Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.

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GEISHA

Por mimi chan

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Capitulo 11:

El nombre de la geisha roja.

- Hinagueshi san – la llamó la pequeña a su pies, y ella no pudo despegar sus ojos de Inuyasha. – Hinagueshi…

La jovencita calló al piso inconciente y fue que Hinagueshi pudo ir a socorrerla, Inuyasha quedó en blanco por un momento, la vio allí levantando a la pequeña, era ella, sin duda alguna era ella.

- Inuyasha sama – lo llamó ella, la preocupación en su voz – Inuyasha sama.

- Si – vio a la joven inconciente y se acerco, estaba sudando, toco su frente y notó que tenía fiebre – necesitamos ayuda.

- Si – dijo ella haciéndose a un lado mientras Inuyasha socorría a Rin.

Inuyasha tomó a la pequeña en brazos y fue donde las mujeres mayores, que auxiliaban a los heridos dentro de la pozada, Hinagueshi lo siguió el trayecto preocupada por la pequeña, de la nada la anciana Shioga apareció y les pidió a la joven.

- No se preocupe Inuyasha sama, es el susto que se ha pegado, a algunas personas les pasa, en cuanto recupere el conocimiento estará bien.

- ¿Y la fiebre? – pregunto Hinagueshi a la espalda del joven amo.

- Es por lo mismo Hinagueshi sama, no se preocupe, cuando reaccione le daré un té fresco y se le pasara enseguida.

Hinagueshi recuperó la calma enseguida. Los sirvientes de Inuyasha acudieron a él, todo el pueblo resulto afectado por el terremoto, no solo la pozada, y además de allí, se necesitaba ayuda.

- Vayan, pero estén aquí al medio día, no podemos demorar más.

- Si señor.

Inuyasha se debatía por la necesidad de hablar con la mujer a su espalda, pero ¿En medio de todo ese desorden¿En medio de todo el caos?

- Kagome – el joven la miró extrañado, se sentía tan extraño llamarla así – yo…

- Creo que debemos ayudar Inuyasha, podemos hablar después – dijo ella evitando esa platica, la temía – es lo mejor.

- Maldita sea – dijo en voz alta y le dio la espalda.

La dejó allí y ella se acercó a los mayores, no podía ser, eso no podía ser, pero era ella, por todos los dioses era ella, no importaba que fuera mayor, ahora, si nada en el rostro, sabía que era ella, el camafeo en su cuello es el que le había dado la ultima vez que se había visto, no había duda¿Qué demonios estaba pasando?

Como los guardias le habían dicho, el desorden el pueblo era general, algunas casas se había destruido y todos habían interrumpido su rutina a razón de ayudar a los damnificados, muchos heridos llegaron a esa pozada por ser uno de los edificios más grandes del pueblo, y la mayoría de las personas sin heridas ayudaban en lo que podían, Hinagueshi era una de ellas, mientras Inuyasha estaba atendiendo fuera de la pozada, tenía todos los granos que había llevado de ejemplo para los negocios que había hecho en casa, y organizo todo para repartirlo, además de organizar a todos los guardias y sirvientes que iban con el que ayudaran para poder las cosas en orden, eso lo mantuvo ocupado la mayor parte de la mañana, organizando sus ideas, acostumbrándose a la idea de que Kagome estaba esperando por él en la pozada, más aun que estaba viva, pero ¿Cómo demonios había pasado todo eso?

Cuando dieron las 12 del día no espero un minuto mas, ordeno a todos los sirvientes regresar a la pozada y empezar a organizar todo para regresar a casa lo antes posible, estaban cerca de Seykio y si había alcanzado una gran magnitud el desastre los caminos serian difíciles de transitar por ello debía partir lo antes posible, pero mas que nada volvió a la pozada para encontrar a Kagome en ella, para asegurarse que no había sido solo un juego de su imaginación esa mañana.

Llegó a la posada y preguntó enseguida por ella, le dijeron que estaba en la sala principal ayudando con los heridos, fue hasta allí y casi temblando se enfrento con ella, entró y en medio de todo el caos de enfermos, que gemían y lloraban por el dolor de sus heridas y allí estaba ella, Rin estaba completamente sana a su lado, la miro un momento desde una distancia prudente, seguía con el mismo kimono blanco de la mañana, tenía algunas manchas de sangre en él, debió haber estado ayudando a heridos sangrantes también, se acercó a ella, la joven geisha lo volteó a ver, se detuvo y dio un paso atrás al verla de nuevo, era verdad.

- Kagome…

Su voz sonaba tan ronca, tan llena de deseo y de intriga, Hinagueshi no respondió, se sentía desconcertada de saber que era verdad, su nombre era Kagome. Rin los volteó a ver desconcertada¿Por qué la llamaba Kagome?

- Inuyasha sama… - el miedo se notaba en su voz.

- No esperare un minuto más, debemos hablar.

Hinagueshi busco algo a lo cual aferrarse, pero por la mirada que él tenía sobre ella era obvio que debía enfrentarlo, tomo un paño mojado y se limpio las manos motas rojas quedaron en la tela.

- Rin por favor, - se dirigió a la jovencita a su lado - sigue ayudando aquí.

- Hinagueshi sama – quiso preguntar que pasaba.

