Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahhhh… aclarado esto aquí vamos.

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GEISHA

Por mimi chan

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Capitulo 3:

Dulce De Hielo De Cerezas Rojas

Esa mañana había algo especial en el humor de Hinagueshi

Esa noche había soñado.

Ella estaba bajo un árbol debajo de un jardín con un traje cómodo para entrenar estilo chino estaba con los ojos cerrados y escuchando su entorno, había la brisa que cepillaba el pasto, un ave que alimentaba a su polluelos en la copa del árbol y una respiración, por sobre todas conocida y querida, desde cuando…

¿Desde cuando podía identificar esa voz en particular? que era como un eco de la suya, pero allí estaba acercándose con pasos cautos y calculados como un lince que se acerca a su presa, abrió los ojos y vio a su sensei delante de ella.

Si, debía reconocer que desde que había visto por primera vez esos ojos dorados hacia ya más de 3 años se había enamorado de él.

¿Por eso podía identificar el sonido de esa persona, por que amaba a esa persona.

- Sensei… - dijo ella mirándolo cerca de ella, sentándose a su lado

- ¿Que haces aquí? – dijo el joven a un lado de su alumna que miraba el cielo ahora, sus ojos brillantes llenos de vida quizás negándose a verlo.

- Practicando mi oído – dijo de la forma más simple.

- Pensé que hoy tenias que ir a donde Sakamoto san para arreglarte para la fiesta de esta noche.

- No, le repetí de nuevo a mama que no tenia casi arreglaran tanto a una chica de 15 años como yo, es tonto.

- Además no lo necesitas. – dijo mirando su perfil poniendo una emoción dulce en sus palabras.

- No diga eso sensei, me hace sonrojar – dijo la chica aun negándose a verlo a la cara, un luminoso sonrojo reempezaba a extender por sus mejillas...

- Lo digo en serio – dijo y con la llena de dos dedos recorrió el contorno de su rostro, el corazón de la chica se detuvo en ese momento - una mujer hermosa como tú no necesita que la llenen de arreglos, eso solo ocultaría su belleza.

- Lo dice solo para halagarme – dijo la chica tendiéndose en el pasto y cerrando sus ojos, era su placer íntimo personal escuchar la voz profunda de su sensei, era más fácil hablar con él cuando no lo miraba y en verdad disfrutaba de su voz aterciopelada y varonil – ¿que atractivo puede tener una simple niña como yo? No parezco ni mujer ni niña no tengo nada que pudiera llamar la atención de nadie.

- El atractivo de una persona no reside solo en su apariencia, si no en la bondad de su alma y la tuya es mucha y en el talento que posee y tú posees demasiados y –la vio con sus ojos aun cerrados y se acerco un poco a ella, ella sintió como el calor de él la llenaba – la belleza es algo que no se puede concentrar en cosas pequeñas, cada ser tiene una belleza propia.

Algo había en el tono de su sensei que era tan tranquilizados era como si le explicara una nueva técnica s vos era tan calmada y fresca.

- tu tienes unos ojos hermosos, tan llenos de luz y vida, tu felicidad se puede reflejar en ellos, tu piel es fresca, limpia y sana, tu cabello es suave, largo – dijo y tomo una hebra entre sus dedos y ella sintió un escalofrió aun así se negó a abrir los ojos – si, tienes razón, no posees nada de una niña y aun no eres una mujer pero yo creo que podrías llegar a ser una mujer muy hermosa, con el cuerpo exacto que cualquier hombre voltearía a ver, tus facciones y tu gracias harán de ti una mujer incomparable.

Como se supone que debía reaccionar ante un comentario así, ella solo atino a llevarse una mano al pecho y tratar de detener su corazón que corría a más no poder y sentía que moriría en ese momento, abrió sus ojos vio los brillares y dorados ojos de su sensei mirarla de ese modo tan vivo, tan lleno de… de…

Subo una de sus manos y toco su mejilla solo para comprobar que esa persona que la miraba con tanto amor no era una ilusión que era real y cielos, eran tan real. La forma en que había cerrados sus ojos y había recargado abiertamente su mejilla en su mano con una expresión de completa calma no podía dejar de ser menos que real y como puso un beso en su palma después, dejándola sin aliento y haciéndola temblar.

Y al final…

Sus labios fríos y nerviosos también lo fueron contra los suyos y permanecieron así hasta que fueron tan calidos como los propios y se olvido de pensar, se olvido de todo a su alrededor si era real o no y solo se dejo embargar por la tremenda dicha que la envolvió.

- Sensei… - dijo recuperando el aliento rompiendo ese beso casi con dolor.

- Ya no me llames así, - dijo envolviéndola en sus brazos y trajeándola a su pecho - no ahora.

- Está bien – dijo mientras era abrazada dulcemente – koibito.

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A la mañana siguiente Hinagueshi no lograba recordar su sueño, solo recordaba que había sido un sueño que le había dejado una sensación de calma en el alma, como si ese sueño disipara la angustia que tenia desde la noche anterior, quizás lo fuera, quizá era un recuerdo más, no podía saberlo y no podía recordarlo, solo quería quedarse con esa sensación limpia no importaba que recuerdo hubiera sido, ojala y todos sus recuerdos fueran así, solo las sensaciones positivas y amorosas que ella necesitaba pero rara ve lo eran.

