Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.
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GEISHA
Por Mimi chan
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Capitulo 7:
Alas rojas.
Parte uno
En el cielo la una en su cuarto menguante, casi extinta apenas de ocultaba por el horizonte cuando las lámparas de aceite empezaron a encenderse en la posada. Después de la corta noche de descanso muy temprano todos se levantaron y siguieron el viaje.
Las maletas estaban recogidas, los criados había comprado mas viandas para el camino y las cuentas estaban pagadas, las mas tardadas eran Hinagueshi y Rin que aun no salían de su habitación.
Inuyasha esperaba por las dos en el salón principal con impaciencia, no sabía en que términos había quedado con Hinagueshi después de la platica que había tenido el día anterior, toda la noche no había dejado de darle vueltas por la cabeza ese asunto, toda la platica que había tenido con Hinagueshi con respecto a su pasado.
A veces las personas teníamos la tendencia a pensar que las cosas hermosas se forjan dentro de la belleza e Hinagueshi era la mayor prueba de que las cosas no eran así, al contrario, una belleza como la de ella forjada en un espacio que había adquirido a la fuerza y solo por costumbre, una mujer que no sabía siquiera lo que era ser una mujer las cosa que le había dicho ella el día anterior quedaron clavadas en su mente...
Ella sabía ser la geisha, la amiga, la maestra, la criada, la pordiosera, podía ser muchas cosas pero no podía ser solo una mujer, dentro de todas esas cosas que Hinagueshi había dicho, nunca había deslumbrado que ella supiera siquiera el tipo de mujer que quería ser. No sabía que sería el tipo de mujer que soñaba con los éxitos como artista, o la mujer que soñaba con un lecho y una familia, si deseaba ser madre algún día, por dentro casi comprendía que ella aceptaba su destino tal cual era y no se permitía siquiera esos sueños, lo sentía y de algún modo le dolía.
Y él la había embarcado el la titánica tarea de ser solo una mujer y en sus ojos había visto que ella no tenía la menor idea de como serlo, al menos eso creía él.
Las teorías quedaron completamente al descubierto en el momento que la elegante geisha que atrapo la mirada de todas las personas en la sala principal de la posada salio por una puerta de tatami con la jovencita que cargaba una maleta a su lado. Hinagueshi venia vestida con un kimono que a pesar de ser sencillo no distaba de ser elegante, era un traje de satinada seda roja que brillaba en el sol de la mañana, ningún adorno, ningún elemento que adornara el kimono, solo un obi negro con grabados dorados en su cintura enmarcando y haciendo un interesante énfasis en el diseño casi pulcro del kimono, sus ojos en sombras entre negras y rojas y sus labios desnudos, solo una sencilla película de aceite sobre ellos que hacia que la mayor atracción sobre su rostro fuera el rojo de sus ojos que daban un destello cobrizo a su mirada inconcientemente seductora¿Cómo una mujer así, que parecía sacada directamente de un relato mágico, de una estatua de una antigua diosa no quitaría la respiración y el movimiento de una habitación por completo? al menos un par de segundos. Uno de los sirvientes mas jóvenes se acerco en un sonrojo, hizo una reverencia ante ella y le pidió la maleta a Rin que se la extendió, ellas se acercaron con calma a Inuyasha.
El salio de su hechizo al verla moverse y ver que era un ser real y volvió a su primer pensamiento, ella aun vestía de geisha el pensó que esa mañana vería a la mujer normal, casi lo había estado esperando.
- Konichiwa – saludo primero ella con una reverencia – lamento la espera Inuyasha.
- Hinagueshi – dijo casi desconcertado – pensé que lo que habíamos dicho ayer…
Hinagueshi sabía que él se sentiría desconcertado al verla aun así, sabía que el esperaba que ella solo luciera como una mujer normal al día siguiente, pero al verse delante del espejo esa mañana, y pensarlo detenidamente supo que no era el momento.
- Se lo que esta pensando Inuyasha – dijo y lo miro con suave expresión. – pero hoy llegaremos a su palacio ¿cierto?
- Si. – dijo sin que supiera que tenía que ver
- No creo que sea propio que usted llegara con una mujer desconocida que no es su prometida, para su bien… social, - dijo dejando lo mas claro posible la explicación racional que había armado para si misma esa mañana - creo que es mucho mejor que las personas piensen que viaja con una geisha que lo acompañara esta noche al cerrar sus negocios.
- Hinagueshi san – la joven interrumpió la platica donde ella no se sentía incluida – puedo ir aun con Shioga sama¿verdad?
- Claro Rin chan ve, nos vemos en el almuerzo. – dijo con una suave sonrisa.
La jovencita salio corriendo e Hinagueshi la vio corretear tras la anciana mujer de baja estatura y largo cabello cano con alegría, le alegraba que la joven Rin estuviera abriendo su mundo aun mas que a los confines de la okiya, volvió a los ojos dorados del hombre delante de ella que miraban en mismo punto que ella había mirado con una sencilla sonrisa y luego volver su mirada a ella.
- Inuyasha – dijo y el regreso su atención a ella – cuando halla terminado mi trabajo como geisha le aseguro que seré mas que feliz de… intentar ser un par de días la mujer normal que usted también desea que sea, por lo pronto, creo que esto es lo mejor.
- Tú… - quiso decirle que a él no le importaba, que ese viaje era para ella y no para el, él no necesitaba a la geisha en realidad.
- Yo me siento… - dijo y midió sus palabras - cómoda así, esto es una parte de mi después de todo, además… – dijo con decisión brillando en sus cobrizos ojos - yo vine con usted a trabajar, y soy una mujer que cumple sus responsabilidades, por favor permítame hacerlo y después... solo será después.
El joven solo pudo asentir ante la presencia de la mujer delante de él y la resolución brillando en sus ojos con ese color que solo había visto en el cabello de algunas mujeres. La mujer asintió de nuevo y empezó a caminar para salir de la pozada, el la siguió de cerca, justo antes de salir de la pozada, la tomo por un brazo con delicadeza, ella volteo sobre sus talones y vio su mano canela posada sobre la larga manga roja, era una extraña combinación de colores.
