Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa vv….aclarado esto aquí vamos.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

GEISHA

por Mimi chan

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Capitulo 17:

Rojo… Blanco

Antes de empezar: bueno una vez más acompañamos con música este capitulo, la canción es muy linda y me costo tanto trabajo conseguirla que me decido a pasárselas, se llama Eternally de Kikky, les dejo la liga en mi profile, espero y les guste

El sol entro por la ventana abierta y el aire meció suavemente las cortinas que cubrían la cama, ella tuvo una ligera sensación de D'javu por eso, pero era enormemente bueno poder distinguir un D'javu de solo su imaginación, sintió en una esquina de su cama una leve presión, como si se hubieran sentado en ella y volteo a ver quien la acompañaba, sus ojos se volvieron en un instante cristalinos ante la presencia del pequeño a su lado.

Me no mae ni iru kimi ga sukoshi kagayaki

Mawari ga mienai watashi tachi wa

Doko ni iru no

Estas brillando solo un poco ante mis ojos, no puedo ver cualquier otra cosa alrededor de mi

¿Dónde estamos?

Daiki tenía los codos puestos en la cama de sabanas blancas y color marfil, mirando atentamente a la persona que dormía, cuando sintió la mirada de su madre sobre el sonrió aun mas ampliamente.

- Hola – dijo ella controlando su emoción.

- Hola – dijo el pequeño que parecía estar debatiendo con sus propias emociones también – ¿De verdad tú eres mi mamá?

- Si – dijo sintiendo que su corazón se abría de nuevo – yo soy tu mamá.

- ¿Ya termino tu viaje entonces? – dijo y se acerco mas a ella – la abuela me ha dicho que estabas de viaje, que ibas a tardar mucho mucho tiempo, pero que ibas a volver un día.

- Si mi amor, - dijo sin querer desmentir la mentira que le había dicho su madre a su hijo - ya termino mi viaje.

- Entonces ¿Ya soy un hombre? – dijo y se acerco todavía mas, kagome tuvo el impulso de tomar un mechón de su cabello para poder sentir la solides del pequeño – la abuela dijo también que habías hecho un viaje para que yo creciera sin que me consintieras mucho y que cuando volvieras yo ya fuera un hombre, siempre he querido ser un hombre muy fuerte para pedirle a abuelita que me digiera donde estabas e ir a buscarte, ella me dijo que cuando ya fuera un hombre me lo diría, dime mama ¿ya soy un hombre?

- Si Daiki, ya eres todo un hombre, - dijo con orgullo - por eso volví.

El niño sonrió mas que complacido y se acercó mas a ella, kagome no resistió mas el impulso y tomó un mechón de su cabello y jugueteó con el, era suave, tan suave como el de Inuyasha, y esa distancia, podía ver que sus ojos eran dorados como los de su padre pero mas oscuros, con una sombra de los marrones de ella, se parecía mucho mas a él que a ella, se parecía mucho mas a su padre como ella hubiera deseado que fuera.

- ¿Tenías mucho sueño verdad mami? – dijo de nuevo trajeándola de regreso de sus pensamientos.

- Si – dijo casi tímidamente.

- Parece que no habías dormido en mucho tiempo, - empezó a explicar con entusiasmo - la ultima vez que vi a una persona dormir así, fue al abuelo el año pasado cuando tuvo una enfermedad extraña, pero él solo durmió un día completo, pero tú dormiste mucho mas.

- ¿Cuánto dormí? – pregunto con curiosidad

- Oh dormiste tres días mami – Kagome abrió los ojos amplios ante la noticia – todos estaban muy preocupados, especialmente papá, él ha estado esperando aquí a que despertaras todos los días.

- ¿De verdad? – dijo sin poder disimilar su encanto.

- Si, él salio hace poquito, - explico enseguida Daiki dándose cuenta de que no le creería quizás por que él no estaba allí ahora – solo ha salido un momento, bueno ha salido mas de una vez, pero por que la abuela lo llamaba, como hoy, creo que iba a comer algo, tampoco a comido mucho, yo estaba aquí, te platicamos muchas cosas y él me ha platicado muchas cosas también, me dijo que había estado todo este tiempo en Japón

- Eso te dijo – sintió preocupación de pronto por lo que su hijo pudiera saber.

- Si – dijo mas que entusiasmado - y que tu eras muy famosa allá, que trabajabas mucho y que por eso estabas tan cansada ¿Todavía tienes sueño¿Todavía vas a dormir mucho?

- No mi amor, - trato de disimular, la verdad aun sentía los ojos pesados - ya no tengo mucho sueño.

- Eso quiere decir que si quieres dormir un poco mas ¿O no? – dijo reflexivo - Por que si ya no tuvieras nada de sueño, eso hubieras dicho¿no me equivoco?

- Eres un niño muy listo Daiki. – dijo con una enorme sonrisa.

- El abuelo dice que hago muchas preguntas - dijo tímidamente - ¿Eso es malo mama?

- No pequeño - dijo alentándolo - puedes hacer todas las preguntas que quieras, eso hace que todos los días aprendas mas y mas – dijo contenta y abrió las mantas – ¿Duermes un poco mas conmigo? luego tú y yo bajaremos y comeremos, tengo tanta hambre como si no hubiera comido en tres días – dijo con una sonrisa luminosa.

- Pero si no has comido de verdad en tres días.

Kagome exploto esta vez en una carcajada divertida y el niño la siguió pronto, cuando hubo pasado lo invitó de nuevo adentro de la cama con un ademán. El niño no pudo menos que sonreír y subió a la cama con su madre, ella lo abrazó y el niño escondió su cabeza en su pecho y la acomodo en su cuello, el aliento claro y fresco de su hijo calentó el alma dormida de la joven en la cama, si todo eso era un sueño, de verdad, que no quería despertar, nunca mas.

- Sabes mami – dijo el pequeño con los ojos cerrados – te extrañe mucho.

- Yo también Daiki – dijo la joven mientras las lagrimas bajaban ya por sus mejillas y se fundían en los cabello plateados de su pequeño hijo – yo también te extrañe muchísimo Daiki.

La joven cerró los ojos y dejó que el sueño la atrapara mientras arropaba con su cuerpo la pequeña figura de su hijo.

Un silencioso espectador cerró la puerta en el momento en que madre e hijo se empezaban a quedar dormidos. Inuyasha había entrado en el momento en que su hijo y la mujer que amaba había empezado a hablar, vio el juego intenso de emociones bailar en los ojos de la madre mientras miraba a su hijo, desde la puerta entre abierta y no quiso ser el intruso que interrumpiera su encuentro. Aun no podía creer todo lo que pasaba a su alrededor.

Zawameki hajimeta haiken no naka ni

Mada kienai de ne

Mou nanni mo kikoenai

No desaparezcas de nuevo en medio de los que nos rodea,

¿Que es lo que ha empezado a crujir? No puedo oír nada.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Esa mañana había llegado a la casa de la familia Higurashi, el primer día, él se había mantenido cerca de todos para que Kagome no se sintiera sola en medio de gente extraña, pero también había decidido darle su espacio, que viera a toda su familia, que se sintiera en casa, la familia tenia sus ideas acerca de cómo hacerla adaptarse de nuevo, y aunque no las compartía del todo, los había dejado, la familia estaba molesto aun con él por querer llevar a Kagome de regreso a Japón, pero era lo mejor que podía hacer, su vida había sido construida en Japón ahora, y allí permanecían ellos, lo único que lo había obligado a llegar a China, lo que la señora Higurashi le había dicho antes.

