Todos los personajes de la serie Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi vv….aclarado esto aquí vamos.
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GEISHA
Por Mimi chan
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Capitulo 1: La Geisha Roja.
Hinagueshi mantenía el aliento en su pecho mientras era halada de los costados por la faja de tela, la mujer que la arreglaba ponía especial énfasis en que su cintura se viera lo más pronunciada posible aunque eso no la dejara prácticamente respirar. La recepción de esa noche era muy importante, y debía ir lo mas perfecta posible.
- Más Hinagueshi – dijo tratando de jalar mas la faja.
- Si señora – dijo con esfuerzo.
Hinagueshi guardaba más el aire en su pecho mientras sentía un último tirón. Y por fin la soltaba, ella respiraba profundamente haciendo adaptarse a su torso entero a la faja mientras su pecho estaba libre, sus senos destacaban en la pronunciada cintura, mientras la anciana mujer le acomodaba el kimono blanco para descubrir su cuello.
- Me han dicho que el joven amo de la familia Yiney esta buscando una concubina lo sabias Hinagueshi.
- No señora – dijo ella sin ánimo.
- Pues deberías ser mas lista, ese tipo de cosas hoy que vas a su recepción deberías saberlas.
- Lo siento señora Kaede.
- Quiero que te luzcas esta noche, cada vez cumples mas edad Hinagueshi, tu cuerpo ha terminado de perfeccionarse y tu habilidad es perfecta ahora, debes ser una de las geishas más bellas de la región, y la familia Yiney es una de las más ricas, sería un arreglo excelente para ti.
- Lo se señora Kaede. - hinagueshi trataba de mantenerse lo mas neutral posible, solo escuchandola.
- También me han llegado rumores de que ha llegado el hijo de un poderoso terrateniente a la región, con su prometida, pero no se de las costumbres de esa familia, hasta donde se, es una familia muy reconocida y respetada desde los tiempos del Sengoku, uno de sus ancestros participo en esa guerra, o al menos eso dicen las leyendas.
- ¿Qué familia es? – dijo siguiendo solo el hilo de la charla de la anciana.
- Según se es el mas joven de la familia Taisho.
Un escalofrió bajo por la espina de Hinagueshi "Taisho"
- El hijo menor de la familia se acaba de comprometer con una joven princesa de la familia de los Yoshida, si no me equivoco su nombre es Kikyou.
- ¿Cuál es el nombre del joven terrateniente? – dijo queriendo dar una respuesta mas a su escalofrió.
- Inuyasha.
Hinagueshi se sintió de pronto exaltada, miro sus manos, temblaban, es que acaso ella conocía a Inuyasha Taisho ¿por que le afectaba de este modo su nombre¿Qué era lo que pasaba?
- Pero en definitiva creo que es un mejor partido el joven de la familia Yiney, tiene una fortuna cimentada, mientras Taisho es solo un terrateniente que esta intentando crecer, quiero que estés lista esta noche, busca al joven Yiney y trata de llamar su atención.
Hinagueshi no respondió, estaba clavada en el piso de pronto demasiado exaltada, por que por que sentía eso.
- escúchame niña. – dijo jalando excesivamente el cinto de el kimono blanco, sacándole de golpe el aire.
- Si, señora Kaede.
- Termina de arreglarte enseguida mandare a Rin para que te ayude.
- Si señora Kaede.
La anciana salio de la habitación dejando a Hinagueshi sola con sus pensamientos, sostuvo su estomago, un dolor que no tenia nada que ver con al presión del cinto del kimono se adentro en la boca de él... Inuyasha Taisho
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El joven ninja salio del palacio tranquilamente después de entregar la invitación.
- Inuyasha sama – un criado entro a los aposentos donde Inuyasha leía en papiros.
- Si dime Sasuke.
- Un criado de la casa de los Yiney ha traído esto, me pidió que se le estregara.
Inuyasha recibió el papiro de orillas doradas y lo abrió, lo leyó completo, una invitación escrita en perfecta caligrafía femenina y en papel muy fino. Miro a su prometida que leía con dedicación otro tipo de papiros a su lado.
- Kikyou sama, nos invitan a la fiesta de la celebración de cosecha de la casa de los Yiney, desea ir o quiere esperar a su madre hasta que llegue.
- Me gustaría ir con usted – dijo con calma.
- Muy bien, supongo que no es muy divertido estar aquí encerrada toda la semana solo leyendo cierto, lo lamento, arréglese y partiremos en un par de horas.
- Gracias señor.
Kikyou se levanto con las dos criadas a su lado y salio de esa habitación. No es que estuviera de humor apenas había llegado a esa comarca y algo le decía que era mucho mejor que se relacionara con los comerciantes y terratenientes de los alrededores, se levanto igual y fue a su aposento a cambiarse y limpiarse.
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Una ultima orquilla quedo en su cabello negro después de terminaba de arreglarse esa noche, toda ella era perfección en ese momento, como una muñeca hecha de cristal, su maquillaje blanco impecable, si figura estilizada hasta el limite y su figura pequeña en medio de las bastas y ricas telas que la cubrían, su sonrisa complaciente y sus ojos marrones que miraban con cierto desconsuelo al reflejo en el espejo mientras Rin recogía un ultimo rizo que parecía reacio a quedar en su lugar con la orquilla roja que sostenía su cabello.
