Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.

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GEISHA

Por Mimi chan

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Capitulo 2:

Calma roja.

Los parpados de la durmiente joven se movían sin cesar, los ojos debajo de ellos se movían con velocidad en un estado de sueño profundo, su respiración era igual un poco difícil.

Un pequeño golpe en un tambor la llamó, ella lanzó la larga tira de seda negra contra su adversario, un destello de un traje rojo que apenas y podía alcanzar, el golpe nunca llegaba a su destino. Un pequeño golpe mas de un lugar distinto y ella de nuevo volvió a atacar y el destello rojo de nuevo huyo de ella, era frustrante, podía verse que llevaba con eso durante mucho rato y no había podido conseguir nada aun.

- Sensei por favor estoy agotada – dijo la chica recogiendo de nuevo las largas tiras de seda negra que usaba atadas a las muñecas en ese momento.

- No – dijo la voz fuerte y terminante – no hasta que lo logres.

- Por favor.

- No.

Ella suspiro fuerte y de nuevo se preparo, algo le hacia falta pero no podía saber que era, que era lo que no la dejaba concentrarse por completo y asestar.

Cerró los ojos, escucho a su alrededor, el viento era suave en esa temporada y cimbraba con demasiada delicadeza por los tatamis del dojo, no podía escuchar ni siquiera las pisadas de su sensei en la duela, era demasiado sigiloso pero debía haber algo mas que el anunciara donde el estaba, no había sonidos, ninguno salvo el aire y su propia respiración, algo mas debía ir en el aire, ni siquiera los latidos de su corazón, la clave estaba en el aire, escuchar el aire, atender, concentrarse en su movimiento, solo una cosa a la vez que envuelve a todas las demás, un punto de equilibrio par poder entender el entorno, todo era equilibrio, solo equilibrio.

Y así, casi de manera imperceptible fue que sintió como el aire era ligeramente partido por un instrumento… casi inapreciable, pero no lo dudo siguió el movimiento y golpeo con la larga tira de tela en esa dirección y abrió los ojos, el manchon rojo no pudo evitar esta vez ser alcanzado por la tela negra y de pronto fue prisionera por sus manos.

- Si.

- Lo dices como si no hubiera logrado atrapar la tela – dijo con una sonrisa de satisfacción que no pudo evitar.

- Pero esta vez pude escuchar donde estaba entes sensei, creo que ya es un avance.

- Si, uno muy significativo, pero no lo suficiente – ella se vio de pronto jalada de la tela que no había soltado y chocando donde un fuerte pecho con un extraño kimono rojo - te atrape – dijo el chico de ojos dorados con una sonrisa inigualable.

- Desde hace mucho sensei.

Ella sonrió con alegría y se dejo abrazar calidamente y se escondió a ese pecho con aroma a agua, era tan bueno estar allí.

- Hinagueshi…

Ella se contrario, por que le llamaba de esa manera… ¿Quién era Hinagueshi?

- Hinagueshi, Hinagueshi….

Hinagueshi abrió los ojos entonces y miro el techo las tejas rojas sobre su cabeza. Un sueño, de nuevo un sueño tan real, pero por que tenia esos recuerdos, quien era esa persona que siempre aparecía en ellos.

- Él… - dijo solo para si recordado al hombre de ojos dorados de la noche pasada.

- Despierta de una vez Hinagueshi es hora.

Hinagueshi miro a su alrededor vio a la anciana Kaede estaba en su habitación recogiendo el kimono que dejara colgado la pasada noche. No lo pensó mas se levanto y cogíó su sencillo kimono de algodón para ir a la escuela, su estomago se quejo de nuevo, aun tenia solo las dos pastillas en el estomago y le dolía.

- Levántate ya, debes comer algo, no quiero que de nuevo te traigan desmayada aquí, tanto escándalo por una cosa tan estúpida como solo eso.

- Si Oka sama. – dijo bajando ligeramente la mirada, conteniendo algo entre la vergüenza y la molestia

La anciana salio de la habitación, cualquiera diría que ella no era tan mala, que no les negaba alimento pero era tan fácil ver en el fondo de sus ojos que ella la cuidaba como una bonita mascota, como un articulo útil que debía cuidar y prosperar para que no dejara de tener utilidad.

No es que le molestara que la tratara así, estaba ya acostumbrada a la frialdad de la anciana hasta cierto punto la entendía, ella era como ella, una mujer que había vivido de su belleza y una vez se había marchitado y se había quedado sola, solo le quedaba eso, la frialdad en el alma. Se llevo una mano al corazón al ver a su lado el pequeño pañuelo blanco que Inuyasha Taisho le había dado la noche pasada. ¿Por que de pronto aparecía entre todas esas personas que la trataban como la muñeca mas preciada, como un ser casi antinatural, una sola que no pensaba lo mismo, una sola que la veía debajo de su disfraz como una persona común y corriente y que siente dolor?