- Yo…debo decirte algo antes de que te vayas – dijo seriamente.

- Dígame – dijo notando su tono alterado de voz.

- Siéntate por favor – el joven le hizo caso – yo… hay una cosa que no sabes que fue originalmente lo que hizo que toda la familia te odiaba en su momento, y creo que es necesario que lo sepas.

Inuyasha estaba confundido, se sentó a su lado y la dejó hablar. La mujer empezó a retorcerse los nudillos sin saber como empezar.

- Inuyasha, nosotros sabemos que Kagome y tú estuvieron juntos… - aclaro su garganta antes de continuar - íntimamente antes de que partieras a la guerra.

- ¿Cómo?- dijo sorprendido, no imagino que su familia pudiera enterarse de esa noche.

- Lo sabemos de muy buena manera Inuyasha, así que no puedes ocultarlo, pero aun así, no es eso lo que en realidad enfado a la familia, eso hubiera podido ocultarse, no habría sido tan difícil, pero lo que tú y mi hija hicieron ese día tuvo consecuencias.

- ¿Consecuencias?- dijo confundido

- Kagome… - le negó la mirada pero el pudo ver un deslumbre de ansiedad en ella - Kagome quedo en cinta.

Inuyasha quedo helado en su lugar, Kagome había estado embrazada, ella había quedado preñada de esa única noche juntos.

- ¿Qué… qué paso con el?- apenas pudo articular.

- Fue un niño, -dijo sin mirarlo todavía, ella estrujaba nerviosa un pañuelo en sus manos - le pusimos en nombre de Daiki.

- Daiki… - dijo sorprendió, él siempre había añorado poder poner el nombre de su abuelo a un hijo suyo.

- Antes de dar a luz Kagome lo pidió así.

- Él… - dijo temiendo lo peor.

- Esta vivo, - aclaro y volteo nerviosa a la puerta y de nuevo adelante - esta en China, cuidado por una institutriz, por lo que respecta a todo el mundo, Daiki es hijo mió, concebí en Japón y lo mande a casa.

- ¿Ella lo sabe?- pregunto enseguida.

- No – dijo bajando la mirada

- ¿Como es que no lo sabe?

- Ella,- dijo perturbada de nuevo, en sus ojos podía verse que ocultaba algo mas - ella desapareció poco después de haberlo visto, y no supo nunca de él.

El joven vio brillantes lagrimas bailando en sus ojos, esa no era la historia completa estaba seguro.

- El caso es que debemos encontrarla pronto, se que querrá saber de su hijo de nuevo, y el pequeño se muere de ganas por conocer a su madre. Yo… yo debo… - la mujer se levanto a prisa y con el pañuelo que estaba estrujando empezó a limpiarse el rostro – debo empezar a arreglar todo para nuestro viaje, insisto en que viaje con nosotros Inuyasha por favor.

- Lo haré – dijo dándose por vencido – iré a arreglar lo necesario para el viaje, vendré aquí en cuanto lo haya conseguido.

Aun no podía creer lo que había dicho, el día que ellos había llegado, el había empezado a buscar en la casa al pequeño, pero la libertad que tenía en el palacio de los Higurashi no era mucha y no había visto a nadie, quizás había sido un ardid para obligarlo a regresarla a China, fuera como fuera, él la planeaba regresar, pero no permanentemente, ella era suya, por mucho mas que el compromiso, ellos se pertenecían el uno al otro. Llegó temprano por la mañana a la mansión, en cuanto llego notó el desorden que había en la casa, la jovencita de cabello marrón estaba sentada en la sala, en cuanto vio a Inuyasha corrió a él.

- Inuyasha sama… - dijo la jovencita temblorosa y asustada.

- ¿Qué pasa Rin chan? – pregunto asustado por el estado de la jovencita.

- Es Hin… - se corrigió rápido, no terminaba de acostumbrarse - es kagome san, ella…

- ¿Que le paso a Kagome? – la sostuvo de los brazos con velocidad.

- No lo se, en la mañana cuando fui a darle los buenos días no me dejaron entrar a su habitación, un doctor esta con ella, no se que le paso – los ojos se le pusieron brillantes de lagrimas – estoy asustada Inuyasha sama, si le paso algo malo...

- Kagome…

Inuyasha no le pudo ofrecer ningún alivio, el mismo sintió como un baño de agua fría cuando Rin dijo "Kagome…doctor… algo malo" en la misma oración lo llenó de miedo, él sabía que ella casi no dormía, que durante el viaje casi no había comido, que estaba débil, empezó a caminar por los pasillos de la casa, "no por favor, no después de tanto sufrimiento me la quites de nuevo" rogó para sus adentros, un sirviente lo trato de detener, pero de un empujón lo sacó del camino, caminó y vio a su madre en la habitación que siempre había usado, había tenido la esperanza de que todavía se hallara en el mismo cuarto y no se equivoco.

- ¿Qué le ha pasado? – dijo ansioso – ¿Qué le han hecho?

- Nada, - respondió la madre de Kagome casi defendiéndose - sufrió un desmayo esta mañana y aun no despierta.

- ¿Hace cuanto?

- No lo se, horas ya, - dijo también asustada, las lagrimas empezaron a bajar por sus ojos.

Él no se quedo consolarla tampoco, entró a la habitación sin que pudiera nadie evitarlo y la vio allí en la cama, con los ojos cerrados, mientras un medico tomaba su pulso.

- Doctor… - se acerco a ella y sostuvo su otra mano.

- ¿Quién es usted? – preguntó desconociendo al joven.

- Su prometido. – el medico miro con las alivio – ¿Qué la ha pasado¿Qué es lo que tiene?

- Creo que es solo desgaste joven, - dijo y empezó a limpiarse las manos en un paño blanco - ella ha hecho un viaje muy largo y por su estado puedo ver que no ha comido o dormido lo suficiente últimamente, no encuentro ningún otro problema con su prometida, dejémosla descansar, seguro con unas horas mas de sueño reaccionara.

- ¿Está seguro? – pregunto preocupado sin soltarla.

- Por supuesto. – dijo con una sonrisa conciliadora al ver la preocupación del joven por su bella prometida.

Inuyasha respiro mas aliviado, y se sentó en la cama, la chica lucía como si solo durmiera en realidad, esperaba que no fuera nada malo en realidad.

- Señora Higurashi – el medico la llamó – no se preocupe, ella esta bien, solo debe descansar un poco, por otro lado¿Cómo se encuentra Daiki?, han cedido todas las erupciones ya ¿No es así?

Inuyasha volteó a ver con los ojos muy abiertos a la mujer detrás de él, la señora Higurashi sintió enseguida la mirada del joven.

- ¿Daiki…? – pregunto el sin darse siquiera cuenta.

- Si, su pequeño hermano sufre de varicela desde hace 15 días, pero a estas alturas las erupciones deben haber cedido ya, no se preocupe.

