4.

(Edward)

Habían pasado dos días de la llamada de mi hermana, llegaba hoy a la tarde, yo mismo iba a ir a buscarla al aeropuerto. Estaba muy emocionado de tener a mi hermana devuelta a mi lado, a pesar de que me pasaba todo el día hablando con ella por teléfono, no era lo mismo.

Ese día me levante entusiasmado, baje a desayunar y allí estaban todos ya.

Hoy no iba a ir al instituto, iba a decorar el cuarto de Rosalie como a ella le gustaba, su cuarto quedaba al lado del mío y de Emmett.

- Edward, ¿no venís? – me pregunto Emmett

- no, voy a quedarme arreglando la habitación de mi hermana. Aparte es viernes, no hay nada nuevo que ver. –

- con Emmett y Bella vamos a ir a la salida del colegio al shopping a comprarle un obsequio de bienvenida a Rose – hablo Alice como si estuviera familiarizada con mi hermana de toda la vida, ellas iban a llevarse bien, tenían mucho en común.

- hermano, yo voy a entrenar con Demetri, así que regreso por la tarde también. – me aviso Jazz.

- genial, voy a estar solo todo el día – dije tratando de sonar ofendido

-mejor para vos – me repuso Isabella. – Vas a poder decorar tranquilo.

Y así todos salieron hacia el instituto, yo termine de desayunar y me dirigí al que iba a ser el dormitorio de Rose, le iba a cambiar las cortinas, las sabanas, iba agregarle unos pufs, y muebles de los gustos de mi querida hermana.

Se me paso el día muy rápido, ya eran las 4 de la tarde en dos horas llegaba, así que me fui a duchar y salí rápidamente al aeropuerto.

Llegue casi sobre la hora, pero por suerte aun no llegaba el avión, faltaban unos minutos que se me hicieron eternos. Y por fin la vi, a los lejos; era imposible no reconocerla, caminando con aires de diva, y vestida a lo último de la moda, de seguro le iba a encantar el regalo de Alice.

-Edward- grito saltando hacia mí apenas me vio, la tome y gire por el aire dándole un fuerte abrazo, no quería soltarla más.

- Rose te extrañe demasiado – le dije en su oído, ya que todavía la tenia abrazada. – No vas a librarte más de mi – ella se rio, extrañaba su risa.

- no pienso librarme de ti hermanito.

Salimos del aeropuerto y subí todo su equipaje en mi auto, ella se sentó en el asiento de copiloto, prendió la radio y comenzó a cantar como lo hacía siempre, yo solo sonreía viendo la escena; en este último mes nada había cambiado, eso en cierta forma me reconfortaba.

Cuando llegáramos a la casa de seguro Esme ya tendría la comida servida, y ya todos llegaron. La verdad no me imaginaba como se llevarían Rose con Bella, en mi punto de vista eran muy opuestas, de seguro chocarían en casi todo, en cambio con Alice se llevarían bien, todos se llevaban bien con Alice.

- revélame tus pensamientos – Rose capto mi atención, siempre nos decíamos así cuando notábamos que el otro estaba muy concentrado en algo; ella y yo no teníamos secretos.

- me imaginaba como te ibas a llevar con Alice y con Isabella – le confesé

- y, ¿según tu como me llevaría? – me pregunto con una sonrisa de suficiencia.

- con Alice de maravilla – y le sonreí con la sonrisa que a ella más le gustaba. – y con Bella, ya veremos – le dije precavido, ella solo me miro confusa pero no dijo nada.


(Bella)

Como todos los días, desayunamos y fuimos hasta el instituto, hoy no iba a ver a Jacob en todo el día, ya que íbamos a ir con Alice y Emmett al shopping, porque mi hermanita quería comprarle un regalo de bienvenida a Rosalie.

En cuanto a Edward, mis sentimientos hacia él eran muy confusos. No entendía bien que me pasaba, cuando lo vi me tilde, y todavía me seguía pasando. Era perfecto, pero muy misterioso; yo casi nunca estaba en la casa, pero cuando estaba él no salía de su habitación, varias veces me tentaba ir y golpear su puerta, pero por suerte siempre me controlaba.