Esas personas eran extrañas para ella, por más que las personas la admiraran, que desearan parecerse solo un poco a ella, que la envidaran, no había ninguna que se hubiera detenido a hacer lo de Inuyasha Taisho.

No mas, no pensaría en eso mas, se levanto se vistió se peino y bajo antes de tener que ir al colegio, no importaba en realidad, era un tipo de persona que no podía mantener en su vida por mucho tiempo, su destino al igual que el de la anciana Kaede podía decir que ya estaba escrito.

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Inuyasha no había pegado el ojo en toda la noche, no había podido simplemente, cerraba los ojos y allí estaban los destellos rojos y negros de los abanicos de esa misteriosa geisha, esos intensos ojos marrones.

No, no quería perder ahora la cordura, desde que la había visto había sentido una emoción intensa por dentro que solo le pertenecía a una persona.

La ultima vez que había sentido su corazón correr de esa manera fue el día que miro a Kagome por primera vez a los ojos y se juro a si mismo que nunca mas podría tener una emoción a si en si vida y no la había tendido, ni siquiera su prometida despertaba esa emoción hermosa en su corazón y ahora, una desconocida a la que no había podido ver ni siquiera a la cara despertaba algo así en él.

Solo por sus ojos.

- Inuyasha sama. – una voz delgada lo llamo

- Adelante. – dijo el calmadamente hacia la puerta.

Uno de los sirvientes entró a la habitación haciendo una reverencia, mientras Inuyasha se acercaba a la puerta ya vestido.

- El desayuno esta abajo y la señora lo espera para poder empezar. – dijo inclinado en el piso, sin mirara al amo.

- Gracias.

El sirviente se turbo. ¿Le había dado las gracias? Ningún terrateniente o hacendado al que hubiera estado a su servicio le había dado las gracias nunca, era muy raro. El salio mientras el sirviente entraba a hacer la limpieza de la habitación.

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- Entonces como estuvo la fiesta en casa de los Yiney.

Hinagueshi vio a su amiga a su lado de regreso a la okiya preguntando como una niña pequeña, Sango era muy hermosa, pero aun así no lograba destacar como una geisha en realidad, quizás con algunos años mas de practica pero no ahora ciertamente, y nunca había sido invitada a una casa tan importante, pasaba la mayor parte del tiempo en las casas de te, así que cuando a Hinagueshi la invitaban se acababa en pedirle cada detalle de esas noches.

- Había mucha gente pero permanece la mayor parte del tiempo con el joven de la casa, y con… con… - se detuvo sintiéndose de pronto incapaz de decir el nombre de ese joven en especial.

- ¿Con…? - dijo Sango intrigada por el repentino silencio de su amiga.

- Con un joven terrateniente que acaba de llegar, parece que es amigo de el joven Yiney y estuve mucho tiempo con el. – dijo recuperando el paso mientras su amiga la seguía de cerca.

- Oh imagino que es Inuyasha Taisho – dijo ella sin dejar de prestar atención – se ha hablado mucho de él.

- Si, así es – dijo conjurando sin querer la imagen del hombre de tiernos ojos dorados...

- Oh ya veo has hecho amistad con él… solo por llamarlo de alguna manera, - dijo ella de la forma mas simple, sin notar la pequeña turbación de la chica delante de ella "amistad" ¿por que de pronto eso parecía un insulto? - A lo mejor y te invitan a su casa, dentro de unas semanas se hará su fiesta recompromiso, según sé se va a casa pronto con una princesa que viajo con el.

- Si, quizás – dijo sin poder evitar un repentino sentimiento de dolor en el pecho.

- Y ¿es apuesto? – dijo Sango aun mas intrigada.

- ¿Apuesto? – repitió como si no la hubiera entendido.

- Si, apuesto Hinagueshi, es decir es guapo¿Es bien parecido¿Cómo es?

- Si, es muy apuesto, tiene el porte de todo un caballero, y es muy amable – dijo frotando levemente sus manos entre si - tiene unos ojos hermosos un color miel que se veía incluso dorado, su piel luce tan sana y suave, y su cabello…su cabello es de un color único, es como plateado, - ella sonrió abiertamente como casi nunca solía hacerlo y dijo de la forma mas soñadora - deberías ver como se ve en el sol, los reflejos del sol brincan en las hebras sueltas como si fueran hilos de metal.

- ¿Como sabes? – dijo la chica con sorpresa por el tono tan… "enamorado" de su amiga.

- ¿Qué? – dijo como si no hubiera alcanzado ella misma su idea

- Creí que solo lo habías visto la noche pasada, por que dices que su cabello brilla así en el día, lo has visto después de eso, acaso te ha buscado, oh cielos sería tan romántico.

Hinagueshi se quedo callada, era cierto por que había dicho algo como eso, ella no lo sabía, no lo había visto mas que la noche pasada y nada mas.

