Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.
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GEISHA
Por Mimi chan
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Capitulo 8:
Alas rojas.
Parte tres
La luna no estaba a su cabeza esa noche, solo las delicadas estrellas iluminaban sus pasos, pero no era importante ahora, había salido del salón principal una vez que el baile había terminado, había sido un existo rotundo, los invitados había visto moverse a la joven geisha como si fuera una conjuro mágico que no les permitió centrar su atención en nada mas, una amapola roja bailando en medio del salón sin mas, los negocios había sido cerrado con existo, los invitados se sentían tan complacidos por la hospitalidad del amo de la casa que no había negado en ningún momento el placer que les produciría aliarse en negocios con él.
Su trabajo por tanto había sido terminado, la reunión seguiría dentro de la casa como tantas otras reuniones, pero ella ya no hacia falta allí. Llego a la puerta de la casa donde estaban quedándose a dormir y entro para prender una luz, ilumino levemente su espacio, se quito los geta y se descalzo los tabi dejando sus pies descalzos y tomo la pequeña lámpara para acercarse al lago artificial cerca de la casa, una vez en la orilla recogió las puntas del kimono, casi lo pensó al sentarse era tan delicado, pero lo hizo, lo fresco del agua le calo hasta las orejas y rió para ella misma.
Mañana partirían de nuevo, había sido un día tan especial, ese día había sido como si fuera una persona tan diferente, la chica que sus padres había dejado abandonada estaba tan atrás, la sirviente en la casa de Okasama había estado tan alejada durante todo el día al verse en los ojos del joven amo de la casa. Sabía que no valía la pena volar tan alto, pero como había dicho Hinagueshi san ese día, solo un día, por que no solo soñar un día, a veces cuando uno no hacia algo que deseaba mucho y después miraba al pasado reclamando no haberlo hecho causa mucho mas pesar que solo tener valor y hacerlo, ella había sido una joven dama, había escuchado como en la mansión asi la llamaban, un par de veces, la joven dama de Hinagueshi, no la sirviente, ni la chica del shamisen, la dama de Hinagueshi, había algo verdaderamente bueno en eso.
Un ruido la distrajo, volteo a ver que era y vio una luz venir acercándose, una lámpara con el símbolo del fuero escrita sobre la pantalla se acercaba, cuando estuvo cerca pudo ver quien era y sintió un calor súbito en sus mejillas.
- Algo me dijo que la encontraría aquí Rin san. – dijo el joven de cabello plateado detrás de la luz amarilla.
- Sesshomaru san…
El joven llego a su lado y acomodo la lámpara en un gancho en uno de los postes de la casa de invitados, y se sentó a su lado recogiendo sus piernas mientras ella no se había movido de su lugar, un pez había pasado tocándola con su aleta en un pie.
- ¿No le gustan las fiestas? – pregunto con suavidad.
- Bueno… - dijo bajando la mirada y vio el reflejo de las estrellas en el agua – no mucho en realidad, no es mi espacio.
- Esperaba que al menos conmigo se sintiera a gusto en ella.
- No es por usted le aseguro yo me siento muy bien a su…– dijo apresurada y luego se tapo la boca.
- No se apenes Rin san, yo también me siento muy a gusto a su lado – dijo el joven calidamente.
Rin no pudo voltear a verlo, era tan dulce, nadie en toda su vida había sido tan dulce con ella, era tan extraño, calidamente extraño.
- Mi hermano dijo que se irán mañana. – retomo el joven con cierto pesar en su voz.
- Si, - respondió casi con el mismo tono la joven - el contrato de Hinagueshi san era solo por 5 días no podemos tardar mas o Okasama pegaría el grito en el cielo, es muy estricta.
- ¿Tú serás una geisha también? – pregunto con curiosidad.
- No. – se apresuro a decir.
- ¿Por que…? – volvió a preguntar el joven de fulgurantes ojos dorados.
Rin subió su mirada y aun en la oscuridad Sesshomaru noto que se llenaba de tristeza y como ella se movió un poco para alejarse de él.
- Yo… no puedo ser geisha, solo… no puedo. – dijo sin poder responder, no quería que el joven que tanto admiraba ella ahora, le tuviera lastima por lo que le había pasado, quería seguir siendo solo una dama delante de sus ojos y no una pobre chiquilla mancillada por un canalla sin rostro – hay ciertos requisitos que una geisha debe de tener para poder ser una autentica geisha y yo no los tengo.
- ¿Como cuales? – pregunto de nuevo.