- Hinagueshi antes de partir de nuevo, solo quiero decirte que yo… - su corazón latía de una forma irregular y solo quería saber de donde nacía ese sentimiento de querer solo escuchar de su boca que de ningún modo estaban en lo mas mínimo enemistados - lo siento, de verdad lo siento, yo, no supe comprender lo que pensabas ayer si de alguna manera te sentiste agredida de verdad me disculpo.
Inuyasha fue en ese momento la cosa mas inexplicable delante de los ojos de la joven geisha, él iba en contra de todos los preceptos que un terrateniente o un acaudalado comerciante era, él era humilde, considerado, lejos de todos esos hombres que podían pasarse horas hablando de lo ricos y cultos que en sin saber lo que la cultura significaba, mientras bebían un sake tras otro en las casa de té, hombres que ella había tenido que soportar estoicamente incontables veces. Inuyasha era sin en cambio, el hombre mas sabio que había conocido en su vida, esa amabilidad en todo, esa casi dulzura en su voz, su profunda sencillez lo hacían estacar entre todas las personas que conocía como una piedra de ámbar en medio de terciopelo negro.
La geisha no puso menos que sonreír. Cuando su sonrisa amable se formo con naturalidad en sus labios Inuyasha noto lo que no había visto a la distancia, al verla así de cerca pudo ver que su maquillaje no era ni la mitad de cargado que solía ser siempre, un sencillo atisbo de su piel cándida y viva se podía ver bajo su maquillaje blanco.
- Alguna vez me dijiste que era una criatura inexplicable - dijo sin abandonar su expresión - ¿aun lo piensas?
- Si. – dijo sin olvidar la primera vez que se lo había dicho después de haber posado su mirada en ella la primera vez.
- Bien, dilo también de mi carácter, no hiciste nada para violentarme Inuyasha, al contrario. – "me has despertado de un largo letargo" quiso decir pero no supo como, tomo un respiro y decidió no agregar mas - creo que es hora de irnos o se hará muy tarde.
- Si.
Los dos jóvenes salieron por fin de la pozada, Inuyasha ayudo a la joven de ojos cobrizos a subir a su sharin, reviso que todo estuviera en orden y después de recibir la despedida de los dueños de la pozada partió de nuevo rumbo a su destino.
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Pasaron todo el día viajando, solo de detuvieron en un claro a almorzar algo, la joven sola en el sharin, había pedido de favor a Inuyasha que le consiguiera un papiro limpio y un carboncillo para poder escribir, era algo incomodo hacerlo en un sharin en movimiento peor no imposible, ella deseaba componer algo para la noche de la reunión de negocios, él le había explicado que es día llegaron a su palacio y que tendría tiempo para descansar esa noche y todo el día de mañana, que la reunión sería en la noche, así que ella decidió crear un baile y una canción nocturna, pero su mente divagaba en sus ideas sin poder plasmarlas de todo, líneas de frases escritas en todo el papel, que no servirían si no solo para una canción demasiado pacifica para poder bailarla. Saco la manzana del día anterior de su bolso y finalmente la mordió, aun no sabía por que la había conservado tanto tiempo, la jugosa manzana dejo resbalar una gota de jugo que se quedo en la bolsa abierta, ella bajo la mirada para limpiar y vio el ensilo camafeo brillante en el fondo de la bolsa, lo saco de su lugar y lo mitro con atención, lo abrió de nuevo, para ver ese nombre escrito en su lugar y el mechón de cabello blanco en él. Y al verlo pudo escuchar la voz del joven Taisho en su mente "¿Ni siquiera tu nombre?"
Por que lo que esos 5 años había sido resistencia ahora era deseo. Ella de pronto quería saber, ella quería saber quien mas era aparte de la geisha Hinagueshi, solo por un motivo.
Ella deseaba poder saber que clase de mujer era para poder mostrársela a él.
No sabía si era solo una campesina al igual que la joven Rin, pero eso era ser alguien, no una persona creada de humo, pintura y movimiento, era como un fantasma mientras no tuviera solo un nombre al cual responder, que no supiera que había una madre que la había llamado de un modo al nacer, que no supiera se había un hombre que la había amado que había alguna vez susurrado su nombre en sus oídos. Vio el nombre escrito en el camafeo y deseo con todas sus fuerza poder ser eso, ser Kagome, un apellido no le era tan importante, solo un nombre real y simple como cualquier otro, solo Kagome.
Un gota mas esta vez no de jugo si no de agua salada se estiro hasta el camafeo dejando un manchon sobre el delicado listón color negro que tenía sostenido el mechón blanco y lo oscureció aun mas, ella rápido reacciono y lo limpio aprisa, cerro el camafeo y lo guardo para sacar un tarro de maquillaje que acomodo en la línea que había marcado la lagrima al bajar.
No lo había sabido por 5 años y de algún modo sabía que no lo sabría nunca, a menos que un milagro sucediera, si cuando lo había pedido no había llegado, si en esos primeros años donde había querido regresar al lugar de donde venia no lo había logrado, ahora que el miedo se había apoderado de ella y no lo quería mas, menos iba a llegar.
Regreso al papiro con la mente mas despejada y empezó a escribir.
El viaje duro todo el día y toda la tarde, cuando el sol empezaba ya a ocultarse llegaron a una provincia, era tan irreal, cierto que ella no conocía muchas provincias, pero sabía como eran la mayoría de las provincias perdidas entre los pueblos, sencillas, tranquilas, y esta era singular en su manera. Era una tierra roja.
Las casa eran sencillas si, pero había banderines rojos y verdes por todos lados, era claro que había muchos ciudadanos chinos en esa provincia, había pocos chinos en todo Japón, las normas de las cuidadse eran muy estrictas para recibir extranjeros, pero esta villa era como la excepción de la regla, era una provincia primorosa, atravesaron un pueblo que al ver la caravana de Inuyasha se acercaron a ofrecer una fruta o solo a saludar al joven amo, Hinagueshi escucho los saludos en chino y en japonés afuera, que saludaban con alegría, era casi obvio que había llegado al pueblo de Inuyasha y que la gente lo conocía allí, una niña logro apearse a la carroza de ella y la vio con ojos asombrados, ella le dedico una sonrisa y la niña después de dejarle dos naranjas que solo por el aroma podía decirse que eran muy dulces y bajo. La caravana siguió andando, subieron por una colina no muy elevada y pudo deslumbrarse desde allí un enorme palacio.
