Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.
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GEISHA
por Mimi chan
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Capitulo 4:
Cita en el salón rojo
Hinagueshi miro a través del tatami a la persona que parecía inquieta en el salón, el salón rojo, por un momento pensó que no había un salón mas apropiado en toda la casa de té mas que ese, el salón rojo, el mas intimo de toda la casa y el mas elegante. Dio un hondo suspiro y abrió las puertas de tatami del salón.
Inuyasha volteo a ver enseguida a la puerta apenas y oyó como el tatami se corría y la vio allí de pie parecía casi una ilusión, no podía creer que esa mujer estuviera allí fuera real, lucia como una antigua princesa, como el espíritu de una antigua Tenyou. No pudo evitar que su mirada la recorriera por completo aunque eso significara quizás una falta de educación contra ella, pero lucia más hermosa que en cada una de las ocasiones que la había visto en todo ese tiempo, ataviada por ese kimono color negro y el dragón atravesándola por completo como si fuera su guardián, su rostro perfecto como la mas hermosa mascara de Nho con una sonrisa casi desconocida para el.
- Buenas noches Inuyasha sama - dijo la chica haciendo una reverencia profunda – Rin me dio su mensaje.
- Muy buenas noches Hinagueshi sama, me da mucha alegría que haya aceptado venir.
- El placer es mío, anata.
Hinagueshi se sentía mejor que inflamada al haber visto la mirada de Inuyasha sobre ella, la forma en que la miraba lleno de asombro de deseo, de calidez, de irrealidad, nadie la había mirado así nunca nadie había puesto unos ojos tan amorosos sobre ella y no podía dejar de sentirse menos que feliz, avanzo junto a él, Inuyasha se levanto de su lugar tomo delicadamente su mano y la ayudo a sentarse con él.
- Dígame¿Tiene quizás alguna reunión de negocios? o ¿Por qué ha pedido que venga a verlo? – dijo al ver el salón vació, rumiko sama le había dicho que solo estaba él, pero por algún motivo debió pedirla a ella esa noche.
- No, nada, solo… - Inuyasha se dio cuenta de lo extraño que debía ser su comportamiento, la había llamado esa noche, por que deseaba estar con ella y nada mas - seré sincero, solo deseaba poder hablar, - "contigo" quiso agregar pero no lo hizo - nada más.
- ¿Hablar? – dijo desconcertada en realidad, pero no podía negar que un tanto feliz - ¿Hablar de qué?
- De lo que sea, - dijo mirando dentro de sus desconcertados ojos, calmo y tratando de que ella no se asustara tampoco - de lo que sea Hinagueshi
Era algo tan extraño en realidad, solo para hablar, como si fueran solo dos amigos o prometidos que se encontraban para poder hablar, por que todo lo que hacia Inuyasha Taisho parecía tan extraño todo el tiempo. Pero sus ojos no le decían nada malo, una mujer tenía el instinto propio de decir "huye" pero todo lo que le decía ese instinto en ese momento era "quédate" ella asintió y se sentó tranquila a su lado.
- ¿De donde eres Hinagueshi, - dijo tratando de abrir un tema - me ha dicho Kouga que llegaste hasta hace muy poco a esta región.
- Yo… - ella se recogió en si misma.
Como explicarle que en realidad no lo sabía, lo mas seguro es que era alguna hija de campesinos que la había dejado abandonada igual que Rin, o algo peor, no lo sabía, solo el presentimiento que no venia de un lugar privilegiado.
- Yo… en realidad… no me gusta hablar de eso – dijo y sirvió dos tazas de té – mi vida empieza en la okiya de Kaede sama, no tengo demasiados recuerdos aparte de ese lugar. Pero los que tengo no son malos, - le extendió una taza de té que él acepto sin dejar de mirarla - al principio fue muy duro, ir a la escuela y ser sirviente de Kaede sama, fue duro hasta que me hice aprendiz, luego Kaede sama se dio cuenta que era mejor tenerme trabajando que en la labor de la casa, era mas productiva, y mi vida como geisha ha sido… - de pronto no supo como describirla - buena.
- ¿Por qué te oyes como si ni tú misma creyeras en eso? – dijo sin meditarlo demasiado.
- Por que no puedo negar que a veces es duro, como vio la última vez – dijo y froto sus manos una con la otra - es a veces doloroso.
- ¿Como están tus manos? – dijo viéndola aun acariciarlas.
- Muy bien, seguí su consejo y se recuperaron con mucha mas velocidad, muchas gracias, anata.
Ambos guardaron silencio un minuto mientras bebían su té, Inuyasha veía a la joven geisha beber el te con mucha delicadeza, el maquillaje que marcaba sus labios apenas y se pinto en la taza que sostenía en sus manos.