- Así es doctor – dijo la mujer volteando a ver al medico con precaución – han cedido por completo, la crema medicinal que nos dio calmo la comezón y no ha dejado ninguna marca.

- Me alegro mucho, he visto niños de esa edad enfermarse y quedar cicatrizados, - dijo guardando los instrumentos que había usado en un bolso de piel - es raro que la tenga hasta ahora, bueno me retiro, para cualquier cosa por favor mande por mi.

- Gracias doctor Himura, así se hará – dijo haciendo una pequeña reverencia.

- Con permiso. – respondió la reverencia con otra y salio de la habitación.

La mujer se quedo en la habitación esperando la reacción del joven, este con un esfuerzo sobre humano soltó la mano de la joven en la cama y se acerco cautelosamente a la mujer mayor parada a unos pasos de él

- Entonces… - dijo cauteloso - es verdad

- ¿No lo habías creído? – pregunto la mujer.

- No…. – dijo simplemente y la miro duramente, quiso decirle que ella no había sido con el precisamente sincera en mucho tiempo, pero se contuvo - Quiero verlo.

- Está bien.

But I can feel you breathe

Pero puedo sentir tu respiración.

La señora Higurashi lo llevó hasta una habitación al fondo del palacio, a un ala a la que rara vez había tenido acceso aun antes, llegaron frente a una puerta roja y una sirviente iba saliendo de ella con una bandeja de comida vacía.

- ¿Ha desayunado bien? – pregunto la señora de la casa.

- Si señora, - dijo sin disimular su contento - el niño esta muy repuesto, come tanto como siempre.

- Bien¿esta vestido y arreglado?

-

-

-

- Si, en 30 minutos empieza su clase así que ya esta listo – explico e hizo una reverencia sencilla – con permiso.

La joven sirviente hizo otra reverencia sencilla a Inuyasha y empezó a retirarse. La señora de la casa abrió la puerta y se asomo, después lo volteo a ver.

Él seguía a un par de pasos de ella sin poderse acercar.

- Ven, tu hijo debe estarte esperando. – lo invitó.

Un escalofrió lo corrió de arriba a abajo, la señora entro a la habitación, el se quedo en la puerta sin poderse mover. Inuyasha la siguió con al mirada pero no podía moverse de su lugar, solo se quedo escuchando la platica fuera de la habitación.

- Buenos días Daiki – dijo la mujer al niño que geminaba de atarse un cinturón en la cintura.

- Buenos días abuela – dijo en su tono bajo y agudo.

- ¿Cómo has amanecido?

- Muy bien, ya no me da comezón nada, que bueno, era muy malo tener las manos en los pañuelos, me sentía como kirara cada vez que lo bañamos, ahora entiendo por que lucha tanto cuando se los ponemos es muy molesto..

- Cuando seas mayor y muy buen mozo me lo vas a agradecer, - dijo dulcemente y luego un poco más sería - sabes, allá afuera hay alguien que quiero que conozcas, es una persona que has estado esperando por mucho tiempo.

- ¿Mamá? – dijo lleno de ansiedad.

- No mi amor, otra persona. – dijo y fue de nuevo a la puerta – Inuyasha pasa por favor.

Inuyasha finalmente se pudo mover y entró con cautela a la habitación, en la mitad del cuarto lleno de luz por unas grandes ventanas había un niño, su cara era un poema a la sorpresa al verlo. Era casi idéntico a él, había heredado las mismas características exclusivas de todos los Taisho, su cabello largo y plateado y dos ojos dorados que eran característicos solo de su familia, vestido en un traje chino color azul turquesa con un gravado de un dragón negro en el pecho, un cinturón de tela largo que se acomodaba a su cintura esbelta, estaba allí parado con mucha propiedad como esperando.

- Daiki, - agrego de nuevo la señora Higurashi - el es tu papá.

- ¿Mi papá? – pregunto el niño aun sin creérselo.

- Si mi amor, - dijo y lo invito a acercarse con una mano - ven y salúdalo.

El niño se acercó con cautela a él, Inuyasha no podía moverse de su lugar, la sorpresa era demasiado, era cierto, ellos había tenido un hijo, al verlo más de cerca pudo ver el espíritu de Kagome brillando en una capa más oscura de sus ojos, el color de ella estaba fundido en los de él, su espíritu parecía haber quedado marcado también en su hijo. Por fin puso sonreír y se agacho donde el estaba

- Otousama.

- Daiki…

El hombre de cabello plateado lo atrajo cerca y lo abrazó, peleo por que lagrimas no se escaparan de sus ojos, un hombre no debería llorar, y no debería verlo un hijo suyo llorando, pero la emoción que sentía brincando en su corazón era demasiada, lo estrechó hasta que sintió que sus pulmones empezaban a hacerse más pequeño y lo soltó.

- Lo siento – dijo y vio al chico llenarse los pulmones de aire.

- No importa, - dijo sonriendo y respirando profundo, luego de recuperarse solo dijo - wow es muy fuerte otousama.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Inuyasha estaba afuera de la casa, mirando las puertas pesadas del palacio Higurashi, de pronto se sintió como la primera vez que hubiera estado en ese lugar, sonrió para si mismo al recordar la primera vez que había pisado las duelas de esa casa.

Odoroku hodo kimagure na tenkai ni sukoshi dake

Watashi rashiku nai kitai wo oh oh shiteru

En un cambio al crecer, estoy teniendo expectativas que me son tan diferentes, estoy sorprendido

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Era solo un chico cuando había llegado a esa casa, tenía solo 15 años cuando su padre lo había mandado a llamar, había estado desde los 5 años estudiando artes marciales en Wudan se sintió un poco extraño volver a ver los canales y las calles de Shangai, después de 10 años se había acostumbrado al silencio de los templos, a los ruidos de la naturaleza cada día, los ocasiónales ruidos de campanas en los templos, las voces que escuchaba eran la de los sensei y los monjes haciendo oración, y ahora todos esos sonidos eran como alarmas en sus oídos casi molestos, niños jugando en los canales, vendedores ofreciendo su productos, ruidos de las charlas de las personas a su alrededor, era todo extraño y nuevo otra vez.

Después de el largo viaje había llegado por fin a los recintos del palacio Higurashi, los grandes, por no decir enormes jardines de la casa, personas que iban y venían andando en el camino que lo atravesaba, la sencilla carretela en la que él iba era la única en el camino, llegaron al palacio y el de verdad se sintió impresionado, nunca había estado en el palacio donde su padre había sido jefe de guardia, era enorme, en la entrada lo esperaba todo el sequito de guardias que eran alrededor de 50 y el señor de la casa.

Cuando la carretela se detuvo bajó de ella y se dirigió al señor de la casa, puso una rodilla en el piso e inclino la cabeza.

- Mi nombre es Inuyasha Taisho, - hizo una leve reverencia con al cabeza - soy hijo de Inu no Taisho, mi padre me ha enviado a su servicio.

- Levántate Inuyasha – dijo calmadamente el señor de la casa - no es necesario que hagas eso.

El jovencito se levanto y se mantuvo serio y educado frente al señor de la casa, este se acercó y lo tomó de los hombros, dirigiéndose a todos los guardias que estaban detrás de ellos, muchos eran mayores que él, de hecho solo había como tres de su misma edad.