- Volveré – no al dejo hablar costando sus dudas con esta sola palabra.

Kagome caminó fuera del salón con Inuyasha y lo siguió hasta que hubieron llegado a uno de los jardines más o menos solitarios del lugar.

Él no lo pudo evitar más, la tomó en sus brazos y la rodeó tan fuerte como pudo, era real, la figura pequeña de la mujer se amoldó a su abrazo a pesar de que la sintió resistente a su contacto.

- Kagome, no puedo creer que seas tú.

- Inuyasha sama… - la joven estaba confundida, completamente confundida por el comportamiento de Inuyasha.

- Pensé que estabas muerta, tus padres me enseñaron tus cenizas, tu altar, dios mió, no entiendo nada, pero no me importa – la apretó más si era posible y casi tuvo deseos de llorar – estas viva.

- ¿Muerta?

Inuyasha l volteo a ver, quería tato ver al Kagome que se derretiría en lagrimas con él, que lo abrazaría con amor, pero solo tenía de frente a un mujer con una cara de completo desconcierto. La desesperación empezó a hacer mella en él también, ella no tenía recuerdos, no tenía ni idea de lo que estaba hablando, Kagome no se acordaba de él.

Kagome, no sabía quien era él.

La soltó, y la vio delante de él, era como si fuera ella y no lo fuera al mismo tiempo, la persona que más amaba en el mundo había regresado a él, pero no tenía la mínima idea de quien era él, lo miraba como si fuera un completo loco y había en su mirada una falta total que él siempre había visto en la mirada de la joven princesa.

Ya no había amor en la mirada de Kagome.

Hinagueshi seguía en su propia confusión, ella era Kagome, el nombre que estaba grabado en el camafeo era el suyo después de todo, y todo lo que había suponía era cierto, tenía esa sensación familiar con Inuyasha por que él la conocía, pero ¿De donde¿Qué eran ellos que el parecía tan feliz de verla de nuevo? y ¿Por qué la había creído muerta¿Quién la había creído muerta?

"Esta viva Inuyasha, no importa si ella no sabe ahora quien eres tu, esa viva eso es lo más importante" pero ¿Por qué la había hecho pasar por muerta? Y si su propia familia lo creía así, tendría sentido, solo así la hubieran dejado de buscar, si lo hubieran intentado él lo hubiera sabido, la familia tenía suficiente dinero para buscarla toda una vida y bajo cada piedra, pero ¿si lo habían hecho solo para vengarse de él por haber deshonrado a su familia? Su cabeza era un caos.

"Pero esta viva"

Hinagueshi solo se había quedado allí de pie hasta que el volvió a poner sus brazos sobre los suyos y le dedico una mirada muy dulce, la misma mirada que la había llenado de pánico el día anterior allí estaba de nuevo.

- No puedo creer que estés viva Kagome, de verdad es un milagro.

- No entiendo.

- Creo que tengo tanto que explicarte pero tenemos tiempo Kagome, te lo aseguro, te diré todo lo que se, te diré tanto como pueda.

La abrazó de nuevo, más suavemente, con más calma, ella no se pudo mover, no sabía si debía regresar su abrazo.

- Lo importante es que estas viva, sufrí tanto creyendo que te había perdido para siempre.

Un grupo de mujeres aparecieron allí buscando el pozo que estaba cerca y rompieron su intimidad.

- Vamos, regresemos a Saykio, tenemos todo el viaje por delante - dijo y la sostuvo de las manos - esta bien Kagome.

- Está bien - dijo casi tímidamente – Inuyasha sama.

La llevó de nuevo a la pozada y empezó a explicar a los dueños que debían retirarse, todos le dieron las gracias por toda la ayuda y la comida que había dejado en el pueblo y después de una hora, en medio de la cuidad confundida partieron de nuevo.

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Una vez en el camino Hinagueshi e Inuyasha iban en el mismo carruaje, Rin se había quedado con los sirvientes dormida con la señora Shioga que venia también muy cansada. Inuyasha no sabía ni por donde empezar, tenía tanto que explicar y le desconcertaba tanto que ella lo mirara ahora, como si fuera un completo extraño.

- La última vez que nos vimos fue hace 6 años en China, yo tuve que partir a la guerra, cuando volví, visite a tu familia y me dijeron que habías muerto, me llevaron a tu altar y vi una urna con cenizas.

- ¿Mis padres creen que estoy muerta?

- No estoy seguro – dijo y ella lo miró aun más confundida – tus padres y yo, no terminamos nuestras relaciones en el mejor de los términos, yo deshonre el nombre de su familia y me odian, la última vez que estuve en tu casa me dijeron eso con toda la intención de lastimarme.

- Entonces solo ¿quizás nunca me buscaron?

- No lo creo Kagome, tu familia te adoraba… te adora – se corrigió de inmediato, estaba tan acostumbrado a hablar de Kagome como si no estuviera - tienes un hermano, se llama Souta, estoy seguro que debió dolerle como nada tu perdida, era solo un niño en ese entonces, creo que ahora debe de tener solo… - hizo el calculo mental – 15 años.

- Souta – repitió ella en un suspiro, tenía casi la misma edad de Rin.

- Y a tu abuelo - continúo él - tu abuelo es un monje muy respetado, tu familia esta unida a largas líneas de mojes y sacerdotisas, tu abuelo ha vivido toda su vida en un templo, te adora también.