- Mi vida no es interesante Inuyasha sama, pero apuesto que la suya si lo es. – dijo sin querer en realidad que se hiciera el silencio
- Bueno… creo que he vivido mas de lo que imagino en todos estos años, - Hinagueshi casi pregunto con la mirada cual era su edad – tengo solo 25 años
Hinagueshi sonrió, él aposto que ni siquiera ella lo había notado, y se pregunto a si mismo cual sería la edad de Hinagueshi, lucía muy joven quizás unos 18 años, no más de 20, lucía tan joven como lo sería Kagome si estuviera con vida.
- Me dijo que era usted maestro de artes marciales – dijo ella buscando un tema de conversación.
- Si, lo fui de joven, - una sonrisa nació en sus labios a su mas tierno recuerdo - desde pequeño mi familia me entreno en el arte, desde los 5 años tenía grandes habilidades, mi padre había sido también maestro antes que yo hasta que se empleo como guardián para una familia muy importante en China, una familia japonesa, que vivía en China - afirmo como si eso lo hiciera a menudo.
- Ya veo.
- Bien, esa familia después de los años ayudo a mi padre en negocios de trasporte, por el buen servicio que había dado para ellos, yo me crié esos años en China, y después de un tiempo cuando lo negocios de mi padre lo tenían demasiado ocupado, la familia pidió que yo pasara a ser su guardián, tenia creo que 15 años.
- Era muy joven. – dijo realmente asombrada por la edad que había mencionado.
- Pero era muy bueno – dijo orgulloso y ella asintió con él, - así pase a ser guardián de esa familia.
Hinagueshi seguía el relato con verdadera curiosidad, trataba de imaginarse a Inuyasha con solo 15 años, y se sorprendió al notar que no le era tan difícil, solo un poco menos atlético y mas joven, casi podía imaginarlo de niño, su carisma interior brillando en sus ojos jóvenes.
- Cuando acaba de entrar a su servicio hubo un ataque al castillo, toda la familia estuvo por un momento en peligro, yo era el guardián de… la mas joven de la casa – su voz se apago un momento – los dos ese día resultamos un poco heridos, me sentí tan avergonzado, pero la joven… lo entendió, era una mujer muy sensata la mayor parte del tiempo, con un espíritu libre. – dijo y una sonrisa calida se pinto en sus labios sin que él lo notara - Me pidió que le enseñara un arte, yo no conocía ninguno digno de ser para una mujer como ella, era prácticamente una princesa.
- La admirabas mucho por lo que veo – dijo ella.
- Si, la admiraba, mucho más de lo que yo lograría explicar. – dijo con una sonrisa apagada, a Hinagueshi no se le paso por alto que él se sentía triste cada vez que hablaba de esa mujer – ella, me pidió que si no tenia ningún arte que enseñarle le creara uno, así fue como cree, el Utukushii Ryuu, arte que usaba todo lo que podía tener a la mano, desde los adornos hasta la misma ropa, cada cosa era un arma discreta y efectiva, no era un ataque para ofender, sino mas bien para defenderse o para poder escapar en caso de que fuera necesario.
- ¿Le enseñaste a alguien mas a parte de a esa princesa? – dijo con curiosidad, si, lo había hecho, quizás ella había estado de alguna manera conectada con esa familia, quizás incluso lo había conocido a él o a alguien que lo conocía, por eso tenía ese sentimiento – o ¿alguien mas pudo enseñárselo a alguna otra persona?
- No, - solo esa joven princesa lo aprendió y lo hicimos en completo secreto, su familia ni siquiera se entero, consideraban mas importante otro tipo de enseñanzas y poco apropiado que aprendiera a pelear, o es algo que una princesa haga - dijo terminantemente - es lo que mas me sorprendió cuando te vi, pero bueno, es un concepto básico, de equilibrio de fuerzas y gracia que solo una mujer puede tener.
- Entiendo – sintió algo de tristeza y quizás alivio al escucharlo, no lo había conocido a él, pero él tampoco la conocía a ella - Yo… bueno yo en realidad es solo como si fuera algo que siempre hubiera sabido, solo cuando empecé a practicar con Rin, sabía como debía hacer ciertas cosas, ciertos movimientos que solo nacían espontáneamente.
- Esa debe ser la diferenta entre esa joven princesa y tú, ella desde su nacimiento fue criada bajo estrictos estudio, para hacerla una mujer refinada y elegante, danza, artes, música, literatura, todo, todo lo aprendió desde que tenia creo que 3 años
- ¿Tú estabas allí? – dijo al verlo saber tantas cosas de la princesa.
- No, - dijo - eso me lo contó ella años mas adelante.
