Hola chicos y chicas, acabo de terminar evaluaciones, por lo que es probable que actualice la historia a diario, no será muy larga, pero espero que le guste :3

Bueno... disfruten ! :)


Mugi, Ritsu y yo la estabamos pasando muy bien, a pesar de que me sentía algo celosa cuando había algún contacto algo cercano con Mugi, pude percatarme de que mi querida Mugi, también mostraba señales de celos cuando Ritsu se acercaba demasiado a mi.

En este momento, Ritsu estaba en una de esas máquinas donde podías sacar peluches, Mugi y yo habíamos ido por algo de beber, ya que Ritsu nos había traído corriendo por casi todo el centro comercial hasta ahora.

-Chicas...- escuchamos detrás de nosotras, Ritsu estaba ahí con las manos en la espalda y esa sonrisa tan encantadora suya. Le sonreímos y ella estiró los brazos, eran dos peluches, exactamente iguales. - Quería darles algo por aceptar salir conmigo, sé que puedo ser algo molesta y más ahora que debería de estudiar en lugar de perder el tiempo, así que... Gracias - un leve sonrojo apareció en el rostro de la baterista, a Mugi se le iluminaron los ojos y le agradeció con un pequeño abrazo a Ritsu, yo me acerqué a Ritsu y me entregó el peluche. Mugi y yo nos miramos, creo que estábamos pensando lo mismo, ella era realmente adorable.

-Bueno, bueno chicas... ahora, a ¡comer!- gritó Ritsu emocionada.

Seguimos juntas en la mesa aún tras terminar de comer, Ritsu contaba anécdotas graciosas, nos hacía reír, sus ojos iluminados, sus encantadoras sonrisas, su poco femenina pero sinceramente adorable risa. Seguíamos riendo, ya no sabía ni porqué nos reíamos pero me encantaban estos momentos.

-Hola, - escuchamos una voz detrás de nosotras. Era un apuesto joven, ojos azules, cabello negro y un sonrojo muy adorable.

- Hola - dijo Ritsu, él se sonrojó y él a través de señas le pidió se acercara. Ella se negó.- ¿qué quieres?, no te lo digo a mal, pero... ah, ya entiendo ¿quieres que le de a una de ellas tu número o algo así?, acércate, no tengas miedo.- Ella le dijo con una de sus encantadoras sonrisas y él se sonrojó aún más, pero se acercó.

-No... no, vengo a darles mi número, bueno... no a ellas.- Cerró sus ojos con fuerza, y seguía bastante rojo.

-Oh, entonces... ¿qué se te ofrece?- dijo Ritsu con una enorme sonrisa.

-Quiero.. quiero invitarte a salir.- Ritsu, Mugi y yo abrimos los ojos como platos. "¿qué rayos acaba de pasar?"

-a... a ¿mi?- Ritsu se había sonrojado severamente y una mirada de sorpresa apareció en sus hermosos ojos ámbar.

- Sí, trabajo aquí en Max Burger, y... te he visto de lejos desde hace unos meses, no me había atrevido a hablarte pero hoy quiero invitarte a salir...- El chico miraba a otro lado... el sonrojo era enorme, mientras que mi expresión y la de Mugi eran muy semejantes, sorpresa, el tipo tomó aire, volteó hacia Ritsu

- ¿Por qué yo? no es por nada, pero Mugi y Mio son mucho más bonitas que yo...- dijo Ritsu con una voz muy baja, ni yo ni Mugi habíamos visto esa expresión, esa mirada, no habíamos escuchado esa voz, realmente estaba avergonzada pero... se veía tan... adorable.

-Porque... eres hermosa,- dijo él con una sonrisa, algo tonta si cabe señalar, - Pero, de lejos te he visto como actúas, como hablas, como ríes, yo... yo me siento un acosador en este momento, pero enserio, me enamoré de ti, eres... eres perfecta.- el color en el rostro de él tan solo era equiparable al color del rostro de Ritsu.

- Lo siento, es... es muy dulce de tu parte, rayos esto no me pasa seguido... - dijo para ella esto último, no pude evitar sentirme aliviada al saber que diría que no.- Mira, enserio eres muy dulce y en otra situación te diría que sí, creo que por primera vez diré esto en voz alta, pero creo que te mereces una explicación, lo que me limita a poder salir contigo es... es que me gustan las mujeres, lo siento.- Ritsu ahora estaba más roja, y el muchacho la miraba sorprendida, mientras que Mugi y yo nos quitamos un peso de encima, ¿qué tal si ella no hubiera sido "de esa manera"? eso hubiera sido... incómodo.

-Bueno... al menos puedo decir que me rechazaron, pero que a cualquier otro tipo que te invite también lo rechazaras.- dijo el con una sonrisa amable y ligeramente triste.- Por cierto, me llamo Haru Takanashi, y... si... alguna vez cambias de opinión... siéntete libre de llamarme, Ritsu.- él, aún sonrojado y sorprendido, le dio un papel con su número y le guiñó el ojo.

Él se despidió y se retiró, una sonrisa de derrota en su rostro.

- ¿qué diablos acaba de pasar? .- Dijo Ritsu con los ojos aún abiertos, - Bueno... emm, me imagino que ustedes ya se imaginaban cual era mi inclinación, pero.. no se preocupen - dijo con una sonrisa, - El hecho de que "voltee" hacia ese lado, no significa que aspire más que su amistad. - Estaba bastante nerviosa y se le notaba.

Volteé a ver a Mugi y creo que ella quería decirle que ella también era así, por lo que no podría quedarme atrás, tomé aire y la miré.

- Ritsu... Yo, t-tam-también soy de esa manera.- Dije algo avergonzada.

-De hecho creo que nadie que sea miembro actual de música ligera es realmente "straight"- Dijo Mugi con una sonrisa, Ritsu sonrió. Nos observamos detenidamente y comenzamos a reir con mucha fuerza.

Al cabo de un rato de seguir juntas, Ritsu tuvo que irse, algo de que sus padres regresarían temprano ahora, por lo que tendría que llegar temprano.

Mugi y yo nos caminábamos juntas de regreso

-Fue un día... bastante interesante.- Dijo Mugi.

-Sí... la verdad que sí, - Contesté con duda

- Debo apresurarme, poco a poco más gente se dará cuenta de los perfecta que es, y no quiero que vaya a llegar en el día en que vaya a perder, más si pierdo en contra de alguien que no seas tú. - Mencionó con simpleza.

- Pero no podemos "declararnos"- Contesté a su estamento. - Debemos conquistarla y ella es la que se tiene que declarar, porque quieras que no, el hecho de que seamos sus amigas quizás podría hacerla tomar una decisión que no desea si alguna se le declara. - Ella asintió, y de nuevo estiró su mano, la tomé.

- Espero un juego limpio, y no perderé en contra tuya, señorita Akiyama.- Dijo de manera algo dramática, lo cual me hizo reír delicadamente.

- Oh pero pequeña Kotobuki, yo tampoco perderé ante ti.- Soltó mi mano y me sonrió de lado.

- Mucha suerte, pero es enserio, no me dejaré perder.- Me guiñó el ojo y se fue en dirección a la estación del tren.

No perderé Mugi, verás que ella será mía, y si no me elige, al menos podré decir, que di lo mejor de mi y que la batalla y me enemigo, fueron dignos.

Me retiré en dirección a mi casa, sonreí al ver la más reciente de mis fotos, Mugi, Ritsu y yo, con nuestros respectivos peluches, vi a Ritsu y esa hermosa sonrisa tuya, pelearé por ti, te lo juro.