- Muchas gracias Rin. – dijo Hinagueshi volteando a ver a la chiquilla de cómo doce años que la ayudaba a arreglarse.
- De nada Hinagueshi san, me gusta arreglarla se ve tan bonita así, parece una muñeca bonita. – dijo alisando un ultimo pliegue en el kimono.
- Lo se Rin, lo se ¿Iras con nosotras esta noche?
- Si la señora Kaede quiere que vaya con usted a ayudarla con el instrumento, dice que sus manos ya no sirven para eso.
- Creo que tiene razón, corre y vístete, seguro darán cosas muy ricas de comer en esa fiesta y podrás comer cuanto quieras de la cocina, vamos anímate.
- Si Hinagueshi san.
La chiquilla salió corriendo de la habitación a la que ella dormía con la señora de la limpieza, Hinagueshi dio un último repaso en el polvo de arroz en su cuello.
Si esos ancianos no la hubieran encontrado aquel día quizás su suerte hubiera sido la de Rin. Rin era hija de uno de tantos campesinos a las afueras de la región, que venían a menudo a la cuidad a vender su mercancía o lo que pudieran, después de una temporada muy dura de tormentas que había dejado devastado la mayor parte de todas las cosechas un día sin mas la dejaron abandonada a las puertas de un templo y no volvieron por ella, cuando Rin volvió a casa por sin sola no halló nada mas que una carta de sus padres diciendo que su pobreza extrema los había obligado a dejarla abandonada, que esperaban que un día los perdonara y que fuera una mujer fuerte.
Rin, así como solo 6 años mendigo y vivió en la calle por dos años, hasta que la señora Kaede la había hallado tirada a la puerta de la casa, se le había quedado viendo, debajo de toda la mugre y los harapos había una niña bonita, la metió en casa y la hizo vivir la misma vida que Kagome, convertirse en geisha, hasta que se dio cuenta de que en su vagar algún hombre la había mancillado y además había dejado una cicatriz muy fea a través de todo su vientre, el doctor le había dicho que el violador había enterrado un cuchillo en su estomago conciente de que rompería su vientre y que así ella no quedaría preñada, la señora Kaede nunca supo como fue que Rin había logrado sobrevivir entonces a ese ataque sin desangrarse, pero no era que le importara en realidad, lo único que lamentaba era que había invertido ya dos años de escuela en ella antes de darse cuanta. Rin no le permitía a nadie verla desnuda, pensó que era cosa de inocencia o desconfianza que en el momento de ser necesario debía romper, por ello nunca la había podido mirar bien.
Así Rin había quedado en la okiya solo como la labor de sirviente, pero tenia los conocimientos básicos para ser una geisha, por ello era como la sierva de Hinagueshi, sabia como acomodar un kimono a la perfección pues en sus entrenamiento era lo que mas énfasis había hecho, en como iba vestida la geisha, si lograba un día salir de la okiya haría un papel importante como un vestidor.
Rin volvió pronto con la bolsa donde estaba el shimasen, Hinagueshi le pidió que esperara afuera con la señora Kaede.
Una vez sola saco el camafeo donde lo tenia guardado, en un pequeño tarro de talco vació y lo metió en medio de su obi enlazándolo con una de las tantas cintas que lo sostenían en su lugar
Una ves completa se miro en un espejo de cuerpo entero en una de las paredes de la habitación, se veía hermosa sin duda, su cabello recogido todo hacia arriba en su lugar, los adornos tintineando brillantes, su rostro blanco e inmaculado, sus ojos con sombras color verde oscuro que hacían mas profundos su ojos y su diminuta boca pintada de rojo, su kimono largo y elegante negro con bordados de ramas rojas que ascendían por su cuerpo donde empezaba en la parte inferior en un árbol desnudo cuyas ramas subían por todo el kimono, y un obi color rojo brillante que ceñía su cintura y bajaba por las puntas hasta el piso, Hinagueshi sonrió ante el reflejo.
- Si como una muñeca bonita de aparador.
La ironía casi podía ser palpable en su voz. Se levanto recogiendo su kimono con cuidado, fue a su tocador y cogíó dos pastillas de dulce, esto seria todo lo que pudiera comer hasta el día siguiente, con ese torso tan apretado, solo esperaba no marearse de nuevo.
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El castillo de los Yiney estaba a las afueras del pueblo, debían atravesar primero por un largo territorio de siembra y llegar al castillo donde el bullicio empezaba desde la entrada, los coches llegaban con parejas de hombres mayores y criados y jóvenes solteras acompañadas por una criada, Inuyasha dedujo en ese momento que seguro en la familia Yiney había algún joven soltero aun y por ello las jóvenes llegaban solas enviadas por sus padres para poder ser candidatas a esposa.