- Ya veo, fuiste muy buen amigo de ella entonces Inuyasha.
- Así es Hinagueshi.
Fue cuando él dijo su nombre cuando se dio cuenta que sin notarlo lo estaba tuteando, abrió sus ojos enormes y lo vio sonreír al notar la sorpresa en sus ojos y bajo la mirada.
- Lo siento Inuyasha sama, yo…
- No, - la interrumpió antes de que pudiera decir nada más - no te avergüences, me siento mucho más confortable cuando me tuteas, no dejes de hacerlo.
- Pero eso es una falta de respeto anata.
- No, no lo es si yo te lo permito, verdad.
Hinagueshi agacho aun más el rostro, apenada.
- Hinagueshi por favor. – insistió él.
- Está bien – dijo sonriente y subió su mirada, un destello azulado cruzo por ellos, Inuyasha.
Inuyasha miro dentro de sus ojos y se sintió de pronto tan conmovido, su memoria viajo a un lugar lejano en ese momento.
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- Se que está allí Taisho san, - los ojos de la pequeña miraron una golondrina sobre su cabeza - por favor salga.
Inuyasha se aproximo a la joven chiquilla que recogía flores en el prado, como su guardián siempre estaba a su lado, pero mantenía su distancia para que ella no se sintiera invadida. Pero acudía a ella si lo llamaba.
- Dígame Higurashi san. – dijo respetuosamente parado a su lado, vestido al estilo chico en un traje color azul marino, un San Chi Kun estaba sostenido en su espala por una funda.
- Siéntese por favor. – dijo al jovencita en el piso aun sin mirarlo.
Él lo hizo, se cruzo de piernas y se sentó a unos 10 pasos de ella, ella lo volteo a ver cuando vio que no se aproximaba y lo halló sentado a su espalda, una jovial sonrisa trinó en sus labios y después se acercó a él con una corona de flores que se montó en el pelo.
- Siempre ha sido así de serio – le dijo la chiquilla a su lado, el brillo de sus ojos castaños era tan tierno, tenía un extraño tono medio azulado con cierto tipo de luz.
- Soy su guardián Higurashi san, - dijo tratando de no abstraerse - debo ser serio.
- Pero solo con la gente mala, - dijo usando toda su lógica - no conmigo, cuantos años tienes.
- 15 – respondió seriamente.
- Vez, eres muy joven para ser tan serio, mírame yo solo tengo 13 años y no me gusta que me digas Higurashi san, no soy mamá, me siento como una anciana.
Inuyasha uso toda su fuerza de voluntad y su educación como guardián, para no carcajearse por lo que había dicho la pequeña que tenía una corona de flores en la cabeza, no importaba que tan tierna fuera aun era el ama.
- ¿Y como debería llamarla?
- ¿Por qué no solo me llamas Kagome, - dijo y se saco la corona de la cabeza y la examino - así yo solo puedo llamarte por tu nombre, - dijo y lo miro ahora a él - ¿tú no te sientes raro que te diga Taisho san?
- Un poco – dijo con una sonrisa.
- Entonces¿puedes llamarme solo Kagome?
- Pero eso seria una falta de respeto.
- No si yo te doy permiso. – dijo sencillamente la chiquilla – por favor Inuyasha. – dijo con un suspiro dulce.
- Está bien – se asintió él.
- Gracias Inuyasha.
Dijo la chiquilla ladeando la cabeza, colgó la corona de flores esta vez en el cabello plateado de él y él no se lo negó, se quedaron platicando toda la tarde allí en el prado juntos.
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- ¿Ha tenido algún recuerdo agradable?
Inuyasha casi salto al escuchar la voz de la joven geisha a su lado, y se sonrojo un poco.
- Si, - contesto antes de poderlo evitar - en realidad si, aquella época fue la mejor de mi vida, la jovencita era una persona tan dulce, tan tierna, por experiencia a veces uno supone que todos los nobles son personas déspotas y amargadas, pero la joven era una excepción completa a la regla.
- La amaba. – su voz decía que si, pero tenía curiosidad por la respuesta de él.
- ¿Como sabes eso? – él pregunto
- Cuando piensa en ella sus ojos se llenan de emociones, aun cuando están cerrados, y eso solo lo logra el amor cuando recuerda algo que le produce dolor se nublan, pero cuando habla de ella, de su vida a su lado, se llenan de luz.
- Si, la amaba – dijo sinceramente.
- Debe ser maravilloso amar a alguien. – dijo con una sonrisa
- ¿Tú nunca has amado a nadie Hinagueshi?