- Solo… - "debe ser doncella" dijo solo para si, no sería capaz de decir nunca eso delante de el joven de cabello plateado, así que busco una explicación - debe ser muy hermosa, no solo linda o bonita, si no hermosa, como Hinagueshi san, que pueda detener el movimiento de un cuarto entero solo con su presencia, solo algunas mujeres pueden hacer eso, y ellas solo pueden ser geisha, yo no soy de ese tipo.
- En eso te equivocas – dijo suavemente y ella lo volteo a ver, el reflejo de sus ojos marrones brillo en medio de la noche como una estrella – tú detendrías el movimiento de un cuarto entero si yo estuviera dentro de él.
Rin se sonrojo con tanta fuerza que creyó que le saldría sangre por la nariz en cualquier momento. El joven a su lado la miro, no sabía como se llamaba aun lo que sentía, no lo había sentido nunca en su vida, nunca había puesto sus ojos en otra joven y sentía como su corazón saltaba de alegría ante la visión de sus ojos marrones y se apagaba al saber que se marchaba.
- Pero sabe Rin chan – dijo el joven mirando el cielo y dándole espacio a la joven para recuperar la compostura – me alegro de algún modo que no vaya a ser una geisha.
- ¿Por que? – pregunto quedamente.
- Por que eso significaría que muchos la mirarían – dijo y la jovencita lo volteo a ver, el rubor aun adornaba sus mejillas – y una mujer hermosa debe decidir quien quiere que la mire.
Todo pasó tan lento y tan delicadamente que casi no lo noto, la mano delgada y alba del joven amo de la mansión se posó sobre su mejilla y sintió el calor de su cuerpo tan cerca, tan maravillosamente cerca que la hizo estremecer, este calor, este calor y esta sensación le eran tan desconocidas, tan completamente anónimas.
- Y quien la toque… - dijo casi sin voz mirando como la joven delante de él empezaba a temblar, casi lo mismo le ocurría a él… ¿Qué era esto?
Su corazón corría a galope al hacer contacto con la delicada piel de la joven de ojos chocolate que lo miraba con intensidad escondida, paso delicadamente la mano por su mejilla y la posó sobre su barbilla, tan suave, tan delicada piel en las yemas de sus dedos. La joven entera era delicadeza, bebió la imagen de la joven de cabello marrón y ojos chocolate, con la mirada velada como bebiendo un exquisito vino que solo probaría una vez.
Rin cerro los ojos ante lo que siguió, su corazón se detuvo cuando los suaves labios del joven de ojos dorados se posaron de forma delicada, profundamente casta sobre los suyos, el calor del cuerpo cercano la embriago, el aroma a sauce y a noche le lleno el alma y supo que ese momento decidía toda su vida entera. Fue rápido y lento, todo al mismo tiempo solo supo que después de eso, los ojos llenos de emociones del joven amo de la casa la miraban, esos dos mares de fuego quedaron grabados en su mente, brillantes en medio de la oscuridad.
Si un primer beso debía preservarse para siempre en el alma, la joven de ojos color chocolate sabía que este sería así aunque ella no lo quisiera. La sensación de estar en un paraíso, el sonido del agua cayendo en un goteo, el aroma de los neufrates atraído por la suave brisa, la luz delicada de la lámpara no lejana, y mas él, este joven perfecto príncipe que tenía su mirada sobre ella con un sentimiento regado en sus ojos que ella no supo interpretar pero que sin en cambio nunca olvidaría… este sería sin duda un recuerdo imborrable.
Cuando la joven le regalo la mirada de nuevo, lo supo, no importaba si se iba lejos, no importaba si tenía que recorrer el mundo, ella era algo especial, y como algo único no la dejaría perderse de él, eso era lo único seguro, así si se iba mañana, él tenía la seguridad de que la volvería a ver.
- Y mas – dijo como si terminara una antigua charla, Rin casi se sintió confundida, había perdido el hilo total de su conversación – por que si no lo es, algún día se que la podré volver a ver.
- Se… Sesshomaru san. – escapo de su boca.
No le dio tiempo para agregar nada mas, se levanto dejando a la joven con los pies aun en el lago, recogió de nuevo la lámpara y se dirigió a ella de nuevo.
- Zuo ge hao meng (buenas noches) Rin san – se despidió.
- Zuo… ge hao meng – repitió despacio esperando no equivocarse. – Sesshomaru san
El joven hizo una reverencia y empezó a retirase, ella de nuevo lo siguió hasta que se perdió en la oscuridad de esa luna nueva, nunca lo olvidaría, nunca olvidaría ese momento, si toda su vida pudiera reducirse a un solo instante escogería ese por sobre todos, ella en un punto de su vida había sido amada, la dulzura la había tocado, había sido hermosa y mujer delante de otros ojos. Una lágrima callo por su mejilla derecha y descendió hasta mojar la tela verde de su kimono, la felicidad y la tristeza se hicieron uno, la felicidad de haber sido amada un día de su vida y atreverse a amar, solo un día, un solo día que podía revivir una y otra vez en su memoria si lo necesitaba para los días mas negros, la tristeza de haber tocado al amor en persona para perderlo.
