Capitulo 3: El regreso de alguien inesperado: Los recuerdos salen a la luz.
"Es tan corto el amor y tan largo el olvido"
Pablo Neruda.
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Ya se había bajado del bendito avión, por fin había llegado a Tokio.
Un chico realmente atractivo se encontraba tratando de parar un taxi. Cuando al fin consiguió uno, se subió y le dio un papelito con una dirección escrita en ella. Mientras el taxi se movía, él iba mirando la gran ciudad donde nació y vivió gran parte de su adolescencia. Una sonrisa apareció al darse cuenta que esta no había cambiado mucho desde que se fue.
Una vez llego a su destino le pagó a el conductor y bajo.
Miro a su alrededor, a pesar de que era temprano todos los edificios estaban iluminados por grandes letreros, anunciando alguno que otro producto.
Él se encontraba parado enfrente de un edificio de al menos 15 pisos, tal vez mas, algo sencillo pero igual de elegante. Decidido empezó a caminar hasta donde se encontraba el portero.
-Hola- dijo amistosamente- Se encuentra Hinata en su apartamento- preguntó algo ansioso
-Lo lamento señor pero no podemos dar información de las personas que viven en este lugar, primero necesito preguntar si ellos esperan visitas- contesto cortésmente el portero mientras se encaminaba tomar el teléfono para preguntar si esperaban al joven.
-¡Espera!- gritó asustando un poco al portero que se dio vuelta para saber la razón- no puedes avisarle emm, es que ella no sabe que estoy aquí, soy su amigo y vine de sorpresa pero si le dice que vine no va hacer mas una sorpresa- reprocho el chico.
-Lo siento señor pero sino pregunto no lo puedo dejar pasar-
-Por favor, que necesito para poder ir a verla sin que ella se entere- se puso a pensar- Ya se-grito otra vez, mientras se acercaba al porte que por reflejo retrocedió.
Una vez tomo el ascensor, trato de recordar el número de apartamento y habitación donde se encontraba Hinata.
Marco el número de piso, con algo de ansias, hace ya varios años que no se veían y no podía esperar para poder hablar con ella, al llegar vio solo unos pocos apartamentos y busco el número donde vivía la ojiperla.
Tocó repetitivamente la puerta pero nadie abría, ya cansado volvió a tocar pero esta vez mas fuerte haciendo retumbar el sonido seco del golpe en todo el pasillo. Escucho unos suaves y delicados pasos acercarse a la puerta y se dio cuenta inmediatamente de quien era, sonrió mostrando sus blancos y prácticamente perfectos dientes.
-Hinata- grito al verla y rápidamente la abrazó. Ignorando a la persona que se encontraba detrás de esa delicada figura -¿Paso algo? Es que llame varias veces a la puerta y no contestabas ¿Te desperté?- preguntaba mientras se separada para poder verla
-Q-que h-haces a-a-acá- contesto como si no hubiera escuchado nada de lo que este le había preguntado pero es que podía sentir el peligro aura que emanaba el azabache y eso realmente la asustaba, ella mejor que nadie sabía cómo era la relación entre su esposo y su mejor amigo.
-Hey, así recibís a tu amigo- dijo fingiendo enojo, olvidando completamente lo que le había preguntado segundo antes.
-Lo s-siento K-kiba k-kun, es q-que no e-esperaba v-v-volver a v-verte p-por a-a-aquí- dijo todavía sorprendida. Esta nerviosa, lo sabía, pero como no estarlo cuando tu marido y tu mejor amigo se encontraban en el mismo espacio.
Una risa casi igual de grave que la del azabache se hizo presente cuando la escucho.
-Me alegra haberte sorprendido- dijo entre risas.
-Que haces aquí- pregunto una voz fría atrás de la pelinegra haciéndola templar ligeramente.
-Vine a ver a mi amiga- contesto más serio de lo común -¿Importa?-dijo entre dientes.