- Este es Inuyasha Taisho – el joven hizo una sencilla reverencia más – desde ahora es el jefe de guardia del castillo – los murmullos empezaron enseguida, el levantó el rostro con una expresión inflexible, el señor de la casa hizo un entrecejo y dijo para todos – todos aquellos que tengan que decir algo háganlo.

- Es solo un niño – dijo uno de los mayores – como puede ser el jefe de guardia¿Solo por que es hijo del anterior guardián?

- Por eso y por que es un guerrero Wudan – las exclamaciones empezaron a acallarse – cualquiera que tenga algo más que decir puede hacerlo, pero no aceptare ningún tipo de insubordinación, a aquel que crea que no tiene que estar bajo las ordenes de un joven como él, puede irse en este mismo momento.

Por supuesto nadie mas dijo nada, el señor de la casa dio la indicación para que todos se retiraran y fue a la casa con el joven, fue presentado también a su esposa que sostenía un bebe recién nacido en brazos, su segundo hijo llamado Souta y luego al jardín. En el jardín había una niña persiguiendo a una inocente ardilla.

- Kagome – la llamó el señor de la casa y la niña se acercó presta a ellos.

Cuando la vio perdió la conciencia de lo que hablaban, quizás sería por que era una de las primeras chicas que veía en10 años, o fuera por otra cosa pero la pequeña de ojos marrones lo dejó fuertemente impresionado, era solo una niña pero tenía el potencial de llegar a ser una mujer muy hermosa. Cuando se dio cuenta de lo que estaba pensando se espabilo e hizo una reverencia profunda a la pequeña.

- Higurashi sama –dijo cerca de ella.

- Jaja, él cree que soy mamá, - dijo con una espontánea risa e Inuyasha se sintió contagiado de ella, esa era la primera risa que escuchaba en todo ese tiempo – mucho gusto Inuyasha, no me voy a asustar al contrario es muy bonito.

Inuyasha se sonrojó vivamente, "bonito" era una extraña palabra para describirlo pero supo que era algo agradable.

Así desde la llegada a la casa Higurashi su vida empezó a cambiar, las responsabilidad de ser el jefe de guardia del castillo eran muy arduas, pero los guardianes eran gente disciplinada que si bien se vieron un poco contrariados al trabajar para un muchacho tan joven pudieron distinguir que merecía el merito de este también.

I wanna be here eternally

Kono mama mitsume atte itai

I can feel you close to me

Deseo estar aquí eternamente, deseo que pudiéramos ver solamente esto, puedo sentirte cerca de mí

Fue hasta el tercer año que se gano a pulso el respeto de todos, apenas empezaban las épocas de disturbio en China cuando la familia Higurashi había decidido ir a su casa de campo, llevaron todo un sequito de guardias, y él como líder, una banda de asaltantes los había atacado en el camino, era toda una banda muy organizada y violenta, atacaron el carro de el señor Higurashi y después lo intentaron con el carruaje de las mujeres.

Fuera por lo que fuera Inuyasha no pudo concebir la idea de que lastimaran a Kagome, se sentía unido a ella desde que había llegado a la casa Higurashi más que de ningún otro miembro de la familia, ella era toda ternura, vida y calidez cosas de las que él había prescindido casi toda su vida.

Por ello había defendido el carruaje con todas sus fuerzas, sin la ayuda de nadie y había derrotado, pero sin poder evitar que la señora de la casa y la niña fueran lastimadas, no de seriedad pero aun así, esa sensación casi asfixiante de que habían lastimado a Kagome, había sido más que nauseabunda.

Fue ese día que finalmente se dio cuenta de que él estaba enamorado de la joven hija de la familia Higurashi, era casi una niña pero de todos modos no podía evitar su sentimiento.

Desde ese día, además de ser guardia del palacio, se le dio la tarea de cuidar de Kagome como su centinela particular, y él había recibido la tarea sin poderse sentir más feliz, le agradaba más que nada poder estar cerca de ella, de oír su risa, de sentir sus miradas calmadas y pacificas, de sus juegos, de sus talentos, era placido como nada verla en la orilla del estanque con los pies en el agua tocando su flauta y escribiendo música, era hipnotizante cuando bailaba para su familia en las fechas especiales, pero al mismo tiempo era casi traumatizante verla crecer, convertirse poco a poco en mujer, estar tan cerca de ella y saber que nunca sería para él. Ella era una princesa y él solo el hijo de el que fuera el guardián de la familia, él mismo no era más que el centinela de su casa y el sensei de su bella hija, como podría aspirar a ella.

Itsu made mo soba ni wa irarenai

Kono shunkan dake wa zutto eien ni

No te necesito conmigo para siempre, pues este momento, durara eternamente

Así siguió pasando el tiempo, el amor que Inuyasha sentía por Kagome no disminuyo ni un poco, por el contrario creció a medida del tiempo, la cercanía y la amistad que los dos había ido construyendo, fue hasta que Kagome cumplió los 15 años que la vida dio su más dulce giro, cuando ella ya era casi una mujer.

- Así que eso hizo tu padre – dijo calmadamente.

- ¿Lo puedes creer? – dijo con un tono algo molesto.

Pues si princesa, lo puedo creer – dijo en el mismo tono tratando de apaciguar el tono molesto de la princesa - mi padre me ha hecho lo mismo desde los 16 años.

- ¿Por que no has aceptado? – pregunto con curiosidad.

- Bueno siendo hombre es distinto para mi yo puedo elegirlo - empezó a explicar - pero usted como princesa no tiene tanta libertad.

Kagome se reclino en el tronco del árbol y miro las hojas sobre su cabeza, su guardián y amigo estaba sentado a su lado. El día anterior la familia había ido a una fiesta dada por una familia cercana a ellos, la familia Akitoki, era otra familia japonesa que tenía negocios en china, y viajaba constantemente a Shangai para poder atenderlos, el más joven de la familia era Hoyou, que tenía solo 16 años, su padre lo que había presentado como un posible candidato a esposo y la había virtualmente obligado a charlar con el toda la noche.

- Y el pobre chico es más aburrido que las lecciones de origami de sensei Yuko, no hablaba de otra cosa que no fuera lo malo que el clima era en Shangai, que no soportaba el aroma de el canal de agua, que el polvo activaba sus alergias, Oh fue tan aburrido, - bufo al final y provoco una sonrisa en él - no puedo creer que mi papá lo halla imaginado como mi esposo.

- Princesa – dijo de modo conciliador - él solo procura su bien, no debería ser tan dura con él.

- Lo se – dijo y miro con pesar las hojas que se mecieron sobre su cabeza con el aire – supongo que como muchas cosas eso de poder escoger a la persona que amas y quedarte a su lado, no es cosa de princesas.

Inuyasha la volteo a ver, y vio en sus ojos una sombra de pesar, pero por la forma en la que había dicho aquello era como su estuviera viviendo ahora esa pena.

- Princesa… - dijo en un tono casi de pesar.

- No me hables con tanta seriedad Inuyasha, - dijo ella tratando de desviar el tema - te he dicho que no me gusta que me digas princesa, solo dime Kagome.

- ¿Estas enamorada?