Limpio una lagrimas mas, y suspiro despacio "Algún día se que la podré volver a ver" ¿habría querido decir lo que había dicho, sonrió después de eso y limpio su cara, que mas quedaba que la esperanza, si podía vivir con esa esperanza en el ultimo rincón de su corazón acompañando ese bello recuerdo viviría sin duda feliz.
Se levanto y limpio el polvo del kimono, apago la lámpara y camino a la casa a descansar.
Este podía ser en la historia el primer cuento de cenicienta, de aquí podían nacer todas las cinderellas de la historia, la historia de amor que había durado solo un día, se había consumado una noche y justo cuando el día se dividía en dos, cuando dio la media noche la historia se termino.
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La noche era tan oscura, solo un atisbo de luz se había colado por la ventana cuando un guardia había pasado con una lámpara en su recorrido por toda la mansión, el sueño no la atrapaba de nuevo, se quedo mirando los dibujos intrincados que cubrían la cama, la delgada gasa bordada con detalles del campo y agricultores era lo que veía pero no era lo que pensaba en realidad, solo un pensamiento estaba en su mente, ese pensamiento tenía un nombre…
Inuyasha Taisho…
"Los sueños se terminan Hinagueshi" ella lo sabía, no había esperado que eso durara en realidad, sabía que ella había terminado su cometido y que en dos días mas estaría de regreso en la okiya y todo volvería a ser como antes, había probado un trozo de libertad y había sido tan bueno, pero ahora… ¿por que le afligía, ella lo sabía, desde un principio ella había sabido que solo era probar un trozo de cielo y volver a la tierra.
Se llevo una mano al pecho y palpo el camafeo en su pecho. Se sentía, tal y como si hubiera pronto recuperado algo importante y vital, como si hubiera recuperado algo largamente perdido y ahora volviera a perderlo por propia voluntad, eso era lo que molestaba, que se sentía como si renunciara a ello mas que perderlo, pero no puedes perder nada que no es tuyo ¿cierto? Esos días había sido un regalo con un limite de tiempo, nada de ese espacio era suyo, solo había sido prestado por un par de días, nada mas.
Se levanto y corrió la gasa de la cama, prendió una vela, miro hacia fuera un guardia camino afuera de la casa y ella siguió el haz de luz hasta que se perdió de su vista. Salio de la cama en la oscuridad, se asomo a la habitación de Rin primero y vio entre las sombras a la joven dormida profundamente en la cama, las cortinas aun sujetas a los postes, ella desato las correas que las sostenían y dejo que la gasa adornada con detalles de flores rosadas escondiera a la jovencita durmiente.
Regreso a su cuarto y se sentó en un sillón, sabía que no consiliaria el sueño.
Busco en medio de la oscuridad y vio el kimono colgado en una percha y a su lado la bolsa que tenía el shamisen y los abanicos y tomo la bolsa del shamisen y saco el instrumento y los abanicos tomo una bolsa mas sencilla y metió el instrumento de nuevo, se acerco a un candelabro y saco la vela roja de él, tomo una cerilla y la encendió la minúscula luz de la vela ilumino el cuarto con la vela en la mano y la bolsa colgada del brazo salio de la habitación.
Camino silenciosa por el jardín, había un suave rumor a relámpagos a lo lejos y una brisa fría había llegado con el avance de la noche, camino hasta llegar a la entrada para entrar a la casa, había un guardia dormido en la puerta trasera y paso a su lado silenciosa como un fantasma, camino por los pasillos directo al salón donde había ocurrido toda la fiesta.
Al entrar la visión del salón era otra, los tatamis nuevos y frescos en el piso, color de rojo, no sabía como había conseguido hacerlos de ese color, pero parecían tan propios para ella, era como él hubiera decorado todo el salón para ella, el ventanal que daba hacia afuera donde apenas llegaba un destello de luz de alguna lampara lejana, y la pared del fondo, un hermoso mural recién hecho, el aroma pesado de la pintura recién preparada aun persistía, un gran dragón negro con escamas doradas, se había sentido tan parte de ese lugar al entrar, como si toda la habitación hubiera sido moldeada solo para ella y así era, los zabutones pilados en una esquina, vació y amplio, oscuro, camino en medio del salón vació rodeada solo por la oscuridad y la luz de la vela en su mano, no había luz, la luna no estaba esa noche en el cielo, el salón era otro el que había brillado de esplendor y sonido en la reunión y este, solitario, limpio, tranquilo, este le gusto mucho mas que el otro. Tomo un zabuton y se sentó en el piso a la mitad de la gran habitación, mirando hacia fuera, miro el cielo, las pesadas nubes de tormenta se acercaban, se quedo allí hasta que empezó, a llover.