- Un monje – Hinagueshi se sentía más horrorizada a medida que él más decir, su hermano era casi un niño, y su abuelo un monje era seguro que la despreciarían cuando supieran que era una geisha.

- Te conozco desde que eras una niña.

Hinagueshi puso sus manos frente a él, él paro, la vio respirar por la boca, y mirarlo después.

- Inuyasha sama…

- Inuyasha – la corrigió enseguida.

- Inuyasha – se corrigió ella – esto esta yendo muy rápido, yo, yo no estoy lista para saber todo esto – se sostuvo de sus rodillas – un monje, toda mi familia estará muerta de la vergüenza cuando sepan que soy una geisha.

- No – se apresuro él a decir – Kagome, tu no eres una geisha tu…

- Yo… ¿quien soy?

- Tú eres… - hizo una pausa y dijo despacio - Kagome Higurashi.

Kagome se recargo sobre su asiento temblando, de pronto, todas las historias de la princesa de los Higurashi, de la mujer de la que Sesshomaru dijo nunca había hallado sus cenizas y por la cual Inuyasha subía a colgar cascabeles a los árboles, la bella y maravillosa mujer que sería la esposa de Inuyasha Taisho, su alumna, su amiga de la infancia, su protegida, la mujer que el amaba.

Kagome Higurashi, ella era la misma, ella era Kagome Higurashi.

- Kagome, Kagome

Inuyasha se precipito sobre ella cuando la vio perder el equilibrio y la sostuvo en brazos, la chica había perdido la conciencia.

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Era de tarde cuando la joven empezó a recuperar la conciencia, estaba en una habitación, Rin estaba a su lado, en cuanto la vio entre abrir los ojos abrió la puerta y grito afuera, se oyeron sus pasos volviendo.

- Hinagueshi san, - la joven se sentó a su lado viéndola aun con los ojos adormilados - ¿esta bien?

- Rin chan… - Hinagueshi volteo para ver a Rin sentada a su lado con ojos preocupados – ¿Dónde estamos?

- Inuyasha sama pidió que nos detuviéramos en esta pozada cuando usted perdió el sentido, también para que comiéramos algo, algunas no había comido desde la mañana y apenas nos dimos cuenta.

- Kagome…

Una voz masculina sonó a unos metros de ella Hinagueshi vio entrar a Inuyasha a la habitación, sus ojos se veían iguales a los de Rin, la joven se hizo a un lado y él se sentó a su lado y sostuvo una de sus manos

- ¿Cómo estas¿Te sientes bien?

- Si, estoy mejor, quizás solo sea que no he comido nada en todo el día, no lo había notado.

- Rin chan¿puedo pedirte un favor? – dijo el joven amo volteando a la jovencita a su lado – puedes conseguir algo de comer para Kag… para Hinagueshi por favor.

- Si Inuyasha sama.

La jovencita salió dejando solos de nuevo a solas a la pareja, ella se sentó en el futon algo mareada todavía.

- No te levantes. – quiso él detenerla

- Estoy bien, debo espabilarme después de todo.

- Lo siento, creo que fue más de lo que podías manejar, no debí.

- No – dijo ella cortándolo – está bien, yo después de todo debía saberlo en algún momento, es mejor que me lo haya dicho usted.

- Tú… - la corrigió él.

- Inuyasha, yo no puedo – ella intento alegar.

- Puedes – la detuvo él.

Los dos se quedaron de nuevo en silencio sin saber que decir, esto era lo más extraño del mundo, después de todas esas semanas conociéndose, resultaba que ninguno de los dos era lo que pensaban que eran solo el día anterior, él había dejado de ser el amo y ella la geisha, ahora eran dos personas que se conocían desde la infancia y aun más, dos personas que en un momento dado se había amado, y estaban comprometidos, o quizás solo fuera un compromiso arreglado, su familia era rica y la suya...

- Dios – se sostuvo la cabeza entre las manso como si eso pudiera detener el cuerdo de sus pensamientos - todavía no puedo creer todo lo que me dice… dices.

- Y yo todavía no puedo creer solo que estés con vida Kagome.

En ese momento antes de poder decir nada mas Rin entro con un plato de arroz y sopa miso con vegetales.

- La anciana Shioga dijo que era mejor que comiera algo ligero ahora, que quizás su estomago no resistiría nada más y que procurara descansar un poco más.

- Gracias Rin chan – dijo la joven recogiendo la bandeja con la comida.

- Descansa Kagome – yo arreglare todo para que nos podamos quedar aquí esta noche, mañana iremos a mi casa.

Inuyasha salio de la habitación dejando a las dos jóvenes solas, Rin se acaba en preguntas que nadie había podido responder.

- Hinagueshi san,- pregunto sin más - ¿Por qué Inuyasha sama le dice Kagome?

- Oh Rin chan – dijo mirando la comida sin en verdad apetito – creo que él, me conoce.

- ¿La conoce?

- Si, la persona que yo era antes de ser una geisha

Rin abrió los ojos enromes, ella conocía la historia de Hinagueshi desde hacia tiempo.

- Eso quiere decir que se llama en realidad Kagome.

- Si, Kagome Higurashi.