El criado le había contado que los Yiney eran unos importantes terratenientes que había hecho fortuna con el arroz que había aprendido a cultivas en temporadas altas donde se guardaba solo con métodos que ellos conocían y lo podían conservar por mucho tiempo sin maltratarse. Tenían dos hijos, un joven de mas o menos su edad y una niña llamada Ayame de 13 años, y buscaban una esposa para su hijo, pero él parecía mas interesado en la diversión que su acomodada situación le brindaba, según palabras del criado. Por respeto el criado no dijo más, pero por dentro Inuyasha ya tenía clasificado a Kouga Yiney como un niño con el que no tendría ningún trato.
Llegaron a la entrada principal del palacio y fueron recibidos con reverencias por los anfitriones y se les pido que pasaran adentro, en un cuarto principal, las mujeres adultas y casadas estaban conversando e Inuyasha se despidió de Kikyou allí, era probable que no la viera en toda la noche y que regresara al palacio mucho antes que él, Kikyou era demasiado recatada para esas reuniones.
El entro a la habitación donde los hombres estaban reunidos, muchachos y muchachas jóvenes servían comida y sake para los amos, él se localizo en un zabuton con un muchacho joven que lo sirvió.
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Las demás carrozas parecían poder moverse para dejar pasar esa carroza que entraba en la propiedad con su símbolo, un pañuelo rojo pendía de la entrada lo que anunciaba quien iba allí, llegaron a la puerta de la mansión mientras los criados ayudaban a bajar a las ocupantes, primero la señora Kaede que fue bien recibida por los señores de la casa con profundas reverencias uno al otro, luego bajo la pequeña Rin con entusiasmo e hizo una profunda reverencia a los dueños y por ultimo ella.
No había un hombre en toda la región que no hubiera perdido el aire al ver a esa mujer, tenia solo tres años de haber sido iniciada como aprendiz, y a los 20 como toda una geisha, completamente desconocida cada hombre en la región la conocía y eran privilegiados los que la vieran.
La geisha roja…. Hinagueshi
Hinagueshi salio del carruaje e hizo una reverencia a los dueños del palacio los cuales las hicieron pasar enseguida, Hinagueshi era un presente para su hijo Kouga, que ya esperaba su presencia en la casa.
De pronto Hinagueshi sabia que no era buena idea entrar, del mismo modo que su instinto le decía que cuerda debía tensar al tocar el shimasen su instinto pareció reacio a entrar a ese palacio. Sintió un miedo natural e instintivo de entrar a esa casa, no sabia por que, pero algo le decía que no entrara.
- No te quedes allí – dijo la señora Kaede sosteniéndola con algo de fuerza en un brazo bajo el kimono – llenaras de polvo el kimono, entra.
- Si… si señora – dijo temblorosa.
- Esta bien Hinagueshi san… - dijo la jovencita que cargaba el bolso rojo de su instrumento.
- Si, Rin chan no te preocupes – dijo sosteniendo tranquila el hombro de la pequeña.
Kagome entro al palacio con el porte de una princesa, con los zapatos altos caminando como si cuidara la distancia de cada paso, llamaba la atención a cada paso de pronto como si un cisne rojo hubiera entrado en la casa y todos la volteaban a ver.
Pero en la justa entrada del salón se detuvo, su pecho aspiraba con fuerza y un ataque de pánico la abordó ¿Qué había detrás de esa puerta que la asustaba así? La señora Kaede no presto atención y entró a la habitación, luego Rin tras ella y de pronto allí parada se sintió estúpida, por que le temía tanto a una habitación.
Entro a la habitación y enseguida hizo un saludo sentándose sobre sus talones asegurándose de no pisar ningún pliegue del kimono.
- muy buenas noches a todos – dijo con voz calma y delicada – yo soy Hinagueshi san, encantada de conocerlos.
Levanto la mirada y cerro sus ojos permaneciendo allí como la estatua de un pequeño buda mientras dejaba a todos mirarla, no le importaba, estaba completamente habituada a que la gente la mirara detenidamente y mas allá de lo moral, pero hubo algo, una mirada que la hizo abrir los ojos de improviso y miro a un lado de la habitación, junto a un hombre de largo cabello marrón sujetado por una coleta, había un hombre que la miraba de una forma irrepetible, sus ojos dorados, su cabello blanco, Hinagueshi sintió una punzada en su corazón y de pronto como si el camafeo que llevaba en la cintura estuviera caliente lo sintió muy presente, ese hombre y esa mirada tan cargada sobre ella era lo que había sentido al entrar a la mansión.
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Inuyasha entro al salón y se acomodo, fue cundo conoció a Kouga, no parecía un mal sujeto por su apariencia, era un joven pulcro y bien parecido, de un cabello marrón sostenido en lo alto de su cabeza por una larga coleta, vestido con un kimono muy elegante color azul marino, parecía un hombre mas o menos de su edad con unos profundos ojos azules, a penas lo vio y se acerco a él.
- Buenas noches, tú debes ser Inuyasha Taisho.
- Si, soy yo, muchas gracias por invitarme a su recepción.
- Mis padres son los de los formalismos, yo soy Kouga Yiney, la oveja negra de la casa.