La lluvia le trajo a la memoria la canción que se había negado a cantar esa noche, por dentro sabía que estaba repleta de significados, no quería dejar pasar la oportunidad de cantar esa canción, de no dejar los ecos de esa tonada en ese lugar, su pieza, de ese escenario que sabía quedaría en esa casa cargado de su presencia, cargado de esa sensación maravillosa de ser observada, de ser observada por Inuyasha.
Saco el shamisen de la bolsa, lo armo y lo afino en silencio, solo necesitaba hacer vibrar las cuerdas con sus dedos para saber cuando el sonido que ella deseaba saldría de él.
Pero no era la música, en realidad sabía que quizás el shamisen no era el sonido que buscaba solo la canción, abrió sus labios y dejo las palabras escapar mientras rasgaba las cuerdas del instrumento bajo el mandato del instinto.
Ame ni nureta hoho wa
La húmeda lluvia llego
Namida no nioi ga shita
Olía a lágrimas
Cual gentil, cuan sensible eran las palabras acompasadas por el sonido del shamisen y las gotas de lluvia, era un eco maravilloso, el rumor de las gotas de lluvia aplastándose en el tejado escondiendo y acompañando su voz.
Cuantas lagrimas, había derramado en 5 años, cuanto dolor que quedaba tan lejos hoy, tanto como la lluvia sobre su cabeza, parecía ahora tan lejano, tan imperceptible, la sensación de soledad que había tenido toda su vida, la soledad rodeada de gente que te mira pero no te percibe, y todo de pronto se había acabado…
Yasashii manazashi no tabibito
Con un viajero de la mirada apacible
Era un arma de doble filo pero lo sabía, esa soledad esa sensación de vació había terminado desde la primera vez que vio los ojos dorados de Inuyasha Taisho, toda su vida había girado desde ese momento en torno a esos ojos a la ansiedad que se cosía por dentro cada vez que lo veía, la ansiedad que la siguiera mirando con esos ojos apacibles, que solo ella fuera la victima de esa mirada cargada de sueños y de adoración real, no la robada, la entregada por libre voluntad, la que nace del alma y que pasa a través de los sentidos la que pocos poseen, la que tenía solo él hasta ese día, la que nunca la había visto, nunca jamás había tomado algo que no le había sido entregado anteriormente, solo de él.
Cerraba los ojos y las doradas orbes del joven Inuyasha Taisho estaban en ella, era la sensación mas calida y mas familiar que había tenido nunca, había algo en su mirada, algo que iba mucho mas allá de los pocos días de conocerlo, algo que no había solo nacido, si no que había renacido al ver los ojos ámbares de Inuyasha Taisho.
Shizuka ni hibiiteru
La nostálgica música
Natsukashii ongaku
Que resonaba suavemente
Los pasos de una persona resonaban en el pasillo principal. No sabía que era, solo sabía que algo lo había despertado, una presencia poderosa, ansiada, extrañada, la presencia que lo acompañaba veces en sueños parecía vagar por la casa, la música suave la hacia flotar en el aire y la siguió, conocía esta casa bien, no había vivido mucho en ella pero era capaz de caminar por ella a oscuras sin dificultad, la música lo llamaba y entonces escucho la voz, era inconfundible, su mente no asocio, por algún motivo no asocio que la voz y la presencia se pertenecían, una vez escucho la voz solo una persona salto a su conciencia y fue en su busca.