------------------------------------Flash Back ------------------------------------

Al llegar a la okiya había entrado a la casa silenciosa solo Rin la esperaba en la entrada para ayudarla a cambiarse, le pidió a la pequeña solo un poco de té y que fuera a descansar que ella se haría cargo de lo demás. Al entrar a la habitación vacía se quito con delicadeza el kimono, Rin pronto volvió en poco tiempo con té y le dio las buenas noches, ella se cambio a la ropa de cama y se empezó a quitar el maquillaje con una crema especial muy liquida que la señora Kaede hacia especialmente par poder quitarse ese maquillaje, una vez que se vio limpia apago las luces y se sentó junto a su ventana para tomar su té, sobra decir que el té ya estaba tibio después del largo proceso de limpiarse todo el maquillaje.

Había demasiadas cosas en su cabeza, los extraños recuerdo que había tenido es misma noche con respecto a Taisho, el saber quien era su padre y sentir pesar, no solo por Taisho si no también una pena personal, como si Inu no Taisho hubiera representado alguien en su propia historia personal, por que era así, que era ello que significaba.

Pero aun más le molestaba en sobre manera lo que sentía cuando Inuyasha miraba a Akane, por que le dolía tanto, por que no podía soportar la forma en que Akane había cuidado a Inuyasha y ella se había tenido que quedar a un lado de Kouga escuchando sus comentarios insípidos. El sentimiento era completamente desconocido e incongruente, era como si ella sintiera celos, pero celos de que¿Por qué, Inuyasha Taisho no era nada de ella, pero toda la noche se había sentido igual, como con derecho o deseo de reclamarle de decirle que solo la podía mirara a ella y esa era una emoción que ella no debía permitirse, no tenia ningún sentido

Inuyasha la estaba haciendo sentir.

No había sentido desde hace mucho tiempo, al menos no del modo intenso que sentía en ese momento era ira que le consumía y esa sensación de plenitud, nervios y deseo cuando él la miraba, no había sentido algo así en mucho tiempo, solo la ternura por Rin, la amistad y confianza de Sango, pero nada más.

Pero allí estaba instalándose en el fondo de su cabeza esa sensación de posesión, como si él le perteneciera y eso era estúpido. Todo lo que había dicho esa noche la había llevado de una emoción a otra, del placer y regocijo de verlo al abrir los ojos, de la sensación de celos al verle sonreírle a Akane, de la tristeza por la muerte de su pago y la angustia instantánea que había tenido en el momento que el hablo de su prometida.

Especialmente en ese momento, había sentido una angustia cruel en su alma cuando vio los ojos de Inuyasha volverse grises ante el pensamiento de su anterior prometida, y no saber de que modo la había perdido la angustiaba más.

Cuando se recostó solo supo que él estaría en sus sueños, que todas emociones que estaban despertando ahora ya no volverían a dormir. Y esa noche solo durmió.

Y soñó…

------------------------------------ End Flash Back ------------------------------------

No importaba en realidad que había soñado mientras ese sueño la hubiera dejado tranquila, se levanto se limpio y se puso su kimono de escuela y de dispuso a bajar a desayunar y empezar bien ese día.

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En otro lugar en el dojo del palacio del joven de los Taisho él estaba haciendo meditación, a veces meditar era la mejor forma de relajar el cuerpo sobre todo cuando has tenido una noche en vela, las memorias de Kagome lo había estado persiguiendo toda la noche desde que la hubiera mencionado la noche anterior.

Y un solo gesto más la había dejado como una mecha encendida.

Cuando había llegado la mirada de Hinagueshi sobre él al verlo sonreírle a Akane. La chica de cabello azulado era hermosa y atenta, pero no más que Hinagueshi, a él le nació solo sonreírle y la había sentido casi como un escalofrió, una mirada celosa y posesiva sobre él, la intento voltear a ver pero ella le negó la mirada, un gesto así solo lo había tenido Kagome Higurashi en el tiempo que estuvieran juntos.

Que había en Hinagueshi que le hacia pensar en Kagome inevitablemente, no era posible.

Abrió los ojos y supo en ese momento que sin importar que debía averiguarlo. No lograría conservar la calma hasta entonces.

- Inuyasha sama – un criado entro en el dojo en ese momento.

- Dime Sasuke. – dijo abriendo sus ojos y saliendo de su estado de meditación.

- La señora Tsubaki dice que ya se retira con la señora Kikyou, los buscan.

- Gracias.

Salio del dojo y busco a las dos mujeres que esperaban en el salón de té para despedirse.

- Inuyasha sama. – dijo la señora con su hija en la espalda, ambas haciendo una inclinación.

- Se retiran ya.

- Si Inuyasha sama, tenemos mucho que preparar para la fiesta de compromiso y su boda Anata, por ello queremos darnos prisa.

- Les deseo muy buen viaje, espero que los guardias que les he asignado sean suficientes para su seguridad.

- Oh si Inuyasha sama, no se preocupe – dijo con un gesto de agradecimiento.

- Les deseo muy buen viaje.

- Muchas gracias.

- Kikyou sama… - Inuyasha se acerco a su futura esposa y le dijo muy suavemente a un oído cosa que su mamá no aprobó demasiado – señora solo tenga paciencia, después yo la protegeré.

Kikyou lo miro sonrojada y no pudo evitar sonreír casi con consuelo e Inuyasha la tomó de una mano y puso un beso delicadamente en su blanca tez.

- La estaré esperando de regreso Kikyou sama

- Si, Inuyasha sama – dijo la joven mujer agachando su rostro sonrojada.

- Vamos Kikyou – la llamo Tsubaki saliendo ya del salón.

- Si Okasama – la joven siguió a su madre.

