Este capitulo estuvo inspirado en un proyecto que se realizó en mi cole. Fue la mar de divertido tener padres primerizos en la clase. Espero que les guste muchachos. Un saludo a toda esta gente hermosa que leyó mi último capi y lo comentó, me siento bien de ser la causante de que tantos sonrían, se impresionen o queden con una cara de WTF :O jjejejejejejeje Comenten y diganme si les gusta la idea del proyecto

muaahh Besos a todos


Helga POV

Apenas salí de la enfermería, parecía que otra chica había suplantado a la antigua yo. Me sentía de lo más rara; esa es la palabra. Estaba fúrica, pero no sabía porqué, si de frustración o de enojo. Me sentía feliz, pero no sabía si era por haber dejado la enfermería atrás o porque estuve a un solo centímetro de un beso; No sabía si estaba triste por haber dejado la enfermería o porque no me pude acercar un maldito centímetro más…

Lo ven, un torbellino de sentimientos y a cual más contradictorio que el otro.

Fui corriendo al baño, pues no me sentía bien, de hecho, estaba hasta un poco mareada por lo ocurrido. No puedo creer que yo Helga G Pataki, estuve un tanto así, de besarme con alguien, y menos con quien yo esperaba.

"Me haces ver como una patana frente a todos; tuve que bajarte la fiebre mientras alucinabas y repetías cosas, y para rematarlo todo, me hacen quitarte la camiseta que cubría tu cuerpo ¡asquerosamente perfecto!"

Con esas palabras me había delatado yo solita, fue casi lo mismo que pasó en industrias futuro. Los dos solos, en una situación en la cual ninguno de nosotros se esperaba encontrar, en una sin salida y con nuestros sentimientos a flor de piel; bueno, al menos los míos.

Pero esta vez había habido un pequeño detalle en particular que me ponía los pelos de punta: Él no me había rehuido ni mucho menos. No había alegado que había algo que hacer que podía interrumpirlo todo, no puso excusa al golpazo que le di, no me gritó por haberlo dejado inconsciente, al contrario, parecía que se acercaba de una manera sutil.

Pero qué mas da, de seguro son solo imaginaciones mías. Arnold ya me dejó muy en claro con sus otros comportamientos que no me quiere cerca de él, o que al menos no soy su tipo de chica. De seguro solo se está vengando por lo que le hice en gimnasia, o por lo del chicle, o por lo que le e hecho los otros años de su vida.

-Necesito refrescarme- me dije y acto seguido me miré al espejo. Mi rostro parecía delatarme de una manera espantosa , tenía aún los ojos sorprendidos y las mejillas arreboladas. Me mojé la cara para tratar de bajar la afluencia de sangre de mis mejillas.

-¿Helga?-

Esa voz me puso en alerta, traté de poner mi cara más normal y recé para que no se diera cuenta de lo acontecida y avergonzada que estaba.

-Ahh Hola Lila- soné como un graznido de cuervo, o de cualquier otra ave asustada.

-¿Arnold está bien verdad?- me preguntó con un tono un tanto preocupado

- S…sí está muy bien. Mejor que nunca- Trataba de sonar normal pero no podía, en serio. Me sentía como una niña que acababa de romper un cristal y había salido corriendo para evitar enfrentarse a las consecuencias, pero sin querer me había encontrado con la dueña de ese vidrio roto. Lila solo atinó a mirarme recelosa como sospechando lo que había pasado.

-Bien- dijo con un poco de frialdad- si lo ves, dile que le mando muchas saludes.

-Lo haré, sin problema- pero no le vi directo a los ojos, porque me di la vuelta y me encerré en uno de los baños.

Me senté apoyada en uno de los 4 rincones del cubículo y muy nerviosa saqué mi celular

-Criminal…me tiemblan mucho los dedos- susurré después de que el celular estuvo a punto de caer dentro del inodoro gracias a mis sudorosas manos.