Hinagueshi…
La voz delicada casi angelical lo levo a las puertas semi abiertas del salón principal, una delgada luz estaba dentro del enorme salón, miro por la puerta entre abierta y allí estaba ella. La joven mujer que sostenía el shamisen en sus manos, y miraba el cielo mientras cantaba, vestida solo en un sencillo kimono blanco para dormir, su cabello marrón cayendo por su hombro izquierdo, sus facciones semi escondidas por la oscuridad, solo distinguía parte de un brillo en sus ojos, sentada de una forma tan delicada sobre un zabuton, su kimono blanco resaltaba como la nieve en medio de la oscuridad, como un copo de nieve cuando cae la primera tormenta, solitario en medio de las piedras oscuras sus manos albas posadas sobre el instrumento y sus piernas emergiendo de su kimono, demasiado arriba, demasiado descubiertas, demasiado inocentemente provocativas, allí no halló a la geisha como lo había pensado, allí solo estaba.. Hinagueshi… o mejor dicho, la mujer que vivía sin nombre encerrada en Hinagueshi, emergiendo en la voz de la cantante sentada en el piso, no pudo perturbarla, no por que no lo deseara si no por que no se pudo mover, la música flotando en el aire a su alrededor lo tenía como hechizado, sus pies se negaron a moverse a perturbar el santuario de esa bella tenyou así que se quedo allí observando a la joven mujer cuya voz era la cosa mas bella que hubiera escuchado en mucho tiempo.
Omoidasenai kioku
Vago entre memorias
Samayou
Que no puedo recordar
Hinagueshi se entrego por completo a los semi recuerdos que evocaba su canción, deseo con tanta pasión tener un recuerdo, solo uno para poder evocar y reconocerse, pero no hallaba nada que no fueran sensaciones, solo sentimientos de vació y de perdida, no había nada mas aparte de las ultimas sensaciones que guardo antes de que su cabeza quedara vacía, si solo supiera quien era ella, si solo tuviera la menor esperanza de que era una mujer digna para Inuyasha, lo deseaba con tanto afán ahora¿por que no antes¿por que no había deseado esto antes?
Inuyasha vio a la joven escondida en las sombras con cierta fascinación, se concentro en la voz que hacia emerger de su pecho las memorias mas tristes, memorias que se negaba a abandonar, memorias que lo perseguían, en cada lugar, en sus memorias, en sus sueños, en sus fantasías.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
El amanecer bañaba el lugar, una lluvia fría bañaba esa mañana la habitación donde los dos se encontraban, ella tenía los ojos rojos, el joven sostuvo sus mejillas y limpio sus lágrimas.
- Promete que volverás Inuyasha – decía la joven de ojos castaños, la pasión en su voz, la desesperación se escapaba sin poderlo evitar.
- Lo prometo Kagome – dijo sosteniendo sus manos con fuerza y con total convicción en sus palabras.
- Debes saber que yo te estaré esperando Inuyasha, nunca dejare de esperarte, si es necesario – las lagrimas bajaban copiosas por sus ojos – mas allá de la muerte.
- No digas eso, nada malo va pasarme, voy a volver a ti sea como sea. – dijo y le dedico una sonrisa forzada – no soy tan débil después de todo¿cierto?
Levanto su rostro en sus manos y puso un beso intenso en su frente, ella sollozo mas fuerte.
- Kagome, nuestra unión es inquebrantable desde hoy en adelante, nada, nos podrá separar, solo la muerte y no se lo permitiré.
- Inuyasha… - Si la muerte se lo arrebataba sabía que iría tras él, era lo único que sabía pero no se atrevió a decírselo. - Wo hai ni (te amo)
- Wo hai ni.
Acerco su rostro a ella y sintió las lagrimas calientes bajar por sus propias mejillas, acerco su boca y la robo en un beso, exigente, vehemente y doloroso al mismo tiempo, tenía que llevarse ese momento con él, la visión de la amada joven de ojos castaños para sobrevivir y lo haría.
Soltó a la joven princesa y salio de la habitación… no sabía que esa era la ultima vez que vería a los ojos a Kagome Higurashi.
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Las memorias de Kagome Higurashi que se negaban a ir donde su dueña a descansar. Cerro los ojos mientras la voz de Hinagueshi le llegaba al alma, con sus ojos cerrados de ese modo, vio dentro de si mismo los ojos de la joven princesa que había amado mas que a su vida revivió su presencia que lo rozo como un fantasma
Yume wa tobitatsu no chiisana tsubasa de
Mi sueño vuela lejos en alas minúsculas
Lo sabía, en realidad era una pregunta retórica, lo deseaba ahora por que por primera vez en años tenía un motivo para querer ser de nuevo la persona que en realidad era, todo el tiempo antes no había tenido ningún motivo para volver ahora tenía uno, solo uno que era superior a su miedo.
Amaba ese motivo, no había manera de negarlo, de una forma que ella no comprendía, se había enamorado de su motivo, su motivo tenía nombre, su motivo le quitaba el sueño, su motivo la hacia sentir viva de nuevo, su motivo la había rescatado de si misma.
Su motivo era Inuyasha Taisho.
Y por él quería ser solo una mujer, por él quería dejar de ser lo que era pero tenía tan pocas esperanzas, tenía tan poca probabilidad de saber si en realidad ella era "Kagome…" su esperanza tenía las diminutas las de una mariposa que no lograrías nada nunca.