Después de la presentación poco ortodoxa, los hombres siguieron conversando mientras un muchacho les servia un sake tras otro, Kouga parecía tan calmado para ya haber tomado mas de una botella solo con él, pero era un tipo agradable, de esa habitación era casi el único hombre de esa edad, la mayoría ya eran hombres grandes e importantes con los cuales su padre hacia negocios. Inuyasha anoto para si mismo, no hacer negocios con Kouga Yiney, solo amistad, haría negocios con le padre de Kouga.
Después de unos minutos charlando un criado se acerco a Kouga disimuladamente.
- Han llegado ya entonces – dijo Kouga en voz alta a la confidencialidad de su criado – que bien, la había estado esperando toda la noche.
El criado se fue a su orden dejando solos a Inuyasha y Kouga, este se veía sumamente entusiasmado y excitado por algo.
- Inuyasha alguna vez has visto la representación de una geisha.
- ¿Una geisha? – ciertamente nunca había escuchado se ellas.
- Si amigo, Oh esta mujer es tan hermosa que si solo la vieras lavando ropa seguiría siendo una obra de arte, debes verla.
- ¿Es una artista?
- Si, es una bailarina y una cantante maravillosa, pareciera que el arte renace en sus venas, si un día cometo el error de casarme deberá ser con una mujer como esa.
Así después de unos minutos mas una anciana entro a la estancia e hizo una profunda reverencia y luego a una chiquilla que hizo una reverencia rápida y corrió a una esquina con una bolsa roja, después el silencio se hizo en la habitación cuando la niña volvió y abrió la puerta, como si un espíritu hubiera entrado al lugar, todo se hizo silencio y dio paso a la presencia, una joven mujer vestida con el kimono mas exquisito que él nunca hubiera visto en su vida entera, su corazón empezó a latir muy a prisa mientras la vio sentarse tan delicadamente e inclinarse para hacer una reverencia
- muy buenas noches a todos yo soy Hinagueshi san, encantada de conocerlos.
Su voz era tan delicada y al mismo tiempo tan entera que parecía romper el aire con ella, y se quedo allí un par de minutos para que todos pudieran contemplarla con sus ojos cerrados, había tantos detalles en esa criatura, su cabello, sus adornos, su piel blanca, su maquillaje, la presencia poderosa que ella representaba tantas, que él no pudo quedarse con una sola y entonces paso, la mujer lo miro a él, directamente a él abrió sus ojos y él quedo mudo.
Sus ojos marrones se quedaron clavados en él, y él sabia que desde ese momento su mirada marron con desconocido brillo casi azulado quedaria gravada como fuego en el para siempre.
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- Hinagueshi sama – dijo levantándose enseguida Kouga y acercándose a ella mientras se levantaba ella del piso, posó delicadamente su mano sobre la suya – es un placer tan grande para mi verla aquí en mi casa, no sabe usted cuando la había estado esperando.
- Muchas gracias Yiney sama – dijo de nuevo recogiéndose
- Por favor, no me gustan los formalismo salvo a las personas que no me interesan, llámame solo por mi nombre.
- Muy bien Kouga sama.
- He estado esperando toda la noche por usted, he esperado ya un día entero para poder verla de nuevo, es una tortura increíble y tenerla aquí esta noche es todo un honor.
- Muchas gracias Kouga sama.
- Gusta tomar algo, un poco de sake un poco de té, desea comer algo.
Si su estomago hubiera hablado hubiera dicho "si, me muero de hambre" pero también sabia que no podía estirar un solo centímetro mas la faja que tenia puesta, así que de la forma mas amable solo negó.
- muchas gracias Kouga sama, pero creo que será mejor que comience con mi arte, espero y sus amistades estén esperando tanto como usted mi presentación.
- Oh estoy seguro de eso, pero espero que después se siente conmigo un momento para disfrutar de una taza de te.
- Por supuesto Kouga sama, será un placer.
Kouga llevo a la joven vestida de rojo hasta el centro del salón y la presento.
- Queridos amigos, disfruten por favor de la mejor artista que he conocido en mi vida.
Hinagueshi se sentó en el piso sobre sus rodillas y volteo a ver a Rin, la niña se acerco con unos abanicos grandes color rojo con líneas negras parecidos al diseño del kimono invertido y le dijo algo a la niña en voz baja. La niña se separo de ella y la joven dejo los abanicos en el piso.
Kouga volvió al lado de Inuyasha y se dispuso a disfrutar del baile, sin decir nada más. Inuyasha no pudo dejar de mirar a la joven delante de él, algo… había algo en ella que lo tenía cautivado más que su belleza, pero ¿que era?