Inuyasha acompaño a las dos mujeres afuera a su carroza acompañadas por 5 guardias armados, las dos subieron al carruaje, Inuyasha dio una fuerte suma de dinero a el cochero para las necesidades del viaje y pidió que las cuidara bien.

Antes de emprender la marcha Kikyou se asomo por la ventana y sonrió aliviada, era del tipo de sonrisas que Inuyasha deseaba de ella, quizás no fuera tan malo después de todo, ella solo necesitaba de alguien que la protegiera, quizás y lograrían ser felices después de todo.

La carroza se puso en marcha para alejarse del palacio dejando a la casa del joven de los Taisho atrás.

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En la Okiya de Hinagueshi la tarde había trascurrido aparentemente normal, la señora Kaede había salido desde temprano sin decir a nadie a donde iba y las dos chicas se había quedado solas por lo que se había quedado entrenando en el salón de té con el shimasen, Hinagueshi le enseñaba los movimientos cada ves más rápidos, era como un juego de palillos donde la velocidad era lo más importante, pero después de poder seguirla en 50 movimientos Rin se rendía e Hinagueshi se atacaba de la risa.

- Hinagueshi san es usted muy rápida¿donde aprendió a hacer esto?.

- La verdad Rin no lo se pero últimamente he tenido casi la necesidad por poder practicar un poco me sentía fuera de practica, gracias por ayudarme espero y no te hayas lastimado las manos.

- Oh no se preocupe Hinagueshi san estoy muy bien fue divertido.

El día estaba tan singularmente agradable, su predicción en la mañana no había sido errada, como la señora Kaede no estaba en la okiya había podido pasar un día muy agradable con Rin después de la comida

- Oye Rin chan ¿quieres ir conmigo a tomar un raspado a la plaza, es temprano aun, aprovechemos que la señora Kaede no esta.

- Pero la señora se ha llevado todo el dinero, solo esta el que hay en la caja, nos reprendería si tomáramos dinero de allí.

- Oh no te preocupes, la señora Rumiko me dio un poco anoche que dices, nos escapamos.

- Si – dijo saltando de su lugar y corrió a la puerta – rápido rápido antes de que la señora Kaede llegue

- Bien vamos.

Hinagueshi se levanto y corrió con la pequeña a la plaza, así vistas una a la otra corriendo juntas casi podía decirse que eran un par de hermanas, o mejor dicho como madre e hija, la ventaja de no estar arreglada era esa, si salían con discreción de la okiya casi nadie podía distinguir quieres eran, solo algunas profesoras del colegio pero de los caballeros casi nadie conocía a Hinagueshi sin su arreglo de geisha si las llegaban a reconocer seria solo por que llevaran a reconocer a la pequeña que tocaba el shimasen. Pero no se preocuparía por eso ahora, solo disfrutaría del momento. En un movimiento ágil se adelanto a la niña y corrió delante de ella.

- Rápido Rin chan – dijo corriendo contenta.

- Espere por favor Hinagueshi san – dijo la pequeña tratando de de darle alcance.

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Inuyasha por primera vez se había dado tiempo para poder caminar con calma en el pueblo, había arraigado un sentido amplio de ermitaño después de regresar de la guerra, no había querido apegarse a ninguna persona después de regresar de la guerra así que se había dedicado a vagar mucho solo antes de regresar a su vida real y empezar a reconstruirla.

Esa región estaba muy habitada, puestos de verduras y negocios pequeños de tela, de esencias y demás necesidades del pueblo corrían por todo el pueblo en general concentrándose los más grandes en el centro, pero no dejaba de tener cierto aire campirano, las jóvenes mujeres caminado del brazo de su esposo, o un grupo de jovencitas que regresaban todas con canastos de ropa limpia recién lavada en el río, que lo había mirado y empezado a reír con discreción entre ellas, era un buen lugar para vivir, al norte estaban los puertos y las tabernas, donde los marineros se emborrachan pero el había sido atraído irremediablemente al centro, cerca de las casa de té.

Sabía que era muy temprano para poder hallar a cualquier personas había pasado frente a la casa de té de la señora Rumiko y solo había hallado al criado barriendo la entrada del lugar y arrojando un poco de agua para no levantar el polvo.

Deseaba verla más de lo que quería reconocer, quería terminar con ese misterio que era la chica y lo tenia tan desconcertado se rió de si mismo ante sus pensamientos.

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Hinagueshi y Rin estaban sentadas bajo un árbol en un parque cercano al centro disfrutando del dulce de hielo en ese día tan fresco, le dulce de cerezas rojas mezclaba con el frió hielo, era un placer sentirlo resbalar por la garganta tan tranquilizador bajo las sombras del árbol, de las hojas las cubrían mientras le sol se colaba en las hendiduras, se veían ambas como dos niñas de 12 años contentas como el gato que se ha logrado comer al gorrión.

- Mmmmmmmmm Hinagueshi san hace mucho que no comía uno, es tan rico – dijo la jovencita sin dejar de saborear el rico raspado y poniendo cara de felicidad a cada cucharilla de dulce.

- Lo mismo digo yo Rin chan, Kaede sama estaría muerta si supiera que estoy comiendo helado, ya la puedo escuchar que diciendo "Hinagueshi san, en primer lugar estos son solo dulces para niños y arruinaría su voz para cantar, le prohíbo que lo coma" bruuuuu – ella se agito como si se sacudiera algo de encima.

- Jajajajajaja se parece mucho a ella Hinagueshi san.

