Hola Chicos, he aquí la cuarta parte de la historia, creo que solo serán otros dos o tres capítulos más. Bueno... disfruten !
P.D. A partir de aquí será una redacción en tercera persona.
Habían pasado un par de semanas y Ritsu no les hablaba, jamás había estado realmente molesta, pero... se sentía como un objeto, algo por lo que se debía competir para ganar, en pocas palabras, se sentía indignada.
Además de que sus amigas habían estado tan ocupadas discutiendo entre sí que no se percataron de que Ritsu estaba teniendo problemas, su madre había perdido el empleo y ella (para poder pagar los exámenes de admisión a las universidades) tuvo que obtener un empleo de medio tiempo. En las prácticas, llegaba y les pedía a las chicas ensayar rápido, porque tenía cosas que hacer, pero nadie entendía porqué.
Mio y Mugi sentían que era su culpa, y se sentían muy mal, por lo que un día, decidieron seguir a Ritsu para disculparse juntas, sin pelear, unidas con un mismo fin, que la ambarina sonriera igual que antes. Pero se sorprendieron al ver que Ritsu iba a uno de los lugares con mayor índice de inseguridad de su pequeña ciudad y entró a un pequeño bar, esto las confundió severamente, sabían que ya todas (menos Azusa) eran mayores de edad, pero una de las políticas de toda la vida de Ritsu es que no era necesario el beber para divertirse o para superar problemas.
De todas maneras, fueron tras ella, pero al entrar la perdieron de vista, hasta que vieron a una Ritsu que raras veces tenían la oportunidad de ver, una Ritsu sin su emblemática diadema, con unos pantalones ajustados de color negro, camisa de botones blanca que resaltaba muy bien sus curvas y un delantal negro, Ritsu era mesera en ese bar, y ahora todo tenía (o algo así) sentido para las chicas, se acercaron a Ritsu y ella se sorprendió al verlas, se acercó a ellas.
-Hola, no sabía que venían a estos lugares, ¿quieren una mesa? - Su tono parecía sorprendido pero a final de cuentas tenía que hacer su trabajo.
-Ritsu... ¿por qué trabajas aquí? - Dijo Mio con mucha confusión en su rostro y en su voz, el rostro de Mugi mostraba una expresión muy similar, Ritsu sonrió de manera agridulce, lo cual confundió a las chicas.
-Estaban tan ocupadas peleando "por mi amor"- al decir las últimas tres palabras hizo un movimiento con sus dedos que significaba supuestamente, - que no se percataron, ni les importó realmente, lo que pasaba conmigo, - su rostro se tornó ilegible, - Mi mamá perdió su empleo hace un mes aproximadamente, me dijo que ella había ahorrado toda la vida para poder pagarme la universidad y mi papá está trabajando mucho para que se logre, pero lo exámenes de admisión no me los pueden pagar así que... heme aquí, el empleo mejor pagado que encontré que se acomodara a mis horarios.
¿cómo podía ser que ellas si la amaban tanto no se habían dado cuenta?
- ¿ No van a ordenar nada? lo siento, pero tengo que trabajar - Dijo Ritsu
- Amm, sí! yo quiero un té de limón frío, - Dijo Mugi algo nerviosa.
- Yo igual, ¿a qué horas sales Ritsu? - Preguntó Mio, tomando la mano de Ritsu.
- Salgo en 3 horas del trabajo, en un momento les traigo sus bebidas - Con eso se retiró, las chicas decidieron esperarla, haciendo tarea, y viendo el ambiente en el que trabajaba, hombres y mujeres se le insinuaban y ella tan solo con una sonrisa les decía que pronto les traería su bebidas, comida, etc. Pero esa era la sonrisa más plástica que alguna vez habían visto en Ritsu, realmente se veía triste, y el hecho de no hablar con ella no le ayudó en absoluto.
Pronto las tres horas acabaron y Ritsu salió de trabajar.
- ¿Por qué se esperaron?
- ¿No es obvio? Porque queríamos hablar contigo.- Mio contestó y Mugi tan solo asintió, ahora caminaban en dirección a su vecindario. Ritsu sentía que alguien las seguía, pero creyó que solo eran ideas suyas, debido a lo peligroso que era esa zona de la ciudad.
- Enserio lo sentimos, las dos nos comportamos como unas idiotas, en lugar de tratar de forzarte, debimos dejar que las cosas fluyeran de manera natural y así no estaríamos en esta situación.- Mio prosiguió.
- Ya no hemos peleado, ni lo haremos, solo... solo queremos que nos perdones.- Ambas tomaron cada una una de las manos de Ritsu, Mio tomó la derecha y Mugi la izquierda, se habían detenido, y Ritsu observó con cuidado las acciones de ambas, sus sonrisas amables, realmente las quería y las extrañaba, pero algo se sentía extraño a su alrededor, no eran ellas, era algo más.