- No me hagas caso, son locuras mías. – dijo para explicarle a su amiga y a ella misma. – solo lo dije por decirlo, no te hagas ideas amiga.

- Oh que lastima – dijo la chica decepcionada.

Después de un par de pasos más llegaron a okiya de la señora Kagura y se despidieron allí. Hinagueshi se fue por su camino intrigada por su propio pensamiento, no sabía de donde lo había sacado, pero tenía la imagen tan completamente clara en su cabeza de los que acaba de decir, casi podía verlo.

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Kikyou era una persona distinta delante de su madre, cuando había estado a solas con el parecía que se liberara de una pesada carga de los hombros, pero con su madre era una persona aun mas reservada de lo que en realidad era, era como cierto yugo que su madre tenia sobre ella, él se preguntaba si en realidad quería el matrimonio o no.

Kikyou había sido entrenada como una sacerdotisa en un templo desde muy pequeña, su familia entera venía de viejos linajes de monjes y sacerdotisas, las leyendas de sus ancestros eran muchas y ella siempre había sido feliz por seguir esa tradición, pero en un vuelco de el destino, la familia de Kikyou había perdido toda su fortuna, su padre había muerto en una batalla y madre e hija había quedado solas, lo mejor que pudieron hacer fue buscar un buen partido para Kikyou y así ayudara a la familia para poder vivir en paz, su madre había llegado para vivir con ellos hasta el día de su muerte, Kikyou era hija única tenia la responsabilidad de velar por su madre.

Él nunca se había sentido culpable pues Kikyou parecía feliz a su lado, era una buena mujer pero ahora, se veía tan marchita al lado de su madre, como un viejo embrujo que usaba para quitarle la vida, Kikyou y la señora Tsubaki eran completamente diferentes, mientras su madre tenia una mirada orgullosa y altanera Kikyou se veía casi como una muñeca de trapo desprovista de emoción, él se sentía culpable solo por eso, en ese momento, el pensamiento de que él no seria capaz de amar nunca a una mujer así lo asalto.

- Tsubaki sama, bienvenida sea.

- Muchas gracias Inuyasha sama, espero no causarle ningún problema estando aquí anata.

- No claro que no esta es su casa.

- La casa es muy hermosa en realidad Inuyasha sama, le agradezco mucho que me permita vivir al lado de mi hija, no se que haría sin ella lejos donde estoy.

- Estoy seguro que Kikyou también esta contenta por poder tener a su madre a su lado – el increíble seño fruncido de Kikyou no paso por alto para el, pero si para su madre que tenia a la joven a su espalda, "Kikyou era una chica de 22 años muy normal después de todo".

- Debemos empezar los preparativos para su fiesta de compromiso desde ahora mismo – volteo a ver a su hija que miraba su regazo tranquila – vamos Kikyou, tenemos mucho que preparar.

- Si Oka sama.

Las dos mujeres se retiraron de la estancia dejándolo solo de nuevo. Kikyou parecía tan apagada ante los preparativos de su boda, no esperaba que estuviera radiante, pero al menos si contenta, pero no lo estaba.

"Extraño una sonrisa"

Sonrió solo para si mismo, extrañaba esa energía de Kagome brillando casi como si fuera una estrella por toda la casa de sus padres, las sonrisas que le regalaba a todo el mundo, su energía en la batalla, su poesía en moviendo. Solo extrañaba verla tocar la flauta en el jardín de su casa, con los pies metidos en el estanque mientras los pececillos le mordían los dedos.

Se limpio el rostro del polvo imaginario y fue a atender algún asunto pendiente, debía sacarse a Kagome de la cabeza como fuera.

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Hinagueshi tenía las manos metidas en agua salada, era bueno en realidad, el dolor que constantemente tenia en las manos no se sentía en ese momento. Cerró sus ojos y se dispuso a disfrutar del pequeño momento de placer. Cuando se perdió entre el placer del descanso de sus manos, sintió un escalofrió y un especie de recuerdo la abrumo.

Sus manos estaban en un bol blanco lleno de agua, una mano se acerco a ellas y prímero las froto con una especie de remedio con olor a hierbas medicinales, y después ponía algo en el agua que hacia burbujas.

- ¿Qué es sensei? – dijo conteniendo la risa por las cosquillas de las burbujas del agua.

- Es carbonato y sal deja tus manos allí hasta que no sientas más dolor. – dijo con calma.

- No me lastime mucho sensei, no debería preocuparse así. – dijo tímidamente sin poder evitar un suave sonrojo, él siempre solía decir cosas así, pero con el tiempo al menos para ella habían empezado a cambiar de significado.

- Lo hago pequeña, eres mi mejor alumna, no quiero que le pase nada a ninguna pieza en tu cuerpo.

- Sensei soy su única alumna. – dijo aun mas sonrojada que antes.

- Eso no quita que seas la mejor. – dijo con satisfacción.