Hinagueshi que iba mirando por la ventana abierta del palacio se maravillo verdaderamente del lujo de aquella casa, no era una casa con estilo completamente japonés, al entrar las mismas puertas estaban taladas con el símbolo Taisho que era una mezcla de un legendario demonio perro que volaba sobre la muralla china, al entrar al palacio la explanada estaba llena de actividad, los sirvientes que había llegado esa mañana aun se movían acomodando los granos en las bodegas del fondo y los sirvientes de la casa estaban afuera en las puertas esperando a su amo, la casa al frente era de un puerta redonda al estilo chino, las columnas iban del color de un cobrizo rojo a el verde esmeralda y toques dorados, los ventanales amplios que daban a un pasillo donde algunos criados aun se movían dando los últimos detalles para la llegada del joven amo.
Finalmente las carrozas se detuvieron delante de la casa, custodiaba por dos leones de piedra, todos los sirvientes hicieron una reverencia de bienvenida, solo uno de un traje estilo chino, color negro con cierto nacarado morado se quedo de pie.
Hinagueshi quedo viendo lo que pasaría ahora, Inuyasha bajo y lo primero que hizo fue ir y darle un golpe en el estomago al hombre que esquivo con facilidad y solo sonrió para jalar su brazo y abrazarlo, ella volvió a cerrar la ventana de el sharin y reacomodo su pelo, retoco su maquillaje y espero.
Afuera Inuyasha saludaba con afecto al joven, no mucho mayor que él.
- No tardaste demasiado en volver amigo.
- Volví solo un par de días, solo vengo a hacer negocios.
- Veo que vienes con tu apacible prometida – dijo al ver el sharin aun cerrado.
- No, en realidad Kikyou fue con su madre a un viaje para comprar todo lo necesario para la boda.
- Y entonces ¿Quién viene en ese sharin? – pregunto con curiosidad
- Oh es cierto, espera aquí. – dijo con aun sonrisa y camino hacia el sharin, la joven Rin estaba ya parada a un lado del sharin pero no lo abrió la ver que era él quien quería ayudarla bajar y se quedo solo a un lado de él.
Inuyasha abrió la puerta del sharin y extendió la mano, el joven a un lado de la puerta de la casa miro con atención cuando una delicada mano en una manga roja satinada salio de el sharin y después la mas bella mujer que nunca hubiera visto en su vida descendió de él, su rostro albo y sus ojos cobrizos capturaban la luz del sol en su mirada apacible y perfecta, no hubo una sola persona que no creyera que de pronto de ese sharin había bajado la mas bella tenyou que hubieran visto en sus sueños, algunos tuvieron incluso el impulso de arrodillarse y hacer una plegaria.
La joven que sostenía el brazo de Inuyasha se acerco a la casa y a su lado la jovencita de un sencillo kimono rojo y cabello castaño, parecía casi desaparecer en el aire, solo ella y alguna parte de Inuyasha.
- Hinagueshi – Inuyasha la dejo frente al joven de traje chino – este joven que ahora debería cerrar la boca – el hombre lo hizo ante la sencilla mirada de la joven de rojo – es mi mejor amigo y mi apoderado Miroku Hanasaki
- Irashaimase (mucho gusto de conocerte)– dijo Hinagueshi e hizo una reverencia ante el joven que no dejaba de mirarla – mi nombre es Hinagueshi san, gusto en contero.
- Bu ke qi (eres bienvenida) – dijo el joven y hizo una reverencia aun mas profunda – mi nombre es Miroku Hanasaki dijo y se sonrojo en el acto, que tonto Inuyasha ya lo había presentado - soy el albacea de Inuyasha, mientras su estancia sea en esta casa siéntase con derecho de pedirme lo que desee Hinagueshi san.
- Fei chang gan xie (muchas gracias) – dijo con aun leva inclinación y casi sorprendida de la naturalidad de usar este lenguaje.
- Miroku - se dirigió al joven - ¿Dónde esta Sesshomaru?
- Saldrá enseguida estaba terminado su lección en el patio trasero, - explico el tutor del joven - solo subiría a cambiarse y bajaría pero creo que se ha retrazado un poco.
Como si lo hubieran convocado un chico de traje chino blanco y rojo una cinta dorada estaba atada a su cintura, su cuerpo atlético y delgado, corrió aprisa al jardín y se paro delante de su hermano, irguió la cabeza y casi lo miro decepcionado una cabeza mas arriba.
- Aun sigo siendo mas alto que tu mocoso – dijo Inuyasha la joven de 15 años delante de él.
- No es justo - dijo el chico casi enfadado y vio que su hermano no venia solo, miro a la mujer delante de él y sus mejillas se tiñeron de rojo – Dui buqi (lo siento), mi nombre es sesshomaru Taisho, Bu ke qi.
- Fei chang gan xie Sesshomaru san – dijo Hinagueshi que sintió simpatía inmediata por el joven de mirada dorada que parecía tan serio, al ver al joven casi se sintió avergonzada, la chica de casi la misma edad del joven llegado estaba detrás de ella – ella es Rin, es mi… - se retuvo antes de decirlo – es mi dama de compañía en este viaje.
Rin apenas la escucho, desde que el joven había salido de la casa no había podio evitar mirarlo, había algo en el joven que era tan especial, era como si brillara, como Inuyasha pero era mas limpio, las fresco, cuado vio que el joven la miraba se recogió enseguida e hizo una profunda reverencia.
- Irashaimase, Sesshomaru sama
Sesshomaru no pudo apartar su mirada de la sencilla joven cosa que no quedo desapercibido para nadie pero nadie interrumpió, se acerco y casi se agacho a su altura, olía tan bien, a flores fresas bañadas por agua de lavanda.
- Bu ke qi Rin sama.
Rin subió la mirada y casi golpeo al chico y se hecho para atrás, en toda su vida, nadie la había llamado Rin sama, eso eran tan extraño.
- Es un placer conocerla Rin san – dijo Miroku haciendo un reverencia igual que la que había hecho con Hinagueshi – extiendo mi atención a usted, mientras sea nuestra huésped siéntase con el derecho de pedir lo que necesite, se le será proporcionado sin ningún problema.
- Arigatou – dijo apenada por no saber el nombre del caballero.