- Oh no Kami, Rin chan, Jajajaja.

Hinagueshi se estiro encima del tronco del árbol como un gato y cerro los ojos se estaba tan bien allí.

- Dime Rin chan quieres algo más antes de regresar a la Okiya.

- Oh si compramos un poco de Monju para tomarlo con el té en la noche, tengo tantos deseos de poder comer un poco.

- Claro, por que no – dijo ella y saco su bolsa del obi y le dio un billete entero – ve y si se te antoja algo más solo cómpralo esta bien.

- Si gracias Hinagueshi san – dijo la chica tomando el billete en sus mano y estrujándolo con fuerza en sus palmas como su fuera a brincar de ellas.

- Tomare camino al puente allí te espero – dijo levantándose de el tronco de árbol.

- Si no tardare – dijo la chica y se hecho a correr a toda velocidad esquivando a penas a las personas que se ponían a la mitad de su camino

Hinagueshi la vio alejarse de allí y se levanto para ir al puente y esperarla allí, no sabía cuanto más tardaría la señora Kaede y no quería que llegara antes que ellas.

Hinagueshi caminaba tranquilamente rumbo al puente para darle a la pequeña de comprar lo que deseaba, un conjunto de mujeres le llamo la atención a unos pasos en una esquina cerca del puente, las mujeres parecían muy atraídas por el pequeño negocio, ella se acerco con curiosidad y al ver era un anciano adivino que les estaba leyendo unas tarjetas blancas, lo mas curioso de este anciano es que no tenía ojos, si lo mirabas con atención, sus ojos estaban huecos tras unos lentes que estaban hechos de trozos de tela blanca, y las tarjetas estaban en blanco.

- Niña muy pronto tu madre va a sufrir una enfermedad que la llevara a cama, cuídala mucho o no se levantara de nuevo.

La chica delante de él dejo un par de monedas en la bandeja que el había puesto delante de él y se marcho aprisa, las chicas se peleaban por poder ser la siguiente pero el anciano subió su cabeza.

- Tú. – dijo mirando como si tuviera aun los ojos a un sitio especifico.

Hinagueshi noto como miraba en dirección a ella con su mirada vacía y no se atrevió a moverse de su sitio.

- Si, tú chiquilla sin nombre, acércate.

Hinagueshi se acerco a él, con cautela mientras las demás chicas le hacían espacio. El hombre recogió las cartas blancas y las revolvió para dejar caer tres primero y después otras tres delante de las mismas.

- Puedo ver que pronto , muy pronto todo tu mundo va a cambiar, vas a poder responderte una pregunta que siempre te has hecho,.

- ¿Cual? – dijo sumamente intrigada.

- Cual es tu nombre – dijo con calma

Hinagueshi se levanto un poco asustada, nadie, nadie en todo ese lugar salvo en la okiya sabían que ella no sabía cual era su nombre, se llevo una mano al pecho y palpo el viejo camafeo colgado de su cuello..

- Esta a punto de aparecer ante ti la persona que responderá todas tus preguntas.

Hinagueshi se llevo apretó la mano sobre su pecho, si hubiera volteado en ese momento hubiera visto que el apuesto Inuyasha Taisho estaba caminando justo detrás de ella en ese momento.

- Esta mas cerca de ti, de lo que puedes llegar a imaginar.

Inuyasha, miro de reojo a un grupo de mujeres en un pequeño puesto, no presto demasiada atención, desde la mitad de la calle había visto que era un anciano leyendo las cartas.

- No temas querida niña, tu vida esta a punto de cambiar si, pero si no dejas ir la oportunidad y tienes valor, vas a ser muy feliz.

Hinagueshi prefirió no decir nada, dejo un billete en la bandeja y se alejo de allí.

En la tienda de pan la pequeña entró y pidió el dulce la tendera que se lo tendió, ella pago y le devolvió un par de monedas, no era mucho, pero seguro le alcanzaría para un par de dulces más, fue cuando de la cocina la ayudante de la tendera saco una bandeja llena de sakura mochi que lleno el local de el dulce aroma de las cerezas cocidas y se le hizo agua a la boca.

- ¿cuanto cuesta? - dijo la pequeña.

- cuestan 500 yenes cada uno pequeña – le respondió la tendera dulcemente - ¿quieres algunos?

Rin contó su cambio y vio que solo tenia 800 yenes del billete, no era justo comprar el pastelillo solo para ella después de que era Hinagueshi san quien la estaba invitando, se le quedo viendo a la bandeja sin poder decidirse.

- No podría dejarle los 200 yen después es que solo tengo 800.

- No pequeña, por que no vas a casa y después vuelves.

- No creo que pueda hacer eso – seguro que al regresar a casa, la señora Kaede la estaría allí y regañaría seguro a Hinagueshi por tener dinero propio sin decirle nada quizás la correría de la okiya, no, no podía hacer eso.

- Por favor señorita empaque dos para la pequeña y déme uno más a mí, yo los pagare. – un hombre le dijo a la tendera a sus espaldas.

Rin escucho la voz a su espalda y volteo a ver quien era la persona que pedía los pastelillos para ella, lo había visto antes, estaba segura… si ya lo recordaba era el joven que había visto en la fiesta que fuera la ultima vez con Hinagueshi en la mansión de los Yiney, el que había hecho platica a Hinagueshi mucho rato. El joven le sonrió y ella hizo lo mismo.

- Tú eres la pequeña que toca el shimasen de Hinagueshi san no es así – dijo reconociéndola él también.