Ella sonrió sonrojada y agacho la cabeza mientras veía sus manos en el agua con burbujas.

Hinagueshi abrió los ojos y miro sus manos, de donde venían esos recuerdos, daría lo que fuera por saber de donde venían y por que después de 5 años empezaban finalmente a aparecer¿Qué los había despertado?

"Él los despertó"

Había empezado a tener eso sueños desde aquel día en que supo que el joven Inuyasha Taisho había llegado a esa región, aun sin haberlo visto sabia que había una presencia nueva y casi familiar en ese lugar, era el quien estaba en sus sueños, pero si él la conociera ya le hubiera dicho algo ¿cierto, la habría reconocido, pero no, él no había dicho nada.

Además él era parte de ese pasado que ella estaba tratando de no recordar, algo dentro de si misma le decía que debía olvidar, saco sus manos y las froto con delicadeza y tomo su flauta, y empezó a tocar en el jardín de la casa.

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La casa de té donde Hinagueshi pasaba la mayor parte de sus noches era una de las mas importantes en toda la región, solo los clientes mas selectos eran invitados por la Señora Rumiko, esa noche solo estaban en la casa de té los Saotome y el padre de Kouga para atender asuntos de negocios. La señora Rumiko invitaba siempre solo a tres geishas, a Akane, a Sango y a Hinagueshi, a Hinagueshi siempre la invitaba para cerrar tratos y por que le gustaba como bailaba junto con Akane y esa noche es lo que iba a hacer a ese lugar.

- Rumiko sama. –dijo Hinagueshi con una calida sonrisa al ser recibida en la entrada de la casa de te.

- Buenas noches Hinagueshi san, me alegra que no hayas tenido una noche ocupada el día de hoy. – dijo la mujer de edad tomándola con cariño de las manos

- Oh no podía dejarla aquí con sus invitados señora ¿Akane ha llegado?

- No aun no, pero no debe de tardar, pero Sango esta adentro, por favor ayúdala con el servicio, los Saotome y los Yiney están haciendo negocios y es mejor tenerlos en una grata compañía, el señor Yiney me prometió una muy buena paga y te prometo que les daré una parte considerable a ustedes.

- Pero la Kaede sama...

- Oh por Kaede O baba no te preocupes, ella jamás lo sabrá.

- Oh Rumiko sama, de no ser por usted yo no tendría ni para ir y comprar un prendedor.

- Vamos pequeña, vamos no los hagas esperar. – dijo palmeando su hombro derecho y la joven paso tranquilamente

Hinagueshi entro a la casa de té y vio a Sango que servia el té a un lado de Genma Saotome. Hinagueshi hizo una elegante reverencia y se acerco al señor Yiney que tenía ya algunas copas de más sobre él, y que la recibió con una mirada demasiado afectuosa.

- Oh pero si es Hinagueshi san, bienvenida bienvenida que gusto que estés con nosotros.

La joven que hoy venía con un elegante kimono rojo ciruela donde encima de él descansaban elaborados dibujos de jacarandas blancas bordeadas de negro por todo le kimono y un obi ajustado color blanco con cintas rojas hizo una reverencia respetuosa a los dos caballeros

- Muy buenas noches Yiney sama, Saotome sama, el placer es mió – dijo arrodillada en el piso y puso una expresión apacible y tierna.

- No tuve la oportunidad de tomar una taza de té con usted en mi casa pero espero que esta vez si pueda usted darme ese placer.

- El placer será mió, pero estoy segura que Saotome sama esta más interesando en cerrar negocios que en tomar té.

- Oh pequeña, nada de eso, anda sirve un poco de té y tomemos, estoy seguro que después de tanto sake nos vendría muy bien tomar algo que no tenga alcohol.

- Muy bien Anata, estoy segura que algo de té verde les sentara muy bien – dijo y le pidió a uno de los sirvientes el servicio de té, y después volvió con los hombres mayores – y ¿como van los negocios?

- Muy bien, solo estamos esperando a un comprador mas, y podremos cerrar si el acepta los términos.

- Me alegra mucho saberlo, estoy segura que saldrá todo muy bien, sus negocios siguen siendo muy prósperos no Yiney sama, cualquiera que hiciera negocios con usted estaría asegurando una fortuna en sus manos, no hay un mejor productor de arroz en todo Japón estoy segura.

- Oh me halagas mucho Hinagueshi san.

- Si usted lo dice señorita – intervino el señor Saotome - estoy seguro de que hago el negocio de mi vida.

- Eso puede asegurarlo Anata - el criado se acerco a ella y dejo el servicio de té ella agradeció con una leve reverencia y presento el té entre las dos personas – desean tomarlo ahora entonces.

- Oh deberíamos esperar a nuestro futuro socio, por que no tocas un poco de música para nosotros Hinagueshi en lo que esperamos, se que eres muy buena tocando la flauta, mi hijo no deja de alabar tus talentos.

