asiento que quedaba libre. Ya solo faltaba la casa de Helga, Phoebe hacia rato había entrado, saludó a Gerald y se había sentado con Rhonda, ambas conversaban con sonrisas y miradas cómplices. A simple vista se veía que estaban esperando algo que aún no llegaba.

Pero llegó. Se abrieron las puertas del bus y apareció la imagen de una atractiva rubia con el cabello liso hasta la cintura. Tenía un vestido sin mangas floreado rosa hasta la rodilla con unas sandalias bajas, lo cual hacía su apariencia fresca y juvenil. No necesitaba tacos, pues su altura era suficiente. Helga simplemente se veía encantadora esa mañana, escogió ponerse el vestido porque era lo más familiar que encontró a su antigua ropa. Tenía que acostumbrarse a ella de poco en poco.

Ante los "Ohhh" y "Ahhh" de muchos jóvenes Helga avanzó por el pasillo como si flotara, pero no encontró asiento libre con lo que soltó un suspiro, resignada a ir de pie, cuando de pronto muchos muchachos se levantaron y le ofrecieron sus asientos mientras le dirigían las más viriles de sus sonrisas. Algunos de ellos no le habían reconocido como Harold, Sid, y Stinky una vocecita interna se reía "jojojojo, si tan solo supieran quién es" . Ella estaba sorprendida y no se creía que tantos chicos le cedieran el asiento, pero aceptó el asiento que uno le ofrecía. Él trató de entablar conversación con ella

-Hola ¿Cómo te llamas-

-Helga G Pataki –

-Vaya. ¿Eres la hermana de Olga Pataki la actriz?- Helga masculló entre dientes. Estaba harta que al mencionar su apellido todos lo relacionaran de inmediato con su hermana: la nueva revelación en Broadway.

-Sí- murmuró enojada

-Wow no lo pareces-

- ¡qué has dicho! ¿Por qué?- preguntó Helga furiosa. El muchacho no se amedrentó

- Bueno porque de las dos yo creo que eres la más más bonita. Y eso que tú no usas maquillaje por lo que veo- Le lanzó el cumplido así como así y acto seguido le guiño un ojo. Helga se ruborizó un poco al oírlo. Nadie le había dicho que era más bonita que Olga…

- Me llamo Zachary, soy nuevo en la escuela. Vengo de Nueva York.-

- Mmmm, yo vivo aquí en Hillwood desde que tengo memoria- El cumplido le había hecho romper el hielo y ahora disfrutaban de una amena conversación.

- ¿Cuántos años tienes?.-

- cuantos crees que aparento, jajajaja, no ya enserio tengo….-

Arnold estaba boquiabierto, no solo lo estaba por ver conversando a Helga con un muchacho y hasta sonreía. Abrió la boca de par en par cuando la vio ingresar en el autobús tan espléndida. Anoche pensó que estaría listo para el día siguiente que ver a Helga de nuevo con su cambio de atuendo, pero de nuevo se llevó una sorpresa y se puso rojo otra vez. Aunque la expresión le duró poco, sintió un golpe seco en el estómago cuando Helga aceptó sentarse en el asiento que le ofrecía ese chico un poco mayor que ella y más sintió el eco de ese golpe cuando ella rió de algún chiste o frase que él había dicho. Apretó con fuerza el Ipod que tenía en la mano, a punto de hacerlo añicos…

-¡Arnoooold!- Gritó Gerald- ¡viejo con esa fuerza vas a destruir el Ipod que te presté! ¡ si lo tratas así no te presto mis cosas nunca más! ¿qué te acaba de ocurrir?-

-Perdón Gerald.-Arnold respiraba hondo – Es solo que…

Pero ya habían llegado al colegio y era hora de bajarse, tenía las primeras dos horas de clase y a la maestra no le gustaba que llegaran tarde.

-Luego te cuento Gerald- Gritó Arnold en medio de la muchedumbre- te veré en el receso.

Arnold entró corriendo pues se le había hecho tarde para su primera clase del día (álgebra), no podía llegar tarde y su clase quedaba del otro lado del campus, así que esos días no le quedaba más remedio que correr como si se jugara la vida en ello.

Pero esa mañana era diferente, unos murmullos que acompañaban a un tumulto enorme de chicos lo hicieron detenerse en seco todos murmuraban cosas como "¡Wuau!" O "¡Vaya, quien es ella!" Enseguida supo de quién se trataba. Él podía ser un soñador innato pero su logística no le fallaba., no por nada había visto el alboroto que los chicos causaban alrededor de ella en el autobús, no por nada se le había acercado un chico con vistas señales de conquistarla, no por nada stinky sid y hasta Harold le ofrecieron su asiento… no por nada él había chocado con ella el día anterior y se había sentido a morir cuando la vio.

-Arnold cielo, por aquí-

-¿uh?¿Lila?- esa voz lo despertó sacándole de su ensimismamiento.

- Hola corazón,¿ porque no me hablaste ayer ? tenemos álgebra ¿lo olvidaste?- se le había olvidado por completo

- mmm No, por supuesto que no – simuló con una sonrisa nerviosa de " No para nada" – Solo estaba viendo el por qué de este alboroto. Y por cierto no te hablé ayer porque algo surgió, lo siento ¿Sabes que está pasando?- Más mentiras. tres en un día " Genial Arnold. Te estás volviendo un mentiroso de cuarta" Una vocecita interna de la conciencia se lo estaba reprochando y era obvio sentirse mal. El nunca mentía, ni siquiera decía de las mentiras blancas.