- La… la… la princesa, la prometida de Inuyasha sama – dijo con los ojos bien abiertos.

- ¿Como lo sabes? – Hinagueshi la volteo a ver, ella intento articular, pero rápido y sin palabras obtuvo su respuesta, seguro Sesshomaru le había dicho como se llamaba la joven – ya entiendo, Sesshomaru san.

- Pero eso es imposible, Sesshomaru san dijo que Kagome sama había muerto.

- ¿Te dijo como? – pregunto ansiosa.

- No le pregunte – dijo bajando la mirada.

Hinagueshi se levantó y buscó por la habitación y encontró un pequeño lavabo con agua fría, se mojó el rostro, todo eso parecía un sueño, esto no podía en verdad estar pasando, todo su mundo estaba vuelto de cabeza y no sabía que crecer o no, Kagome Higurashi debía estar muerta, no podía ser ella, como es que todo esto estaba pasando.

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Dio la noche, y todo el grupo paso allí la noche, la verdad es que se habían pedido mas de lo que podían, ayudar con todos los destrozos en la aldea había sido arduo y después partir de nuevo, cuando Inuyasha se dio cuenta de lo duro que había sido se sintió casi apenado, pero el desconcierto de todo lo que estaba pasando era mucho.

Inuyasha se encontraba recostado en su futon sin dejar de darle vueltas al mismo asunto una y otra vez. Debía investigar donde estaba la familia Higurashi, desde hacia dos años sabía que los padres de Kagome se había cambiado de residencia, pero nunca supo a donde habían ido, pero lo ultimo que había sabido de ellos es que se había establecido en la costa, después de eso nada más.

- Inuyasha…

Inuyasha escucho una voz, vio a la puerta y vio la figura de una joven mujer con una vela, salio del futon y se acerco a la puerta, la abrió y lo encontró allí.

- Kagome…

- Supongo que en algún momento me acostumbrare a que me llames así.

- ¿Que haces aquí?

- Creo que estoy lista para hablar, podría salir conmigo afuera, la noche esta preciosa, el cuarto creciente ha empezado a extenderse.

- Si.

Salio de la habitación sin más siguiendo a la joven que venia con un kimono de dormir y solo uno más ligero sobre él y caminaba con la vela, ambos salieron al jardín de la pozada que era en verdad pequeño, solo una poza y un frondoso árbol de sakuras que estaba casi seco, por la falta de estación, varias luciérnagas volaban sobre la posa, y ella camino hasta un tronco que estaba caído a un lado del árbol, él la siguió hasta allí y se sentó a su lado, la joven apago la vela y solo se quedaron a merced de la luz de la casi inexistente luna y las luciérnagas.

- Nuestro compromiso… ¿Fue arreglado?

- No, - respondió el enseguida, era extraña la primera pregunta que le hacia - nosotros lo pedimos, de hecho, tus padres no estaban del todo de acuerdo por que yo solo era el hijo del que había sido una vez su guardián, mi fortuna no se comparaba con la de mi padre.

- Entonces¿nos amábamos?

- Si.

Inuyasha casi se sintió dolido por la referencia en pasado de un amor que él sentía aun por dentro.

- Inuyasha, no quiero que me hables de mi pasado, no todavía, yo… me esta costando un poco asimilar que de pronto, no soy lo que había creído que era todo este tiempo, aun pienso que debo volver a la okiya y que mi vida debe seguir siendo tal y como ha sido los últimos 5 años, me cuesta trabajo creer que en realidad sea la hija de una familia aristócrata, una princesa.

- Pero lo eres.

- Háblame de lo que sabes de mí, lo ultimo que has sabido de mí¿Cómo es que mi familia creer que estoy muerta?

- La última vez que yo te vi, como te dije fue hace 6 años, antes de partir a la guerra, solo después de dos años, yo regrese por fin, y al llegar a tu casa, tu familia estaba furiosa conmigo, primero me dijeron que había matado a su hija.

- ¿Cómo?

- Estando en la guerra, fui atrapado por un bando enemigo, a la mitad de los hombre con los cuales yo iba los mataron y después lo quemaron, los demás fuimos hechos prisioneros, pasamos así 1 año, todos pensábamos que moriríamos, que un día nos matarían, aun no se que pensaba el ejercito de los mongoles, por que nos tenían prisioneros, los rumores que lo que querían era una recompensa por mi fue la mejor explicación que yo pude encontrar, mi padre tiene grandes negocios de comercio en China, pero no era así, cuando nos dejaron libres todo lo que pude comprender era que nos había tenido cautivos solo para demostrar su superioridad, cuando regrese con mi ejercito, todo mundo estaba sorprendido, todos penaban que el regimiento entero había sido asesinado y quemado, todo mundo creyó ese tiempo que yo estaba muerto, y esa fue la noticia que dieron en tu casa.

- Entonces quizás sea eso… - dijo solo para ella.

- Después de eso, me dejaron regresar a casa, para informar que estaba vivo, cuando volví, me entere que tu familia ya no vivía en China, si no que ahora estaba en Japón.

- ¿Por que?

- No lo se, pero viaje aquí y encontré a tu familia, me recibieron muy mal, me dijeron que yo había causado tu muerte, que en el momento que habías sabido que yo estaba muerto, te habías quitado la vida.

- Pero… ¿Por que harían algo así?