- Pero apuesto que están muy cansadas, Qing gen wo lai lai (por favor pasen, pasen), no esperábamos ninguna otra visita además de la de Inuyasha pero enseguida les prepararemos una habitación, pasen por favor.
Hinagueshi hizo una reverencia sencilla y entro a la casa aun del brazo de Inuyasha, Rin se quedo atrás sin poderse joven todavía frente a Sesshomaru.
- No soy tan mayor para que me llames Sesshomaru sama – dijo el joven que sonreía con delicadeza, como si no fuera propio de él.
- Lo siento Sesshomaru sama, di… digo… - no sabía como llamarlo y eso la hacia tartamuda, estaba tan nerviosa.
- Supongo que está bien si me llama Sesshomaru san, es mucho más propio.
- Si. – dijo en el acto
El joven le extendió un mano, sus manos eran en apariencia tan suaves, tan estilizadas y tan blancas Rin se le quedo mirando sin poderse mover, solo para subir su mirada a la dorada mirada, del joven, había algo tan distinto a la de Inuyasha, esta era como si estuviera enmarcada por una sombra oscura que la hacia mas profunda.
- Entre a mi casa, Rin san – dijo con caballerosidad, - seguro nos esperan adentro.
- Si… -
Tan tímidamente como pudo le extendió aun temblorosa mano que el joven capturó y la llevó a su brazo, Rin no dejaba de mirar como si no fuera una persona real y entró a la casa del brazo del joven de cabello plateado.
Mientras adentro Hinagueshi no podía dejar de sorprenderse más a medida que avanzaba dentro de las habitaciones, todo el salón principal estaba enmarcado con un estilo chino predominante, las puertas todas redondas, las paredes verdes, rojas y con marcos dorados, un dragón que dominaba la entrada como un guardián sobre sus cabezas, los muebles de madera olorosa y nueva, las pintura sobre las paredes, todo, todo era de un estilo chino acentuado, ella vestida de kimono fue de pronto como un elemento surrealista en la decoración
- Pero dime Inuyasha ¿Quién es tu bella acompañante? – pregunto el joven apoderado con suma curiosidad aun impresionado por la belleza de la joven.
- Oh, Hinagueshi es una… querida amiga mía – dijo ya la joven lo volteo a ver con sorpresa en su mirada – además de ser la mejor geisha en todo el territorio de Saykio.
- Oh una geisha – dijo y Miroku la examino con cuidado – cielos, son tan diferentes en china que nunca lo hubiera imaginado. – diciendo esto, tomo aun de las manos de la chica que no pudo reprimir sorpresa ante el atrevido acto – debo decirle Hinagueshi sama, - dijo y beso sus nudillos - que admiro muchísimo su trabajo, algunas de mis mejores amigas en China eran geishas, la mas bella y la mas enigmática perfección para una mujer hasta el día de hoy.
- Hen gan xie (Muchas gracias) Miroku sama. – dijo con una reverencia.
- Mantén tu boca cerrada Miroku, no te atrevas – dijo inuyasha con cierto tono casi posesivo
- Caray amigo, tu si que tienes la suerte de los dioses a tu lado, conoces a las mujeres mas bellas en tu camino, primero la hermosa princesa de los Higurashi y ahora esta bella dama.
Hinagueshi cayo en cuanta de algo, hasta ese momento, ella no se había dado cuanta que Inuyasha jamás había pronunciado el nombre de la que fuera su prometida, era la princesa, la hija de la familia Higurashi, la joven bella, su prometida, pero nunca por su nombre, de pronto le dio cierta curiosidad y quiso preguntar algo, pero al ver la luz opaca de su mirada al ser repetido ese nombre no dijo nada.
- Tu casa es esplendida Inuyasha. – dijo queriendo alejar esa sombra de sus ojos
- Gracias Hinagueshi.
- Hao de, Hao de (Bueno, bueno), aprovechemos que Shioga sama ha vuelto a nuestros dominios y hagámosla hacer algo delicioso para comer, que les parece.
Sin decir más el joven de ojos azules se retiro de allí rumbo a la cocina, y ellos se quedaron allí viendo lo partir.
- Veo que tu albacea es una persona con mucha energía. – dijo sin malicia la joven geisha
- Oh si lo es, es casi como mi hermano, entro a trabajar con mi familia cuando yo solo tenía 5 años, ha sido el albacea de mi familia desde ese entonces, y ahora es el maestro y el guardián de Sesshomaru, solo se que estaría mas seguro si estuviera conmigo.
- Luce tan joven. – dijo impresionada, debió haber entrado muy joven a trabajar a su casa, para que no se notara la edad que tenía a pesar de ser mayor a inuyasha.
- No preguntes como.
- Tiene algo que ver que dijera que tiene mas amigas que amigos.
- Oh claro que si.
- Hay demasiados detalles chinos, de pronto la entrar al pueblo me pregunte si no me había quedado dormida y de pronto había llegado en realidad a China, es sorprendente la villa.
- Me siento casi en casa aquí – dijo con aun sonrisa – la mayor parte de mi vida he vivido en China la llevo en mi sangre.
- ¿Cómo llego tanta gente aquí? – pregunto con intriga
- Oh la villa se fue formando cuando mi padre compro esta tierra, era… este era mi regalo de bodas, mi padre sabe el amor que le tengo yo a China y que si volvía aquí era solo por que la familia de mi prometida volvía a Japón también, así que poco a poco y con mucho esfuerzo y todas sus conexiones de gobierno fue construyendo la casa y la villa para mi, toda esa gente esta muy agradecida de haber podio venir, los productos que se fabrican aquí son muy solicitaos por los japonés, ellos hacen el trabajo y los japonés no los molestan es un trato justo.
- Sorprendente.
- Lo se… cuando… mi prometida murió, no quise volver aquí, me traería demasiados recuerdos, así que cuando mi padre murió y Sesshomaru se quedo solo lo traje a vivir aquí y lo deje al cuidado de Miroku, él parece feliz en este lugar, así cuando consiga esposa, ya sea china o japonesa se que vivirá feliz en este lugar como yo no pude hacerlo.
Hinagueshi de nuevo se sintió apenada, de alguna manera la mayoría de las conversaciones que tenía con Inuyasha terminan de alguna manera con su desaparecida prometida, busco a los lados algo que distrajera la conversación.