Hinagueshi levanto el brazo derecho y la pequeña detrás de ella comenzó a tocar, ella lentamente bajo su brazo y en el piso abrió el primer abanico y empezó a dar giros en el piso, luego discretamente tomo el otro abanico y empezó a hacer los mismos giros, las líneas negras se perdían en el fondo rojo por el movimiento, y los elevo sobre su cabeza aun arrodillada en el piso, los soltó ambos al mismo tiempo para pasarlos de un lado a otro, en ese mismo movimiento se puso de pie y atrapo los abanicos, siguió haciendo girar uno de ellos mientras el otro abanico se movía como una suave marea a través de todo su cuerpo, era como si fuera una pieza mas del kimono que lucia que contrastaba contra el negro, su manos lucían tensas y su expresión impecable, una sonrisa casi congelada en su rostro mientras el shimasen hacia coro con el abanico que se movía lentamente, en un instante lo volteó y el abanico era negro por el otro lado y lo soltó sobre su cabeza mientras tomaba el otro abanico sin hacerlo dejar de girar y pescaba el otro con velocidad el ritmo del shimasen cambio a algo mas rápido y grave, ella tenso los dos abanicos y los choco uno con otro, el shimasen tuvo un rasgueo mas y se detuvo, ella se mantuvo inmóvil un segundo y corrió un abanico contra otro mientras las varillas de madera sonaban una contra otra junto con las cuerdas del shimasen.
Lo mas atrayente de las danzas de Hinagueshi eran eso, ellas las componía y siempre iban de acuerdo con las notas del instrumento que tocara, y lo misteriosa que ella lucia siempre que bailaba.
El shimasen empezó a sonar de nuevo con un rasgueo suave mientras ella jugaba con los abanicos de nuevo, uno subió y el otro bajo, el rojo se posó delante de su rostro, cubriendo la mitad de su rostro, la mitad de sus labios y solo un ojo descubierto, la tintineante llama tierra de sus ojos en medio de su blanco rostro y sus labios sangre, mientras el otro bajaba sobre sus piernas y ella se agachaba sutilmente haciendo que una onda sobre el kimono se viera como una curva mas de su cuerpo, el abanico sobre su rostro bajó delicadamente sobre sus rostro para ocultar sus labios, el shimasen apenas y se escuchó en ese momento, todas las miradas se centraron sobre sus ojos marrones, enigmáticos y sensuales. Después de un rápido movimiento hizo girar los dos abanicos y el shimasen apenas y seguía la marca del abanico mientras ella daba un giro completo y golpeaba los abanicos en el piso de forma casi violenta, y el shimasen rasgaba de forma mas grave, Rin tenia que concentrarse en girar la cuerda y soltarla enseguida. Ella dio un golpe más y repitió el giro, sobre su derecha, y después de nuevo sobre la izquierda, el baile se había vuelto más vertiginoso. Después dio dos pasos al frente y se dejo caer en sus rodillas y golpeo los abanicos de nuevo a cada lado, y luego al frente cruzándolos, y cerrándolos, el shimasen callo de nuevo. Y ella miro al frente, una mirada la consumía, una mirada solo una mirada no le permitió de nuevo tomar los abanicos, su mirada dorada, de pronto lo supo, "el es… es la misma persona, es la misma persona que veo en mi sueño" su respiración se detuvo.
Inuyasha miro a la mujer directamente a los ojos, una sensación de vació le lleno el estomago por ilógica que la sensación se sintiera, "esos ojos… esos ojos son idénticos a los de Kagome ¿como es posible?" Ella lo miraba directo a sus ojos y de pronto fue casi como si lo reconociera, el corazón de él se detuvo junto con la música y la bailarina.
Solo un par de segundos se vio atrapada por esa mirada, la primera nota adelantada de Rin la devolvió a tierra y abrió los abanicos para volverlos a hacer girar sobre sus dedos, los abanicos rojos se volvían como mascadas delicadas en el aire con la velocidad y después los junto de nuevo, y camino como una serpiente frente a su rostro, el shimasen empezó a caminar cada vez mas lento mientras ella separaba los abanicos y los movía en el aire con elegancia siguiendo a alguno con la mirada, los pasaba sobre su rostro y cambiaba la dirección de su mirada, sin ser muy notoria se volvió a sentar sobre sus talones y volvió a hacerlos girar sobre el piso como había empezado la danza y los detuvo, el shimasen también calló.
El primero en estallar en aplausos fue Kouga y los demás invitados los siguieron asombrados por la suavidad y la fiereza del baile de aquella geisha, ella solo hizo una profunda reverencia y agradeció los aplausos.
Una sola persona había quedado sin habla más que por la danza si no por la bailarina delante de sus ojos, no pudo ver a Kouga que se levantaba y le ofrecía su mano para levantarse de nuevo y como Hinagueshi pedía una felicitación para Rin, que la había seguido con éxito.
Inuyasha de pronto se sintió tan fuera de lugar, le dolía en lo mas profundo la suerte de Kagome pero no podía verla en cada mujer de ojos marrones que tenia delante de él, la joven geisha se acerco a él, de la mano de el joven de la casa, y él trato de recuperar la compostura.
Kouga se sentó de nuevo a su lado y la joven geisha delante de ellos.
- Ha sido completamente maravilloso Hinagueshi sama, nunca dejada de sorprenderme tus danzas.
- Muchas gracias Kouga sama, pero no todo el crédito es mió, Rin es una excelente ejecutante también.
- ¿Cual es su truco, - le preguntó con adoración el joven de los Yiney - ¿En que consiste que su danza sea tan maravillosa?
- Yo pude notarlo – dijo Inuyasha tratando de romper a si mismo la tensión que sentía en presencia de la bella mujer.
