2.

(EDWARD)

Ya estábamos en camino hacia Forks junto a mi madre y mi hermano, no quería dejar a Rose, pero ella insistió en que iba a estar bien, siempre fue muy tenaz. Pero al fin y al cabo era mi hermana favorita y yo la necesitaba a mi lado, hacia poco mas de 2 horas que habíamos salido y ya la extrañaba.

Con todo este cambio tan rápido me había olvidado avisarle a mi novia que me mudaba y que deberíamos cortar, así que apenas lleguemos voy a llamar a Tanya y decirle, no creo que lo tome mal, si hace bastante ya andábamos mal.

- ya falta poco para llegar niños, ¿se encuentran bien? – mi madre me desconcentro de mis pensamientos mientras manejaba mi volvo.

- sí, estoy un poco nervioso por conocer a Carlisle y sus hijos – le respondió Jazz.

- les vas a caer bien, y ellos te van a fascinar – animo mi madre. - ¿y tu Edward?

- estoy bien, solo pensaba en Rose. – le confesé. – deberíamos haberle insistido mas en que venga.

- sabes como es mi gemela, hermano. Tomo su decisión y nada ni nadie le va a ser cambiar de opinión.

- está enfadada conmigo, cree que yo soy la culpable de la separación con Charles – se lamento Esme. – y la comprendo que no quiera estar cerca mío, por eso quise darle su espacio, pero ni bien nos acomodemos bien y pase un poco el tiempo voy a ir para hablar con ella e intentar convencerla de que se venga con nosotros.

- tranquila madre. No creo que ella te culpe por la separación, ella sabía que ustedes no andaban bien hace mucho. – y ella me miro con consternación.

Después de unas horas más de viaje llegamos a una casa enorme, de madera y vidrios, se notaba que era luminosa y de lujos. Mi madre estaciono mi auto afuera y bajo incitándonos a hacer lo mismo. Una vez que los tres descendimos del vehículo nos quedamos unos segundos contemplando la casa. En eso apareció por la puerta principal un hombre rubio de tez muy blanca.

- Cariño, ya llegaron – expuso alegre abrazando a mi madre.

- Carlisle, quiero presentarte a mis hijos. – le anuncio mi madre señalándonos. – él es Jasper, mi hijo mayor.

- un gusto Jasper, tu madre me hablo mucho de ustedes. – y le estrecho la mano a mi hermano.

- y él es Edward, mi pequeño bebe. – siempre me llamaba así, pero no me molestaba, ya estaba acostumbrado.

- ¿Qué tal Edward? – y Carlisle también estrecho mi mano.

- quiero que se sientan como en su casa, porque de ahora en mas esta es su casa. – nos dijo cordialmente. – pero, ¿y tu hija Rosalie? – la pregunta del novio de mamá la descoloco y nos miro a nosotros en busca de ayuda.

- ella prefirió quedarse en Los Ángeles. – explico Jasper. – es que allí tiene a sus amigas y a su novio, y no quiso dejarlos.

- oh, claro – se lamento él – comprendo. Bien qué tal si pasamos y les presento a mis hijos.

Y sin más, él y mamá entraron primeros tomados de la mano, y Jazz y yo los seguimos. Entramos a un inmenso salón, donde a primera vista se distinguían las escaleras; también había sillones, un plasma, y una chimenea.

- Esperen aquí, voy a buscar a mis hijos. – nos pidió Carlisle, y mientras él se fue Jasper, mamá y yo nos quedamos observando el hermoso salón de nuestro nuevo hogar; la verdad que el hombre me caía bastante bien, parecía buena persona y se notaba que quería mucho a Esme.

En eso lo vimos bajar las escaleras seguido de un chico aun más grandote que él y una chica muy delgada y pequeña.

- Alice, Emmett; ella es Esme, el amor de mi vida y futura esposa – presento a mi madre. Ellos se acercaron y le dieron un beso en la mejilla.

- y ellos son Jasper y Edward, sus hijos. – el chico nos estrecho la mano sonriente, y la chica nos beso en las mejillas y note que cuando se acerco a Jasper para saludarlo ambos se sonrojaron, cosa que hizo que yo me riera aunque intente disimularlo rápido. Ya tenía con que molestar a mi adorado hermano.

- mi hijo Emmett es capitán del equipo de futbol – comenzó a decir Carlisle. – Esme me conto que tú Jasper juegas también, así que seguro él te hace entrar en el equipo del instituto.

