Hola Lectores!
Aquí está el 3er capítulo, es un poco flojo pero quedó perfecto para escribir pues estoy en semana de exámenes, espero lo disfruten, no desesperen, para el próximo haré algo especial, hare un capítulo doble con la llegada de Katara a Nuevo Ozai, será ahí conde conocerá a alguien muy especial (; una pista? (*cofcofcabellonegrocofcof*)
En fin… semana de exámenes, estudiar. Meh.
Disclaimer: los personajes de Avatar: La Leyenda de Aang pertenecen a Mike Dante y Bryan Konietzko. Hacía el fin de Mundo le pertenece a José Ignacio Valenzuela.
Gracias por leer!
Por ti, hasta el fin del mundo.
Primera parte.
Hacía Nuevo Ozai.
El atardecer se veía hermoso esa tarde, una aurora austral se distinguía en el horizonte. Curioso, apenas estamos entrando al invierno, no deberían aparecer tan pronto Pensó Katara mientras se acomodaba en su asiento en la pequeña barca que la llevaba al puerto para partir de ahí a Nuevo Ozai.
Repasó los eventos que pasaron ese día: había recibido un mensaje de ayuda de Suki, su mejor amiga quien se había robado s investigación y había viajado a Nuevo Ozai en lugar de ella. Había decidido viajar desde la Tribu Agua del Sur al Reino Tierra para salvar a su amiga.
"Rey…" Esas palabras seguían frescas en su memoria. Saco de su bolso el mensaje para leerlo una vez más. De nuevo el misterio de esas letras. ¿Qué significaban? ¿Habría sido el Rey de la Tierra? No sabía mucho del Reino Tierra ni de sus monarcas así que no tenía una respuesta concreta.
Katara frunció el seño al encontrarse con incógnitas y no poder hallar respuesta alguna.
Se acomodo de nuevo en su asiento mientras hacía un poco de Agua Control, aún quedaba mucho tiempo de viaje.
Cuando Katara despertó no sabía que era más sorpréndete; el hecho de que pudo dormir una horas en una barca o que toda la luz que había era de una antorcha que llevaba el Maestro Agua que conducía el pequeño navío.
Aun no puedo creer que Pakku no me permitió ayudar a dirigir Pensaba con reproche.
-Prepárate, ya vamos a llegar- Fue todo lo que dijo el Maestro Agua.
Katara nunca había estado en la Isla Cola de Ballena, isla que convirtió en puerto el Jefe Pakku, debía admitir que el viejo gruñón hacía cosas buenas por la tribu.
Tomo su bolso y su mochila y, agradeciendo a quien la llevo bajo de la barca.
Admiro el trabajo que habían hecho los Maestro Agua en la Isla, unas pequeñas chosas para los viajeros que arribaban cansados o para los que tenían que viajar pronto, una fuente en medio que iluminada por las antorchas alrededor daba un toque místico al lugar.
Místico… esa palabra le intrigaba, desde pequeña su abuela le había contado historias acerca de los Espíritus de la Luna y el Océano; Tui y La y cómo ellos habían enseñado a controlar el agua a los primeros Maestros Agua. Un pensamiento fugaz cruzo su mente. ¿Y sí el Rey del que habla Suki era algún tipo de espíritu? De inmediato hizo a un lado esa divagación, como en las Tribus del Agua, la Nación del Fuego, Los Nómadas Aire y El Reino Tierra tienen historias de Espíritus, pero era algo demasiado fantasioso, o ¿sería posible que las leyendas, incluyendo la del romance de la Maestra Agua y el Soldado de la Nación del Fuego, fueran reales? ¿El pueblo realmente estaba embrujado y Suki era parte de ello?
Un escalofrío le recorrió la espalda a Katara haciendo que se ajustara su parka aún sabiendo que no era producto del frío.
Decidió no seguir con divagaciones y que tenía que dirigirse al puerto a buscar el barco que fuera hacía Nuevo Ozai, tendría que apurarse si quería salir esa misma noche.
Un aleteo y una gran ráfaga de aire hizo que volteara hacía atrás, cuando lo hizo logró reprimir un grito. Un enorme Dragón de pelaje rojo brilloso se acercaba directo hacía ella. Cuando Katara pudo sentir su aliento ardiente cayó de espaldas cerrando los ojos.
Los abrió cuando sintió una mano tocándole el hombro, era un marinero.
-Señorita, ¿se encuentra bien?- Katara tuvo que parpadear un par de veces antes de aceptar la mano que le ofrecían.
-Sí, sólo resbale, no se preocupe, gracias- Katara vio como el hombre se alejaba. ¿Qué demonios había pasado? ¿De dónde había salido ese Dragón? ¿Había Dragón en realidad?
Katara no se movió, su mente no procesaba lo que había pasado, un miedo se apodero de todo su cuerpo y quiso estar en casa discutiendo por algún tema sin importancia con Sokka.
No Se dijo, ese no era el momento estaba en la Isla Cola de Ballena preparándose para salir a buscar a Suki.
Camino hacía los muelles sin mirar atrás, con paso firme y seguro. Llego y comenzó a buscar el barco que iba directamente a Nuevo Ozai, al reconocerlo el capitán le dijo que partirían en 20 minutos. Katara tomo esa como una oportunidad para mandar un Halcón a Gran-Gran diciendo que sería probablemente el último en un tiempo, le aseguró que estaría bien y haría todo con cuidado, le mando un gran abrazo a ella y a Sokka.
Katara miró al cielo, alcanzó a distinguir unas nubes grises que se dirigían a mar abierto, fue ahí que supo que su viaje no sería nada sencillo.
Como dije, un capítulo flojo, pero esperen el próximo valdrá la pena.
Muchas gracias! Dejen sus comentarios.
The Elizabeth Wolf.