Almorzamos en un restaurante y fuimos a recorrer las tiendas en busca del regalo de Rosalie. Mi Edward iba a ir a recogerla al aeropuerto e iban a llegar justo para la cena que iba a preparar Esme. Estábamos todos muy ansiosos de conocerla, en especial mi hermana, estaba entusiasmada porque sabía que a Rose también le gustaba salir de compras.

- mira ese vestido, es perfecto – grito Alice, entrando corriendo a la tienda. Emmett me miro como pidiendo ayuda y yo solo sonreí y le tome la mano forzándolo a entrar.

-¿no es bien bonito el vestido que le compre? – nos pregunto Alice y yo asentí, la verdad era lindo pero muy sexy, yo jamás me pondría algo así.

- deberías haberle comprado algo neutral duende, todavía no conoces sus gustos – sugirió Emmett, que por extraña vez sonaba cuerdo.

- sé que va a encantarle, lo intuyo – sentencio Ali.

-como digas – le reste importancia.- debemos ir yendo, se nos va a hacer tarde – cualquier excusa era buena para sacar a mi hermana de allí. Ella me miro enfadada pero salimos sin que ella pusiera resistencia.

Llegamos a la casa poco después de las cinco, fui a darme un baño y alistarme para la cena, tenía que sumar puntos con mi padre que todavía seguía molesto por mi tardanza el día que llegaron Esme y sus hijos.

Estábamos en la sala viendo televisión con el grandulón de mi hermano, mientras mi hermana estaba hablando entretenidamente con Jasper, creo que le gusta pero no me ha dicho nada.

Esme y Carlisle estaban en la cocina, terminando de preparar todo.

En eso escuchamos el sonido de un auto. Después de un rato, sentimos que abrían la puerta y entraba mi Edward con muchas maletas, reí ante la situación y vi como Alice estaba feliz viendo tanto equipaje. Detrás de él y todas las valijas distingue una chica hermosa, perfecta de cabellos rubio ondulado que caía por toda su espalda en cascada, tenia ojos color azules, era esbelta con un cuerpo de infarto, parecía una modelo sacada de las revistas de moda. Enseguida note como mi hermano estaba viéndola embobado.

La chica corrió a los brazos de Jasper quien la tomo fuertemente elevándola del suelo, Edward estaba feliz viendo a su hermana, tenía una sonrisa que hasta entonces no le había visto, era hermosa.

Esme y mi padre se unieron a la sala ni bien los escucharon y la chica fue a abrazar a su madre. Edward dejo el equipaje en una esquina y se acerco hacia donde estábamos.

- Carlisle quiero presentarte a mi pequeña – dijo orgullosamente Esme con los ojos bañados en lágrimas. – Rosalie, él es Carlisle – dijo aun abrazando a su hija quien le tendió la mano a mi padre para saludarlo.

- es excelente que estés aquí con nosotros Rose – hablo m padre felizmente. – tu madre te ha echado mucho de menos

- y yo a ella – contesto abrazando aun mas a Esme.

- ahora quiero presentarte a los hijos de Carlisle – y Rose asintió levemente.

- ella es Alice Cullen, la más inquieta – dijo Esme presentando a mi hermana quien abrazo a Rosalie que se quedo mirándola con grata sorpresa.

- hola Rose, compre este obsequio de bienvenida para ti – y mi hermana le entrego el regalo, la chica lo abrió y por su cara creo que le gusto.

- gracias, me encanta – retribuyó Rose.

- ella es Bella, la mas "nunca está en casa" – todos reímos ante la presentación de Esme para conmigo – es la más inteligente y aplicada.- yo sonreí y la salude con un beso en la mejilla.