Traté unas cinco veces de escribir con las palabras adecuadas ese mensaje de texto que iría a mi máxima confidente en este mundo…

Phoebe POV

Estaba un poco preocupada. Helga no había llegado todavía de la enfermería lo que me hacía pensar en que algo grave le había ocurrido a Arnold. No tenía la mente en mi sitio acostumbrado y empecé a moverme inquieta en mi silla; son demasiadas emociones en un día para mí: Dodgeball, medio mundo golpeado y Arnold inconsciente. Lo último que esperaba que pasara fue mi reconciliación con Gerald al cual después de haberme rogado 5 veces que le perdonara por ser tan desconfiado, decidí aceptarle, solo tras haber dejado en claro que la infidelidad no era algo de ninguna manera viable en nuestra relación. Además la vida es corta: mejor perdonar mas temprano que tarde. En esas cavilaciones estaba cuando el celular me vibró, lo saqué con un ademán rápido y discreto para que no lo viera el maestro. Gracias a Dios era de Helga

"Vn a l trraza del cole, SOLA ncsito hablar con alguien x favor"

-Hola viejo ¿cómo estás?-

-Mejor que bien Gerald- me dijo Arnold con una sonrisa de oreja a oreja cuando entré a la enfermería, eso considerando que tenía un chichón enorme en la frente y que había estado inconsciente por casi una hora entera. A pesar de todo, nunca lo había visto tan feliz.

-El golpe ya te afectó el cerebro hermano.-

-No, no, no es eso- dijo entre risas

-¿Entonces?-

-Es que verás aquí estuvo alguien…-

-¿Lo acompañaste durante toda la hora que estuvo inconsciente?-

-Ya puedes imaginártelo- dijo Helga un poco aturdida- Hasta le bajé la fiebre y empezó a murmurar cosas. Luego la enfermera dijo que necesitaba un estetoscopio y fue por él mientras… mientras… ¡A mí me obligaban a quitarle …


-¡LA CAMISETA! ¡¿Te quitó la camiseta viejo?- no podía creer lo que oía

-pues créelo, pero es ese instante estaba inconsciente, así que ni siquiera la sentí , lo interesante sucedió al despertar…

-¡Ni siquiera sabía qué hacer! Esto me pasa por ser buena samaritana- dijo Helga como enloquecida y casi zarandeándome- Así que solo le grité que su cuerpo era asquerosamente perfecto, y que me había tenido demasiado preocupada!

-¡Entonces tú…-


-¿Se te declaró?-

-Bueno algo por el estilo- dijo Arnold entre feliz y avergonzado- el caso es que yo estaba demasiado feliz en ese instante a pesar de que me había gritado, y bueno… fue tan rápido; me acercaba de poco…

-¿CASI LO BESAS?- le repetí con un medio grito – Helga- le reprendí haciendo un puchero – pero cómo sigues cayendo en lo mismo, tú misma me dijiste que ya no valía la pena.

-¡Ya no sé que pensar!- me dijo un poco llorosa- Siento que se me cae el mundo Phoebe. ¡y yo no soy así! Soy la que da lo mejor hasta el último así esté perdida la guerra- estaba que se le salían las lágrimas- ¡Y no puedo con un chico! ¿Qué me está pasando?


-Sé que estoy un tanto demente o que quizá soy masoquista Gerald- me respondió Arnold – Pero esto me dio a entender de que aún tengo una ligera esperanza de que Helga me quiera.-

-¿Y se puede saber desde cuando te fijas en Helga G Pataki?-

- Creo que ya van 13 años de eso-

-¿?-

-No me di cuenta de que la quería hasta que ella misma me lo dijo. Me ayudó a salvar el vecindario, a mis padres, recogió mi gorra, me escribió cartas Gerald. Ella era Voz Ronca. Se puede decir que ella es como mi ángel personal, pero la he querido desde hace mucho, desde que éramos niños, antes quizá. Sólo que no me di cuenta hasta que alguien se me adelantó y me hizo ver cuanto la quería en verdad-

Me había soltado el sermón de su vida. Eso sí era estar enamorado ¡Y de Helga!

-Bien Arnold, no puedo disuadirte de estas cosas. Yo te conozco, y como soy tu mejor amigo no me queda más remedio que apoyarte.- compuse una sonrisa sincera- Voy a ayudarte en lo que pueda para que tú te quedes con Helga.-

-Gracias Gerald- e hicimos nuestro saludo especial, acordando otro de nuestros pactos indestructibles.