- Oh el joven Yiney siempre es muy amable – dijo ella sacando de una bolsa que tenia a su mano una flauta de bambú color de negro adorablemente decorada con flores rojas que semejaban amapolas.

- Oh es mas que halagador he llegado a pensar que esta enamorado de ti, igual que la mitad de todos los jóvenes en esta región por no mencionar a los no tan jóvenes – dijo con insinuación en su voz.

- Es usted muy amable Yiney sama – dijo dejando pasar el comentario malicioso del hombre mayor.

Hinagueshi dejo el servicio allí y tomo su flauta, y empezó a tocar cerro sus ojos y se concentro en la música, había varias piezas que ella misma había compuesto y le agradaba tocarlas, esta que era una situación para poder establecer confianza decidió tocar "Ochitsuite Akai no Uta"

La música igual que la danza era solo instinto y despertar emociones en quien ve o escucha, si una persona escuchaba con atención podía ver la música, un inevitable estado de calma nacía en ese momento lo que te podía conducir a llegar mentalmente a un campo de arroz abierto mientras el aire cepilla las cebras de arroz y el aroma dulce de la planta te llena. O a la mas lejana montaña envuelto en la sensación fría de la nieve mientras el sol brilla sobre la blancura a tu alrededor. La canción era un tono simple y tranquilo y fácil de copiar sin duda, pero la emoción, esa era la complicada, como una canción que la cantas solo por recitarla no tenia ningún significado.

Cuando Inuyasha entro a la casa de se té quedo helado al ver a Hinagueshi de nuevo allí, con la delicada flauta en sus manos tocando la delicada melodía, como un golpe le llego esa imagen misma de Kagome sentada en la orilla del estanque con su flauta en las manos mojándose los pies, las suaves notas naciendo de la flauta mientras ella tenia un papiro a su lado y tinta escribiendo la música, el aroma de la tinta recién preparada acida y pesada era un ingrediente mas a la escena visual y auditiva que solo hacia querer quedarte allí detener ese instante en el tiempo.

Inuyasha se quedo en la puerta sin que nadie lo interrumpiera en el trayecto de la canción entera, la música quedo pegada en su piel como una caricia como un dulce beso como una sonrisa pegada en un susurro. Y él tuvo deseos de llorar.

"Kagome…"

Hinagueshi se vio rodeada por un sentimiento calido y simple mientras las notas la abandonaban por la boquilla de la flauta, era extraña esta imagen que conjuraba ahora, se podía ver a si misma en un gran jardín con los pies frescos metidos en un estanque los peces paseando entre sus pies curiosos del intruso, el aroma denso de tinta nueva y algo mas, una esencia calida y confortable a su alrededor, como si alguien la mirara en ese momento.

Fue que abrió los ojos a punto de terminar la canción y lo vio, el hombre de los ojos dorados mirándola de nuevo, ella no interrumpió la canción pero el tono repentinamente cambio, era algo que sonaba como una calida caricia de manos, como un amoroso beso, como un dulce "Sukida yo" dicho muy muy bajito y como moría la palabra, moría la canción.

El silencio se vio interrumpido pronto por los aplausos de Sango y los dos hombres mayores mientras Inuyasha e Hinagueshi se miraban con insistencia, los dos había sido conectados por la canción y el vinculo no era fácil de romper.

- Oh Hinagueshi sama, no puede usted hacer una interpretación mas hermosa que esa se lo aseguro.

Cuando Kouga soltó del brazo a Akane y se dirigió presto a las manos de Hinagueshi fue que ambos se despendieron de su momento, ella recibió con simpatía el halago de Kouga mientras este la llevaba a de nuevo a donde había estado sentada y se ponía a su lado la admiración que él sentirá por ella era tan innegable que se ruborizaba que lo mostrara tan abiertamente delante de todos, la acaparaba y la intimidaba un poco, mas en este momento cuando Inuyasha estaba allí, de alguna manera que eso pasara delante de los ojos del joven la hacia sentir incomoda. Mientras ella era acaparada por Kouga vio a Akane servir el té a Inuyasha, con una sonrisa amena que el recibió de buen modo y se la devolvió le gustara o no reconocerlo eso a ella no le pareció una punzada de celos nació bajo su piel.

- Oh Taisho sama lo esperábamos. – lo llamo el señor Yiney con energía.

- Espero no haber tardado mucho, aun no estoy muy familiarizado con la cuidad pero por suerte encontré a Kouga en mi camino.

- Oh muchas gracias hijo – dijo el señor Yiney pero este no le presto ninguna intención – bueno mi hijo no esta en este lugar ahora, no lo culpo con semejante mujer a su lado.

- Si, así es. – dijo sin poder evitar un sentimiento molesto bajo la piel mientras Hinagueshi sonreía para Kouga y le servia té.