- Yo me estoy preguntando lo mismo Kagome, te lo aseguro, no entiendo nada de lo que esta pasando. Por lo voy a averiguar, en cuanto lleguemos a Saykio, voy a investigar donde esta tu familia y preguntare que esta pasando.

- ¿Iras a China entonces?

- No, tu familia esta en Japón.

La joven se llevo una mano al pecho, tenía lógica, no podía estar perdida y llegar desde China ¿cierto?

- La última vez que supe de ellos estaban en Yokohama.

- ¿Tan lejos?

- Si,

- Entonces estuve vagando desde Yokohama hasta Saykio, no lo puedo creer, atravesé una gran distancia.

Fue cuando Inuyasha recordó que ella dijo que había estado vagando por meses enteros de un lugar a otro, sin dirección y sin memoria, sin saber de donde había venido o si quiera quien era ella, no, sus padres no hubieran permitido tanto dolor a su única hija, solo para causarle dolor a él.

- Kagome…

En un momento Inuyasha tomo la mejilla de la joven en medio de la oscuridad, una luciérnaga traviesa fue a posarse en su manos y le dio un toque así metálico a los ojos de la joven que lo miraba sorprendida.

- Se que estas confundida, pero solo puedo decirte algo, de ahora en adelante no debes preocuparte por nada mas, ya no estarás nunca más sola, yo voy a cuidar de ti.

- ¿Por que?

- Por que… te amo.

La joven abrió los ojos enormes, su corazón había empezado a latir más fuerte y algo dentro de ella vibro como una cuerda que había dejado de sonar por mucho mucho tiempo, le creyó, con toda el alma le creyó.

- Pero yo…

- No me creas ahora si no quieres, pero es la verdad, te amo, nunca jamás te deje de amar Kagome, aun cuando creí que habías muerto siempre te lleve en mi corazón, jamás te olvide.

- Inuyasha – la joven sintió como una lágrima bajaba por su rostro, esas palabras tenían tanto significado, le decían tantas cosas, y sintió su corazón tan lleno de paz, seria verdad, sería que de verdad un día la había amado y no la había olvidado en todo ese tiempo.

Todo su cuerpo fue conciente de que él cada vez más se aceraba, y lo dejo, sitio como la mano de él se escondió detrás de su cuello y acaricio el nacimiento de su cabello, un escalofrió la corrió de arriba abajo, sintió su aliento muy, muy cerca de su rostro, y su corazón ir más rápido de lo que había ido nunca, y sintió sus labios tibios sobre los suyos, el saber almizclado de su aliento se mezclo con lo salado de sus lagrimas, y sintió como el mundo se detenía en ese momento, había algo en ese beso verdaderamente profundo, y sus lagrimas no podían parar, el sentimiento de pertenencia era infinito, conocido, y al mismo tiempo la sensación de pertenecer era tan grande que no le cabía en el pecho, se vio respondiendo a ese beso con una ansiedad inusitada, quiso saber el gusto exacto que tendrían sus alientos juntos, y fue maravilloso, a medida que el beso se desarrollaba más segura estaba de que ella pertenecía a ese beso, y que él pertenecía al suyo, sintió su mano acomodarse alrededor de su cintura y ella misma puso la suya sobre sus hombros y dejó que su cabello plateado quedara trabado entre sus dedos. De pronto tuvo la sensación de sus manos en medio de los pliegues de su kimono y brinco asustada, solo para notar que él no las había movido de su cintura.

- Eres tu – dijo casi en medio de lagrimas el joven de ojos dorados – siempre has sido tu, como es que no me di cuenta antes.

- Inuyasha…

- Kagome…

Ella no quiso ponerlo en duda, si era verdad, si de verdad ella era Kagome Higurashi su vida estaba a punto de cambiar por completo, la asustaba un poco pero no quería pensar ahora en ello, se acomodo en su regazo y quiso pensar que todo estaría bien, al menos esa noche quería pensar que todo iría bien, solo la fe la podía sostener ahora, sobre lo desconocido si pero la fe, ciega que nunca había tenido en nada ni en nadie la quería tener, solo una vez, solo en ese hombre que la sostenía con tanto amor.

Si quería confiar en alguien una vez en su vida, quería que fuera Inuyasha Taisho.

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A la mañana siguiente, todo mundo se levanto temprano a penas al alba todos descasados por fin había dispuesto todo para reiniciar el viaje a Saykio.

Inuyasha estaba esperando a Kagome afuera, había pasado la mayor parte de la noche juntos, solo compartiendo un poco de intimidad, no se había dicho nada más pero no hacia falta por el momento, además ella necesitaba respuestas que él no le podía dar por el momento, en cuanto llegaran a Saykio, mandaría a buscar a la familia de Kagome, hablaría con ellos y todo iría bien, también iría a la okiya, tendría que arreglar todo con Kaede sama, era imposible que una princesa trabajara como geisha, después de todo, ella ya no era Hinagueshi, ahora era Kagome Higurashi.

Y Kagome Higurashi apareció en las puertas de la pozada.

No sabía de donde lo había sacado, pero allí estaba en un sencillo kimono color rosado, y blanco, su cabello suelto y peinado hacia atrás, sin una sola gota de maquillaje, y a pesar de verla antes en un montón de kimonos bellísimos, supo que nunca la había visto más hermosa.