Helga POV

El cachete me dolía mucho. Pero no crean que me enfadé con Phoebe por el chirlazo. Sólo que de nuevo tuve uno de mis episodios psicópatas y estoy agradecida de que me haya pegado para recuperar de nuevo el sentido común. Y ahí se estaba acercando Zach con su típica sonrisa llena de promesas y alegría.

-Hola chicas. ¿Estás mejor Helga?-

-¿Yo? Jeje- Me burlé por el poco entendimiento de Zach- Si te refieres moralmente, sí, me siento como nueva. No me pasó nada Zach.- y le compuse una sonrisa tranquilizadora- Sólo acompañé al cabeza de balón que lesioné a la enfermería hasta que se repusiera.

Su semblante se volvió un poco oscuro cuando mencioné a Arnold. Pero luego me di cuenta de que se fijaba en mi cachete rojo.

-¿Qué te pasó en la mejilla Helga?- cuestionó en un tono alarmante.- Sin mentiras

-Ahhh nada. Es que, verás, tuve otro de mis episodios de histeria y emm.- no sabía como eludir mi último lloro, pues no quería decir mis motivos- Phoebe tuvo que darme un chirlazo.

-¿No me mientes verdad?-

-Por amor de Dios no Zach, si quieres pregúntaselo a ella, además ¿Quién querría golpearme? – Y compuse una sonrisa nerviosa

-Ese chico que se vive haciéndote la vida imposible- me dijo desafiante

-Ya- le dije un tanto escéptica y algo enojada también- Arnold se ha comportado idiota estos días, pero eso no significa que ande golpeando chicas Zach. Él es el buen samaritano de este lugar y tiene demasiados principios morales. Nunca de los jamases le vería golpeando a nadie.- no sé por qué le salía en defensa al caradura ese…

"No aguarden, casi me BESA ¿Por qué diablos lo estoy defendiendo?" me decía mi parte rencorosa

-Lo siento- dijo con gesto compungido- Es que yo pensé...-

-Tranquilo, es natural pensar así. Sólo no lo confundas con un maltratador ¿De acuerdo?

Asintió, aunque no muy convencido. Decidió cambiar el tema

-Por cierto ¿Ya oíste del nuevo proyecto que tiene el colegio?-

-La verdad no ¿de qué se trata?-

-Es algo bastante interesante ¿has oído de los bebés "piénsalo bien"?-

-Pues sí. En las películas son bebés robot que asignan a una pareja, para que sepan qué es ser marido y mujer y tener un niño de verdad…-

Zach me dirigía una sonrisita cómplice. Me bastó esa pista y supe que ése era exactamente el proyecto que tenían pensado para nosotros.

-Es ¿en parejas?- cuestioné con una voz una octava más alta de lo normal.

-Ya sabía que te ibas a poner histérica Helga. No quieres que llame a Phoebe.-

-A este paso de emociones va a tener que golpearme otra vez- dije con un hilo de voz.

-Vamos Hel, no es tan malo. Dicen que va a haber sorteo para hacer las parejas.- Dijo esto último un poco desanimado, debería ser más duro para él. Era nuevo y por lo tanto conocía poco o nada al resto de chicas de la escuela, ni siquiera podía hacerse una idea de la actitud de cada una.

-Tranquilo no será tan malo esto de ser padres por una o dos semanas- le dije esto con una sonrisa reconfortante.

-Sólo hubiera querido que tú hubieras sido mi pareja - me ruboricé un poco con ese comentario – Ya sabes,- él también parecía algo nervioso, tal vez no esperaba esa reacción de mí- hubiera sido más divertido conociéndote, en lugar de una chica desconocida. Serías una de esas mamás modernas que ven la lucha libre y castigan metiendo tus videojuegos en la licuadora-

No pude evitar reírme. De verdad me conocía bastante bien este niño.

-Y tu hubieras sido de esos padres que pisan el suelo por donde va su mujer si hubieras sido mi marido-

-Eso tenlo por seguro, contigo por esposa…-

Y ambos estallamos en risas. Caminamos hasta nuestras respectivas clases comentando lo gracioso que sería ver a tantos padres en aprietos con esos pequeños granujas que son los robots bebés.