Omoi no kienai basho made futari de
El lugar donde no desaparecerán nuestros sentimientos; solo nosotros dos
Era una ilusión y él lo sabía la joven de kimono rosado paso a su lado, y antes de alejarse de él le dedico una sonrisa amable, calida inconfundible, la sombra de Kagome Higurashi entro al gran salón acercándose a paso calmados a la joven que tocaba y cantaba mirando en cielo desde el centro de la habitación. El sintió el deseo increíble de entrar y seguir a su princesa, a la bella jovencita de cabello castaño, con los rebeldes rulos en las puntas y ojos mansos color caoba. "¿Qué haces aquí Kagome?
Tooi umi wo sora wo koete
Ir más allá del océano y del distante cielo
La joven geisha abrió los ojos y casi miro con simpatía esa figura, una joven de cabello castaño y ojos marrones, allí estaba, su presencia de nuevo, su persona real que la miraba como una niña con curiosidad examina a una flor exótica, esa joven que a veces la visitaba de sonrisa amable y sincera, de rasgos de niña de ojos candidos y bondad aflorarte, su yo real, que atravesaba el mar y el cielo para poder ver a la geisha de la que estaba dividida.
Las vio de frente una a la otra, y no supo como reaccionar, que significaba¿Qué hacia Kagome visitando a Hinagueshi¿Cómo la había llamado ella? Kagome llena de luz examinaba a una oscura Hinagueshi que solo era iluminada por la vela a su lado, casi indistinguible, Kagome hecha de luz miraba a la joven cantante como quien examina algo muy bello, la vio extender su mano y tocar su mejilla y sonreír..
Kurai yoru no naka de watashi wo terashiteru
Tu gentil sonrisa me ilumina
Y era feliz, Kagome, como la llamaba, era feliz delante de los ojos de Hinagueshi, y si ella era feliz por que ella no podía serlo, por que sus ultimas emociones había sido tan oscuras, quien había lastimado a Kagome de la forma en la que lo había hecho. La presencia de su yo real se acercaba a ella, y la tocaba, un toque calido en su piel casi real, y la presencia empezaba a perderse en la noche así como la canción llegaba a su final
Yasashii manazashii no
En la noche oscura
Inuyasha vio como el fantasma de Kagome se acercaba a Hinagueshi y desaparecía al tocarla, era como si se fundiera con la presencia de la joven cantante, él no quería que se fuera, no quería que desapareciera. Abrió la puerta y del pasillo entro una ráfaga de viento que hizo perderse la figura de Kagome en el aire y la vela de Hinagueshi apagarse quedaron en la mas profunda oscuridad en ese momento, lo único que podía distinguirse era el sencillo kimono blanco y al voz de la joven cantante.
Anata ni
A ti
Aitai
Quiero verte
Hinagueshi volteo a ver la puerta y en la oscuridad de la habitación solo vio el reflejo de el cabello plateado de la persona allí, parada en la puerta, sabía quien era de ante mano, la presencia se hizo presente ante la ausencia de luz, aun no entendía como no lo había sentido llegar.
- Inuyasha – dijo la voz en al oscuridad.
- Si, soy yo, - respondió él y solo vio el atisbo de blanco en la habitación. - ¿Hinagueshi?
- Si – dijo y se levanto tomo la bolsa del shamisen y la colgó de su brazo y con la otra sostuvo el instrumento. – ¿no podías dormir?
- No - respondió a la oscuridad y sintió como se acercaba lentamente, podía sentir los pasos lentos en el tatami fresco – ¿tu tampoco?
- No – fue lo único que respondió, esperando que el no pidiera la razón de su insomnio.
- Fue una hermosa canción. – dijo esperando que ella no preguntara nada mas sobre su falta de sueño, no lo podría explicar.
- Gracias. – dijo sonriendo a la figura en un pijama blanco estilo chino que de distinguía en la oscuridad.
No se dijo mas, él sintió que ella estaba solo a un par de pasos, se quito de la puerta y la oyó salir, solo el atisbo de el kimono blanco parecía hacerla visible, nada mas.
- Es muy tarde, supongo que mañana partiremos temprano. – su voz estaba tan cerca, la tenía a tan poca distancia.
- Al medio día, - respondió él y sintió la mirada de la joven atrapo un ligero atisbo del brillo de sus ojos - no se preocupe, todos están muy cansados después de la reunión y no corremos prisa.