- Buenos días Inuyasha – dijo la joven con una calida sonrisa.

- Buenos días… Kagome.

Y de pronto en medio de su sonrisa todo desapareció, si era un sueño o no, no quería despertar, si era un sueño en el que Kagome había regresado a la vida no quería regresar a la realidad. La joven avanzo junto a él, y el la tomo de la mano, su mano tan real, tan llena de calor y de vida, miro sus ojos castaños y limpios y sintió el más increíble y feliz golpe de la realidad.

Era ella, Kagome, su Kagome estaba viva.

El camino a Saykio fue tranquilo, los caminos en realidad no se habían visto afectados más a las afueras, contra su voluntad Inuyasha dejo ir a Kagome con Rin en su carruaje y el mismo en el suyo, la impaciencia por llegar a casa lo esta consumiendo, había tanto que hacer, tantas cosas que aclarar todavía, hablar con los padres de Kagome, con Kaede sama y…

De pronto recordó algo que había olvidado por completo. Kikyou.

Kikyou esta aun con su madre en el famoso viaje para los preparativos de la boda, Kikyou dependía por completo de él, sabía que la única fuente de seguridad que la familia de Kikyou tenia era él, como iba a explicarle ahora que tenia que romper el compromiso y más que lo aceptaran, tenía la sospecha que Kikyou aceptaría casi encantada, pero su madre, Tsubaki pondría un grito en el cielo, jamás lo permitiría. Había estado tan feliz con el hecho de encontrar a Kagome que había olvidado por completo que a su regreso era posible incuso que ya hubieran regresado de su viaje, la fecha anunciada para su boda era cada ves más próxima y todo debía estar listo. Iba a ser muy duro pero no había más respuesta, él tenia que romper con Kikyou, le dolía por que le había logrado tomar mucha estima y le daba pena la situación que vivía con su madre, pero… lo que tenia con Kagome, estaba por encima de cualquier tipo compromiso. Ella era su prometida, siempre lo había sido, ella era más que su prometida, ella simplemente era suya.

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Era de noche cuando finalmente llegaron a las afueras de Saykio ku, la caravana entera atravesó por la ciudad, Rin e Hinagueshi miraron con cierto desconsuelo las calles de la ciudad donde vivían, era hora de volver a la realidad, de volver a la okiya y de volver a las ocupaciones de todos los días, cuando había estado en Tokio, ese lugar había parecido tan lejano y ahora de nuevo tenían que volver. Al menos eso es lo que fielmente pensaba Rin, pero Hinagueshi seguía sin saber en realidad que pasaría con ella.

------------------------------------Flash Back ------------------------------------

- No Kagome, tú no eres una geisha tú…

- Yo… quien soy.

- Tú eres Kagome Higurashi.

------------------------------------ End Flash Back ------------------------------------

La forma en la que había dicho aquello la hizo pensar que no la dejaría volver a la okiya, no es que ella fuera feliz al volver, pero, seguía siendo todo lo que conocía, y no tenia ningún otro lugar al que ir, se había mantenido con vida siendo Hinagueshi, si no lo era mas que le quedaba, la asustaba la sola idea de no saber que era lo que le deparaba el destino, no se sentía feliz en ningún sentido de no saber hacia donde se dirigía, para bien o para mal ella había tenido todo el tiempo las riendas de su destino como Hinagueshi, no podía soltarlo así como hacia, él no podía pedirle que lo abandonara todo y se quedar sin nada, solo con memorias vacías no él no podía pedirle eso.

- Hinagueshi san.

Rin la llamo cuando llegaron por fin a la mansión de Inuyasha, ella no respondió pero miro hacia afuera, los sirvientes se apresuraron a ayudar a descargar todas las cosas y a las personas que venían cansadas del viaje, un jovencito de cabellos rojos se apresuro a recibir a la anciana Shioga gritándole "abuela, abuela", el ultimo Sharif que fue atendido fue el de Hinagueshi y Rin que bajaron para lograr esturarse después del largo viaje, todo mundo miro un poco extrañado ala joven de la ultima carroza.

- ¿Te sientes bien Kagome?

- Si Inuyasha gracias, no fue un viaje tan pesado, no te preocupes.

- Ordenare que te preparen una habitación para descansar enseguida.

Hinagueshi lo miro extrañado y Rin aun más, cuando Inuyasha dio la indicación a un joven sirviente este lo miro igual, Inuyasha empezaba a sentirse un poco irritado por el hecho de que todo mundo lo mirara como un bicho raro. Se paro en medio de todos los sirvientes y les dijo a todos.

- De hoy en adelante, Higurashi sama, vivirá aquí, es la hija menor de la familia Higurashi, una princesa así que espero que todos le tengan en respeto que es debido.

- Inuyasha – quiso oponerse Hinagueshi al fondo.

- Es todo lo que debo decir, preparen una habitación por favor, las jóvenes deben descansar.

Inuyasha fue donde ella, ella solo lo miraba sin saber que decir, todo esto estaba pasando tan rápido.

- Pero… la okiya y Okasama, no puedo irme así como así.

- Claro que puedes.

- No, no puedo que pretendes que haga Inuyasha¿Y Rin?, no puedo retenerla aquí, el contrato solo fue por 5 días yo debo volver.