Kagome se levantó casi de un brinco de donde estaba, antes deponer irse él la detuvo, se le tiñeron las mejillas por completo de rojo.

- ¿Estas enamorada? – pregunto de nuevo con demasiada seriedad.

El viento soplo de nuevo, los pliegues de el traje chino que ella bestia se movieron con el viento junto con su flequillo, su demás cabello estaba atado en su nunca en una trenza tensa y enrollada, ella se quedo en silencio un momento, él no dejó de sostenerla esperando su respuesta.

- Si…

El susurro de su respuesta fue como una bala de cañón para él, la soltó, ella no se movió de lugar, bueno el momento debía llegar tarde o temprano, él lo sabía y sabía que dolería, pero no sabía hasta que punto, nunca imagino que se sentiría como una lanza atravesado limpiamente el pecho.

- Le… corresponde – apenas pudo a articular.

- No – dijo ella con pesar pero no le dio la cara – a decir verdad es un amor imposible… él jamás se fijaría en una chiquilla como yo.

- ¿Por que?

- Por que… - suspiro con una sonrisa cansada - nosotros… no importa, la verdad solo quiero vivir este sentimiento así, si el no lo sabe, no podrá rechazarme nunca y podré seguir a su lado tanto tiempo como pueda.

¿Quién sería? La idea empezó a dar vueltas en su cabeza con velocidad¿Quién sería ese bendito ser que recibiría el amor de Kagome aun así lo mantuviera oculto¿Alguno de sus compañeros de clase en la cuidad¿Alguno de los hijos de los amigos que la familia tenía?, no tenía muchas varones a su alrededor, pero si los suficientes para poder conocer alguien.

- No deberías darte por vencida Kagome, - dijo tristemente, a pesar del dolor que le causaba, lo único que quería es que ella fuera feliz - esa no eres tu

- Tu me lo dices a mi – dijo volteando a ver tímidamente.

- Por supuesto, - dijo dedicándole una sonrisa vacía, desearía poder decirle otra cosa pero no podía - yo hice una guerrera valiente y sin miedo, además el joven que has escogido debería estar loco para no amarte después reconocerte.

- Inuyasha…

- Kagome yo… - deseo decirle que así se sentía él, que él la amaba más que a nadie más en el mundo, más de lo que alguien podría amarla, pero no debía, al contrario de eso y muy a su pesar la quiso animar - La próxima vez que lo veas, ve a él, respira pronto y dile abiertamente tus sentimientos, te aseguro que tu amor será correspondido.

- ¿De verdad lo crees? – dijo con esperanza en su voz.

- Absolutamente.

Kagome fue a él, y se reclino a su lado, él espero por un abrazo de agradecimiento de su amiga por los ánimos implantados, eso era lo único que obtendría un día de ella y estaba preparado para apegarse lo más posible a ese pequeño cariño que ella sentía por él.

Nada lo preparo para lo que ella haría.

Kagome se arrodillo a su lado y dio un largo suspiro, se inclino cerca de él y puso un delicado y suave beso sobre sus labios. Él no pudo responder, no se pudo mover, no pudo hablar, nada, la sorpresa era demasiada.

- Solo pido que esto no te aleje de mi Inuyasha, - dijo cuando rompió el beso y se recargo en su frente - si quieres olvidar que dije esto esta bien, pero por favor no te alejes – la chica temblaba cerca de él – te... te quiero Inuyasha, - Inuyasha abrió los ojos aun más amplios al escucharla - desde que lo recuerdo te quiero, y solo quiero que sepas, que a pesar de que tu no puedas corresponderme no importa, soy feliz de tener este sentimiento, si no puedo tenerte a mi lado estará bien, por que siempre tendré para mi este solo momento.

Kagome no pudo decir nada más antes de que lagrimas de precipitaran por sus ojos y echara a correr a adentro de la casa. Inuyasha se quedo largo rato sentado bajo el árbol sin saber que hacer.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Miro de nuevo la casa y comenzó a caminar por los jardines del palacio, necesitaba darle a Kagome espacio, moría de deseos de ir a ella y traerla a sus brazos hasta quedar sin fuerza, odiaba tener que esperar pero sabía que debía hacerlo, su hijo estaba primer, no por nada él había sido el único que había podido traer de regreso las memorias de Kagome.

Un hijo…

Había convivido con su hijo esos tres días y aun así no podía creer que de verdad existiera ese pequeño trozo de milagro de esa única noche de amor.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Tatakai ni dekakeru mae no hito yasumi

Anata to sugoshitai

Quisiera tener un pequeño descanso contigo, antes de ir a la batalla

El joven caminaba raudo y silencioso por el jardín de la mansión, debía verla, quería verla aunque fuera solo un minuto antes de tener que irse, debía saber que ella lo esperaría, una esperanza para volver con vida.

Llegó al punto de reunión y ella ya estaba allí, esperando en la sombra oscura del viejo árbol, él la observo por algunos segundos, quería absorber su imagen para que fuera su escudo en la batalla para que fuera un corazón de oro que cubriera el suyo para traerlo con vida.

- Kagome – la llamó en un susurro

- Inuyasha – la chica se acercó a él y antes de poderlo evitar el la atrajo en un abrazo desesperado, absorbiendo el aroma a noche y mujer que tenía su cabello, su peso diáfano en sus brazos.

Se separaros solo lo suficiente para poder entregarse a un beso, él absorbió la vida de Kagome en ese beso, toda su pasión en una sola caricia que frente al mundo sería catalogada como sucia impropia, inmoral, pero para ellos, era gloriosa.

Y esa noche se amaron, como si el mañana no existiera y con el miedo en el corazón de que de verdad así fuera, de que el día de mañana ellos no volverían a verse nunca, quería solo eso, solo la figura de la mujer que amaba, AMADA en esencia bajo él, con su cuerpo brillante de deseo, con sus ojos velados de éxtasis, con su voz susurrante, sabía que lo que hacían era malo, sabía que no deberían hacerlo, pero la necesidad de amor fue más fuerte que todas las reglas a su alrededor.

Al día siguiente lo ultimo que los dos se había dicho era solo eso "te amo" y "regresare".

Yakusoku wa kondo aeta toki ni

Can you hear me breathe?

La promesa de que con el tiempo volverás.

¿Puedes oídme respirar?

Y después de todo ese tiempo, después de las torturas impuestas por el ejercito enemigo había regresado a casa, y la había encontrado sin ella, con todos los que una vez hubieras sido amigos volteándole la cara, que había hecho él para que todos de pronto lo odiaran no lo sabía, pero no podía merecerlo, le costó trabajo saber que la familia se había ido a Japón, que solo el más joven había permanecido en China y como una vez él ahora se encontraba en Wudan. No tuvo que analizarlo demasiado, consiguió lo que necesitaba para el viaje y fue a ella, al llegar a donde ellos estaban había recibido las más crueles de las noticias.

- Tienes el valor de venir aquí.

Fue la primera cosa que la señora Higurashi le hubiera dicho al verlo en la puerta de su casa.

- Higurashi sama…- contesto confundido por la furia en los ojos de la mujer que siempre lo había visto como si fuera un hijo más.

- A que has venido Inuyasha, - espeto con rabia la mujer de ojos cansados - a seguir manchando el nombre de mi familia.