El azabache estaba dispuesto a contestarle pero una cálida mano atrapo la suya dándole a entender que no dijera nada. Este solo se limito a fulminarlo con la mirada cosa que no paso ya que el castaño no retiro sus ojos de los oscuros de Sasuke
Hinata Pov.
Agarre la mano de Sasuke para que no le respondiera, sabía que era capaz de decirle que se valla que no era bienvenido en esta casa pero no podía permitir que le dijera eso, después de todo Kiba es mi amigo, más bien mi primer y mejor amigo. Todavía no podía creer que estos se odiaran tanto después de tantos años. "Es que simplemente era una estupidez, todo lo que paso fue cuando eran adolecentes y eso era pasado, aparte el ya me pidió perdón"
Fin Hinata Pov.
Hinata Pov.
Estaba yendo al apartamento de Kiba, mi novio desde hace un mes, que me había llamado para que valla, me había dicho a las 14:00 pero me adelanté unos 15 minutos.
Llego al edificio y tome el ascensor, cuando llegue, empecé a caminar por el pasillo, pero cuando estaba por doblar la esquina, escuche algo, más bien una voz que yo conocía, era la de mi amiga Ino, me alegre, hacía tiempo que no la veía pero ahora que pienso que hace ella en el apartamento de Kiba, no es que sea celosa pero tengo un mal presentimiento de esto.
Me acerca un poco, estaba algo apegada a la pared, es que no me anime a dar esa vuelta para llegar al apartamento. Los vi, se estaban besando, mi vista se empezó a nublar, sabía que antes se gustaban pero eso fue antes, se supone que ahora Kiba era mi novio, se supone que él me amaba, si eso no es verdad, entonces todas las palabras que le me dijo eran mentira. No podía estar ahí, y menos verlos, así que salí corriendo.
Corría sin saber exactamente a donde, mis pies se movían solos hasta que pare por el cansancio, a lo lejos pude ver un pequeño parque con algunos bancos y varios árboles de flor de sakura, corrí en esa dirección.
Me dolía, yo a él si lo quería y mucho, fue mi apoyo todo el tiempo, primero pensé que era solo cariño, pero después me di cuenta que lo quería como algo mas, pero yo sabía que el quería a Ino y ella a él, pero ninguno daba el primer paso.
Cuando le dije mis sentimientos a él, me correspondió ese mismo día y pensé que se había olvidado de ella pero no fue así, entonces solo me uso, no puede ser él no es así ¿verdad?, o es que soy demasiado ingenua como para darme cuenta de cómo es él en verdad, si es así las palaras de mi padre son ciertas, todo lo que él me dijo, entonces cada golpe que él me dio me lo merezco.
Mis ojos siguen derramando estas lágrimas de dolor, me duele y nunca creí que iba a ser tanto, me está empezando a doler la cabeza, tal vez mi cuerpo ya no puede más y me está avisando, pero el dolor sigue.
Fin Hinata pov.
Una pelinegra se encontraba en un banco de una tranquila plaza rodeada de hermosos árboles. Con sus manos en su rostro la ojiperla estaba tratando de tapar su hermoso rostro, ahora bañado en lágrimas. Unos pequeños sollozos, que se apenas se escuchaban, aparecieron. Rompiendo de apoco el corazón de un azabache que la veía a lo lejos, mientras que unos puños se formaban ,cargados de frustración al no poder hacer nada, más que solo ver esas pequeñas gotas de agua salir de esos hermosos ojos.
Lo iba a matar, de esos estaba seguro, le dejo el camino libre, gracias a él ahora el Inuzuka tenía como novia a la ojiperla. Sí por culpa de él, ella estaba de esa manera, ese perro pulgoso se las iba a pagar. Pero ahora tenía que hacer algo y más que todo tenía que saber que fue lo que le hizo, y por el bien de él que no sea su culpa, sino se lo iba a tener que pagar y muy caro.
Lentamente se fue acercando a la ojiperla, tratando de que su mirada no sea la de siempre, esa mirada tan fría, esa mirada ahora no la podía tener sino en vez de ayudarla la iba a asustar.