Arnold POV

-Bien Arnold , ya tenemos que ir saliendo de aquí, sólo nos faltan dos horas de clase y tú ya perdiste el día estando inconsciente-

-A veces me recuerdas a Phoebe- comenté divertido a Gerald.

- ¿Y qué mas quieres? Es difícil, cuando estas enamorado, se te pega algo de tu chica siempre, es como encajar piezas.-

- Ya veo, tal vez por esa razón es que a veces me siento como Helga o como mi abuela.-

- Jejejejeje, a veces creo que ya te perdimos viejo ¿Tu abuela?-

-Ya hubieras visto cómo acosaba a mi abuelo de niña- Gerald contuvo una carcajada y la trató de disimular con tos.-

-Se terminaron casando ¿No?-

-Aunque no me creas, es la segunda vez que oigo ese comentario.-

Gerald me ayudó a incorporarme y se me fue un rato la cabeza por el golpe. La chica sí que golpeaba duro.

Cuando llegamos a clase, ya todos estaban en sus bancas haciendo bullicio porque todavía no llegaba el maestro. Cuando entró el señor Strauss, no venía solo. Imagínense nuestra sorpresa al ver a nuestro maestro de primaria, el señor Simmons con unos pequeños bultos entre sus brazos y con la cara más sonriente del mundo.

-¡Señor Simmons!-

-¡Qué sorpresa!-

-Wuau No ha cambiado en nada-

- ¿sigue dando clases en la primaria 118?-

- ¡¿Tuvo Gemelos señor Simmons?- Harold estaba demasiado anonadado con los dos bultitos que nuestro ex maestro tenía entre sus brazos. Yo la verdad ni me di cuenta de que eran niños. Y parece que el resto tampoco se dio cuenta de nada. Todos se quedaron con caras de pasmados . El señor Simmons solo sonrió abiertamente:

-No chicos, no son mis niños-

-¿Entonces?-

-Son sus niños.-

-¡Oh Dios mío!- Harold solo puso una cara de espanto, los ojos en blanco y cayó peligrosamente para atrás de la impresión.

-¡Harold!- todos fuimos de inmediato junto a él.-

-¿Por qué Patty no me dijo nada?- el señor Simmons muy preocupado se acercó a donde estaba Harold y lo ayudó a incorporarse, aunque su cara normalmente rosa, estaba más pálida que nunca.

- Los siento Harold, no era mi intención asustarte. Los niños no son de verdad, son solo robots.-

-Debió haberlo dicho antes de asustarme- Harold estaba que respiraba de alivio

-¿Qué no sabes de donde vienen los bebés Harold?- le recriminó Gerald

- No sé ¿Del hospital?-

-No seas tonto flaco, sólo los atienden allí después del embarazo -

-Entonces ¿De donde vienen?- se oyeron risitas generales en el aula ante la ignorancia de Harold, muchos se hallaban ruborizados, entre ellos Gerald, que se puso muy rojo con esta pregunta. Y trató de restarle importancia con evasivas, pero Harold seguía empeñado en saber donde estaban los niños "antes" de ser atendidos en el hospital.

-No me digas que en serio no sabes…-

-¡Que no!-

-Pues es culpa de tus padres-

-Ya lo sé idiota, sólo quiero que me digas cómo-

-¡No!-

-¡Por favor Gerald!-

- ¡De la barriga de las mamás!- se hizo un silencio prolongado; con esa respuesta Gerald parecía que se había salvado de la vergonzosa realidad. Sin embargo…

- Pero ¿Y como entran?- Mientras Gerald ponía de nuevo una cara rojísima.

-Ya chicos. Está bien- el señor Simmons parecía divertido con la conversación- Ese es precisamente el motivo por el cual estoy aquí. Soy el organizador de este nuevo proyecto llamado "Bebé piénsalo bien" con el propósito de evitar desinformación y embarazos adolescentes en la población, demostrándoles que un bebé es una responsabilidad grande y por ello hay que pensarlo dos veces.

-Ohh-

-¿Pensar qué?- Harold no entendía nada, pero aparte de él no había nadie que no entendiera. Peappod alzó la mano para hacer una pregunta.