- Señora…

- Tú – dijo con ira contenida – tú eres el único culpable, tú la mataste, tú la destruiste, por tu culpa ella esta muerta.

Inuyasha sintió como el corazón se le detenía, como la respiración se ralentizaba hasta un nivel peligroso, muerta¿Quién¿Ella…? no ella no.

- No… - el solo presentimiento lo hizo temblar de pies a cabeza.

- Ven. – dijo con odio

La mujer lo tomó de una manga y lo jaló por la casa al jardín de atrás, él solo se dejó llevar por ella como un maniquí sin vida, las palabras circulaban en su cabeza con demasiada fuerza. Llegaron al patio y allí había un altar, el señor de la casa estaba arrodillado a un lado de él elevando una oración, se movió cuando oyó a su esposa llegar y le dedico una mirada aun más pesada que la que la señora Higurashi. Él casi se resistió a ir allí, sus músculos trataron de pelear, pero la fuerza lo había abandonado, la mujer pudo jalarlo hasta los pies de aquel altar.

- ¿Que demonios hace el aquí? – empezó a gritar el señor de la casa.

- Míralo por ti mismo- la señora de la casa no le respondió a su esposo si no que empezó a gritar de nuevo contra el joven - mira lo que le hiciste.

Allí estaba su peor temor, allí en la piedra oscura grabado el nombre de su gran amor, dentro de ella seguro las cenizas de la mujer que había amado desde que la había visto por primera ves sin saberlo.

- Mira lo que la humillación le hizo, - las lagrimas corrían calientes y pesadas por el rostro de la mujer mayor - fue por ti, por haberla mancillado y haberla dejado, por no ser lo suficiente hombre y volver, por ti.

Inuyasha sintió cada palabra como una daga atravesando la carne, nunca pensó que lo que la señora Higurashi era solo tener un culpable, toco la placa fría de piedra que tenía gravado el nombre de su hija.

- Brinco a un río después de que tu te fueras, solo un año después estaba loca por que tú te habías ido, por que te amaba brinco de ese puente – dijo hiriente, malvada – suéltala – dijo y lo jalo fuera de la piedra, el estaba tan horrorizado que no pudo detenerla

- Guardias, guardias. – empezó a gritar el señor de la casa y varios guardias llegaron – sáquenlo de aquí, no dejen que se acerque a este lugar ni a 5 pasos, se Irán con el quien lo permita.

Los guardias sostuvieron al hombre de cabello plateado, las lagrimas apenas empezaban a bajar por sus ojos, estaba completamente en shock pero en su cabeza podía ver aun la piedra fría con el nombre de ella, con el nombre de Kagome Higurashi en ella, una flor rosada en un tipo de florero de piedra en el piso, un altar detrás de la pila.

A la primera persona que vio después de reaccionar preguntó, y este fue un joven guardia, que había sido contratado solo unos meses atrás, le había dicho que casi toda la gente que la había visto estaba de regreso en China que la mayoría de los guardias estaban allí eran nuevos, le contó sobre la muchacha que vagaba en los pasillos de la casa sucia y andrajosa, que corría en el jardín completamente loca y lo que el sabía que hacia pocos meses se había tirado a un río y que esa tumba era la de ella, el tema era casi un tabú en la casa y por eso no preguntaba nada, pero que era cierto, que todos decían que se había vuelto loca por que su esposo se había muerto en una guerra en China y que después de un tiempo se había quitado la vida

Odoroku hodo dewa nai tenkai ni mo

Kandou shichau toki ga dare ni datte oh oh aru

En un crecimiento que no me sorprende de todos alrededor, cuando me emociono todos están alrededor oh oh

Y desde ese momento la vida también lo abandono a él, todas las personas en Japón que había conocido a Kagome había dicho lo mismo, que solo era una niña loca que vivía en la casa de los Higurashi, había personas que ni siquiera sabían que era su hija, y todas comentaban lo mismo, que su esposo había ido a la guerra y había muerto y que eso la había vuelto loca, el fantasma de esa culpa lo persiguió todo un año, se convirtió en una persona completamente antisocial, no se dejo que nadie se acercara para confortarlo no para ayudarlo, solo regreso a China y se dedico a dejar pasar el tiempo en casa de su padre, paso todo ese año pagando un pecado que no había cometido, todo lo que había hecho era poner su vida por la de su padre en la guerra pero no imagino nunca los resultados que eso tendría en la vida de Kagome, todo mundo que lo vio en esa situación quisieron ayudarlo, darle ánimos, pero nadie logro nada, fue hasta la muerte de su padre, poco tiempo después por una enfermedad del corazón que reacciono para poder hacerse cargo de sus negocios y sus ocupaciones, pero no ogro olvidarla, nunca podría olvidarla, después de terminar cansado de las ocupaciones de todos los días los últimos minutos los dedicaba a ella, a la gentil princesa que había conocido en China y que había robado su corazón, a sus ojos llenos de vida, de fuego, de fuerza, y de amor, a sus instantes juntos, a los juegos, a las risas a las palabras tranquilas, a esa única noche de pasión juntos, pensar en ella era una tortura pero una que no podía evitar tener por que era lo único que no lo hacia sentir completamente culpable, era como su cuota de paga por la vida de la mujer que había arrebatado.

Y después… había sido Kikyou, había sido Japón y todo lo demás era el pasado muy cercano.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

I wanna be here eternally

Dare ni mo mitsukara nai tokoro ni

I can see, you are all I need

Deseo estar aquí eternamente, en un lugar donde no pueda encontrar a cualquiera, puedo ver, tú eres es todo lo que necesito.

Se sentó a la sombra del árbol donde habían estado juntos un millón de veces, recorriendo las viejas sendas que habían dejado marcadas allí para siempre, escucho el cascabel a su cabeza y sonrió.

Todavía no podía creerlo en realidad, temía cerrar los ojos y despertar en aquella realidad donde Kagome estaba muerta, donde el estaba comprometido por obligación, donde Hinagueshi era una geisha encerrada en un capullo de cristal. Si era así no quería abrir los ojos, quería quedarse solo allí donde los vagos recuerdos de Kagome persistían, donde su aroma flotaba en el aire, donde su historia había sido escrita a lo largo de 8 años, donde todo lo que había pasado esos 6 años no hubiera pasado nunca, que el nunca hubiera ido a la guerra, donde ella nunca se hubiera quedado sola, donde nunca había perdido la memoria, donde él no la había creído muerta. Solo allí, donde la chica vestida de un traje chino color rosado reía a su lado, si todo era un sueño no quería despertar.

Ashita made tasuke wa iranai

Kono shunkan sae mo kitto just a fantasy

No necesitare ninguna otra cosa hasta mañana, ciertamente, este momento es solo una fantasía.

Kagome despertó de nuevo y encontró al pequeño niño profundamente dormido a su lado, sintió las lagrimas más calmas, más calladas salir de sus ojos, no se hartaría nunca de abrazarlo, de sentirlo cerca, había sido tan doloroso perderlo, había causa tanto sufrimiento imaginarlo siempre en medio de un charco de sangre y sin vida, había sufrido alucinaciones enteras y crueles con esa imagen que casi era irreal verlo allí, dormido, calmo y más que nada VIVO, podía sentir su corazón latiendo más rápido solo por tenerlo cerca.