- Yo… no Inuyasha, una geisha no se permite el amor, sería demasiado doloroso, somos demasiado admiradas, demasiado deseadas, el hombre que nos amara nos terminaría odiando después de un tiempo, yo no podría con algo con eso nunca… - sus semblante se volvió demasiado serio - además Kaede sama, no me permitiría nunca que fuera de un solo hombre, sin no sacar algún provecho de ello, - sonrió casi con amargura - y yo no soy una prostituta, no vendería mi amor a nadie.
Hinagueshi sacudió su cabeza y sonrió para ella misma.
- Pero no es tan malo sabe, una persona se acostumbra con el tiempo a que todos la admiren, te sientes un poco prisionera a veces, pero… te acostumbras.
- Pero no creo que alguien se acostumbre a que no la amen.
- Me aman, de una manera u otra, admiración, deseo, todo es la misma cosa.
- ¿Y tú amaras? – dijo leyendo su amargura.
- No – dijo y su rostro se volvió algo neutral de nuevo. – eso no es para mi.
- Hinagueshi…- debía decir algo, no era natural vivir sin amor.
- Escuche, - dijo interrumpiendo cualquier cosas que hubiera podido decir - debo ser una compañía espantosa, no quisiera que siguiéramos hablando de algo que no le de ánimos, cuénteme algo mas, termine su relato.
Hinagueshi recogió la taza de Inuyasha y sirvió más té, él decidió continuar, quizás y tenía razón, él no era quien para intervenir en la forma que ella sentía.
- Pasaron creo que dos años, le enseñe tanto como pude y después… - sus ojos se volvieron casi grises.
- ¿Después…?
- Después todo mis sueños parecían volverse realidad, ella se enamoro de mi también y nos comprometimos, los negocios de mi padre eran lo suficientemente grandes como para asegurarme la vida y poder tomar la hija de una familia tan importante como esposa, pero… - el se detuvo un momento, el ámbar de sus ojos se apago demasiado ante los ojos de Hinagueshi. – empezaron las revoluciones de la era Meiji y mi padre que había sido un importante comandante fue llamado a batalla, la salud de mi padre era delicada y él decidió que debía enviarme a mi, así que fui a la revolución, regrese dos años después y me entere de que… mi prometida había muerto, alguien le había dicho que yo había muerto y dicen que perdió la cordura y que se mato.
Hinagueshi quedo helada ante la noticia, de todas las formas en que se imagino que él había perdido a su prometida esa era la ultima que se le ocurrió, sintió su corazón ir mas rápido en ese momento, cuando vio el dolor en los ojos de Inuyasha, sintió un deseo crecer dentro de ella, de poder consolarlo, pero no sabía de donde lo había sacado.
- Culpe a todos, a todo y ellos me culpaban a mi, - el continuo su relato y ella siguió escuchando con atención - después de un tiempo me di cuanta que quizás tuvieron razón, ella perdió la cordura después de que yo me fui, no pude escribir, no pude darle ninguna noticia de mi y al parecer alguien tuvo la información errónea, si, en un combate me había herido muy gravemente pero sobreviví, pero ella no.
- Cuanto lo siento Inuyasha. – dijo con autentico dolor.
- Yo lo siento aun mas, me despegue del mundo un año entero hasta que mi padre murió y entonces tuve que hacerme cargo de los negocios de mi padre y mi posición me obligaba a sentar cabeza, me comprometí con Kikyou y ahora aquí estoy.
- ¿No la ama? – "di que no por favor, di que no"
- No – dijo casi con pesar – Kikyou es una persona maravillosa, dulce y caritativa, era una sacerdotisa, es muy bondadosa, pero no, no la amo, creo que nunca dejare de estar enamorado de esa pobre mujer que se volvió loca por mi culpa.
- No fue tu culpa Inuyasha, tu no le dijiste que estabas muerto, solo fueron las circunstancias, ni siquiera tomaste la decisión de irte por tu propia voluntad, fue por tu padre.
Inuyasha miro a la chica a su lado, sus ojos marrones se veían tan pagados por su dolor, era algo tan intrigante.
- No te preocupes Hinagueshi, eso es parte de mi pasado he aprendido a vivir con ello con el tiempo, ya no me duele tanto. – dijo con una semi sonrisa que hablaba solo de resignación.
- Pero tú debes saber que no fue tu culpa apuesto que ella te diría lo mismo si pudiera, lo único que ella hizo fue… amarte.
- Lo se – dijo mirándola de cerca, sus irises marrones, como le recordaba a Kagome, de pronto fue como imaginar que era la propia Kagome, de ojos canelas y amorosos diciéndole esto mismo y se sintió muy bien, como si hubiera sido por fin perdonado – gracias…- "Kagome" estuvo a punto de decir – gracias.
- No es nada Inuyasha.