-¿seremos padres solteros o tendremos una pareja.?-

Muchas chicas soltaron risitas emocionadas al pensarse con una pareja e iniciaron los cuchicheos y las miradas a los chicos en el aula.

-Por supuesto que el proyecto es de parejas- confirmó el señor Simmons con una sonrisa – De paso experimentan lo que es ser marido y mujer.-

Yo que estaba reclinado perezosamente sobre mi escritorio de repente puse atención a esas palabras ¿Podíamos escoger la pareja o sería en sorteo?. A mí solo me interesaba ser esposo de una sola persona.

-Para evitar peleas por ciertas personas que tienen demasiada demanda o vidas amorosas enmarañadas , hemos decidido que las parejas de este proyecto serán escogidas por sorteo- dijo el señor Simmons con un guiño para todos nosotros.- Sé lo difícil que es ser adolescente-

-Ohh- dijeron con desilusión algunas muchachas. Yo me desinflé en el acto.

-La selección de parejas se llevará a cabo el día miércoles de la próxima semana y después de eso cada una de ellas contará con un bebé robot. Eso es todo. Que tengan una buena tarde muchachos.- se despidió mientras salía del aula

-Hasta luego.- nos despedimos a coro

- ¡viejo, ésta es tu oportunidad!- siseó Gerald en cuanto se fue el señor Simmons

-No se puede Gerald, acaban de decir que es sorteo, hay como 600 chicas en esta escuela y apenas una remota posibilidad de que me toque Helga.-

-Pero precisamente por eso. Harán el sorteo el día miércoles, las parejas las dirán el día jueves y para registrar a tanta gente debe haber una base de datos en computadora.- Gerald compuso una sonrisa un tanto malvada- Y yo tengo a alguien que nos puede ayudar en ese tema.


-¡No no y no!- la chica aún se mostraba renuente después de hora y media de súplica

-Vamos Phoebs- Insistió Gerald en un intento desesperado- Necesita de tu ayuda.-

-Sí, necesito tu ayuda Phoebe por favor- le supliqué a media voz frente al pórtico de su casa

-¡Ah sí qué bonito!- Phoebe me dirigía miradas asesinas- Primero no respondes sus cartas, cuando llegas la tratas como si no existiera, luego le haces bulling, ¿Y ahora quieres conquistarla a la fuerza? -

-Créeme que tengo una explicación para cada una de esas cosas-

-Pues no me interesa oír-

-Vamos mi mochi- dijo Gerald abrazándola de la cintura por atrás- Es lo único que te pediré ¿Sí? Si no es por este desalmado, hazlo por mí-

Phoebe soltó un suspiro derrotada por esas palabras. Y de deshizo del abrazo de Gerald y lo tomó por las manos.

-Niño odioso,- dijo refiriéndose a él con suavidad- Sabes que soy vulnerable cuando hablas japonés y peor si me dices mochi-

-Soy un galanazo ¿Verdad?-

-Tonto- sentenció mientras se reía.- Está bien, lo haré.- Luego me dirigió una mirada ácida y declaró- Solo espero que no lo estés haciendo por molestarla, por ponerla en ridículo, o por interés. ¡Y mira que Helga ahora sí despierta interés entre los chicos!

-Tú tranquila, en serio.- y me apuré a añadir- De veras me gusta Helga, Phoebe y tal vez por eso me he estado comportando idiota cuando estoy con ella. Sus cartas no me llegaron hasta hace unos días y era demasiado cobarde como para aclarar todo. Pero eso se acabó y en serio pienso competir por el amor de Helga con quien sea, aún si ese chico es Zachary.-

-¿Qué?- Phoebe se quedó sin habla- Quieres decir… ¿Qué él te dijo que le gustaba Helga?-

¡Diablos! Qué metedura de pata…

-¡No! Es decir- no sabía qué agregar- Se nota a leguas que le gusta Helga, porque es una chica.- Gerald se rió y Phoebe puso una mirada circunspecta.

-El hecho de que él haya notado antes que tú de que Helga es una chica, no significa que le guste- culminó Phoebe mientras mis mejillas alcanzaban el tono más alto de rojo que pueda existir.