Quiso cerrar los ojos y no despertar al mañana, aun tenía miedo de despertar y saber que había sido solo un dulce sueño, si era solo una fantasía que así fuera, que la vida la abandonara justo ahora con el recuerdo de su hijo e Inuyasha vivos…

Inuyasha…

Abrió los ojos de nuevo, Daiki seguía dormido cerca de ella, con cuidado lo destrenzo de su cuerpo y lo dejó en la cama, salio de ella y dejó las cortinas corredse para evitar un poco el sol y dejarlo dormir, vestida como estaba solo en ropa de cama salio de la habitación, camino solo un par de pasillos y vio a Yumi, se sorprendió un poco al ver lo cambiada que estaba después de 5 años, la jovencita que ella conocía tenía las formas definitivas de una mujer.

- Yumi…

La chica volteo a ver a la princesa y casi saltó, Kagome se acercó a ella y la chica hizo una reverencia.

- No hagas eso Yumi, - dijo cordialmente - sabes que no es necesario.

- Princesa…

- Yumi… - dijo regañándola.

- Higurashi san – dijo con una sonrisa – perdón es solo que ha pasado tanto tiempo y…

- Lo se, Yumi¿Y mi mamá y mi papá?

- Su madre esta en el salón de té y el señor no esta.

- ¿No sabes si esta aquí Inuyasha? – pregunto esperando que supiera algo.

- ¿Taisho sama? – ella sintió con la cabeza - Si lo vi hace poco en el patio de atrás, comió algo temprano y después se la ha pasado vagando por el jardín, creo que se dio cuenta de que ya estaba bien, no ha dejado su habitación casi para nada hasta el día de hoy.

- Gracias Yumi – respondió con una sonrisa.

- De nada Higurashi san – dijo haciendo una reverencia muy leve con la cabeza.

La chica salia por una puerta trasera que conducía a los jardines, Yumi la vio ir con una sonrisa, era tan bueno tener de regreso a la princesa.

I can feel you close to me

Ano basho ni kaerenaku natte mo

Ima no kimochi dake wa zutto eien

Puedo sentirte cerca de mi, incluso si tu no quieres volver a este lugar estas emociones estarán aquí para siempre.

Kagome camino por los jardines, se maravillo de poder reconocer las diferencias que se había dado con los años, sintió una sensación demasiado extraña al recordar el día anterior, mirando todo y pareciéndole igualmente increíble pero del todo desconocido, el desconcierto de no reconocer la casa sonde había vivido toda su vida, y hoy volver a ver todo como propio, reconocer cada camino, cada puerta, cada pasillo del enorme castillo como su casa, de ver los jardines, los estanques, cada árbol y dirigirse a el lugar donde tenía la seguridad de que él estaría.

Sintió su corazón latir rápido en ese momento, quería verlo, cuanto quería verlo, era como si lo viera por primera vez después de eso 6 años, después de pensarlo muerto, después de todo ese tiempo, quería verlo como si durante todo ese tiempo no lo hubiera visto, y pensaba, en realidad una parte de ella no lo había visto en todo ese tiempo, lo había visto Hinagueshi pero no Kagome, y deseaba tanto tenerlo cerca que casi quería correr a su encuentro.

Antes de saberse en acción corrió justo a su árbol, aquel árbol, que había sido tan importante, tan trascendental que había sobrevivido como una de las pocas memorias que no se había borrado.

Inuyasha se había levantado ya, miro la marca en el árbol, puso una mano frente a ella y la sintió casi vibrar debajo de su palma.

- zutto… - escudo la voz delgada a su espalda.

Volteó enseguida a ver a la persona a su espalda. Parada allí vestida solo con una ropa de cama estaba ella, una sonrisa tranquila en su rostro, su piel clara y limpia, el viento arrastro el cabello en su espalda dejando algunas hebras caer sobre sus hombros, y supo que nunca había sido más hermosa hasta ese momento, era como si un halo de luz la cubriera, como si fuera un ángel. Se acerco tranquilamente.

- Inuyasha… - dijo a unos pasos con voz delgada y amorosa.

- Kagome… - respondió casi igual sin poderse mover de su lugar.

Kagome nunca se había sentido más feliz de escuchar su nombre en sus labios "Inuyasha…", no sabía de donde estaban saliendo tantas lagrimas cuando un día pensó que ya había derramado todas las que tenía, pero estas seguían apareciendo y las amo, por que eran lagrimas que expresaban lo absolutamente feliz que era en ese momento, no pudo contenerse más y corrió hasta donde estaba él que la recibió con los brazos abiertos, y la dejo fundirse en su pecho.

- Inuyasha… - la estrecho tan fuerte como pudo a su pecho tratando de aplastarla contra el, como si pudiera hacerla una parte de él mismo, ella hizo lo mismo, solo sintió como sus brazos iban y se colgaban desesperadamente de su cuello – mi Inuyasha…

No, no era un sueño, era real y tangible a su lado. Se separaron solo lo suficiente para poder verse a los ojos, sus ojos bailaban de untado a otro atrapando los destelles dorados y marrones con ansiedad, solo unos segundos antes de fundirse en un beso.

I wanna be here eternally

I can see you are all I need

Kono shuukan dake wa eien ni

Deseo estar aquí eternamente, puedo verte y es todo lo que necesito, este momento durara para siempre.

El sabor a almizcle y a lavanda se mezclo creando una esencia profunda y perturbadora, maravillosa, e intoxicante. El amor corrió entre los dos de manera natural, y viva, como si fuera el primer beso que se dieran en la vida, el presiono sus manos contra su espalda fuertemente mientras ella se levantaba del piso colgándose de su cuello, queriendo no dejar ningún espacio libre al aire, queriendo ser uno mismo por ese instante, queriendo que durara para siempre. Eternamente…

La falta de aire fue lo único que consiguió separarlos, pero no se dejaron ningún momento, siguieron sosteniéndose uno al otro, en un abrazo perfecto sin ceder ningún espacio a nada.

- Nunca perdí la fe Inuyasha… - dijo ella en medio de sollozos – puede que el dolor me haya segado pero nunca perdí la fe en ti, se que me lo juraste y siempre creí en que cumplieras esa promesa, lo recuerdas, me juraste que volverías, que vencerías a la propia muerte para regresar, y siempre quise esperarte.

- Lo se, yo tampoco perdí la fe nunca, siempre me resistí a creer que te había ido realmente, nada, nunca más va separarnos Inuyasha, nunca nada más se va a poner entre tu y yo… y Inuyasha.

- Si – dijo recargando se cabeza sobre su hombro lo más posible – somos lo que siempre quisimos Inuyasha, somos ya una familia y viviremos llenos de amor, los tres como siempre debió haber sido.

Un viento amable soplo y arranco unas cuantas hojas del alto árbol detrás de ellos, una quedo estacionada en el cabello de ella pero ninguno de las dos lo noto demasiado llenos de su propia emoción, una frente recargada en la otra, por fin juntos, esta vez eternamente.