- Oh, donde esta Rin chan.
- No te preocupes, venia con mi hermano, estará a punto de entrar.
Y así vieron a los dos jóvenes entrar, como Sesshomaru traía al joven de kimono rojo de un brazo y la otra tenía la cara tan coloreada como el mencionado kimono.
- Sesshomaru san es usted muy amable, gracias por acompañar a mi dama.
Rin la volteo a ver, "¿Dama?" y luego volvió a bajar la mirada un poco cogíó el atisbo dorado del joven a su lado que él llevaba literalmente una cabeza de altura.
- El placer a sido mió Hinagueshi sama – dijo y desenlazo el brazo de la jovencita de ojos marrones – sean bienvenidas a mi casa, supongo que acompañan a mi hermano para la celebración de mañana.
- Así es Sesshomaru san, yo soy – casi con orgullo dijo – una amiga de tu hermano y también una geisha que estará en esa reunión, Rin chan es mi dama y mi vestidor.
- Na hao ji le! – (que genial) un impresionante trabajo para una mujer tan joven Rin san. – dijo con verdadera impresión
- Muchas gracias – dijo sonrojada - Sesshomaru san.
Hinagueshi no se perdió la mirada sonrojada de la jovencita que se reunió con velocidad a su lado, casi podía oír como su corazón galopaba en su pecho. Bien si ella tenía una oportunidad por que no la joven a su lado.
- Iré ahora mismo a pedirles las habitaciones más elegantes, - dijo con elegancia- con su permiso.
Sesshomaru hizo una última reverencia, la jovencita de ojos marrones lo siguió mientras se perdió su sombra detrás de los paneles de papel.
- Su hermano es casi un príncipe, Inuyasha – dijo con encanto Hinagueshi.
- Oh si, el se ha tomado muy a pecho el cargo del jefe de la casa a veces me pregunto quien es mas útil él o Miroku, se hace cargo desde los 13 de las responsabilidades de casi toda la casa mientras Miroku se hace cargo de los negocios, Sesshomaru se encarga de las provisiones, asuntos menores, los cultivos de estas tierras, es suyo y ha aprendido a cuidarlo.
- Un joven con muchísimas cualidades, cierto Rin chan.
- Ah – ella reacciono entonces – si, lo es.
- Aun están aquí – entro de pronto Miroku a escena – Inuyasha sabía que eres lento pero esto, vamos pasemos a la sala de te, descansen un poco mañana sea un día muy activo.
Así los tres pasaron a la sala de te, donde fueron servidos con la cena y charlaron un poco, Miroku en realidad era un cántaro hablador sin fondo, había pasaba con naturalidad de un tema a otro, sin ninguna dificultad, con risas encantadoras y una voz seductora.
Se quedaron en pie hasta las 11 de la noche cuando el cansancio los venció a todos.
Hinagueshi y Rin fueron llevadas por el propio Sesshomaru a una segunda casa mas pequeña solo dividida de la casa principal por un hermoso jardín, los lirios y neufrates sobre el agua y los peces koi nadando atrapando la poca luz de luna en sus rayas naranjas y amarillas y las luciérnagas atraídas por la luz de la linterna de aceite que traía Sesshomaru para guárdalas.
- Aquí esta su casa, por favor no duden en pedir cualquier cosa que necesiten – dijo amablemente.
- Xie xie ni (Gracias) Sesshomaru san – dijo Hinagueshi y entro aprisa a la casa y dejo a Rin afuera.
- Le deseo muy dulces sueños Rin san – dijo con una apacible sonrisa.
- Muchas gracias – dijo con su ya controlado sonrojo que ya no era tan luminoso - Sesshomaru san.
- Zuo ge hao meng! (dulces sueños) – dijo en un tono mas bajo y luego repitió – dulces sueños
- Dulces sueños.
Rin quedo encantada por el aire tan seductor de la joven mirada que atrapo el fuego que sostenía en su mano, dedicada quiso pensar, a ella y después se retiro por el mismo camino que había tomado para llegar allí, siguió al joven hasta que él y su luz desaparecieron tras de las paredes de la otra casa.
La joven entro a la casa para hallar a Hinagueshi sentada en un zabuton frente a una mesa donde había una especie de joyero que portaba un espejo y ella retiraba los pasadores de su pelo
- Es un joven encantador verdad Rin chan. – dijo sin detenerse y mirando a la jovencita sonrojada que miraba con atención la habitación.
- Si – dijo con cierto aire soñador – lo es, mucho.
- Parece que le agradaste mucho mantuvo su mirada en ti la mayor parte de la noche.
Rin al volteo a ver a prisa y luego desvió la mirada, había hecho eso, no lo podía creer. Vio la habitación completa, todos los detalles chinos en esa habitación, y decidió dejar a Hinagueshi sola y entrar a inspeccionar la casa entera, todos los detalles entre el verde, rojo y dorado la abrumaron, vio con cierta fascinación las camas, eran de madera grabada, con lienzos que escondían todo lo que hubiera adentro, elegantes y exquisitas, las velas encendida dentro de la habitación envueltas en papel encerado ardían en una flama dorada mientras la cera roja era sostenido por charolas en el piso todo en semitonos en la habitación, todo eran tan lujoso, tan rico y ella nunca había estado en un lugar así, no se imaginaba siquiera dormir en un lugar así.
Cuando volvió a la habitación con Hinagueshi y se acerco a ayudarla a retirar los adornos de su cabeza su mirad era tan apagada que ella se preocupo.
- ¿Qué pasa Rin chan?
- Hinagueshi san, Sesshomaru san pertenece a todo esto, seguro usted se equivoca, el no podría poner sus ojos sobre unas sencilla sirviente como yo – dijo casi con resignación – seguro se equivoco.
- Rin chan…
Hinagueshi atrajo a Rin para sentarse a su lado.
- Rin chan, no importa si eres solo una sirviente, eres una mujer, una de las mejores mujeres que yo he conocido, no eres ordinaria ni nada por el estilo, olvídate mientras estemos aquí de que eres una sirviente, mientras tengas a ese joven a los ojos eres mi dama, mi vestidota, casi una geisha – la novenita sintió como los ojos se le llenaban de lagrimas – y casi mi hermana menor, disfruta este momento Rin, solo eso, olvídate de la okiya, de Kaede o baba, de las noches en la casa de té y de todo lo demás, esta bien, solo hazlo.