Hinagueshi lo volteo a ver y su voz resonó dentro de su cabeza de una forma misteriosa, era como si no fuera la primera vez que escuchara su voz.
- Es como se aprende un tipo especifico de arte marcial, no es ella la que sigue a la música, sino que la música la sigue a ella, la jovencita no empezó a tocar hasta que usted se movió.
- Practica algún arte marcial Anata.
- Si, enseñe a… a una persona hace años, antes de dedicarme de lleno a los negocios que me heredo mi padre.
- Es usted muy observador anata.
- Gracias Hinagueshi sama.
La chica sitio como las mejillas se calentaban, de ni ser por el elaborado maquillaje, sus mejillas se hubieran notado rojas al instante, ella agacho el rostro olvidando ese mismo hecho apenada por que este hombre la viera de ese modo y se movió junto al servicio de té que tenía el joven de cabello plateado delante de él y sirvió con elegancia una taza y se la extendió al invitado y otra al joven amo de la casa que no paraba de mirarla.
- ¿Como creó usted esta danza Hinagueshi san, - dijo asombrado Inuyasha, él solo habia enseñado algo similar a una sola persona en su vida y siempre habia creido que solo esa persona en el mundo pudiera saber ese tipo de arte - este tipo de arte marcial es... muy exclusivo.
- En realidad creo que nací sabiendo como hacerlo, - dijo permaneciendo con ua sonrisa casi tatada en su boca - cuando creo las danzas solo sigo movimientos que tengo dentro de mi misma.
- Eso quiere decir que es usted una persona que posee en si misma la mas exquisita delicadeza y el mas fiero espíritu en si mismo, - dijo y ella bajo su rostro delicadamente para no permitirle leer su asombro ni en sus ojos - no es complicado vivir con esas dos naturalezas en si misma, el agua y el fuego en constante batalla.
- No Anata, cuando las dos naturalezas toman su equilibrio.
Inuyasha no pudo dejar de sorprenderse, ese era el concepto básico de "Utukushii Ryuu" que había creado alguna vez para la familia de los Higurashi, él sacudió un momento la cabeza y volvió a mirarla, algo en ella era tan completamente familiar mientras la veía encender un cigarrillo para su anfitrión.
- ¿Cómo se llama el arte que enseñaba señor?
- Utukushii Ryuu
- Un bello nombre para una escuela.
- Es una escuela especial para una familia que vive Tokio.
- Viene usted de Tokio Anata.
- Si, así es, me comprometí hace poco y para hacer crecer los negocios que me fueron heredados y comenzar una vida nueva con mi esposa.
Hinagueshi sintió un leve dolor en el pecho, estuvo a punto de llevarse una mano al pecho, pero no lo hizo, en primer lugar por que no comprendía esa emoción, y no la almacenaría.
- Me alegro mucho por usted Anata, todo hombre debe realizarse en la vida y ser grande, no dudo que su prometida sea una mujer hermosa, y que lo soportara en sus momentos de mayor necesidad.
- Es usted muy amable Hinagueshi sama.
En ese momento uno de los criados se acerco a Kouga y le dijo algo al oído y este se levanto.
- Hinagueshi sama, lamento tener que dejarla en este momento y no poder disfrutar del placer de su sola presencia pero tengo que atenderán asunto que es para mi padre urgente ahora.
- Pase usted por favor Kouga sama.
- Te dejo en la mejor compañía joven amigo, por favor disfruta su presencia tanto como yo lo quisiera.
Kouga se retiro después de posar un beso en la mano de la joven y esta hizo una reverencia más.
- Desea mas té, Anata – dijo ella servicial habiéndose quedado solos.
- Si – dijo y la vio servir el té con suma elegancia, miró como sus facciones mostraban a cada momento completamente apacibles y dulces, como una mascara de Nho – Hinagueshi sama, dígame ¿Qué es lo que usted exactamente es? Si he de decirle la verdad, es la primera vez que yo veo a una geisha en mi vida.
- Señor soy... una rara artista que fue educada para servir a quien quiera que lo haga. Mi labor no puede clasificarse ni como una ni como la otra.
- Entiendo entonces eres una criatura inexplicable.
Ella sonrió a pesar de si misma, era la primera vez que un cumplido le sabia tan bien, demasiado acostumbrada a cada palabra que la describiera, "inexplicable" parecía tan exacta.
Inuyasha la miro atentamente mientras ella evitaba sus ojos, vio entonces algo mas, la joven delante de él, se frotaba con reticencia y muy discretamente las manos.
- ¿Puede ir al servicio conmigo Hinagueshi san?
- Por supuesto Anata.
Ella se levanto con elegancia y él delante de ella, ambos caminaron hacia el cuarto de baño con pasos delicados y al mismo tiempo rápidos, la anciana que tomaba té en una esquina escondida de la habitación, los miro partir atentamente.
Cuando ambos llegaron al cuarto de baño estaba vació, y ella permaneció en la entrada mientras él entro. Un segundo después salio con un pañuelo mojado y ella lo miro intrigada.
- Déme sus manos Hinagueshi sama.
- Pero…
- Déme sus manos.