I wanna be here eternally

Deseo estar aquí eternamente

Fin capitulo 17

30 de enero de 2007

1: 59 p.m.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Nota de autora: bueno aqui estoy de nuevo, disculpen que me haya retrazado tanto en la actualizacion, es que la inspiracion salio volando por la ventana y se nego rotundamente a regresar, ademas de que otra idea me nacio en la cabeza, y no he podido soltarla y esa idea y Geisha se han estado peleando, pero, un dia me puse a navegar buscando lirics y encotnre esta maravilla de cancion, y dije si esto es perfecto para este capitulo, y lo empece y acabo de terminarlo, asi que aqui se los entrego recien salido del horno.

como creo que no hay notas de aclaracion aqui vamos con los reviews

Oh cierto casi lo olvido, a todas las personas que fueron al conscurso de Misionanime y me regalaron un voto, muchisimas gracias, me fue mejor que bien, gane el primer lugar en Drama por "Huida" que es el premio que deseaba, muchas muchas muchas muchas muchas gracias a todos.

ahora si a mis responsivas:

Fel: no me lo saque de ningún lado Fel yo lo invente, oye que estas insinuando, te reto a que busques en algún lado una escena así y me lo digas, caray niña.

Ya se que este capitulo no te debe haber gustado, peor al menos a mi parecer era importante, o al menos si agregaba una pieza fuerte a la historia, y ya deja de andarme molestando hasta por la radio.

Tata Mei.

Serena tsukino chiba: pero no podías estar segura, se que también creías que estaba muerto, peor no, esta vivito y coleando y me lo imagino de los más precioso, jeje, espero y este capitulo te haya gustado, es el preámbulo del final gracias por el review

LadyJ07: vete preparando, siéntate por que la noticia es esta, faltan a lo sumo dos o tres capítulos para el final, lo se que pena, a mi también me da mucha penita por que me había encariñado mucho con esta historia que me ha costado tanto trabajo.

Bueno, la verdad si se vieron muy muy manchados los papas de Kagome, pero en el siguiente capitulo te explicare sus motivos, pero esto no se va a quedar así como así, sabes me quede pensando también en que Inuyasha estaba dejando un poco de fuera a su hijo en sus planes, siempre hablaba de Kagome y yo, hasta yo me olvide del pequeño Daiki así que busque una solución satisfactoria que la explico aquí, fue solo por eso, por que él no le creyó lo del hijo, al igual que cualquiera quizás pensó que había nacido muerto o que solo era una excusa por la forma tan cruel que lo trataron.

Muchas gracias por las felicitaciones por los premios todavía no me lo puedo creer, pero me lleve varias preseas y me hizo profundamente feliz el oro de Drama, huida es una historia que siempre estará en mi corazón después de esto. Bueno nos estamos viendo en el siguiente capitulo gracias por el review

We-love-Kappei-sama: aquí el siguiente capitulo, como que sentí que debía aclarar un poco también lo que había vivido Inuyasha después de que regresara de la guerra, me da mucha penita por el la verdad lo trataron muy mal, pero a veces el dolor nos hace hacer cosas crueles. Espero y esta canción te guste también, es muy romántica al menos a mi parecer fue perfecta para este capitulo gracias por el review.

kagome-kitty: lo se pero es que conforme me acerco al final me voy haciendo un poco más lenta quisiera que no terminara, peor bueno aquí esta la conti, tratare de no tardar tanto la próxima vez, gracias por el review

Yuna-DW: muchas gracias, se que fui muy cruel pero no puedes negarme que fue uno de los mejores capítulos, peor no te preocupes a partir de aquí hay más momentos felices que densos, solo quédate a verlos gracias por el review

AKai iNaZuMa: Caray espero que hayas disfrutado del abrazo y que este te haya hecho acostarte un ratito en su cama con ella, jeje.

Pues ya están desenredándose los hilos de esta historia, se que lo que hicieron los papas de Kagome fue muy muy gacho pero bueno, imagínate en esa situación, siendo lo que ellos eran, esos prejuicios de gente encumbrada y demás, no debió ser fácil y a veces créeme las personas podemos tomar las peores decisiones para resolver un problema. Las dudas que te hayan resultado viene en el siguiente capitulo así que espéralo –gracias por el review

Sweet-Sugar-894: no te preocupes que todo lo que quieres te será concedido a medida que la historia avance, como dije un poco antes, a veces el dolor te hace irracional, y supongo que los papas de Kagome solo querían un culpable para no sentirse tan mal ellos, una actitud muy egoísta pero humana después de todo gracias por el review

Inu to aome: oh no te apures la fiesta será sin duda memorable jeje, espero y este capitulo te haya gustado, a partir de aquí estamos muy cerca del final, espero y lo disfrutes, mi msn es sttail88 en Hotmail gracias por el review

INUKAN: oh los virus van y viene en mi sistema inmunológico, por algún motivo comúnmente, pero sobreviviré jeje, gracias por los comentarios sobre el capitulo, me esfuerzo cada día por hacerlo mejor gracias por el review

Draiko: pues como vez ella estaba mas preocupada por poder ver a su familia que por matar a alguien jeje, yo hubiera hecho lo mismo, gracias por todos tus buenos comentarios, de verdad gracias por el review

Eiko007: bueno aquí esta una de esas escenas tiernas de Inuyasha que empezaran a ser más frecuentes ya que ella ha regresado a ser definitivamente Kagome, pero aun hay cosas que aclarar, una platica con sus papas será absolutamente necesaria, además de ese aire medio filosófico que le doy a mis historias que me hace falta jeje, gracias por el review

Shakka DV: gracias por toda la ayuda de Chi, sin ti ese capitulo no hubiera sido lo mismo, ya escuchaste esta canción de Utada a mí se me hace muy romántica. gracias por el review

Dita-chan: me fascinan tus reviews siempre des fragmentas todo lo que vez en ella y me dan ganas de poder explicarte cosas y más jeje, pues si, la verdad a mi se me hace también muy gacho lo que le cicerón a Kagome, pero por lo mismo que es una historia que va más orientada en una época antigua y en una familia importante, creí que esto era una cosa casi esperada, sobre lo de la reacción de Kagome yo creo que ellos no esperaban que pasara esto, quizás que sintiera dolor pero que se recuperara, pero bueno, las razones de sus papas te las explicare en el siguiente capitulo.

Sobre ellos, oh yo creo que ya han sufrido lo suficiente, es hora de hacerlos un poco felices, no o crees, espero y este capitulo te haya gustado también, gracias por el review

Seishime: jeje, bueno ponte en lugar un momento de sus padre, ella una princesa deshonrada, con un hijo en medio de una sociedad que la rechazaría por eso, no creo que lo hayan hecho de mala voluntad, solo que no esperaban que ella reaccionara así, aun así ya veremos sus motivos en el siguiente capitulo.

La reacción de Inuyasha creo que queda clara en este capitulo, el no creía que fuera verdad lo de su hijo, debo reconocer que de pronto lo había sacado de la jugada pero aquí esta gracias por el review

Ninde Black: bueno aquí esta este capitulo, lo de los papas, bueno eso se vera ya en el siguiente capitulo,a si que no te lo pierdas, gracias por los mensajes.

bueno me retiro, solo les aviso que el final de esta historia ya esta muy muy cerca asi que no se lo pueden perder.

¿me dejas un review para saber si te ha gustado mi historia?

gracias

shian shen

Mimi chan