Antes de que él pudiera responder un anciano muy bajo se acercaba a él lo más pronto posible.

- Inuyasha sama - el anciano de voz rasposa quedo a sus pies - Inuyasha sama.

- ¿Qué pasa anciano Myoga? – dijo de nuevo sintiéndose irritado – dime ¿Qué pasa?

- Tengo terribles noticias.

- ¿Qué pasa?

- Kikyou sama, ha pasado algo muy malo con la caravana de Kikyou sama.

- ¿Que paso?

- Unos asaltantes, han asaltado la caravana de Kikyou sama, llenaron las noticias desde Matsuda ku la caravana se ha detenido allí, uno de los guardias ha venido a avisar, lo mejor será que salga enseguida hacia allá.

Inuyasha trato de mantener la calma "maldita sea por que justo ahora", volteo a ver a la joven detrás de él, que se veía hasta cierto punto preocupada por la mujer que era su prometida, un cierto sentido de culpa se cosió por debajo de su piel, él no podía sentirse preocupado más que por la mujer a su espalda, tan poco le importaba en realidad Kikyou.

- Inuyasha sama…

- Lo se Myoga, lo se. – casi le grito al anciano.

Se detuvo un momento y se dirigió de nuevo a la joven a su espalda¿Por qué? La pegunta se repitió una y otra vez en su cabeza.

- Debo ir – dijo y ella asintió – tengo que terminar con todo lo que he armado estos años y volveré.

- Inuyasha…

- Por favor – dijo sosteniendo sus manos – no voy a perderte de nuevo, me entiendes, no lo haré, solo debo ir primero.

- Entiendo.

- Por favor, solo esperare, te juro que cuando regrese todo ira bien, - dijo con tanta ansiedad en su mirada - ¿me esperaras?

- Si. – respondió automáticamente.

El presiono sus manos y puso un beso sobre ellas, y casi con dolor la soltó y fue siguiendo a Myoga, Hinagueshi solo lo miro ir, una cosa en medio de todas las que había dicho le había llegado muy adentro.

"Tengo que terminar con todo lo que he armado estos años"

¿Qué derecho tenía ella de que él tuviera que terminar todos esos años, y que oportunidad tenía de destruir lo que ella había marcado?

Fin capitulo 11

Viernes 10 de noviembre de 2006

08: 43 p.m.

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Nota de autora: hola de nuevo, que dijeron, ella tan solo flojita y cooperando, pues no jaja, la verdad me pongo de pronto en los zapatos de los protagonistas y digo, renunciar a todo lo que alguna vez allá sido cuando alguien viene y me dice que no soy lo que siempre he creído ser, no creo que sea una transición sencilla, ya se que todos desean saber que es todo lo que ha pasado pero tengan paciencia, ya pronto todo lo que ha pasado todo este tiempo empezara a aclarecerse, veamos que pasa, aun asi no los iba a dejar ir sin un besito aunque sea.

Oh estoy tan contenta me llegaron 16 reviews esta vez, solo uno menos que la ultima vez pero nome voy a quejar ademas toda la semana la pagian anduvo medio caprichosa asi que les agradesco la insistencia si es que tuvieron problemas al subirlo, muchas gracias de verdad, como creo que no hay notas culturales esta vez voy con mis responsivas:

Didi: Creo que cualquiera de nosotros si tuviera un Inuyasha enfrente no se lo pensaría dos veces jajaja, que bueno que te haya gustado, espero y este capitulo también sea de tu agrado, gracias por el review

Makiko Lime: no te preocupes, al contrario gracias por tomarte la atención de dejar un mensaje, espero verte por aquí a menudo siempre me da muchos ánimos recibir tantos reviews, espero y este capitulo te haya gustado también gracias por ponerme en tus favoritos, gracias por el review

Fel: jeje andas de graciosa, ya sabia que este capitulo para ti no seria uno de tus favoritos exceptuando por la imagen visual, me acorde mucho de la ultima escena de Kaoru y Kenshin, aun no puedo creer que todo haya terminado así fue tan injusto (y seguiré llorando la próxima media hora) pero bueno, aquí esta el primer acercamiento, ya se que no es lo que esperabas pero tiene su propósito, pero apuesto a que la imagen de el beso fue linda, gráficamente hablando fue linda a mi me gusto mucho. Tata Mei

Yuna-DW: Bueno, aquí esta la esperada conti, yo se que a lo mejor esperaban que ella solo recuperarla la memoria de súbito, se arrojara a su brazos y fueran felices y comieran perdices, pero noooooooo jaja (I know I'm bad girl) imagina lo confundida que estaba la pobre y mas en medio de todo el relajo que había a su alrededor, heridos, muertos, gente histérica, pero ese beso que se dieron en la segunda pesada yo creo que fue un buen paliativo, pero ahora el ha tenido que ir a buscar a kikio que crees que pase...bueno pues quédate para le siguiente capitulo y lo averiguaras, gracias por el review.