-Hinata estas bien- pregunto el azabache, mientras posando su mano en el delicado hombro de la pelinegra "Pero que pregunta es esa, no seas idiota Sasuke, claro que está mal, solo de verla te das cuenta, si serás idiota" se decía a sí mismo el azabache.
-S-Sasuke- susurro la ojiperla
La sorpresa llego a la cara de Sasuke al darse cuenta que esta lo estaba abrazando, y luego pudo notar como de apoco unas finas lagrimas mojaban su camisa. Este solo atino a devolver el abrazo sintiendo su frágil cuerpo desmoronarse de apoco. Una gran ola de rabia llego al pelinegro.
-Hinata, que paso- pregunto mientras se separaba de ella pero sin dejar de rodearla con sus fuertes brazos.
"No quiero que se valla, no quiero que se aleje de mí, no entiendo porque, pero después recuerdo porque estaba en esa plaza y lo que paso solo hace tal vez horas, porque lo más probable es que estuviera horas llorando, por eso me debe doler tanto la cabeza. Mis ojos se vuelven a llenar de lagrimas mientras que trata de decir algo"
-Y-yo... K-K-Kiba- solo podía decir la ojiperla mientras otra vez se largaba a llorar.
-Tranquila Hina, está bien, cálmate y después hablamos- decía tranquilamente el azabache mientras que con sus manos, agarraba las pequeñas de la ojiperla tratando de darle ánimos.
Hinata estuvo al menos unos 20 min llorando cosa que hizo sentir mal a él pelinegro, que todavía no tenía ni idea de que era lo que estaba pasando con ella.
-G-gracias, S-Sasuke, ya me s-s-siento m-mejor- decía mientras secaba con sus manos las últimas lágrimas que su rostro había derramado.
-Ahora que estas más tranquila, que fue lo que paso- pregunto el azabache.
Sasuke no era de esas personas que se preocupaban por los demás pero con Hinata era diferente el solo verla llorar le rompía el alma, es que la quería demasiado como poder verla llorar de la forma en que hasta hace un momento, quería volver a ver esa sonrisa que le iluminaba el día y que lo estaba sacando de esa horrible oscuridad que estaba tratando de llenar su corazón. Todavía no podía creer que con tan solo 16 años ya se hubiera enamorado completamente de ella haciendo que con solo verla, su día sea el mejor de todos.
-P-Podemos i-ir a-a otro l-lugar- preguntaba la pelinegra con su mirada todavía clavada en el piso.
-Vamos- respondió únicamente, agarrándola de la mano mientras que caminaba a la salida de ese parque que había sido el único presente del dolor de ella.
-Hina puedo pasar es que acá en el pasillo hace algo de frio- dijo Kiba con una voz más suave, cosa que irrito de sobremanera al pelinegro
Hinata salió de ese recuerdo y algo avergonzaba se aparto de la puerta para que este pueda pasar, recibiendo de parte del Uchiha un fría mirada.
"Todavía no sé como MI Hime, pudo perdonarlo" pensaba el azabache mientras que miraba como estos hablaban tranquilamente.
Habían llegado a una cafetería, donde había solo algunos clientes, haciéndolo un lugar bastante tranquilo.
Hacia solo unos pocos minutos que la mesera había pasado para pedir las ordenes. El único que hablo había sido Sasuke, pidiendo un café, ya que Hinata todavía estaba metida en su propio "mundo".
-Gracias- dijo la ojiperla, rompiendo el silencio que había entre ellos. De a poco empezó a levantar la mirada que todavía la había tenido clavado en el suelo. Pudo ver en la cara de él azabache confusión así que continuo- por todo, por lo del parque y por- pero no pudo continuar ya que este la había interrumpido.
-Hmph, no tienes porque agradecerme después de todo nos conocemos de chico y somos… amigos- termino diciendo sorprendiendo a Hinata.
Una ligera sonrisa apareció en el rostro de esta, ella ya lo consideraba un amigo pero no sabía que el a ella y por alguna razón eso la alegro.