- Cuéntenos joven Taisho como esta su padre – dijo el señor Saotome por lo alto – hace años yo lo conocí, era un hombre muy importante, todo un caballero.

- Lamentablemente mi padre murió hace 2 años. – dijo con pena

- Oh es una pena escuchar eso.

"Inu no Taisho esta muerto" la pena calló de pronto en Hinagueshi, cuando advirtió de nuevo. ¿Cómo es que se el nombre del padre de Inuyasha?

- Inu no Taisho fue un gran hombre es una pena que haya muerto, has quedado solo entonces.

- Si, solo con mi medio hermano Sesshomaru.

Hinagueshi se llevo una mano al pecho, había acertado, ese era el nombre del padre de Inuyasha, lo que era aun mas, el nombre de Sesshomaru le parecia completamente familiar, ella desvió solo un par de grados su mirada para poder poner atenciones la platica a su espalda, sin dejar de prestar atención tampoco a Kouga.

- Que pena joven, lamento mucho escuchar eso.

- Se que has venido para hacer una nueva familia, veo que has sabido administrar tu tiempo tan bien como mi hijo, es tan extraño que vayas a casarte hasta ahora – dijo el señor Yiney para poder romper la tristeza que se había plantado en el ambiente..

- Bueno es mi segundo compromiso, lamentablemente.

- Tu segundo compromiso.

- Si - el entrecejo confuso de Inuyasha no pudo pasar sobre Hinagueshi.

- Como es eso muchacho.

- Hace algunos años estuve comprometido con una joven – dijo sin poder evitar que sus ojos se llenaran de humo – pero lamentablemente, la cosas salieron muy mal.

- Oh no quisimos incomodarte muchacho discúlpanos, hablemos de negocios entonces.

Hinagueshi se quedo con el alma en un hilo en ese momento, su segundo compromiso, como era posible, había él estado casado antes y que había sido de su esposa, por que la tenia tan angustiada eso, no podía entenderlo.

- Hinagueshi sama. – la llamo por tercera vez Kouga.

- Oh lo lamento mucho Kouga sama, creo que me distraje un poco.

- ¿Que le sucede, se siente bien. – dijo con cierta preocupación.

- Si, no se preocupe – dijo con una suave sonrisa.

Hinagueshi recobro la compostura y mientras los hombres detrás de ella hacían negocios y Kouga le platicaba de su ultimo viaje se sentía perdida entre la gente, triste por la pena de Inuyasha, pero ¿Por qué?

Esa noche bailo sin la energía acostumbrada, haciendo los pasos perfectos y bien sincronizada con Akane pero sin energía, nadie pareció notarlo, todos aplaudieron festejándola, después de eso se despidió y Sango hizo lo mismo para retirarse con ella mientras la otra joven de cabellos azulados se quedo con los hombres que cerraban ya sus tratos de negocios.

- Hinagueshi ¿estas bien? – dijo Sango preocupada cuando ambas estaban esperando el sharin en la entrada de la casa de té.

- Si, estoy bien. – dijo con una suave sonrisa ensayada.

Sango la miro con tristeza puede que esa sonrisa engañara a todos pero no a ella, no después de tanto tiempo de conocerse.

- Has estado muy distraída el día de hoy ¿que es lo que te pasa?

- Sango… - Hinagueshi miro a los ojos a su amiga y trato de verse tranquila, la sorprendía cuanto la conocía su amiga - no nada, no me hagas caso, solo estoy algo confundida por algunos recuerdos que me han empezado a llegar de pronto.

- ¿En serio? – dijo asombrada.

- Si, algunas cosas que están llegando a mi cabeza y no las entiendo del todo, piezas sueltas y nada mas.

- Oh eso es muy bueno Hinagueshi, - dijo de pronto muy entusiasmada la joven castaña - estas recuperando tus recuerdos¿que has visto?

- Nada importante, solo cosas sueltas nada en verdad significativo – miro había el frente y su expresión volvió a ser sombría, miro al sharin parar delante de la casa. - y no, no es bueno.

Sango se quedo detrás de ella sin saber que responder¿por que no era bueno, cuando la sharin reacogió a Hinagueshi en la entrada de la casa de té, subió con ella, y se sentó a su lado, su expresión era sombría.

- ¿Es que acaso no quieres recordar un poco quien eres Hinagueshi? – dijo la chica sin poder entender la desidia de su amiga con respecto a su pasado.

- No. – dijo fríamente.

- Pero ¿y tu familia¿tus padres? No te interesa saber si están vivos quizás tienes hermanos, amigos.

- No. – dijo molesta esta vez

Sango no dijo nada mas, la mayor parte del camino se hizo en silencio, hasta que llegaron a la entrada de la okiya de la señora Kagura. Y Sango se apeo de la sharin para bajar ayudada por una sirvienta de la casa.