- Si anata soy yo, - dijo inclinándose enseguida - no se moleste por el sakura mochi no deseo abusar de su nobleza.

- No te preocupes pequeña, debes tener mucha hambre para comerte tu sola 2 pastelillos de estos – dijo de forma simpática y la niña se sonrojo por el comentario por inercia se llevo una mano al estomago.

- Oh no, no son los dos para mi, - dijo como si tuviera que defenderse - otro es para Hinagueshi san, ella me ha mandado a comprarlos.

Inuyasha miro a la pequeña con una expresión aun más dulce, de alguna manera le parecía difícil creer que Hinagueshi comiera algo tan simple como un pastelillo de cerezas, ella parecía hecha solo para los mejores manjares del mundo,

- ¿Viene ella contigo? – pregunto con verdadera curiosidad.

- Si, pero… - Rin de pronto no le quiso decir que ella estaba en el puente, seguro pediría acompañarla y ella quedaría de nuevo relegada a un lado, solo quería que ese día fuera de ellas dos – pero ella se ha adelantado ya a la okiya.

- Oh ya veo – la decepción del joven no fue menos que obvia – bien¿sabes si tiene algún compromiso el día de hoy?

- No anata, las reuniones privadas las programa solo Okasama y no ha estado todo el día de hoy seguro que hoy solo ira a la casa de té de la señora Rumiko.

- Ya veo.

La tendera regreso con los pedidos y le ofreció primero a él su pastelillo en un cuenco hecho de galleta y luego en una bolsa de papel a ella los otros dos pastelillos.

- Muchas gracias anata, es usted muy amable. – dijo la pequeña haciendo una reverencia agradeciendo su atención.

- Mi nombre es Inuyasha Taisho, no es nada ¿Rin?

- Si mi nombre es Rin.

- No es nada Rin chan, ve a casa y manda mis saludos a Hinagueshi san – dijo muy amablemente, Rin se sintió satisfecha de que un hombre tan importante la tratara tan bien.

- Si anata – dijo con una amplia sonrisa.

La niña salio del lugar y antes de echar a correr Inuyasha la llamo y ella de se detuvo.

- Rin chan. – dijo y vio a la pequeña detenerse en su camino

- Si anata.

- Podrías decirle a Hinagueshi san que estaré en la casa de té de la señora Rumiko, que seria un placer verla allí.

- Si anata, ahora me despido, hasta luego.

La pequeña por fin hecho a correr al puente, allí desde hacia un rato Hinagueshi la esperaba.

- Que ha pasado Rin ¿por que has tardado tanto¿había mucha gente?

- No Hinagueshi san, es que…

- Me lo cuantas en la okiya ya es muy tarde si Kaede sama esta allí nos dará una tunda.

- No, no.

Ambas echaron a correr rumbo a la okiya pendientes de que también no viniera la señora Kaede por ningún lado.

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Hinagueshi se miro por última vez en el espejo, sabía que tenía que salir ya pero sentía las piernas tiesas y sin intención de despegarse del piso, estaba tan nerviosa, por primera vez en mucho tiempo estaba realmente nerviosa, casi como una niña.

------------------------------------Flash Back ------------------------------------

Al llegar a la okiya la señora Kaede no había llegado aun, así que corrieron a la habitación apenas y había cerrado la puerta de la habitación escucharon a la señora Kaede entraba a la casa.

Cuando bajaron vieron que la anciana venia con un paquete muy grande eran varios kimonos nuevo, explico que un admirador de Hinagueshi la había invitado a ella para hacer los arreglos de una presentación en su mansión dentro de un mes y que mandaba algunos kimonos para que ella eligiera cual quería usar para ese día pero que de ante mano todos los que mandaba eran suyos, todos los kimonos por supuesto estaban en distintos tonos de rojo, todos hermosos elegantes, ella los miro sin demasiado interés.

- Usaras uno esta noche – dijo la anciana - así que elige alguno, llevadlos a tu habitación y guarda los demás, conserva el más elegante para la reunión que tendremos en un mes, esta bien.

- Si señora. – dijo obedeciendo

La chica subió a su habitación junto con la pequeña que se esforzaba por poder llevar una caja de uno de los kimonos.

- Oh Hinagueshi san. – dijo una vez que pudo dejar el pesado paquete en el piso de la habitación.

- Si Rin chan.

- Me encontré con el señor Inuyasha Taisho en la pastelería.

Hinagueshi quedo fría en el momento que la pequeña dijo eso, Rin no estaba prestando atención, había abierto un armario y estaba guardando allí la caja con el kimono con esfuerzo.

- ¿Con… con quien? – dijo con voz entrecortada.

- Con el señor Taisho, lo recuerda, estuvo platicando con usted en la mansión del señor Yiney, el me compro los sakura mochi, ya no me alcanzaba el dinero para comprar para las dos y el muy amable me regalo los pastelillos.

- ¿Y que te dijo? – dijo ansiosa.

- Me dijo que estaría hoy en la casa de té de la señora Rumiko, yo le dije que seguro hoy iría allí pues no tenia ningún compromiso, y me dijo que la vería allí.

- Ya… ya veo, - dijo dándole la espalda sin poder ocultar de si misma su alegría por volverlo a ver - gracias Rin chan.

------------------------------------ End Flash Back ------------------------------------

Había escogido el más fino, no importaba que dijera la señora Kaede, ya le diría que había otro más fino ente ellos, ella quería lucir ese esa noche, quería lucir ese kimono para Inuyasha, no importaba que tuviera que usarlo para otra persona, ella no quería lucir bella para alguien que no conocía, ella quería lucir bella para alguien que le importaba.