- Comprendo - dijo suavemente hacia donde el estaba parado, vio sus ojos que brillaban entre la oscuridad, podía notar como la buscaba sin éxito - aun así me marcho a mi habitación
- Si… - respondió él y oyó sus pies caminar sobre la madera del pasillo, antes de que se fuera la detuvo – Hinagueshi.
- Si – respondió con suavidad.
Que le iba a decir, no sabía por que la había detenido, en su boca había un montón de preguntas que formular pero sabía que ella no tenía las respuestas.
- Buenas noches… Hinagueshi. – dijo sin saber que mas decir en ese momento
- Buenas noches Inuyasha. – respondió a su espalda.
Un rayo partió la noche mientras la lluvia acrecentaba mas y vio a la chica de espaldas a él, su largo cabello marrón aun posado sobre su hombro derecho, y la imagen se desvaneció así como llego, no sabia por que no se le había ocurrido nunca darle una lámpara, verla de cerca, algo… quizás por que en el fondo de su corazón estaba la respuesta, le decepcionaba que esa joven no fuera la princesa de su corazón.
Hinagueshi salio a la puerta de atrás, el guardia que había encontrado dormido ahora estaba adentro envuelto en una manta dormitando suavemente, la lluvia caía con fuerza afuera, ella dejo el shamisen en la puerta y salio a la lluvia un rayo mas partió en cielo y ella miro el cielo lleno de nubes negras, la lluvia fría limpiando su rostro.
Nunca le había gustado la lluvia, una de esas emociones que asociaba con una enorme perdida estaba mezclada con la lluvia, miro delante de ella y quiso saber que era cual de sus memorias estaría mezclada con una lluvia como esa.
No lo sabía…
Quizás no lo sabría nunca…
Dejo a la lluvia lavar su cara y entro de nuevo a la casa, mañana sería día de partir de nuevo.
Fin capitulo 9
16 de octubre de 2006
12: 48 a.m.
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Nota de autora: que dijeron aquí si, pues no, ya se ya la hice muy cansada, pero bueno les prometo que la próxima vez… bueno no la próxima vez, la próxima vez después de la próxima vez jeje les prometo que va a gustarles mucho.
Se que este capitulo esta muy cortito pero quería concentrarme en las experiencias de las protagonistas en esa noche de luna nueva, me fascino lo de Rin fue muy romántico y la escena de Inuyasha e Hinagueshi esta escena en especifico que resulto un tanto metafísica, la presencia que Inuyasha ve como el fantasma de Kagome y la presencia que Hinagueshi percibe como una ilusión de su propio ser perdido. Espero no les haya confundido un poco el asunto, pero tenía la escena vagando por mi cabeza desde hace semanas y me fue imposible no explotarla.
Bueno la canción del capitulo se llama "You are my love" de Makino Yui, la podrán escuchar en un hermoso video de Tsubasa RC en la pagina de youtube de verdad vale la pena escucharla, es una canción que primero se me escondió durante semanas para poder descubrir que esta era la que buscaba para el capitulo y que además me atrae una de las sensaciones mas tristes que pueda describir no lo se solo eso logra
Perdonen por la tardanza de la actualizacion, pero la verdad es que estas ultimas dos semana he estado algo mas ocupada de lo normal, primero hubo un festival cultural a quien cuernavaca y todo sobre japon, fue maravilloso una muestra gastroniomica deliciosa, peliculas jáponesas en la pantalla grande que al menos yo no habia tenido la experiencia, y mejor con una pelicula que con un uso extra a la imaginacion fue la pelicula mas emosioante de mi vida jeje, y mas conocer a geisha verdadera, Oh dios eso fue lo mejor, vi a una Maiko y a un Geisha verdaderas de carne y hueso, hicieron una conferencia y ademas un baile "la mariposa y la oruga" yo tenia casi ganas de llorar, y en la ante sala pude saludarlas en persona, haciendo uso de mi muy poco japones y escucharlas decir gracias, fue lo mejor.
Y esta semana... haaaaaaaaaaaaaaaaa solo puedo decir que desde el miercoles a viernes estuve en el paraiso, en el cielo, en el nirvana, en los capos eliseos, en... bueno creo que ya han entendio, y no queria regresar, pero bien la realidad estaba a la vuelta de la esquina y tuve que regresar, aun asi me quede con un pedasito de ese cielo en mis memoria y soy feliz.
Ahora si mis responsivas:
KAGOME-KITTY: oh creo que de todas las partes de alas rojas esta fue mi favorita, me fascino lo de Rin y Sesshomaru y la escena casi mística de Inu e Hinagueshi espero que también te haya gustado, espero verte de nuevo por aquí en la siguiente actualización, gracias por el review.