- Sango chan - Hinagueshi la llamó antes de que entrara a la casa – lo lamento, solo que… yo se que tu estas muy orgullosa de lo que eres, pero yo no me siento igual, no se quien era Sango pero, se que esto esta en contra de mis principios y que las personas que me conocen se sentirían avergonzadas de mi.

- Pero…

- Mis amigos, mi familia, mis padres, todos, ellos se sentirían avergonzados de lo que soy, no me preguntes como, solo lo se – dijo amargamente.

- Lo siento.

- No te preocupes Sango chan, te entiendo, anda descansa nos vemos mañana en clase.

- Hasta mañana Hinagueshi chan.

La joven bajo de el sharin y este siguió su camino, ella quedo mirando el tapizado del sharin a solas.

Familia, amigos, padres, hermanos, eso ya no tenia ningún significado para ella, su vida nueva estaba aquí, lo que hubiera pasado en el pasado allí se quedaba, enterrado junto con las memorias que no dejaría salir, ella era Hinagueshi ahora, no importaba quien fuera antes, no tenia razón para volver.

"Quizá estas olvidando tu razón para volver"

Era una posibilidad, pero el dolor que había sentido en el corazón había desaparecido en el día que abrió los ojos en la okiya de la señora Kaede, al despertar en esa casa aquel día a pesar de la vida dura que tenia allí ese dolor, indescriptible y entero que tenia en el alma que aun mas allá de sus recuerdos estaba calado en el alma y que había sentido aun un solo momento antes de despertar había desaparecido, ese dolor vivía en su pasado y no iría de nuevo a él.

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Inuyasha se había quedado recargado en un árbol en su mansión, la noche estaba bien entrada pero no había querido entrar, quería quedarse en sus pensamientos un momento más.

Los negocios había resultado muy bien, el señor Yiney no se negó a hacer tratos con él para poder embarcar su arroz y trasportarlo así, le había explicado que para grandes distancias era mucho mas rápido y efectivo, que el único temor que podía representar eran las tormentas, su padre había extendido su negocio de tierras y exportación por casi toda la isla

Pero eso no le era importante, desde que había hablado de su prometida en esa reunión no se había podido quitar ese amargo recuerdo de la cabeza, a veces se peguntaba si los padres de Kagome no tenían razón y él había sido el causante de el fin de la joven de los ojos pardos, en el fondo de si mismo lo creía también y era algo que no le permitía tener paz cada vez que recordaba a su querida Kagome.

Inuyasha se asombro al sentir como una calida lagrima resbalaba por su mejilla derecha y se apresuro a limpiarla, se levanto se limpio la ropa del polvo y las hojas y entro a su casa, donde su nueva prometida lo esperaba y el futuro también.

El debía dejar descansar el pasado.

22 de agosto de 2006

7:07 p.m.

Notas culturales:

Sharin: la carroza donde Hinagueshi va a todos lados, es como decir rueda en japonés.

O baba: cuando la señora Rumiko, oh lo siento no halle un nombre mas dulce jeje, se refiere a la señora Kaede como Kaede o baba le esta diciendo bruja Kaede, o anciana, no lo recuerdo muy bien pero si no me equivoco es bruja, alguien recuerda a Uranai baba de Dragon ball bueno de allí lo saque.

Ochitsuite Akai no Uta: significa "la canción de la calma roja" de allí el titulo de el capitulo, todas las danzas y canciones de Hinagueshi llevaran el sufijo de rojo, es como su firma.

Sukidayo: técnicamente significa te quiero mucho

Casa de té: hasta donde pude comprender son salones de te donde las geishas trabajaban sirviendo y entreteniendo a la persona que las contrataba, véanlo como televisa jajajajaja no, mala analogía

Notas de autora:

Hola de nuevo aquí vengo con el siguiente capitulo de la historia, nos vamos adentrando poco a poco en la historia, no desesperen ya en el siguiente capitulo voy a hacer el primer encuentro privado de Inuyasha e Hinagueshi y saldrán muchas cosas claras.

Espero y la historia les este llamando la intención, vamos empezando así que ténganme paciencia aseguro que es una historia muy muy linda.

Gracias por el buen recibimiento que ha tenido mi historia estoy de verdad muy muy complacida aquid ejo mis responsivas:

Ninde Black: lo se yo también me di cuenta que lo que fue por ejemplo huida fue algo densa en muchos capítulos pero llego a sacar de mi interior algunas de mis ideas mas profundas sobre las relaciones humanas, geisha será sin duda menos densa pero con sus toques dramáticos pues es un genero que me gusta mucho sobre algunas cosas que también pienso de la condición humana, la femineidad y nuestra personalidad, no lo puedo evitar. Espero que puedas quedarte y disfrutar de la historia prometo que realmente vale la pena gracias por el review.

PD. Espero de todo corazón que esos malestares pasen pronto, que halles la solución para tus problemas, solo puedo decir que para los males de corazón solo la paciencia y la sabiduría, pieza con la cabeza fría y busca la salida y para los pies el agua caliente con sal. Suerte.