Alguien toco la puerta del salón rojo y se abrió discretamente, paso la señora Rumiko y saludo a Inuyasha con una reverencia.
- Taisho sama, lamento decirle esto, pero esta noche debo cerrar temprano mi casa, es el aniversario de la muerte de mi esposo y es una noche que guardo para orar.
- No lo sabía – dijo con pesar el joven de ojos dorados - lo siento tanto.
- No se preocupe, me apena mucho que deba despedirme.
- Ahora nos retiramos. – se adelanto Hinagueshi, - muchas gracias por recibirnos en su cabeza esta noche.
- Muchas gracias rumiko sama, yo no sabía.
- No se preocupe señor, ha sido un placer tenerlos en mi casa.
La señora salio del lugar y después un sirviente entro y recogió todo, Inuyasha le dio una propina generosa y se retiro.
- Hinagueshi – dijo cuando ambos estaban en la puerta.
- Dígame.
- Le molestaría si damos un paseo antes de regresar a su casa. – ese deseo de estar con ella no desaparecía.
- Por supuesto que no. – dijo casi entusiasta y luego bajo el rostro a su regazo.
No, no le molestaba, de hecho dentro de su pecho tenia nos deseos enormes de estar con él, de que esa noche no terminara, no había habido bailes, no espectáculo, eran solo ellos dos como dos personas mas en el mundo que se había sentado a hablar y darían un paseo.
Cuando la noche estaba avanzada, los dos salieron a las calles semi vacías de esa parte de el pueblo, había un canal largo y las farolas de aceite alumbraban toda la orilla, todo vació y silencioso, solo los grillos cerca del agua cantaban.
Los pasos resonaban calmados en la acera de concreto donde caminaban, un hombre en una bicicleta paso a su lado y se perdió calle abajo. Hinagueshi sostenía su bolso con insistencia con una mano mientras la otra iba del brazo del joven de cabello plateado, el camafeo dentro de su bolsa casi parecía poder brincarle en la cara, podía ser, podía ser que ese mechón blanco de cabello viniera de esa cabellera, pero si era así, por que él no se lo decía, por que no la reconocía, pero al mismo tiempo tenia miedo de que lo fuera.
- Por lo que me llegas a decir Hinagueshi tú no elegiste esta vida – dijo de pronto mirando la corriente del agua para no tener que mirarla de frente, no sabía por que no quería hacerlo – ¿Por qué la escogiste si no la querías?
- No tuve elección.- respondió sencillamente.
- Por que – la volteo a ver.
- Inuyasha… yo… - como explicarle algo que a esas alturas de su vida una no podía entender solo lo había dejado pasar – yo quede… huérfana a los 18 años, no conocía a nadie en este lugar, solo llegue por azares del destino a la okiya y Kaede sama me acogió, si no hubiera sido con ella quizás mi destino hubiera sido mas triste, no puedo quejarme de lo que soy.
- ¿Estabas completamente sola, - él que sabía lo que era la soledad le parecía increíble que no tuviera a nadie en el mundo - ¿nadie? en verdad tus padres, amigos, alguien.
- Inuyasha, en realidad esto es algo que… no quiero recordar. – dijo sin saber como mentirle.
- Lo siento.
Él siguió caminado mientras la joven geisha caminaba a su lado, una princesa a su lado y se veía tan apagada como una flor marchita¿Por qué…¿Por qué él no deseaba que fuera lo que en realidad era¿Por qué le parecía de pronto que esa mujer no pertenecía a ese mundo?
- Inuyasha, a veces no ha sentido que su vida no es la que debería ser – dijo y la volteo a ver, ella miraba el cielo – usted ha tenido que girar su vida en una dirección diferente¿prefiere esta o la anterior?
Inuyasha la miro desconcertado, era una pregunta profunda del tipo de las que no todas las personas hacen, pero respondió con toda sinceridad, tenía la respuesta muy clara en su cabeza.
- Hubiese preferido la anterior.
- Pero si la princesa que usted tanto amaba nunca hubiera estado en ella, si una pieza importante de lo que le deparaba el futuro no estuviera allí¿la hubiera preferido de cualquier modo?
Inuyasha la volteó a ver ella seguía mirando el cielo, como si buscara una estrella especifica.
- Cuando yo tenia 18 años, mi vida tuvo un giro, puede decirse que todo mi pasado quedo detrás de mi, inaccesible para mi y que no puedo recuperarlo, de alguna manera se que deje cosas detrás de mi buenas y malas, cosas que me causan temor y placer, pero la vida de hoy… esta vida es… mía, me guste o no.