LadyJ07: lo se soy muy mala hahahahaha pero no me van a decir que no disfrutaron esa interrupción, ya se que esperaban ver mas en este capitulo, como que todos esperaban que ellos se reconocieran y se lanzaran uno al otro a los brazos pero no pude, es decir no era lógico, pero oh ya verán que es lo que hace que ella finalmente recupere la memoria se van a morir yo ya quiero llegar a ese punto de la historia, pero ya verán les va a gustar. Espero y este capitulo e haya gustado, y hayas disfrutado de la escena del beso es una de mis favoritas jeje, y ahora el se va, que va a pasar, descúbrelo en el siguiente capitulo jeje gracias por el review

inu to aome: muchas gracias por tu review me da gusto que te hayan gustado mis historias, la mayoría creo son de St tail pero que puedo decir el protagonista me trae de cabeza jeje, pero las demás también me han traído mucha alegría, y las mas populares han sido las de Inuyasha, jeje, gracias por el review

We-love-Kappei-sama: Verdad que si, a mi me fascina esta canción, la primera vez que la escuche me hizo llorar, espero y te guste también, espero y este capi también te haya gustado gracias por el review

Ninfa Eco: Juvenil... no lo había visto de esa manera pero supongo que si, es decir, como que en casi todos los fics, los dos a pesar de que nunca han hecho esto saben exactamente lo que deben hacer y les resulta de maravillo y la verdad la verdad no es tan simple jeje espero no haberme quemado sola, pero aun así una entrega tan amorosa no puede dejar de lado la pasión y la entrega de los personajes, bueno (Mimi da un largo suspiro) espero y este capitulo te haya gustado también, a mi en lo personal me gusto el beso en medio de las luciérnagas, me recuerda mucho una escena de Rurouni Kenshin, por cierto acabo de ver el ultimo Ova y haaa como llore, gracias por el review

Jimena-chan; Supongo que cuando en nuestra vida hemos hallado algo de verdad hermoso nos provoca de repente el deseo de buscarlo de nuevo en algún lugar, no dejo de recordad que lo que mas le intrigo a inuyasha de Hinagueshi después de todo fueron sus ojos, espero y este capitulo te haya gustado, gracias por el review

koTTaru: jeje cielos en pedacitos, no solo me quieres desmembrar si no que en pedacitos, que bueno que no me conoces en persona jejejeje. oh vamos no me vas a decir que no te gusto el interludio, se que el encuentro como que debió desconcertarte un poco, es decir mas o menos imagino que esperabas que el la encerrara en sus brazos y la besara hasta el cansancio pero no, eso... será mas adelante jeje, pero al menos un besito si lo deje que le diera jeje, gracias por el review

shadow; El Edén, Oh que dulce, no me lo hubiera imaginado asi, y aun faltan algunas escenas también muy celestiales jeje, pero eso será mas adelantito espero y este capitulo te haya gustado ya se que a lo mejor esperaban otra cosa pero todo a su tiempo, todo tiene un propósito ya lo veras, gracias por el review

La Dama Del Nilo: Una fan ahu a mi me da algo de cosita decir mis fans prefiero decir mis lectoras pero si tu te poner el titulo nada me honra mas de verdad. Espero y este capitulo te haya gustado, se que a lo mejor esperan otra cosa pero esta espera tiene su propósito te lo aseguro, gracias por el review

Dita-chan: Bueno mas o menos aquí dejo planteado el terreno de como paso lo de inuyasha, como vez nadie le fue con la intriga a kagome todo fue cosa de las circunstancias, cosas como estas han paso en las guerra, ya vez, luego hasta entrega un cadáver de quien ni ha muerto y pasan una de serie de cosas muy extrañas, yo se que a lo mejor esperaban un encuentro mas romántico peor no podía darlo tan rápido, aun hay mucho que aclarar y ella esta muy confundida, aun así no pude privarlos de al menso un beso que se lo tenían bien merecido, bueno algunas mas interrogantes quedan resultas en el siguiente capitulo, que ira a pasar ahora que inuyasha a ido a buscar as kikio y que le habrá pasado a ella, todas esa interrogantes quedaran en el siguiente capitulo donde pasaran muchas cosas mas, no te lo pierdas gracias por el review

Serena tsukino chiba: Me da alegría que te haya gustado este Lemon, como siempre lo pides me acorde mucho de ti jeje, y todo esto te lo esperabas, que pensabas acerca de un reencuentro apasionado, mas bonito pero menos real todo a su tiempo, que piensas que va a pasar ahora que inuyasha se ha ido, espero y en el siguiente review me lo cuentes, gracias por el review

Ninde Black: Siempre lo he dicho mi cuota es solo semanal hehe, que bueno que te haya gustado el interludio a mi me fascino y debes leerlo con la música si te parece romántico solo con la canción es un alucine de verdad, si llegas a tener la oportunidad de escucharla no la desaproveches. Espero y este capitulo te haya gustado también ya se que a lo mejor esperaban algo diferente de ese encuentro pero todo a su tiempo, te prometo que la espera tendrá su recompensa gracias por el review.

DarkCam: Oh vamos lo hizo por su papá es un buen hijo, ademas el estaba seguro que iba a volver pero ya ves las cosas tan extrañas que pueden pasar en la guerra, pero ahora ya se han reencontrado, solo falta ver que les depara el futuro, espero y este capitulo te haya gustado, gracias por el review

bueno me despido, nos vemos la proxima semana con la nueva actualizacion

me dejas un review, me gustaria mucho saber si te esta gustando mi historia.

Gracias

Mimi chan