Hinagueshi le extendió su mano derecha y él levantó levemente su manga larga y puso el paño en medio de sus dedos, ella solo cerró los ojos, su rostro no mostró otra emoción, solo hizo eso mientras él empezó a masajear en sus dedos hasta que el dolor se hizo tolerable.
- Es doloroso verdad.- dijo mirando su mano pequeña entre las suyas mientras frotaba con el pañuelo
- Anata…
- No trates de negarlo, vi como masajeabas tus manos hace un momento.
- Un poco, algunos movimientos son más fuertes que otros y la práctica es mucha, así que debe ser doloroso.
- Pero nunca es bueno excederse demasiado.
- Si una quiere poder hechizar con sus abanicos debe hacerlo – dijo casi orgullosa de ello.
- Y lo logras con eficiencia, tu danza es completamente hechizante - dijo con voz casi apasionada.
Inuyasha solo sonrió ampliamente y ella miro sus manos, cuando estuvo él satisfecho de calmar el dolor en su mano y extendió su mano para pedirle la otra, ella se la extendió.
- Cuando entrenaba hace años a… a mi mejor alumno esto pasaba todo el tiempo, había una técnica que era especial para… para ella.
- ¿Entrenaba en el arte a una mujer? - dijo asombrada que clase de mujer aprendia un arte marcial.
- Si, así es, pero al igual que tu, mas que un arte era mas una danza, debía enseñarla a golpear con fuerza con pañuelos, no es fácil lograr tensar tanto un pañuelo como para lograr un golpe verdaderamente fuerte y terminaba también lastimada a veces de las manos
Inuyasha masajeo las manos de la joven por algunos minutos y ella permaneció en silencio ¿Qué había en este hombre que la hacia sentir tan vulnerable y al mismo tiempo tan confortable? Quizás solo era que era la primera persona que no la trataba como un objeto decorativo que no importaba si estaba hambrienta o lastimada, solo debía estar allí y darse, a pesar de que estuviera vaciándose lentamente, esta persona era distinta.
- Cuando llegue a casa, procure meter las manos en agua fría o agua salada y sus manos se recuperaran rápido, seria una pena que manos tan hermosas se estropearan solo por hechizar a la gente.
- Lo haré.
En ese momento Rin apareció a un lado de ellos y jalo delicadamente a Kagome del kimono de paso desdoblando una arruga que se había formado en el obi.
- Hinagueshi san.
- Oh Rin chan – dijo algo turbada, como si hubiera sido descubierta en algo malo.
- Oka sama dice que debemos volver ya, ella espera afuera en la carroza.
- Está bien Rin chan me despediré de los invitados y saldré enseguida.
La niña la dejo sola de nuevo y volteó a ver al hombre que tenía delante, la visión pronta de sus ojos dorados la desconcertó.
- Debo retirarme ya Anata.
- Ha sido un verdadero placer conocerla Hinagueshi sama.
- Para mi también… - fue cuando noto su falta, no sabia su nombre¿por que no lo había preguntado, era siempre importante saber el nombre de cada persona con la que servia.
- Taisho – ella no pudo evitar subir su mirada demasiado rápido, una ligera estela de polvo blanco quedo sobre la parte de arriba de su kimono negro – Inuyasha Taisho.
- Taisho sama - dijo completando la frase que había dejado incompleta con la mayor serenidad posible.
- Hinagueshi san - dijo rompiendo ese aire demasiado diplomatico entre los dos solo con el ultimo sufijo - puedo pedir el mismo favor de Kouga... por favor llámame solo Inuyasha.
- Si - dijo mirandolo a los ojos, casi agradecida de la falta de rigidez - Con permiso, debo irme ya Inuyasha san, mi señora me espera afuera.
La joven mujer salio casi huyendo de su presencia y entro al salón hizo una profunda reverencia delante de todos los invitados y salio de ese lugar.
Inuyasha salio de la casa también para ver a la joven geisha subir a su carruaje con una mascada roja en una de las ventanas. Una sola idea rondaba en su cabeza en ese momento, debía volverla a ver.
Fin capitulo uno
15 de Agosto de 2006
1:04 a.m.
Notas:
Anata: señor.
Sama: sufijo de respeto para personas importantes, equivalente a Sr. En ambos sexos
San: sufijo de respeto entre las personas jóvenes, equivalente a Srita. en ambos sexos
Utukushii Ryuu: Escuela de la belleza
mascara de Nho: son mascaras que se utilizan en el teatro japones que sirven para poder representar una emosion.
Algunas notas culturales:
a) como pueden ver Inuyasha y Kikyou se tratan con mucho respeto, dado que primero ambos son parte de familias muy importantes y que por lo que pude entrever este es el nivel de respeto que se tenían los prometidos que fungían casi casi como esposos ya, por ello Inuyasha le dice a Hinagueshi mas adelante "su esposa" por que en ese momento es como si ya lo fuera.
b) Oh si lo que quise destacar en Rin como vestidor que seguro casi no se entiende, un vestidor es una persona especifica que pone kimonos, es un trabajo especifico pues es bastante complicado en realidad, mas adelante pondré como es que se pone un kimono en todos sus detalles vale.
c) No vean a Hinagueshi como la variedad de la noche, según lo que yo pude entender del trabajo de una geisha mas que un entretenimiento era como contratar a una verdadera artista a la casa, por ello la tratan con tanto respeto.
d) bueno creo que en muchos animes se nota como las personas no se llaman por sus nombres si no por sus apellidos a no ser que se tengan mucha confianza.
e) Oh cierto, Hinagueshi significa "Amapola roja" uno de los endings de Ranma se llama así, de allí he sacado el nombre desde el principio, mas adelante les enseñare la canción.
