Hola, queridos lectores, disculpen que ayer no subí el capítulo pero estaba cansada... y me quedé dormida.. y... nyeh... no lo subí, sorry.

bueno... disfruten !


Habían pasado varios meses, Mugi y yo habíamos "luchado" intensamente por llamar su atención, teníamos pequeños altercados amables que Ritsu notaba y preguntaba qué es lo que pasaba, ninguna jamás dijo nada.

Un día, Mugi y yo íbamos a casa de Ritsu, y la vimos en la puerta hablando con el muchacho que se le había declarado hace unos meses... Haru? creo que se llamaba, ella parecía que le estaba platicando algo muy importante y él tan solo asentía, a lo lejos lo escuché decir:

-Entonces... ellas han estado discutiendo "amablemente", ¿eso te preocupa?- Ella nos vio y le hizo una seña a él de que guardara silencio, el se veía como que estaba pensando intensamente algo.

-Hola Ritsu - Dijo Mugi acercándose a Ritsu y dándole un pequeño abrazo, no podía quedarme atrás.

-Hola, Ricchan- Jalé a Ritsu del abrazo de Mugi y la abracé. Mugi me dio una mirada acusadora y Ritsu se zafó de mi abrazo, mientras que Haru, tan solo observaba sonriente la situación.

-Ustedes dos, por favor, ya, deténganse, no entiendo porqué últimamente todo es un problema aunque sea "amable" entre ustedes pero necesito que me lo expliquen y ya. - Dijo Ritsu con una voz demandante.

-Yo sé que pasa aquí, - Dijo Haru con una sonrisa - Ritsu, ante todo, no me detengas, ok? es solo para probar un punto. - Ella asintió desconcertada mientras Mugi y yo no entendíamos qué sucedía.

Él sonrió ampliamente, se acercó lentamente al rostro de Ritsu, ella se sonrojó y movió su mano para empujarlo - Confía en mi...- Susurró él, y Ritsu se detuvo,volteé a ver a Mugi y pude ver que estaba colorada de los celos, y pude sentir mi rostro de la misma o de una mayor temperatura.

Tomé el brazo de Haru y lo jalé, alejándole de Ritsu, MI Ritsu, sin darme cuenta había dicho esas últimas dos palabras y Mugi reaccionó.

-¿quién dijo que es tuya?¡Es mía!-

- Te dije que sabía que pasaba entre ellas... - Dijo Haru con una sonrisa, las dos nos detuvimos y nos percatamos de que él nos había timado y nos había hecho demostrar la razón de nuestros altercados, las dos nos sonrojamos y Ritsu solo nos observaba con la boca abierta.

-No es cierto... - susurró ella, - ¡Esto no me ayuda en absoluto!- Gritó algo frustrada, nadie de los presentes (más que Ritsu me imagino) entendió que es lo que estaba pasando.

-¿quieres que me vaya?- preguntó Haru cerca de Ritsu, ella asintió y él se fue rápidamente de ahí.

-Ritsu... ¿qué ocurre?- Pregunté cuidadosamente y ella solo gruñó en frustración, Mugi puso su mano en el hombro de Ritsu y ella suspiró.

-Siempre... siempre había tenido muy claro que estoy enamorada de ti, ¿sabes? - dijo observándome, yo me sonrojé y Mugi frunció el ceño, - pero, desde hace unos meses, como un mes antes de salir con Mugi, me di cuenta que ella me gusta... - Cerró los ojos con fuerza y prosiguió.

-Creí que podría aclarar mi mente, saber a quién de ustedes dos es a la que realmente quiero, había pensado en hablar con ustedes, esperaba que al menos una de ustedes se sintiera atraída hacia mi... ¡no las dos!- el último trozo lo gritó. Tomó aire - Y luego... ¿todas esas discusiones y altercados eran por mi? ¿qué acaso soy un pedazo de carne por el que debían pelear?¿o un trofeo acaso? - Para este momento lágrimas de frustración salieron de su rostro. - Maldita sea, necesito ir a dar una vuelta. -

Con eso se retiró y nos dejó a mi y a Mugi fuera de su casa, sorpresa en nuestros rostros, por su confesión y, al menos a mi, me dejo muy pensativa, ella tenía razón, habíamos estado discutiendo y peleando por ella como si fuera un pedazo de carne mientras Mugi y yo nos comportábamos como bestias poco pensantes discutiendo por ella, la traté como si fuera un premio que debía ganar en contra de Mugi y no como el amor de mi vida.

Voltee a ver a mi adversaria, ambas habíamos sido dignas en la batalla y nuestros enemigos también lo habían sido, pero no nos percatamos de que ninguna, al menos no ahora, nos habíamos comportado dignamente para poder realmente tener el premio, bueno... a Ritsu.

"Lo siento, Ritsu..." mi mente pensó, ahora debo encontrar como disculparme, no antes de que Mugi lo haga, porque si pienso así seguiré corroborando lo que mi pequeña oji-ámbar dijo, sino antes de que mi castaña se arrepienta de alguna vez haberme querido.

Volteé en dirección a Mugi, creo que pensábamos lo mismo, una sonrisa amarga apareció en su rostro, trazos de lágrimas tenía en sus mejillas y se fue, sin decir una palabra, hacia su casa (me imagino), "Oh Dios... qué hemos hecho..."