Pronto escuchó un carraspeó y al voltear abrió los ojos completamente, tomó con más fuerza las manos de las chicas, y las puso detrás de ellas.
- Hola pequeña, veo que hoy traes compañía, ¿alguna de ellas es tu novia? o ¿aparte de una marimacha también estás en cosas raras como los tríos? enserio me das asco... - Dijo un hombre, de apariencias tétrica y se veía bastante musculoso, ojos negros, y cabellera del mismo color, un ojo morado y un labio roto. - No he olvidado lo que me has hecho... por si no lo notaste las marcas están en mi rostro...
- ¿Qué quieres? Ya te deje en claro que no haré nada contigo, ni quiero nada contigo.- Dijo Ritsu, parándose de manera más imponente y protectora frente a las chicas detrás de ella, que estaban bastante asustadas.
- Yo te ofrecí redención... te ofrecí regresar al lado bueno de la sexualidad... pero parece que mejor tendré que matarte, y parece que hoy me trajiste regalos adicionales... - Dijo con una sonrisa macabra, Ritsu comenzó a correr, mucho más rápido de lo que ese hombre podría, lo sabía, pero tenía que esconderlas, tenía que protegerlas, porque podría estar indignada y sentirse mal por como la habían tratado, pero no dejaría que nadie las lastimara.
Se detuvo cuando se dio cuenta que estaba en un callejón entre dos edificios, vio las escaleras de emergencia y una idea llegó a su mente.
- Chicas, ese hombre nos matará, pero no puedo dejar que nada les pase por mi culpa - Las chicas se asustaron... ¿este sería el fin? - El tardara unos cinco minutos en llegar, así que quiero que lleguen hasta la azotea, es muy alto y sé que podría darte miedo Mio, pero es la única escapatoria. - Volteó hacia Mugi y le dijo - Cuida de Mio, no sé que haría si algo le pasa... - Después volteó con Mio y le dijo - No le hagas las cosas muy difíciles a Mugi, por favor- La mirada suplicante en el rostro de la oji-ámbar, hizo que las otras dos asintieran, Mugi besó a Ritsu en la mejilla y rápidamente fue a la escalera de emergencias.
Mio observó a Ritsu, se armó de coraje, y le dijo - Te amo, Ritsu, por favor... tienes que estar bien, no podré vivir sin ti si algo te pasa.- Sus ojos se llenaron de lágrimas y Ritsu asintió, observó los alrededores tomó un tubo que encontró en el suelo y sonrió tristemente, - Haré lo que pueda, mi reina del peligro.- Mio se sonrojó y fue tras de Mugi.
Cuando ya estuvieron en la azotea, Ritsu comenzó a golpear las escaleras para que se cayeran los primeros escalones y en caso de que algo le pasara, él no sospechara o pensara que por ahí pudieron subir.
"Dios... por favor... ayúdame" dijo ella cerrando los ojos con fuerza, justo antes de que escuchara el grito de ese hombre...
- ¿¡Así que darás tu miserable vida por la de ellas!? Cuando mueras las hallaré, ¿Sabes cómo? por tu teléfono, escuché porqué nombres los llamabas... sé qué nombres buscar... - Ritsu se paniqueó, buscó su teléfono y no lo encontró, el hombre frente a ella lo sostenía entre sus manos, las chicas desde el techo lo escuchaban y les aterraba la idea de que él pudiera encontrarlas, pero debían confiar en que Ritsu las salvaría, pero Mugi... recordó algo.
Marcó desde su teléfono a su casa y susurró con una voz quebrada "Papá, un hombre nos quiere matar... yo estoy bien, pero una amiga va a pelear con él para protegerme, por favor, ayuda, te esperaré aquí" murmuró una dirección y describió la situación.
-Vendrán a ayudarnos, en menos de diez minutos...- Susurró Mugi.
Mientras tanto, Ritsu observaba al hombre petrificada, no podía dejar que nada pasara, si él se quedaba con su teléfono, podría encontrar a su Mugi, a su Mio... y ella no podía dejar que eso pasara, tomó con más fuerza el tubo que estaba entre sus manos, y corrió a enfrentar al hombre, solo deseaba que todo saliera muy bien, o si no... esto resultaría en su muerte...
He aquí la cuarta parte :O Ahora... necesito que... VOTEN! comenten quién quieren que gane, en lo personal tengo a mi favorita... pero como es mi primer multichapter, dejaré que escojan ustedes, espero que lo hayan disfrutado :P Saludos! :)