Un pequeño rubor apareció en las mejillas del azabache al poder ver esa sonrisa, aunque lo escondió bastante bien para que esta no lo viera, ya que su orgullo no le permitía que viera lo que causaba en él.
-Ahora que estas mejor, me vas a decir que fue lo que paso- dijo el azabache.
-Etto… s-si- contesto mientras que otra vez bajaba la mirada para que este no viera como en sus ojos otra vez se empezaban a acumular las lágrimas. Tratando de darse valor, apretó sus manos y le contó todo lo que había pasado ese día.
El azabache la escuchaba atentamente, mientras que de apoco pudo ver como las lágrimas intentaban de salir de los ojos blanco de la pelinegra pero ella trataba de eliminarlas. Su rostro este serio pero por dentro la rabia lo estaba consumiendo.
-"Hmph, todavía sigo sin entenderla tiene un corazón demasiado bondadoso"- pensó el azabache mientras que caminaba en dirección donde se encontraba Hinata.
Hinata hablaba tranquilamente con Kiba cuando sintió como alguien por detrás de ella le tomaba de la mano, en una clara de señal de que estaba nombrando que ella era de su propiedad, como si le estuviera diciendo a Kiba "ella es mía, no la toques, no la mires, no le hables", sabia quien era esa persona, ni siquiera se tomo la molestia de voltear, pero cuando subió su mirada para ver los ojos de su amigo, pudo ver un poco de rabia por aquel acto.
-Emm… Kiba el portero no nos aviso que venias- comento la ojiperla mientras que tomaba, con delicadeza un taza de té que había preparado para los tres.- Es raro se supone que nadie puede entrar sino no piden permiso antes-
-E-el portero bueno él…- no sabía si contestar no era su culpa que ese tipo no lo dejara entrar, tuvo que tomar medidas drásticas pero tal vez exagero- ¡EL NO ME DEJABA PASAR!- grito el castaño- y entonces yo…yo… yo lo ate con unas cuerdas que traía en el equipaje y lo encerré en el armario de limpieza- dijo algo nervioso, sabía que recibiría un rezongo de parte de la ojiperla.
Hinata se atraganto con el té que estaba tomando. ¿¡Como que había atado al podre portero?! ¡Y todavía lo metió en el armario de limpieza! Pero como iba hacer eso no po… ¿Por qué traía cuerdas Kiba en su equipaje? ¿Acaso eso era normal? Creo que no.
-Etto Kiba- lo llamo- ¿P-porque… ¿Por qué tenias una cuerda en tu equipaje?- pregunto Hinata
Sasuke solo se limito a mirarlo. No era normal que alguien tenga unas cuerdas en sus maletas. "Este perro pulgoso sí que es raro"
-Ah, eso e-es por… AKAMARU- termino gritando, asustando a la ojiperla que se arrimo más a Sasuke.
Sospechaba que eso no era del todo cierto pero quien era ella para juzgar a la gente, aparte Kiba es mi mejor amigo, no tiene por qué decirme, son sus cosa después de todo.
"No tengo porque meterme en la vida ajena"
Hablaron durante 1 hora aproximadamente hasta que Kiba decidió irse con la excusa de que recién había llegado y que estaba cansado. Se despidió de Hinata con un abrazo y un ligero toque en su cabeza desacomodándole el cabello, cosa que enojo a él pelinegro, que bufó.
-Sasuke, no tenías porque actuar de esa manera con Kiba- reprochaba la ojiperla, cuando había cerrado la puerta.
-Hmph- contestó únicamente el azabache mientras caminaba a la habitación para cambiarse.
-Sasuke- susurro Hinata al verlo irse a la habitación, después de todo los dos seguían enojados
"No creo que ninguno de los dos de el brazo a torcer".
N/A
Como prometi las dejo la conti y esta es mas larga, espero que les guste. ¿Qué les parecio? ¿Les gusto?
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Cambio y fuera: 'Nanii