- Pero Hinagueshi san… – empezó ella.
- Si yo puedo hacerlo tú también, - dijo y la miro muy seriamente - vamos, promételo.
- Si. – dijo al verla tan sería - Lo prometo.
- Bien, mañana nosotras seremos las invitadas de esta casa, olvídate de lo demás esta bien Rin chan.
- Si. – dijo por fin con una sonrisa.
- Ahora a dormir. – dijo y mando a la chiquilla a su habitación – y extiéndete tanto como quiera por esa deliciosa cama, es toda tuya.
Hinagueshi vio ir a la chica por la habitación hasta entrar a la otra, y desato la ultima orquilla de su cabello, que callo sobre su espalda, sin duda si Rin podía ella también, todo era cuestión de atreverse a hacerlo, no mas.
Termino de limpiar todo su rostro y después de colgar el kimono rojo en una percha fue a su propia cama y se acostó allí, cerro los ojos y aspiro el aroma a madera de esa cama, era tan cómoda, lenta y casi imperceptiblemente se deslizo en un calido sueño.
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El suave aroma de florea aromáticas estaba en el ambiente, todo se sentía un poco lleno de humedad en la habitación, la chica cubierta por las sabanas rojas y brillosas de seda respirando con un poco de esfuerzo en la cama, las columnas de madera y el techo que la cubría, la luz del amanecer apenas despuntaba cuado escucho los pasos dentro de la habitación. Vio al figura primero apagar las velas que la había iluminado toda la noche y poner flores nuevas en el vaporizador as u lado, después la cortina que cubría su imagen se corrió y allí estaba el chico de dorados ojos mirándola casi con pesar.
- ¿Te desperté?
- No, solo estaba pensando – dijo la chica y lo vio sentarse a su lado, lo vio a los ojos con atención y vio que estaban rojos - ¿Por qué estabas llorando?
- Es que pensé… - el pensamiento lo había consumido hasta que la supo a salva – pensé que habías muerto y que no te volvería a ver.
La chica no supo que responder, la verdad había sido peligroso, había salido a caminar al campo, ella creía conocer casi cada rincón de ese territorio, lo había recorrido palmo a palmo desde su niñez y por eso al caer a un hoyo en la tierra y resbalar metros abajo y golearse la cabeza asusto a todo el mundo, el joven de ojos dorados fue el primero en ir y buscar el modo de sacarla de ese agujero, tuvieron que cavar por varias horas para poderla sacar y al hacerlo tenía un corte profundo en una pierna y había perdido tanta sangre que estaba inconciente.
Había pasado dos días dormida y al tercero despertó, todo mundo en la mansión estaba feliz, pero el medico dijo que debían dejarla descansar, la primera persona que venía en todo ese tiempo era a Inuyasha esa mañana.
La chica se intento levantar, decirle que no debía llorar, que ella estaba bien pero apenas se podía mover el la detuvo antes de moverse mas.
- Oye – dijo al no poderse mover casi avergonzada por su debilidad – puedo… ¿puedo acostarme en tus rodillas?
- He… - El chico la miro con cierto desconcierto - he, si.
Se movió sobre su cabeza y la ayudo a reposar su cabeza en sus rodillas, su largo cabello marrón quedo desparramado por todo su pantalón rojo, y la vio cerrar los ojos apaciblemente, estaba tan feliz que de nuevo los ojos se le llenaban pero ahora por el alivio de saber su persona mas preciosa a salvo. El medico había dicho que no podían verla, pero el supo que no podía pasar una noche mas sin poder verla a salvo, la ansiedad lo había estado consumiendo por poder verla una vez mas, por esa sensación de vacío y de muerte que tuvo en el fondo de su corazón cuando la sacaron del pozo. Y ahora la chica estaba con su regazo entre sus piernas, respirando profundamente.
- Sabes – dijo y dio un hondo suspiro – hueles muy bien.
- Que cosa dices - dijo casi divertido – pero si siempre has dicho que huelo a caballos y campo.
- Era mentira – dijo aun con los ojos cerrados – hueles a árboles y a naturaleza a eso hueles - dijo y se acurruco mas en su regazo – es delicioso
El joven no dijo nada mas, solo la dejó dormir, lo haría hasta que amaneciera y saliera de esa habitación, nadie debería saber que había estado allí. Cuando la chica estuvo completamente dormida con cuidado la bajó de su regazo y la colocó en la cama, encendió las velas de nuevo y salio de allí como un callado gato.
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Hinagueshi se despertó sabiendo que había tenido un sueño delicioso y apacible, se estiro como un gato en la cama y vio un momento la luz de la habitación por las ventanas circulares eso era tan pacifico, que había en esa cama china que la hacia sentir tan completamente acogedora, había tenido un suelo delicioso, un sueño extraño pero no por ello dejaba de ser delicioso, por que de pronto tenía que imaginar su mente a Inuyasha cuidándola después de una enfermedad, quizás el calor del lugar.
Una campanilla en la puerta se escucho y ella se levanto, dio un vistazo a la habitación de Rin, la chica dormía en una posición tan pacifica que fue incapaz de despertarla. Fue a la puerta y dos sirvientes estaban allí.
- Zao an (Buenos días) Hinagueshi sama – dijo la mayor – Inuyasha sama nos ha pedido que le traigamos esto – la otra chica le extendió dos cajas y después entro a la habitación para acomodarlas – y Sesshomaru sama dijo que las esperaba para desayunar con él.
- ¿Inuyasha sama no se encuentra? - preguntó.
- No, pidió que le dijéramos que se sintiera como en su casa, que lo que necesitara solo debía pedirlo y nosotras se lo proporcionaremos, el señor y Miroku sama fueron a recibir a los invitados de la recepción, tardaran todo el día pues debían ver algunas cosas antes de la recepción de esta noche.
- Ya lo veo,- hizo una reverencia - xie xie (gracias)
- Mei wenti No es nada) Hinagueshi sama.
Las dos sirvientes se retiraron, algo sorprendidas, por que una señora así les daba las gracias y más con aun reverencia. y ella fue a la habitación sobre la mesa estaban acomodadas las dos cajas, abrió la mas chica y vio un primoroso kimono color rosado, lo estreñido, era mas pequeño que ella así que seguro era para Rin, sonrió solo al imaginarla poniéndose algo tan lindo, flores de sakura se extendían por toda la tela y un obi de un rosa matizado que le quedaría perfecto.