- Sí corazón. Es por Helga, ahora está preciosa. Me parece fantástico su cambio, le sienta muy bien. Es tan femenina ahora.- Estaba muy emocionada

- ok , lo que tú digas Lila, lo que tú digas.- pero mientras avanzaba por el pasillo con su novia no pudo evitar volver la vista hacia atrás para ver si lograba conseguir divisarla.

HELGA POV

-Ok, definitivamente estoy harta, yo solo quiero ir a mi clase de francés, caballeros así que si me harían el favor de quitarse de mi camino.- dije lo más cortésmente posible, pero haciendo por poco rechinar mis dientes.

- Lindura, debes tener un cita conmigo, solo así te dejo pasar – me exigía un jugador e fútbol que se creía el rey del colegio y por ende los demás éramos sus humildes súbditos. Ninguna chica le ponía su "estate quieto".

- ¡Ya basta! Yo solo quiero ir a mi clase de francés, ¡quítate zopenco!- estaba a punto de liberar de nuevo a Betsy y de darle un puñetazo, pero otra voz me distrajo.-

-Hey, Michael, cómo te va viejo, ¿qué tal va todo por aquí?- Vaya, de nuevo este chico Zachary. Siempre se aparecía cuando menos me lo esperaba. Pero lo que me sorprendió no fue que conociera a Michael sino que mientras el grandote hacía sus argumentaciones sobre futbol él se volvió la cabeza débilmente y me espetó con voz queda "Aprovecha y huye". No dudé en seguir sus instrucciones ya que quería librarme de todo ese tumulto, sobre todo de Michael. Y pude huir sana y salva llegando a la clase de la señorita Jones.

En el intervalo de entre la clase de francés y la de historia, justo en los lockers volví a toparme con Zachary.

-Hey Helga – con sorpresa vi que su casillero estaba justo a lado del mío.

- Hola Zachary, gracias por…-

-em, si no te importa no me gusta mi nombre completo, es muy largo y aburrido. Solo dime Zach-

-De acuerdo "Zach"- pronuncié su nombre en voz más alta y más aniñada que el resto de la frase .- Gracias por lo de ahora en la mañana, es un alivio ver que no todos los chicos son unos tarados .- reí disimuladamente, también él sonrió un poco .

- Tonta, no todos somos como Michael así de acosadores jajajaja.-

- Es que ese es una bestia de verdad.- simulé con mis brazos el arco de un gorila enorme y fuerte

- Pero me cuidaría las espaldas si fuera tú, Michael no te dejará de rondar hasta que tenga una cita contigo.-

-Ok , esta bien, pero puedo cuidarme yo solita, no por algo aquí Helga Pataki es la rompe- huesos de este lugar- mumuré orgullosa

- Y también la más rompe-corazones del campus- dijo mientras se reía con sonoras carcajadas.- ¿Acaso no te diste cuenta de que todos los niños están locos por ti? -

La verdad es que en ese instante empalidecí. Es decir, yo era la chica ruda del lugar, ¡No Lila Sawyner contoneándose por ahí como si me importara sustraer suspiros!

-Ajá- dije con voz apagada, me sentí un poco herida, enseguida cambié el tema - y cómo o de donde conoces a Michael?-

-Mmmm, somos primos, aunque distantes, en segundo grado, me parece- Es razonable que no parezca en nada a él. – Bajó la mirada hacia sus brazos, quizá pensando que los suy no eran tan protuberantes como los de su primo

-Pues por mí mejor, no tolero a los muchachos como Michael, son unos completos estúpidos que no hacen nada más que contonearse por ahí, o interrumpir en clase o es de los que… - suspiré fuerte- Solo se fijan en chicas bonita

En seguida se me formó una especie de telita húmeda en los ojos y pensé en el zoquete de Arnold. Si hubiera sido más arreglada y simpática en primaria, tal vez la historia tendría un giro distinto. Llorar por eso es una bobada, lo sé.

-Hey no te pongas mal Helga.- y me miró a los ojos. Eran de color verde.- llorar por alguna cosa del pasado no tiene ningún sentido, porque ya pasó.- No sé como lo supo, pero sus palabras surtieron un efecto poderoso. Él tenía razón. Helga Pataki no es de las cursis que lloran… bueno… tal vez sea una cursi, pero no de las gimotean sin razón. En seguida me puse en marcha hacia la clase de historia acopañada de Zach, en quien había encontrado un nuevo amigo. A pesar de que iba conversando alegremente con él de varias cosas sin importancia, no pude evitar sentir una mirada punzante atrás de mi cuello y todos los pelitos se me erizaron, discretamente voltee a ver a la dirección de donde provenían esas mirada.

No pude evitar enrojecer cuando noté que era Arnold quien me estaba mirando.


Wuau al fin acabé este capítulo que me traía loca :p lamento haberme tardado pero he estado llena de tareas, exámenes y esas cosas , sé que será dificil, pero como un comentario por ahí mencionó, es padre esto de escribir y pienso acabarlo a como dé lugar jajajajaj

Gracias a todos chicos

PD: desde ahora habrá más partes en los que los personajes tengan POV (No sé que significan las siglas, pero por lo que he leído en tantas partes, es el cambio a primera persona :D)

Hasta el siguiente cap

Bye