- por supuesto pá – dijo entusiasmado Emmett – va a ser fabuloso tener alguien en esta casa que le gusten los deportes como a mí y que no se pase horas en los centros comerciales – esto último dijo mirando de reojo a su hermana quien le golpeo en las costillas.

- es que Emmett es el único hombre criado entre dos hermanas – explico Carlisle – por eso está muy entusiasta con la llegada de ustedes. – eso me hacia relajar bastante, ya que yo creía que ellos no nos querían aquí.

- ¿y dónde está Isabella? – indago mi madre.

- salió a pasear con el novio, Jacob. – le explico Alice. – pronto va a llegar. Ella es mi gemela – paso a explicarnos a nosotros.

- ¿tú también tienes una gemela? ¿Y es igual a ti? – curioseo Jasper.

- sí, Bella y yo somos gemelas aunque ella nació primero por escasos 2 minutos – bromeo la chica, quien también me caía bien. – y pues, no somos distintas en todo sentido, físicamente y en personalidad.

- Jasper también tiene una gemela, Rosalie, yo te hable de ella ¿recuerdas Alice? – hablo Carlisle, y ella asintió, aunque en su cara había una mueca de duda, ya que mi hermana no estaba con nosotros.

- ¿y ella donde esta? – inquiero Emmett

- se quedo en Los Ángeles. – indicó Esme.

-¿Por qué? ¿Hubo algún problema? – examino Alice

- no seas imprudente hija. – la regaño su padre. Y ella se limito a mirar apenada a Esme, de seguro ella estaba igual de entusiasmada que su hermano con nosotros, por tener otra hermana.

- Vengan, vamos a acompañarlos a los que van a ser sus nuevos dormitorios – anuncio Emmett llevándonos casi arrastras por las escaleras. Alice subió detrás de nosotros tres.


(BELLA)

Me desperté temprano por la mañana y baje a desayunar con mis hermanos, hoy iba a ser un largo día. Había quedado en verme con Jacob para el almuerzo, pero no podía quedarme mucho rato ya que hoy llegaban a casa la novia de papá y sus tres hijos; al principio la idea no era de mi agrado pero al ver tan feliz a mi Carlisle acepte su decisión, además no era tan malo tener nuevas personas en casa, si en fin yo casi nunca estaba allí.

- Emmett puedes comer más despacio y menos, un día de estos vas a morir atragantado con los panqueques – regañe a mi hermano mientras entraba en la cocina y me acomodaba.

- también yo me canse de retarlo ya por lo mismo Bells – dijo Alice. Emmett solo rodeo los ojos.

Tome un zumo de jugo y comí una tostada sin nada, y subí a darme una ducha para ir a ver a Jacob.

Cuando baje Jacob ya me estaba esperando en la sala, charlando con mi hermano. Cuando me vio llegar me sonrió y se acerco hacia las escaleras para ayudarme a bajar, cuando estuve en sus brazos me dio un beso en los labios, entonces el grandote tosió.

- hello, estoy acá todavía. – dijo llamando nuestra atención.

- lo sé Emmett – dije dándole un abrazo para luego salir con mi novio.

Nos subimos en su moto y fuimos hasta La Push, íbamos a almorzar en la playa. Pasábamos mucho tiempo juntos en la playa de su familia. Era muy hermosa y limpia. Y yo me sentía muy a gusto ahí con él.

- así que hoy llega la novia de tu papá – indago mi novio

- exacto, Esme. Y también vienen sus hijos – le comente

- eso no me habías contado

- es que de eso nos enteramos ayer en el shopping – me reí – son 3 también, 2 chicos y una chica.

- ¿crees que se van a llevar bien? – esa pregunta me la venia haciendo yo desde que me entere que sus hijos también se venían a vivir con nosotros también.

- eso espero – le respondí – por el bien de todos.

- solo tenes que poner lo mejor de vos – me aconsejo acercándose a mi – ya vas a ver, te van a adorar es imposible no quererte – y se tiro encima mío para besarme

Termine llena de arena, así que me fui al mar un ratito; espere a secarme y le pedí a Jacob que me llevara hasta mi casa, ya se me había hecho tarde, de seguro ya habían llegado y mi padre debía estar hecho una furia por mi ausencia.

En el camino de vuelta iba pensando en cómo disculparme por mi tardanza. Además estaba muy nerviosa por conocerlos a todos.

- llegamos hermosa – me dijo Jake mientras me ayudaba a bajar de su moto.

- gracias amor – le dije besándolo.

- de nada, ¿te dije que me encantas mas cuando me llamas amor? – reí por su comentario.

