Los personajes no me pertenecen, son de Craig Barlett pero si quiere utilizar mi trabajo (dudo q lo haga) no me opongo :D
-¡No puedo creerlo!- Arnold se acercó decidido a Gerald en la hora del almuerzo- ¡sencillamente no puedo creerlo!- casi le estaba gritando a Gerald.
-Ouch. Viejo, ¡de qué rayos estás hablando!-
-¡de Helga, Gerald!- trató de explicar Arnold- La vi charlando con el mismo chico del autobús y de los lockers de esta mañana.- casi no podía creerlo.
-Mmmm, Arnold , no es por inmiscuirme en tu vida ¿pero acaso estas enojado de que un muchacho haya acompañado a Helga G Pataki al autobús y que luego la haya escoltado hasta su clase de historia?-a veces Gerald se pasaba con su oratoria-Tranquilo viejo- Gerald esbozó una sonrisa burlona- Recuerda que ya tienes novia.
-¡¿Qué?- Definitivamente lo de Arnold no era la discreción- C-cómo se te ocurren esas cosas Gerald.-
- Entonces, alégrate Arnold, ya no te hará la vida imposible día y noche. Ya no te dirá cosas como " Cabeza de Balón", "Camarón con pelos", " niño soñador" "optimista ingenuo" "cabeza hueca" o "Tarzán". Eso sin mencionar de que será mejor tratar de razonar con ella cuando se enfade. Admítelo, tú tienes las de ganar con esto…
-Aguarda un minuto- lo interrumpió Arnold – Por qué será más fácil de hablar con Helga, según tú, más ahora que antes?-
- Jajajaja Galán, eres un incorregible con las chicas, pero te falta pensar como ellas. ¿Te has dado cuenta de que cuando están con su chico se portan "bien" por no decir sumisas con sus novios y agradables con la gente que los rodea? Eso le pasará a Helga G Pataki si está enamorada-
Arnold estaba en ese momento tomando un mordisco de galleta en ese momento y empezó a atragantarse tosiendo ruidosamente, escupiendo a la gente que pasaba por allí. Gerald lo ayudó a despejar sus pulmones con un golpazo de campeonato.
-¿enamorada? ¿Helga enamorada?- las palabras lo hacían sentirse cada vez más sorprendido - Es imposible, ella es tan gruñona, poco femenina, a veces egocéntrica…- Gerald empezó a hacer unas señas raras de manera desesperada apuntando a algo que estaba delante de él o en este caso, a espaldas de .Arnold
-¡¿Qué más ibas a decir renacuajo?- Una mano firme pero muy delicada a la vez lo levantó de su silleta de un tirón y puso a Arnold en frente de ella. Él solo reconoció un peculiar perfume antes de recibir una bofetada en pleno rostro.
- ¡Así que poco femenina, egocéntrica, malhumorada e ibas a agregar algo más Arnoldo!- Helga se sentía fatal, pero en ese instante era incapaz de sucumbir al llanto. De verdad estaba molesta, más furiosa que nunca.
-!qué más dices a mis espaldas niño de la jungla eh!- lo zarandeó furiosamente y eso que él la sobrepasaba en altura.- Eres un hipócrita, eres un falso, Arnold.¿ Primero ayudas a la gente y luego comentas a su espaldas?. Ésta vez no te la voy a perdonar ¿me entiendes? ¡NUNCA!-
Salió de la cafetería echa un huracán y Pheobe la siguió, no sin antes dirigirle una mirada reprochadora a Arnold.
HELGA POV
Me sentí herida, humillada, como si cogieran a mi corazón igual que una pedazo de papel al hicieran una bola y arrojaran lejos. Eso SÍ era sentirse mal…
-¡Hel espera!- igual que hace 2 días Pheobe estaba corriendo atrás de mí suplicándome que parara, pero esta vez no quería detenerme. Quería irme lejos y rápido. Quería tomar el primer tren que pasara e irme de la ciudad lo más rápido posible. Sabía que era una idea descabellada ,así que solo opté por acelerar y perderme tras una esquina que conducía al gimnasio y allí me oculté. Pheobe pasó de largo. Escondida por unos sacos de balones de baloncesto comencé a llorar amargamente. Hace un momento que estaba feliz porque pensaba que aquel camarón con pelos me estaba haciendo caso por una vez en su vida. Me salí de la tangente, olvidé mi plan original. "Olvidar" era una palabra muy fácil de decir, pero es muy difícil de cumplir.