- Hinagueshi…
- A veces me volteo a ver mi misma, con una vida a la que quizás no pertenecía, quizá mi destino era solo ser la pequeña hija de una familia de campesinos que estaría en su casa, con dos niños y un esposo, un campesino y lo seria yo también, pero mi vida es esta, si me pregunta que hubiera preferido, le diría que si, yo también hubiera elegido ser una campesina en vez de estar rodeada de personas que me desean y me envidian, donde no tengo libertad, pero he aceptado mi vida tal y como es y he aprendido que debo disfrutarla tal así.
La geisha volteo a ver su rostro, el destello azulado de sus ojos brillo.
- Yo puedo ver que usted no es feliz por que ha tenido detrás de si la carga de su pasado, y el pasado a veces es un peso innecesario, la vida se hace cada día, se disfruta en el envoltorio que venga. Yo no disfruto de ser geisha, pero disfruto de las artes, de la oportunidad de tocar música, de bailar de leer, y de otro modo no lo hubiera logrado, si no hubiera sido una campesina hubiera elegido ser una geisha y aquí estoy.
- Supongo que de algún modo tienes razón.
- El pasado debe dejarse atrás Inuyasha, es importante vivir cada día, cada día bueno o malo, pero vivirlo.
La joven miro el canal a su lado y se detuvo en una orilla el se detuvo con ella y ambos miraron al corriente calmada del rió.
- Lo ve, somos como un rió, solo debemos seguir nuestro camino hasta llegar a nuestro destino, seguir y seguir por que esa es nuestra naturaleza, así nos convirtamos, en mar o en rió, solo seguir adelante y olvidar que dejamos de ser mar para ser solo un riachuelo.
- O que dejamos de ser un arroyuelo para ser el océano.
- Así es.
Era una filosofía interesante la de la joven delante de él, hablaba del futuro como si no lo esperara en realidad
- El agua que se estanca se pudre Inuyasha, yo acostumbro a seguir adelante así corra el riesgo a evaporarme y desaparecer.
Era tan desconcertante oírla hablar así, era una rara mezcla entre la esperaza y el temor. Ella lo volteo a ver y le sonrió, su sonrisa parecía tan apagada, él se pregunto como se vería su sonrisa real.
- lo lamento Inuyasha, seguro te estarás aburriendo mucho.
- No, solo intrigándome mas, eres una criatura inexplicable – dijo atreviéndose a tomar una de sus manos – segura que no eres una diosa de sabiduría que ha bajado del cielo.
- Mas segura que de nada que solo soy una simple mortal.
Ambos alcanzaron una banca que después de estudiar con cuidado Hinagueshi se decidió a sentarse después de ver que no estaba sucia. Una sencilla farola brillaba sobre sus cabezas dándole un poco de color a la extraña estampa de la tenyou y el príncipe bajo ella.
- Si te dieran la oportunidad Hinagueshi, si alguien te diera la oportunidad de solo ser… una mujer común y corriente.
- La tomaría, sin dudarlo, solo por la emoción de una nueva vida.
- Gracias Hinagueshi – dijo el chico sin dejar de mirar sus perfectos rasgos marcados por el blanco.
- ¿Por que Inuyasha? – dijo intrigada una vez mas.
- Me has enseñado algo importante el día, de hoy.
Permanecieron allí un rato mas bajo la farola viendo caminar al río, viendo la vida pasar… con un destino.
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Después de un rato Inuyasha regreso a su palacio, solo un sirviente estaba en la puerta esperando por él a esa alta hora, eran cerca de las 4 de la madrugada a la hora que el había regresado, había estado con Hinagueshi solo un poco mas de la primera hora de la madrugada, pero se había quedado por allí.
"El agua que se estanca se pudre Inuyasha"
Era verdad, él había amado a Kagome más que a nadie del mundo y casi había muerto cuando se había enterado que ella había muerto, cuando todo lo que había hallado al volver a casa había sido un altar y cenizas, y el sentimiento de que nada importaba realmente desde ese momento en adelante por mucho tiempo hasta que la realidad fue tan aplastante que lo había obligado a volver.
"El pasado debe dejarse atrás Inuyasha, es importante vivir cada día, cada día bueno o malo, pero vivirlo"
Ahora podía sentir que en realidad él nunca había regresado, se había quedado entre las dos realidades por que era feliz entre ellas, por que, sentía que solo una emoción igual de poderosa como el amor que había tenido por la joven de ojos marrones lo podía rescatar y había esperado toda su vida que llegara a él, se uniría en matrimonio a una mujer que no amaba por que ella estaba dispuesta a amarlo, se había convencido que eso era vivir
"Somos como un rió, solo debemos seguir nuestro camino hasta llegar a nuestro destino, seguir y seguir por que esa es nuestra naturaleza"
Y de pronto la joven mas extraña, la mas inexplicable le había abierto los ojos a si mismo.