Shakka DV: Oh pues te las seguirás haciendo por un tiempo tengo la mala costumbre que soy muy misteriosa en mis historias pero te aseguro que la espera valdrá la pena, poco a poco iremos viendo el papel de Rin aquí no te preocupes y ya apúrale con tu historia que ya la quiero ver gracias por el review.

LadyJ07: me alegra mucho que te haya gustado el arranque de la historia, supongo que tengo un tipo de cliché donde mis personajes no se reconocen, el asunto de las mascaras y los misterios de personalidad se lo debemos a ST. Tail jeje. Ya veras todo lo que ellos tienen que pasar para que se puedan reconocer y las sorpresas que llevan los personajes.

Sobre lo de la concubina según como yo lo entendí, las geishas en si, no se casaban, como lo repito de nuevo, no eran prostitutas pero la cultura japonesa tiene una actitud muy extraña frente al genero femenino así que si podían tomarla como una amante, desde mi punto de vista esto resulta ser una concubina, no creo en la poligamia como ya lo explique mucho en "Kagome" jeje, así que si una geisha quería casarse creo que no es tanto que ya no pudiera ser geisha por eso si no que su esposo no le permitiría serlo, son muy machistas, así que podía casarse pero debía dejar de ser geisha para ello, espero y haya aclarado tu duda gracias por el review

Fel: si, recordé mucho aquella impresión del pañuelo en la cabeza, malditos pervertidos jajaja, pero me gusta mucho este sello en ella se me hace muy personal. Como una característica en ella que ninguna otra podía copiar, gracias por el comentario tan positivo, venido de ti, me consuela, gracias por el review Tata.

Dita-chan: Muchas gracias a mi también me pareció fantástico que fuera precisamente tu review el numero escogido, algunos de tus reviews siempre son los que llevo mas presentes cuando estoy haciendo mis responsivas, extraño los de Anyara siempre me daba ideas geniales y buenas ideas pero bueno, los tuyos nunca se quedan atrás.

Tengo algún tipo de cliché de identidades escondidas por culpa de kaitou Saint tail, creo que no lo puedo evitar te aseguro que valdrá la pena cuando veas como descubrirá que es ella y lo que pasara después de eso. En realidad al leer tu review me quede penando mucho en la situación de Rin, y me di cuanta que lo había metido como un personaje emergente y que puedo en realidad sacarle mucho proveo, es un personaje por el que tengo mucha simpatía, y tengo una participación que les va a encantar de Sesshomaru jeje gracias por el review.

Serena tsukino chiba: Gracias por tu review, aun no se como van a Salir los lemon de Inu y Kag pero ya decidí que debe haber al menos uno, estoy segura que va a gustarte, no te apures por Kikyou, es un recurso que no usare demasiado, solo es para meter un poco de tensión, la maldita aquí será Tsubaki jeje, gracias por el review.

tsukari kurokaze: lastima que acostumbro ser una escritora algo lenta, siempre será solo una dosis por semana, así podrás mantener tu adicción sin que esta te consuma jeje, no se si será una historia muy larga pues no es del todo mi estilo pero será muy interesante lo aseguro, y si te tendré con el alma en un hilo sobre todo cuando él se de cuanta de que ella es Kagome y un bono de unos ojos dorados, además de los se Sesshomaru que veremos de una forma poco usual, que no imaginara nadie, gracias por el review

We-love-Kappei-sama: Oh como ye te había comentado en tu historia soy una escritora de demasiados detalles, como Irán pasando las cosas será como una secuencia propia sin que nada la explote, todo pasara como si fueran casualidades, y hacienda gala de una frase de Sakura CC "en este mundo las coincidencias no existen… solo lo inevitable" espero y sigas leyendo la historia seguro te gustara gracias por el review

o.O Ginevra O.o: oh te aseguro que la historia tendrá unos giros muy muy interesantes, pero no puedo adelantarte nada, pero ten paciencia y sigue leyendo estoy segura que no voy a decepcionarte, gracias por el review

Jimena-chan: pues misterios tendremos hasta el ultimo capitulo te lo aseguro irán resultando poco a poco sorpresas muy agradables, su toque de drama y su romance, espero y te quedes y verte por a.C. a menudo en cada actualización gracias por el review

Mai : No, claro que no me daría miedo jeje, "Memorias de una Geisha" es un libro demasiado denso como para poder adaptarlo con éxito, bueno no puedo adelantarme, en realidad alguien lo esta intentando en Sakura CC le deseo suerte, pero yo no haría eso, gracias por él cumplido para mis demás historias, espero y te guste este fic, hará un poco de todo, romance, lemon, drama, un poquito de cada cosa, pero ya veremos gracias por el review

bueno por ahora es todo, me despido, nos vemos en el siguiente capitulo.

me dejas un review para saber si te esta gustando la historia.

gracias

Mimi chan