- amor, amor, amor – y ahora él se rio dándome otro beso.

- mañana te paso a buscar a la hora de siempre para ir al colegio.

- no, mañana empiezan los hijos de Esme el colegio también y con la tardanza de hoy debo hacer buena letra así que voy a ir con ellos –

- como quieras – me dijo apenado, siempre me llevaba al instituto y me iba a buscar

- luego pásame a buscar a la salida así vamos a almorzar juntos si quieres.

- claro que quiero – afirmo. – te quiero y te veo mañana.

- y yo a ti – conteste antes de darle un beso de despedida.

Y por fin entre a casa, ya era hora de conocer a mi nueva familia y disculparme con mi padre y Esme por la tardanza.

Me dirigí directo a la cocina, de seguro encontraba alguien ahí y no me equivoque, estaba mi padre sirviendo unos vasos con jugo fresco.

- hasta que por fin te dignaste a venir – me reprendió él

- lo siento mucho, no me di cuenta la hora – intente defenderme – en serio lo lamento, voy a compensarlo lo juro papá – le prometí dándole un abrazo. – ahora quiero conocer a Esme – le dije sonriente.

- me alegra escucharte con ese entusiasmo. Ven vamos, está arriba en nuestro dormitorio, Alice la está ayudando a desempacar y acomodar sus cosas.

Subimos rápidamente y nos dirigimos al dormitorio de Carlisle y Esme, allí estaban Alice y ella; realmente era una hermosa mujer, tenía cara en forma de corazón, cabellos cobrizos y ojos de igual color, era bajita y delgada pero con curvas bien marcadas, parecía adorable.

- cariño, quiero presentarte a alguien – anuncio mi padre; y recién en ese momento Esme noto nuestra presencia.

- hola, soy Isabella, pero llámame Bella. Papá hablo mucho de ti, es un gusto conocerte Esme y espero que me disculpes por mi tardanza, me entretuve con mi novio. – me presente y le ofrecí mis disculpas por no estar a tiempo para su llegada

- tranquila Bella, no hay problema alguno, comprendo el motivo de tu tardanza, aparte vamos a tener mucho tiempo para presentarnos y conocernos. – era una mujer muy amable.

- como Esme dijo, ya van a tener más tiempo para presentarse, así que ven Bella, voy a presentarte a los hijos de mi mujer.

Salimos del cuarto y nos dirigimos al cuarto que se encontraba al lado del de Alice, allí estaban Emmett y otro chico rubio, alto y musculoso, no tanto como mi hermano, pero musculoso al fin.

- Bella – grito Emmett cuando me vio y corrió hacia mí tomándome por la cintura y girándome en el aire.

- tranquilo grandote – me bajo, y me dio la mano y caminos hasta donde estaba el rubio.

- Jasper, ella es Bella mi hermana pequeña y la gemela de Alice. – me presento Emmett entusiasta como siempre. – y Bella él es Jasper, el hijo mayor de Esme.

- un gusto conocerte Bella. – me saludo Jasper

- el gusto es mío Jasper.

- bien, vamos Bella que falta conocer a alguien más y ya está. – rio mi padre.

Y ahora nos dirigimos al cuarto que estaba al lado del Emmett; allí solo había un chico, tenía el mismo color de pelo que la madre, era alto y delgado y su piel era muy blanca. Era hermoso, era el ser más hermoso que vi en mi vida.

- Edward – lo llamo mi padre, así que Edward se llama que nombre más perfecto para él.

- ¿ocurre algo Carlisle? – pregunto dándose vuelta para mirarnos, su voz era tan adecuada para él, todo me fascinaba me quede perdida en su mirada.

- quería presentarte a mi hija, Isabella Cullen – dijo tocándome por la espalda.

- encantado, yo soy Edward el hijo menor de Esme – dijo ofreciéndome la mano, pero yo no podía articular nada, estaba tildada.

- Isabella Marie contesta y saluda a Edward. – me reprimió Carlisle, y así pude volver en sí.

- no hay drama Carlisle, de seguro todo este debe ser muy estresante para Isabella

- Bella, solo Bella – le respondí tratando de centrarme. – Disculpa – y esta vez yo le ofrecí mi mano para que la estrechara, y así lo hizo, el roce de nuestra piel me hizo erizar.

- que bueno, ya todos se conocieron – dijo mi padre. Y Edward y yo sonreímos, que perfecta sonrisa tenia.

- voy a mi habitación, si necesitan algo díganme. – y así me retire.