- Oh Hinagueshi san, se ve más bonita que nunca – dijo fascinada Rin cuando la vio en ese kimono.

- ¿Tú lo crees Rin chan? – dijo luciéndose frente a ella examinando que todo el kimono estuviera en orden.

- Oh si Hinagueshi san, no es solo el kimono usted se ve muy contenta hoy.

Hinagueshi se miro en el espejo y se asombro a si misma que era cierto se veía contenta, en realidad solo contenta, no había ninguna mascara en su alegría, solo se veía radiante en si misma, y le alegro su reflejo.

El kimono era de un rojo intenso sobre una satinada seda brillante y fulgurante sobre la cual reptaba desde los pies hasta el cuello un dragón negro con escamas rojas, doradas y verdes y ojos rojo, se veía espectacular bordeando sobe la tela acomodada, su cola empezaba desde la cauda de el kimono donde las pequeñas olas que debía formar le daban movimiento al color de las escamas del animal, subiendo por sus piernas subiendo después por la parte de adelante y subiendo por su pecho hasta que la cabeza descansaba en el lado derecho encima del obi, el obi era por su parte color dorado con lazos negros, era el kimono casi digno de una princesa y en ese momento eso se sintió ella como una princesa, el peinado fue hacia arriba donde era sostenido por un elegante adorno de cuentas negras que colgaban con tonos dorados que Hinagueshi podía jurar que eran de oro, su maquillaje, sus labios rojos sobre el blanco de su rostro y sus ojos con una sombra verde que resaltaba su mirada marrón, una bolsa dorada y dentro dos abanicos negros con la misma chapa dorada que tenían los adornos en su pelo

- Bien ya es hora.

- ¿Quiere que vaya con usted Hinagueshi san? – pregunto la chica con animo

- No Rin chan creo que esta noche no bailare no te preocupes, solo descansa, y guárdame un pastelillo en la noche vendré a comérmelo esta bien. – dijo revolviéndole el cabello cariñosamente.

- Esta bien Hinagueshi san.

Hinagueshi tomó su bolso y recogió algunas de sus pastillas de dulce y las metió en su bolso, a pesar de que las piernas le temblaban se decidió y salio de ese lugar, no quería hacerlo esperar, de alguna manera tenia la ilusión en su corazón de que la estaba esperando.

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Inuyasha tenia rato esperando en el salón de té, la inquietud lo estaba devorado en ese momento, quizás se había precipitado mucho, quizá este día simplemente la bella geisha no trabajara y él ya había dado pasos en falso. Al llegar a la casa de té, había hablado con la señora Rumiko y había rentado esa noche por completo el lugar entero, nadie excepto él y ella estarían allí esa noche, él deseaba con desesperación estar a solas con Hinagueshi, la señora Rumiko, en realidad no le había cobrado mucho por la solicitud pero le había dicho algo que lo había dejado desconcertado.

------------------------------------Flash Back ------------------------------------

- ¿por que desea hacer eso señor, quiere acaso organizar alguna reunión privada, debo decirle que ni casa es una casa decente.

- No es mi intención tampoco faltar a su casa no se preocupe.

- Entonces joven Taisho¿desea que llame a alguien para acompañarlo¿o espera algunos amigos?

- No solo a…

- ¿A quien anata?

- Espero a Hinagueshi san, se que en las noches de trabajo ella esta aquí y he venido por el deseo de estar con ella.

La señora Rumiko lo miro muy extrañada era una extraña solicitud esa.

- Inuyasha sama…

- No crea que estoy haciendo algo indebido con Hinagueshi san, es una mujer que tiene todo mi respeto solo deseo estar con ella, nada más.

- Inuyasha sama… - repitió la anciana y esta vez el joven no la interrumpió – solo debo darle un consejo, se que es un hombre comprometido y con un gran futuro por los negocios de su padre así que… anata, no se enamore de una geisha.

Inuyasha la miro con un desconcierto completo pintado en su cara.

- Escuche usted tiene una bella prometida estoy segura de que debe serlo así no la haya visto antes, debe ser muy hermosa, usted puede tener una princesa de una gran familia y una geisha, es solo una mujer que tiene una gran educación, pero que ha hecho de su educación su trabajo, le seria muy difícil poder hacerla de nuevo una mujer normal y una esposa, yo aprecio mucho a Hinagueshi san, así que tampoco me gustaría verla pasar una pena de amor… solo es lo que le puedo decir, espero y disfrute de su velada, ahora mandare a un sirviente para que le sirva y en cuanto Hinagueshi san llegue la enviare aquí.

- Gracias.

La anciana lo dejo en el salón de té y se retiro, dentro de poco llego el muchacho que debía servirle, él le pidió dejar el servicio allí y dejarlo solo.

------------------------------------ End Flash Back ------------------------------------

Él no estaba enamorado de Hinagueshi, era verdad que no podía haber hombre que no mirara su belleza y dejar el corazón en prenda por ella, pero no, no era amor lo que lo movía, era solo inquietud, intriga, esa sensación tan parecida a la que había tenido con Kagome y que no podía quitarse de la cabeza, solo deseaba poder desparecer esa inquietud de si mismo para poder seguir adelante sin que se sintiera amenazado por la bella mujer que estaba a punto de llegar.

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Hinagueshi san. – dijo la anciana recibiéndola en la entrada de la casa de té, quedo muda al verla bajar de el carruaje así.