Fel: lo se lo se, pero aquí esta "you are my love", se que este tipo de escenas es tu favorita, donde todo es mucho mas grafico por las texturas de la escena, la oscuridad, los rayos frecuentes, los fantasmas, se que esta escena te va a gustar, pero de igual forma me vas a odiar por la transfiguración de Sesshomaru de todos modos espero y me lo hagas saber. Tata Mei
Serena tsukino chiba: bueno pues sigue maquinando, tienes razón tenemos una idea muy parecida de esta historia pero Oh faltan tantas cosillas para que se descubra todo el misterio, juju, el siguiente capitulo te va a fascinar, pero no te diré por que solo te debo decir que no te lo pierdas jeje, espero y este capitulo haya sido de tu agrado, de las tres partes de alas rojas fue mi favorita, nos vemos en la próxima actualización gracias por el review.
Ninfa Eco: muchas gracias por todos tus comentarios, créeme me he esforzado mucho por poner detalles específicos para hacer la historia mas vivida, y veo que les esta agradando el resultado, de verdad me hace muy feliz, espero que este capitulo te haya gustado y que estés por aquí en la siguiente actualización que será muy emocionante, gracias por el review.
Shadow: que suerte la tuya de conocer esas dos voces, oh me muero, no me imagino escuchando a Enzo F. (no la voz de Babe por supuesto) cerrar los ojos y poder escucha Inuyasha de carne y hueso yo allí si que me muero.
Jeje bueno volviendo a la historia, lamento decir que a Kikyou no le daré mucha fuerza en este fic, ya fue mi… hamm… no villana pero si como mi antagonista cruel en Huida y pienso reivindicarla frente a todos por ello ella aquí no dará muchos problemas pero con al historia que tengo en mente si que nos dará muchos dolores de cabeza pero para eso falta mucho jeje. Espero y este capitulo te haya gustado, para mi fue mi favorito, no te pierdas la próxima actualización que será muy importante gracias por el review.
Dita-chan: solo puedo decir algo respecto a lo que me dijiste, soy amante de las circunstancias, de las cosas que se dan solas y que no se sabe por que, y lo demostrare de nuevo, espero y este capitulo te haya gustado, se que suelo ser un poco extraña en mi forma de relatar una escena, demasiados elementos metafísicos, como las imágenes que Inuyasha ve al ver a cantar a Hinagueshi y como de desarrolla esta escena que debo decir es una de mis favoritas en alas rojas, pero espero que no los confunda mucho, espero verte por aquí en el próximo capitulo que será algo que todo han estado esperando, espero que entiendas ya que es jeje gracias por el review.
We-love-Kappei-sama: alguna vez ya te lo había comentado, me gusta poder poner muchos elementos para que el lector se sienta dentro de la escena donde esta leyendo, peor no demasiados para que no se sienta demasiado saturado (para un ejemplo claro, léase el primer capitulo de "El retrato de Dorian Grey") espero y este capitulo te haya gustado también, me gusta mucho este aspecto casi mágico que se da en algunas escenas y creo que en lo de Rin y en lo se Hinagueshi lo hubieron, espero verte por aquí de nuevo en la próxima actualización gracias por el review.
Ninde Black: creo que hacer la actualización en ese momento fue lo mejor que pude hacer ya que esta semana estuve en el cielo mismo y no me quise escapar ni para actualizar jeje, espero y este capitulo aunque mas cortito te haya gustado también, no vayas a faltar a la próxima actualización, pasara algo muy emocionante, gracias por el review.
Jimena-chan: y no sabes lo que es verlas de verdad Dios mió yo cuando la vi me quede pasmada te lo juro, sin casi irreales y casi no podía creer que estuviera tan cerca de una y oírla hablar en su idioma e incluso cantas y bailar, nunca olvidare eso, lo juro, lastima que me llego esa experiencia justo cuando la actuación como geisha de Hinagueshi estaba casi terminada, no te preocupes el momento de la verdad esta muy cerca no te vayas a perder el siguiente capitulo gracias por el review.
Zorion: pues debo decir que el momento de la verdad esta muy muy cerca, pronto descubrimos todo lo que ha pasado con Inuyasha y Kagome todo este tiempo, espero verte por aquí en la siguiente actualización, será muy importante, gracias por el review.
Bueno creo que ya me he extendido mucho en mis comentarios jeje, lo siento solo queria transmitir un poco de mi felicidad a ustedes que siempre me acompañana en mis historias, muchas gracias por seguir leyendome, volvere muy pronto con "Baile entre amapolas rojas".
Me dejan un review antes de irse, me harian profundamente... mas feliz.
Shian shen
Mimi chan