Después abrió la otra caja y primero vio un pergamino en el interior, o saco antes de descubrir lo que contenía la caja.
Hinagueshi sama, tome esto como un símbolo de mi deseo de su vida normal, de su despertar a la mujer que vive dentro de usted, no será el regalo mas costoso de su vida, pero espero que si sea el mas significativo.
Wo xi wang ni you hen hao de vi tian (deseo que disfrute su día).
Con afecto Inuyasha Taisho.
Hinagueshi se sintió solo mas intrigada por el contenido de la caja al leer el mensaje y aparto el papel china que cubría su regalo, y vio delante de ella algo que le fue desconocido casi, allí había un kimono, si solo un kimono sencillo, color rosado, un rosado intenso que iba a rojo, pero que no lo era, con detalles blancos, rozados y marrones, sencillo, extremadamente sencillo, como los kimonos que las jóvenes usaban en las calles, ella nunca había tenido uno así, siempre tenía el que usaba para el colegio, los de criada que eran grises, marrones, o azules pardos, los de geisha eran rojos en tonos negros, verdes, marrones, azules intenso, pero rojos todos ellos, pero este… saco el kimono de la caja, era largo, elegante sin dejar se ser sencillo el obi era del mismo color que tenía el de Rin, un rosa nacarado con una cinta marrón, los diseños eran de hojas de árbol, triangulares con líneas que semejaba ramas color marrón claro y líneas que eran aire color blanco, era un kimono precioso, dos abanicos y algunos adornos para el pelo venían abajo del kimono.
- ¡Que bonito Hinagueshi san!
La chica detrás de ella acaba de despertar su cabello enmarañado y sus ojos lagañosos Hinagueshi no pudo evitar una risa divertida.
- Mira el que está allí y dime que te parece.
Rin se asomo en la caja de aun lado, esperando ver un kimono aun más elegante, como los que siempre usaba y se quedo viendo maravillada.
- Oh Hinagueshi san, debe usar este, nunca la he visto usar uno como este, por favor, - lo saco de la caja y vio que era en comparación con el otro pequeño – oh que pena, no creo que le quede bien, se hubiera visto hermosa con él.
- Rin chan ese no es para mi.
Rin primero no supo responder, se quedo viendo el kimono, si no era para ella para quien era, cuando se dio cuenta el sueño salio de su cuerpo como una bala.
- Kami sama, no es cierto Hinagueshi san, lo dice en serio – dijo con los ojos completamente brillantes.
- Claro, y creo que será mejor que nos demos prisa, Sesshomaru san ha mandado a decirnos que nos espera para desayunar con el.
No tuvo que decir mas para que la chica corriera al baño y empezara a prepara la bañera, ella la siguió era mas rápido si se bañaban juntas.
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Solo media hora después las dos jóvenes salían de la casa pequeña, una de los sirvientes las acompaño a la casa principal ambas lucían frescas y alegres, y tan parecidas las dos vestidas con los kimonos nuevos y claros, con su cabello suelto y su rostro lavado. Era una pena que justo el día que Hinagueshi había decidido llevar el rostro limpio Inuyasha no estuviera allí.
En la saca comedor Sesshomaru tenía rato tomando te, estaba impaciente, no había podido evitarlo, la chica. La joven que acompañaba la geisha había dejado tan buena impresión en él, su delicadeza, su timidez, sus ojos marrones matizados por sus suaves sonrojos.
Sacudió la cabeza, kami, esto era tan extraño, nunca se había sentido así de atraído por ninguna joven antes y ahora esta desconocida lo…
- Zao an (buenos día) Sesshomaru san.
Sesshomaru subió la mirada y vio a las dos mujeres frente a él, pero reparo sin poder evitar en la joven de cabello marrón vestida de rosado y ojos canelas, si el día anterior había sido bella hoy era…
- Zao…. Zao an – dijo bajando la mirada escondiendo un seguro sonrojo – Rin san, Hinagueshi sama
Hinagueshi no pudo reprimir su alegría al notar que saludaba a la jovencita primero y que ella también se había dado cuenta. Más cuando subió la mirada y vio el sincero sonrojo del joven de ojos dorados y de la jovencita a su lado.
- Zao an, Sesshomaru san – dijo la joven tímidamente, esperando haberlo dicho bien.
- Por favor tomen asiento, el desayuno se servirá enseguida.
- Xie xie ni (gracias) Sesshomaru san – dijo Hinagueshi
Así se sentó en una zabuton no muy alejado del joven para que Rin pudiera hacer lo mismo. Los sirviente sentaron enseguida y sirvieron el desyugo, los tres en la mesa se sentaron y desayunaron con calma. Terminaron el desayuno satisfechos.
- Si gustan – dijo cuando el servicio era levantado – puedo darles un recorrido por el palacio, es grande y los jardines son hermosos.
- Da qing tian r! (es un día genial!) Eso seria fantástico Sesshomaru san, a mi me gustaría mucho.- dijo entusiasta Hinagueshi.
- Y a usted Rin san. – le pregunto a la joven a su lado.
- Si, me gustaría mucho – dijo con una sonrisa mas calma, adoraba la forma en que ese joven le hablaba.
- Bien que así sea.
- Si pueden esperarme un momento aquí, solo debo ir por algo a mi habitación.
- Yo puedo ir Hinagueshi san.
- No te molestes Rin chan, yo iré espera aquí.
Así Hinagueshi dejo a los dos jóvenes a solas y fue a la casa pequeña al pasar por el estanque vio su reflejo un segundo en el agua, suspiro, le habría encantado en realidad de Inuyasha la mirara así, sus ojos marrones y su piel canela, bueno ya sería después.
Continuara…
08 de octubre de 2006
11: 48 p.m.
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Nota de autora: haaaa con que esta no se la esperan, yo ya les había dicho que la pista de lo que haría con Sesshomaru estaba en que Rin era una chica de unos 14 años, se que esta muy fuera de personaje, pero a mi personalmente me fascina este Sesshomaru tímido y lindo y quinceañero, que es posible al menos en los fics jeje, espero y este capitulo les haya gustado, la próxima vez les traeré la otra parte del capitulo, lo decidí dividir en dos pues resulto mas largo de lo que tenía pensado, pero no desesperen.