- Buenas noches Rumiko sama – dijo amablemente la joven en la entrada de la casa de té después de bajar del carruaje.

- Dios mío, que hermosa te ves, jamás había visto este kimono.

- Se lo han dado a Kaede sama con algunos otros para una reunión en un palacio me ha pedido que luzca uno hoy, ya sabe le gusta presumir que puede adquirir para mi, nuevos kimonos.

- Pues es bellísimo, no te había visto más hermosa en toda mi vida.

- Gracia Rumiko sama… Rumiko sama…alguien.

- Inuyasha Taisho esta adentro en el salón de té, debo decirte que ha reservado todo el lugar solo para ti.

- ¿Que? –dijo muy asombrada

- Lo que oyes pequeña, ha rentado todo el salón de té solo para ti, tu sabes que hoy no pensaba abrir el lugar por ser el aniversario de la muerte de mi esposo – Hinagueshi salto un segundo, lo había olvidado por completo - y no me gusta no poder tener calma este día, pero al ser solo un cliente y si tu estarás con él puedo estar tranquila.

- Rumiko sama…

- Hinagueshi san – dijo la anciana tomándola por las manos – a veces las geishas solo tienen una oportunidad de ser de nuevo solo mujeres comunes, yo puedo leer en los ojos de ese joven que él no solo desea ser tu danna él desea alguna otra cosa de ti, solo ten cuidado con el corazón Hinagueshi san, y se feliz.

- Por que me dice eso Rumiko sama. – dijo la chica mientras sentía que el corazón empezaba a latir anormal.

- Vamos no lo hagas esperar tiene mucho rato esperando por ti. – dijo empujadola adentro

- Si.

La joven geisha entro al lugar y se quedo un momento afuera del salón de té protegida por el tatami, podía ver a la figura tomando sake dentro del salón y sintió de nuevo como el pecho se le inflaba de emoción, aferro con fuerza la bolsa que tenia en sus manos que contenía su guardapelo, respiro profundo y abrió la puerta de tatami.

Fin capitulo 3

25 de Agosto de 2006

1:32 p.m.

Nota de autora:

Notas culturales:

Koibito: (koi) amor (Bito) persona. Persona amada

Okasama: madre, con mucho respeto, pero tambien era usado como para decir ama.

Okiya: casi lo había olvidado, la okiya es el lugar donde la geisha vive.

Monju: es un dulce hecho de pasta de habas cocinado parecido a los buñuelos.

Sakura mochi: el sakura mochi es pastelillo de cerezas, es parecido al tamal de dulce, o al menos así me lo imagino.

notas de autora: huuuuu estuvo cerca eso del adivino no lo creen, si solo el hubiera puesto antencion o si ella hubiera volteado todo se hubiera resulelto aqui pero nooooooooo eso va a tardar un poco mas.

Gracias mil gracias por todo el apoyo que les han dado a la historia me aegre muchisimo al ver aqui 15 reviews juntos, me fascina que me llegun tantos reviews de una historia que el he puesto tanto corazón de verdad me hacen muy feliz.

Despues de las recomenraciones he hecho algunos ajustes a la historia que les van a gustar mucho, ha crecido el papel de Rin y de Kikyou, y e incluido a Sesshomaru, y he empezado a planear con calma lo que hare con Kouga, pero no no hare mucho, no es un personaje con el cual me identifque mucho.

Bueno creo que es todo lo de aclarar hoy, espero y esten pendientes en el proximo capitulo de "cita en el salon rojo", como ya habia dicho antes, cada capitulo tendra un sufijo rojo en el nombre, ahora dejo mis responsivas:

Fel: viniendo de ti querida amiga a resultado ser un mensaje infinitamente agradable, yo también llevo algún tiempo pensando en retomar "30 días," pero aun es un proyecto que quiero dejar madurara tanto como pueda, quiero ser lo que quiero ser y quiero que en el momento que pueda darme a mi misma mi primera oportunidad con seriedad, sea una lectura que vaya mas allá de mi misma, pero gracias, de verdad. Mei

Ayde: no te preocupes por los reviews pasados pero espero que me puedas dejar uno de vez en cuanto, empiezo a sentirme celosa de Lady Sakura Lee jajajajajajaja no, no es cierto, pero de verdad, los mensajes que todos ustedes me dejan me llenan el alma y me hacen retomar con mas cariño y con mas fuerza mi trabajo, espero y la historia te este gustando gracias por el review.

DarkCam: de hecho eso es lo que tengo planeada, soy una verdadera viciosa de los flash back y los uso muy a menudo en mis historias, no te preocupes lo que paso en el pasado de Kagome e Inuyasha poco a poco ira saliendo a la luz gracias por el review.

Monyjan: oh definitivamente tendrás que quedarte y averiguarlo, me gusta mucho jugar con el misterio de mis personajes, pero no te apures, inu no le hizo nada malo, pero deberás quedarte para averiguar que paso jeje gracias por el review.

tsukari kurokaze: ohhh tienes que ver lo que tengo planeado para sesshomaru, solo ten en cuenta que, Rin es muuuuuuuuuuuuy joven, espero y este capitulo te haya gustado también, nos vemos en el siguiente gracias por el review.

o.O Ginevra O.o: oh me alegra tanto que esta historia te este gustando, me he esforzado tanto en poder poner detalles que la hagan significativa que me emociona mucho que estén respondiendo de tan buena manera, espero y este capitulo te haya guaseado también gracias por el review.