Esa mujer que lo obsesionaba por que había algo en ella tan familiar, y tan amoroso con él que lo asustaba y al mismo tiempo le atraía en una sola noche, en una sola metáfora le había abierto los ojos.
No, él no iba por el camino correcto, estaba en medio de dos camino y no esta yendo por ninguno de los dos, eso solo lograría hacerlo infeliz y eso no era justo para nadie, ni para él, ni para la pobre y frágil Kikyou.
"Dejamos de ser un riachuelo para ser el océano"
La vida la había deparado un destino que no tenía nadie más y lo estaba dejando ir solo por que era feliz en sus recuerdos de adolescente la vida debía seguir por un camino, aun no sabía cual pero debía seguir por un camino.
Cuando inuyasha se recostó en su futon esa noche, sabía que tenía de algún modo recompensar a la bella pitonisa.
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Hinagueshi estaba recorriendo el trozo de algodón sobre su rostro limpiando los restos del polvo blanco.
Había sido cierto todo lo que le había dicho a Inuyasha esa noche, de verdad que si, quizás no era feliz, pero era una mujer plena que todos admiraban, anhelaban ser solo un poco como ella eso significaba que era algo hermoso, no solo en apariencia si no propiedades de ella eran hermosas y ella era feliz al ser hermosa con el tiempo solo lograría unir las dos cosa, sabía que era feliz por lo que hacia, pero no por lo que era, con un poco mas de tiempo se olvidaría por completo del absurdo sentimiento de saber que esa emoción venia de esa memoria perdida y serie realmente feliz..
"Si te dieran la oportunidad Hinagueshi, si alguien te diera la oportunidad de solo ser… una mujer común y corriente"
Cuando desato la orquilla de su cabello y vio su reflejo limpio por la luz de la lámpara en el espejo supo que eso era verdad también, si fuera al menos un solo día una mujer normal, sabía que lo disfrutaría, después de todo… era mejor ver cumplido un sueño un solo día de tu vida, que no verlo cumplido nunca.
Si, quizás ese día algún día llegaría.
Se recorto y espero que el sueño llegara a ella.
Fin capitulo 4
13 de septiembre de 2006
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Notas culturales:
Tenyou: una especie de diosa antigua, un espiritu femenino.
San Chi Kun: Palo de tres secciones (en chino). Esta arma es muy versátil durante el combate, ya que es veloz y poderosa que el palo largo (Bo). Entre sus aplicaciones están la de golpear con sus dos extremos y permite la defensa con la parte de en medio; también puede emplear como látigo. Cumple la función de un arma larga como también la de un arma corta. (Jo) Su uso requiere de mucha concentración y coordinación.
Notas de autora: hola aquí de nuevo con la siguiente parte de esta historia, creo que muchas de las dudad que había han salido a la luz en este capitulo, al menos ya tenemos la version de Inuyasha, que he de agregar, no sabe ni la mitad de todo lo que ha pasado, pero eso ira apareciendo a lo largo de toda la historia.
Que dicen, les esta gustando, no la hayan muy lenta, por favor díganme cualquier cosa que se les ocurra para poder irla mejorando poco a poco vale.
Ahora mis responsivas:
Shakka DV: no te apures, ya me conoces soy medio "chingaqueditoperoefectivo" jaja gracias por darte el tiempo. Como ve aquí se descubre mucho del misterio al menos por parte de Inu, ya mas adelantito le tocara a Kag mucha suerte en tus exámenes gracias por el review.
Fel: si lo se créeme yo pensé lo mismo, y al mismo tiempo como yo quería centrar toda la atención en esta cita decidí dejarla independiente, espero que te haya gustado, yo creo que este es el kimono mas bonito que ha usado, me gusto mucho su apariencia en este capitulo. Tata.
Jimena-chan¿¿Erotismo? Caray, yo se que debes verlo en algún lugar pero yo la verdad me siento confundida de donde jeje, bueno lo importante es que te guste y veas cosas en esta historia, espero y este capitulote haya gustado, siempre me ha gustado la image de la geisha y el cablero platicando a solas es romántica jeje gracias por el review.
LadyJ07: noooooooo no era tortura lo que pasa es que si lo hubiera dejado todo junto no hubiera tenido el mismo impacto¿me crees capaz de torturar a mis lectores? (Mimi todo el tiempo tuvo los dedos cruzados en la espalda).
Bueno lo del adivino lo confieso fue algo de ultimo minuto un puntito mas para darle fuerza a la historia que me había parecido muy pacifica en su momento excepto por le primer recuerdo, creo que he visto mucho de una novela donde ese tipo de cosas pasa muy seguido, no me pregunten cual por favor jeje. Creo que en este capitulo han quedado muchas cosas claras con respecto a lo que paso al menos la versión de Inuyasha, la de kagome ya la veremos mas adelantito jeje y no, no hubo besito, no creo que hubiera sido correcto en una geisha y menos en una persona que llevas menos de una semana de conocer no importa lo lindo que sea jeje.