Creo que por ahora es todo, espero y estén disfrutando de la historia.
notas de autora: Dios estas notas son eternas jajaja, pero creo que vale la pena que exponga claramente cada detallito pues algnos no los conocemos tanto como quisieramos, estoy muy contenta con el resultado que ha tenido el empiezo de esta historia me llegaron 10 reviews en la sola introduccion que fue muy corta, pero creo que el capitulo 1 ha quedado mucho mejor, espero y les este gustando la historia cualquier duda ya saben solo deben comunicarse conmigo.
bueno solo me queda dejar mis responsivas, oh cuanto extrañaba eso:
tsukari kurokaze: aquí dejo el primer capitulo, como siempre los primeros capítulos son mas para poder hacer al lector adentrarse en la historia pero prometo que será una historia muy interesante y de muchos matices espero verte por aquí a menudo para que la puedas leer, gracias por el review.
Fel: presumida…. Pues si me afecto un poco la discusión que tuvimos acerca de que el tiempo y las razones así que decidí resolverlo de alguna manera, pero amnesia sigue en pie solo que creo que lo haré con otra serie estaba pensando en Tsubasa RC por lo mismo que trata de perdida de recuerdos y lo que haces cuando eso pasa, así que no cantes victoria pero todo esta en un decir no se si me de tiempo de hacer las dos historias el mismo tiempo pero ya veremos, espero verte por aquí tanto como lo hiciste en huida, ya vez me trajiste buena suerte hasta el momento es la historia que mejor ha funcionado, gracias por el review
LadyJ07: diste al clavo, justo esa es la base de la historia que kagome no posee recuerdos y que inuyasha no la puede reconocer esta vez por que todo el tiempo la ha visto como geisha pero ya veremos como camina la historia, te aseguro que será una historia muy interesante le estoy poniendo mucho entusiasmo, espero y te agrade y verte por aquí a menudo tanto como me apoyaste en huida gracias por el review
Laura Ryuuzaki: Pues si lo he leído y me ha gustado cantidad de hecho el libro es una apoyo muy interesare para esta historia, investigue un poco de todo, pero definitivamente no hay como tener los datos de primera mano de una geisha, pero no esperes ver a una geisha tan elaborada como Sayuri pues la época y la situación es muy distinta, espero y te quedes a ver toda la historia, gracias por el review
INUKAN : muchas gracias por el apoyo, estoy haciendo mi mayor esfuerzo en esta historia espero que resulte muy bien, espero y este primer capitulo te haya gustado, gracias por el review
Shakka DV: hey colega, como estas, gracias por dejarme un review en esta historia a pesar de tu muy apretada agenda, espero verte por aquí a menudo, gracias por el review
PD. Estaré esperando es historia con la escenita que me mandaste me has dejado picada.
Yesmari: muchas gracias por las porras en verdad estoy muy entusiasmada con esta historia, no se por donde va a caminar aunque ya tengo un programa hecho puede dar tantas vueltas como siempre lo hace cada historia n mi cabeza, pero pondré mi mejor esfuerzo, espero verte por aquí seguido gracias por el review
Dita-chan: Oh Dita que alegría me has regalado, veras estaba haciendo la cuanta de los reviews que me han llegado en mi carrera por Fanfiction y tu has sido la elegida para ser el numero 1000 haaaaa se que quizás comparado con otros escritores de esta pagina que tiene menos historias que yo y mas mensajes no es gran cosa pero yo estoy feliz es mas de lo que imagine algún día llegar a recibir, tengo 1000 razones para tener mi autoestima como escritora hasta el cielo jajajaja.
Estoy poniéndole muchas ganas a esta historia y me esta gustando mucho como esta quedando, quizás se sienta un poco pesada pues la trama por la misma naturaleza algo exotica que siempre posee una geisha sea un poco densa, pero haré que sea igualmente interesante, espero verte por aquí como siempre amiga, gracias por el review
Serena tsukino chiba: Oh por kikio no te apures ya hallare el modo de deshacerme de ella, pero vamos a reconocer que inuyasha no seria lo mismo sin kikio, así que vamos a soportarla un rato, espero y te guste la historia, gracias por el review
We-love-Kappei-sama: Oh la historia tiene muchos giros como toda historia medio melodramática que siempre me aviento pero estará muy interesante, prometo que kikio no se quedara mucho tiempo que no será tan mala, y aquí e mas podremos echarle la culpa a alguien mas por eso jeje, gracias por el review
bueno sin mas por el momento me despido.
¿me dejas un review para saber si te gusta como esta caminando la historia?
Gracias
Mimi chan