LadyJ07: bueno aqui este capitulo mas ligerito, de pronto me vi envolviendo este capitulo y me gusto mucho, no puedo negar que me inspire mucho cuando Sayuri se encuentra con el presidente y le compra un raspado, es un imagen que me gusto mucho de la película de MdG pero ahora si, en el próximo capitulo como se puede ver ellos tiene esa reunión tan esperada.

Que si se van a salir de su papeles… bueno, no, lamentablemente, por que como tu misma sabes y me lo dijiste en el review, las culturas y las costumbres los obligan a ser mas recatados pero mas adelante…. pero no te la puedes perder pues va a ser muy romántica al menos a mi me lo pareció y tiene un mensaje muy importante para todo el desarrollo de la historia.

Sobre Kikyou si tiene mucha razón, pero ya vez mas o menos cual es la historia de ella, ella no estaba preparándose para ser esposa si no para ser sacerdotisa, es cosa de Tsubaki que ahora este comprometida, de alguna manera yo no me puedo sentir enojada con Kikyou, me cae muy bien, ellos dos sufrieron mucho.

Sobre Kaede… bueno ella si tiene algo de amargada, la historia de ella se la contara Hinagueshi a Inuyasha un poco mas adelante y te darás cuanta por que ha tenido una visión de la vida tan vacía. Como creo que ahora si es todo, te espero en el próximo review por favor con mas preguntas me fascinan jeje, gracias por el review.

Mai : pues en este capitulo como que me trabe un poquito, pero no quería meter en la charla a Inu y Kagome sin que el se diera cuanta una vez mas que Hinagueshi solo es una mujer mas, muy capaz de comer sakura mochi de salir a el parque antes de envolverla en su precioso kimono de dragón, en el próximo capitulo si viene muchos detalles de Inu y Kag, espero que te guste, gracias por el review.

Jimena-chan: oh me vas a odiar aquí entonces al dejarla justo detrás de los tatamis jeje, pero espera el siguiente capitulo que va a traer muuuuuuuchos datos interesantes de quines eran Inu y Kag, gracias por el review.

Laureo: L esta bien prometo apurarme con genio embotellado, espero que sigas este fic también, ahora que he cogido un laso de inspiración sobre las geisha, ya volveremos pronto a la magia de genio, gracias por el review.

We-love-Kappei-sama: oh si soy fuel creyente de la frase de Sakura CC, quizás suene muy raro pero un par de frases de las historias de anime que he visto han marcado un poco mi historia personal, jeje, espero y este capitulo te haya gustado a mi me gusta mucho cuando ella sueña con lo de ella y él debajo del árbol, el apelativo que usa al final es mi favorito en japonés, sueña tan dulce, espero y este capte haya gustado y esperes con impaciencia el siguiente jeje gracias por el review.

INUKAN: bueno aquí el siguiente capitulo, no puedo decir que paso algo malo entre ellos, pero si paso algo malo, pero ya te enteraras un poquito mas delante, te seguiré dejando en el misterio jeje, gracias por el review.

Ninde Black: espero que de verdad las cosas mejoren entre esa persona y tu, créeme se de lo que hablas hacia lo mismo muy a menudo con una persona, pero debo decirte que si esa persona te quiere, ya sea como amigos o algo mas te sabrá comprender si sabe lo que sientes, así que el primer paso para una reconciliación es esa, dile exactamente o que sientes y se solucionara.

Bueno sobre la historia creo que me gusta jugar con el misterio de mis personaje, se que ciertos elemento, como que ella crea muerta y que se hayan visto por años y que el no la reconozca ya son algo repetiditos con respecto a "huida" pero créeme esta va por un camino muy diferente. De la longitud, tengo planeados alrededor de 15 a 18 capítulos, este capitulo por ejemplo no lo tenía contemplado y el capitulo 5 se ha dividido en dos, pero no creo que sean mas de 20 jeje, gracias por el review.

Dita-chan: pues deduces muy bien, Kagome fue precisamente la prometida de Inuyasha y por ese recuerdo que apareció en sus sueños creo que puedes ver la relación que ellos tenían llegado un momento que fue madurando en mas, de las demás preguntas que me haces, no puedo decirte aun nada, sin no arruinar el impacto que tendrá cuando cada una vaya cayendo a su lugar así que paciencia querida amiga.

Oh si definitivamente ellos no se casaran… Douh (al puro estilo Homero Simpson) acabo de darte información extra. Oh ya veras el papel que juega Kikyou aquí, salio mas emergente que ningún otro personaje, pero tendrá su chiste ya lo veras.

He pensado una cosa muy bonita sobre Rin y Sesshomaru, pro eso ira apareciendo por allí del capitulo 7 u 8 así que tendrás que tener paciencia. Espero y este capitulo te haya guaseado a mi me gusto mucho en realidad fue como una afirmación de que Hinagueshi es solo una mujer mas muy capaz de comer pastelillos de cereza jeje gracias por el review.

Lorena: ¿Qué crees que paso entre ellos? Oh he manejado con tanto tacto lo que paso que me intriga en sobre manera saber que es lo que has llegado a imaginar por favor no dejes de decírmelo en el siguiente capitulo por favor. Espero y este capitulo te haya gustado, creo que el recuerdo en sueños que Hinagueshi tuvo da muchas pista sobre la relación de Inu y Kag pero y veras en el siguiente capitulo si es donde se explica muy bien gracias por el review.

bueno ahora si me despido.

por favor me dejas un review, me haria muy muy feliz.

Mimi chan