Con respecto a lo del danna hubiera jurado que ya lo había explicado que cabeza la mia. el danna, ohuuu es un poco complicado en realidad, un danna es como una cliente de planta de la geisha pero su relación no se basa únicamente en el servicio que da por ejemplo en la casa de te, hasta donde pude entender funge también como su concubina, él la ayuda a mantener todos sus gastos y le hace regalos, era de la forma en que las geisha realmente podían ganar muy bien, pues además de todo debía seguir pagando sus servicios regularmente, la geisha podía o no salir de la okiya, pero seguía pagándose su servicio allí, eran contratos de un tiempo determinado que podían romper en algún momento.
De Naraku no nada, no lo quiero en mi historia lo había pensado un momento pero me pareció muy oscura su aparición y lo saque en una mejor idea, de kikio… bueno eso es un misterio aun incluso para mi. Nos vemos en la próxima sesión gracias por el review.
o.O Ginevra O.o. la unica pena es que los sueños se olvidan en cuanto despiertas, pero digamos que el interior de Kagome lo reconoce, ya veras como poco a poco se van acercando y lo que ella siente va a quedar hermoso, gracias por el review.
Dita-chan: a mi tambien me gusto mucho el sueño fue muy tiernop, lastima que al despertar lo olvidara, al menos se quedo con la sensación, y lo de voltear en ese momento naaaa hubiera sido muy fcil jeje.
Como viste la reunión, creo que fue muy linda, muy románica, no paso nada a mayor grado pero todo lo que se dijeron creo que fue muy simbólico y será muy importante en el momento que ella recupere la memoria, oh ya tengo bien planeado lo de rin y seshh va a quedar muy lindo van a adorar a este sesshomaru jeje bueno espero tu review de este capi gracias por el review.
Lorena: oh vaya que pasaron cosas pero t iras enterando hasta mas adelante, lo mejor viene para el capitulo 6 pero mientras tanto deberan esperar jeje, gracias por el review.
Willnira: noooooooo para nada como crees, solo tiene 25 no niego que quizás se vería irresistible mas grandecito pero para mis parámetros le va mejor la adolescencia jeje creo que muchas cosas quedaron claras en este capitulo espero y te haya gustado gracias por el review.
Sweet-love-dream: jeje es que tengo una amiga que ha estudiado un poco de este instrumento y me pasó algunas notas y juraría que así lo vi escrito jeje, pero ya esta, corregido y aumentado, aunque hinagueshi es mas adepta a la flauta, pero de todos modos muchas gracias por la aclaración, me alegra que te este gustando como va quedando la historia, hinagueshi no será una geisha demasiado refinada, pero te aseguro todo el misterio y lo exótico que pueda hacer el personaje lo haré, estoy poniendo todo mi corazón en la historia y estoy feliz por el resultado que esta teniendo, muchas gracias por todo su apoyo gracias por el review.
Monyjan: ohhh es que verla en ese momento hubiera hecho todo muy sencillo y aja no conmigo jeje, espero y este capi te haya gustado gracias por el review.
Mai: Nunca me ha gustado poner a kikio como la villana a pesar de todo no me es tan antipática, no creo que sea mala en lo mas mínimo todo ha sido a causa del maldito de Naraku, por ello en mis historias jamás la vas a hallar como mala, lo de rumiko sama, creo que debió decir mas bien "no se enamore de ella si no va a amarla de verdad" todavía falta mucho por ver que pasara con esta historia, espero y este capi te haya gustado gracias por el review.
Ninde Black: los días malos siempre caerán, lo importante es que cada día te levantes y te enfrenes a ellos con valor, te lo digo así, deja que tu melancolía haga lo que deba de hacer acéptala cual, es parte de tus emociones también, pero velas de frente nunca dejes que te cubran de tal modo que no te dejen ver nada mas.
Me alegro que la historia te siga agradando, creo que muchas dudas quedaron claras aquí al menos y sabemos lo que inuyasha sabe, peor aun hay mucho por descubrir, gracias por el review. Mucha suerte.
We-love-Kappei-sama: verdad que si, me fascina como se ve con la chica a su lado, bueno creo que muchas cosas quedaron claras en esta cita y ellos cada vez se acercan mas, esta cita es un parte aguas importante de la historia, espero y te haya gustado gracias por el review.
sin mas me despido.
por favor me dejan un review para sber si la historia les esta gustando, me harian profundamente feliz.
Mimi chan