- y él – dijo señalando a mi hermano gigante – es Emmett, el mas fortachón del pueblo – nuevamente reímos ante el comentario, pero mi hermano seguía con cara de bobo sonriendo a Rosalie, se acerco a ella, tomo su mano y se la beso. Todos quedamos boquiabiertos por su actitud, muy extraña en él. La chica se sonrojo.

- que caballeroso – apuntó tímidamente. Note como Edward estaba con cara de pocos amigos, por un momento creí que iba a destripar a mi hermano, pero no lo hizo.


(Edward)

No podía creer lo que veía, Emmett coqueteando abiertamente con MI hermana, MI pequeña, MI Rosalie, y ella sonrojándose y respondiéndole el coqueteo como si nada, ya iba a escucharme cuando estuviéramos solos.

- ya que todos nos presentamos, podemos ir pasando a la cocina que la comida ya está servida. – anuncio Carlisle. Yo tome a Rose por la cintura y nos dirigimos a la mesa para comer.

- estamos todos muy contentos que estés aquí Rosalie – le dijo Carlisle, mi hermana solo le sonrió, yo sabía que a ella le molestaba estar ahí, con gente que no conocía.

- prepare tu comida preferida hija – indico mi madre mientras nos servía. Nuevamente Rose volvió a sonreír sin contestar.

- ¿viajaste cómoda? – le pregunto Bella, cosa que me pareció muy extraño, de seguro le quería sacar algún tema de conversación.

- si – contesto secamente.

- ¿Cómo estaba Charles? – consulto tratando de sonar precavida Esme, pero en ese instante vi como se le transformaba la cara a Rose

- Como quieres que este – repuso – de la noche a la mañana se quedo viviendo solo y sin familia. –agrego con tonos hostil.

- Rose, por favor – Jasper estaba muy nervioso. Ella solo lo miro fríamente.

- ¿Vas a comenzar el lunes el instituto con nosotros Rosalie? – cambio rápidamente de tema Alice, sonando entusiasta, casi sin notar lo tenso que estaba el ambiente.

- Claro – mi hermana cambio de actitud y hablo más relajada y con una sonrisa a Alice – debo cuidar a mis hermanos – menciono mirándonos a jazz y a mí de reojo.

- ¿y pensas hacer alguna actividad extraescolar? – continuo hablando Ali.

- compras – contesto Rose con una sonrisa y bebiendo un sorbo de agua. La duende se levanto de la silla y comenzó a dar brinquitos de alegría, lo que hizo que todos empezaran a reír.

La cena paso más relajada después del desagradable episodio entre mi madre y mi hermana. Rose hablaba de lo más entretenida con Alice, cuando alguien más le hablaba sonaba cortante. Al parecer solo Alice le caía bien, cuando terminamos de comer, nos dirigimos a los sillones a comer helado.


(Esme)

TENIA A MI HIJA DE NUEVO CONMIGO, ME APENABA QUE ME TRATARA DISTANTE Y ME CONTESTARA MAL PERO LA ENTENDIA.

NO DEBIA SER FACIL PARA ELLA TODA ESTA NUEVA SITUACION, CONOCER A CARLISLE, Y SUS HIJOS.

INCLUSO LE CONTESTABA MAL A BELLA, CON LO DULCE QUE ERA ESA MUCHACHA. Y A SU HERMANO GEMELO DIRECTAMENTE LO IGNORABA, ALGO LE MOLESTABA.

SOLO HABLABA ANIMADAMENTE CON ALICE Y EDWARD.

EMMETT SE MANTENIA A UN MARGEN, MIRABA MUCHO A ROSALIE PERO NO HABLABA NI DECIA NADA.

TERMINAMOS DE CENAR Y LOS CHICOS FUERON A LOS SILLONES A VER TELE Y COMER HELADO.

YO ME QUEDE CON CARLISLE LIMPIANDO LA COCINA, REALMENTE ERA UN HOMBRE MARAVILLOSO Y MUY PACIENTE.

ESTABAMOS HACIENDO PLANES PARA CASARNOS OFIALMENTE EN DOS MESES.