No les parece encantador el cambio de papeles en el sueño de Hinagueshi, curioso que ella piense que es solo un sueño no lo creen, esta es una de mis escenas favoritas del anime y más del manga, es mucho mas lindo allí.
Ah, si por supuesto todas esa frases son en chino, como ven delante de todo le puse el significado en lugar de ponerlas abajo como siempre para que pudiéramos seguir el curso con facilidad, espero y lo aprecien, la verdad me costo un trabajo enorme conseguir la romanizacion de este chino.
bueno aqui pongo msi responsivas.. a propocito, gracias por no dejar que decresieran de nuevo, me legaron 12 reviews essta vez, y estamos solo a 15 de llegar a los 100 me ayudan, por favor, me harian enormemente feliz si para la proxima llegamos al 100 se los pido por favor, por favor por favor:
Fel: oh estoy segura que vas a adorar el baile de Will y posiblemente también el de You are my love, me he esforzado mucho por las imágenes visuales de estos capítulos en particular por que es en mucho sentido una parte muy importante de una geisha que debe impactar con su apariencia y con su refinamiento, me alegra que te este gustando la historia y que me vayas siguiendo la pista, tata Mei
Mai : pues hasta cierto punto yo creo que una parte de él, la llega a reconocer, su inconciente por decirlo de alguna manera, pero una vez que el la cree muerta creo que hasta cierto punto es normal que no la recuerde, joshh creo que Saint Tail me influencio mas de lo que creo, pues no, en realidad ellos no están casados, pero por allí va la onda, se que les va a fascinar cuando vean el motivo de todo este enredo, gracias por el review
Monyjan: veras que bien van avanzando todos los días que estén juntos va a ser muy especial, gracias por el review.
Jimena-chan: bueno lo importante es que lo hayas leído y te haya gustado jeje, well, who would not love the red, one after the protagonist of your better erotic fantasies this wear in red jajajajajaja., gracias por el review
Citus: que envidia, bueno no puedo decirlo de todos a lo mejor fue el restaurante, o no, lo se lo que si me muero por probar es el okonomiyaki jeje, creo que vi demasiado Ranma ½… si reconozcámoslo también me da curiosidad probar el sake jeje, mira del camafeo en realidad funge como la única cosa que Kagome mantuvo de su pasado y la conecta a él, por eso siempre lo trae puesto y siempre que habla de su pasado esta presente, pero la clave, la clave la clave… es un… secreto jajajaja espero este capitulo te haya gustado, gracias por el review.
We-love-Kappei-sama: este capitulo es mas de Rin, créeme, Dita chan, una de las chicas que lee esta historia me hizo hacerme muy conciente de esta pareja y fue una oportunidad excelente para hacer una participación preciosa de Sesshomaru, oh yo se que si, además me gusta mucho como va quedando la mezcla de la cultura japonesa y la china, la china siempre me ha parecido mucho mas exótica y mas enigmática que la japonesa, pero hay se la llevan de encanto jeje, por lo de matrimonio, bueno si te puedo adelantar que no, no alcanzaron a casarse, pero no te puedo adelantar mas, gracias por el review.
INUKAN: lo se yo creo que todos deseamos tener uno así, espero y este capitulo te haya gustado, creo que lo mas lindo es lo de sessh y Rin y el sueño de Hinagueshi, pero veremos que mas pasa en estos días, no te lo pierdas, gracias por el review.
Shadow: este es el mejor halago que he recibido, te juro que me emociona mucho cuando me lo dicen, es lo que mas deseo, tener la suficiente experiencia para poder hacer un libro y publicarlo, la meta de mi vida se cumpliría en se momento te lo juro, espero que Dios un día me lo permita, espero y este capitulo te haya gustado también, a mi parte favorita fue el sueño no lo puedo negar me fascina esa escena jeje, gracias por el review.
ninde black: pues ya somos dos yo he andado constipada y con la garganta cerrada desde ayer es horrible, espero y este capitulo te haya gustado, gracias por el review.
Zorion: que bueno que te haya gustado el capitulo, me estoy esforzando mucho por que la historia quede estupenda, le estoy metiendo mucho corazón, espero que este capitulo te haya gustado también, gracias por el review.
Dita-chan: como vez a mi Sesshomaru hablando chino, y de 15 años, no es adorable¡¡¡¡¡¡ a mi me fascina, lastima que podamos ver a un Sesshomaru así, solo en los fics, jeje, a mi me cuesta mucho trabajo sacarlo de su papel por que el es el personaje mas enigmático de toda la serie, así que veamos que resulta de este experimento, oh espera ver mucho romance entre estos dos mientras estén en su casa, ya lo veras.
Sobre lo de Kagome… pues no, no están casados, pero por allí va la onda, yo se que te va a fascinar cuando se den cuanta de por que es tan importante que ella haya perdido su virginidad con él, además de que si es una pieza muy importante para rescatarla, pero falta un poco mas para eso.
Espero y este capi te haya gustado a mi me fascino la escena de Kagome e Inuyasha en su sueño, es hermosa es mi escena favorita de la serie y del manga y fue un chispazo invertirla acaba de comprar el manga y me acorde y como en la traducción que yo tengo, no solo le dice "hueles bien" si que le dice "hueles delicioso" me da casi un ataque jeje me fascino, y vieran el trabajo que pase para poder conseguir chino romanizado, espero y les guste el detalle, gracias por el review.
Serena tsukino chiba: pues nooo por allí no vas la cosa, se que a lo mejor te llegaste a acordar de Huida por que eso fue lo que paso en ese fic, pero no va por allí, sabes que me fascina, que muchos de los lectores ya no dicen Inuyasha y Kagome si no Inuyasha e Hinagueshi, creo que he logrado que se identifiquen con el personaje lo que me da mucha alegría, debes quedarte para averiguar que va a pasar, te aseguro que va a gustarte mucho, espero y este capitulo te haya gustado, gracias por el review.
bueno por ahora me despido nos vemos pronto con la proxima parte del fic.
me dejas un review para saber si te ha gustado la historia, me harias muy feliz.
Shian Shen
Mimi chan