En eso estaba cuando de repente una sombra surgió y se proyectó en la pared
-¿Helga? ¿Eres tú?-
- Lárgate- La verdad es que eso iba dirigido a quien quiera que fuera, me traía sin cuidado si era maestro o estudiante. Y sin embargo no le importo que lo insultara. Me tomó por la espalda y me levantó. Cuando limpié mis ojos y volví a ver claramente me topé con unos ojos verdes. Pero no era Arnold: era Zach y no me importó nada que estuviera allí, lo cual era muy raro en mí. Él me dirigió una mirada que yo le devolví a manera de abrazo. Me sentía tan mal en ese momento que eso era lo único que necesitaba: un abrazo. Él tan solo me sostuvo entre sus brazos y yo agradecida me quedé allí esperando a que aquella pesadilla se desvaneciera. En ese momento me sentí muy bien y muy agradecida por la ayuda que Zach me estaba prestando. Tal vez… este chico podría ayudarme a superar todo ese infierno en el que había caído.
-¿Zach?- dije con voz ahogada
-mmm.. –
-¿Puedes llevarme con alguien a quien necesito ver ahora mismo?- Sin esperar a que me respondiera le di una tarjeta de presentación que tenía en mi billetera desde los 9 años. Él la leyó sonrió y me dijo
-Claro, enseguida te llevo para allá-
Arnold POV
Rayos, esta vez si había arruinado todo. Nunca había insultado a nadie en mi vida ni de espaldas ni de frente. Nunca debí haberle dicho eso a Helga, me sentía infinitamente culpable.
Gerald tiene razón, soy un lento con respecto a estos temas, en vez de salir corriendo atrás de ella, me quedé parado como un bobo esperando a quien sabe qué cosa apareciera y me ayudara en ese momento de extrema necesidad.
-Arnold, ahora si la regaste hermano.- musitó Gerald con voz queda, mientras contemplaba la entrada de la cafetería con espanto- Helga no te va a dejar en paz nunca, después de esto.
Me levanté ignorando las palabras de Gerald y las miradas reprochadoras de todos. Salí de la cafetería a buscar a Helga, tal vez si le suplicaba que me perdonara con toda mi alma lo haría, aunque no del todo, pero era mejor a ser torturado toda una vida. ¿o tal vez solo era para quedar bien con ella? Ni yo mismo sabía responder a esas preguntas.
Doblé una esquina con apremio esperando encontrar a Helga y efectivamente la encontré.
Pero estaba abrazada a ese chico que había salido corriendo atrás de ella. Él se hallaba concentrado en consolarla dándole unas palmaditas en la espalda mientras ella sollozaba en su hombro.
a mi cabeza vinieron de golpe todos los comentarios de Gerald
¿Helga enamorada?...
son sumisas con sus novios,...
definitivamente no entiendes a las chicas...
porque son sumisas con sus novios...
va a dejarte en paz Arnold...
son sumisas con sus novios,...
Helga te ha hecho la vida imposible...
será sumisa con sus novio...
tú tienes las de ganar con esto...
son sumisas con sus novios,...
Por algún motivo la frase Son sumisas con sus novios o sus derivados no se me iban de la cabeza y sentí que un odio puro empezaba a cruzarme, literalmente, el corazón.
En ese instante la bilis se me subió a la garganta, ahora yo estaba molesto y mucho. Decidí que hacía un mal tercio con ese par de tórtolos y me retiré corriendo, pero sin evitar sentir las ganas de volver y pegar a ese idiota. No me gusta que se aprovechen del momento de necesidad de las demás personas para acercarse a ellas y hacer lo que se les venga en gana con ellas.
No iba a dejar que ese imbécil se aprovechara de Helga o siquiera que se le acercara para hacer de las suyas.
Jajajaja al fi tuve una buena idea para este capítulo , tardé añooos pero por fin lo tengo aquí con cariño para todos ustedes
Gracias por dejarme reviews los amooo pronto salgo a vacaciones y me voy a dedicar de lleno a esto jejeje
